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miércoles, 30 de julio de 2014

CAREM FORMOSA - DERROCHE DE COMBUSTIBLE QUE PROMUEVE EL FUNDAMENTALISMO ECOLÁTRICO La feroz campaña de oposición y desprestigio montada contra la instalación de la industria química Dioxitek, y la futura Central Nuclear CAREM, ambas en Formosa, tiene tres tipos de actores principales: a) los activistas del ecoterrorismo, con claras afinidades y funcionalidades cómplices con los poderes globalizantes del G 7, y en particular Gran Bretaña; b) los politiqueros de análisis superficiales y de cortas miras, que priorizan sus mezquinos intereses electoralistas cortoplacistas, despreciando y atacando impúdicamente los Grandes Intereses Nacionales; c) el conceptualmente desbocado y muy erróneo obispo local, que no solo incursiona semi encubiertamente en vulgares “agachadas” políticas partidarias, sino que hace causa común con el fariseísmo neopagano del ecologismo fundamentalista, prestando el peso de su relevancia como autoridad eclesiástica –incluso abusando de su rol de expositor único que le confiere el púlpito religioso-, para apoyar burdas mentiras de muy baja estofa. Otros dos actores, que podemos llamar “secundarios” o “derivados”, son: d) ciertos sectores políticos paraguayos, que actúan exacerbados por el ecoterrorismo expuesto por un ácido activista argentino, y por el muy discutible accionar de politiqueros argentinos, que contra toda ética, fueron a presentar “denuncias” en pleno Congreso del Paraguay; e) nunca falta cierto tipo de medios de comunicación, no solo fuertemente sesgados, sino también proclives al uso de apocalípticas “predicciones” y enrevesadas interpretaciones de los hechos, lo cual ocurrió y ocurre en sectores del periodismo argentino y paraguayo. Las motivaciones pueden ser de tipo mercantilista (las exageraciones y los escándalos “venden”), por alineamientos políticos automáticos (como los medios que en Argentina fogonean al arco opositor), o las presiones diversas que ejercen poderosas ONGs, Fundaciones y similares, que responden a agendas dictadas desde el G 7, y en particular desde Gran Bretaña. El rejuntado de opositores al como sea, ocultó o falseó –según los casos- las informaciones trascendentes que ponen en su justo contexto a la importancia de ambas iniciativas de inversiones del Sector Nuclear Argentino, en la provincia de Formosa. Dioxitek, por si sola, cambiará el espectro productivo formoseño, al incluir una poderosa industria química de gran efecto multiplicador local, en una economía que desde siempre ha sido básicamente primaria (agro ganadera), con fuerte incidencia del sector terciario (empleo público y otros servicios de baja tecnología), y un sector industrial reducido y en general carente de componentes de media y alta tecnología. Queda en claro, que la actividad de Dioxitek no configura en nada, el cuadro de demonización “contaminante” que le adosaron los fogoneadores del ecologismo fundamentalista mediante brutales acciones de ecoterrorismo (el cual por definición es malintencionadamente mentiroso y alevosamente proclive a la exageración desmesurada). Los instigadores y financiadores de esas acciones, deben buscarse en ONGs, Fundaciones y entes similares, creados y radicados en Europa y EEUU, a quienes les incomoda el desarrollo tecnológico y económico – social de Argentina, y su “efecto contagio” en Sudamérica y toda Íbero América y El Caribe. Y en el caso del notable proyecto de instalación de la primera Central CAREM, de diseño totalmente argentino, más allá de la enorme relevancia geopolítica del mismo (omitida e incluso aviesamente agredida por la “troika” mencionada de opositores al como sea y sus prolongaciones); se soslayaron otros datos fundamentales, que demuestran con la contundencia de los Fundame ntos Técnicos (con mayúsculas) la demoledora sustentación de