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martes, 7 de marzo de 2017

RESCISIÓN DEL CONTRATO POR IMPERICIA Y MALA FE MANIFIESTAS
Se contrata a alguien para manejar un establecimiento importante, el cual incluye viviendas y sectores sociales de sus propietarios, además de sus talleres industriales, sus huertas, sus campos y sus diversas actividades.
El contrato, renovable, tiene una vigencia de cuatro años.
Si el administrador miente a diario, destruye cuanto puede con notoria malicia, dificulta y frena las producciones, hace buenas migas con usureros con los que endeuda al importante establecimiento cuya administración se le confió.
Si se burla de la propia gente que lo contrató, y de la que se opuso a contratarlo.
Incluso un poco bajo cuerda (aunque es tan burdo, que no lo puede disimular), está haciendo infames acuerdos para transferir a manos extrañas partes importantes de la extensa propiedad de quienes lo contrataron, y también está incurriendo en acuerdos infames con unos delincuentes que usurpan parte importante y muy querida de la propiedad del establecimiento.
Llegó al cargo con masivos engaños, para lo cual contrató a embaucadores profesionales, y tuvo respaldo de usureros que roban con guantes blancos (pero ensangrentados) a muchos establecimientos que se dejaron engañar por prestamistas y otros delincuentes financieros.
Peor aun, este administrador, pretende manejar a los que lo nombraron, como sus siervos, o directamente como esclavos descartables.
¡Y algunos muy confusos o muy inocentes o muy mal informados, dicen que “hay que respetar el contrato, y mantenerlo en el cargo hasta el final”!
¿Mantendría en el cargo a un administrador que destroza todo, se burla de todos, vive mintiendo, se esta enriqueciendo (más todavía), a costa del establecimiento que administra y de sus administrados, e incluso manosea y viola la dignidad de todos sus administrados, que en realidad son sus jefes ante los cuales debería rendir cuentas?
Toda similitud con algún caso de la realidad, no es casualidad.
CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

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