sábado, 28 de diciembre de 2024

 SERIAS DUDAS QUE DEJA EL SUPUESTO NUEVO PLAN NUCLEAR 
 Apenas asumió la presidencia, Milei anunció, en un impostado “tono triunfal”, y ante el “delirio” (dicho en sus varias connotaciones) de sus partidarios congregados frente al Congreso, diciendo que se paralizaban todas las obras públicas y todos los planes de inversiones, incluyendo los ya comenzados y los que contaban con financiación externa blanda (en muy buenas condiciones). 
 Insólito e incoherente en grado superlativo, que semejante parálisis brutal de la actividad económica provocada por el total parate a las obras públicas y otras acciones del Estado (que se profundizó en forma casi inmediata ante los masivos cierres de industrias), haya sido anunciado como un supuesto “gran logro”, y que unos cuantos dudosamente pensantes, lo hayan festejado. 
 Entre esos dudosamente o nulos pensantes, el grueso de los uniformados, llenos de odios contra todo lo nacional y popular, como les inculcaron los promotores de la errónea y hoy anacrónica mentalidad de milicos proceseros, que siguen anclados en los años ‘70. 
 Entre las obras abrupta e injustificadamente paralizadas, están las dos grandes hidroeléctricas en el Río Santa Cruz, y la Central Nuclear Atucha 3, que iba a ser la cuarta central nuclear argentina y la primera con tecnología de uranio enriquecido, además del muy importante proyecto nuclear CAREM y el reactor de baja potencia RA10.
 Las dos hidroeléctricas y la nuclear Atucha 3, contaban con financiación y apoyo tecnológico de China, no por casualidad uno de los principales socios comerciales nuestros; nación que, con discutible dogmatismo propio de mentes inferiores o de psicópatas, fue dura e infundadamente denostada por el verborrágico y dudosamente fundamentado presidente Milei. 
 El parate económico total es dantescamente brutal, con fuertes caídas en el PBI y todos los indicadores socio económicos, en cuyo contexto se multiplica la desocupación masiva estructural, con la pobreza y la miseria extrema creciendo en forma exponencial, con diversas medidas que bien pueden calificarse como de genocidio económico; todo en el marco de un supuesto “programa económico” que solo contempla más ajustes, sin solución de continuidad, prometiendo seguir aplicando impiadosamente “la motosierra”, destrozando intencionalmente al Estado, echando a cientos de empleados públicos que se agregan a los miles de desocupados ya crónicos, mientras empujan al industricidio masivo, pretenden cerrar hospitales, desfinanciar la Salud y la Educación Pública, además de ahogar presupuestariamente a las Universidades Nacionales; todo lo cual son aberraciones socio económicas, ¡de las que incluso se jactan de perpetrar! 
 Entre los muchos proyectos estatales paralizados, con los consecuentes daños económicos, sociales y estratégicos, está el Proyecto del Reactor Modular CAREM, siendo los daños perpetrados por los destructores libertarios, mucho mayores, pues están alentando el éxodo del valioso personal científico y técnico, muy calificado, cuyas reposiciones pueden insumir años, dado que la experiencia y los saberes específicos, no se logran de un día para el otro. Se cumplió un año en el cual el Proyecto CAREM, que estaba en una etapa avanzada de su construcción, fue paralizado mediante la típica metodología de ahogo financiero, accionar usual de los sectores apátridas para frenar y/o destruir proyectos de gran importancia estratégica, y como tales, muy importantes para el desarrollo nacional. 
 Además, el citado éxodo de personal altamente calificado, está operando como el golpe de gracia para parar definitivamente este muy estratégico proyecto, todo lo cual evidencia una servil subordinación a los dictados de EEUU (e indirectamente el Reino Unido), que presionan fuerte y abiertamente para anular y destruir nuestro muy importante Sector Nuclear; para lo cual esas acciones de neocolonialismo explícito, cuentan con el accionar felpúdico de los mercenarios que se enquistan en puestos claves, en todos los gobiernos de orientaciones antinacionales, pero que también operan, en forma algo más solapada, incluso en gobiernos de orientación Nacional. 
 En ese intencionalmente desastroso contexto nacional, en el cual incluso se está practicando abierta y aviesamente una gigantesca operación de genocidio económico, tanto por hambre brutal, como por deficiencias alimentarias, con incoherentes negativas a hacer llegar a los comedores comunitarios, las toneladas de alimentos que prefieren dejar vencer antes que darles el necesario destino de paliar en algo la intencional hambruna provocada por el actual neoliberalismo salvaje exacerbado que castiga a vastos sectores pobres y de nuevos empobrecidos; y que se niegan medicamentos a enfermos crónicos y a jubilados de muy bajos recursos; en todo ese aquelarre de maldades intencionalmente perpetradas, la aberración estratégica de desarticular uno de los pocos sectores tecnológicos en el cual tenemos relevancia mundial, puede pasar desapercibida, pues es un tema poco conocido y los medios concentrados al servicio de la antipatria, lo ocultan. 
 El promocionado supuesto plan nuclear, que con mucho bombo y nada en concreto fue anunciado, se contradice con el accionar del destructivo gobierno libertario (que es un neoliberalismo recargado, que desprecia todo signo de patriotismo), pasando a ser otra de las muchas “bombas de humo” y datos tergiversados o falsos, con los que se intentan tapar las muchas consecuencias nefastas de la intencional destrucción generalizada, la cual por ende no tiene ninguna acción positiva real para mostrar. 
 En los hechos concretos, el Plan Nuclear preexistente, que mostraba claros logros, fue paralizado mediante el viejo recurso de gobiernos reaccionarios, opuestos a nuestro desarrollo, de quitarle presupuesto; además con el perverso recurso de promover el éxodo del personal altamente calificado, al sumirlos en la desesperanza de muy bajos salarios y el cercenamiento de todo horizonte de desarrollo. 
 El estratégico Sector Nuclear, fue uno de los tantos hechos positivos creados por el peronismo, en 1950; y como todo lo que se haga por fuera de la economía primaria (la única promovida y aceptada por la retrógrada oligarquía rural tradicional), ha sido sistemáticamente atacado por cuanto gobierno pretoriano o civil, de netos perfiles liberales (o sea anti industrialistas y anti tecnológicos), que hemos padecido desde 1955. 
 En el muy nefasto y antinacional “proceso”, el Sector Nuclear se salvó del desguace al cual quería condenarlo el personero de la SRA y dueño del poder real en los primeros años proceseros, Martínez De Hoz; cuyas presiones anti nucleares fueron neutralizadas por el decidido accionar del Ingeniero Nuclear y Contraalmirante Carlos Castro Madero, quien además le imprimió fuertes impulsos. 
 Es sabido que a Castro Madero se le atribuyen las “desapariciones” de personal de la CNEA; si bien otras fuentes afirman que esos asesinatos se perpetraron sin la intervención del citado científico y oficial de alto grado de La Marina, quien, según esas fuentes, logró rescatar a varios de los “chupados” por los represores proceseros. 
 Dolorosas realidades que, con el debido respeto, no es el tema analizado en este artículo. 
 Caducado el período de la última dictadura, sea por incapacidad, cobardía o por ser permeables a las imposiciones anti nucleares de EEUU y sus “socios” de Europa, en los gobiernos de Alfonsín, Menem y De La Rúa, así como en los caóticos gobiernos que tuvimos en el interregno de la crisis terminal de 2001 2002, el Sector Nuclear fue desfinanciado, sus proyectos paralizados (entre ellos Atucha 2) y las vacantes congeladas, estando en plena pendiente que llevaba a su disolución, en un accionar destructivo apoyado por el ultra ecologismo cavernario, financiado y orquestado este, por poderosas ONGs extranjeras, principalmente dirigidas desde el Reino Unido. 
 El renacimiento del Sector Nuclear se dio, fuertemente, en el período 2006 – 2015, en el cual hubo grandes espaldarazos, con incrementos presupuestarios del orden de 1.100 % (¡multiplicados por once!), con fuertes y decididas concreciones, entre ellas terminar e inaugurar Atucha 2, comenzar el CAREM, y rubricar acuerdos para construir tres nuevas centrales de gran potencia, dos con respaldos de China y una de Rusia. 
 Pero en 2015 “pasaron cosas”, y las fuertes presiones del aparato mediático – judicial, agregado a la muy deficiente difusión del profuso accionar gubernativo de los Kirchner (un plan de obras tanto o más grande que el de Perón entre 1946 1955), hizo llegar al poder, nuevamente, a un gobierno neoliberal, empobrecedor, industricida y endeudador. 
 Como tal, se dedicó a frenar y comenzar el desguace del muy importante Sector Nuclear, entre otras acciones negativas, paralizando el proyecto CAREM.
 El albertismo, en su tibio accionar más propio de un remedo de la social democracia europea que de un desteñido peronismo, dio algún apoyo al CAREM, pero es un “secreto a voces” que uno de sus funcionarios, apodado “zapatitos blancos”, respondiendo a “sugerencias” de “la embajada”, se dedicó a pisar el acuerdo con China para Atucha 3.
 Dentro de las múltiples y explícitas “sugerencias imperativas” que diversos personeros del neocolonialismo que busca “alinear” al “patio trasero”, ejercen sobre nuestra desteñida soberanía, forzaron una visita de expertos nucleares al Proyecto CAREM, la cual según trascendió se hizo sin permiso especial previo alguno. Es bien sabido que el CAREM está mucho más avanzado que un proyecto similar que tiene EEUU, ventaja que, si hubiera concreto patriotismo y soberanía en Argentina, debería utilizarse en beneficio nuestro. 
 Pero, “siguen pasando cosas”. Hubo un espionaje electrónico en los sistemas de la CNEA, que algunos analistas incluso llegaron a suponer que, desde adentro, algún operador facilitó ese acceso. 
 Con muchos bombos y platillos, Milei, rodeado del “nuevo referente” del gobierno, un financista vinculado a Goldman Sachs (mega grupo financiero mundial) -que no demostró conocimientos de Energía, Demián Reidel, quien en su alocución hizo afirmaciones incoherentes, como decir que “los cortes de luz serán un mal recuerdo de una época en que la Argentina desaprovechaba sus enormes recursos”, omitiendo el ominoso cuadro de pobreza energética al que nos llevan los libertarios, con muy posibles cortes en el suministro, por desinversión y carencia de infraestructuras de generación y transmisión, sin tener ni idea que las urgencias del servicio eléctricos son actuales, y que las supuestamente muchas centrales tipo CAREM que en teoría dicen promover, necesitan años de avance del proyecto y algunos más para ser “esparcidas por el territorio”, en el supuesto que se impulsen sus concreciones, todo eso falso en el contexto de desguace nacional que perpetran los destructivos anarco libertarios.
 Esas y otras afirmaciones huecas y grandilocuentes, son incoherentes en el marco de “nucleofobia” que demuestran los actuales gobernantes. Caben tres posibilidades ante las muy incoherentes afirmaciones de Reidel: 1- no sabe nada de lo elemental de Energía, 2- miente deliberadamente, 3- no sabe y además miente. No por casualidad se lo ubica a Reidel vinculado al Toto Caputo, endeudador externo serial, promotor de la timba financiera oficial, experto en crear condiciones de fuga de divisas, y recientemente, entregador del oro de nuestras reservas, a la Banca del Reino Unido. 
 El disertante estrella del acto fue el presidente de la OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica), nuestro connacional Rafael Grossi, cuya participación cuesta entender y justificar, en un acto meramente declamativo, orquestado por un gobierno claramente antinuclear; en el cual el diplomático Grossi habló sin decir nada en concreto…rara habilidad por cierto.
 Cerrando el acto, el discurso de Milei, fue la ya típica monserga de alabanzas al libertarismo, con autobombo y nulas precisiones, sin definir nada en concreto… menos aun en lo referente a quitar la asfixia presupuestaria y mejorar los deteriorados salarios, del agredido (en los hechos) personal del Sector Nuclear. 
 En síntesis, un acto que fue solo humo, sin contenido concreto.
 Mientras tanto, trascendieron acciones de patentamiento del CAREM en EEUU, y gestiones para incorporar “inversores” de ese origen. Eso es preocupante, pues implicará en los hechos entregar nuestros avances tecnológicos, subordinándonos al poderío y dictados del Estado Nacional yanqui, que es el que maneja y dirige el accionar nuclear allá, a contramano del ultra privatismo que pregona nuestro dudosamente equilibrado presidente. 
 Me permito transcribir una frase elocuente y precisa, dicha por uno de los pocos calificados expertos en Energía Nuclear opinante del tema, a la vez que definido patriota en su claro posicionamiento: “todo lo que hicieron en el 2024 en energía nuclear fue desarmar, destruir y vaciar, desarmar, destruir y vaciar”. 
 MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ 
 Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

jueves, 19 de diciembre de 2024

 LA DISCUTIBLE COMPRA DE AVIONES DE COMBATE USADOS Y LAS PROFUNDAS INCOHERENCIAS DEL PARTIDO MILITAR 
Breve análisis de la operación de compra y su contexto. 
La compra de aviones usados, con muchos años a cuesta de sus delicadas estructuras, provocó polémicas y opiniones muy encontradas, muchas de las cuales adolecieron de discutible o nulo grado de fundamentación; en particular las de los enfervorizados y usualmente poco fundamentados uniformados de pensamientos proceseros, tal como se describe brevemente en el apartado específico. 
Incluso no faltaron fervorosas adhesiones a libertarios y neoliberales, de desaprensivos opinantes uniformados, bajo la muy cerrada óptica de exaltar el reequipamiento (muy parcial) de las FFAA y FFSS, sin analizar en modo alguno el desguace premeditado y alevoso en perpetración en la economía y el tejido social nacional que se está ejecutando, y la vergonzosa subordinación explícita a EEUU, el RU, y sus socios de la OTAN, pisoteando con alevosía elementales principios de soberanía. 
Es sabido que el desgaste por el uso, provoca fatiga de materiales, lo cual en un cierto punto puede amenazar la seguridad y confiabilidad de vuelo. Y en aviones de 40 años de uso, eso puede ser grave. 
Varios opinantes expresaron que se compraron chatarras, con escaso horizonte de vidas útiles. Eso fue respondido diciendo que “es lo que se pudo comprar”, afirmación muy discutible, pues hubo opciones de compras, por fuera de los condicionamientos del Bloque Atlantista (liderado por EEUU y el RU), en particular de China, Rusia e India, las cuales ofrecían aviones nuevos, financiados, de generación más avanzada que los F16, y sin limitaciones en la provisión de armamentos (como en cambio es muy posible que nos hayan impuesto en la concretada compra de material usado, que sin duda requirió el previo visto bueno del Reino Unido, lo cual cumple a rajatabla EEUU, con sus “primos” europeos). 
También se objetó que se compraran aeronaves de tecnología ya algo anticuada, si bien eso fue respondido argumentando que se trata de aviones de probada eficacia en escenarios reales de combate, pero también tienen experiencia bélica algunas o varias de las alternativas de provisión que se nos ofrecieron... seguramente con mejores condiciones de financiación, y con seguridad sin la “supervisión” del Reino Unido. 
Y esta ya es una delicada arista geopolítica, de lo cual poco o nada evidencian saber los fervorosos adherentes al “partido militar”, practicantes del hueco de contenido patrioterismo de bandera. 
La pretendida justificación más recurrente, es que “no hay plata” para adquirir otras alternativas de equipamiento aéreo, lo cual es básicamente una muletilla falsa, una de las tantas que, en constante sucesión, expresa con tanta ligereza como falta de la debida fundamentación, el verborrágico presidente, que más bien parece operar como virrey subordinado a los Atlantistas y el poder financiero transnacional. 
El tema económico requiere extensas fundamentaciones, que en mérito a la brevedad acá no se explayan. Solo cabe decir que, con las destructivas medidas implementadas, dentro de ellas el industricidio alevoso, el endeudamiento externo creciente, y el intencional atraso cambiario con la timba financiera, en un contexto de nulas inversiones externas con efecto multiplicador, las carencias de divisas llevarán a una implosión en el breve plazo, o a un nuevo y descomunal endeudamiento, que se busca al solo efecto de parchar gruesas falencias. 
Pero “hay plata” para los “viajes turísticos” del presidente y su séquito, para “acondicionar voluntades de legisladores” en sanciones de leyes que buscan la suma del poder público (como lo dijo con otras palabras la ministra Bullrich); para contratar legiones de “colaboradores” de altos funcionarios, por lo general parientes o amigotes de los usufructuarios de las mieles del poder, los que gozan de muy elevadas retribuciones; para pagar trols rentados que operan desde la Casa Rosada (según trascendió) e incluso del exterior; y para asignar un enorme presupuesto a los servicios secretos, que parecen muy activos internamente para presionar con carpetazos, pero nulos en lo Geopolítico. 
En lo concreto, por ser elementos de delicadas funciones estratégicas, es de suma importancia poder incorporar alguna capacidad operativa, considerando las cuatro décadas largas de cerrados condicionamientos que se nos impuso como nación derrotada en el doloroso Conflicto del Atlántico Sur, período en el cual el Reino Unido ejerció fuertes presiones para evitar el necesario reequipamiento de nuestras Fuerzas Armadas, las cuales quedaron con sus capacidades operativas diezmadas y casi nulas, sobre todo en las armas que en teoría podrían ser una amenaza al enclave colonialista de Malvinas, a saber la Fuerza Aérea y la Marina. Mientras tanto, nadie parece haber pedido rendiciones de cuentas y la necesaria fundamentación previa (que todo indica fue inexistente), en la muy burda y nada planificada compra de cinco aviones Super Etendard, que intempestivamente hizo Macri, los cuales pasaron a ser simples “adornos muy costosos”, pues no pueden despegar, dado que los eyectores de asientos de tripulantes, son de industria británica, y el Reino Unido se niega a proveer. Y para peor muestra de improvisación, antes de estallar el escándalo de comprar aviones no operativos (rápidamente tapado por los medios concentrados), hubo “opiniones encontradas” entre la Fuerza Aérea y la Marina, respecto de a que fuerza deberían ser asignadas esas aeronaves. ¡Se pelearon por tener esos aviones que no pueden despegar! 
El “partido militar” y sus notorias falencias de fundamentaciones en Geopolítica, Historia y Economía; con sus negativas secuelas de cerrados prejuicios. 
Las Fuerzas Armadas de Argentina tuvieron notorios referentes de probado patriotismo, identificado con lo que podríamos denominar el Pensamiento Nacional, tal como lo definió Arturo Jauretche; los que a la vez descollaron por sus capacidades y sólidas formaciones. 
Dos de esos esclarecidos patriotas expertos en Geopolítica, el Coronel Jorge Luis Rodríguez Zía, y el General Juan Enrique Guglialmelli, fueron mis grandes maestros en esa disciplina. 
Hoy parecen ser raras excepciones las mentes preclaras, como las de los citados, pues evidencian abundar los intoxicados con la Doctrina de la Seguridad Nacional, que reemplazó a la Doctrina de la Defensa Nacional, e ignorantes en grados superlativos en Historia, Geopolítica y Economía. 
Prácticamente desde la profunda modernización de las FFAA, concretada en la segunda presidencia de Roca, con el accionar muy eficiente del General Riccheri; o poco después, se fueron instalando en sus cuadros de oficiales (permeado a los suboficiales), dos sectores de pensamientos estratégicos muy diferenciados -liberales y Nacionales-, si bien en los primeros años esos enfoques de alguna forma convivieron sin trascender mayores enfrentamientos doctrinarios. 
En la primera presidencia de Yrigoyen, en 1922, la creación de la estatal YPF marcó un hito de gran relevancia, tanto en lo económico, como en lo estratégico y doctrinal, pues fue la primera petrolera estatal del mundo, la cual con una eficiente y patriótica conducción de dos Generales Ingenieros, Mosconi y Baldrich, pudo desarrollarse fuertemente, proveyendo los vitales combustibles a todo el vasto territorio nacional, y a precios mucho menores que los que cobraban y pretendían seguir cobrando, las otras dos petroleras -extranjeras, de capitales anglosajones- que operaban en nuestro país. 
En 1930 se hicieron brutalmente visibles las posiciones muy encontradas que sostenían sectores ideológicamente muy diferenciados de las Fuerzas Armadas, perpetrándose el primero de una larga y muy lamentable serie de golpes de Estado, casi todos ellos con los uniformados como amanuenses de los poderes internos concentrados, de claras orientaciones liberales (y por ende antinacionales), a la vez que con sutiles -e incluso en varios casos explicitas- vinculaciones con los poderes colonialistas extranjeros, en particular los anglosajones. 
Las persecuciones a Yrigoyen, Mosconi y Baldrich (entre otros casos menos conocidos), tuvieron caracteres ferozmente vengativos, por el “grave pecado” de no haberse subordinado a las “opiniones políticamente correctas”, dictadas por los poderes extranjeros, básicamente anglosajones. 
Golpe de Estado con fuerte olor a petróleo, fue calificado ese atropello institucional, del cual prontamente se pudieron ver sus reales motivaciones, más allá de algún confuso nacionalismo formal -como el del idealista Leopoldo Lugones-, quien seguramente no alcanzó a advertir el cipayismo de fondo que lo motivó. 
En medio de la vergonzosa subordinación a poderes extranjeros en la década infame (1930-1943), creció el malestar en sectores patrióticos, tanto civiles como militares. 
En el sector civil, descolló el accionar de FORJA, que aglutinó a muy destacados patriotas (como Jauretche, Scalabrini Ortiz y otros), que dieron la batalla cultural pese al entorno represivo. 
En el ámbito castrense, el conformista y cómplice sector afín al liberalismo (doctrina antinacional por definición), tenía crecientes oposiciones de uniformados que se preocupaban por las corruptelas y desmanejos perpetrados por los poderes imperiales y sus mandaderos locales acomodaticios, y de las oligarquías siempre subordinadas a las sugerencias anglosajonas. Posiblemente Uriburu, con serias confusiones doctrinales, fue usado, pero el General Agustín P. Justo, fue actor principal del sector liberal (antinacional en los hechos) de las FFAA. 
Con visión geopolítica de grandeza nacional, surgieron patriotas como el General Savio, impulsor de la siderurgia, y otros que consolidaron el accionar de Fabricaciones Militares e impulsaron las fabricaciones de aviones, automotores, motocicletas y tractores, como poco después descollaría el Brigadier San Martín, en el complejo industrial militar de Córdoba. 
El golpe de Estado de 1943, fue el único en el siglo, en Argentina, que tuvo características claramente nacionalistas…sin zeta, dicho por si algún malicioso quisiera opinar. 
En ese gobierno pretoriano, muy pronto sobresalió el accionar de Juan Domingo Perón, muy activo, inteligente y carismático, que se hizo muy popular, triunfando en las elecciones que lo llevaron a la Presidencia de la Nación…llegando por los votos, no por las botas. El Informe Rodríguez Conde (nombre del Coronel que presidió la comisión que lo elaboró) fue un meduloso análisis de las aberraciones perpetradas con las concesiones del servicio eléctrico y sus tarifas, en la década infame. El citado fue otro de los muchos uniformados de ideas patrióticas, por ende opuesto al liberalismo, que es apátrida por definición y trayectoria histórica. 
En la década de gobierno peronista, los sectores pro oligárquicos -ultra conservadores y doctrinariamente liberales- asumieron crecientes operaciones de oposición violenta, siendo sus más fuertes acciones el genocida bombardeo a Plaza de Mayo (aberración de masacrar al propio pueblo, de lo que nunca se arrepintieron sus instigadores y perpetradores), y poco después el golpe de Estado de 1955. 
Los antiperonistas visceral y cerradamente dogmáticos, desde el golpe de Estado de 1955, fueron llamados despectivamente por el mote de gorilas, el cual perdura hasta nuestros días. Ese calificativo asumen, incluso en forma gustosa, los milicos de mentes proceseras. Hasta ese momento, el nacionalismo corporizado en el peronismo, tenía amplia adhesión entre los uniformados, posiblemente en forma mayoritaria, incluso entre los suboficiales de la muy pro oligárquica y pro británica Marina. 
La revolución fusiladora buscó eliminar todo vestigio de peronismo dentro de las FFAA y FFSS, para lo cual encarcelaron, torturaron, fusilaron o dieron de baja a todos los uniformados identificados con la doctrina nacional y su carismático líder. 
Eso marcó el comienzo de lo que después sería conocido como el partido militar, el cual se reforzaría en lo doctrinal y lo operativo, con los subsiguientes golpes de Estado de 1962 y 1976, y solo en parte con el de 1966. Este último fue parcialmente teñido de acciones definibles como nacionalistas y de Doctrina Nacional. Posiblemente el accionar del citado Guglialmelli y el economista Aldo Ferrer, logró neutralizar en buena medida la orientación liberal que algunos permanentes adherentes a la antipatria, buscaron implementar en la autodefinida Revolución Argentina. 
Desde 1958 en adelante, el “partido militar” presionó fuerte y abiertamente, condicionando a los gobiernos de Frondizi y de Illia, notándose también lo mismo, tal vez algo solapado, en la presidencia de Alfonsín, siendo mucho más sutil en los períodos de Menem y De La Rúa, posiblemente por la mayor afinidad de estos últimos con los sectores ultra conservadores en lo político y ultra liberales en lo económico. 
El golpe de Estado de 1962 marcó una profundización en las metodologías represivas, y posiblemente significó la institucionalización de las fuertes vinculaciones de oficiales de altos rangos, con las grandes empresas, las cuales los incorporaron a sus directorios. Eso dio lugar a la despectiva figura de “Generales de Empresas”, definida con precisión por el historiador revisionista José María Rosa, quien fue otro de los grandes referentes del Sector Nacional. 
Posiblemente el caso más notorio de los Generales de Empresas, fue el de Alcides López Aufranc, activo participante en los combates entre Azules y Colorados, tallando fuerte en la conducción castrense del gobierno de 1962, para poco después pasar al directorio de la gran empresa siderúrgica Acindar, prácticamente hasta su deceso, años después. 
Ya por entonces se definía al accionar castrense vinculado al Poder Político, como el Partido Militar, el cual sostenía al civil José María Guido como Presidente de la Nación, pero sin poder efectivo, el cual ejercían los uniformados. 
Después de un breve interregno de gobierno civil, de “democracia condicionada” (pues el peronismo estaba proscripto), ocurrió el golpe de Estado de 1966, llamado la Revolución Argentina, comandado por el General Onganía, quien fuera el jefe del triunfante bando Azul, en los cruentos enfrentamientos de los sectores Azul y Colorado, de las FFAA. 
Pretendían un gobierno pretoriano de larga duración, pero luego de dos disputados cambios de figuras presidenciales y por el desgaste político, a los siete años, las FFAA se vieron obligadas a dejar el poder formal…pero el Partido Militar no dejó de existir, temporariamente de bajo perfil. 
Perón volvió al país, y accedió a su tercera presidencia, falleciendo poco después en ejercicio del alto cargo. La ausencia física de Perón, provocó un vacío de poder, que fue rápidamente aprovechado y agravado, por los operadores semi encubiertos del partido militar, y por los mercenarios de las comunicaciones, los que son permanentes subordinados a las oligarquías y otros factores del poder antinacional. Como un pseudo secreto a voces, se supo anticipadamente, del golpe de Estado del “Proceso”, el cual, bajo fanfarrias supuestamente “nacionalistas”, ejecutó políticas de fuerte contenido antinacional, instalando sin oposición, bajo la fuerza de las bayonetas, al muy negativo y antinacional sistema neoliberal; para lo cual institucionalizó fuertes políticas represivas, que por cierto no se limitaron a perpetrarla contra los militantes de las guerrillas. 
Las guerrillas, bajo supuestas ideas dogmáticas “irreversibles” (como afirmar que el mundo iba "sin duda" hacia el “socialismo”), pretendieron justificar todo tipo de acciones, que eran repudiadas por la mayoría de los argentinos, que no adherimos a ningún tipo o encuadre de violencias. 
Las guerrillas fueron funcionales para justificar al “proceso”, siendo ambos sectores -guerrillas y proceseros- funcionales a las acciones que el intelectual canadiense – británico Harry S. Ferns, definió como lo único que podría destruir los notables avances económicos y sociales, alcanzados por Argentina a consecuencia del gobierno peronista. 
El Mayor Bernardo Alberte (Tte. Coronel post mortem), es considerado el primer asesinado por “el proceso”, en su propio departamento y en presencia de su familia. Eso por el supuesto “delito” de haber cursado una nota al General Videla, advirtiéndole de las nefastas consecuencias que tendría el golpe de Estado, a punto de ser perpetrado. 
Entre muchos otros actos aberrantes del proceso, en cuyo marco de terrorismo institucional no hubo oposición posible al apátrida neoliberalismo implementado por el personero de la Sociedad Rural Martínez De Hoz y sus colaboradores, autodenominados “los Chicago’s Boys”, secuestraron (y “desaparecieron”) al dirigente de Luz y Fuerza Oscar Smith, para que no tuviera oposición el negociado de desguace de SEGBA y las privatizaciones de EDENOR, EDESUR y EDELAP, con sus secuelas de falta de inversiones y tarifazos dudosamente justificados. También se denunció que la transferencia de la empresa Papel Prensa, fue hecha firmar en una mesa de torturas, lo cual hasta donde se sabe, no fue negado. 
Otro de los muchos casos “dudosos”, fue el de un “raro” accidente, en el cual el muy querido cantautor Jorge Cafrune fue atropellado, al costado de la ruta, cuando iba a caballo hacia Yapeyú, donde se haría el acto recordatorio de San Martín. Para las obtusas mentes proceseras, tener llegada al pueblo, con sus canciones llenas de patriotismo, seguramente era considerado “subversivo”. 
La torpe y brutal vengatividad de antiperonismo visceral, evidenciada por los personeros “proceseros”, fueron los prolongados encarcelamientos, sin que se probara delito alguno, de la depuesta mandataria María Estela Martínez de Perón y del Secretario Legal y Técnico Dr. Julio Carlos González, mientras que al menos un par de colaboradores del citado profesional, fallecieron a consecuencia de brutales interrogatorios u otras acciones de malos tratos. 
Las evidencias de los muy pobres -o nulos- conocimientos de Historia, Geopolítica y Economía, de los comandantes proceseros y sus consejeros y colaboradores directos, fueron los muy torpes manejos y evaluaciones de las previsibles actitudes del Reino Unido, de la OTAN, y en particular de EEUU, suponiendo que los británicos no reaccionarían, y que EEUU sería neutro, o incluso suponer que estaría de nuestra parte. 
¡Se creyeron “aliados” y nunca asumieron que fueron marionetas descartables, usadas por la mega potencia imperial del continente! ¡Y si así fueron los comandantes, que podía esperarse de los subordinados, civiles y uniformados, de improntas proceseras! 
Las pautas setentistas del “proceso”, siguen vigentes e inculcándose como “verdades absolutas e indiscutibles”, en los institutos militares y de las fuerzas de seguridad, no registrando en modo alguno los profundos cambios geopolíticos del mundo, desconociendo además que existen otras doctrinas económicas, distintas al marxismo (al que aborrecen) y al liberalismo (al que adhieren sin cortapisas); con inculcada aversión al marxismo y al peronismo (como si fueran casi iguales), todo eso con muy pobres o nulos conocimientos de Historia Mundial e Historia Argentina. 
En concreto, en más de medio siglo posterior al “proceso”, los varios gobiernos civiles que hubo, no solo no hicieron y parecería que no intentaron, cambiar las materias, los contenidos y los docentes, de los institutos que forman a los uniformados, con lo cual la muy negativa y antinacional ideología procesera (tan antinacional como la de ciertas “progresías” afines a las violencias guerrilleras), sigue vigente en forma excluyente, bajo la adhesión explícita de la amplia mayoría no solo de los retirados, sino también, posiblemente, en un estimado 80 % del personal en actividad. 
¡Se dicen “muy patriotas”, pero por puro odio antiperonista mal digerido, apoyan a gobiernos que se burlan abiertamente de la soberanía, e incluso que operan para destrozar al Estado, no razonando que sin Estado no hay Nación, y sin Nación, no hay Patria! 
El tema no se agota, pudiendo ampliarse en sucesivos análisis. MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ 
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

domingo, 8 de diciembre de 2024

INDUSTRIA Y TECNOLOGÍA NACIONAL TAMBIÉN SON SOBERANÍA 
 Los últimos ejemplares de la muy argentina camioneta Rastrojero, tenían en el parabrisas un plástico transparente, con esa leyenda. Seguramente fue la única protesta pública que los trabajadores y directivos de esa eficiente fábrica estatal pudieron hacer (la cual con diversas líneas de producción, llegó a tener un enorme plantel de operarios). 
En pleno infame “proceso”, cualquier oposición al accionar del gobierno, se podía pagar con la vida, tal como sucedió -entre muchos otros casos- con el Mayor Bernardo Alberte -Tte. Coronel p.m.-, (considerado la primera víctima de ese nefasto período de nuestra historia reciente). La producción del Rastrojero cesó por completo, al cerrarse intempestivamente la fábrica, por orden del Ministro de Economía (e instigador de la imposición del nefasto neoliberalismo), José Alfredo Martínez De Hoz; hombre del riñón de la muy oligárquica Sociedad Rural Argentina, a la vez que vinculado con empresas extranjeras, como “La Ítalo”, poseedora de una vetusta usina eléctrica en Buenos Aires (la cual “nacionalizaría” pagando mucho más de lo que valía). 
Martínez De Hoz era el poder real que movía las acciones del gobierno militar, pues resultaba claro que los Comandantes y altos jefes militares del “proceso” eran marionetas del por entonces “super ministro Joe”. 
Lo de “super ministro” pues desde el Ministerio de Economía, con sus “Chicago’s Boys”, imponía sus directivas a todo el gabinete; y “Joe” pues así lo llamaban sus allegados y sus contactos del mega poder financiero con base en EEUU y Europa. 
Claramente Martínez De Hoz dictaba las acciones al gobierno del General Videla, cabeza del nefasto golpe de Estado que tomó por asalto el poder formal en 1976, para encorsetarnos en el apátrida sistema político económico neoliberal, de desastrosas consecuencias de empobrecimiento masivo, desindustrialización forzosa, y brutal endeudamiento externo, todo lo cual destrozó las variables socio económicas, las que previo al golpe de Estado mostraban solo un 4 % de la población en la pobreza con ausencia casi total de miseria estructural; muy bajos indicadores de desocupación (que era considerada meramente friccional, o sea de corta duración para los afectados, que rápidamente accedían a otro trabajo), y la economía mostraba un crecimiento cercano al 4 % anual acumulativo. En el contexto de violencia institucionalizada (de la cual fueron cómplices los ideólogos y violentos e irracionales de las guerrillas), con las bayonetas como elementos de “convencimiento” para evitar toda resistencia a las políticas de genocidio económico que se estaban perpetrando con alevosía, y con pleno accionar del “partido militar”, bajo cerradas pautas del muy antinacional neoliberalismo; la decisión industricida que decretó la desaparición del mítico Rastrojero, no pudo tener ninguna oposición; habiendo quedado flotando en el ambiente de los conocedores del tema, que la producción de la pequeña camioneta con motor Diesel, que se vendía a un precio mucho menor a la otra camioneta Diesel que estaba en producción por esos años, resultaba una competencia muy molesta, que incluso quitaba mercado a las varias marcas de vehículos de carga con motores nafteros, que por esos años se fabricaban en nuestro país. Como sea, parecía resultar evidente que la producción del Rastrojero, se encontraba en expansión, pues habían presentado y comenzado a vender una versión carrozada, de cuatro puertas y baúl separado del habitáculo, diseñada para posicionarse como alternativa económica y eficiente, para venderse como taxi y como auto familiar. Todo eso se destrozó de un plumazo cesando con ello la producción del único vehículo de diseño totalmente nacional, que abastecía al mercado local e incluso se exportaba a la región. 
Solo para evitar confusiones conceptuales, debe aclararse que el otro vehículo por esos años considerado ícono de nuestra producción automotriz, el también mítico Torino, tenía una carrocería que era la reforma ideada por el carrocero italiano Pininfarina, a partir del diseño de un Rambler creado en EEUU, y que también se fabricó en nuestro país. 
Analizando el tema desde una visión político – económica, resulta necesario precisar los períodos históricos que se caracterizaron por frenar y en parte desarticular la exitosa industrialización concretada en los gobiernos de Perón, Frondizi, la década larga de los Kirchner, y en cierto modo el gobierno pretoriano de Onganía (comenzado en 1966 - este último, seguramente influido positivamente por Aldo Ferrer y Juan E. Guglialmelli; contrarrestando el crudo liberalismo de Krieger Vasena). 
Los golpes de Estado de orientación liberal (antinacional), de 1955 y 1962, en cierta forma frenaron y en parte perjudicaron los procesos de industrialización en marcha. 
Pero el del “proceso” (1976-1983) tuvo caracteres brutalmente industricidas, con violencia explícita y latente, para evitar toda resistencia; y cabe acotar que la violencia de las guerrillas resultó funcional como justificativo del gobierno pretoriano; y muy pocos analistas geopolíticos serios y objetivos destacaron que el entorno de violencia generalizada, asimilable en cierto modo a una guerra civil, fue lo “recomendado” por el intelectual canadiense – británico Harry S. Ferns, para desarticular y destruir los notables avances económicos y sociales, a partir de las profundas transformaciones positivas concretadas por el peronismo. 
¡Y eso lo afirmó Ferns!, por lo que no puede sorprender que ese autor sea uno de los ignorados adrede por “el poder profundo” que oculta y evita difundir ideas y hechos no acordes al establishment (el poder establecido, de los sectores no solo ultra conservadores, sino más aún, cerradamente reaccionarios). 
En el “proceso” puede situarse la institucionalización del muy nefasto “patrioterismo de bandera”, el cual en el colmo de las incoherencias, mientras a viva voz se proclama supuesto patriotismo, ante el himno y la bandera, en los hechos se apoyan medidas de claro corte antinacional, como lo son las reiteradas “recetas” recesivas, endeudadoras, empobrecedores, anti industriales, e incluso opuestas a la soberanía nacional, como reiterativamente imponen y perpetran los personeros del neoliberalismo, doctrina antinacional por definición. Tan profundas fueron esas negativas imposiciones de doctrinas antinacionales, que el patrioterismo de bandera (llamado patriotismo cromático y musical, por el respetado Dr. Julio Carlos González), marca las profundas y muy negativas confusiones, que afectan a la gran mayoría de los uniformados, quienes diciéndose “patriotas” apoyan a neoliberales y libertarios, que se burlan y desprecian claramente a la soberanía nacional, y a las políticas de destrucción nacional, como las actualmente en perpetración. 
Hasta la vigencia del “proceso”, las imposiciones de medidas económicas recesivas e industricidas eran “patrimonios distintivos” de gobiernos militares, con las FFAA ya totalmente cooptadas por antinacionales ideologías liberales y luego neoliberales. 
Pero a partir de los años ’90, el poder formal fue asumido por diversos personeros del neoliberalismo, que con diversos artilugios fueron implementados por gobiernos civiles; tanto mediante groseras traiciones políticas (menemato y en cierta forma el delarruato), como por operaciones de cooptación de voluntades, con refinadas técnicas masivas de manipulación sociológica a partir del siglo XXI. 
Hasta antes de los años ’90, los gobiernos ultra conservadores y apátridamente liberales (después neoliberales), eran productos de golpes de Estado militares, consustanciados con los sectores más retrógrados de nuestra población. Pero a partir del noventismo, se verificó la cooptación casi total de sectores políticos identificados con lo Nacional y popular, que mutaron a estar infiltrados y manejados por personeros de los poderes opuestos visceralmente a aquellos valores político – económicos. 
El caso más notorio fue el del menemato, que además de endeudador crónico, en los hechos opuesto al desarrollo industrial y tecnológico nacional, destruyó casi todo el sistema ferroviario, extranjerizó empresas estratégicas (como YPF y Aerolíneas Argentinas), y entre otras acciones negativas, nos subordinó al bloque de poder Atlantista, llegando incluso a involucrarnos absurdamente en la guerra desatada contra Iraq, un conflicto del que éramos totalmente ajenos. En buena medida, la imprescindible batalla cultural que es necesaria implementar con sólidas ideas Nacionales, se tergiversó por el accionar confuso y en muchos casos dudosamente Nacional, de algunas “progresías”, muy proclives a aceptar sutiles imposiciones social demócratas, dictadas por ONGs y otros instrumentos de colonización cultural, cuando no matizadas con anacrónicas pautas “socialistas” en poco o nada coincidentes con el ideario Nacional; este último claramente expuesto por notables patriotas como Jauretche, Scalabrini Ortiz, J.M. Rosa, J.A. Ramos, Aldo Ferrer, J.E. Guglialmelli y otros grandes referentes del Pensamiento Nacional. 
El industricidio y el pisoteo alevoso de pautas elementales de soberanía, pasó a ser moneda corriente en los gobiernos del neoliberalismo “prosciano” y el destructivo libertarismo actual, todo lo cual nos lleva claramente a involucionarnos en una vulgar factoría disponible para el saqueo indiscriminado, o peor aun, al claro objetivo de disolución nacional. 
Entre otras aberraciones conceptuales, con todas las letras lo dijo el actual presidente argentino, que busca y está perpetrando la destrucción total del Estado Argentino. 
Es necesario enfatizar que sin Estado no hay Nación, y sin Nación, no hay Patria. Y el actual proceso destructivo, además de sus variopintos perpetradores de distintos pelajes políticos, cuenta con los apoyos implícitos de quienes guardan cómplices silencios ante todo lo que se está perpetrando. 
 MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ 
 Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

viernes, 29 de noviembre de 2024

 

SOBERANÍA - PATRIOTAS QUE LA DEFIENDEN - ACOMODATICIOS Y CIPAYOS QUE LA ENTREGAN

El día de la soberanía conmemora el desigual pero muy digno enfrentamiento de argentinos, que hicieron frente a la prepotencia de las dos mayores potencias de la época (siglo XIX), el Reino Unido y Francia, cuyas poderosas flotas de guerra enviadas al Plata, pretendían imponer el sofisma del “libre comercio” y otros dogmatismos imperiales, para destruir nuestro patriótico ejercicio de soberanía, e imponernos condicionamientos colonizantes, los que implican el pisoteo de todo atisbo de dignidad nacional.

No solo en La Vuelta de Obligado se enfrentó a los invasores, también cuando regresaban, fueron hostilizados, con graves pérdidas y serios daños, en Quebracho y Tonelero.

La expedición invasora anglo francesa, estaba compuesta por barcos artillados con cañones de gran alcance, con tropas de infantería para incursiones e invasiones focalizadas, más buques mercantes, atiborrados de mercaderías, que pretendían vender, en nombre del “libre comercio”; pero la incursión terminó en el fracaso, con graves daños en las embarcaciones, y bajas en las tropas agresoras; finalizando las hostilidades tiempo después, con el desagravio a nuestra Enseña Patria, por parte de buques de guerra de ambas potencias agresoras. Mérito de Juan Manuel de Rosas (que contó con el apoyo explícito de San Martín, durante décadas hasta su deceso), siendo ambos patriotas dos de los grandes referentes del Pensamiento Nacional.

Es justo citar a los dos grandes colaboradores que tuvo Rosas en este conflicto, en particular el General Lucio Mansilla y el canciller Felipe Arana.

Lamentablemente, nuestra historia está muy marcada por las acciones siempre nefastas de sectores apátridas de mentalidad unitaria excluyente y de gustosa subordinación a poderes extranjeros. A esos traidores a la Patria Argentina, José Luis Torres denominó “perduellis”, y Jauretche el más conocido apelativo despectivo de “cipayos”.

De esa forma cabe calificar el accionar del múltiple traidor Urquiza, quien se pronunció contra Rosas, aliándose con el Imperio de Brasil, y contratando mercenarios europeos, en particular italianos y alemanes. Y como supuesto Federal, se subordinó a los dictados de apátridas unitarios, quienes operaban básicamente desde Montevideo, como gustosos obedientes de mandatos de las potencias colonialistas.

Después de operar como traidor, venciendo a las fuerzas federales de Rosas, en Caseros, Urquiza traicionaría a los caudillos federales, a quienes no defendió de las agresiones y “operaciones de policía” de los unitarios mitristas, pese a los varios pedidos de asistencia de los caudillos, que serían perseguidos y muchos de ellos asesinados.

A la vez, Urquiza traicionó al pueblo hermano y aliado histórico de Paraguay, al no oponerse a la “guerra de la triple infamia” fogoneada por el Reino Unido, e impulsada por Mitre y los unitarios portuarios. Guerra que le permitió a Urquiza hacer pingües negocios…pero esa ya es otra historia.

Cabe mencionar al endeudador y achicador del territorio, además de su soberbia portuaria y desprecio a las provincias, y enemigo declarado de San Martín, que fue Rivadavia. ¡Por algo es “la gran referencia” de las oligarquías apátridas y otros sectores del cipayismo!

En breve síntesis se menciona a otros operadores del poder, faltos de patriotismo en concreto (aunque varios de ellos afirmaran serlo), y en muchos casos siendo simples acomodaticios o desvergonzadamente al servicio de intereses antinacionales.

Así ocurrió en el medio siglo largo del mitrismo, con vergonzosa sumisión a los dictados del Imperio Británico, período en el cual puede considerarse que los únicos presidentes con algunas o varias acciones rescatables e incluso destacadas como de orientación nacional, discordantes con el ultra liberalismo dogmático, fueron Carlos Pellegrini y Julio Argentino Roca.

Después del período yrigoyenista (en el cual se sostuvo la neutralidad en la Primera Guerra Mundial, y no nos subordinamos a las pautas vengativas de los vencedores, al fin del conflicto; y se creó YPF, de muy importante accionar, entre otras acciones positivas), con el “golpe con olor a petróleo” de 1930, comenzó la década infame, que duraría hasta 1943; período en el cual volvió, en versión profundizada, la vergonzosa sumisión a los dictados del Reino Unido, logrando presentarse contundentes pruebas de infames negociados en las exportaciones de carnes, y en las tarifas y concesiones del servicio eléctrico en las grandes ciudades, esto último expuesto en el lapidario informe de Rodríguez Conde y colaboradores.

Las bien probadas denuncias de Lisandro De La Torre, que tenían a mal traer a dos personeros del establishment, como Luis Duhau y Federico Pinedo, molestaban mucho al cipayaje pro británico, y todos los indicios afirmaron que de esos “poderes profundos” provino la instigación del intento de asesinato, en el Senado Nacional, a De La Torre (de fogosa verba), que costó la vida del compañero de bancada, Senador Enzo Bordabehere, que ofrendó su vida para salvar a su amigo.

Poco más de una década después, el odio concentrado hacia el pueblo, por parte de oligarcas y otros poderosos asociados o subordinados a intereses extranjeros, se puso en evidencia con crudeza, cuando aviones de La Marina y algunos de la Fuerza Aérea, cometieron la cobarde salvajada de bombardear a su propio pueblo, en Plaza de Mayo, deleznable acción que no parece tener parangón en el mundo, y de la cual los sectores reaccionarios con claro odio a su pueblo, nunca mostraron arrepentimiento alguno…e incluso se ufanan de semejante acción genocida. ¡Y resulta que algunos (o muchos) uniformados, no entienden porque no gozan de mucho prestigio!

El golpe de Estado de 1955, significó que volvieran al gobierno conocidos personeros de la oligarquía, con solapado o en muchos casos visible odio a todo lo Nacional y Popular, además de la arcaica y antinacional mentalidad opuesta a todo desarrollo industrial y tecnológico propio.

En ese período se formalizó el ingreso al FMI, el cual había sido negado por Perón, atento al rol de intervencionismo explícito evidenciado por ese organismo financiero transnacional, en los hechos fuertemente influenciado por EEUU y en menor medida Europa.

Ese gobierno, es llamado “la revolución fusiladora” por las muchas ejecuciones sumarias de civiles y militares, que se opusieron a las acciones de anacrónico e inaceptable odio a todo lo Nacional y Popular, así como al retrógrado anti industrialismo del ultra conservacionismo oligárquico, del cual fue funcional.

A la vez, se implementó un severísimo proceso de expulsión en las fuerzas armadas, de todos sus componentes que evidenciaran la adhesión o incluso mínima simpatía por el peronismo, por lo que 1955 puede considerarse el año fundacional del “partido militar”, cargado de colonizante ideología liberal, lo cual provocaría un drástico cambio en las prioridades de las fuerzas armadas, ya por ese entonces totalmente alineadas con la entelequia que se llamó “el mundo libre, occidental y cristiano”, que por cierto no era ni libre, ni centrado solo en occidente, ni tampoco acorde a los altos valores cristianos.

La excluyente ideología ultra liberal, y el alineamiento incondicional con las potencias anglosajonas, dio por una de sus consecuencias el cambio de paradigma o doctrina básica, la cual dejó de lado la Defensa de la Patria, para priorizar la subordinada “defensa del sistema”, alineada incondicionalmente con EEUU y sus socios menores, dejando de lado la mucho más digna y patriótica postura de La Tercera Posición. Y todo eso acarrearía muy negativas consecuencias y la instalación de odios que hoy parecen insalvables.

El breve, pero muy activo gobierno desarrollista de Frondizi, con más aciertos que errores buscó el autoabastecimiento de petróleo y la rápida industrialización, así como la concreción de obras públicas importantes y necesarias. Pero estuvo muy condicionado por sucesivos planteos militares, que terminarían derrocándolo, con persecuciones y encarcelamientos vengativos contra muchos de sus destacados funcionarios y colaboradores. Metodología ferozmente persecutoria, usual de unitarios, liberales, y otros sectores de la antipatria, perpetrada a lo largo de nuestra historia.

El golpe de Estado de 1962 acentuaría el accionar del “partido militar”, identificado con los sectores socio políticos más reaccionarios, lo cual se profundizaría con los siguientes asaltos al poder formal. En ese período histórico, se contó con el asesoramiento de Francia, que habría sido activamente promovido por el General López Aufranc, para enseñar brutales métodos de torturas, que los galos utilizaron en Argelia, donde pese a todo, la nación norafricana pudo alcanzar la independencia, librándose del vetusto colonialismo galo.

A su retiro, López Aufranc pasó a presidir Acindar. Eso seguramente fue la institucionalización de la figura de “generales de empresa”, muy distinta al  honroso concepto de General de la Patria; lo cual con su maestría conceptual expresó el destacado historiador José María Rosa, quien al fallecer el General Guglialmelli, expresó “ha muerto el último General de la Patria, ahora solo quedan generales de empresa”.

Los dos últimos golpes pretorianos fueron el de 1966 (al derrocar a Illia, quien quiso enfrentar operaciones “no transparentes” de laboratorios farmaceúticos) y 1976; con énfasis violento y excluyente en el último, el del “proceso”, en su expreso continuismo histórico con el nefasto mitrismo.

El muy infame “proceso”, tuvo como falsa excusa combatir a las violencias de guerrillas (las que en los hechos fueron funcionales a la antipatria), con el objetivo real de instaló el muy negativo neoliberalismo, para lo cual las bayonetas impidieron toda resistencia al descalabro socio económico generalizado, que significó esa doctrina político – económica, industricida, empobrecedora, y claramente atentatoria contra la soberanía nacional. Para eso, los uniformados en los hechos operaron subordinados a los dictados de Martínez De Hoz y sus “Chicago’s Boys”, feroces aplicadores de la Escuela de Chicago, y perpetradores de negociados, como la estatización de “la Ítalo” (generadora de electricidad), pagando sobreprecios inadmisibles. La Escuela de Chicago, en la Universidad homónima, era por entonces usina principal difusora del neoliberalismo.

Además de las destrucciones socio económicas, no debe soslayarse el necio planteo de las cúpulas militares y sus adláteres civiles, de suponer que éramos “aliados” de EEUU, planteo irracional con el cual se planificó la recuperación de Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur; lo cual además de diezmar acentuadamente nuestras capacidades militares, significó un claro retroceso en nuestras legítimas aspiraciones de recuperar la soberanía efectiva de esos archipiélagos.

También estúpidamente, desconociendo la historia e idiosincrasia anglosajona, los proceseros supusieron que el Reino Unido no reaccionaría militarmente. Para peor, la equivocada “ideología procesera”, con sus serias falencias en Geopolítica, Historia y Economía, sigue inculcándose en las nuevas camadas de uniformados.

¡Y hasta hoy no parece haberse aprendido nada de esas dolorosas experiencias, tapado todo con el apelativo de “la gesta patriótica de Malvinas”, con lo cual nunca se enjuició formal e históricamente a sus responsables y los ideólogos del establishment local!

Vueltos al poder formal los gobiernos civiles, se dio la claudicación de Alfonsín en el Pacto de Olivos, que posibilitó la muy destructiva década larga del noventismo, de exacerbación del neoliberalismo; período de sumisión al bloque de poder mundial hoy llamado Atlantismo, con desprecio abierto a nuestra soberanía en todos los frentes; incluso involucrándonos en la agresión de la OTAN contra Iraq, pisoteando con ello la larga tradición nuestra de promover la paz y no participar en guerras ajenas.

Esa década larga neoliberal, en la cual Cavallo extranjerizó casi todas las empresas del Estado, varias de ellas estratégicas; y perpetró la aberración delincuencial de estatizar las deudas externas de grandes empresas (entre ellas la de Macri); y nos llevó a los empujones, a la crisis terminal de 2001/2002, con sus secuelas de miseria generalizada, desindustrialización forzosa, brutal endeudamiento que acentuó el ya contraído en el “proceso” cívico militar; y la subordinación total a las siempre negativas “recetas” destructivas del FMI.

El resto de la historia es muy reciente, y en mérito a la brevedad debe analizarse separadamente.

MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ

Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

jueves, 21 de noviembre de 2024

 

DISERTACIÓN DEL 14/11/24 EN ROSARIO

EN EL COMPLEJO CULTURAL ATLAS

 

IMPORTANCIA ESTRATÉGICA Y GEOPOLÍTICA DEL SECTOR ENERGÉTICO

 

https://drive.google.com/drive/folders/1UQ-w5tvYeEPvzCsvXAlYIoEfcuzgdIbj

 

http://caoenergia.blogspot.com.ar

 

Atte.

 

C A O

domingo, 10 de noviembre de 2024

 LAS FALSAS ENERGÍAS LIMPIAS EÓLICAS Y SOLARES, PROBLEMAS QUE PROVOCAN, Y SUS POCO CONOCIDOS COSTOS REALES DE GENERACIÓN 
Un tema muy citado pero muy poco conocido por sus complejidades técnicas. 
Muy promocionadas, por el aceitado y múltiple mecanismo comunicacional claramente identificado con los poderosos intereses vinculados con esas tecnologías de generación, reiteran cuan pretendido mantra indiscutible, el concepto que afirma ser “energías limpias”… ¿pero lo son realmente? 
Además, omiten cuidadosamente toda mención de sus costos reales por kWh, y otros temas “incómodos”, como la complicada y costosa disposición final de esas instalaciones, así como la trama de ventajas abusivas de claros cortes prebendarios, que cargan al erario público y/o a los usuarios, los costos de esas ventajas, con las que reducen a cero el riesgo empresario. 
En castizo simple, ventajas abusivas impuestas por presiones del lobby ultraecologista, funcional a los intereses económicos que lucran sin riesgo alguno, con esas generadoras de “renovables sesgadas”. 
La imposición forzosa de las energías “renovables” eólicas y solares, parece provenir del “Estado Profundo”, que desde las sombras promueve la globalización salvaje, en un mundo sin Estados y con la población marginada de todo derecho y descartable. 
Como estas “renovables sesgadas” aportan a la pobreza energética, son funcionales a esos deshumanizados objetivos. 
La definición de “renovables sesgadas” precisa el caprichoso sesgo de las legislaciones argentinas, el cual, sin justificativo técnico alguno, excluye de la definición de “energías renovables” a las hidroeléctricas de más de 50 MW de Potencia Instalada. Una aberración legal, que no pareció ser entendida como tal por nuestros legisladores nacionales. Es como querer suprimir la ley de la gravedad, con una norma legal al respecto. 
No mencionan que las energías de “renovables sesgadas” adolecen de intermitencias, por lo que son inútiles como Energías de Base, siendo solo Energías Complementarias. 
Alemania es un contundente ejemplo de las limitaciones de eólicas y solares, que no pueden reemplazar a las nucleares, ni al gas y el petróleo que suministraba Rusia, encareciendo costos de la energía, lo que frena la economía germana, …y ese es ya un tema geopolítico. Claramente, para sostener la afirmación de “energías limpias” se parte de la falacia de considerar únicamente su funcionamiento una vez instalados los respectivos equipos, pero con muy discutible o inexistente rigor científico, se omiten las evaluaciones de costos ambientales desde el momento de recolectar las materias primas para la fabricación, los costos ambientales de los propios procesos productivos, los costos ambientales de sus complicadas logísticas; ni tampoco se incluyen los costos ambientales y problemas logísticos de los necesarios procesos de desguace y disposición final de esas infraestructuras, al final de sus no muy extensas vidas útiles. Eso implica que, si se evaluara todo el proceso, el concepto de “energías limpias” respecto a eólicas y solares, se constataría que es una burda falsedad insostenible. Y a esas contaminaciones de los períodos pre y post funcionamiento, deben agregarse las contaminaciones e inconvenientes que ocasionan durante sus funcionamientos. 
Los promotores de eólicas y solares, nunca mencionan sus costos de generación, pues si lo hicieran, quedaría en claro que son pésimas alternativas que encarecen los costos medios por kWh. Y parte de los costos indirectos que con rigor técnico deberían atribuirse a esas “renovables”, se las computan a las centrales termoeléctricas, que operan como respaldos en frío (apagados), o reservas en caliente (funcionando), para cubrir los constantes baches y fluctuaciones en las generaciones de eólicas y solares. 
Eso no solo sucede en Argentina, por caso en España, los costos de generación de las turbogas que funcionan para respaldar a las eólicas, se imputan a la generación termoeléctrica, siendo que operan como necesario respaldo de esas “renovables sesgadas”. 
Un análisis de costos ambientales hecho en forma rigurosa, debe computar las contaminaciones que provocan los procesos extractivos de las materias primas, sus transportes a fábricas, sus fabricaciones, los transportes a destinos de emplazamientos, los procesos de instalaciones, los costos ambientales a consecuencia de sus operaciones, y finalmente los costos de desmontaje y eventuales disposiciones finales. 
Habitualmente, los promotores a ultranza de las “renovables sesgadas”, omiten esos costos, sea por ignorancia (en los casos de muchos ultraecologistas y otros opinólogos al voleo), o por operar y expresarse de acuerdo a las “opiniones renovables correctas” que se instalaron y/o indican los influyentes factores del poder promotores de esas energías. 
Son “renovables sesgadas”, pues amañadamente y con clara mala fe, sus promotores del ultra ecologismo y el aparataje de difusión al servicio de eólicas y solares, omiten a las hidroeléctricas, que también son renovables, y además producen energía limpia, mucho más económica y de calidad, pues las hidros no adolecen de las intermitencias de eólicas y solares. Además, las eólicas y solares no son neutras tampoco durante sus períodos de funcionamiento. 
Se sintetizan esos costos ambientales más relevantes, durante sus vidas útiles. 
Eólicas. Producen energía de baja calidad, por sus intermitencias, y solo puede volcarse a las redes, mezclada con energía producida por centrales de base, para neutralizar sus fluctuaciones de voltaje y súbitos apagones. 
Como alternativa, para anular las intermitencias, la energía se puede almacenar, pero ese proceso encarece los ya altos costos económicos y aumenta los costos ambientales. Los acumuladores (baterías) son altamente contaminantes. ¿Ecológico eso…? 
Causan ruidos molestos que alteran el entorno, lo que es complicado en áreas pobladas. 
Se estima que sus grandes palas al girar causan mortandades de aves. Inutilizan valiosas extensiones de tierras, que deben quedar fuera de toda presencia humana, de ganado y de sembradíos, pues está el riesgo de desprendimientos de componentes de las gigantescas palas, así como de hielo que se forme en las mismas y que termine despedido como proyectiles, peligrosos para humanos y ganados. Puede estimarse en una hectárea por cada instalación eólica, como superficie vedada a toda actividad, para evitar accidentes o daños. 
En casos de pequeñas propiedades (como sucede entre otros países, en España y el Reino Unido), las eólicas quitan mucho valor a las propiedades afectadas a esas generadoras “renovables sesgadas”. 
Por algo hubo fuertes manifestaciones en contra de las instalaciones de eólicas, en varios países, entre ellos los dos mencionados. Pero eso no suele ser publicado…¿Por qué?... 
Las necesarias reparaciones de sus equipamientos electromecánicos, deben hacerse a grandes alturas, lo cual es muy riesgoso, y produjo varias muertes de operarios, pero esos temas “ecológicamente incorrectos” no suelen ser difundidos. 
Al término de sus no muy extensas vidas útiles, las gigantescas palas no son reciclables, pasando a ser molestas basuras de muy costosa eliminación. 
Las enormes bases de cemento armado, del orden de una hectárea por cada “molino” eólico, quedan como “herencias negativas”, con consecuencias de dejar enormes superficies desertificadas, pues nadie se ocupa, al final de sus vidas útiles, de destruir esos enormes e inútiles planchones de cemento armado. 
Solares: Energía con muchas intermitencias, de muy mala calidad. No funcionan de noche, ni en días lluviosos o nublados. Eso puede solucionarse con baterías de acumuladores, pero esto tiene altos costos económicos y ambientales. 
Inutilizan grandes superficies de tierras, que son desproporcionadas respecto a las bajas potencias y escasos rendimientos de los paneles, abarcando muchos más espacios por KW y por kWh que otros tipos de generadoras eléctricas. 
Requieren mantenimiento y limpieza de los paneles, que pueden ser desproporcionados en función de sus limitadas capacidades de producción. 
Los paneles tienen componentes tóxicos, que suelen terminar volcados al entorno de sus instalaciones. 
Las eventuales roturas de vidrios, sobre todo al desmontaje, contaminan el suelo y pueden causar lesiones a personas y animales que utilicen o circulen en esas superficies de terrenos. 
Los promotores de esas instalaciones solares, sistemáticamente omiten precisar como y a que costos se desguazarán los paneles, al cabo de sus vidas útiles. 
Tampoco difunden sus costos reales por kWh, ni sus cortas vidas útiles. 
Condicionamientos abusivamente prebendarios de eólicas y solares. Se montó un amplio y creciente conjunto de facilidades (exenciones impositivas, accesos financiaciones especiales, prioridades absurdas para vender energías caras, imposiciones de ventas a grandes usuarios, etc.), que no existen para otros tipos de centrales eléctricas. Los costos de esas ventajas prebendarias para las “renovables” lo terminan solventando directa o indirectamente los consumidores, o el erario estatal, muy influenciado este por las masivas presiones de los promotores a ultranza (externos e internos) de esas poco eficientes generadoras de energía. 
Recientemente, se impuso que los grandes consumidores de energía eléctrica, desde 2025, obligatoriamente deben consumir un mínimo de 20 % de “renovables sesgadas”, lo cual es otra vuelta de tuerca para imponer al como sea a esas poco eficientes generadoras de energía. 
Eso se agrega a la abusiva prioridad para el despacho (venta), no importando que existan otras usinas que puedan abastecer con energía de precios mucho menores. 
Además de una maraña de ventajas muy acentuadas, como exenciones impositivas, facilidades para importar equipos y demás, las leyes 26.190 y 27.191 acentúan esas desmedidas ventajas. 
Las grandes generadoras eólicas, muchas instaladas en La Patagonia; y las solares (en el NOA), están lejos de los grandes nodos de consumos. El eventual transporte de esas energías, requerirá mayores inversiones en el Sistema Nacional de Transmisión de Energía, hoy ya comprometido por la absurda decisión de libertarios, neoliberales y otros cómplices políticos, de paralizar totalmente las imprescindibles inversiones en infraestructura y en el mantenimiento de lo existente. 
Otra de las falsedades instaladas para promocionar las “renovables sesgadas” afirmó que se impulsaría las producciones industriales nacionales de esas infraestructuras. En verdad, las inversiones en eólicas y solares, beneficiaron a las industrias chinas (solares) y del bloque europeo (eólicas), con poco o nada fabricado en Argentina. Mientras tanto, las presiones del Bloque Atlantista, impidieron continuar con las necesarias obras hidroeléctricas (en el río Santa Cruz), así como otros proyectos muy viables; y las nucleares (dos veces paralizada Atucha 3), y ahora paralizado el Proyecto CAREM. Todo permite afirmar que algunos grupos de poder mundial, con sus subordinados locales, nos quieren empobrecidos y embretados en deficiencias insalvables de infraestructura que nos impidan el desarrollo. 
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ 
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

martes, 29 de octubre de 2024

 NEGATIVAS CONSECUENCIAS DE EÓLICAS Y SOLARES EN LA ECONOMÍA ALEMANA. 
Hasta no hace mucho, Alemania era considerada la locomotora de Europa, pero recientemente está mostrando síntomas de estancamiento y cierto nivel de pérdida de competitividad con relación a otras potencias económicas y tecnológicas mundiales; en particular frente al fuerte empuje exportador de China; pero también respecto a socios comunitarios (Francia, Reino Unido y otros) y los vinculados geopolíticamente, como EEUU, Japón y Corea del Sur. Algunos analistas consideran que el alto nivel de las tarifas del servicio eléctrico del gigante económico germano, tiene mucho que ver con cierta pérdida relativa de competitividad que le está condicionando el desarrollo. 
Si bien no siempre es fácil acceder a datos bien documentados acerca de los costos reales del sistema eléctrico alemán, es en cambio bien conocido -pero poco difundido- que hubo cambios sustanciales en la estructura técnica, cambiando -para mal- drásticamente la matriz de dichos costos. 
Los profundos cambios en la matriz eléctrica alemana, que se acentuaron en forma constante, tuvieron que ver esencialmente con las fuertes influencias del sector político de Los Verdes, que corporizaron el ultra ecologismo militante y muy agresivo, con persistentes y crecientes campañas del llamado terrorismo ultra ecologista, muy potenciado a consecuencia del desastre socio ambiental provocado por el colapso de la central nuclear de Chernobyl, lo cual les dio excusas para montar una enorme campaña de terrorismo ultra ecologista centrado en lo anti nuclear. Necesitada de ampliar sus apoyos políticos, Angela Merkel aceptó a Los Verdes, quienes impusieron sus condiciones, que aparentemente no fueron objetadas por la dirigente germana y los social - demócratas…pero las consecuencias fueron muy costosas para los intereses estratégicos y geopolíticos del gigante económico europeo, que estaría dejando de ser “la locomotora económica de la UE”. 
Los muy bien aceitados mecanismos de presión sociales, culturales y de medios especializados, de todo el aparataje de difusión del ultra ecologismo, pusieron todo su enfático accionar en la demonización de la tecnología nuclear, y en la activa promoción de los supuestos “reemplazos naturales” de la energía nuclear, las energías eólica y solar, falsamente presentadas como “energías limpias”, además de otros aditamentos nominales “ad hoc”, como “renovables”, “alternativas” y otras denominaciones con “buena prensa”, pero nada o dudosamente ciertas. 
Con mucha ignorancia por parte de militantes del ultra ecologismo, y con ocultamiento de necesarias precisiones técnicas, de profesionales y/o especialistas en energía, se ocultó a la opinión pública, que la energía nuclear califica como Energía de Base, pues es previsible, controlable y de estable generación; mientras que eólicas y solares son solo Energías Complementarias. 
La energía nuclear tiene costos muy competitivos; mientras que las “renovables” eólica y solar son muy caras por kWh, y no son aptas como Energías De Base, siendo ambas solo Energías Complementarias, pues son de inestable funcionamiento (los vientos y el sol, no son controlables por el ser humano), no son previsibles ni programables con la necesaria certeza, y sufren frecuentes oscilaciones en el voltaje. 
Las inestables energías eólicas y solares deben ser estabilizadas con el respaldo “en caliente” (funcionando) de Centrales De Base, por lo general del tipo turbogas, que tienen rapidez para arrancar y llegar a su máxima potencia, pero son de elevados consumos. 
Los costos de las turbogas encendidas para estabilizar las energías de eólicas y solares, deberían computarse como costos de esas “renovables”, por estar funcionando vinculadas con aquellas, pero por lo general se imputan amañadamente a las termoeléctricas. 
A todo eso se le agregan costos reales por kWh muy elevados de las eólicas y solares, los que se disimulan con subsidios y otras ventajas que pueden ser consideradas prebendarias, sin las cuales no serían en nada competitivas. 
 Incluso, por lo general se omiten en los cálculos de costos, los correspondientes a los desguaces de las instalaciones una vez terminadas sus vidas útiles. Por cierto, no son temas menores desarmar y encontrar usos alternativos a las grandes palas, torres y bases eólicas; así como a los paneles solares, que tienen componentes tóxicos y otros componentes potencialmente muy contaminantes. Acorde a ceder a las presiones del aparataje ultra ecologista, Alemania invirtió muy fuertemente en eólicas, y en menores escalas, en solares, pero la cantidad no soluciona la falta de calidad. 
La Potencia de Energía de Base que se perdió al cancelar las proyectadas nuevas centrales nucleares, y al agravar la situación, al cerrar anticipadamente las nucleares en funcionamiento, debió suplirse recurriendo a otras fuentes de Energía de Base, y los germanos no tenían (ni tienen) muchas opciones. 
Además, absurdamente Alemania dejó de ser uno de los grandes proveedores mundiales de tecnología y usinas nucleares, perjudicando sus capacidades exportadoras. 
Recordemos que las Generadoras de Base son de tres tipos de tecnologías: nuclear, hidroeléctrica, termoeléctrica (esta última quemando hidrocarburos). 
La opción nuclear fue desechada en Alemania por prejuicios del ultra ecologismo. 
La opción hidroeléctrica no puede expandirse, pues hace muchas décadas que en Alemania no queda lugar para ninguna usina hídrica más, pues las construyeron todas. Algo similar sucede en prácticamente toda Europa. ¡Pero las mentiras del ultra ecologismo afirman que “no construyen más hidroeléctricas por ser tecnologías antiguas hoy en desuso”, lo cual es falso! 
La opción termoeléctrica es la única que le queda a Alemania, para suplir sus necesidades de Potencia Eléctrica De Base. En esas usinas se utilizan hidrocarburos (petróleo, gas o carbón), o eventualmente biocombustibles. Pese a la parafernalia de presiones y de falsas “verdades” del ecologismo cavernario, que siguió insistiendo en montar más eólicas y solares para suplir la carencia de Energías De Base (lo cual es una incoherencia total, por las conocidas limitaciones técnicas de las “renovables”), Alemania debió centrarse en lo técnicamente factible, aumentando muy acentuadamente su generación, consumiendo más hidrocarburos (opción mucho menos “ecológica” que la limpia generación nuclear). Más allá de importar energía nuclear, producida por Francia, y de comprar carbón de Polonia, y otras alternativas menores de importaciones, lo concreto fue que Alemania se volcó a utilizar el enorme potencial de Rusia, de proveer gigantescos volúmenes de gas natural y petróleo, a precios muy económicos, alternativa que creció mucho facilitada por varios gasoductos. 
Para evitar el paso por territorios potencial o realmente hostiles en las trazas de los gasoductos, se construyeron dos grandes gasoductos en el Mar Báltico, los Nord Stream I y II, conectando directamente a Rusia con Alemania. 
Era una solución, beneficiosa para ambas partes, no solo en lo económico, sino también podría haber facilitado mejores niveles de entendimiento entre ambas poderosas naciones, con proyecciones potencialmente muy positivas. 
Ambos gasoductos fueron inutilizados por explosiones con características de atentados intencionales, de los que, si bien no se pudieron precisar los responsables directos, resultarían muy claras las motivaciones geopolíticas…pero este ya es otro tema. 
La voladura de ambos grandes gasoductos, obligó a Alemania en particular, y a la Unión Europea en general, a buscar con premura nuevos abastecimientos del vital insumo energético. 
Si bien existen otros proveedores, como Argelia y Noruega, el gran abastecedor de gas sería EEUU, pero sus precios excederían en mucho los que tenía el gas natural ruso. Es lógico, pues el gas de EEUU llega a Alemania en particular y Europa en general, en barcos, en procesos de carga, transporte y descarga mucho más complejos y costosos que los de gasoductos. 
Esos costos mucho mayores del vital insumo de generación, se trasladan a los precios de la energía, los cuales a su vez elevan los costos de las producciones industriales. Eso afecta a Alemania en particular, a la Unión Europea en general; facilita las ventas del más costoso gas provisto por EEUU, y en lo económico parece no afectar a Rusia, que vende enormes volúmenes de sus hidrocarburos (gas natural y petróleo) a China. 
En lo geopolítico, afectó potenciales acercamientos e iniciativas en común, que hubiesen facilitado contextos de paz en la deteriorada relación de la UE con el gigante euroasíático ruso. Por el contrario, el cuadro de tensiones políticas y militares in crescendo o al menos sin solución a corto plazo, parece ser el objetivo de los anglosajones, además de facilitar el acceso masivo de gas de EEUU al energéticamente sediento mercado consumidor de Europa, y en particular, de Alemania. 
Mientras tanto, en Argentina, las abiertas presiones de EEUU contra nuestro plan nuclear, cuentan con el beneplácito destructivo y desguazador de libertarios y neoliberales; eso en el contexto de la pasividad casi total del arco político supuestamente opositor. 
A eso se agregan las profundas confusiones conceptuales y doctrinarias, que afectan muy negativamente a la mayoría de los uniformados, practicantes activos del mero patrioterismo de bandera, hueco de real patriotismo, incluso siendo fervorosos adherentes a postulados de la antipatria, como la destrucción del Estado que pregonan y perpetran los libertarios y sus cómplices políticos. MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ 
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos