domingo, 24 de octubre de 2021

 EL CAMBIO CLIMÁTICO COMO HERRAMIENTA DEL NEOIMPERIALISMO
No es cuestión de negar o discutir los cambios climáticos ni los fuertes valores de contaminaciones producidas por diversas actividades del ser humano.
Como sea, lo único constante en el clima global, es el cambio permanente.
Pero el caso es que con similares formatos se crearon y manejaron precedentes “denuncias” que alertaban acerca de supuestas “inminentes catástrofes ambientales”.
Así pusieron como “fechas límites” para implementar cambios drásticos –y sin inocencia alguna, detener todo proceso de desarrollo-, en 2000 y luego 2010.
Entre muchos docentes de real valía, recuerdo en la Maestría en Gestión de la Energía, a un chanta total, invitado a disertar, al que en clase traté de mentiroso (y casi le dio un soponcio); el cual con el “cartelito” de Premio Nobel Alternativo (o algo así), que dieron a un numeroso grupo de supuestos “científicos” operadores del terrorismo ambiental, mostraba “chapa” pavoneándose como supuesto “gran experto”, diciendo vaguedades y burdas imprecisiones.
Pero las campañas de terrorismo ambiental (batiendo el parche sobre supuestas mega catástrofes ambientales, casi siempre mostradas como “inminentes” o “irreversibles”), nunca se detuvieron, fogoneadas incesantemente por numerosas ONGs “ecologistas” anglosajonas y sus ramificaciones en diversos países.
Sus edulcorados mensajes y campañas, pensados para atraer “progresías” diversas, tan fácilmente fanatizables como casi imposibles de hacer razonar con bases científicas sólidas, calaron en diversos sectores, tanto en “viudos del marxismo” como en sectores del “chetaje” (sectores de clases altas o que se sienten tales), con mucho tiempo disponible y poca o nula predisposición a realizar análisis serios y objetivos.
En todos los casos, los mensajes “ecologistas” omiten toda consideración al desarrollo socio económico…¡como si la miseria no produjera espantosa contaminación!
Claramente, el supra mensaje es preocuparse solo por el ambientalismo, desechando toda consideración al desarrollo, E incluso algunos extremistas pregonan agresivamente la “necesidad” de detener por completo todo desarrollo…sin importarles nada el ser humano.
Algunos desquiciados además afirmaron que “la plaga del mundo es el ser humano”, sin tomar conciencia que en tal caso, ellos son parte de esa “plaga”... ¡y proponen el exterminio!
Lo que se advierte del accionar y de algunos documentos emanados del Acuerdo de París (vinculado con el COP 21), es que el mismo conjunto de “recomendaciones” casi coercitivas para los Estados que las acepten, guarda mucha vinculación con le mentalidad eurocéntrica del siglo XIX, cuando las pautas culturales y gubernativas del viejo continente, eran el “modelo a seguir” para el
resto del mundo, con muy pocas “rebeldías” que quebraron dichas imposiciones.
Claro está que ahora no es solo eurocéntrica esa visión, pues de acuerdo a lo que se pudo saber, los iniciadores del Acuerdo de París fueron las potencias del G 7, el núcleo duro del actualmente denominado Bloque Atlantista.
Hoy se puede definir como mentalidad eurocéntrica atlantista, pues con pautas del eurocentrismo de los siglos XVIII y XIX, tiene el formato geopolítico atlantista.
Explícitamente el G 7 se forma con las cuatro economías más poderosas de Europa Occidental (Alemania, Francia, Italia, Gran Bretaña), más EEUU, Canadá y Japón.
Bajo la mentalidad e intereses de esas mega potencias económico-políticas, las “recomendaciones” a otras naciones que adhieran al Acuerdo de París, tienen claras connotaciones coercitivas, disimuladas bajo palabrería diplomática ad hoc. 
En cambio, los apoyos económicos de las grandes potencias a las restantes naciones que “adhieran” (léase subordinen) al COP 21, son meramente declamativos y no los comprometen concretamente en nada; son solamente recomendaciones que no obligan  indefectiblemente a apoyos algunos, quedando sujetos al mero voluntarismo de las potencias del G 7, el cual muy posiblemente
solo se concretará de acuerdo a los intereses y prioridades geopolíticas del Grupo de Poder Atlantista, formado por EEUU más Canadá, la UE, Japón y algunos aliados menores muy vinculados.
Tampoco es casual que el Bloque Continentalista, cuyo núcleo duro se compone de Rusia y China, más otros aliados importantes, no estuvo en la creación del Acuerdo de París, ni es tampoco un entusiasta promotor de dichos acuerdos supranacionales; si bien también hacen esfuerzos y acciones para mitigar las emisiones de polucionantes; como en China las transformaciones de centrales
a carbón, para evitar en buena parte sus emisiones tóxicas, las plantaciones masivas de árboles para fijar el carbono (en lo cual usa a su enorme ejército), y las fuertes inversiones en energías no contaminantes, como la hidroeléctrica y la nuclear; mientras que Rusia también construye nuevas centrales nucleares (las grandes hidroeléctricas ya las tiene hechas) y se basa en su abundante gas natural, el cual es mucho menos contaminante que otros hidrocarburos.
Tampoco es casual que ciertos comentaristas del Acuerdo de París, alineados con el Poder Atlantista, con diversos tonos de mensajes, noticias pseudo culturales e incluso opiniones en muchos casos ignotas “de buenas fuentes”, distorsionen datos y ataquen al vastísimo plan de usinas nucleares e hidroeléctricas de China;
así como critiquen el masivo abastecimiento de gas ruso a Europa, con varios enormes gasoductos…muy atacados por el poder mediático alineado con EEUU, potencia que quiere abastecer a Europa con gas natural transportado por grandes buques metaneros.
Con la doble vara típica del poder imperial atlantista, al Cop 21 no parece importarle la enorme huella de carbono que causaría el tráfico constante de barcos metaneros, que resultarían no solo más costosos sino mucho más contaminantes que los gasoductos rusos a Europa.
Esos “datitos” de la doble vara del Atlantismo, que evidencia manejar o al menos influir fuertemente sobre el Acuerdo de París – Cop 21, que son muy gruesos y contundentes, no nos deben hacer desechar otras evidencias, que nos tocan más de cerca a los íbero americanos, africanos y algunas naciones asiáticas poco desarrolladas; de la concepción eurocéntrica hoy devenida en Atlantista, de ese grupo de poder basado en temas de medio ambiente.
El Atlantismo en el Acuerdo de París, apenas menciona a las hidroeléctricas (la fuente más eficiente de energía renovable), y casi ni apoya a las nucleares.
El Cop 21 y las ONGs vinculadas a esos poderes, no solo apenas citan a las hidroeléctricas, y el ecologismo duro y cavernario las ataca con tanta saña como falsos argumentos, y el tema no parece importarle mucho al Acuerdo de París. En buena parte, eso parecería vinculado al hecho que las potencias del G7 prácticamente ya construyeron todas o casi todas las hidroeléctricas que sus cuencas hídricas permiten. O sea que para ellos –las potencias del G 7- la
hidroelectricidad dejó de ser una alternativa para cubrir incrementos de la demanda. ¡Ya las construyeron todas!
Pero esa no es la realidad de Íbero América, de África y de algunos países asiáticos, incluyendo en ello a la hoy poderosa China. ¿Por qué nos miden con la misma vara, teniendo realidades distintas? ¿Por qué el ultra ecologismo mantiene feroces campañas de terrorismo  mbiental, en contra de las hidroeléctricas? ¿Qué negocios y que objetivos geopolíticos motivan esas campañas del ecologismo
cavernario?
Tampoco el Acuerdo de Paris evidencia mucho entusiasmo respecto a las nucleares, pese a que este tipo de centrales produce energía de calidad, a costos bajos y con muy reducidos niveles de contaminación.
En este caso resulta muy claro que el desarrollo tecnológico nuclear, resulta un poderoso factor de inducción del desarrollo, y si los pobres y subordinados de hoy nos desarrolláramos, dejaríamos de vender baratas nuestras materias primas, y no aceptaríamos imposiciones neocolonialistas. ¡Por ahí va la cosa!