los ahorros de combus tibles que serán uno de sus indudables puntos fuertes. Economía de combustible que por lógica, deriva en cuantiosas economías ambientales…¡que curiosamente, esos “ecologistas” de pacotilla y sus corifeos de apoyos pretenden desconocer! Sintéticamente expuesto, los motivos técnicos que avalan la instalación de la Central CAREM en Formosa son los siguientes. Formosa es punta de línea del SADI (Sistema Argentino de Interconexión), y para mejorar la calidad del servicio –neutralizando alteraciones del voltaje y otros aspectos técnicos-, es necesario contar con una Central de Generación de Base, de potencia suficiente, ubicada cerca de Formosa Capital, donde está el núcleo de la demanda eléctrica provincial. Las tecnologías aptas para funcionar como Usinas de Base, son solamente de tres tipos: termoeléctricas (queman combustibles y son contaminantes y costosas por KWh), hidroeléctricas y nucleares. Formosa tiene ríos de caudales importantes, pero su topografía es plana, por lo que carece de desniveles. Sin desniveles no p ueden construirse hidroeléctricas importantes. Ergo, la hidroelectricidad no es una alternativa para la generación de base en esa provincia; excepto el viejo y ambicioso Proyecto de Canalización del Bermejo, el cual incluye varias presas, pero en la alta cuenca, o sea lejos de Formosa Capital. Quedan entonces dos alternativas de generación de base: termoeléctrica y nuclear. Como los ecoterroristas y sectores afines, combaten ferozmente a las usinas nucleares, de hecho promocionan a las centrales termoeléctricas. Eso significa que esos malintencionados ecologistas de pacotilla, promueven aumentar los volúmenes de combustibles quemados para generar energía eléctrica. Además de ser electricidad muy cara por KWh, es la más contaminante, pues sus efluentes gaseosos, sólidos, líquidos y gelatinosos, son cuantiosos y de muy difícil y costoso tratamiento. ¡Es decir que esos “ecologistas” promueven actividades altamente contaminantes! Las muy promocionadas energías “limpias” (que en realidad también contaminan), como la eólica, la solar y otras, son completamente inútiles para generar como base del sistema eléctrico, por sus insalvables limitaciones técnicas. Cumplen tan solo el rol de energías complementarias; además de ello, son muy costosas por KWh. En consecuencia, es falso que los “ventiladores” eólicos, paneles solares o similares, puedan suplantar a la Central Nuclear CAREM. Téngase en cuenta además, que Formosa no cuenta con vientos constantes, por lo que los rendimientos de las eólicas serían muy bajos, despreciables. Y respecto a las solares, obviamente no generan de noche, que es cuando se da el pico de demanda diaria. Tampoco generan en días nublados o lluviosos, muy frecuentes en Formosa. Suponer el uso de acumuladores para almacenar energía solar, es extremadamente costoso, y muy contaminante (los ácidos y otras sustancias de las baterías son de muy complejo tratamiento, almacenamiento o degradación). Además, tanto las eólicas como las solares, demandan enormes superficies, que quedan inutilizadas para otros fines, lo cual es otro costo ambiental y económico. La Central Nuclear CAREM de Formosa, posiblemente tendrá 150 MW de Potencia. ¡Será una, no cinco como dijeron con irresponsable malicia los ecoterroristas, y repitieron algunos comunicadores sociales “al voleo”! Esa Potencia Instalada, con el rendimiento usual en las nucleares y funcionando necesariamente como central de base, implicará una Generación Media Anual del orden de 1.182,60 GWh, o sea 1.182.600.000 KWh anuales. Producir ese enorme volumen de energía eléctrica, con usinas termoeléctricas, implica quemar por año aproximadamente 295 millones de litros de D.O. (diesel oil), o combustible equivalente. Eso representa quemar 808. 