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jueves, 14 de julio de 2016

ARGENTINA EN SERIO RIESGO DE BALCANIZACIÓN.
CUARTA PARTE – EN MÉRITO A LA BREVEDAD
En mérito a la brevedad, en las entregas precedentes, omití muchos hechos e indicadores que avalan la fundamentada preocupación por los riesgos de balcanización que se pueden ver claramente en el horizonte cercano o relativamente mediato de Argentina. Analizo aquí algunos de ellos.
Demostrado escaso o nulo interés de gobiernos liberales por concretar obras de infraestructura que facilitan la integración territorial.
Son “expertos” en fabricar excusas para impedir inversiones, sea aduciendo “limitaciones presupuestarias” (mientras facilitan exenciones para los sectores de muy altos ingresos, léase oligarquías agropecuarias, financieras, especuladoras-importadoras, y otras), o tildando de “faraónicas” las grandes obras que precisamente cimentan la grandeza nacional. Tomando como referencia el comienzo del siglo XXI, se podía constatar: la escasa red de autovías que existía y los muchos kilómetros de rutas sin pavimentar; las limitaciones excluyentes del Sistema Eléctrico Interconectado Nacional, que marginaba a muchas provincias y tenía dos subsistemas de redes aislados entre si; la marginación de todo el NEA y de muchos otros usuarios, de la red de gasoductos; las escasas frecuencias de vuelos de cabotaje, los viejos aviones de segunda mano de los “eficientes” privados españoles hoy encarcelados por delitos, y la centralización total respecto al Aeroparque Metropolitano; la sentida carencia de trenes de carga y pasajeros, desmantelada la red en los siniestros años ’90; la falta casi total de fletes fluviales para el comercio interno, igual que el transporte marítimo de cabotaje; las deficiencias de las infraestructuras de educación y salud pública, tanto más acentuadas fuera del núcleo central de la Pampa Húmeda; falta de inversiones en rubros de Generación y Transmisión en el sistema eléctrico además de grandes obras paralizadas, como Atucha II y Yacyretá. Todas esas carencias frenaban la necesaria vertebración territorial, y como tal operaban a favor de la disolución nacional. En todo eso se invirtió fuertemente en los doce años de economía keynesiana (con fuerte participación estatal) en el período 2003-2015, si bien en un país de dimensiones continentales y que experimentó fuerte crecimiento como Argentina, las cuantiosas inversiones hechas siempre resultan insuficientes.
Habiendo vuelto de bruces al neoliberalismo rampante, el cuadro de situación es el brevemente descripto a continuación.
Desguace o privatización de Aerolíneas Argentinas.
Manejada hoy por una extranjera, transgrediendo normas legales que lo invalidan, “prestada” para el cargo por General Motors, esa ejecutiva corporativa tiene impronta ultra privatista, pese a lo cual tuvo que reconocer la excelencia de la flota en servicio. La desfinanciación, el abandono de destinos de cabotaje e internacionales, y otras acciones destinadas a su debilitamiento como paso previo a su privatización, además de hacernos perder el orgullo de poseer nuestra eficiente línea de bandera (tenerla implica soberanía), es previsible que la voracidad y total falta de sentido de lo estratégico por parte de líneas extranjeras y/o privadas, volverán a quitar frecuencias a destinos menos rentables. Por supuesto que con visión nacional, el lucro real no es solo el directo, sino el conjunto de beneficios socio económicos que brinda al país, al favorecer las comunicaciones rápidas, seguras y eficientes. La chileno-brasileña Latam, y la colombiana Avianca (a la que Macri vendió su empresa aérea Macair, lo que le facilitaría a Avianca los destinos internos más rentables), se perfilan como fuertes competidores que debilitarían (intencionalmente por parte de los gobernantes “privadófilos”) la continuidad de AA estatal y argentina.
Desguace o privatización de YPF.
La mayor “joya de la abuela”, trabajosamente recuperada y puesta en valor rápida y efectivamente, operando en diversos frentes, entre ellos acelerando significativamente las tareas de explotación del mega yacimiento de Vaca Muerta, mencionado como una de las “monedas de cambio” encubiertas en las negociaciones secretas con los fondos buitres, negociaciones que en sí mismas significaron una vergonzosa resignación de dignidad y soberanía.
El manejo del Ministerio de Energía por un personero de la británica Shell (contra normas legales y éticas), y el hecho que el Ministro de Modernización haya
mudado su despacho a la sede corporativa de esa petrolera, implican actos de sumisión a dictados extranjeros, solo compatibles en su nivel de degradación con las denigrantes prácticas de la “década infame”, cuando el entonces Vicepresidente, “Julito” Roca, se declaró impúdica y desvergonzadamente súbdito de su graciosa majestad británica.
Están usando la técnica del endeudamiento feroz, para que los costos financieros vuelvan inviable a YPF, lo mismo que hicieron en los años ’90.
Las brutales metodologías tarifarias perpetradas en estos días (2016), y el mercantil criterio de no asignar importancia alguna al autoabastecimiento (expresiones de Aranguren), que nos desarticulan económica y socialmente, abonan los ya existentes riesgos de balcanización.
Acelerada descapitalización y endeudamiento de ANSES.
Importante organismo fortalecido y agigantado con sólidas bases financieras, a partir de la notable decisión estratégica de terminar con el nocivo mecanismo de las AFJP, que lucraban desmedidamente a costa de desfinanciar a futuros jubilados. Hoy están buscando su acelerada descapitalización, con lo cual el futuro de la clase pasiva estará en serio y creciente riesgo, además de lo cual ya impidieron el acceso al sistema a quienes no tengan completados los aportes, condenando a la miseria a miles de compatriotas, por lo general no culpables de su situación previsional. La miseria extrema lleva a la desesperanza, y un pueblo mustio está presto a ser avasallado por la balcanización.
Instalaciones de bases militares en territorio nacional.
Aberrante decisión del gobierno actual, que nos lleva al denigrante rol de país bananero, en realidad colonia dócil que acepta sumisamente los dictados de la potencia hegemónica, lo cual es una brutal incongruencia desde lo geopolítico, de lo que curiosamente guardan cómplices silencios conocidos expertos y opinadores del tema; y de lo cual tampoco se pronuncian los usualmente muy exaltados patrioteros de bandera, esos que declaman a voz de cuello su “patriotismo” berreta, que se agota en el himno y la bandera.
Desfinanciación de Universidades Nacionales, como paso previo al arancelamiento elitista.
Vieja aspiración de las élites económicas de la vetusta oligarquía, la de vedar el acceso al conocimiento a los sectores socio económicos medios y bajos, pues la gente ignorante es más fácilmente manipulable y objeto dócil de los procesos de colonización cultural. El descerebramiento y la desjeraquización de los valores superiores, lleva a la pérdida de sano patriotismo, lo cual facilita las infames tareas de zapa proclives a la balcanización.
Instigación de la perniciosa mentalidad de “casta superior” en Fuerzas Armadas y de Seguridad.
Los peligrosos sociópatas que resultaron como consecuencia de perniciosas instigaciones con espíritu de casta, inculcadas por liberales dudosamente “patriotas”, que tergiversaron los roles de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, a partir de 1955, acentuado en 1962, e impuesto como “pensamiento correcto” desde 1976; parecen haber resurgido con mucha fuerza y mayores odios, en algunos “comunicadores internos” que estarían operando activamente entre vastas capas de retirados, imbuidos de retrógradas ideas “proceseras” (del nefasto “proceso” cívico militar de 1976-1983).
El reloj de la historia de esos sectarios, se estancó en la década del ’70, y demuestran ser incapaces de analizar ni menos aun entender la realidad actual y sus proyecciones futuras.
Sus pronunciadas cerrazones mentales, sumadas al odio reconcentrado que evidencian, les llevan a aceptar cualquier aberración, con tal de ser convenientemente adornadas de hueco patriotismo declamativo. Y con tal de promocionar indultos a uniformados (que pueden estar bien avalados en algunos o muchos casos), no les hace asco avalar políticas de destrucción nacional, que sus cortas mentes ni alcanzan a comprender. ¡Muy lejos del espíritu sanmartiniano, y de la Doctrina de la Defensa Nacional, impuesta por la Ley Riccheri!
Abandono de planes y obras de recuperaciones y ampliaciones de las redes ferroviarias.
El Ministro de Transportes, Dietrich, dijo claramente, palabras más o menos, que “el futuro del transporte en Argentina está en los camiones”. En buen castizo, eso implica congelar las inversiones en los ferrocarriles y dejar de lado el transporte fluvial y marítimo de cabotaje.
Es bien sabido que el transporte carretero es el más costoso por tonelada – kilómetro, y es el que margina a todas las provincias excluidas del núcleo central cerealero-industrial de la Pampa Húmeda. Es además el transporte con mayores índices de accidentes, y es el principal responsable del deterioro de las rutas pavimentadas. Similares problemas de costos, accidentes y pérdidas de tiempo, son atribuibles al transporte de pasajeros en ómnibus y similares; lo cual se acentuará con el previsible desguace de Aerolíneas, que es uno de los claros objetivos del neoliberalismo rampante instalado en el poder. Todo eso conspira contra la integración nacional, ergo, abona a los proceso de balcanización.
Marginación total del transporte fluvial y el marítimo de cabotaje.
Ni se los menciona, como si no hubieran existido nunca o como si viviésemos en un desierto, sin ríos navegables ni costas marítimas.
Como además la Geopolítica es una ciencia desconocida o incluso despreciada, por parte de la cúpulas tecnocráticas y otros factores de poder real cooptados por el neoliberalismo salvaje, no solo se margina la navegación de bandera argentina en los ríos Paraná y Paraguay (intensamente utilizados por Paraguay), en el río Uruguay, en el Bermejo (que adecuadamente preparado, sería útil hasta Bolivia inclusive), así como otros canales o eventualmente canalizaciones que podrían construirse en base a otros cursos de agua.
Por su parte, el transporte terrestre desde y hacia el núcleo central y las vastedades patagónicas y fueguinas, por sus elevados costos es una aberración, si se lo compara con el escaso o nulo transporte marítimo de cabotaje.
Todo eso nos insume un alto “impuesto a la distancia” que resta competitividad a las provincias del norte y del sur. Notables los silencios y apatías en estos temas, de los respectivos gobernadores, legisladores de esas provincias, cámaras empresarias, intelectuales y académicos, etc.
Detrás de la quita de competitividad por los altos costos de los fletes terrestres, se esconde en siniestro apelativo de “provincias inviables”, que es una brutal incitación a la balcanización.
Desprecio claro a toda acción conducente a la formación de la Patria Grande.
Todo el accionar del establishment neoliberal gobernante y presionante, ataca a los organismos de integración regionales, trabajosamente construidos y consolidados, siendo con ello funcional a los intereses y presiones de las potencias del G 7 y sus asociadas directas ( UE, Comunidad Británica, NAFTA).
Estamos en la era de los Estados Continentales y de los grandes bloques regionales, como únicos factores de poder geopolítico capaces de resistir la globalización a ultranza, que lleva a la desaparición fáctica de los Estados-Naciones, y con ello a la balcanización.
En esa perversa dirección opera el neoliberalismo vuelto al poder en Argentina, con diversos compañeros de ruta, sean estos por espurios intereses, por descerebramiento acentuado o por ignorancia o elevado grado de colonización cultural.
Expresa subordinación a los dictados de las potencias tradicionales, y los dictados de la Banca transnacional.
La deuda es el más fuerte y perverso instrumento de colonización, que no necesita de la violencia física de una invasión armada, pero cuyos efectos son habitualmente tan o más perniciosos.
Nos insertaron de nuevo en la política del endeudamiento masivo y crónico, como supuesta única alternativa.
Fueron los poderes financieros los que con sutil pero mayor fuerza, apostaron por nuestra balcanización en 2001/2002. Se está reeditando el mismo escenario, incluso con similares actores principales, como lo son los economistas que mueven los hilos del actual gobierno ultra neoliberal en Argentina.
Desprecio al necesario cuidado y prioridad a nuestra población, principal recurso de nuestra patria.
Por algo el Papa Francisco combate denodadamente al neoliberalismo, que es una de las más nefastas doctrinas materialistas. Para las oligarquías plutocráticas mundiales, los seres humanos son simples números, sin valor humano. Para un país extenso como Argentina, no cuidar bien a su población, es despreciar a los compatriotas, extender la desazón y el desinterés en todo lo moralmente elevado; es buscar adrede causas profundas de balcanización.
Desindustrialización brutal y acelerada.
En mérito a la brevedad, se cita a Friedrich List: “una nación sin industria es como un hombre con un solo brazo”.
El listado no se agota en el precedente detalle.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

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