Pero así como el Acuerdo de París se muestra renuente a promover los desarrollos de las eficientes, económicas y limpias energías hidroeléctrica y nuclear; en cambio se muestra muy activo para promover, apoyar e incluso inducir al financiamiento de las muy promocionadas energías “renovables” eólica y solar.
¿Tiene lógica ambiental y de auténtica promoción del desarrollo socio económico esa doble vara del Acuerdo de París y de los poderes asociados, no promocionando hidros y nucleares, pero en cambio apoyando enfáticamente eólicas y solares? ¡Realmente no! Entonces, ¿que otros factores concretos se pueden inferir?
La incoherencia del Acuerdo de París se da de bruces con la crisis energética que afecta seriamente a Europa, en particular a naciones muy subordinadas a los mandatos del ecologismo cavernario, como Alemania y España, que apostaron en forma desmedida a eólicas y solares –que producen energías intermitentes-, de baja calidad, y cuyas fuentes de generación, el viento y el sol, no pueden ser
manejados por el ser humano.
Para agravar la cosa, Europa está siendo fuertemente presionada por su “aliado” mayor, EEUU, para no seguir comprando gas a Rusia, o al menos disminuir o congelar los volúmenes de importaciones, que por cierto son cuantiosos.
De ahí las presiones para no completar el gran gasoducto del Báltico, el Nord Stream 2, que sin intermediarios ni trayectos por otros países, discurre entre Rusia y Alemania.
Si el panorama es complejo y costoso para potencias mega desarrolladas, como Alemania, que en ese contexto ve aumentar en exceso sus costos de la energía, quitándole competitividad; la cosa es mucho peor y mucho más preocupante para Íbero América y África, pues al enfatizar desmedidamente las ineficientes y costosas energías eólica y solar, nos están poniendo un pesado salvavidas de plomo, del que si no nos libramos pronto y muy decididamente, nos atará al subdesarrollo permanente.
Más de un incauto o desinformado se preguntará: ¿Por qué salvavidas de plomo las eólicas y solares?
Porque producen energía cara (nunca mencionan sus costos por kWh) y de muy baja calidad, por sus intermitencias; sus importantes costos ambientales, cuidadosamente encubiertos por sus promotores a ultranza (¡no son “energías limpias”); las cortas vidas útiles de sus instalaciones generadoras, que transformadas en chatarras caras al término de sus períodos activos, son de difícil y costosa degradación. Y principalmente, porque si se usaran esas energías como bases del respectivo sistema eléctrico, su funcionamiento sería caótico, por sus
intermitencias y fluctuaciones muy acentuadas del voltaje.
Lo precedente, si se perpetrara, significaría un crónico cuadro de pobreza energética, con tarifas muy altas y poca calidad del servicio; lo cual nos ataría al subdesarrollo crónico, lo cual es un encubierto pero claro objetivo del núcleo del Poder Atlantista, vinculado el mismo a la globalización salvaje.
Ese fenómeno de acciones para impedir el desarrollo, lo explicó muy
didácticamente el economista coreano Ha-Joon Chang en su libro “quitando la escalera”.
Por otra parte, el volumen de contaminación que puede causar un país semi industrializado con muy baja densidad poblacional, como Argentina, es insignificante y prácticamente “ni mueve la aguja” de la contaminación mundial, si se compara con la provocada por las Potencias Atlantistas y otras naciones de grandes volúmenes de actividades económicas y densidades poblacionales, como India y China. Y seguramente, los índices de contaminación per cápita de Haití, sumido en la más abyecta pobreza, con seguridad son superiores a los nuestros.
Carece por completo de coherencia que a Argentina la quieran encorsetar en agresivas pautas dudosamente “ambientalistas”, como imponernos masivamente los ”ventiladores” eólicos y los “espejitos de colores” de las fotovoltaicas; por nuestra bajísima incidencia en la contaminación global; imponiéndonos energías caras y muy ineficientes.
Tampoco se entiende o justifica, que quienes se rasgan las vestiduras por las destrucciones ambientales y grandes huellas de carbono, ni siquiera mencionen los efectos ambientales muy negativos de sostener guerras de muy alta intensidad (como las del  intervencionismo en Afganistán, en Iraq, en Siria, etc.); y de
mantener en funcionamiento enormes sistemas bélicos, como los de todas las grandes potencias. Pero claro…¡de algunas cosas no se habla!
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

viernes, 15 de octubre de 2021

 DEUDA EXTERNA CONDICIONANTE, VACUNAS Y EQUIPAMIENTO DE DEFENSA – GEOPOLITICA DE DIGNIDAD O SOBERANÍA MERAMENTE FORMAL.
¡Es la Geopolítica, estúpido!, podría decirse parafraseando una conocida frase de la época de Clinton, en aquella oportunidad referente a la Economía.
Y por supuesto no se toma la Geopolítica como una disciplina “perversa” o negativa, como la pretenden presentar algunos “progres” muy fuera de foco, ni se la deja de lado como lo hacen libertarios, neoliberales y otros cipayos.
Es una disciplina sumamente importante, estudiada y practicada por todos los Estados que se consideran dueños de sus destinos, y de los que están esforzándose por salir de contextos de sumisiones o presiones muy condicionantes.
La deuda externa es utilizada por los centros del poder, no solo como muy buen negocio financiero, sino principalmente como herramienta de sometimiento de las naciones que se subyugan a la misma en forma desmesurada.
Fue lo que hizo Gran Bretaña con todas las naciones íbero americanas, apenas independizadas, excepto Paraguay, al que logró doblegar y luego endeudar, fogoneando la fratricida Guerra de la Triple Infamia.
Consciente de la carga de condicionalidades lesivas a la soberanía, en 1947 Perón declaró la Independencia Económica, al cancelar todas las deudas externas, que fueron una constante desde las acciones del nefasto pro británico Rivadavia.
Claro que después vendría La Fusiladora, en 1955, que con falsos pretextos salió a pedir desesperadamente créditos, siendo eso el detonante de la creación del grupo de acreedores conocidos como El Club de París.
Argentina tenía un sistema de cuentas corrientes –que no generaban intereses- con las naciones de Europa Occidental, dentro del cual se canalizaban las operaciones del comercio exterior argentino con ellas.
El por entonces renombrado economista de la CEPAL, Raúl Prebisch, -tal como lo explica con detalles el filoso analista Arturo Jauretche- puso su rúbrica en un tergiversado informe de ignotos autores, escrito que fue usado para justificar el endeudamiento y adendas de condicionamiento liberal y anti industrialista, que fue otorgado por varios países que conformarían el Club de Paris (ciudad donde se tramitó el ignominioso conjunto de acuerdos).
Prebisch avaló que los sistemas de cuentas corrientes, que funcionaban bien y no generaban intereses, se transformaran en onerosos créditos, con los que se reinauguró el proceso de endeudamiento externo.
Después vendrían sucesivos gobiernos de claro o encubierto cuño antinacional y de orientación liberal o neoliberal, que agravarían el endeudamiento, “destacándose” en los niveles de infamia y de endeudamiento masivo con destrucción socio económica, el “proceso” cívico militar, los noventistas neoliberales del menemato y el delarruato, y el más destructivo -por lejos- reciente gobierno neoliberal del macrismo.
Claramente el objetivo de máxima del precedente gobierno, fue (y sigue siendo la de ese sector político), la disolución nacional, como lo evidencia su destructivo accionar y su desprecio por la soberanía, lo cual siguen demostrando las acciones de ese sector político – económico.
La descomunal deuda externa opera como un omnipresente y brutal condicionamiento, que entorpece y pretende impedir todas las acciones de orientación claramente nacional. Y para eso, efectúan una acción de pinzas, en la que actúan al unísono los voceros y políticos del neoliberalismo (con infiltrados en distintos sectores políticos), las “progresías” viudas del marxismo o carentes de sentido de Lo Nacional, los medios de comunicación concentrados, la “mano de obra” encubierta de “servicios” afines, los proceseros recalcitrantes y sus “herederos” que siguen enseñando y practicando doctrina antinacional salpimentada con estentóreo nacionalismo hueco de contenido, los mercenarios del periodismo, y los sectores del Poder Judicial volcados indecorosamente al servicio de esos intereses.
