viernes, 27 de noviembre de 2020

 MACRON, MARADONA Y LA SUTIL AGRESIVIDAD DE LOS NEOCOLONIALISTAS
Tal vez imprevistamente, para un contexto de dolor popular y de fervor deportivo, apareció el algo extenso mensaje del presidente de Francia, no por casualidad una de las tres principales potencias neocolonialistas del siglo XXI, y cabeza actual del principal brazo armado europeo de la siempre muy agresiva OTAN.
Con medidas pero elocuentes palabras de alabanzas a la memoria del notable deportista, pero omitiendo por completo su constante rol de opositor a los poderes establecidos opresores, en diversos ámbitos, como la FIFA, la realidad política argentina y las complejidades geopolíticas en Íbero América (tema este último en el cual el genial 10 se involucró, sin apelar al tecnicismo académico, que por lógica no era su ámbito), el “premier” francés cerca del final de su casi extenso mensaje, y casi como al pasar, deslizó su mordaz crítica por los claros apoyos a Fidel y a Chávez.
Esas acciones maradonianas equivalieron a apoyos a Cuba y Venezuela, ante la prepotencia imperial continental, siempre apoyada a su vez por el accionar de los otros dos integrantes de la tríada (EEUU-Gran Bretaña-Francia) neocolonialista, la cual a su vez acciona con los claros respaldos del resto del Bloque Atlantista (en el que se suman toda la UE, Japón, en cierta forma la Comunidad Británica de Naciones, y otros aliados – subordinados a todas esas potencias).
Textualmente, Macron dijo: “Pero sus expediciones a Fidel Castro y Hugo Chávez sabrán a derrota amarga. Fue en los campos donde Maradona hizo la revolución”.
Comentario muy desubicado, propio de un amo colonialista que pretende reprender a un súbdito suyo. O más bien, una frase de un personero de los agresivos intereses atlantistas, que se desesperan por ver caer al redil de los dóciles y subordinados, a Cuba y a Venezuela.
Y ese es básicamente un tema de soberanía, muy por encima como prioridad de los sistemas político – económicos vigentes en esas dos naciones hermanas de Íbero América. Así pensamos los que entendemos la importancia crucial de formar la Patria Grande, objetivo principal de nuestras naciones y nuestros pueblos, sin importar para ello la orientación propia que cada uno de nuestros países se quiera dar.
Eso no significa defender el “socialismo” o como lo quieran llamar, de Cuba y Venezuela, ese es un tema que corresponde definir a cada uno de sus pueblos; lo que se defiende es el derecho que tienen a ser naciones soberanas, que no quieren volver a formar parte del “patio trasero” del gran imperio, y el lugar de rapiña fácil de las potencias que nos quieren dominados y subdesarrollados crónicos.
Entonces no se entiende que quiere decir Macron, con su malicioso concepto de “derrota amarga” de Maradona respecto a sus claros apoyos a Cuba y Venezuela. Menos aun se puede entender que “revolución” hizo el genial 10. Salvo, claro está, que alguna mentalidad miope considere “revolución” que Maradona siempre se haya posicionado a favor de los pobres, contra las injusticias de estructuras del poder concentrado, y a favor de gobernantes de orientación Nacional y Popular. Por algo en Argentina se los ubica “en el mismo cuadro” a Perón y a Maradona.
Claro que Macron se cuidó muy bien de atacar a Perón, pues sabe que hubiese sido inmediata y duramente criticado.
Si es por apoyos criticables dados a algunos gobernantes, resultó deplorable que el premier francés se haya prestado a la “fotito” con el demostradamente muy corrupto y apátrida Macri, durante la reciente temporada vacacional del impresentable expresidente argentino.
Y si es por mencionar derrotas, se pueden citar las que el colonialismo francés sufrió en la segunda mitad del siglo XX en Vietnam (paliza soberana recibieron en Dien Bien Phu), en la muy sangrienta y feroz guerra de independencia de Argelia (en las que los militares galos se “destacaron” por sus técnicas brutales de torturas, transmitidas después a los milicos liberales y proceseros de Argentina, más violentos y subversivos que las guerrillas que les sirvieron de pretexto para usurpar el poder).
Como Macron parecería querer dar cátedra de “moral y civismo”, es necesario recordarle el triste papel del poder político y militar francés, como parte de la OTAN, para atacar y desguazar a Yugoeslavia, destrozar a Iraq, después desguazar brutalmente a Libia, atacar a Siria financiando mercenarios terroristas, (donde el ejército sirio demostró gran patriotismo, teniendo además los fuertes respaldos del Oso de las Estepas y del altivo Irán); sin olvidar tampoco las participaciones de “pacificación” de tropas galas en varias de sus excolonias de África, perpetrando excesos de diversos tipos (incluyendo violaciones a mujeres y niños), tratados con cómplice sordina por los grandes medios informativos.
Tampoco olvidamos los apoyos de Francia y sus socios Atlantistas, a gobiernos cipayos y entreguistas de nuestros países, que llegaron al poder de la mano de ampliamente financiadas operaciones de guerras blandas y de accionares conjuntos de “servicios” sumados a operadores mediáticos y judiciales.
¡Mejor guárdese sus sibilinos comentarios, Sr. Macron! Tiene mucho de que pedir perdón en nombre de su agresivo país, pero su soberbia de colonialista obnubilado por el poder, seguro se lo impide.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

1 comentario:

  1. Tal cual. Y en primer lugar Macron debería pedir perdón por el apoyo de Francia al Reino Unido en la guerra de las Malvinas. Por otra parte, ¿a qué "derrota" se anticipa Macron? Porque los gobiernos de Cuba y Venezuela no han sido derrotados, y sí el de Francia en numerosas ocasiones como las que con justicia señalás. A las que se puede agregar la vergonzosa huida de México en la década de 1860, con "emperador" fusilado y todo.

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