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lunes, 5 de mayo de 2014

OBISPO LOCUAZ Y DESINFORMADO
         En principio, las opiniones de los líderes religiosos, sobre todo los de las grandes religiones monoteístas, en sus distintas variantes, tienen un aura de credibilidad, y por ello suelen ser aceptadas sin mayores análisis, por parte de los múltiples receptores de las mismas. Digamos que son opiniones que calan hondo y que forman y orientan en buena medida a la opinión pública, o al menos sirven de hitos referenciales.
         En un país de fuerte raigambre católica, pues es la religión mayoritaria y con profundas raíces históricas, con destacadas facetas de profunda caridad, inserción y compromiso social, e inclusive múltiples episodios de destacada heroicidad; las opiniones de los religiosos católicos influyen mucho en la comunidad, y mucho más aún si se trata de un obispo, cuyas reflexiones tienen trascendencia que en muchos casos llega a todo nuestro extensa nación.
         Por eso es muy delicado que en algunos pocos casos puntuales, algunos obispos –por lo general de fuertes personalidades, y por tanto propensos a opinar enjundiosamente-, puedan emitir posturas en algunos temas de elevada complejidad técnica, en los cuales muy frecuentemente las ideas masivamente difundidas, suelen carecer del debido sustento técnico y ser muy erróneas. Por añadidura, en los casos en los que se ponen en juego ocultas y no siempre limpias motivaciones –que frecuentemente son opuestas a los Intereses Nacionales-, determinados activistas muy bien entrenados, algunos puñados de mercenarios de la comunicación, y politiqueros de muy baja estofa; llegan a instalar en la opinión pública ideas – fuerza muy erróneas; “convenientemente” edulcoradas y muy maliciosamente sesgadas.
         Si a toda esa bulla se le suma alguna puntual opinión de un obispo (muy mal informado y peor asesorado), ya la cosa pasa a ser muy delicada, pues las mentiras y tergiversaciones pasan a ser “palabras sagradas” para el común de la gente; y en ese caso la campaña de engaños e incluso de terrorismo mediático e irracional, puede estar a un tris de lograr sus infames cometidos; permitiendo consumar negociados, mezquindades políticas incalificables, e imponer pensamientos de notable perniciosidad, con los cuales puede convencerse a la gente a actuar en contra de sus propios intereses y en contra de los más elevados y puros Intereses Estratégicos Nacionales.
         Tal el caso del osado opinante obispo de Formosa, quien fervorosa y absurdamente “compró” los discursitos envolventes y mendaces de los ecoterroristas (muy activos en esos lares), de políticos asociados –por irreflexivos, ignorantes u oportunistas- a esas mentiras; y a su vez todo ello bajo el montaje de ONGs manejadas y digitadas desde Gran Bretaña (operadores de la constante “guerra blanda” con la que agreden a nuestro país), las que operan asociadas a vendedores de los “buzones del siglo XXI” que son los que pretenden inundarnos de ineficientes usinas eólicas y solares, en funciones para las que son simplemente problemáticas e ineficientes. Analicemos el caso.
         Con su potente y amplificada voz mediática, el obispo atacó los muy interesantes proyectos de inversiones en energía nuclear planificados en Fomosa, y opinó a favor de la sustitución por las supuestas “energías limpias” (léase eólicas y solares).
         Si no tuviera la categoría de prelado (por lo que se presupone buena fe, lo cual no lo exime de su culposa infundada locuacidad), podría suponerse que es un simple operador de los tantos que la Unión Europea y el G 7 tienen a su servicio, para el sutil objetivo de impedir nuestro desarrollo. Y precisamente el obispo es español, pero descartemos toda malicia.
         El obispo, con sus dichos tan carentes de mesura y fundamento, atacó al Plan Nuclear Argentino, el cual es Política de Estado, siendo eje puntual de nuestro destacado desarrollo tecnológico. Por ende, tuvo la osadía de poner en duda –indirectamente- la elevadísima capacidad científica de nuestros múltiples y muy prestigiosos institutos que componen el Sector Nuclear Argentino (CNEA – INVAP y varios más), y a la vez avaló las alevosas y malintencionadas presunciones de mala fe y de irresponsabilidad social, que los ecoterroristas con sus mentiras y malicias habituales enrostran a los componentes de ese estratégico y muy eficiente complejo tecnológico – industrial (que incluso tiene importantes ramificaciones en actividades medicinales, agrícolas, aeroespaciales, etc.)
         Adicionalmente, el prelado ensalzó a las falsamente calificadas como “energías limpias”, volviéndose a hacer eco de las más difundidas mentiras del ecologismo apátrida fundamentalista. Antes de opinar, debió informarse que esas tecnologías tienen múltiples contaminaciones, que sus promotores a ultranza se cuidan muy bien de mostrar, pues de ese modo “se les pincharía el negocio” montado, el cual solo cierra en base a prebendarios privilegios que previamente los asociados sectores ultra ecologistas “exigen” (son expertos en “apretadas” para forzar decisiones). Sin esas prebendas (bajo las formas de contratos con ventas aseguradas (aunque no resulten necesarias), con precios exorbitantemente caros (pues son muy ineficientes), con aportes no reintegrables del tesoro nacional, y otras acciones similares, que por medio de las arcas estatales termina pagando el contribuyente. Por otra parte, antes de opinar tan liviana e infundadamente, el prelado debió saber que esas falsas –y muy costosas “energías limpias”, son inútiles para operar como centrales de base de ningún sistema eléctrico, motivo por el cual siempre funcionan adosadas a una central eléctrica convencional. Las centrales convencionales son aptas para funcionar como bases del sistema eléctrico, y sus tecnologías son básicamente tres: hidroeléctrica, nuclear y termoeléctrica. Formosa es una provincia carente de potencial hidroeléctrico, pues es plana, sin desniveles (y en muchas partes desértica), por lo que la hidroelectricidad no es una alternativa de generación para esa provincia. Como el prelado “compró” el discurso antinuclear, pretende –por clara ignorancia- abortar esa posibilidad. Con ello solo queda la termoelectricidad como energía de base. Y esa tecnología quema hidrocarburos para funcionar, con lo cual no solo es cara (aunque no tanto como las eólicas y solares), y además muy contaminante.
         Dicho en castizo claro, el prelado fue utilizado para ser vocero de intereses muy oscuros, en los que se asocian las maniobras de ONGs al servicio de Gran Bretaña y sus aliados del G 7 y la UE (*), que pretenden sumirnos en el subdesarrollo crónico, pues una Argentina desarrollada plenamente les sería muy indócil y molesta a sus designios geopolíticos; además de los intereses de los que lucran vendiendo eólicas y solares más allá de sus limitados roles de meros complementos; y asociados a esas falsas energías “limpias” están los negocios vinculados a la termogeneración (petróleo, gas, usinas térmicas, etc.).
         Por otra parte, nadie medianamente informado puede desconocer que, contra toda lógica, los sectores del arco opositor –fuertemente teñidos de neoliberalismo “noventista” (aunque algunos no lo digan)-, están alineándose con el ecologismo retrógrado y cavernario (sin hacerles asco sus roles de marionetas del imperio británico); con lo que involucran la peor politiquería oportunista con los turbios y mendaces accionares del ecoterrorismo. Bien sabido es que el ecoterrorismo, siguiendo directivas emanadas del riñón de G 7, pretende impedir las energías hidroeléctrica y nuclear (las más eficientes, más económicas y menos contaminantes), para frenar nuestro desarrollo, y paralelamente dejarnos atados a las severísimas limitaciones técnicas y los altísimos costos de las energías eólica y solar.
         ¿Desconoce el locuaz prelado que las energías solar y eólica han sido sumamente caras y problemáticas en su España natal, al punto que les han cortado sus jugosos subsidios, y que produjeron otras corruptelas vinculadas con esas fuentes de generación? ¿No sabe que en Alemania fueron un fiasco, y que al impedir nuevas centrales nucleares, forzaron las masivas y crecientes importaciones de gas ruso y carbón de EEUU, con desastrosas consecuencias económicas, ambientales y geopolíticas?
         Por último, debería conocer que en Formosa no existen vientos constantes (lo cual descarta aún más a las eólicas), y que las solares no funcionan de noche ni en los días lluviosos y nublados, muy frecuentes en esa provincia.
         En síntesis, descartando mala fe y aviesa intencionalidad política pro neoliberal, queda en claro que al prelado lo han usado inocente y absurdamente, para fines perversamente oscuros y contrarios a los Altos Intereses Nacionales, pues pretenden frenar el desarrollo socio económico nacional y abortar el notable desarrollo del Sector Nuclear Argentino, además de lo cual han accionado para malquistarnos con el vecino Paraguay.
         ¡Deplorable! Pero puede rectificarse públicamente (no creo que lo haga), o al menos, de ahora en más, guardar prudente silencio si no sabe de algún tema.

Opiniones del obispo difundidas por AICA (Agencia Informativa Católica Argentina), y por el diario El Comercial de Formosa, entre otros.
(*) G 7 = Grupo de los Siete, que fueran las principales potencias económicas (EEUU-Gran Bretaña-Canadá-Japón-Alemania-Francia-Italia.
(*) UE = Unión Europea.

C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Experto en Energía

Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

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