La enormemente brutal deuda externa contraída por el macrismo, toda ella volcada a sus desmanejos, timba financiera oficializada –otra vez- por Sturzenegger, y masiva fuga de divisas, de características impagables, limita todas las acciones que quieran tomarse, sobre todo partiendo del FMI con sus eternas “recetas” recesivas, empobrecedoras y contrarias a toda acción de desarrollo.
Como el FMI y el Banco Mundial, de hecho son manejados por el núcleo duro de las Potencias Atlantistas y sus omnipresentes poderes empresariales y financieros asociados, de hecho el poder financiero es usado como herramienta para “sugerir” y condicionar todo tipo de acciones gubernativas de los países endeudados bajo la férula condicionante de ambas poderosas instituciones.
Y las presiones se extienden a prácticamente todos los ámbitos de acciones gubernativas.
Eso se pudo ver en el caso de las vacunas contra el Covid 19, las que inicialmente fueron muy difíciles de conseguir en el ámbito de los laboratorios asentados en o vinculados a las Potencias Atlantistas (básicamente EEUU y Canadá, el bloque de Europa Occidental, más Japón).
Incluso las vacunas procesadas en Argentina, que fueron enviadas a México para su fraccionamiento, por algún faltante de insumos, fueron reenviadas a EEUU, que las acaparó por largo tiempo.
También se supo que esas potencias acumularon vacunas en groseros excesos, muy por encima de sus necesidades, mientras que las naciones excluidas de ese núcleo de poder, tuvieron –y varias aun tienen- serias limitaciones para acceder a las mismas en cantidades suficientes.
Lo concreto fue que en los meses iniciales de la pandemia, mientras en el contexto de vacunas de origen “occidental” (aunque al menos una de ellas se procesó en India), se nos retaceaba el acceso a las mismas, desde el Bloque Continentalista se consiguieron importantes y sucesivos lotes de vacunas, producidas en Rusia y China, cuyo transporte se pudo agilizar gracias a que nuestra aerolínea de bandera no había terminado de ser desguazada por los personeros del neoliberalismo salvaje, centralizado este en los últimos años en el macrismo.
Apenas se supo acerca de la enorme “mano sanitaria” que nos tendieron los dos gigantes euroasiático y asiático, comenzaron las activas y muy agresivas campañas mediáticas, en las redes y de voceros políticos neoliberales, para intentar empañar el prestigio científico de ambas potencias; a lo cual se agregó otro accionar de manifestaciones callejeras y de citas de supuestos “entendidos”, empeñados en negar la existencia de la pandemia.
Esos vocingleros y agresivos manifestantes anti pandemia, fueron los mismos que meses después clamaban para que se agilice el proceso de vacunación, el cual por cierto fue bastante rápido y eficiente, en el contexto mundial de carencias de medios y desesperación en muchos casos paroxística. No por casualidad, esos
grupos de manifestantes mostraron ser adherentes al precedente gobierno destructivo de perfil ultra neoliberal.
Toda esa estructura de denigración y oposición salvaje, se ocupó de “ningunear” el accionar sanitario argentino, en el cual nunca faltaron camas de terapia intensiva, ni logros de científicos argentinos en investigaciones relacionadas con el Covid 19, y taparon con un manto de silencio el inicio de producción de vacunas Sputnik V en Argentina, todo un hito tecnológico y sanitario, además de una notable acción geopolítica de no sumisión a los dictados del Atlantismo “occidental”.
Esos mismos voceros locales de los anglosajones y sus aliados, manifestaron “sus preocupaciones” ante los acuerdos de créditos y transferencias de tecnologías nucleares, con China y Rusia, pese a que dichos acuerdos son ya de larga data, y que fueron “ninguneados” y frenados por el corrosivo accionar destructor del macrismo…¿acaso pueden aducir que no los conocían? ¡Absurdo!
Desde siempre, los sectores políticos liberales y neoliberales de Argentina, se opusieron tenazmente a nuestros desarrollos tecnológicos, en especial el nuclear. Eso es cipayismo descarnado.
Esos mismos opinantes, en sus roles de voceros de “las embajadas” y de los dictados anglosajones, expresaron sus “preocupaciones” ante los concretos ofrecimientos de aviones de combate supersónicos, ofrecidos por Rusia y China, el cual en el primer caso incluye un paquete de asistencia tecnológica adicional en otros rubros de Defensa.
Los aviones ofrecidos son el Mig 35 ruso (versión modernizada del Mig 29), el JF 17, de origen chino-pakistaní, y el F 16 de EEUU…pero el tema es analizar en que consiste el paquete total ofrecido.
Haciendo causa común con sus “primos” británicos, EEUU fue por décadas muy renuente a vender equipos militares estratégicos a Argentina, y ahora, ante las concretas ofertas de las otras dos potencias –claros rivales geopolíticos de los anglosajones-, evidencian un relativo cambio de actitud, pues los aviones ofrecidos no incluyen los sistemas tecnológicos y armamentísticos más avanzados. De acuerdo con la gráfica expresión de un amigo muy conocedor de estos temas, serían meros “aviones de desfile”, limitados en sus capacidades operativas.
Por otra parte, de adquirirse los aviones de EEUU, estaríamos sujetos a muy posibles embargos de repuestos y apoyos tecnológicos, ante cualquier previsible planteo de la potencia usurpadora, Gran Bretaña.
Por esa contundente realidad geopolítica, las ofertas de Rusia y China son de características ventajosas para Argentina, a lo cual se le sumarían condiciones de financiación y posiblemente de precios, más ventajosas para nuestro país.
A eso se le agrega el nada desdeñable hecho que sin dejar de ser competitivo, el F 16 sería un dispositivo de tecnología más alejada de los nuevos parámetros de defensa, mientras que el JF 17 es más reciente, y el Mig 35 una actualización tecnológica del probado Mig 29.
Esperemos que nuestro país logre superar las presiones y condicionamientos, que claramente están operando tras bambalinas pero seguramente en forma muy acentuada, para mantenernos adheridos a los mandatos del “patio trasero” de la renovada Doctrina Monroe, prototipo del asfixiante imperialismo que pretende tenernos en una independencia meramente formal, pero nada efectiva.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

viernes, 8 de octubre de 2021

 PANELES SOLARES EN MISIONES - UN ENORME GASTO QUE POCO APORTA
Este análisis en buena medida es aplicable a toda Argentina.
Ya me referí a este tema, con abundante y precisa información, al difundirse el promocionado mini parque solar junto al nuevo barrio Itaembé Guazú, alertando acerca de la escasa o nula solución real de ese tipo de tecnología, tanto a nivel global como peor aun en el caso de una provincia de altos índices de pluviosidad y de nubosidad.
Ahora resulta mucho más preocupante que, contra toda lógica y soslayando evidentemente las serias limitaciones de ese tipo de energía, se anunció que se gestiona un crédito exterior, por un valor traducido a pesos de 2.206 millones, con el cual se pretende montar tres nuevos parques fotovoltaicos.
Ese monto representa casi el 1 % del presupuesto provincial 2022.
Se argumenta que ese crédito se pagará solo, con el valor de la generación eléctrica…pero nada se dice acerca del costo real estimado por kWh de esos parques fotovoltaicos, ni cual será su coeficiente de generación media anual en base al cual se hicieron los cálculos del supuesto auto pago de la inversión.
Es muy preocupante que Misiones vuelva a endeudarse en dólares, si bien sería un monto relativamente reducido para la capacidad provincial de repago; pues es bueno recordar que uno de los grandes méritos de esta provincia, fue superar exitosamente el sobre endeudamiento al cual fue sometida en el noventismo neoliberal, en particular los dos períodos de exgobernador Puerta.
Y más preocupante aun es que nos endeudemos para una inversión de muy dudoso rendimiento y de previsible muy breve vida útil.
Se explicó que la financiación sería a quince años, y precisamente esa es la vida útil estimada para ese tipo de generadoras. Eso significa que cuando se termine de pagar, o solo un poco después, tendremos chatarra…pagada muy cara.
Por otra parte, contraer una deuda en divisas para algo que no generará divisas, y que se podría reemplazar por otro tipo de generación cuyos costos no se vuelquen fuera del país, es negativo desde lo macro económico. Poco dentro de los grandes números, pero no aporta al desarrollo nacional, incluso porque los paneles a instalar casi con seguridad serán importados.
Pero volvamos a citar las características muy limitantes, e incluso claramente negativas, de la generación solar.
Es energía de muy baja calidad, pues es intermitente. Traducido a castizo corriente, “se prende y apaga” frecuentemente, pues el ser humano no controla el sol ni las nubes ni las lluvias. Por eso es inútil como energía de base, y debe siempre operar como mero complemento. Su energía no puede inyectarse a la red sola, debe “mezclarse” con energía de base, para estabilizarla. De lo contrario, las violentas fluctuaciones de voltaje, quemarían todos los electrodomésticos y motores industriales conectados al servicio.
Pensar en acumular la energía en baterías, no solo resultaría más costoso, sino también claramente anti ambiental.
Los paneles solares solo producen en horas y días de sol, y sus rendimientos varían mucho según la hora del día. Su potencia máxima nominal, solo se alcanza unas pocas horas por día, cerca del mediodía…siempre que no llueva o esté nublado.
Misiones tiene altos índices de pluviosidad (llueve mucho) y también muchos días con mucha nubosidad. Se estima que solo dos de cada tres días, en promedio, son aptos para producir energía solar.
Con todo lo precedente, el rendimiento real de los paneles solares, en Misiones, difícilmente llegue al 20 %, y posiblemente bastante menos, entre el 15 % y el 17 %. Eso es mucho menos que los índices de rendimiento de centrales térmicas (incluso las de biomasa), que las hidroeléctricas y las nucleares.
Por otra parte, las solares no producen en los horarios del pico diario de la demanda, que en Misiones se produce desde el anochecer hasta las 22 o 23 horas, aproximadamente. Como supuestas “soluciones parciales”, los argumentos generales que se dicen, son en realidad muy pobres, o directamente falsos.
Tampoco es cierto que la fotovoltaica economizará combustibles, pues Misiones está abastecida casi en 90 % por energía hidroeléctrica.
Nada se informa acerca de sus costos reales por kWh, como tampoco lo dicen los sectores ultraecologistas ni los vendedores de esos equipos. Por algo solo son “viables” en base a muy fuertes subvenciones, exenciones impositivas y todo tipo de ventajas, que son completamente abusivas respecto a otras clases de
generaciones no calificadas como “renovables”, concepto ese distorsionado por las propias normas legales dictadas específicamente.
También es falso que sea “energía limpia”, pues tiene diversos costos ambientales vinculados, muy cuidadosamente ocultados y/o negados por sus promotores a ultranza y sus vendedores y comisionistas.
Esos costos ambientales tienen que ver con los procesos de fabricación, con la amplia huella de carbono de transportarlos (por lo general desde China); sus montajes; sus operaciones de mantenimiento, las que previsiblemente serán importantes en una zona de huracanes y tornados como Misiones, y de frecuentes copiosas granizadas, que si abollan las chapas de los autos y dañan parabrisas, podrán dañar seriamente los “espejitos de colores” solares; y finalmente el desmontaje y disposición final de la chatarra al cabo de su vida útil. Tampoco cabe omitir todo el costo ambiental de la generación de base, provista por otras centrales, para estabilizar el suministro, sobre todo ahora que volvemos, lamentablemente, a instalar usinas termoeléctricas, ante la irracional negativa de usar nuestro enorme potencial hidroeléctrico.
Estudios de impactos ambientales, realizados por investigadores e instituciones de gran solvencia técnica y científica, demuestran contundentemente que la tecnología más limpia de generación eléctrica es la hidroeléctrica, seguida por la nuclear, y mucho más atrás, las “renovables” eólica y solar, que no se diferencian mucho de la generación en base a biocombustibles y la que utiliza gas natural.
Por supuesto que si a eso se le agrega considerar que las generaciones hidroeléctrica, nuclear y termoeléctrica, tienen amplia confiabilidad técnica para operar como centrales de base (energía de calidad, estable, programable y predecible), en cambio las energías eólica y solar solo sirven como meros complementos, pues son intermitentes, inestables y de funcionamientos impredecibles.
Si se evalúan las diferentes tecnologías de generación eléctrica, por sus costos reales por kWh, es bien sabido que la más económica y de mayor vida útil (mucho más de un siglo, e incluso bastante más) es la hidroeléctrica; seguida por la nuclear (que con la repotenciación al medio de su vida útil, alcanza entre siete a ocho décadas); después los grandes equipos termoeléctricos, que bien mantenidos pueden superar holgadamente el medio siglo, dependiendo de sus configuraciones; y por último las “renovables” eólicas y solares, con vidas útiles de alrededor de 20 años o poco más para las primeras, y en el orden de 15 años para las segundas.
Si se consideran las superficies afectadas directamente, en función de sus potencias y de sus generaciones medias anuales, la tecnología que utiliza menos espacio en función de la potencia y la generación media anual, es la nuclear; la afectación directa de cada hidroeléctrica es bastante reducida, si se considera que sus embalses transforman el entorno y brindan nuevas alternativas de utilización; las usinas termoeléctrica con sus instalaciones complementarias (como tanques de almacenaje y otros), utilizan predios relativamente grandes. Y por lejos, las más ineficientes en función de utilizar amplias superficies que quedan invalidadas para usos residenciales y económicos, son las eólicas y solares. Las eólicas por las amplias superficies circundantes, que en torno a cada molino y por seguridad, no pueden ser utilizadas, además de los ruidos molestos de las aspas. Las solares, por las amplias superficies en las que se despliegan los paneles y que quedan inútiles, del orden de 2 hectáreas por MW de potencia.
Eso último no es problema en zonas desiertas, como la Puna Jujeña, pero en tierras costosas y escasas como en Misiones, el mal uso de la tierra es un serio inconveniente.
Evaluando los beneficios adicionales que sus construcciones o montajes proveen al entorno, el único tipo de usinas que se transforma en atracción turística; fuente de agua para riego, industrias y viviendas; entorno apto para actividades náuticas y recreativas; es la generación hidroeléctrica.
Son contundentes los factores negativos de la generación fotovoltaica en escalas “grandes”, en un entorno como Misiones; y muy débiles o falsos, los argumentos a favor de las mismas.
Mejor sería, si se quieren resultados casi inmediatos, apostar por la generación en base a biomasa, que utilizaría un recurso ampliamente disponible como los residuos maderables, demandará muchos puestos de trabajo en sus entornos, y proveerá energía de base, que estabilizará el Sistema Interconectado
Provincial. Además de todo eso, todos sus equipos pueden ser de industria argentina, evitándose dilapidar las escasas divisas, tan necesarias para la Economía Argentina.
Y por supuesto, mucho mejor y más amigable ambientalmente, será construir nuevas hidroeléctricas, de diversos módulos de potencia pero sin caer en el grueso error de las mini centrales, inviables de auto financiarse.
Para entender ejemplos concretos mundiales, Alemania y España, dos países que apostaron en forma muy acentuada por las “soluciones” eólicas y solares, vieron crecer acentuadamente sus costos de energía, a consecuencia de los desfasadamente altos precios de las “renovables”, y a la vez pasaron a depender en forma excesiva del gas importado, mientras en el caso germano, contra toda lógica y por presiones del ultra ecologismo, los problemas se acentuaron, al dejar de lado la eficiente y económica energía nuclear.
Para más problemas de costos de energía, en la vieja Europa, los precios del gas, que deben importar, se dispararon…pero esa ya es otra historia.
Es de esperar que las autoridades de Misiones, que en otros aspectos están haciendo acciones muy acertadas en general, rectifiquen pronta y fuertemente el sesgo muy enfocado en las falsas “soluciones” de la generación solar, muy nocivo e inoperante desde lo estratégico, que se está imprimiendo al Sector Energético en esta pequeña y pujante provincia.
De no hacerlo, iremos de bruces a un preocupante cuadro de pobreza energética.
MGTR. EN GESTIÓN DE LA ENERGÍA CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

miércoles, 29 de septiembre de 2021

 RECRUDECEN ATAQUES NEOLIBERALES CONTRA EL DESARROLLO NUCLEAR ARGENTINO
Acorde al modelo de país estancia, de economía primarizada, sin industria ni entes tecnológicos relevantes, que desde 1810 y sobre todo desde 1852 buscaron imponer primero y perpetuar luego los grandes terratenientes y otros grupos del mega poder vinculado o asociado a ellos, ha sido política constante de grupos políticos liberales, y luego neoliberales, desarticular e incluso hacer desaparecer a entes tecnológicos nacionales.
Nunca les preocupó que en ese esquema de país – estancia, “sobra” más de la mitad de la población, pues “el campo” demanda muy poco trabajo, y es por lo general muy mal pago.
En política internacional, esos personeros del subdesarrollo, solo conciben a Argentina como apéndice dócil del imperio de turno, antes Gran Bretaña y desde 1945 EEUU; o sea una colonia político – económica con meros formalismos de soberanía huecos de contenido.
Esa soberanía hueca, meramente formal, es la que inculcaron a los patrioteros de bandera, los uniformados proceseros, que a puro himno y bandera, entregaron el país a los dictados extranjeros, e incluso se enorgullecen –irracionalmente- de lo perpetrado.
Pese a los embates que a lo largo de sus setenta años, debió soportar el Sector Nuclear Argentino, logró no solo subsistir sino también consolidar un amplio abanico de desarrollos tecnológicos muy relevantes, dentro de los cuales el más conocido y de mayor impacto económico positivo es la generación eléctrica.
Pero sus logros tecnológicos y sociales exceden en mucho ese rubro.
La Comisión Nacional de Energía Atómica logró dominar el ciclo completo de producción de combustibles nucleares (uno de los pocos países en el mundo); ha desarrollado e instalado varios reactores de baja potencia (que se utilizan en investigación y para producir radioisótopos medicinales y de usos industriales), tanto en Argentina como en varios otros países.
Realiza pruebas de resistencia de materiales, por caso en estructuras de hormigón armado, y en otras, dando apoyatura técnica a industrias y
construcciones complejas. Se denomina “ensayos de resistencia mecánica (a la presión y a la tracción).
También existe otra metodología muy avanzada, la gammagrafía, que estudia el interior de los hormigones armados mediante Ensayos no Destructivos.
Combate a las plagas de la agricultura, mediante esterilización masiva de las mismas.
Opera para dar mayor durabilidad a alimentos irradiados, exterminando con rayos gamma a vectores de descomposición de dichos alimentos. Cabe aclarar que ese tipo de rayos no permanece ni altera los elementos irradiados; por ejemplo quesos y papas.
Produce material altamente sensible para usos medicinales, como tratamientos oncológicos y estudios no invasivos quirúrgicamente. Incluso exporta dichos elementos a varios países.
Está en proceso de construcción el reactor experimental CAREM, de características modulares y de diseño muy avanzado (si bien frenado por estrecheces presupuestarias, en diversos períodos neoliberales). Es un reactor para producir electricidad, en rangos de potencia entre 25 MW a 250 MW o poco más.
Realiza investigaciones científicas ramificadas en distintas áreas, excediendo en mucho a lo nuclear.
Puede producir agua pesada, componente crítico de nuestras centrales. La Planta Industrial de Agua Pesada fue cerrada, sin motivo alguno, en el precedente gobierno neoliberal. Antes abastecía todas nuestras necesidades e incluso exportaba regularmente ese insumo.
La CNEA fue la base técnica a partir de la cual se constituyó INVAP, ente señero en producciones de muy alto nivel tecnológico, como reactores, radares, componentes satelitales, etc.
Estaban previstas tres nuevas grandes centrales generadoras, dos con apoyo técnico y financiación blanda de China, y una de Rusia. La primera de ellas se había comenzado, y el precedente gobierno, sin razón alguna, la paralizó y anuló el contrato para la quinta central.
Todo eso con su debida sólida fundamentación técnica, estuvo siempre a disposición de las autoridades, incluyendo las precedentes del intencionalmente desastroso gobierno macrista, por lo que los legisladores neoliberales, que presentaron un informe “pidiendo datos con preocupación”, en verdad están montando un operativo legislativo – mediático, para oponerse con mayor crudeza y falta total de patriotismo, al Plan Nuclear, agregando negatividad al accionar perpetrado durante su gobierno de cuatro años, en el cual paralizaron y/o destruyeron proyectos o actividades en marcha.
Como esos legisladores operan en consonancia con los dictados del Atlantismo, cabe presuponer que las muy activas y siempre muy bien financiadas ONGs transnacionales del ecologismo cavernario, como Greenpeace y WWF (en Argentina Fundación Vida Silvestre), no por casualidad manejadas por Gran Bretaña, montarán nuevas campañas mendaces para predisponer en contra a la población argentina que no conoce del tema.
Es muy evidente, que a esos grupos neoliberales, alineados con EEUU y sus socios europeos, les molestan los acuerdos estratégicos de nuestro país con China y Rusia, sin importarles que las condiciones ofrecidas son con seguridad sensiblemente mejores que las de “occidente” y sin las “salvedades” que este grupo de poder le suele adosar.
También, esos mismos legisladores manifestaron su “preocupación” por la posibilidad que la muy necesaria adquisición de cazas de combate supersónicos de última generación, nuestro país la decida a favor de China o Rusia; pero nunca “les preocupó” que Gran Bretaña y EEUU se hayan opuesto sistemáticamente a ventas de armamentos similares ofrecidas por Suecia y Corea Del Sur.
Ahora que contamos con interesantes ofrecimientos sin condicionamientos ni subordinaciones, por parte de Rusia y China…, ahora EEUU ofrece un lote de aviones cazas supersónicos, que se negaba a vender.
Otro detalle, no menor, es que el F16 de EEUU es un modelo eficiente pero de tecnología que sería más anticuada que las ofrecidas por rusos y chinos.
De concretarse la adquisición a Rusia o China, se romperá el bloqueo al que las potencias anglosajonas nos tienen embretados desde el fin de la Guerra Del Atlántico Sur…¡hace casi cuatro décadas!
Ambas decisiones, la construcción de nuevas centrales nucleares y la adquisición de aviones de combate modernos, son temas de soberanía nacional. Esperemos que el actual gobierno nacional, esté a la altura de las circunstancias.
Claro está, que a los liberales, neoliberales y libertarios, la soberanía nunca les preocupó, simplemente la desprecian.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

jueves, 23 de septiembre de 2021

 ENERGÍA NUCLEAR - LA DESTRUCCIÓN NEOLIBERAL REQUIERE MEDIDAS DE IMPULSO CONCRETAS Y SIN DILACIONES
Superadas más de dos décadas de estrecheces presupuestarias, paralizaciones de proyectos y congelamientos de vacantes, acaecidas desde el comienzo del gobierno de Alfonsín, todo el Sector Nuclear resurgió fuertemente en 2006, completándose obras paralizadas –Atucha 2 la más emblemática-, continuándose el Proyecto CAREM (reactor nuclear modular), y varios más, llegándose a incrementar 1.100 % el presupuesto asignado.
Cabe citar que Alfonsín obró “asesorado” por el personero neoliberal afín a las petroleras, Jorge Lapeña, para esa muy desacertada decisión, que según se dijo sucedió tras fuertes presiones británicas hechas con sordina.
Tan fuerte fue el impulso del período 2006 - 2015, que en 2015 estaban planificadas tres nuevas grandes centrales nucleares, una de uranio natural y dos de uranio enriquecido; dos con apoyo de China y una de Rusia. La primera de ellas, una tipo CANDU PHWR (a base de uranio natural y agua pesada), con financiación y apoyo técnico chino ya estaba en sus fases iniciales de construcción, en Lima, Buenos Aires.
Los sueldos de todo el sector, que habían estado muy deprimidos en el largo período neoliberal que implosionó en 2001, mejoraron sustancialmente desde 2006 al 2015, concretándose numerosas incorporaciones de personal científico y técnico, lo cual era acuciantemente necesario, cuyas formaciones específicas insumen tiempo y recursos muy valiosos.
En Argentina, el establishment ultra conservador y retrógrado, fue y es anti industrialista y anti tecnológico, siendo además muy afín a los intereses de las petroleras y gasíferas transnacionales. Acorde a eso, siempre obstaculizó e impidió las usinas nucleares e hidroeléctricas, frenando o destruyendo los entes tecnológicos vinculados con esos tipos de generadoras, para favorecer las usinas termoeléctricas, grandes consumidoras de petróleo y gas natural.
A lo precedente, hubo excepciones de gobiernos golpistas y/o ultra reaccionarios, que pese a ello apoyaron el desarrollo nuclear, como el de Onganía, Levingston y Lanusse, seguramente por las fuertes influencias nacionales del General Guglialmelli y del economista Dr. Aldo Ferrer (con quienes tuve el enorme gusto de poder dialogar). Otra excepción fue el infame “proceso”, durante el cual la férrea postura del Capitán de Navío Carlos Castro Madero se opuso al desguace de la CNEA (1), que quiso perpetrar el personero neoliberal y por entonces “superministro” Martínez De Hoz. No solo se opuso sino que logró notorios avances, entre ellos completar el dominio de todo el ciclo de combustibles nucleares. Claro que su gestión resulta muy cuestionada por desapariciones, encarcelamientos y despidos del personal, por razones políticas…
Pero a fines de 2015 hubo un abrupto cambio de signo político. Los neoliberales habían vuelto al poder; y con ello volvieron a recrudecer las acciones tendientes a la destrucción del valioso Sector Nuclear Argentino. De vuelta perpetraron acciones para retrotraernos a aquel perimido país estancia del siglo XIX, a lo cual le agregaron desembozadas acciones de brutales negociados financieros de timba y fuga de divisas, mientras se destruía intencionalmente todo el país, conducente todo a la disolución nacional; esto último acorde a los dictados del “Estado profundo” transnacional que promueve el proceso llamado Globalización Salvaje.
Como perpetró prácticamente con todas las grandes obras de importancia estratégica, el macrismo paralizó Atucha 3 sin motivo concreto alguno, perdiéndose inversiones ya hechas y despidiendo muy valioso personal que costó formar técnicamente, produciéndose además un absurdo desaire al apoyo chino en dicha obra.
Además, también sin justificativo alguno, cerró el funcionamiento de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), sita en Arroyito, Neuquén, en una operatoria claramente destructiva de la capacidad tecnológica nacional, que obligó a importar el insumo, el cual es básico para el funcionamiento de nuestras tres centrales nucleares.
Como dato no menor, la PIAP es la mayor del mundo, y su capacidad de producción no solo abastecía las necesidades nacionales, sino que también exportó el valioso insumo estratégico.
Su cierre fue otra clara maniobra tendiente a la destrucción de nuestras capacidades tecnológicas e industriales, despidiendo a casi todo su muy capacitado personal.
Siguiendo nefastas operatorias de precedentes gobiernos ultra reaccionarios y claramente antinacionales, el macrismo deterioró los salarios reales del personal del Sector Nuclear, el cual mayoritariamente es altamente calificado, y por ende muy valioso y difícilmente reemplazable.
Con ese cuadro de situación desolador en el Sector Nuclear (como en casi toda la realidad general), comenzó la presidencia de Alberto Fernández.
Aun conociendo las severas limitaciones estructurales y coyunturales, con la Espada de Damocles de la descomunal deuda externa y los acuciantes problemas sociales, se esperaba un amplio abanico de medidas rápidas y decididas, para revertir y comenzar a solucionar las precedentes destructivas acciones perpetradas en el precedente gobierno.
Claro está que al caos económico y social, se le sumó la terrible pandemia del COVID 19, lo cual complicó mucho todo, agravado eso por la clara oposición salvaje de los medios concentrados y de la hoy oposición “cambiemita” (2).
Sabiendo las severas urgencias de la pandemia, cuesta entender la casi absoluta falta de decisiones claves, para relanzar y reimpulsar un área de notable importancia estratégica, como es el Sector Nuclear.
Se demoró casi dos años en cambiar la cúpula directiva de la CNEA, no se definió la construcción de la cuarta central nuclear, no se reactivó la PIAP, el proyecto CAREM parece avanzar con cierta parsimonia, y hasta donde sé, los sueldos del sector siguen muy deprimidos, lo cual hace que cunda el desánimo.
Respecto a la PIAP incluso circula una muy discutible iniciativa de transformar la planta en productora de urea, lo cual implicaría desnaturalizarla y dar una estocada más al Sector Nuclear. Excepto, claro está, que técnicamente la planta pueda producir ambos tipos de insumos, agua pesada y paralelamente urea.
En lo energético, parecería que solo se apuesta a los hidrocarburos, y a sus “asociadas” las energías “renovables amputadas” (pues amputaron del concepto y de las promociones a las hidroeléctricas de más de 60 MW).
Incluso trascendió pero tuvo muy poca difusión, un trasnochado proyecto de Cabandié, de subordinar el Ministerio de Energía a los dictados del sector del medio ambiente, el cual lamentablemente adoptó muchos de los eslóganes del ultra ecologismo, que se preocupa por el “conservacionismo” in extremis, dejando de lado al imprescindible desarrollo socio económico.
Es bien conocido que los gobiernos liberales y neoliberales han sido funcionales a los poderosos intereses de petroleras y gasíferas transnacionales, así como de sus asociadas “renovables”; mientras que los gobiernos de orientación nacional, se preocuparon por diversificar la matriz energética, impulsando fuertemente las energías hidroeléctrica y nuclear, junto a sus respectivos desarrollos tecnológicos.
Sin que implique ningún desmedro del actual gobierno, sobre todo en comparación con el intencionalmente desastroso gobierno anterior, lo concreto en el tema aquí expuesto es que al menos hasta ahora no demuestra estar en consonancia clara e irrefutable, con anteriores gobiernos nacionales y de filiación Justicialista.
Perón inauguró Atucha 1, CFK inauguro Atucha 2 (acto al cual concurrí invitado por amigos del Sector Nuclear).
Para estar en sintonía y acorde a urgencias estratégicas, urge que el actual gobierno rectifique rumbos y dé total y decidido apoyo al real orgullo argentino que es nuestro Sector Nuclear.
(1) CNEA: Comisión Nacional de Energía Atómica.
(2) “Cambiemita”: coloquialmente dícese del grupo político neoliberal y ultra reaccionario, cuyas denominaciones cambiaron sucesivamente – Alianza Pro más radicales ultra conservadores – Juntos por el Cambio – Juntos.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

domingo, 12 de septiembre de 2021

 ARGENTINA ANTE EL RIESGO CONCRETO DE BALCANIZACIÓN – LOS QUE FOMENTAN ODIOS Y SEPARATISMOS
Sin entrar en análisis históricos más lejanos en el tiempo, en mérito a la brevedad, es necesario analizar y contextualizar la sumatoria tan variada como persistente, de acciones de todo tipo, que buscan embretarnos en separatismos conducentes a la disolución nacional.
No es un fenómeno perverso empleado solo contra Argentina, pero en cambio acá es muy persistente y parece estar en creciente aplicación.
Es evidente que ese proceso de ataques sistemáticos, en formatos de “guerras blandas” u otras, se muestra como consecuencia de dos factores concurrentes, a saber:
a) la finalización del largo período de docilidad absoluta ante los mandatos del Imperio Británico, al cual después de Rosas ninguna dirigencia osó enfrentar…hasta que surgió Perón, casi un siglo después;
b) a esas operaciones británicas se sumaron con mucha fuerza las presiones del lobby neoliberal transnacional, que opera para debilitar, fragmentar e incluso tornar inoperantes a los Estados Nacionales, para lo cual cuenta con el fogoneo de los anglosajones de ambas orillas del Atlántico, más la anuencia de las Potencias Atlantistas y sus socios principales.
a) Al respecto, tanto molestó al viejo imperio el surgimiento económico, social y tecnológico que nos había puesto al umbral del desarrollo, a consecuencia de las profundas reformas e iniciativas implementadas por Perón, que es un secreto a voces que su derrocamiento fue festejado por el propio Churchill y su gabinete, difundiéndose tras bambalinas su mandato de poder oculto, de evitar que surja con fuerza Argentina, pues tras de ella se alinearían todos los países de Sudamérica, cortando los lazos de dependencia con el imperio, y con sus sucesores de este lado del Atlántico.
El golpe de Estado de 1955 y toda la brutal represión posterior, así como el previo genocida y cobarde bombardeo a Buenos Aires (la Naval y parte de la Fuerza Aérea, masacrando a su propio pueblo) fue perpetrado por sectores reaccionarios de las Fuerzas Armadas; con los apoyos activos de la ultra conservadora oligarquía, de cúpulas eclesiásticas y otros factores de poder, visibles o encubiertos.
Ya a partir de la usurpación del poder por levantamiento liberal – oligárquico de 1955, se implementó con inusitada violencia y ferocidad, una severísima purga en las Fuerzas Armadas, separando, encarcelando, torturando e incluso matando (como sucedió en 1956, y después) a todos sus integrantes que manifestaran alguna simpatía con el peronismo, o que no adhirieran sin cortapisas al cerrado adoctrinamiento clasista sectario, ultra liberal y pro anglosajón, instalado como único esquema de pensamiento posible y tolerable, en el ámbito castrense.
Tan profundos y nefastos fueron esos cambios en el pensamiento militar “políticamente correcto” de Argentina, que se puso en un lugar secundario el principio liminar de Defensa de la Patria, suplantándolo por la excluyente prioridad de defender al sistema (combatir al “comunismo” era la absoluta preeminencia de objetivos, y lo llevaron a tal extremo que veían “rojos” hasta en la sopa), operando como dóciles mandaderos de las instrucciones dictadas por y desde EEUU y sus aliados cercanos.
Inclusive se dejo de lado y se despreció el principio industrializador y tecnológico que había caracterizado el accionar de las FFAA, para adherir irracionalmente a trasnochadas ideas ultra liberales dieciochescas, que nos condenaban a volver a ser meros proveedores de materias primas. ¡Y se lo pasó a proclamar como si fuera la gran verdad revelada, tal el grado de nulidad conceptual que se instaló entre los uniformados!
La violencia represiva y profundamente odiadora de la “revolución fusiladora”, provocó reacciones, las que inicialmente respondían ideológicamente al campo Nacional, pero después fueron tiñéndose de ideas “socialistas”, existiendo además sectores violentos afines al trotskismo, nada relacionados con el Pensamiento Nacional, incluso con ideas “foquistas” (de focos insurreccionales), como algunos en los años ’60 en el NOA, prontamente anulados, pero después hubo violencia muy acentuada “foquista” en Tucumán, con pretensiones de lograr un área “liberada”. Eso fue muy negativo y costó mucha sangre.
Después los enfrentamientos y atentados fueron in crescendo, siendo la excusa “perfecta” para que los sectores más reaccionarios de las FFAA usurpen el poder, con el objetivo real de imponer a fuerza de bayonetas, medidas socio - económicas muy destructivas, de cruda orientación apátrida neoliberal.
El historiador Pepe Muñoz Azpiri, cita al destacado intelectual Julio Carlos González, que fuera Secretario Legal y Técnico de Perón y de M.E.M. de Perón, en la siguiente frase: “’Contaba el profesor Julio Carlos González, historiador y Secretario Técnico de los Presidentes Juan Perón y María Estela Martínez, que resultaba curioso que las organizaciones guerrilleras atentaran especialmente contra empresarios y objetivos industriales, coincidiendo en fines con el golpe militar posterior, el cual se hizo exclusivamente con el fin de sepultar la "Argentina con chimeneas" del peronismo”’.
Eso lo precisa el Dr. González en un par de sus libros, y me lo narró personalmente en las dos visitas que tuve el enorme gusto de poder hacer.
Los tres cargamentos de armas y municiones enviados por Gran Bretaña en forma clandestina, que fueron interceptados al ser bajados en el puerto de Buenos Aires y en el aeropuerto de Córdoba, iban destinados a grupos guerrilleros, mientras paralelamente desde la Pérfida Albión y de sus “primos” de este continente, se alentaba a planificar y ejecutar la represión por fuera de la Constitución. ¡Era la guerra civil que sugirió antes Harry S. Ferns (historiador canadiense – británico) como única forma de anular los notables avances logrados por el peronismo! Milicos apátridas y guerrillas irracionales, como marionetas de los designios británicos. Esto también lo afirma el Dr. González, gran analista y testigo privilegiado de agitados años de nuestra historia no tan lejana.
Esa brutal involución socio - económica, perpetrada por el neoliberalismo desde el nefasto “proceso”, busca llevarnos al perimido país estancia decimonónico, de economía primaria subdesarrollada; impotente, inviable y anacrónico, que de lograrse, sería el breve paso previo a la disolución nacional.
¡Y es tan notable como irracional, que en los institutos de formación militar, se sigue enseñando y alabando “la grandeza del Centenario”, desconociendo y distorsionando gruesos indicadores económicos, sociales y geopolíticos, que prueban la miserabilidad y estrechez de criterios de la oligarquía ultra liberal, que se negaba al desarrollo y la industrialización!
b) Lo segundo es el poderoso e insidioso factor de poder transnacional que busca la globalización salvaje, la cual requiere la desaparición o al menos la anomia total de los Estados nacionales…excepto (al menos por ahora), los del núcleo duro de las Potencias Atlantistas.
Este poderoso factor de poder cobró fuerza casi excluyente, a partir de la “revolución conservadora” implementada a escala planetaria por la dupla Reagan – Tatcher, la cual tampoco se privó de “domesticar” a sus sectores populares internos, reprimiendo con mucha fuerza a los díscolos (como los mineros británicos), y provocando en ambas potencias anglosajonas un rápido proceso de concentración de la riqueza, a niveles prácticamente obscenos. Eso se morigeró en buena parte en Gran Bretaña, por mantenerse el muy amplio y bien dotado sistema de salud pública y de escolaridad primaria y secundaria; siendo más severo socialmente en EEUU, donde intentar montar sistemas masivos de salud pública solo pudo hacerse parcialmente en posteriores gobiernos.
La globalización salvaje tiene como mascarón de proa a la imposición al como sea, de las destructivas pautas económicas, políticas y sociales del neoliberalismo, el cual lleva a provocar recurrentes y cada vez más severas crisis socio económicas, mientras pervierte, tergiversa o prostituye los valores humanos, y los sistemas, prácticas y normativas políticas, de forma tal de impedir toda resistencia posible al ideario neoliberal, el cual es un crudo liberalismo decimonónico, en versión recargada.
La imposición de deudas externas descomunales e impagables, es una herramienta recurrente, para obligar a aceptar “recetas” socio económicas destructivas, mientras se juega a la inestabilidad política y la siembra de odios muy profundos y en muchos casos irracionales, conformando un combo inmanejable, en procesos destructivos analizados por notables pensadores como Viviane Forrester en El Horror Económico; Naomí Klein en La Doctrina del Shock y otros libros; y con visiones más tecnicistas desde lo económico por Joseph Stiglitz, Thomas Piketty y nuestro Aldo Ferrer, entre otros contemporáneos.
Para perpetrar esos deleznables fines, operaron abierta o subrepticiamente sucesivos gobiernos neoliberales, los que con algunos pocos interregnos hemos padecido en Argentina a partir del “gobierno marzista” (de marzo) de 1976.
Las herramientas de agresiones en las guerras blandas, cuando no de agresiones al viejo estilo colonial, son múltiples y pueden operar al mismo tiempo, aunque respondan a comandos operativos distintos.
Las múltiples y muy bien financiadas ONGs transnacionales, con sus tentáculos locales, operan en diversos campos, como el ultra ecologismo y su remozada versión del “medioambientalismo” (en recurrentes “formatos de amenazas catastróficas” supuestamente “inminentes”); el ultra indigenismo promotor de odios insalvables, violencias y amenazas separatistas; los derecho-humanistas en formatos exacerbados; los de “feminismos” en versiones ultras, odiadoras de la familia como institución social básica y del Estado como ente nacional supremo, y en sectores muy radicalizados en “odios al macho” (que lo incitan como virtual guerra de sexos); el hedonismo extremo y la total falta de valores superiores; el libertarismo, neoliberalismo ultra recargado, tan lleno de odios como falto de fundamentos concretos; el ateísmo odiador y agresivo, transformado en antiteísmo que busca solo lo material en muchos casos orientado a lo excluyentemente hedonístico; y otros similares de notable “creatividad” por parte de los factores del poder transnacional.
Otras alternativas son las agresiones instrumentadas por descontentos populares fogoneados por medios electrónicos y/o el periodismo convencional, como sucedió en las “primaveras árabes” y su similar en Ucrania; o su versión de las tríadas mediáticas – judiciales y de aparatos de inteligencia, alineados con los “mandatos” del Bloque Atlantista. Eso se aplicó y aplica en Argentina, Brasil, y casi toda Íbero América.
Para los casos en que todos esos ataques fallen o sean insuficientes, los poderes transnacionales globalizantes tienen alternativas más “directas”, como las agresiones “transversales” (utilizando mercenarios, o grupos muy radicalizados a la violencia, o algunos formateados por las ONGs mencionadas antes); o las agresiones por interpósitos Estados (como lo que se quiso hacer contra Venezuela, usando a Colombia, o en cierto modo, a Ucrania contra Rusia); o los brutales bloqueos económicos (con los que se intenta doblegar a Cuba, Venezuela e Irán, como casos paradigmáticos), y de última, las agresiones convencionales directas,
como las perpetradas contra Yugoeslavia, Iraq, Libia, Siria, Panamá, Grenada, y algunos casos semi encubiertos en África Subsahariana.
En el colmo de la irracionalidad, en Argentina algunos personeros de la dependencia, afirman que no existen hipótesis de conflicto…siendo que tenemos parte del territorio usurpado, nuestro extenso mar sin el debido ejercicio de soberanía, nuestras fundadas pretensiones antárticas negadas por británicos y otras potencias afines a ellos, por sectores expansionistas de Chile, y por las múltiples evidencias de amenazas concretas o encubiertas.
¡Urge denunciar los vergonzosos acuerdos de sumisión a los dictados británicos, todos ellos (incluyendo el rubricado poco después de nuestra independencia); reequipar en forma urgente a las Fuerzas Armadas y a la vez inculcarles Principios Nacionales que anulen décadas de adoctrinamiento de cipayaje neoliberal; y fortalecer todos los niveles de comunicación y de instrucción pública, enfatizando los Valores Nacionales!
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

jueves, 2 de septiembre de 2021

 GAS PARA CHILE Y BRASIL, PERO NO PARA MISIONES Y CORRIENTES – EL HIDRÓGENO COMO EXCUSA NEGATIVA
Pocos días atrás, Bolsonaro expresó que están haciendo tratativas para que Brasil reciba importantes volúmenes diarios de gas natural de Argentina.
Eso se suma a acuerdos similares con Chile, que ya estarían en vigencia.
Mientras tanto, como cruel ironía y como expresión clara del unitarismo recargado imperante en ciertos estamentos del Sector Energético Argentino, y como ratificación del excluyente poder que evidencian las petroleras y gasíferas que operan en nuestro país, el proyecto del GasNEA en la margen izquierda del río Paraná, parece dormir el sueño de los justos, al que fue condenado desde que sin motivo real alguno, Macri paralizó la obra en plena ejecución, incluso mostrando desprecio por las inversiones en curso, con costosas cañerías parcialmente colocadas y otras infraestructuras, de cuyo cuidado y resguardo nada se supo.
Como una clara muestra de la mentalidad centralista imperante en sectores de decisión y en asesores “calificados”, recuerdo que en la Maestría en Gestión de la Energía, un Licenciado en Economía y especialista en gas, con altanería y desprecio dijo, avalando las demoras para concretar la interconexión de estas provincias: “total, ¿para que quieren gas natural en Misiones?. Suponía que todos los cursantes éramos del área metropolitana, pero estábamos dos “infiltrados” del interior profundo. Como lo increpé duramente, tanto ese “docente invitado” como el titular de la cátedra, pusieron paños fríos, pero no hubo rectificación ni pedido de disculpas alguno.
Esa misma mentalidad, bajo la cobertura del neoliberalismo salvaje, de omnímodo poder en los tristes años ’90 (como continuación del apátrida y nefasto “proceso” cívico militar usurpador del poder), se practicó con alevosía, cuando Repsol y otras petroleras rapiñaron el importante yacimiento de Loma De La Lata, el principal que teníamos.
En esos años, con burla total a la soberanía nacional, en operatorias avaladas por los nefastos gobiernos del menemato y del delarruato, y en parte en el alfonsinato, se dedicaron a “ordeñar” con la mayor premura posible, los yacimientos de gas natural y de petróleo, los mismos que en largos años de tesonera actividad, Yacimientos Petrolíferos Fiscales (la YPF estatal), había logrado descubrir
 y poner operativos, para dar horizonte de previsibilidad y operatividad al abastecimiento del mercado argentino.
En el caso del gas natural, como el consumo del mercado interno no les era suficiente para “ordeñar” rápidamente el mega yacimiento de Loma De La Lata, la española Repsol y otras extranjeras, con el pleno apoyo de tecnócratas apátridas y legisladores de esa misma falta de patriotismo, forzaron las construcciones de varios nuevos gasoductos, cuyo único objetivo era exportar en grandes cantidades el valioso hidrocarburo, hacia Chile y Brasil, con desprecio total del mercado de consumo interno. Prueba de esto último fueron las exiguas inversiones en gasoductos para el abastecimiento interno, en ese oscuro lapso de nuestra historia.
El apuro para el “ordeñe de yacimientos” de Repsol y otros, seguramente fue consecuencia de suponer que el “festival de negociados impunes” del neoliberalismo, no podía prolongarse indefinidamente, tal como caducó en la crisis terminal de 2001/2002.
Pero la infamia y dureza facial extrema de los funcionarios y legisladores afines al neoliberalismo, fue incluso mucho peor, pues se les autorizó a las empresas exportadoras a percibir los cuantiosos pagos de esas exportaciones, en el extranjero. Ruindad total, con la complicidad de los operadores del neoliberalismo, pues nos quedamos sin el gas y las divisas de esas exportaciones forzadas a contra reloj, ni siquiera ingresaron a Argentina. Eso se hizo durante el nefasto período noventista, y esa misma metodología fue expresamente permitida con el “revival” de neoliberalismo recargado, en los desastrosos cuatro años del macrismo, como operatoria “normal” de diversas exportaciones de “commodities” (o sea, materias primas).
Con relación a la previsible nueva era de abundancia de gas en Argentina, tanto a consecuencia del mega yacimiento no convencional de Vaca Muerta, como de prospecciones exitosas de yacimientos convencionales, todo parece indicar que la renacida premura por “hacer caja” rápido, está motivando que se priorice casi exclusivamente la exportación de gas natural.
Por supuesto que no está mal exportar gas, pero mucho mejor seria exportar bienes industriales resultantes de la manufactura del gas, como la petroquímica con toda su amplia gama de productos, y también incentivar otras exportaciones industriales, facilitadas estas por la segura y económica provisión del vital insumo energético.
Y por supuesto, antes que, o al menos a la par del impulso a las exportaciones, lo coherente es priorizar los tendidos de gasoductos para integrar a todo nuestro extenso territorio continental al abastecimiento del mismo, superando enojosas exclusiones propias de mentalidades feudales que caracterizaron desde siempre a sectores apátridas oligárquicos, practicantes del unitarismo más retrógrado que tanto daño hizo a nuestro país, y lo sigue haciendo.
En ese contexto, las desafortunadas expresiones del Ministro de Energía de Misiones, lamentablemente repetidas luego, respecto a “suplantar el gasoducto con hidrógeno producido en Misiones”, no solo es un absurdo técnico y económico total, sino que además sirve como excusa al poder central excluyente, para seguir marginando a Misiones y Corrientes del tendido del GasNEA.
Es un absurdo técnico, pues la exigua producción de hidrógeno “verde” (linda palabrita como para adornar conceptos) carecerá de volumen y de la infraestructura de distribución, ni remotamente comparable a la del proyectado gasoducto.
Es un absurdo económico, dado que el proceso de separación del hidrógeno insume mucha más energía que la que podría obtenerse luego de las moléculas puras.
Si se pretendiera argumentar que para eso se utilizará solo “energía limpia” (otro concepto falso) de los paneles solares, debe recordarse que por sus intermitencias debe ese tipo de generación, necesariamente estar respaldado por energía de base, provista por centrales convencionales.
¡El GasNEA debe ser obra prioritaria de integración energética nacional!
Que no nos distraigan con espejitos de colores ni otros “juguetitos tecnológicos” hoy totalmente inmaduros para abastecer grandes consumos.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos