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miércoles, 12 de junio de 2019

RESPONDIENDO A UN VETERANO DE GUERRA DE MENTALIDAD PROCESERA
Con la usual enorme carga de prejuicios, tan fuertemente instalada por las ya conocidas sesgadas interpretaciones y falsas supuestas “absolutas verdades” inculcadas en los institutos militares, para el formateo mental rígido y uniforme de los cuadros, un suboficial respondió con la característica agresividad, al posteo de los antecedentes impresentables del hoy candidato presidencial Gómez Centurión, hasta hace pocos días veterano funcionario “todo terreno” del neoliberalismo macrista, hoy travestido de supuesto fervoroso “opositor”.
A esta altura de los hechos, es bien conocido que el “picado de cerebro” instigado e instalado en el muy nefasto y apátrida “proceso” excluyó toda posibilidad de razonamiento propio y coherente, sin tener ni pizca del muy saludable método de la duda permanente, piedra angular de todo razonamiento científico aplicable también a todos los órdenes de la vida.
En ese contexto, un veterano de guerra montó en cólera como reacción automática, al leer el impresentable “curriculum” (léase prontuario) del funcionario multipropósito y operador del macrismo, Juan José Gómez Centurión, hoy devenido en improvisado candidato presidencial, tardía y supuestamente “opuesto” a los intencionales desaguisados múltiples perpetrados intencionalmente por el actual equipo gobernante...del cual casi hasta ayer formó parte pública y enjundiosamente.
Como es ya una constante, sobre todo entre los suboficiales retirados (siempre con honrosas excepciones), la primera reacción del exaltado opinante es calificar de “zurdo, comunista y/o subversivo” a todo aquello que su limitada capacidad de conocimientos no le permite comprender. Claramente se evidencia que le inculcaron que todo aquello que no cuadra con los dogmas ultra liberales (que engañosamente les presentaron como “patrióticos”) es automáticamente sospechoso de “subversivo” o “comunista”. Por supuesto, no tiene idea de que es el concepto de liberalismo económico, pese a que lo defiende con denuedo digno de mejor causa, e incluso en ese caso puntual, desconoce que significa el difundido concepto de “cipayo”, el cual no forma parte del léxico “militarmente correcto”, desde 1955 en adelante.
Seguramente denosta a los empleados públicos, no teniendo ni las más remota idea que él también fue un “empleado público con uniforme”, ni que sus maestras que le enseñaron lo elemental, han sido empleadas públicas, como las enfermeras y médicos que seguramente alguna vez lo atendieron en una salita de primeros auxilios o en un hospital público.
Como le grabaron a fuego en el cerebro, previo profundo limado de
neuronas, que “los únicos enemigos son el comunismo y el peronismo”, los confunde como si fueran la misma vertiente ideológica, y tampoco ni se le cruza por la cabeza analizar los tremendos daños económicos, sociales y entrega de soberanía en lo geopolítico, que perpetran los gobiernos liberales y neoliberales, a los que apoya tan fervorosa como irracionalmente.
Todo ese combo de confusiones y tergiversaciones en grados superlativos, funcionan retroalimentándose por varios factores confluyentes, a saber:
 Vive anclado en los años ’70, y todo lo “evalúa” (más bien tiene reacciones reflejos asumidos como lo único correcto), en función de esos perimidos y erróneos conceptos proceseros de la época de la Guerra Fría.
 Sus relaciones personales son total o casi exclusivamente con otros pares de similares grupos etarios y de idénticas  (de)formaciones conceptuales, pues tienen tendencia excluyente a “hablarse encima” solo entre sus pares o eventualmente con algunos civiles que no sean “incorrectos” (que no   osen
 contradecirlos ni un ápice).
 Por lo general –con muy raras excepciones- son de muy escasas o nulas lecturas, las que muy difícilmente pasen de media carilla
En todo ese contexto, los retirados de las FFAA y FFSS no tienen ni idea acerca de la destrucción socio económica generalizada que perpetra con premeditación y alevosía el macrismo, ni que nos lleva a los empujones a la disolución nacional; desconociendo además que entrega soberanía en forma vergonzosa. En forma aneuronal total, lo apoyaron fervorosa y agresivamente.
Ahora, por simple portación de uniforme, en bloque y sin razonamiento válido alguno, se encolumnan a apoyar con el mismo fervor a Gómez Centurión, y se enfurecen hasta el paroxismo si se les demuestra que es simplemente un macrista de uniforme, y como tal, servil servidor de los intereses británicos en particular, y de las Potencias Atlantistas y la Banca especuladora transnacional en general.
Total, para el razonamiento binario que les inculcaron, todo se reduce a seguir persiguiendo comunistas (como en los años ’70), y de paso a odiar visceralmente al peronismo y a todo lo Nacional y Popular.
Son más nocivos que ciertas “progresías”, pues estas se asumen como no nacionales y en muchos casos desprecian abiertamente el patriotismo. Pero los patrioteros de bandera, se asumen y creen ser “muy patriotas”, pese a jugarla de cipayos asumidos.
¡Encima, se siguen creyendo los salvadores de la patria!
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