219 litros de D.O. por día, 33.676 litros por hora de D.O., o combustible equivalente. Para dar una idea de magnitud, ese consumo representa –litro más o menosquemar la carga de un equipo (camión más acoplado) por hora. El costo medio actual por litro (o equivalente) de los combustibles consumidos en las centrales termoeléctricas argentinas, es del orden de U$S 0,495; o sea cerca de 50 centavos de dólar por litro o unidad equivalente. Con eso se obtiene el costo de reemplazar la generación nuclear por la menos eficiente y más costosa y contaminante generación termoeléctrica, el cual a valores actuales es de: - 16.670 dólares por hora. - 400.068 dólares por día. - Más de 146 millones de dólares por año. Debe considerarse que además de entorpecer el desarrollo socio económico argentino, las transnacionales del ecologismo cavernario (y sus agentes locales), buscan limitar o anular el accionar geopolítico argentino, y el Sector Nuclear Argentino es sin duda un poderoso factor que apuntala las líneas de acciones de la Geopolítica Argentina. Por supuesto, las mediocres y egoístas miras de los politiqueros no alcanzan a entender este razonamiento, y a los mercenarios de la comunicación, nada les importa. C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ Diplomado en Geopolítica Especialista en Energía Analista de Temas Económicos y Geopolítico

jueves, 24 de julio de 2014

ECOLOGISTAS ULTRAS, SOCIOS DE LAS PETROLERAS
Seguro  que  “Don  Pepe”  y  “Doña  Rosa”,  (ciudadanos  comunes  no
especialistas en estos temas) que suelen simpatizar con los edulcorados planteos
del  ecologismo  fundamentalista,  no  tienen  ni  idea  del  tema,  ni  a  quienes
benefician con sus cándidos accionares.
Los  “Don  Pepe  y  Doña  Rosa”,  por  lo  general  “compran”  los  argumentos
superficiales con los que son engañados, y rara vez se detienen a analizar la falta
de coherencia y/o de fundamentación de los mismos. Los convencen por el lado
emotivo, y con apelaciones al miedo, hábilmente usado por los ecoterroristas.
En  una escala  más activa, están  los militantes fervorosos, por lo general ya
inmersos en el fanatismo, que suelen ser usados como elementos de choque, en
los  diversos  operativos  mediáticos  y  propagandísticos  callejeros,  que  montan  las
ONGs “ecologistas” transnacionales (Greenpeace, Fundación Vida Silvestre, FARN y
otras),  con  el  respaldo  de  sus  ramificaciones  locales  y  otros  “sellos  de  goma”  o
pequeñas  ONGs.  Como  fanáticos  que  pasan  a  ser,  muy  hábilmente  cooptados,
suelen  defender  agresivamente  sus  dogmas,  asumidos  como  “verdades
reveladas”,  siendo  usual  que  se  enfurezcan  desmesuradamente  si  se  ponen  en
evidencia las carencias de sustentos técnicos de sus creencias, las cuales asumen
engañadamente  como  argumentaciones  sólidas,  no  deteniéndose  a  analizar  las
profundas contradicciones en las que están sumidos.
Un  peldaño  más  arriba,  están  diversos  tipos  de  “dirigencias”  o  de
“referentes”, los que por distintos tipos de prebendas o por enfermizas búsquedas
de notoriedades públicas, difícilmente puedan ser considerados “inocentes”. Ya en
ese nivel, se niegan a asumir errores, falsedades y tergiversaciones de las “agendas
de operaciones” que comandan, siendo muy difícil suponer que no sepan  –así sea
a  nivel  subconsciente-,  los  daños  que  ocasionan.  Algunos  de  ellos,  parecen
encontrarle el sentido a sus vacías existencias (suelen ser “progresistas” huérfanos
de  otras  causas,  o  marxistas  desencantados  con  la  desaparición  de  la  Unión
Soviética  y  por  el  giro  “capitalista”  de  China,  o  “niños  bien”  con  mucho  tiempo
disponible  y  pobres  objetivos  de  vida),  militando  con  notable  fanatismo
“anticapitalista”…pero montan en cólera si se les señala que en los hechos actúan
como  marionetas  al  servicio  de  las  potencias  del  G  7,  y  en  particular  de  Gran
Bretaña y EEUU.
Adquiriendo “chapas” de especialistas en el tema ambiental y en otros temas
vinculados  (como  la  energía  y  la  minería),  por  lo  general  son  ex  estudiantes
universitarios fracasados o con carreras incompletas, o en algunos casos audaces
opinantes  carentes  de  todo  aval  o  conocimiento  académico,  o  ni  siquiera  en  el
respetable  rol  de  auténticos  autodidactas.  Suelen  utilizar  “la  ecología”  como
plataforma  política,  sin  importarles  los  daños  que  causan.  Son  casi  siempre,
simples  opinólogos  al  voleo.  O  en  algunos  casos,  profesionales  de  áreas  nada
vinculadas,  que  se  largan  a  opinar  como  si  supieran.  Por  caso,  un  biólogo  que
opina  con  inusitada  soltura  en  cuanto  tema  se  le  cruza;  o  en  Misiones,  algunos
sociólogos o similares, que sesgadamente opinan sobre energía, evidenciando no
saber  del  tema.  ¡Eso  si,  todos  esos  opinantes,  opinólogos  y  similares ,  jamás
analizan la necesidad del desarrollo socio económico! Más aún, muchos evidencian
fomentar el subdesarrollo crónico.
En otro escalón superior, están los “ecologistas a tiempo completo”. Son los
que  literalmente  “trabajan  de  ecologistas”,  y  sus  cargadas  agendas  de  acciones,
difícilmente  puedan  ser  trajinadas  si  no  se  cuenta  con  amplios  soportes
financieros.  Sus  discursos  suelen  ser  filo  “progresistas”  (léase  supuestamente
anticapitalistas), lo cual no impide que generalmente hagan muy buenas migas con
los  sectores  político-económicos  más  ultra  conservadores  en  lo  político  y  más
neoliberales apátridas en lo económico. Por caso, recordar la nube de adherentes
“ecologistas”  que  vivían  al  amparo  de  diversos  subsidios  que  la  tristemente
recordada  “Marijú”  Alsogaray  repartía,  en  su  gestión  en  la  Secretaría  de  Medio
Ambiente;  o  el  cómodo  posicionamiento  como  funcionario  de  Macri,  (“niño
mimado”  del  establishment  ultra  neoliberal  de  Argentina),  de  Juan  Carlos
Villalonga, quien fuera cara visible de la británica Greenpeace en Argentina.
En el escalón superior, “marcando la agenda” de las acciones del ecologismo
cavernario,  están  las  ONGs  transnacionales  con  sedes  operativas  en  Argentina.
Esas  agendas son  obedecidas sin  chistar, por todos los escalones del ecologismo
fundamentalista,  descriptos  antes.  Hay  temas  en  los  que  ponen  feroz  énfasis,
mientras que otros, o son ninguneados, o están permanentemente fuera de toda
consideración,  como  por  ejemplo  los  terribles  males  del  subdesarrollo  crónico,
tema  jamás  ni  siquiera  mencionado por el  accionar  ecoterrorista. Claro está que
debe  recordarse,  que  el  ecologismo  fundamentalista  tiene  como  una  de  sus
premisas,  la  genocida  idea  de  detener  –al  como  sea-  todo  atisbo  de  desarrollo
socio  económico.  Los  “daños  colaterales”  de  esa  genocida  idea  que  pretenden
imponer tiránicamente, ni les importan. Esos “daños colaterales” son, entre otros:
creciente  desocupación  (con  sus  cargas  de  frustraciones  y  violencias  implícitas);
muertes  prematuras  por  carencias  de  atención  médica,  por  desnutrición  y  otros
males similares; caos  socio económico; disgregación de los Estados nacionales; y
deshumanización en grados superlativos.
Las “agendas” de las ONGs transnacionales que operan en Argentina, tienen
como prioridades: feroz ataque a  la minería (no les preocupan las consecuencias
sociales,  económicas  ni  políticas,  de  semejante  desatino;  como  tampoco  toleran
que  se  analice  que  un  mundo  sin  minería  es  impensable);  feroces  ataques  a  la
hidroelectricidad y al Plan Nuclear Argentino (con lo  cual favorecen abiertamente
a la generación termoeléctrica (que funciona quemando petróleo y gas, costoso y
muy  contaminante,  pero  eso  “no  lo  ven”);  oposiciones  sistemáticas  a  nuevas
industrias (sobre todo en las provincias más pobres), siempre bajo inter minables
excusas “ambientales”; oposiciones a obras públicas necesarias para el progreso,
como puentes, autovías, líneas de alta tensión, etc.; oposición al desarrollo de La
Hidrovía (pero “no les molesta” que los camiones quemen petróleo y contaminen,
congestionando las rutas); feroz oposición a la explotación de los hidrocarburos no
convencionales  (con  lo  cual  en  verdad  buscan  que  nunca  podamos  volver  al
autoabastecimiento  petrolero  y  gasífero,  condicionando  el  desarrollo  y
promoviendo nuestra dependencia  político-económica);  y en general, cuestionan
toda iniciativa que puedan conducir al desarrollo.
Cabe  mencionar  que  los  feroces  y  continuados  ataques  al  exitoso  Plan
Nuclear  Argentino,  tienen  la  clara  finalidad  de  hacernos  volver  al  rol  de
dependiente economía pastoril, subordinada a los dictados del Grupo de los 7 (G
7), que nos tenía como dócil colonia sujeta a las potencias colonialistas y al poder
financiero transnacional.
Por su parte, la promoción a ultranza, de las “energías renovables” (concepto
falaz, pues excluye arbitrariamente a la hidroelectricidad), esconde los muy serios
problemas  técnicos  vinculados  con  la  generación  eólica  y  la  solar,  así  como  los
fuertes subsidios vinculados a esas tecnologías de producción de electricidad, pues
sus  costos  las  hacen  no  competitivas.  España,  Alemania  y  Dinamarca,  están  hoy
padeciendo las consecuencias del fundamentalismo de haber pretendido suplantar
con las eólicas y solares (energías meramente complementarias) a usinas de base
de sus respectivos sistemas eléctricos.
Recordemos que  –por cuestiones técnicas insoslayables-  solo  son usinas de
base  las  de  tres  tipos  de  tecnologías:  termoeléctricas  (en  base  a  petróleo,  gas  o
carbón),  hidros  y  nucleares.  Por  eso,  al  atacar  a  las  hidros  y  nucleares,  los  ultra
ecologistas,  están  de  hecho  fomentando  a  la  generación  termoeléctrica,  y  todos
los negocios asociados (como los fletes de combustibles, entre otros).
Es  decir  que  el  ecoterrorismo,  es  muy  funcional  a  los  oscuros  intereses
relacionados  con  la  generación  termoeléctrica…y  por  supuesto,  al  subdesarrollo
crónico.
C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Diplomado en Geopolítica
Especialista en Gestión de Producci
Especialista en Energía
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
http://caoenergia.blogspot.com.ar/

sábado, 19 de julio de 2014

¿MINTIENDO EN NOMBRE DE DIOS? – A PROPÓSITO DE LOS EXABRUPTOS DEL
OBISPO FORMOSEÑO Y DEL AVAL DE AICA
Las necesarias mesura y comprobada verdad.
Toda mentira tiene connotaciones muy negativas (excepto las muy contadas
mentiras  piadosas, de muy particulares  contextos), pero las  mentiras  son mucho
más  perversamente  destructivas,  cuando  son  realizadas  por  quienes  tienen
supuesta  total  credibilidad  –al  menos  para  el  común  de  la  gente-,  como  sucede
con los líderes religiosos.
Ese  principio  es  válido  tanto  para  católicos,  protestantes,  judíos,
musulmanes, u otros credos, respetables todos ellos.
Pero en un país de muy fuerte raigambre católica, cualquier párroco, obispo
o  cardenal,  que  incurra  en  erróneas  o  peor  aún  malintencionadas  opiniones,
comete un acto sumamente pernicioso, al instalar como válidas opiniones carentes
del debido fundamento, y más aún si son tergiversadamente falaces.
Por  ello,  sobre  todo  al  tratar  sobre  temas  mundanos  (no  teológicos),  solo
deberían  hacerlo  en  base  a  una  cuidadosa  mesura  y  después  de  constatar
fehacientemente  que  se  basan  en  probadas  verdades.  Y  por  supuesto,
descartando  todo  interés  personal,  así  sea  este  motivado  por  un  ego
desmesurado.
Cuando  no  se  tienen  esos  debidos  cuidados,  las  opiniones  públicas  de  los
líderes  religiosos  pueden  incurrir  en  deslices  muy  serios,  cuando  no  en  groseras
mendacidades, las que por tanto adquieren carácter culposo, que llegan a extrema
gravedad cuando se trata de asumir superficial  o burdamente erradas    posturas en
temas muy delicados, instalados en la opinión pública.
Y en esos casos, queda también la duda acerca de las reales motivaciones, las
cuales  no  necesariamente  están  vinculadas  con  la  santidad  o  “inocencia”  de  los
religiosos que pasan a ser burdos opinólogos al voleo.
Algo de historia y sociología elemental.
Así como hubo curas que alcanzaron elevados ribetes de patriotismo, en los
albores de nuestra nacionalidad (como Fray Luis Bertrán, que dirigió la forja de los
cañones  que  equiparon  al  Ejército  Libertador  de  San  Martín),  tamb ién  los  hubo
monárquicos, retrógrados y malintencionados, como uno que el propio Padre de la
Patria  confrontó  en  un  oficio  religioso,  cuando  inculcaba  odios  y  condenas  a  los
patriotas, tildándolos de herejes y por poco de demonios encarnados.
No  tan  lejos  en  el  tiempo,  durante  la  “revolución  fusiladora”  y  los  difíciles
años posteriores, e incluso en el infame “proceso” y luego durante la partidocracia
neoliberal  excluyente;  mientras  buena  parte  de  las  cúpulas  religiosas  eran
cómplices  por  acción  u  omisión,  tolerando  las  tropelías  de  todo  tipo  que  se
perpetraban  en  contra  de  la  propia  Nación  Argentina  y  de  su  población;  hubo
notables  casos  de  curas  valientes  que  hicieron  frente  a  esos  deplorables  actos
antinacionales y pro oligárquicos que tanto daño causaron.  Entre otros, el  Padre
Leonardo Castellani y el Padre Carlos Mugica.
Por otra parte, sin perjuicio de ser católico practicante, no puedo omitir que
hubo oscuras épocas históricas en las que las cúpulas religiosas fueron instigadoras
del oscurantismo y feroces opositores al desarrollo científico y la apertura mental;
mientras  que  tampoco  puede  negarse  el  rol  muy  positivo  de  los  jesuitas  –entre
otros-  difundiendo La Palabra y también desarrollando amplias tareas de positivas
connotaciones humanas y sociales, en vastas regiones de la actual Íbero América.
En síntesis, una sotana o un cargo religioso no implica de por si una actitud y
una  postura  positiva  y  ecuánime;  ni  tampoco  es  necesariamente  mala,  como  lo
postulan los marxistas recalcitrantes ni otros antiteos feroces.
El tema en concreto.
Ya  hace  unas  semanas,  el  controversial  monseñor  formoseño,  prefirió  dar
credibilidad a algún ignoto “charlatán de feria” investido en el rol de activista del
ecologismo  cavernario,  antes  que  respetar  los  fundamentados  arg umentos
técnicos  y  científicos  de  destacados  profesionales  de  la  Comisión  Nacional  de
Energía Atómica.  Es como  si para  planificar un  edificio de  20 pisos, creyera  a un
albañil media cuchara, o a uno de los tantos sanateros baratos que suelen pulular
en  bares  de  moda;  en  vez  de  dar  credibilidad  a  un  reconocido  ingeniero
especialista en estructuras y a un arquitecto de primer nivel.
Más  aún,  el  monseñor  recibió  la  visita  de  la  Presidente  de  la  Comisión
Nacional  de  Energía  Atómica,  la  Licenciada  Norma  Boero,  quien  en  un  notable
gesto  de  humildad  le  solicitó  audiencia,  y  tuvo  la  buena  actitud  de  no  emitir
comentarios acerca del tenor y contenidos de la reunión.
Por otra parte, después de las desafortunadas  –por no usar otro calificativoopiniones  iniciales  del  monseñor  (que  tuvieron  estado  público,  y  que  en  su
investidura nunca son meras “opiniones personales” ); ante la real indignación que
me  produjo  la  sumatoria  de  burdos  exabruptos  conceptuales  livianamente
emitidos por el prelado, redacté un artículo, el cual  además de ser ampliamente
difundido  en  mi  provincia  (Misiones),  fue  reproducido  en  otros  medios
electrónicos de diversos lugares de Argentina, incluyendo Formosa.
En  una  reciente  visita  realizada  a  esa  provincia,  mis  opiniones  volvieron  a
tener  amplia  difusión  en  varios  medios  radiales,  televisivos,  y  posiblemente
escritos. En todos ellos fundamenté los groseros errores conceptuales en los que
incurrió  el  obispo  formoseño,  de  actitudes  más  propias  de  un  fariseo  que  de  un
buen pastor.
Después de ello, el también conocido especialista energético Federico Bernal,
con  sus  colaboradores,  realizaron  sus  valiosos  aportes,  fundamentando  sólida  y
fehacientemente  la  absoluta  endeblez  de  la  incoherente  postura   retrógrada  y
claramente ecolátrica de Monseñor Conejero Gallego.
Lamentablemente,  en  la  audiencia  pública  envió  un  emisario,  para  leer  un
comunicado, en el cual no solo no corrige sus profundos errores conceptuales, sino
que  los  ratifica,  en  un  tono  que  más  allá  de  los  circunloquios  de  estilo,  resulta
francamente  ofensivo  –por  lo  mendaz  y  enrevesadamente  tergiversador-  a
quienes tenemos por norma de conducta  defender los Intereses Nacionales, y que
por  lo  tanto   buscamos  el  desarrollo  socio  económico  de  toda  nuestra  querida
Argentina. Los ejes de su postura son breves, simples y brutalmente falsos.
1  –  Pide  priorizar  ”formas  de  energía  sostenibles  y  no  contaminantes”.
Inadmisible en un jesuita (por lo general hombres de sólida formación intelectual),
que  tan  burda  y  simplotamente,  “compre”  mentiras  seriales  emitidas  por  las
organizaciones del ecoterrorismo transnacional, como  lo son Greenpeace y otras
similares (no por casualidad operando como herramientas del Imperio Británico), y
sus  filiales  y  extensiones  en  Argentina,  en  cuyo  carácter  operan  otras  ONGs
satélites,  como  FUNAM  y  Los  Verdes.  Debería  saber  que  las  mentirosamente
llamadas  “energías  sostenibles”  (solar,  eólica  y  otras  similares)  no  se  sostienen
solas, pues necesitan el soporte técnico de centrales convencionales; son carísimas
por KWh  –por lo que deben operar con costosos e inequitativos subsidios-, y que
son  totalmente  inútiles  (por  sus  insalvables  limitaciones  técnicas)  para  operar
como  centrales  de  base  de  ningún  sistema  eléctrico.  Y  por  cierto,  el  rol  de
“energías  limpias”  es  una  mentira  atroz,  pues  tienen  efectos  ambientales  muy
negativos, cuidadosamente ocultos por los traficantes de esos artefactos, por los
ecoterroristas  que  las  promueven…  y  por  las  petroleras  que  están  asociadas  al
negocio, dado que necesitan el respaldo de centrales convencionales. Además de
resultar un  fiasco en Alemania  (que para  suplirlo debe importar gas y carbón en
cantidades  siderales),  otro  tanto  sucede  en  España,  lo  cual  el  osado  monseñor
opinante debería saber, pues es su país de origen.
2 – Afirmar que con la planta química y la muy segura central nuclear CAREM
(orgullo  de  la  tecnología  argentina)  se  “hipotecaría  la  vida  y  la  salud  de  las
generaciones  futuras”,  es  un  disparate  atroz,  que  demuestra  la  vergonzosa
adhesión del  obispo, a  las  sistemáticas mentiras  del  ecologismo cavernario, cuya
letra es dictada desde Gran Bretaña, imperio que pretende por todos los medios,
frenar el desarrollo socio económico argentino, y por eso ataca con tanta saña y
persistente  malicia,  al  Plan  Nuclear  Argentino,  que  es  uno  de  los  pilares
tecnológicos en los que descolla mundialmente nuestro país.
3  –  Expresar  que  “no  hubo  información  clara,  transparente  y  oportuna”,
suena  a  vulgar  macaneo  mayúsculo,  no  solo  por  la  distorsionada  actitud
evidenciada por el verborrágico y tergiversado accionar del retrógrado monseñor,
sino  porque  es  evidente  y  demostrable  que  hubo  y  hay  constantes  acciones  de
difusión  técnica,  la  cual  es  contrarrestada  por  argumentaciones  meramente
emotivas,  tal  como  es  usual  en  el  accionar  ecoterrorista;  al  cual  resulta  tan
funcional de muy discutible monseñor.
4  –  Afirmar  que  el  proyecto  “genera  temor,  confusión,  confrontación  y
división”, suena a burda hipocresía, siendo que el propio accionar desatinado (y/o
culposo) del controversial monseñor, ha sido causa mayúscula de exacerbar esos
temores,  confusiones,  etc.;  los  cuales  amañada  y  malintencionadamente  fueron
instalados  por  conocidos  personeros  del  ecoterrorismo,  que  operan  de  hecho
como mercenarios  al servicio de Gran Bretaña y las potencias del G 7, a las cuales
molesta el grado de desarrollo tecnológico alcanzado por nuestro país, y que están
empecinados  en  volvernos  a  una  economía  pastoril,  en  complicidad  con  los
conocidos sectores retrógrados y antinacionales que operan desde adentro. ¡Deje
las chicanas de tan baja estofa, monseñor!
5  –  Infantil  y  deplorable  es  el  burdo  argumento,  que  pretexta  impedir  este
par de inversiones de significativa importancia, “porque resta terminar el edificio
de  la  legislatura  y  el  ramal  ferroviario”.  ¿Tan  mediocre  pensamiento  como  para
reducirnos  a  “hacer  una  cosa  u  otra”  –argumento  de  país  bananero-,en  vez  de
entender  que  los  países  que  apuestan  a  su  desarrollo  “hacen  una  cosa  y  varias
más”,  a  la  vez  y  sin  perder  tiempo?  ¿Acaso  el  monseñor  no  sabe  que  las
inversiones del Plan Nuclear Argentino cuentan con financiación propia, que sale
de  un  presupuesto  diferente  a  los  utilizados  para  las  obras  que  tan  burdamente
esgrime como “palos en la rueda” para frenar el necesario desarrollo de Formosa?
Por último, queda en evidencia la encubierta intromisión política del prelado,
que  hace  causa  común  con  politiqueros  oportunistas,  que  no  vacilaron  en
promover  en  Paraguay,  escándalos  montados  en  falsas  argumentaciones  del
ecoterrorismo  mercenario,  incurriendo  en  acciones  que  bien  cabe  calificar  como
deleznables  actos  de  traición  a  Nuestra  Patria;  fomentando  rencillas  y  divisiones
en  naciones  que  deben  trabajar  hermanadas  para  fortalecer  el  Mercosur,  la
Unasur y la Celac.
Deplorable  el  accionar  del  español  obispo  de  Formosa   y  de  quienes  por
desconocimiento, sumisión forzosa o complicidad;  en los hechos están  accionando
para  impedir  el  desarrollo,  limitar  las  fuentes  de  trabajo,  fomentar  estériles
discusiones sobre argumentos mendaces, y hacen  causa común con la neoreligión
pagana que es el ecologismo fundamentalista.
C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Experto en Energía
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos