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domingo, 15 de enero de 2017

ENERGÍA = LAPEÑA VOCERO Y EJECUTOR DEL DESGUACE ELÉCTRICO.
Antecedentes con escasa difusión.
Es el más mediático y más conocido de los 8 Secretarios de Energía de la “democracia” (Partidocracia Cleptocrática - la del período post proceso 1983-2001, que nos llevó al caos socio económico de 2001/2002).
Fue parte de los equipos de expertos energéticos, que no supieron prever ni solucionar en tiempo y forma la descomunal crisis eléctrica del alfonsinato, de fines de 1988, que fue uno de los factores que precipitó la renuncia anticipada del verborrágico primer presidente civil luego de la dictadura neoliberal cívico militar. ¿Con ese antecedente tiene cara para pontificar acerca de la planificación energética? Es uno de los tantos personeros del neoliberalismo que no resisten un archivo, pero que “sigue en el candelero” como uno de los propaladores de supuestas “verdades energéticas reveladas”, solo en base al formidable resguardo mediático con el que los medios concentrados al servicio del neoliberalismo apátrida, protegen su figura pública…a lo cual abona con su pose y verba que parecería copia de algunos de los “próceres” unitarios-liberales del siglo XIX…esos que nos ataron al carro del imperio británico como simples y sumisos proveedores de materias primas.
En las múltiples funciones que ejerció entre 1983 y 2001, fue el instigador – perpetrador de la total paralización del Plan Nuclear Nacional, lo cual sucedió cuando Alfonsín (que nunca evidenció saber nada del tema), se encontró con el “fierro caliente” que significaba el hecho que Argentina había logrado dominar el ciclo completo del combustible nuclear, lo cual le fue transmitido por el entonces Presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica, Ing. Carlos Castro Madero.
Dudosamente firme ante los dictados e imposiciones de Gran Bretaña y EEUU (que desde siempre buscaron anular el desarrollo científico argentino), Alfonsín no supo que hacer con esa poderosa realidad, que nos posicionaba como una de las potencias mundiales en el campo de los usos pacíficos de la energía nuclear, y que sin duda era una de las más importantes herramientas del “poder blando” de las que disponíamos, para rehacernos luego de la derrota militar de Malvinas.
En ese contexto, Lapeña habría sido –según datos obtenidos “off the record” de muy buenas fuentes. en jornadas energéticas y en pasillos de la Maestría en Gestión de la Energía, y en pacientes armados del rompecabezas de la Historia Energética Argentina-, el instigador y ejecutor de la paralización del Plan Nuclear, del congelamiento de la construcción de Atucha II, del ambicioso Proyecto CAREM,
y del congelamiento de todas las vacantes en la CNEA, medida esta última que impidió incorporar nuevos científicos y técnicos, por más de 2 décadas, tanto para eventuales ampliaciones de la plantilla necesarias para encarar nuevos proyectos, como incluso para reemplazar a quienes por jubilación o por muerte, dejaban de trabajar. Cabe aquí acotar el patriotismo y compromiso con la CNEA, de muchos de sus integrantes que seguían y siguen colaborando activamente, en la medida de sus posibilidades, aun jubilados, pero este es otro tema. Todo el cuadro de estancamiento del Sector Nuclear, se revirtió poderosamente desde 2006, cuando el presupuesto se incrementó hasta 11 veces (1.100 %), y se encararon diversos proyectos que estaban congelados, como Atucha II, el Proyecto CAREM (centrales modulares), la potenciación y extensión de las vidas útiles de Atucha I y Embalse, y muchos más. Esos notables logros, entre otros, se hicieron precisamente en los años en los que con notable liviandad y/o mala fe, Lapeña acusa de “falta de 
planificación”.
Además de esos poco decorosos e impresentables antecedentes de Lapeña ya citados, cabe señalar que fue uno de los artífices de las extranjerizaciones del Patrimonio Energético Nacional, en una sucesión de acciones que fueron preparadas largamente desde la gestión de Martínez de Hoz (en el “proceso”), continuando luego sin pausa y con sigilo, para después desembocar en la orgía privatizadora/extranjerizadora de los años ’90 (1989-2001).
Con semejante curriculum profesional, nada acorde al Pensamiento Nacional ni a la defensa de los Intereses Nacionales, solo la protección mediática férrea pudo sostener hasta ahora las recurrentes opiniones con sesgo de supuestas “verdades reveladas”, que con cada vez mayor frecuencia expresa Lapeña.
Reciente reportaje.
En la publicación electrónica Revista Petroquímica, del 13/01/2017, bajo el rimbombante título de “Después de 25 años hay planificación energética estratégica”, incurre en una larga serie de falsedades, opiniones sin sustento y notorias tergiversaciones, fáciles de proferir ante un manso periodista que no parece conocer del tema, y que no hizo ninguna pregunta ni solicitud de mayores precisiones.
Decir que en los últimos 25 años no hubo planificación energética, es de una grosería mendaz espantosa, si se analiza el fuerte accionar claramente planificado y ejecutado desde 2006, comenzado cuando se ordenaron los aspectos más urgentes del caos descomunal socio económico de 2001-2002; y argumentar que ahora hay planificación energética es tan burdo que si no fuera trágico, movería a risa. Analicemos.
- Se tira tierra solo, el multifuncionario energético y “prócer” neoliberal Lapeña,
pues a él y a su equipo le cabe el sayo. Si se toman literalmente 25 años, se parte del año 1992, pero si con criterio riguroso se investiga desde 1983 (fin del siniestro “proceso” (1), se advierte la sucesión de improvisaciones, crisis energéticas, falta de inversiones, y carencia prácticamente total de planificaciones energéticas, formando parte del contexto que nos llevó a la crisis terminal de 2001/2002. ¡Y Lapeña fue parte integrante e incluso voz cantante en los equipos que consumaron esas sumatorias de desmanejos y burdas improvisaciones!
- Si lo que pretende con su burda afirmación “tirada al voleo” respecto a la supuesta falta de planificación, es atacar al período de gobierno de perfil keynesiano (Estado activo) de los Kirchner, la sola magnitud e importancia de las obras concretadas –terminaciones de Yacyretá; Atucha II; 5.000 Km de LAT y casi 3.000 Km de LMT (2), integrando por primera vez a todas las provincias continentales al SADI (3), con obras de gran sentido federal con criterio estratégico; incremento del parque de generación en más del 60 % (12.250 MW); reestatización y fuerte crecimiento de YPF; múltiples acciones para poner en producción el mega yacimiento de Vaca Muerta; extensiones de las redes de gasoductos y comienzo de GASNEA, que debería integrar al servicio de gas natural a la postergada región del NEA, obra hoy paralizada; firmas de acuerdos con China para construir Atucha III y las Hidroeléctricas del Río Santa Cruz (obras empezadas y absurdamente paralizadas por Macri); acuerdo con Rusia para construir la Hidroeléctrica Chihuido I, paralizada por grotescas acciones nada diplomáticas del actual presidente; avances concretos del Proyecto de Centrales Modulares CAREM (hoy ralentizados); y el listado sigue. Estaban planificadas dos centrales nucleares más, de gran potencia, con financiaciones aseguradas de China y Rusia, hoy en el limbo de las indefiniciones. Estaba previsto instalar Turbinas de Vapor para completar los Ciclos Combinados de varias grandes usinas ya puestas en marcha en el gobierno anterior. Hoy solo se ven indefiniciones. 
- Si quiere sostener que actualmente “se planifica”, el sincericidio soberbio y brutal del personero de Shell, el ministro de energía Aranguren, lo desmiente por si solo: “estamos aprendiendo sobre la marcha”, dijo con la dureza facial que le es característica. Y la total inacción de un año entero (el primero de desgobierno neoliberal “recargado”), en el que no se tomaron medidas ni siquiera para impedir los cortes de energía, eso desmiente una vez más la absoluta falta de planificación y carencia total de visión de futuro. ¡Claro que para “solucionar” en parte los cortes de energía, si bien no operaron sobre la oferta (Generación), pues no incrementaron usinas ni hicieron grandes obras de Transmisión ni de Distribución, en cambio sí puede afirmarse que presionaron fuerte sobre la demanda, achatándola e incluso reduciéndola. Para eso promovieron masivos cierres de fábricas, de comercios y negocios gastronómicos, bajando los consumos residenciales mediante el combo de brutales aumentos de tarifas sumados a las bajas de los salarios reales y los despidos masivos de empleados públicos y privados. ¡Accionaron planificando llevarnos a los empujones a un sistema de feudalismo decimonónico, como en aquella “Argentina próspera” de la oligarquía campera, excluyente de las mayorías, establecida por el mitrismo!
- Dice Lapeña que “hoy se presenta un saludable cambio de paradigma”, referido a la promoción a ultranza de las aviesamente llamadas “energías renovables”; y eso es una falsedad total, pues nos están hipotecando atrozmente a futuro, atándonos a un sistema de generación de muy baja calidad, en un sistema lleno de arbitrarias prebendas exigidas por las ONGs extranjeras del fundamentalismo ecológico y avaladas por los comerciantes locales de equipos eólicos y solares y los fabricantes extranjeros de los mismos; además de lo cual se fijan tarifas dolarizadas y con fórmulas polinómicas que fijan 
incrementos preacordados, además de insólitas preferencias obligatorias, que atan a los usuarios a comprar las “energías renovables” sin considerar el precio. ¡Comprar la energía más cara, para bancar las ineficientes “renovables” eólicas y solares!
- Menciona acuerdos firmados para reducir emisiones de gases (los que en buen romance pretenden que resignemos desarrollo en nombre de una tergiversada ecología como ideología del subdesarrollo permanente), y omite que –es bien conocido técnicamente- que ante las intermitencias de las generaciones eólica y solar, necesitan contar con el respaldo en caliente de usinas convencionales (o sea: funcionando en vacío, listas para suplir los repentinos e imprevisibles bajones de generación, pues ni el sol ni los vientos los maneja el ser humano).
Ante las cerradas y encarnizadas oposiciones de los sectores
“fundambientalistas” contra las usinas hidroeléctricas y nucleares, en una postura irracional que comparte el actual gobierno nacional, esas usinas adicionales de respaldo de eólicas y solares, serán termoeléctricas; o sea, grandes devoradoras de petróleo y gas. Negocio para las petroleras (Shell entre otras) y emisiones de gases que tiran por tierra la supuesta “contaminación cero” de eólicas y solares. Una estafa a escala mayúscula, en lo ambiental (contaminan), en lo económico (son caras por KWh) y en lo eléctrico (producen energía de muy baja calidad).
- Ya a países africanos les “sugirieron” (léase impusieron) falsas “soluciones” similares, con muy dudosos resultados positivos. Hubo una desastrosa experiencia con “renovables” en California, que derivó en un gigantesco caos eléctrico, en los años ’90. La España embretada en la crisis de 2008 –de la que no se pudo recuperar- cortó los elevados subsidios a eólicas y solares, desencadenando interminables juicios, amén de los problemas del servicio por las intermitencias y las Turbogás puestas en servicio para cubrir baches de generación, que intenta solucionar. El “gran modelo mundial de ‘renovables’ que es Alemania, soporta fuertes incrementos de los costos de generación eléctrica, provocados precisamente por las eólicas y solares. Y al no servir como energías de base (solo son complementos), hoy depende patológicamente del gas ruso, del carbón polaco y de USA, y de la energía eléctrica generada por sus socios de la UE…además que pierde competitividad ante el gigante chino.
¿”Soluciones” eólicas y solares? Los muchos ejemplos mundiales demuestras que distan mucho de serlo.
- Dijo Lapeña: “como ya no consumimos carbón” ¿¡!? ¿Y la Central Carbonífera de Río Turbio, que es? ¡Claro que Macri ordenó paralizar su finalización, con indefendibles excusas de supuesta “mala administración”, “baja calidad del carbón argentino”, y otras monsergas similares, dictadas por el sector ultra ecologista británico (hoy en el gobierno), asociado a su vez a los intereses de petroleras anglosajonas!
Por último, no debe soslayarse que la propia definición legal de “energías renovables” es rebuscadamente sesgada y mentirosa, pues –seguramente por ignorancia de los legisladores-, contra toda lógica técnica se excluyó del concepto de “energías renovables” a las hidroeléctricas de más de 50 MW de Potencia Instalada, idea irracional impuesta bajo presiones de las ONGs fundambientalistas anglosajonas. Todas las hidroeléctricas son renovables, pero como compiten muy bien por sus bajos costos de energía, baja contaminación y calidad de la energía,
buscaron degradarlas por vía legal…¡una aberración! Y los tecnócratas neoliberales, como Lapeña, lo avalan!
(1) “Proceso” – Dictadura neoliberal cívico militar – 1976-1983
(2) LAT = Líneas de Alta Tensión // LMT =Líneas de Media Tensión.
(3) SADI = Sistema Argentino De Interconexión.
CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Magister en Gestión de la Energía
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

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