domingo, 9 de junio de 2019

DESTRUYENDO EL PLAN NUCLEAR - DESTROZANDO A ARGENTINA
Con total saña, premeditación y alevosía, el actual gobierno neoliberal que padecemos los argentinos, está destruyendo el Plan Nuclear, como uno de los ejes centrales en su impresentable tarea de destrozar completamente a Argentina.
Con toda claridad, están aplicando una versión actualizada del siniestro Plan Morgenthau, en su momento ideado por la Banca transnacional como destructiva herramienta política y financiera, para desquiciar totalmente a naciones cuya destrucción total interese a los poderes transnacionales.
Ese genocida plan puede ser aplicado por venganza pura (como inicialmente contra Alemania y Japón, entre 1945 y 1947), por objetivos geopolíticos de dominación global, y en esta época para imponer al como sea la globalización a ultranza; esto último con sus secuelas de desaparición de los Estados débiles, la cosificación impiadosa de sus poblaciones, y el saqueo sin límite de los recursos naturales, eliminando a la vez competencias molestas en áreas tecnológicas, industriales y todo baluarte humano y cultural nacional.
En particular en lo referente al Plan Nuclear, las brutales medidas adoptadas desde que asumió Macri, son calcadas pero en versión recargada, de las implementadas por Jorge Lapeña en el gobierno de Alfonsín, que se mantuvieron sin modificaciones hasta que se relanzó con fuerza el Plan Nuclear desde 2006, hasta 2015 inclusive.
Apenas asumido Alfonsín, el entonces presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica, el Ing. Nuclear y Contraalmirante Carlos Castro Madero, se apersonó en la Casa Rosada, para darle al presidente la muy buena nueva que los científicos nucleares argentinos habían completado los estudios y pruebas respectivas, que lograron que Argentina sea uno de los muy contados países en dominar el ciclo completo de producción de combustibles nucleares. ¡Sin duda un enorme logro tecnológico!
Ante la nefasta influencia del entonces Secretario de Energía, Jorge Lapeña, Alfonsín tomó la muy negativa decisión de frenar drásticamente todo el enorme y valioso desarrollo tecnológico del Sector Nuclear Argentino. No solo paralizó la construcción de la central Nuclear Atucha II y el Proyecto CAREM, sino que también congeló todas las vacantes en la Comisión Nacional de Energía Atómica, restringiendo además su presupuesto. Esas drásticas y draconianas medidas, llevaron al avejentamiento de la plantilla de personal altamente calificado, lo cual sin duda buscaba la extinción de la actividad por simple transcurso del tiempo y pérdida de los saberes que no se podían retransmitir a nuevas generaciones de profesionales y científicos; además de lo cual se desfinanciaron todas las actividades.
Fue todo un esquema muy perverso, que Alfonsín aplicó, sea por ignorancia supina del tema, por cobardía cívica manifiesta (pero cuidadosamente ocultada por los medios), o por ceder a las presiones de las potencias anglosajonas y sus socios directos, siempre interesados en hacer volver a Argentina al redil de los subdesarrollados crónicos, tirando por la borda todo el desarrollo tecnológico e industrial logrado a través de décadas de esfuerzos sostenidos, y aun a pesar de las presiones siempre negativas de los personeros del establishment.
Como sea, Alfonsín cedió a las sibilinas influencias de Lapeña, claramente un operador alineado con los intereses de las grandes petroleras y gasíferas anglosajonas, y por ello opositor relativamente sutil a los desarrollos de grandes obras hidroeléctricas y nucleares, de mucho menores costos reales de generación y mayores eficiencias operativas, con lo cual esas construcciones rompen el monopolio casi total del que goza la generación termoeléctrica.
Monopolio del cual se benefician principalmente las citadas petroleras y gasíferas extranjeras, los proveedores de grandes usinas térmicas y toda la cadena de prestadores de servicios ad hoc, entre ellos los transportistas de combustibles (que fueron los principales detractores del desarrollo hidroeléctrico en Misiones, con la “mano de obra dócil” del ultra ecologismo fundamentalista …pero esto ya es otra historia).
Conociendo esos antecedentes, no puede sorprender que en los doce años precedentes, los “ocho exsecretarios de energía de la partidocracia cleptocrática”, hayan desarrollado una intensa y muy maliciosa campaña de desprestigio, para enlodar el intenso accionar y las muchas obras públicas relevantes concretadas para desarrollar todo el Sector Eléctrico, incluyendo en ese vasto accionar la construcción y finalización de obras con enorme valor estratégico y largamente postergadas antes por los personeros del liberalismo económico.
Entre otras muchas obras, cabe señalar la ampliación del Sistema Interconectado de Alta Tensión, con más de 5.000 Km, de redes de 500 KV, uniendo por primera vez a todas las provincias continentales y concretando viejos anhelos, como las interconexiones NEA-NOA, Cuyo-Comahue, la inclusión de Formosa, el refuerzo de la interconexión de Misiones, y la interconexión total de la antes aislada Patagonia. Eso, además de terminar exitosamente Atucha II, Yacyretá (con todas sus obras necesarias en el entorno, entre ellas las costaneras en ambas orillas, que terminaron con los flagelos recurrentes de las inundaciones). También las construcciones de varias centrales térmicas de gran potencia a la vera del Paraná, puestas en marcha exitosamente y manejadas por El Estado, faltando instalar las turbinas de vapor para cerrar los sistemas de ciclos combinados para economizar combustibles, lo cual se tenía previsto para 2016.
Al finalizar los doce años del gobierno anterior, se habían rubricado importantes acuerdos estratégicos con China y Rusia, en base a los cuales se iban a construir tres nuevas grandes centrales nucleares (con uranio natural y con uranio enriquecido, esto último representando otro gran avance tecnológico), de las cuales la Cuarta Central, llamada Atucha III se había comenzado.
También se habían comenzado las dos grandes hidroeléctricas en el Río Santa Cruz, llamadas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, con financiación china, mientras que Rusia había aprobado el crédito para comenzar Chihiudo I, en Neuquén, obra muy necesaria no solo para generar más energía hidroeléctrica, sino para dar mayor seguridad operativa al complejo Cerros Colorados, amenazado por grandes crecientes que están volviéndose recurrentes.
Por su parte, la central carbonífera de Río Turbio estaba muy avanzada, faltando poco más que instalar las máquinas (ya adquiridas y puestas en el obrador), lo cual iba a dar más trabajo genuino en ese extremo patagónico.
En el Sector Nuclear, el proyecto nacional CAREM, una central de tipo modular, tecnológicamente muy avanzado, había recobrado fuerte impulso, estando por ser instalada la primera unidad en el predio de Atucha.
Además estaba avanzado el proyecto de Dioxitek, fábrica química que se construiría en Formosa, dando con ello un gran salto tecnológico a esa provincia.
Todo eso, bajo diferentes excusas, varias de ellas infantiles y banales, y todas muy maliciosamente mendaces, se paralizó durante el neoliberalismo recargado pseudo democrático del macrismo.
Las brutales acciones para destruir completamente el desarrollo nuclear argentino, se evidencian ante la paralización total –sin ningún justificativo válido, pues incluso se autofinanciaba- de la Planta Industrial de Agua Pesada, una de las mayores del mundo en su tipo, que no solo abastecía a las tres centrales en funcionamiento, sino que podría seguir abasteciendo a las que estaban proyectadas construirse, e incluso se exportaba a varios países.
Claramente, el neoliberalismo actual busca terminar las tareas pendientes que no pudo perpetrar en la crisis terminal de 2001/2002.
De mínima, buscan llevarnos a los empujones y presiones de todo tipo, al feudalismo campero instalado por el mitrismo en el siglo XIX, aquel del país primario subordinado explícitamente al imperio de la época, con una minoría ahíta de riquezas y la gran mayoría excluida y carente por completo de derechos.
De máxima, quieren desguazar a Argentina, despedazándola en media docena o más de paisitos inviables, resignando además todo atisbo de soberanía en La Antártida y en el Mar Argentino.
Cuentan para ello con las presiones políticas, económicas, financieras y mediáticas del sector financiero transnacional; los beneplácitos expresos y los impulsos de las Potencias Atlantistas; con el accionar mercenario de comunicadores al tanto por cuanto y los grandes medios que los apañan; con la ignorancia y dejadez de sectores volubles y prejuiciosos de clase media; con “progresías” colonizadas mentales manipuladas desde los centros del poder neocolonialista (como ultra ecologistas, feministas extremos, abortistas, indigenistas cavernarios, derecho humanistas muy sesgados, etc.); y también con los apoyos cargados de violencia potencial de cipayos uniformados travestidos de mero patrioterismo formal y cargados de colonialismo cultural ultra liberal.
A todos los sectores mencionados en el párrafo anterior, y alguno que otro afín a ellos (como los “libertarios” y los oligarcas), poco y nada les interesa el desarrollo nuclear argentino, incluso muchos de ellos no tienen ni idea de que se trata ni cuanta importancia tiene.
Todo eso podrá y deberá revertirse si el sector de Pensamiento Nacional vuelve al gobierno, pero sin duda requerirá de grandes esfuerzos y de una gigantesca tarea de sana difusión para que el tema sea conocido y asumido como propio, por el pueblo de la Nación Argentina.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

domingo, 2 de junio de 2019


RESPUESTA A UN CORONEL RETIRADO, QUE SESGADAMENTE SE REFIRIÓ A LA "ANTIPOLÍTICA" CENTRANDO SUS DIATRIBAS CONTRA TODOS, EXCEPTO LOS MILICOS PROCESEROS, LOS MACRISTAS Y LOS OLIGARCAS APÁTRIDAS

Claro, seguro que la “verdadera” política es la que representa el mafioso y apátrida macrismo, tan apoyado por los proceseros contumaces, los patrioteros de bandera, los oligarcas y los globertos varios.
Y la más alta demostración de “política” la dio el infame y vendepatria “proceso”, al cual defienden con tanta ferocidad y perseverancia libre de todo sano arrepentimiento, los proceseros contumaces como también los patrioteros de bandera.
“Proceso” infame, que nos impuso el neoliberalismo, una guerra estúpidamente concebida para perderla, y una serie en encarcelamientos y asesinatos, no solo de “subversivos” (que como seres humanos seguramente también debían ser procesados judicialmente, aun pese a aberrantes hechos perpetrados en varios casos); sino de muchos otros para imponer silencios y evitar oposiciones, como el Mayor Bernardo Alberte, Oscar Smith, Jorge Cafrune, Elena Holmberg y muchos más, además de las numerosos presos políticos, en muchos casos torturados.
C A O

jueves, 30 de mayo de 2019

DE LAS OCHAVAS DE RIVADAVIA AL PASEO DEL BAJO DE MACRI – LA SAGA DEL UNITARISMO EXACERBADO
Son muchas las similitudes muy marcadas, entre el accionar del agente británico Bernardino Rivadavia y sus acólitos; y el subordinado explícito y descarado a las imposiciones de Gran Bretaña y las Potencias Atlantistas que es el macrismo y sus cómplices políticos.
Mientras negaba todo apoyo a San Martin en su campaña libertadora, a Güemes en su desigual lucha desde el Noroeste, el pseudo “estadista” Rivadavia se preocupaba por reglamentar las ochavas que harían parecerse en algo a La Gran Aldea portuaria, respecto a la Europa Nórdica a la cual estaba subordinado.
Hoy mientras Macri cancela obras importantes en todo el territorio nacional, sin importarle los daños que eso causa, alardea por inaugurar UNA obra de escasos siete kilómetros en el riñón geográfico del poder portuario, terminada a los apurones y con presuntos vicios constructivos, con tal de poder alardear de ALGO HECHO, en el contexto de tanto destrozo y cancelaciones de obras en marcha y otras listas para comenzar.
Por supuesto que hay más similitudes muy acentuadas. Rivadavia fue el primer gran endeudador, con el famoso empréstito con la hoy quebrada Baring Brothers, crédito que no se usó para su fin y se dilapidó en naderías, terminándose de pagar ocho décadas después, ya en el siglo XX. Por su parte, claramente el macrismo logró superar las satrapías de su primer antecesor unitario, endeudándonos en forma brutal y claramente maliciosa para financiar las descomunales operaciones de fugas de divisas, bicicletas financieras y otros negociados, logrando además superar sus propios “logros” financieros, al contraer la mayor deuda que tuvimos en la historia, con el FMI, pisoteando todo vestigio de
soberanía, siendo además el mayor monto otorgado por ese ente financiero a un solo país.
Pero las similitudes entre Rivadavia y Macri son aun más profundas, pues aquel alentó la secesión de la Banda Oriental luego de haberla recuperado en una victoriosa guerra tras la Batalla de Ituzaingó, operando a contramano de las posturas patrióticas de Artigas, Dorrego y otros federales celosos de la soberanía y la dignidad nacional. También despreció la reincorporación plena del Alto Perú (hoy Bolivia), luego de haberse derrotado el último bastión monárquico español.
Evidenciando ser la continuidad en versión “reforzada” del accionar rivadaviano, el gobierno macrista rubricó entreguistas y vergonzosos acuerdos de sumisión a los británicos en el sensible tema Malvinas, en el Mar Argentino, en la Antártida Argentina, e incluso en infames tareas claramente preparatorias de la secesión de La Patagonia. Hasta perpetró vergonzosos actos de “disculpas” en Gran Bretaña, por medio de alfil Peña Braun, hizo humillar a la Banda de la Fuerza Aérea a la que ordenó ir a rendir pleitesía a la reina británica entonando “God Save The Queen” en la embajada imperial, y en uno de los colmos de sumisión a los poderes colonialistas, expresó ante el rey español, la supuesta “angustia” que según su genuflexo pensamiento “debieron sentir” los patriotas al independizarnos del yugo monárquico español.
Otra de las semejanzas entre Rivadavia y Macri, es la subordinación explícita y “admiración” total ante los anglosajones. Claro que pese a compartir “admiraciones” por lo nórdico europeo y desprecio por lo criollo y nacional, las diferencias físicas entre el moreno, retacón y nada estilizado “primer presidente” (otra de las falacias de la historia mitrista edulcorada), y el delgado, caucásico y relativamente alto Macri, son acentuadas. El actual demuestra intentar lograr el poco decoroso rol histórico de ser el “último presidente” de la Argentina, previo al desguace y balcanización total que claramente busca perpetrar.
Rivadavia y los rivadavianos persiguieron a los militares patriotas, como Saavedra (en sus últimos años protegido de Juan Manuel de Rosas, como postrer reconocimiento ante las penurias que debió padecer); como San Martin (a quien persiguieron y seguramente quisieron asesinar); como Dorrego, a quien instigaron a fusilar por cuenta del voluble “espada sin cabeza” Lavalle, como Chilavert,
ordenado fusilar por el traidor Urquiza, con asesores rivadavianos.
Macri en cambió, cuenta con el fervoroso apoyo y entusiasta colaboración de la muy colonizada mental “familia militar liberal”, la cual luego de más de seis décadas de adoctrinamiento liberal y por ende antinacional, es un sector que adolece de severísimas confusiones y de profundas ignorancias en temas esenciales de Historia, Geopolitica y Economía, operando como dóciles marionetas del poder financiero y neocolonial extranjero, estando mentalmente anclados en los años ’70.
Los unitarios rivadavianos apelaron al uso de mercenarios extranjeros (italianos, vascos, germanos, británicos, franceses y otros) para atacar al propio país, y a la alianza con potencias enemigas; como lo perpetraron durante todo el período rosista.
El macrismo cierra dependencias militares, destroza industrias y entes tecnológicos (que son esenciales para la Defensa Nacional), desguaza a Fabricaciones Militares, deja inoperativas a las FFAA, y permite las instalaciones de bases militares argentinas, además de operar totalmente subordinado a los dictados anglosajones de ambos continentes.
Ahora las muy promocionadas obras del Paseo del Bajo (o conexión carretera para tránsito pesado), inaugurada de apuro para mostrar algo hecho, intenta tapar malamente las cancelaciones totales de obras públicas en todo el país; el fiasco institucional del fallido Plan Belgrano; la cancelación de la ya empezada central 
nuclear Atucha 3; los frenos a las construcciones de las dos hidroeléctricas en el Río Santa Cruz y de Chihuido 1 en Neuquén; la inacción total para reponer dos puentes en la estratégica Ruta Nacional 12 en Corrientes, colapsados por falta de mantenimiento; la vergüenza que la misma ruta haya estado cortada por falta de mantenimiento de una simple alcantarilla; los cierres de escuelas y la falta de inversiones edilicias en el sector; las obras de hospitales paradas y el desguace operativo de varios de ellos; y el listado sigue.
Claramente, el macrismo opera como una versión actualizada y recargada del apátrida unitarismo rivadaviano. Los hechos lo confirman. Por sus actos los conoceréis, dijo El Maestro de Palestina.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

miércoles, 29 de mayo de 2019

¡FELIZ DÍA DEL EJÉRCITO ARGENTINO!
Institución de la Patria que nació en los albores de la misma, defendiéndola ante las invasiones inglesas.
Entidad básica y totalmente necesaria, pero me estoy refiriendo a aquel Ejército Argentino que supo tener y defender la Doctrina de la Defensa Nacional, impregnado de Doctrina y Espíritu Nacional, aquel que fue puntal del desarrollo industrial y tecnológico nacional, que buscó integrar efectivamente todo el extenso territorio nacional, como una total prioridad geopolítica, que se proyectó en La Antártida con muchos nombres relevantes, como el General Hernán Pujato, entre casi innumerables pioneros que plantaron la Enseña Nacional en el Continente Blanco, haciendo presencia como demostración de soberanía.
El que dio nombres de gran relevancia, siguiendo la severidad y patriotismo sanmartinianos; como Julio Argentino Roca, Pablo Riccheri, Enrique Mosconi, Alonso Baldrich, Manuel Savio, Juan Pistarini, Juan D. Perón, Juan E. Guglialmelli, J. L. Rodríguez Zía, y sin duda muchos más, que buscaron consolidar la independencia y lograr el desarrollo nacional, como pilar de aquella.
También hubo personalidades relevantes, con sentido de Lo Nacional en las otras dos armas.
Esos patriotas están en las antípodas de personeros del unitarismo y el liberalismo apátrida, como hubo muchos inmersos en profundas confusiones, cuando no cómplices de acciones contrarias a los Altos Intereses Nacionales.
¡Dios ilumine a Nuestra Patria Argentina, y nos conceda la Gracia enorme de contar con auténticos patriotas en los diversos estamentos, incluidas Nuestras Fuerzas Armadas, como artífices del desarrollo, defensoras de la soberanía y los auténticos valores de concreto patriotismo!
CARLOS ANDRÉS ORTIZ

domingo, 26 de mayo de 2019


REFLEXIONES ACERCA DE UN ESCRITO PATRIÓTICO, MALVINERO, VINCULADO AL 25 DE MAYO, DEL DR. OSCAR ABUDANA BINI
Básicamente, coincido con su escrito último.
Debo volver a enfatizar que uno de los parámetros y acciones básicas de la desmalvinización, y de la vuelta vigorosa a los VALORES NACIONALES, debe pasar indefectiblemente por la clara y totalmente terminante adopción de esos valores por las FFAA y FFSS, incluyendo a la familia militar liberal, hoy marcadamente confusa, cuando no asumiendo posturas antinacionales propias de la severa colonización mental que se les impuso desde 1955, 1962 y sobre todo desde 1976; al imponérseles como "el único pensamiento correcto" la apátrida y perversa ideología económica liberal, que tanto daño nos hizo y nos sigue perpetrando.
Ello implica, entre muchas acciones totalmente necesarias, volver a la Doctrina de la Defensa Nacional, dejando de lado definitivamente la muy dañina doctrina de la seguridad nacional, sacar a los cuadros de su cerrazón mental que los tiene anclados en los años '70 para pasar a entender la muy distinta realidad geopolítica mundial actual; cambiar drásticamente los planes de estudios en los institutos militares, incluyendo amplios conceptos de Geopolítica, Economía (estudiando las diversas doctrinas, y no solo liberalismo y marxismo), Historia Mundial, e Historia Argentina, dando la necesaria importancia a los muchos muy buenos historiadores revisionistas.
Si no se actúa de ese modo, se continuará adiestrando a los uniformados, para que estén de nuevo listos para operar como tropas de ocupación en el propio territorio y al servicio extranjero, como lo perpetraron en el muy nefasto "proceso".
Esto es la síntesis, pero el tema no se agota.

C A O

viernes, 24 de mayo de 2019

UN JUICIO CON FUERTE TUFO A PRESIONES GEOPOLITICAS
Las potencias neocolonialistas del siglo XXI (a las que precisé en el libro respectivo de NEOCOLONIALISMO DEL SIGLO XXI), redefinieron y perfeccionaron con cierta sutileza, las técnicas de presiones, amenazas y agresiones, de sus objetivos de expansión y/o dominación, las que solo en última instancia o contra objetivos de manifiesta debilidad o incapacidad de defensa militar, apelan a la fuerza bruta.
Dentro de las múltiples metodologías de agresiones a países que se busca dominar o incluso desguazar (como sucedió con Yugoeslavia, Libia, Iraq, los del estratégico Cuerno de África, entre otros, y como claramente buscan perpetrar en Argentina), las guerras híbridas pasan a ser una mixtura cambiante de diversos tipos de agresiones de relativo bajo perfil, contando como siempre con la alternativa brutal y descarnada de la agresión militar directa, al viejo estilo de la diplomacia del garrote.
Una de las herramientas perfeccionadas dentro del abanico de agresiones de las guerras híbridas, son las fortísimas presiones del previamente cooptado y amenazado Poder Judicial; con el previo y constante martillar de los medios de comunicación concentrados al servicio del establishment; a lo que se le agregan las acciones de zapa de aprietes, amenazas, carpetazos e incluso agresiones directas semi encubiertas de servicios de inteligencia nacionales y muy posiblemente del extranjero; todo bajo las directivas del poder político ya severamente dictatorial, pero revestido de formalidades democráticas, como para salvar en parte las apariencias. Sobrevolando todos esos operativos, estarían las precisas directivas y las presiones y ayudas, suministradas por estamentos diplomáticos, mediáticos, de ONGs y fundaciones “democráticas” creadas al efecto, y seguramente otros en las sombras, respondiendo a intereses neocolonialistas que operan a escala planetaria.
Las tácticas de agresiones mediante “lawfare” (guerra jurídica), fogoneada fuertemente por mercenarios de la (in)comunicación y los medios concentrados, además de fortísimas campañas de desprestigio contra líderes de orientaciones nacionales y populares, instaladas por los accionares combinados de servicios secretos y campañas de difusión muy agresivas, con los agregados de acciones violentas puntuales desestabilizadoras, y los miembros ultra conservadores o mercenarios del Poder Legislativo, tuvieron resultados contundentes para cambiar muy acentuadamente el perfil político de varios países de Sudamérica.
El montaje de causas judiciales, sin importar sus fundamentaciones o endebleces insalvables, se aplicó con ferocidad en Ecuador y Brasil, con resultados contundentes para cambiar el perfil político, con un giro total hacia gobiernos neoliberales, alineados bajo el poder de los Atlantistas y el mega sector financiero transnacional.
En Argentina, el “periodismo de guerra” (como lo definió el “periodista estrella” del grupo Clarín Julio Blanck), ajustadamente permitió el acceso al poder al neoliberalismo macrista y su posterior nuevo triunfo en las elecciones de medio término, en un acceso desembozado de los “dueños del poder” oligárquico y antinacional; solo ignorado por los muy desinformados crónicos.
Uno de los factores que definió el ajustado triunfo electoral de los neoliberales, fue el voto de la familia militar liberal, en una de las contradicciones más groseras, habida cuenta que predican “amor a la patria” y apoyan un modelo claramente antinacional y muy destructivo. Todo un oxímoron de manual, con largas décadas de confusiones mentales machaconamente instaladas.
Bajo el poder de este gobierno neoliberal, sustentado en base a carpetazos y golpes de chequera para alinear a potenciales díscolos (gobernadores, legisladores pseudo opositores, la CGT, periodistas, etc.), no solo se destruyó la economía y el tejido social, sino también se pisotearon principios esenciales de la Política Exterior Argentina, entre ellos el de No Intervención en Otros Estados, y todas las muchas acciones y principios mantenidos para seguir manteniendo nuestros indudables derechos sobre Las Malvinas, los otros dos conjuntos insulares australes, el Mar Argentino, e incluso La Antártida Argentina.
Por supuesto, el gobierno entreguista actual, recibe las felicitaciones y apoyos de Trump y de otros líderes de potencias que festejan el retroceso argentino a estadios socio económicos de país estancia, del siglo XIX; eso como antesala del posterior desguace nacional, que es el verdadero propósito de este gobierno CEOcrático neoliberal, dócil a sus mandantes del exterior; destino ese de la descomunal sangría de divisas perpetrada con premeditación y alevosía, con su contracara del brutal endeudamiento externo que nos ata a los dictados de los acreedores.
En ese sentido, no pueden sorprender las acciones emprendidas para montar al como sea, el juicio oral y público, contra la líder política con mayor intención de voto y más fuerte inserción popular, la hoy Senadora Cristina Fernández de Kirchner; instalado ese operativo y la montaña de procesos montados por el muy dudosamente ecuánime juez Bonadío; todo ello con evidentes presiones políticas y mediáticas sobre toda la estructura judicial nacional, incluyendo su más alto estamento.
Es que sin duda, un muy posible triunfo de la más fuerte coalición básicamente peronista, es previsible que significaría un cambio profundo en la política económica y un giro acentuado en política exterior, respecto a la actual ignominiosa subordinación complacientemente asumida respecto a las Potencias Atlantistas –en particular las Neocolonialistas-, y el Poder Financiero Especulador Transnacional.
Por todo ello, el juicio oral implementado a presión con inusitada rapidez y con la “inusual” postura de la Corte Suprema de Justicia; además de la catarata de procesamientos incluso insólitos, montados con gran montaje mediático, tienen sin duda un muy fuerte tufo de injerencias de tipo geopolítico, implementadas para evitar al como sea, que Argentina logre salirse una vez más de las cadenas del neoliberalismo tan destructivo como apátrida.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos