OPINIONES CRÍTICAS ACERCA DE LA CONMEMORACIÓN DEL 9 DE JULIO, EN 2018
Habiendo recibido una opinión acerca de la fallida conmemoración del 9 de Julio, emitida por un alto oficial retirado del Ejército, en una comunicación que fue masiva pues la hizo llegar a más de un centenar de destinatarios, redacté mis conclusiones a propósito de las reflexiones de ese señor militar retirado.
Como este intercambio de opiniones es de hecho público, nada obsta para que lo difunda, lo cual por otra parte puede ayudar a reflexionar a muchos compatriotas.
En el intercambio de ideas hay también –hasta el momento- otras tres opiniones, que a mi criterio poco aportan al eje central del debate ya instalado.
Va seguidamente mi opinión, y luego la del Coronel Francisco Cervo, quien parece tener mucho predicamento entre sus pares y sus subordinados, motivo adicional para puntualizar algunos de los muchos aspectos más que opinables de su escrito.
Máxime es importante difundir las discrepancias y los –a mi juicio- serios errores de enfoques, dado el desconcierto doctrinal que impera en sectores retirados de las FFAA y FFSS, que diciéndose “muy nacionalistas” están impregnados de ideología ultra liberal, la cual es antinacional por definición, además de evidentes falencias formativas en asignaturas tan importantes como Historia Argentina, Historia Mundial, Economía y Geopolítica; lo cual los lleva cada vez más a subordinarse de hecho a doctrinas que profundizan nuestra dependencia, fomentan pérdidas territoriales, y nos llevan rápidamente camino a la disolución nacional.
Habiendo sin duda "mucha tela para cortar" en el comentario del Coronel Cervo, solo señalo una perlita: llama al presidente "un argentino bonachón, carente de patriotismo" (palabras más o menos), eludiendo la cruda realidad que como Oficial de Inteligencia no puede desconocer. Estamos en presencia de un mafioso integrante de una familia ídem, claramente malvado pues se burla descaradamente de la gente común y demuestra deleitarse con sus mentiras y falsedades pronunciadas con premeditación y alevosía; además de ser demostradamente un apátrida que nos está empujando a la disolución nacional.
Por otra parte, coincidiendo que Nuestras Fuerzas Armadas son instituciones básicas de nuestra patria, si se las quiere cumpliendo su verdadero rol de brazo armado de la patria, debe comenzar por efectuar el necesario mea culpa de gruesas tergiversaciones en sus funciones. Dentro de esas "tergiversaciones" (o peores conceptos aun) caben las masacres de civiles perpetradas por "los fusiladores" de 1955 (hechos oprobiosos que pretendieron tapar cuidadosamente), así como que en el muy nefasto "proceso" fueron utilizados como tropas de ocupación en el propio territorio, para servir de respaldo y custodia de los personeros del
neoliberalismo apátrida y económicamente genocida que nos destrozó social y económicamente en esos tristes años.
Por otra parte, el Coronel Cervo, como la mayoría casi total de los uniformados retirados,
seguramente impregnados del espíritu procesero, muy afín al liberalismo económico extremo (que es apátrida por definición), apoyó fervorosamente al macrismo, pese a todo su cargado
prontuario, y lo siguió apoyando hasta hace poco, pese a los premeditados desastrosos resultados de la actual gestión CEOcrática gubernativa, manejada en forma descubierta por
personeros de los anglosajones y de la Banca transnacional.
Los comentarios de Decurnex ni siquiera merecen ser respondidos, habida cuenta que es alguien para quien no existen enemigos externos, y está atravesado por un odio total a todo lo Nacional y Popular, pese a lo cual en el colmo de la irracionalidad, se presenta como "muy sanmartiniano", siendo que en los hechos es solo un rivadaviano más, de los tantos que son funcionales a los intereses antinacionales.
A estos temas me referí en mi último artículo, ya difundido y leído ampliamente, incluso en el exterior.
Atte.
PATRIOTISMO DE BOLSILLO
http://caoenergia.blogspot.com/
Atte.
C A O
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Estamos en vísperas de celebrar? un nuevo aniversario de la Declaración de Nuestra Independencia, de todo`poder externo a nuestra querida Patria,
Recuerdo cuando era pequeño, mis padres nos preparaban especialmente para concurrir con entusiasmo y emoción a presenciar el desfile militar que para todos, por entonces, era la
manifestación entusiasta de una libertad que para obtenerla y mantenerla a través de la historia y hasta épocas recientes, fuè necesario derramar sangre, sudor y làgrimas.
No fuè fácil por cierto aquella epopeya, pero en tiempos heroicos contábamos con un pueblo dispuesto a morir por su libertad y dirigentes de excepción con ideas claras sobre el futuro esperado e innata vocación por el ejemplo personal, en todas sus manifestaciones y características.
Mi padre, no era argentino por nacimiento, fuè el primero que me hablò de San Martìn, Belgrano, Alberdi y Roca, quienes eran sus pròceres admirados.
No concebía que en una ventana de nuestra casa faltara ese dìa y también en otras conmemoraciones patrias, la bandera argentina.
Menos aun ausencia con nuestra mejor vestimenta, para presenciar el desfile militar, que según su concepto era el mejor homenaje a fin de recordar y agradecer a los soldados que en diversas circunstancias y a lo largo de la historia, habían dado su vida por la Patria y la defensa de los derechos de su sociedad.
Lo he visto emocionado presenciando especialmente el pasaje de los granaderos, patricios y los institutos de formaciòn, agitando con entusiasmo su bandera argentina.
Siempre me preguntè porque se me ocurrió seguir la carrera militar si en mi familia no habia un solo profesional de las Fuerzas Armadas.
Seguramente mi padre y por cierto mi madre también, sembraron en mi espíritu con su testimonio y sincera emoción, la semilla que germinò después, en el momento en que adolescente, decidì dejar de lado las atracciones fáciles de la juventud sin urgencias, para
someterme a una vida dura plena de esfuerzos, privaciones y sacrificios.
Soñaba con que alguna vez participarìa de esos desfiles solemnes y verìa a mis padres saludando con el agitar de banderas. Y gracias a Dios eso se me dìò y mas tarde no solo ante ellos, sino también ante mi esposa y mis hijos.
Al desfilar al son de las marchas militares querìamos decirle al pueblo; no teman, nadie podrá atentar contra su libertad ni alterar la paz interior para que Uds puedan vivir felices y con progreso, a partir de su trabajo honesto y dedicaciòn. Estamos preparados para cumplir nuestro juramento sagrado o sea; defender su libertad hasta perder la vida, si fuese necesario.
Retrocediendo en mis vivencias, en mi ciclo primario concurrì a la escuela pública, siendo formado por maestros y maestras que para mì, por entonces, eran verdaderos pròceres por su profesionalismo y evidenciada en todo momento, pasión y responsabilidad por enseñar. Los querìamos y respetábamos.
Recuerdo que la semana anterior al 25 de mayo y 9 de julio se determinaban como "semana patriótica" y en su transcurso solo se hablaba de historia patria y recordábamos las jornadas que nos habían llevado al nacimiento de nuestra nacionalidad. Inclusive cada alumno a partir del cuarto grado debía presentar un trabajo escrito sobre las gestas referidas. Los dos mejores, eran leìdos por sus autores en el acto conmemorativo de aquellas epopeyas.
Obviamente una recomendación especial era concurrir con banderas al tradicional desfile militar y en muchas ocasiones cada maestro organizaba con sus alumnos y padres la concurrencia al significativo acontecimiento.
Ha pasado mucho, mucho tiempo de aquellos emocionantes, reconfortantes e inolvidables momentos de nuestras vidas.
Hoy todo ha cambiado casi sustancialmente y no para bien.
Enfrentamos una decadencia que nos consume y paradójicamente la cultivamos dìa a dìa, con nuestras complacencias e irresponsabilidades sociales.
No es posible diseñar una Patria que no estè edificada sobre mandatos fundacionales. Peor aun es construir una historia de conveniencia con argumentos hipócritas, mercantilistas y
falaces.
El actual presidente que hemos sabido conseguir, es la imagen patètica de un argentino bonachòn sin esencia patriótica y, no cabe otra interpretación, con miedos y caprichos.
El dìa de la celebración del aniversario de Nuestra Bandera se borrò olímpicamente de su obligación tradicional de presidir el acto central , "por temor a los piketeros". Es decir en otras palabras, los patoteros de siempre le marcaron la agenda. Y su irresponsable actitud los dimensiona.
Ahora" huye a Tucumán" y ordena la supresión del tradicional desfile militar en Capital Federal; ¡¡¡¡¡por economía!!!!. Seguramente también elude el Te Deun en la Catedral para no
escuchar reconvenciones. Ni siquiera los KK llegaron a esas elegantes transgresiones.
Su argumento, a través de lo que trasciende, es que aquí desfilarìan cinco mil quiñientos hombres y en Tucumán solo setecientos. Original y estúpido argumento para justificar una decisión objetable.
En resumen, para èl y sus esclarecidos asesores, el desfile militar solo representa un "gasto innecesario". No significa nada para las tradiciones de la Patria. Obviamente un sentido de patriotismo muy difuso que èl y sus secuaces en la emergencia, desean imponer en forma caprichosa y soberbia.
Y seguramente habrá sectores que aplaudirían su "decisiòn y agallas". Y porque no, hasta podrá repercutir favorablemente para la elevación en dos o tres puntos de su imagen en las encuestas. Duràn Barba, feliz.
¿O es que toma esta determinación para que el pueblo no se entere que los tanques están herrumbrados, no hay aviones para volar y resulta un riesgo imprevisible hacer navegar a barcos carentes de mantenimiento.?
Seguramente sus esclarecidos asesores y opinòlogos lo han convencido "que nuestra desvencijada Argentina, no tiene ni necesita hipótesis de conflicto". Descubrimiento impresionante de un paradigma que probablemente no estè vigente en ningùn país mas o menos serio del mundo.
Asistimos constantemente al despilfarro organizado y hasta desorganizado de millones de pesos y dólares diarios en la timba financiera en la cual se ha convertido el país. Seguramente
muchos amigos indirectos o directos del poder estaràn engordando sus billeteras en forma casi infinita.
No hablemos de las aventuras sibarìticas del monigote Sampaoli, del impresentable Chiki Tapia y "las dudosas gestiones del amigo Daniel Angelici". Esas enormes cantidades de fondos manejados en forma desaprensiva y arbitraria, de alguna manera son esquilmados al pueblo todo, aunque quieran convencernos con historietas creativas de que no es así. Obviamente, el poder político, ante semejantes aberraciones, mira al costado.
Los iluminados funcionarios salvadores de turno, son ràcticamente elefantes en un bazar. Lo que dicen y aplican hoy, lo desdicen mañana. Lanzan manotazos al aire en forma constante por si tienen la suerte de cazar un pajarito. Inclusive están casi a merced de los impresentables defensores del deskalabro anterior, quienes (todo es posible en la dimensión desconocida), intentan volver.
En todo este panorama macabro "parece que tenemos la suerte de ahorrar diez millones de pesos", suprimiendo un acto patriótico sin utilidad crematística.
Mas aun se ha desatado un show, para reducir al mínimo no solo los medios materiales, sino tambièn los derechos y la dignidad de los integrantes de nuestras depreciadas FFAA.
El inefable ministro de indefensión y el administrador de la caja, "están estudiando con magnanimidad" como compensar elegantemente con lo mínimo posible, a los oficiales y
suboficiales de las instituciones, inclusive con el "si mi" complaciente y ya asegurado, de los "pequeños altos mandos". Seguramente en su momento deberemos agradecer con emoción, "su generosidad y desprendimiento".
Es indignante también la brecha existente en cuanto a retribuciones, con las Fuerzas de Seguridad. Esa diferencia no obedece a ningún razonamiento lógico, y no existe en ningún país del mundo. Felicito a quienes conducen esas instituciones pues según comprobamos, han hecho valer sus derechos y necesidades y defendido coherentemente a sus subordinados.
Finalmente y pese a mis deseos mas profundos, en estas circunstancias solo deseo recordar con emoción a nuestros queridos pròceres y soldados, quienes en otras etapas e inclusive hasta épocas recientes de nuestro desenvolvimiento como sociedad, supieron sacrificar su vida, libertad y su futuro, para defender los derechos y la libertad de un pueblo maleable, ingrato y despersonalizado, que ha perdido la conciencia del honor y la grandeza de sus destinos.
Ahora no hay nada para celebrar ni destacar. Estamos conducidos por ineptos y demagogos irresponsables y navegamos a la deriva en busca de un abismo.
Estamos peor y vamos horrible.
No soy ni me siento el dueño de la verdad, Sinceramente desearìa estar equivocado, Es mi punto de vista, discutible por cierto con argumentos valederos, en el análisis de la realidad que nos angustia.
Por lo menos, así, lo veo yo.
Francisco Cervo.
domingo, 8 de julio de 2018
viernes, 6 de julio de 2018
PATRIOTISMO DE BOLSILLO
Se suspendió el desfile del 9 de Julio programado en Buenos Aires, a consecuencia directa del malestar en las FFAA, el cual a su vez deriva del bajísimo porcentaje de incrementos salariales definido por el Poder Ejecutivo.
Esa modesta pero clara protesta es la primera que enfrenta el régimen macrista, por parte de las FFAA y FFSS.
Es de público conocimiento (si bien relativamente bajo cuerda) que la “familia militar liberal” casi como bloque monolítico apoyó masivamente en las urnas al actual gobierno CEOcrático neoliberal, y lo sigue apoyando pese a sus tropelías de todo tipo, acciones destructivas del tejido social y la estructura económica nacional, y actos alevosos de entrega de soberanía, que perpetra en continua y hasta hoy interminable sucesión.
Hasta el vocero nexo entre la oligarquía y el sector militar ultra liberal, que es analista político (vinculado a Cambiemos y colaborador asiduo de gobiernos ultra liberales), Rosendo Fraga, admitió públicamente la afinidad macrista de los uniformados retirados y en actividad.
Esa relativamente leve pero clara protesta está centrada en lo meramente económico personal y del grupo corporativo que para algunas épocas llegó a tener caracteres autoasumidos de supuesta casta especial; contrastando esa actitud con los densos silencios e inacciones totales, por parte de la llamada “familia militar”, ante la avalancha ininterrumpida de acciones predatorias instrumentadas por la CEOcracia hoy gobernante, en contra de la economía y el tejido social nacional, así como en contra de los más elementales principios de soberanía nacional, pisoteados hasta la degradación más extrema, servil y genuflexa, subordinándonos explícitamente a las potencias atlantistas y a los poderes financieros transnacionales.
Cabe señalar que no se supo de ninguna protesta pública y formal, por parte de las cúpulas militares en actividad ni de los retirados, ni siquiera ante el avance de los proyectos de ventas de inmuebles que forman el patrimonio de las FFAA, como en el caso del emblemático Campo de Mayo. Eso formaría parte de un proyecto de negocios inmobiliarios nada transparentes, como sucede en otro
orden con el proyecto de desguace del Hospital de Clínicas, pero este ya es otro tema.
Tampoco se sabe de protesta pública alguna, por parte del sector militar, ante el claro desguace del complejo tecnológico industrial de Fabricaciones Militares; ni en el doloroso caso del ARA San Juan; como en tantos otros hechos deplorables que debilitan o directamente pisotean la hoy muy degradada soberanía argentina.
Tal es el grado de colonización mental y ceguera conceptual imperante en muchos casos, que algún veterano de guerra llegó a congratularse por los despidos en ARSAT (ente tecnológico satelital), no razonando ni en lo mínimo el daño al desarrollo tecnológico y a sus negativos efectos en la capacidad estratégica de
nuestro país.
Otros veteranos de guerra se jactan de los “puestos de importancia” en el actual gobierno claramente apátrida, ocupados por algunos de sus camaradas ex combatientes, no entendiendo ni remotamente el triste rol de colaboradores en el actual acelerado desguace nacional en perpetración.
Para mentalidades tan cerradas como la que evidencian los “patriotas de bolsillo”, es claramente excesivo pretender que evalúen e incluso se opongan a la destrucción industrial forzosa; al desguace de todos los proyectos tecnológicos nacionales, varios de ellos de enorme importancia estratégica; al endeudamiento feroz que nos condiciona la soberanía poniéndonos de rodillas ante la gran Banca Transnacional y los entes transnacionales que operan a su servicio, como el FMI; a la concentración obscena de la riqueza y la miseria generalizada que es su consecuencia; y a las grotescas operaciones de subordinación explícita a los intereses británicos en Malvinas, la Antártida, el Mar Argentino y La Patagonia.
Deplorable el tristísimo rol de los “patriotas de bolsillo”, o si se quiere de los “patrioteros de bandera”, aquellos a los que el destacado Dr. Julio Carlos González –preso político del infame “proceso”- llama los cultores del patriotismo formal cromático y musical, que a puro himno y bandera acompañan e incluso alientan la destrucción nacional, como sucedió en “la fusiladora”, el tristísimo “proceso”, se repitió en el noventismo neoliberal, y hoy se continúa en forma exacerbada y totalmente brutal de los negociados CEOcráticos; a los que asisten impávidos por
complacencia servil, por espíritu acomodaticio o por falta de elemental argentinismo unos cuantos que a voz en cuello gritan su supuesto y falso patriotismo.
Todo ello opuesto totalmente a los valores sanmartinianos, al patriotismo belgraniano, y a los relevantes roles de argentinidad que supieron cumplir señores militares argentinos, consustanciados con la grandeza nacional, como los Generales Riccheri, Mosconi, Baldrich, Savio, Guglialmelli, el Coronel Rodríguez Zía,
el Brigadier San Martín, el Almirante Quihillalt, y otros; por no mencionar el nombre muy irritativo para las oligarquías apátridas, del General y tres veces presidente constitucional Perón.
Por algo el formidable escritor “Pepe” Rosa, al fallecer Guglialmelli, expresó con todas las letras “murió el último General de la Patria, ahora solo quedan generales de empresa”; a lo que hoy podríamos agregar que hoy quedan solo comandancias formalistas vacías de Espíritu Nacional y retirados pusilánimes, tal
vez temerosos de carpetazos.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
Se suspendió el desfile del 9 de Julio programado en Buenos Aires, a consecuencia directa del malestar en las FFAA, el cual a su vez deriva del bajísimo porcentaje de incrementos salariales definido por el Poder Ejecutivo.
Esa modesta pero clara protesta es la primera que enfrenta el régimen macrista, por parte de las FFAA y FFSS.
Es de público conocimiento (si bien relativamente bajo cuerda) que la “familia militar liberal” casi como bloque monolítico apoyó masivamente en las urnas al actual gobierno CEOcrático neoliberal, y lo sigue apoyando pese a sus tropelías de todo tipo, acciones destructivas del tejido social y la estructura económica nacional, y actos alevosos de entrega de soberanía, que perpetra en continua y hasta hoy interminable sucesión.
Hasta el vocero nexo entre la oligarquía y el sector militar ultra liberal, que es analista político (vinculado a Cambiemos y colaborador asiduo de gobiernos ultra liberales), Rosendo Fraga, admitió públicamente la afinidad macrista de los uniformados retirados y en actividad.
Esa relativamente leve pero clara protesta está centrada en lo meramente económico personal y del grupo corporativo que para algunas épocas llegó a tener caracteres autoasumidos de supuesta casta especial; contrastando esa actitud con los densos silencios e inacciones totales, por parte de la llamada “familia militar”, ante la avalancha ininterrumpida de acciones predatorias instrumentadas por la CEOcracia hoy gobernante, en contra de la economía y el tejido social nacional, así como en contra de los más elementales principios de soberanía nacional, pisoteados hasta la degradación más extrema, servil y genuflexa, subordinándonos explícitamente a las potencias atlantistas y a los poderes financieros transnacionales.
Cabe señalar que no se supo de ninguna protesta pública y formal, por parte de las cúpulas militares en actividad ni de los retirados, ni siquiera ante el avance de los proyectos de ventas de inmuebles que forman el patrimonio de las FFAA, como en el caso del emblemático Campo de Mayo. Eso formaría parte de un proyecto de negocios inmobiliarios nada transparentes, como sucede en otro
orden con el proyecto de desguace del Hospital de Clínicas, pero este ya es otro tema.
Tampoco se sabe de protesta pública alguna, por parte del sector militar, ante el claro desguace del complejo tecnológico industrial de Fabricaciones Militares; ni en el doloroso caso del ARA San Juan; como en tantos otros hechos deplorables que debilitan o directamente pisotean la hoy muy degradada soberanía argentina.
Tal es el grado de colonización mental y ceguera conceptual imperante en muchos casos, que algún veterano de guerra llegó a congratularse por los despidos en ARSAT (ente tecnológico satelital), no razonando ni en lo mínimo el daño al desarrollo tecnológico y a sus negativos efectos en la capacidad estratégica de
nuestro país.
Otros veteranos de guerra se jactan de los “puestos de importancia” en el actual gobierno claramente apátrida, ocupados por algunos de sus camaradas ex combatientes, no entendiendo ni remotamente el triste rol de colaboradores en el actual acelerado desguace nacional en perpetración.
Para mentalidades tan cerradas como la que evidencian los “patriotas de bolsillo”, es claramente excesivo pretender que evalúen e incluso se opongan a la destrucción industrial forzosa; al desguace de todos los proyectos tecnológicos nacionales, varios de ellos de enorme importancia estratégica; al endeudamiento feroz que nos condiciona la soberanía poniéndonos de rodillas ante la gran Banca Transnacional y los entes transnacionales que operan a su servicio, como el FMI; a la concentración obscena de la riqueza y la miseria generalizada que es su consecuencia; y a las grotescas operaciones de subordinación explícita a los intereses británicos en Malvinas, la Antártida, el Mar Argentino y La Patagonia.
Deplorable el tristísimo rol de los “patriotas de bolsillo”, o si se quiere de los “patrioteros de bandera”, aquellos a los que el destacado Dr. Julio Carlos González –preso político del infame “proceso”- llama los cultores del patriotismo formal cromático y musical, que a puro himno y bandera acompañan e incluso alientan la destrucción nacional, como sucedió en “la fusiladora”, el tristísimo “proceso”, se repitió en el noventismo neoliberal, y hoy se continúa en forma exacerbada y totalmente brutal de los negociados CEOcráticos; a los que asisten impávidos por
complacencia servil, por espíritu acomodaticio o por falta de elemental argentinismo unos cuantos que a voz en cuello gritan su supuesto y falso patriotismo.
Todo ello opuesto totalmente a los valores sanmartinianos, al patriotismo belgraniano, y a los relevantes roles de argentinidad que supieron cumplir señores militares argentinos, consustanciados con la grandeza nacional, como los Generales Riccheri, Mosconi, Baldrich, Savio, Guglialmelli, el Coronel Rodríguez Zía,
el Brigadier San Martín, el Almirante Quihillalt, y otros; por no mencionar el nombre muy irritativo para las oligarquías apátridas, del General y tres veces presidente constitucional Perón.
Por algo el formidable escritor “Pepe” Rosa, al fallecer Guglialmelli, expresó con todas las letras “murió el último General de la Patria, ahora solo quedan generales de empresa”; a lo que hoy podríamos agregar que hoy quedan solo comandancias formalistas vacías de Espíritu Nacional y retirados pusilánimes, tal
vez temerosos de carpetazos.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
sábado, 30 de junio de 2018
DOS AÑOS Y MEDIO DE DESTRUCCIÓN ECONÓMICA
ESTIMACIÓN DE LA DESTRUCCIÓN ECONÓMICA PERPETRADA EN DOS AÑOS Y MEDIO
Es ilustrativo intentar poner en cifras, cuanto daño económico hizo este neoliberalismo recargado, hoy en el poder en Argentina.
El cálculo de grandes magnitudes económicas, como este, siempre parte de variables que pueden medirse de distintas formas, por caso como sucede con el PBI. Ese indicador económico tiene diversas metodologías, e incluso utilizando similares bases de ordenamiento, los resultados varían según que organismo los calcula, por diferir en metodologías o evaluaciones.
Por eso, este análisis muestra con claridad el contexto general –muy preocupante-, con el criterio de grandes magnitudes, y no pretende tener una pretensión contable de centavos, ni mucho menos.
Tómese el presente como una primera y seria aproximación al complejo tema, sobre el cual la opacidad y las desviaciones de la atención son las constantes del establishment, pues mostrar resultados tan desastrosos, que además puede calificarse en buena medida como intencionales, resulta molesto para sus perpetradores y los poderes en las sombras (o en el exterior) que los mantienen en el poder.
Las diferencias de magnitudes llegan a ser considerables, sobre todo si se calcula el PBI de uso corriente (valor estimado de la producción anual de bienes y servicios de un país determinado), sea a costo de factores o precio de mercado; o el PBI PPA (valuado según la Paridad del Poder Adquisitivo).
Para este estudio, se utilizó como base el PBI estimado para Argentina por el Banco Mundial para el año 2017, el cual se entiende que es a precio de mercado, el cual nos da un valor relativamente intermedio entre otras bases de cálculo utilizadas por otros entes económicos.
Esa base es de 619.872 millones de dólares (para 2017), extrapolándose los valores para 2015 y 2016, según la variaciones conocidas del PBI nacional (de -2,3 % y + 2,8 % respectivamente; mientras que para 2018 se estimó una caída del 2,0 %, compatible con un cálculo moderado de la incidencia negativa que tienen y
tendrán los acuerdos con el FMI y los impactos muy negativos de los tarifazos, que agregan deterioro al actual cuadro de severa depresión económica.
Valga la salvedad que recientemente el economista Alejandro Tagliavini puso en duda el crecimiento de 2017, pues solo sería reflejo del brutal endeudamiento, volcado a la economía interna con fines electorales.
Se va conformando una severa crisis estructural que nos lleva a un remolino horroroso peor que la estanflación –estancamiento con inflación-, pues estamos entrando en depresión e hiperinflación.
Esos datos del PBI Real (solo el de 2018 es estimado, en esa columna), se comparan con el PBI que era esperable alcanzar, si Argentina seguía aplicando políticas económicas keynesianas, de un Estado activo, inclusivo y protector del mercado interno, de nuestras industrias y nuestros entes tecnológicos.
En tal sentido, dado que el PBI en 2015 creció 2,6 % (demostrando ese dato duro de la realidad otra de las repetidas falsedades reiteradamente dichas por el actual presidente, que dijo apenas asumido “hace cinco años que no se crece), es coherente aplicar el mismo porcentaje de incremento del PBI, como piso válido para 2016, 2017 y 2018; si no se hubiese dado un giro ultra neoliberal como se perpetró.
Por supuesto, como toda estimación es un dato discutible, pero a la vez es defendible y dotado de cierta coherencia. Con grandes obras públicas energéticas en sus fases iniciales, como la Central Nuclear Atucha 3 y las dos grandes hidroeléctricas en el Río Santa Cruz (en ambos casos con financiación china asegurada), con la hidroeléctrica Chihuido 1 con financiación rusa asegurada, con varias otras obras importantes en ejecución o planificado pronto comienzo, como autovías, hospitales, escuelas, etc., con los fuertes apoyos a la industria nacional y otras medidas estatales activas, de ningún modo resulta descabellado sostener que si las medidas económicas de corte keynesiano hubiesen continuado, el PBI hubiera seguido creciendo y el país desarrollándose, en un escenario totalmente diferente al desguace general neoliberal actual.
Con eso se calcula el PBI Proyectado, que es el mínimo al cual se hubiese llegado, previsiblemente, si no se cortaban las medidas de política económica
keynesiana, de un Estado activo, protector del mercado interno y de nuestra gente.
De las dos columnas se obtiene la tercera, con las diferencias, las que en los tres años analizados (2016, 2017 y 2018, del actual gobierno oligárquico - liberal), la riqueza que se perdió asciende a 118.463 millones de dólares.
Por supuesto, si se toman otras magnitudes del PBI, según estudios de otros entes, se puede establecer un rango de (+) (-) 20 % en ese volumen de PBI perdido a consecuencia del cambio abrupto de política económica.
Pero a esa ya muy considerable magnitud de riqueza no producida, abortada por el abanico de medidas de desprotección, desamparo social y desindustrialización intencional, se le debe agregar el efecto pernicioso del mega endeudamiento externo, el cual se agrava día a día, y que ya insume aproximadamente la tercera parte del gasto público actual, en concepto de cuotas de deuda que vencen prácticamente mes a mes.
Según se difundió recientemente, la deuda externa argentina crece en una espiral creciente muy acentuada, en este momento a razón de 213 millones de dólares…¡por día!
Con ello, el daño económico perpetrado hasta ahora se puede estimar que roza los 250.000 millones de dólares, destrozados en prácticamente todos los sectores socio económicos argentinos, excepto los privilegiados de las oligarquías “del campo” (grandes terratenientes y mega grupos sojeros), la minería extractivista (no industrialista), las finanzas y los especuladores y fugadores de divisas, las energéticas (eléctricas, petroleras, gasíferas, y el gran negociado de las “renovables sesgadas, entre otros rubros del sector).
A toda esa friolera de destrucción económica, cabe agregar el efecto muy negativo de haber congelado o según el caso directamente destruido proyectos de elevado valor estratégico y tecnológico, por desguace o por desfinanciaciones de entes creadores de tecnología, con lo cual se abortan irracionalmente los respectivos importantes efectos multiplicadores que siempre son consecuencia de invertir en desarrollos tecnológicos propios. En eso cabe incluir, entre otros, al INTA, el INTI, el Plan Nuclear, ARSAT, INVAP, el CONICET, las Universidades Nacionales, etc.
Este muy negativo accionar económico – social, es continuador directo del “proceso” y del noventismo, solo que hoy es atendido por sus propios perpetradores y dueños de corporaciones que lucran medrando con la destrucción nacional, si bien se repiten varios operadores que ya habían dejado sus improntas nefastas en los años ‘90.
Abajo se detallan las bases de cálculo de este análisis.
Cuanto nos hizo perder del PBI el actual gobierno neoliberal - En millones de U$S
AÑO PROYECTADO REAL DIFERENCIA
2015 616.857 616.857 -
2016 632.895 602.669 30.226
2017 649.350 619.872 29.478
2018 666.234 607.475 58.759
Diferencia total acumulada 118.463 (*)
Estimando un rango de (+) (-) 20 %, esa magnitud oscila entre 94.770 millones de dólares, y 142.556 millones de dólares, de riqueza destruida o abortada.
Bases de cálculo - PBI 2017 según Banco Mundial - Wikipedia -
Extrapolado a los restantes años, según tasas de variación del PBI, para valores reales.
2016 (-) 2,3 % // 2017 (+) 2,8 % // 2018 (-) 2 % (estimado)
Los valores proyectados parten de 2015, con un crecimiento mínimo estimado de 2,6 % anual.
Ese fue el crecimiento de 2015, en el marco de políticas económicas keynesianas.
La diferencia es el PBI perdido, a consecuencia del retorno del neoliberalismo.
A esa suma perdida, se le debe adicionar como otra negatividad, el endeudamiento externo nuevo, el cual con lo ya cobrado del mega crédito del FMI más la deuda a dolarizarse de las LEBACs, se está como mínimo en el orden de 130,000 (**) millones de dólares.
Con las salvedades dichas, sumando (*) + (**) el perjuicio ya perpetrado es estimado en 248.463 millones de dólares, que con la variación de (+) (-) 20 % de la variable (*) puede considerarse entre 224.770 millones de U$S y 272.156 millones de U$S; además del efecto negativo sobre los desarrollos tecnológicos. Y sobre todo los tremendos daños sociales, difíciles de cuantificar.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
ESTIMACIÓN DE LA DESTRUCCIÓN ECONÓMICA PERPETRADA EN DOS AÑOS Y MEDIO
Es ilustrativo intentar poner en cifras, cuanto daño económico hizo este neoliberalismo recargado, hoy en el poder en Argentina.
El cálculo de grandes magnitudes económicas, como este, siempre parte de variables que pueden medirse de distintas formas, por caso como sucede con el PBI. Ese indicador económico tiene diversas metodologías, e incluso utilizando similares bases de ordenamiento, los resultados varían según que organismo los calcula, por diferir en metodologías o evaluaciones.
Por eso, este análisis muestra con claridad el contexto general –muy preocupante-, con el criterio de grandes magnitudes, y no pretende tener una pretensión contable de centavos, ni mucho menos.
Tómese el presente como una primera y seria aproximación al complejo tema, sobre el cual la opacidad y las desviaciones de la atención son las constantes del establishment, pues mostrar resultados tan desastrosos, que además puede calificarse en buena medida como intencionales, resulta molesto para sus perpetradores y los poderes en las sombras (o en el exterior) que los mantienen en el poder.
Las diferencias de magnitudes llegan a ser considerables, sobre todo si se calcula el PBI de uso corriente (valor estimado de la producción anual de bienes y servicios de un país determinado), sea a costo de factores o precio de mercado; o el PBI PPA (valuado según la Paridad del Poder Adquisitivo).
Para este estudio, se utilizó como base el PBI estimado para Argentina por el Banco Mundial para el año 2017, el cual se entiende que es a precio de mercado, el cual nos da un valor relativamente intermedio entre otras bases de cálculo utilizadas por otros entes económicos.
Esa base es de 619.872 millones de dólares (para 2017), extrapolándose los valores para 2015 y 2016, según la variaciones conocidas del PBI nacional (de -2,3 % y + 2,8 % respectivamente; mientras que para 2018 se estimó una caída del 2,0 %, compatible con un cálculo moderado de la incidencia negativa que tienen y
tendrán los acuerdos con el FMI y los impactos muy negativos de los tarifazos, que agregan deterioro al actual cuadro de severa depresión económica.
Valga la salvedad que recientemente el economista Alejandro Tagliavini puso en duda el crecimiento de 2017, pues solo sería reflejo del brutal endeudamiento, volcado a la economía interna con fines electorales.
Se va conformando una severa crisis estructural que nos lleva a un remolino horroroso peor que la estanflación –estancamiento con inflación-, pues estamos entrando en depresión e hiperinflación.
Esos datos del PBI Real (solo el de 2018 es estimado, en esa columna), se comparan con el PBI que era esperable alcanzar, si Argentina seguía aplicando políticas económicas keynesianas, de un Estado activo, inclusivo y protector del mercado interno, de nuestras industrias y nuestros entes tecnológicos.
En tal sentido, dado que el PBI en 2015 creció 2,6 % (demostrando ese dato duro de la realidad otra de las repetidas falsedades reiteradamente dichas por el actual presidente, que dijo apenas asumido “hace cinco años que no se crece), es coherente aplicar el mismo porcentaje de incremento del PBI, como piso válido para 2016, 2017 y 2018; si no se hubiese dado un giro ultra neoliberal como se perpetró.
Por supuesto, como toda estimación es un dato discutible, pero a la vez es defendible y dotado de cierta coherencia. Con grandes obras públicas energéticas en sus fases iniciales, como la Central Nuclear Atucha 3 y las dos grandes hidroeléctricas en el Río Santa Cruz (en ambos casos con financiación china asegurada), con la hidroeléctrica Chihuido 1 con financiación rusa asegurada, con varias otras obras importantes en ejecución o planificado pronto comienzo, como autovías, hospitales, escuelas, etc., con los fuertes apoyos a la industria nacional y otras medidas estatales activas, de ningún modo resulta descabellado sostener que si las medidas económicas de corte keynesiano hubiesen continuado, el PBI hubiera seguido creciendo y el país desarrollándose, en un escenario totalmente diferente al desguace general neoliberal actual.
Con eso se calcula el PBI Proyectado, que es el mínimo al cual se hubiese llegado, previsiblemente, si no se cortaban las medidas de política económica
keynesiana, de un Estado activo, protector del mercado interno y de nuestra gente.
De las dos columnas se obtiene la tercera, con las diferencias, las que en los tres años analizados (2016, 2017 y 2018, del actual gobierno oligárquico - liberal), la riqueza que se perdió asciende a 118.463 millones de dólares.
Por supuesto, si se toman otras magnitudes del PBI, según estudios de otros entes, se puede establecer un rango de (+) (-) 20 % en ese volumen de PBI perdido a consecuencia del cambio abrupto de política económica.
Pero a esa ya muy considerable magnitud de riqueza no producida, abortada por el abanico de medidas de desprotección, desamparo social y desindustrialización intencional, se le debe agregar el efecto pernicioso del mega endeudamiento externo, el cual se agrava día a día, y que ya insume aproximadamente la tercera parte del gasto público actual, en concepto de cuotas de deuda que vencen prácticamente mes a mes.
Según se difundió recientemente, la deuda externa argentina crece en una espiral creciente muy acentuada, en este momento a razón de 213 millones de dólares…¡por día!
Con ello, el daño económico perpetrado hasta ahora se puede estimar que roza los 250.000 millones de dólares, destrozados en prácticamente todos los sectores socio económicos argentinos, excepto los privilegiados de las oligarquías “del campo” (grandes terratenientes y mega grupos sojeros), la minería extractivista (no industrialista), las finanzas y los especuladores y fugadores de divisas, las energéticas (eléctricas, petroleras, gasíferas, y el gran negociado de las “renovables sesgadas, entre otros rubros del sector).
A toda esa friolera de destrucción económica, cabe agregar el efecto muy negativo de haber congelado o según el caso directamente destruido proyectos de elevado valor estratégico y tecnológico, por desguace o por desfinanciaciones de entes creadores de tecnología, con lo cual se abortan irracionalmente los respectivos importantes efectos multiplicadores que siempre son consecuencia de invertir en desarrollos tecnológicos propios. En eso cabe incluir, entre otros, al INTA, el INTI, el Plan Nuclear, ARSAT, INVAP, el CONICET, las Universidades Nacionales, etc.
Este muy negativo accionar económico – social, es continuador directo del “proceso” y del noventismo, solo que hoy es atendido por sus propios perpetradores y dueños de corporaciones que lucran medrando con la destrucción nacional, si bien se repiten varios operadores que ya habían dejado sus improntas nefastas en los años ‘90.
Abajo se detallan las bases de cálculo de este análisis.
Cuanto nos hizo perder del PBI el actual gobierno neoliberal - En millones de U$S
AÑO PROYECTADO REAL DIFERENCIA
2015 616.857 616.857 -
2016 632.895 602.669 30.226
2017 649.350 619.872 29.478
2018 666.234 607.475 58.759
Diferencia total acumulada 118.463 (*)
Estimando un rango de (+) (-) 20 %, esa magnitud oscila entre 94.770 millones de dólares, y 142.556 millones de dólares, de riqueza destruida o abortada.
Bases de cálculo - PBI 2017 según Banco Mundial - Wikipedia -
Extrapolado a los restantes años, según tasas de variación del PBI, para valores reales.
2016 (-) 2,3 % // 2017 (+) 2,8 % // 2018 (-) 2 % (estimado)
Los valores proyectados parten de 2015, con un crecimiento mínimo estimado de 2,6 % anual.
Ese fue el crecimiento de 2015, en el marco de políticas económicas keynesianas.
La diferencia es el PBI perdido, a consecuencia del retorno del neoliberalismo.
A esa suma perdida, se le debe adicionar como otra negatividad, el endeudamiento externo nuevo, el cual con lo ya cobrado del mega crédito del FMI más la deuda a dolarizarse de las LEBACs, se está como mínimo en el orden de 130,000 (**) millones de dólares.
Con las salvedades dichas, sumando (*) + (**) el perjuicio ya perpetrado es estimado en 248.463 millones de dólares, que con la variación de (+) (-) 20 % de la variable (*) puede considerarse entre 224.770 millones de U$S y 272.156 millones de U$S; además del efecto negativo sobre los desarrollos tecnológicos. Y sobre todo los tremendos daños sociales, difíciles de cuantificar.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
domingo, 24 de junio de 2018
INYECTANDO DROGA A LA GRAN ORGÍA
Argentina está padeciendo una gigantesca orgía financiera, la mayor y más perversa de nuestra historia, en la cual una “selecta” minoría de especuladores, oligarcas y arribistas varios, así como principalmente los poderes financieros transnacionales se están haciendo un festín; todo eso a costa de la miseria, la exclusión, el hambre y la indignidad de la mayoría inmensa de los 44 millones de argentinos, y de las generaciones futuras.
Esa brutal orgía, disfrutada impúdica y desenfrenadamente por unos pocos apátridas y por el mega capital financiero transnacional, recientemente recibió otra inyección de droga para continuar con el orgiástico saqueo de Argentina, institucionalizado por el gobierno CEOcrático neoliberal de Cambiemos. Esa droga adicional es el anticipo del mega crédito del FMI, el cual rápidamente fue puesto a disposición de especuladores y fugadores de divisas, destino en el cual solo podrá durar unas pocas semanas o un puñado de meses, mientras que la enorme deuda adicional queda pesando sobre los 44 millones de argentinos.
Y nada de esa enorme masa de dinero se destina al desarrollo nacional, todo va a la especulación financiera desenfrenada, a la orgía económica financiera de la ínfima minoría que se enriquece mientras empobrece a todo el país y le destroza la soberanía.
Para los desinformados, incautos, o los crédulos ilusos de los espejitos de colores que a diario muestran los mercenarios de la incomunicación, el tremendo endeudamiento que día a día se agiganta y nos atenaza toda posibilidad no solo de desarrollo –lo cual ya es brutal, pues es una condena cierta a la miseria permanente-, sino también está preparando las condiciones para que se perpetren las “tareas inconclusas” que dejaron estos mismos perpetradores en los años ’90, que buscaron la desarticulación total de nuestro país, la separación y muerte de los proyectos de integración regional con una visión geopolítica de grandeza, sino que incluso buscan claramente la disolución nacional.
A muchas mentalidades no solo no informadas, sino a las de criterios estrechos, el fundamentado planteo precedente, -en rigor una advertencia compartida por otros analistas geopolíticos y comunicadores esclarecidos, que pese a su gravedad parecería estar cayendo en saco roto-, es claramente evidente, con solo analizar la acelerada y a la vez minuciosa tarea de destrucción total que está siendo llevada a cabo, con tanta hipocresía como ferocidad, todo bajo la apariencia de los “buenos modales”, mientras preparan mecanismos y operativos represivos en gran escala, pues saben que la conciencia del pueblo común empieza a despertar y a ganar las calles.
En ese aquelarre de indignidades y de saqueos alevosos de guante blanco que a diario perpetran y agigantan los CEOcratas gobernantes –que atienden de los dos lados del mostrador, como se demostró en muchos casos del propio presidente y de casi todos sus ministros y subsecretarios-, a ese endeudamiento absolutamente irracional contraído en tan solo dos años y medio de deplorable gestión, se le agrega ahora la enorme deuda tomada con el FMI, con el nocivo adicional de sus consabidos condicionamientos, los cuales es sabido solo buscan perpetuar nuestras actuales negativas condiciones y acentuar nuestra dependencia, impidiendo todo plan de desarrollo autónomo e independiente.
Por otra parte, las lesivas condiciones impuestas por el FMI son totalmente incumplibles, por más que se quiere meter al país en un encorsetamiento perversamente ahogante como lo quieren hacer los apátridas de adentro y de afuera.
Salvo una represión de carácter extremadamente brutal, que empequeñecería las metodologías del “proceso”, este plan no cierra por ningún lado, y es muy claro que el mega crédito cuotificado, no podrá pasar del primer adelanto, y en pocos meses se estarán dando todas las condiciones para un nuevo “default” (cese de pagos por imposibilidad financiera), dado que todo el programa económico intrínsecamente destructivo sigue vigente, lo cual más antes que después provocará un colapso de magnitudes tal vez impensables.
¿Será por eso que la minoría apátrida gobernante está convocando a tropas extranjeras, como según varios testimonios se las ve paseando a sus anchas en Buenos Aires y en otros lugares de nuestro país, que se hacen operativos de “entrenamiento” con tropas de EEUU, que se aprueban las instalaciones de bases militares prácticamente sin restricciones, y que según trascendió, la Inteligencia está cooptada por Israel y Gran Bretaña?
Mientras tanto, el grueso de la población parece seguir sumida en el sopor de la profunda colonización mental en la que se la ha adormecido.
Y por su parte, la mayoría de los retirados de las FFAA y FFSS dan reiteradas muestras de estar “anclados en los años ‘70”, pues siguen en las persecuciones patológicas viendo “zurditos” por todos lados y continúan con su antiperonismo visceral, mientras los apátridas neoliberales entregan soberanía en todos los ámbitos y avanzan rápidamente en su perversa tarea de disolución nacional.
De eso último, de la destrucción nacional –e incluso del desguace del patrimonio militar, como Fanazul, entre muchos-, y del patrimonio con alto valor estratégico hoy en curso de destrucción o paralizado por falta de presupuesto –como el Plan Nuclear, el Satelital, radares y otros-, los usualmente estentóreos y agresivos opinantes de la “familia militar ultra liberal”, guardan silencio total, incluyendo a los hasta hace poco constantes opinadores de retirados altos rangos, de supuestos fervorosos “patriotas” malvineros que hoy no ven la genuflexia pro británica del gobierno; así como la cadena de “mensajitos” internos mal orientados de apoyos implícitos o explícitos al apátrida neoliberalismo “reinante”, con los que algunos muy colonizados mentales o tal vez mercenarios al tanto por cuanto, nutren de confusiones a la tropa subalterna retirada, la cual evidencia no conocer la realidad, pues casi excluyentemente se comunican entre ellos y solo parecería que se hablan encima, excluyendo todo razonamiento que no provenga de la “propia tropa”.
Y suelen enfurecerse si se les quiere hacer razonar cuestionando el pensamiento “correcto” de las élites militares ultra liberales.
Todo eso muy lejos del pensamiento de grandes Generales de la Patria y otros señeros Altos Oficiales que Nuestras Fuerzas Armadas Supieron tener.
Lamentable y muy preocupante cuadro de la realidad nacional.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
Argentina está padeciendo una gigantesca orgía financiera, la mayor y más perversa de nuestra historia, en la cual una “selecta” minoría de especuladores, oligarcas y arribistas varios, así como principalmente los poderes financieros transnacionales se están haciendo un festín; todo eso a costa de la miseria, la exclusión, el hambre y la indignidad de la mayoría inmensa de los 44 millones de argentinos, y de las generaciones futuras.
Esa brutal orgía, disfrutada impúdica y desenfrenadamente por unos pocos apátridas y por el mega capital financiero transnacional, recientemente recibió otra inyección de droga para continuar con el orgiástico saqueo de Argentina, institucionalizado por el gobierno CEOcrático neoliberal de Cambiemos. Esa droga adicional es el anticipo del mega crédito del FMI, el cual rápidamente fue puesto a disposición de especuladores y fugadores de divisas, destino en el cual solo podrá durar unas pocas semanas o un puñado de meses, mientras que la enorme deuda adicional queda pesando sobre los 44 millones de argentinos.
Y nada de esa enorme masa de dinero se destina al desarrollo nacional, todo va a la especulación financiera desenfrenada, a la orgía económica financiera de la ínfima minoría que se enriquece mientras empobrece a todo el país y le destroza la soberanía.
Para los desinformados, incautos, o los crédulos ilusos de los espejitos de colores que a diario muestran los mercenarios de la incomunicación, el tremendo endeudamiento que día a día se agiganta y nos atenaza toda posibilidad no solo de desarrollo –lo cual ya es brutal, pues es una condena cierta a la miseria permanente-, sino también está preparando las condiciones para que se perpetren las “tareas inconclusas” que dejaron estos mismos perpetradores en los años ’90, que buscaron la desarticulación total de nuestro país, la separación y muerte de los proyectos de integración regional con una visión geopolítica de grandeza, sino que incluso buscan claramente la disolución nacional.
A muchas mentalidades no solo no informadas, sino a las de criterios estrechos, el fundamentado planteo precedente, -en rigor una advertencia compartida por otros analistas geopolíticos y comunicadores esclarecidos, que pese a su gravedad parecería estar cayendo en saco roto-, es claramente evidente, con solo analizar la acelerada y a la vez minuciosa tarea de destrucción total que está siendo llevada a cabo, con tanta hipocresía como ferocidad, todo bajo la apariencia de los “buenos modales”, mientras preparan mecanismos y operativos represivos en gran escala, pues saben que la conciencia del pueblo común empieza a despertar y a ganar las calles.
En ese aquelarre de indignidades y de saqueos alevosos de guante blanco que a diario perpetran y agigantan los CEOcratas gobernantes –que atienden de los dos lados del mostrador, como se demostró en muchos casos del propio presidente y de casi todos sus ministros y subsecretarios-, a ese endeudamiento absolutamente irracional contraído en tan solo dos años y medio de deplorable gestión, se le agrega ahora la enorme deuda tomada con el FMI, con el nocivo adicional de sus consabidos condicionamientos, los cuales es sabido solo buscan perpetuar nuestras actuales negativas condiciones y acentuar nuestra dependencia, impidiendo todo plan de desarrollo autónomo e independiente.
Por otra parte, las lesivas condiciones impuestas por el FMI son totalmente incumplibles, por más que se quiere meter al país en un encorsetamiento perversamente ahogante como lo quieren hacer los apátridas de adentro y de afuera.
Salvo una represión de carácter extremadamente brutal, que empequeñecería las metodologías del “proceso”, este plan no cierra por ningún lado, y es muy claro que el mega crédito cuotificado, no podrá pasar del primer adelanto, y en pocos meses se estarán dando todas las condiciones para un nuevo “default” (cese de pagos por imposibilidad financiera), dado que todo el programa económico intrínsecamente destructivo sigue vigente, lo cual más antes que después provocará un colapso de magnitudes tal vez impensables.
¿Será por eso que la minoría apátrida gobernante está convocando a tropas extranjeras, como según varios testimonios se las ve paseando a sus anchas en Buenos Aires y en otros lugares de nuestro país, que se hacen operativos de “entrenamiento” con tropas de EEUU, que se aprueban las instalaciones de bases militares prácticamente sin restricciones, y que según trascendió, la Inteligencia está cooptada por Israel y Gran Bretaña?
Mientras tanto, el grueso de la población parece seguir sumida en el sopor de la profunda colonización mental en la que se la ha adormecido.
Y por su parte, la mayoría de los retirados de las FFAA y FFSS dan reiteradas muestras de estar “anclados en los años ‘70”, pues siguen en las persecuciones patológicas viendo “zurditos” por todos lados y continúan con su antiperonismo visceral, mientras los apátridas neoliberales entregan soberanía en todos los ámbitos y avanzan rápidamente en su perversa tarea de disolución nacional.
De eso último, de la destrucción nacional –e incluso del desguace del patrimonio militar, como Fanazul, entre muchos-, y del patrimonio con alto valor estratégico hoy en curso de destrucción o paralizado por falta de presupuesto –como el Plan Nuclear, el Satelital, radares y otros-, los usualmente estentóreos y agresivos opinantes de la “familia militar ultra liberal”, guardan silencio total, incluyendo a los hasta hace poco constantes opinadores de retirados altos rangos, de supuestos fervorosos “patriotas” malvineros que hoy no ven la genuflexia pro británica del gobierno; así como la cadena de “mensajitos” internos mal orientados de apoyos implícitos o explícitos al apátrida neoliberalismo “reinante”, con los que algunos muy colonizados mentales o tal vez mercenarios al tanto por cuanto, nutren de confusiones a la tropa subalterna retirada, la cual evidencia no conocer la realidad, pues casi excluyentemente se comunican entre ellos y solo parecería que se hablan encima, excluyendo todo razonamiento que no provenga de la “propia tropa”.
Y suelen enfurecerse si se les quiere hacer razonar cuestionando el pensamiento “correcto” de las élites militares ultra liberales.
Todo eso muy lejos del pensamiento de grandes Generales de la Patria y otros señeros Altos Oficiales que Nuestras Fuerzas Armadas Supieron tener.
Lamentable y muy preocupante cuadro de la realidad nacional.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
jueves, 21 de junio de 2018
LOS GENOCIDAS FINANCIEROS
El genocidio financiero suele ser más letal que el genocidio “convencional”, definiendo a este último como el que utiliza la violencia física para masacrar poblaciones o grandes grupos de ellas, sea por cuestiones políticas, aberrantes concepciones geopolíticas, raciales, religiosas, etc.
El genocidio “convencional” causa inmediata repulsión por la extrema violencia física que lo caracteriza, y es muy difícil de ocultar a la opinión pública y al juicio de La Historia; lo que por lógica consecuencia implica una alta posibilidad de condenas a sus perpetradores, incluso cuando gozan de cierta protección mediática o las coberturas sutiles pero poderosas de los poderes establecidos.
Ejemplo de eso último (y no es el único), son las condenas judiciales de Iraq a Aznar, Blair y Bush (h), considerados los perpetradores del genocidio bélico que significó la invasión al citado país árabe asiático con sus secuelas de miles de muertes civiles y la devastación del país. No se puede desconocer que esa condena no tendrá efectos prácticos, pero el escrache queda, y el juicio de la historia objetiva también.
En cambio, los genocidas financieros, que empobrecen a millones de personas en forma brutal e inmisericorde, que hacen vegetar en la miseria abyecta a millones de excluidos de la selva financiera, causan o aceleran muertes por desnutrición, falta de atención sanitaria, por desamparo crónico (como pasa con los sin techo), y por desesperación que lleva a la depresión crónica y al suicidio; esos genocidas tienen un accionar silencioso y en muchos casos inicialmente imperceptible, por una sumatoria de motivos.
Esa sutilidad que hace pasar desapercibidos los efectos iniciales de las operaciones de genocidios financieros, obedece a diversas causas, entre ellas el tecnicismo de muchas de las medidas que las hacen poco visibles o inicialmente incomprensibles para mucha gente; la fuerte cobertura mediática que desvía la atención o las cubre con falsedades y distorsiones; las acciones de agentes de desinformación que operan desde múltiples frentes, etc.
Son los mismos que promueven la globalización salvaje, la misma que aspira a convertir en simples números desechables a la mayoría de la población, sobre todo la de los países excluidos del núcleo de las Potencias Atlantistas.
Son los que buscan y presionan de diversas formas, para desarmar totalmente el Estado del Bienestar, el mismo que fue el motor que produjo los llamados “treinta años gloriosos”, desde fines de la Segunda Guerra Mundial hasta mediados de los años ’70, durante los cuales se aplicaron políticas económicas keynesianas, que produjeron no solo crecimiento sino también desarrollo general con mejor distribución de la riqueza, en fenómenos a escala planetaria, que además como efecto colateral terminaron con casi todos los casos de colonialismo territorial en el mundo, con las positivas secuelas de procesos de independencia en África y Asia, así como retrocesos significativos en casos recalcitrantes de racismos institucionalizados, como los de EEUU, Sudáfrica y otros.
Los genocidas financieros son los que buscan la desaparición de los Estados nacionales, buscando la esclavización de las poblaciones a los dictados tiránicos de la élite financiera global, contando con las complicidades de las potencias atlantistas y sus socios menores.
Pero los genocidas financieros no tienen plazos concretos, tienen objetivos permanentes que avanzan si encuentran terreno propicio, previamente “ablandado” por sus operadores mediáticos y otros en las sombras (como los de ciertos “servicios” expertos en tareas de difamaciones y de instalación de falsedades y verdades a medias). Retroceden si se los enfrenta con coherencia, lo cual no significa que no vuelvan a intentar encaramarse al poder para perpetrar sus fines, mientras siguen con sus infames tareas de zapa.
La creación de condiciones propicias para instalar rígidos esquemas de genocidio financiero tiene diversas metodologías, pudiendo señalarse sin ser las únicas las siguientes: la compra de voluntades, la siembra de confusiones y descontentos, la instalación de pautas profundas de colonización cultural, las presiones económico – financieras y/o judiciales, y de última la violencia interna prefabricada, o si eso fallara, la agresión externa directa, como lo hicieron por caso en Iraq, Libia, en cierta forma Ucrania, como quisieron hacerlo en Irán, y ahora se estaría por desatar en Venezuela y Nicaragua.
Los genocidas financieros utilizan arteros métodos usando a personeros enquistados en los sistemas políticos, para desguazar los organismos regionales, que de haberse consolidado, fortalecerían a nuestras naciones y a nuestros pueblos.
En los países en los que se asientan y logran imponer sus nefastas políticas, destruyen sus industrias, sus sistemas educativos, sanitarios y previsionales, desguazan sus entes tecnológicos, y transforman sus fuerzas armadas en simples policías cuando no en esbirros al servicio del sistema financiero transnacional, previa cooptación de voluntades mediante prebendas y con un severo y a la vez sutil proceso de colonización cultural en grado superlativo, prácticamente a niveles de descerebramiento total, como se hizo con vastos sectores de clases medias y muchos cuadros de las FFAA y FFSS (*) en Argentina en los últimos 63 años, y sobre todo a partir del nefasto “proceso”, el cual utilizó a las propias fuerzas armadas como tropas de ocupación al servicio de los intereses antinacionales…¡pero eso si, con mucho himno y bandera!
Eso es lo que el patriota Dr. Julio Carlos González llama “patriotismo cromático y musical”, que se agota en los simbolismos careciendo de contenido.
Los genocidas financieros, desde Rivadavia en adelante, operaron constantemente, con claros picos de exacerbación de sus acciones en largos años de gobiernos reaccionarios –ultra conservadores en lo político y ultra liberales en lo económico-, con muy pocas y honrosas excepciones durante los pocos gobiernos de orientación Nacional que hemos tenido.
En esos períodos de excepción a las constantes liberales, como la época de Rosas, los gobiernos de Yrigoyen, de Perón, y de los Kirchner, y como lo intentó Frondizi; o no se tomó nueva deuda externa, o se canceló totalmente, o se disminuyeron sustancialmente los montos de deudas totales. Y a la historia real con datos sólidos –no la edulcorada historia al cuento del mitrismo y sus continuadores- podemos remitirnos para corroborar eso.
A partir del siniestro “proceso” (**) con la dupla Videla – Martínez De Hoz, se instaló el neoliberalismo en Argentina, con todas sus secuelas nefastas, continuando casi sin solución de continuidad desde 1976 a 2001, cuando eclosionó todo, agravándose a partir de la profundización de las “recetas” del FMI, el Banco Mundial y el Consenso de Washington en el menemato y el delarruato.
Con el macrismo, volvieron las mismas “recetas” en versiones recargadas, dispuestos claramente a llevarse todo por delante, y esta vez en rumbo acelerado a la disolución nacional, que era el objetivo de máxima en 2001 (no tuvieron tiempo y les estalló el modelo apátrida en las manos, ante la reacción popular).
El crédito descomunal pedido (rogado) al FMI es la excusa perfecta para aplicar sin misericordia alguna lo que resta para el desguace total, con el país inerme para resistir presiones y con buena parte de la población mentalmente anestesiada por el constante martillar de los medios adictos (casi todos), en operatorias ya desenmascaradas de fuertes acciones psicológicas y sociológicas muy estudiadas y perfeccionadas, para cooptar voluntades y manejar a gusto a la opinión pública, como se difundió en el sonado caso de Analytica Cambridge (del cual en Argentina casi nadie sabe nada del tema, por el cerco mediático).
En poco más de dos siglos de existencia, nunca estuvimos tan al borde de la hecatombe general, y en plena marcha hacia el abismo. Solo los estúpidos, o colonizados mentales en grado superlativo, o los muy mal pensados, pueden atribuir este desastre al infantil argumento de “la pesada herencia”.
(*) Fuerzas Armadas y Fuerzas de Seguridad.
(**) Proceso de Reorganización Nacional, nombre autoasignado al gobierno del golpe de Estado Neoliberal de 1976.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
El genocidio financiero suele ser más letal que el genocidio “convencional”, definiendo a este último como el que utiliza la violencia física para masacrar poblaciones o grandes grupos de ellas, sea por cuestiones políticas, aberrantes concepciones geopolíticas, raciales, religiosas, etc.
El genocidio “convencional” causa inmediata repulsión por la extrema violencia física que lo caracteriza, y es muy difícil de ocultar a la opinión pública y al juicio de La Historia; lo que por lógica consecuencia implica una alta posibilidad de condenas a sus perpetradores, incluso cuando gozan de cierta protección mediática o las coberturas sutiles pero poderosas de los poderes establecidos.
Ejemplo de eso último (y no es el único), son las condenas judiciales de Iraq a Aznar, Blair y Bush (h), considerados los perpetradores del genocidio bélico que significó la invasión al citado país árabe asiático con sus secuelas de miles de muertes civiles y la devastación del país. No se puede desconocer que esa condena no tendrá efectos prácticos, pero el escrache queda, y el juicio de la historia objetiva también.
En cambio, los genocidas financieros, que empobrecen a millones de personas en forma brutal e inmisericorde, que hacen vegetar en la miseria abyecta a millones de excluidos de la selva financiera, causan o aceleran muertes por desnutrición, falta de atención sanitaria, por desamparo crónico (como pasa con los sin techo), y por desesperación que lleva a la depresión crónica y al suicidio; esos genocidas tienen un accionar silencioso y en muchos casos inicialmente imperceptible, por una sumatoria de motivos.
Esa sutilidad que hace pasar desapercibidos los efectos iniciales de las operaciones de genocidios financieros, obedece a diversas causas, entre ellas el tecnicismo de muchas de las medidas que las hacen poco visibles o inicialmente incomprensibles para mucha gente; la fuerte cobertura mediática que desvía la atención o las cubre con falsedades y distorsiones; las acciones de agentes de desinformación que operan desde múltiples frentes, etc.
Son los mismos que promueven la globalización salvaje, la misma que aspira a convertir en simples números desechables a la mayoría de la población, sobre todo la de los países excluidos del núcleo de las Potencias Atlantistas.
Son los que buscan y presionan de diversas formas, para desarmar totalmente el Estado del Bienestar, el mismo que fue el motor que produjo los llamados “treinta años gloriosos”, desde fines de la Segunda Guerra Mundial hasta mediados de los años ’70, durante los cuales se aplicaron políticas económicas keynesianas, que produjeron no solo crecimiento sino también desarrollo general con mejor distribución de la riqueza, en fenómenos a escala planetaria, que además como efecto colateral terminaron con casi todos los casos de colonialismo territorial en el mundo, con las positivas secuelas de procesos de independencia en África y Asia, así como retrocesos significativos en casos recalcitrantes de racismos institucionalizados, como los de EEUU, Sudáfrica y otros.
Los genocidas financieros son los que buscan la desaparición de los Estados nacionales, buscando la esclavización de las poblaciones a los dictados tiránicos de la élite financiera global, contando con las complicidades de las potencias atlantistas y sus socios menores.
Pero los genocidas financieros no tienen plazos concretos, tienen objetivos permanentes que avanzan si encuentran terreno propicio, previamente “ablandado” por sus operadores mediáticos y otros en las sombras (como los de ciertos “servicios” expertos en tareas de difamaciones y de instalación de falsedades y verdades a medias). Retroceden si se los enfrenta con coherencia, lo cual no significa que no vuelvan a intentar encaramarse al poder para perpetrar sus fines, mientras siguen con sus infames tareas de zapa.
La creación de condiciones propicias para instalar rígidos esquemas de genocidio financiero tiene diversas metodologías, pudiendo señalarse sin ser las únicas las siguientes: la compra de voluntades, la siembra de confusiones y descontentos, la instalación de pautas profundas de colonización cultural, las presiones económico – financieras y/o judiciales, y de última la violencia interna prefabricada, o si eso fallara, la agresión externa directa, como lo hicieron por caso en Iraq, Libia, en cierta forma Ucrania, como quisieron hacerlo en Irán, y ahora se estaría por desatar en Venezuela y Nicaragua.
Los genocidas financieros utilizan arteros métodos usando a personeros enquistados en los sistemas políticos, para desguazar los organismos regionales, que de haberse consolidado, fortalecerían a nuestras naciones y a nuestros pueblos.
En los países en los que se asientan y logran imponer sus nefastas políticas, destruyen sus industrias, sus sistemas educativos, sanitarios y previsionales, desguazan sus entes tecnológicos, y transforman sus fuerzas armadas en simples policías cuando no en esbirros al servicio del sistema financiero transnacional, previa cooptación de voluntades mediante prebendas y con un severo y a la vez sutil proceso de colonización cultural en grado superlativo, prácticamente a niveles de descerebramiento total, como se hizo con vastos sectores de clases medias y muchos cuadros de las FFAA y FFSS (*) en Argentina en los últimos 63 años, y sobre todo a partir del nefasto “proceso”, el cual utilizó a las propias fuerzas armadas como tropas de ocupación al servicio de los intereses antinacionales…¡pero eso si, con mucho himno y bandera!
Eso es lo que el patriota Dr. Julio Carlos González llama “patriotismo cromático y musical”, que se agota en los simbolismos careciendo de contenido.
Los genocidas financieros, desde Rivadavia en adelante, operaron constantemente, con claros picos de exacerbación de sus acciones en largos años de gobiernos reaccionarios –ultra conservadores en lo político y ultra liberales en lo económico-, con muy pocas y honrosas excepciones durante los pocos gobiernos de orientación Nacional que hemos tenido.
En esos períodos de excepción a las constantes liberales, como la época de Rosas, los gobiernos de Yrigoyen, de Perón, y de los Kirchner, y como lo intentó Frondizi; o no se tomó nueva deuda externa, o se canceló totalmente, o se disminuyeron sustancialmente los montos de deudas totales. Y a la historia real con datos sólidos –no la edulcorada historia al cuento del mitrismo y sus continuadores- podemos remitirnos para corroborar eso.
A partir del siniestro “proceso” (**) con la dupla Videla – Martínez De Hoz, se instaló el neoliberalismo en Argentina, con todas sus secuelas nefastas, continuando casi sin solución de continuidad desde 1976 a 2001, cuando eclosionó todo, agravándose a partir de la profundización de las “recetas” del FMI, el Banco Mundial y el Consenso de Washington en el menemato y el delarruato.
Con el macrismo, volvieron las mismas “recetas” en versiones recargadas, dispuestos claramente a llevarse todo por delante, y esta vez en rumbo acelerado a la disolución nacional, que era el objetivo de máxima en 2001 (no tuvieron tiempo y les estalló el modelo apátrida en las manos, ante la reacción popular).
El crédito descomunal pedido (rogado) al FMI es la excusa perfecta para aplicar sin misericordia alguna lo que resta para el desguace total, con el país inerme para resistir presiones y con buena parte de la población mentalmente anestesiada por el constante martillar de los medios adictos (casi todos), en operatorias ya desenmascaradas de fuertes acciones psicológicas y sociológicas muy estudiadas y perfeccionadas, para cooptar voluntades y manejar a gusto a la opinión pública, como se difundió en el sonado caso de Analytica Cambridge (del cual en Argentina casi nadie sabe nada del tema, por el cerco mediático).
En poco más de dos siglos de existencia, nunca estuvimos tan al borde de la hecatombe general, y en plena marcha hacia el abismo. Solo los estúpidos, o colonizados mentales en grado superlativo, o los muy mal pensados, pueden atribuir este desastre al infantil argumento de “la pesada herencia”.
(*) Fuerzas Armadas y Fuerzas de Seguridad.
(**) Proceso de Reorganización Nacional, nombre autoasignado al gobierno del golpe de Estado Neoliberal de 1976.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
sábado, 16 de junio de 2018
TIERRA ARRASADA – EL OBJETIVO REAL DEL GOBIERNO NEOLIBERAL
Hoy ya no pueden seguir mintiendo con el cuento de “la pesada herencia” (que por cierto era la gran herencia un país desendeudado, en crecimiento, industrializado, con desarrollos tecnológicos importantes, con importantes obras públicas en ejecución, con una clara línea de acción geopolítica soberana, con desocupación a la baja, etc.); no, hoy se ve claramente que el desastre generalizado actual es directa consecuencia del accionar del actual gobierno, de crudo y apátrida corte neoliberal.
A todo eso, que no es poco por supuesto (malicia y dogmatismo neoliberal, encorsetando al país en un modelo que no solo nos queda muy chico, sino que es claramente nocivo), se le agregan dosis mayúsculas de impericia, improvisaciones y notorias faltas de coordinación entre la CEOcracia apátrida gobernante, en la cual cada uno evidencia actuar en función de los intereses de su grupo empresario, sin importarles nada el Interés Nacional; y peor aun, dando muestras claras de operar para forzar al como sea la disolución nacional.
Los déficits gemelos (presupuestario y de la Balanza Comercial), fueron provocados adrede, por un conjunto desenfrenado y desmadrado de irracionales medidas macroeconómicas, a saber:
El aumento exponencial del déficit presupuestario
Abrupta anulación o reducciones drásticas de las retenciones a las exportaciones de soja y cereales; así como a las exportaciones de la minería.
Bajas en los impuestos a autos importados de alta gama, al champagne, en el Impuesto Sobre los Bienes Personales, y en general, a los impuestos que gravan a los sectores socio - económicos de mayores ingresos.
Modificaciones legales que permitieron a La Banca (básicamente extranjera) incrementar fuertemente sus utilidades, encareciendo todas las operatorias y promoviendo la timba financiera, de la cual la operatoria de las LEBACs es el más nocivo instrumento.
Se llenó la administración pública de “ñoquis gourmet”, con parientes, amigos, amantes y allegados de los CEOcratas, todos con sueldos altísimos, incluso inventando cargos insólitos (como la Dirección Nacional de Movilidad en Bicicleta), mientras se echó brutalmente a científicos, personal técnico calificado y otros, como parte del desguace en perpetración del Estado Argentino.
Estas medidas, y varias otras más, provocaron un fuerte crecimiento del déficit presupuestario nacional, el cual con malicia o irracionalidad, se financió con deuda externa, en divisas. O sea transformaron deuda interna en pesos, a deuda externa en dólares.
El descomunal déficit de la Balanza de Pagos.
Entre muchas causas, intencionalmente perpetradas, cabe acotar.
La apertura comercial indiscriminada, que nos convirtió no solo en importadores netos de cuantos bienes manufacturados existen (muchos de los cuales se fabrican o fabricaban en Argentina), sino también en importadores de alimentos, como manzanas y vinos chilenos, cerdos de Dinamarca y EEUU y un larguísimo etcétera.
El aluvión de automotores importados, que pega fuertemente en la industria nacional y aumenta la sangría de divisas, incrementada por los cierres de autopartistas nacionales, lo que aumenta los porcentajes de insumos importados en los automotores producidos localmente.
Las dificultades crecientes para exportar bienes industriales, a consecuencia de la sobrevaluación de nuestra moneda, conseguida en base a la creciente inflación que licuó los efectos de las abruptas devaluaciones, convertidas solo en negocios fáciles de los especuladores financieros, varios de ellos en el gobierno, tal como se señaló con precisión en casos de ejecutivos de Bancos y entes financieros extranjeros puestos a ministros y otros altos cargos.
Las facilidades financieras de todo tipo para la fuga de divisas y operaciones financieras meramente especulativas; las “libertades” (libertinajes) que permiten a los grandes exportadores no traer las divisas al país y eventualmente no volcarlas al sistema bancario argentino.
El creciente saldo negativo del turismo internacional, por el doble efecto de las facilidades extremas para comprar divisas con ese y otros objetivos, además de los altísimos costos locales a consecuencia de la virtual dolarización de nuestra economía y de la imparable inflación que nos castiga.
El descomunal endeudamiento externo se utilizó para financiar los crecientes e imparables (dentro de este esquema dogmático neoliberal) déficits gemelos. En lo interno, se opera una gigantesca transferencia de recursos, no solo al exterior, sino interna a favor de la oligarquía tradicional y de las nuevas oligarquías
especuladoras, financieras, petroleras-gasíferas, mineras y otras.
Claramente se busca “domesticar” a los asalariados, en base a la
desocupación creciente y a la miseria que se instala en todas partes.
En lo geopolítico, un objetivo declarado es la pérdida total de soberanía, buscándose la resignación al rol de colonia dócil, para luego fragmentarnos territorial y políticamente como es el claro objetivo de los poderes globalizadores
transnacionales. En esto juegan fuertemente los factores de la colonización cultural extrema, que incluso llevan a que supuestos “patriotas” veteranos de guerra, retirados y proceseros varios, hayan apoyado y sigan apoyando estas tropelías en grado superlativo que se perpetran y profundizan día a día.
Más allá de la suma de desajustes e improvisaciones múltiples, de evidentes tironeos entre los distintos grupos de poder que cuentan con sus CEOs abulonados en diversos ministerios y otros sectores del Poder (incluyendo en el concepto a parte del Poder Legislativo, a sectores impresentables del Poder Judicial, así como a la –aparentemente- monolítica prensa adicta y/o subordinada, a dirigentes “opositores” tibios y gremialistas “suaves y amistosos”); más allá de groseros errores de cálculo y de gruesas falencias en los análisis estratégicos; pese a todo eso cabe afirmar que la CEOcracia neoliberal implementó un plan “exitoso”.
Es “exitoso” pues está cumpliendo su objetivo básico que es practicar a rajatabla y sin atisbo de misericordia, la política de tierra arrasada, con mayor ferocidad y destruyendo hasta los cimientos todo atisbo de desarrollo, dignidad nacional y justicia social, para reinstalar el feudalismo oligárquico campero del siglo XIX; y como objetivo de máxima, convirtiéndonos en un Estado inviable para luego perpetrar la disolución nacional.
El brutal plan de acciones destructivas abarca todas las áreas económicas, sociales y políticas, y sería excesivamente extenso mencionar todo lo que se está destruyendo, como una gigantesca topadora que arrasa con todo…o con casi todo,
Así es pues permite enriquecerse sin límites al centenar o poco más de familias de la “rancia” oligarquía vacuna-sojera; a sus pocas ramificaciones en las provincias; y sobre todo a los sectores concentrados manejados casi excluyentemente por capitales transnacionales, como las energéticas, la minería, los pools sojeros, los Bancos y financieras; y los especuladores e intermediarios de importaciones, fugas de divisas y otras actividades similares; por no mencionar actividades claramente ilegales como la droga, que parece estar en auge, como lo probarían sus personeros instalados en algunos municipios y posiblemente en cargos de mayores relevancias.
Lo que están destruyendo es la Argentina Industrial, Tecnológica,
Socialmente Justa con preeminencia de clase media (hoy en franca extinción), con amplio acceso a la Instrucción Pública y con buena e incluso muy buena cobertura en Salud Pública, además con Dignidad Nacional y Proyección Geopolítica Internacional.
Dicho más claramente, nos llevan a los empujones a aquella Argentina semi feudal y colonia económica británica, que éramos desde la segunda mitad del siglo XIX, con muy pocos gobiernos posteriores que no se subordinaron e intentaron nuestra real independencia político – económica.
La miseria y la desocupación crecientes, aumentan la tensión social que no encuentra eco en algunas dirigencias no acordes a las crueles circunstancias actuales, pudiendo producirse estallidos sociales, que el gobierno neoliberal demuestra estar decidido a reprimir como sea.
Este plan económico que siguen aplicando a rajatabla, ahora con la
pretendida subordinación total a las genocidas directivas del FMI, es totalmente inviable, salvo que se acepte pasivamente la disolución nacional.
Ya no se trata de formalidades democráticas que esconden un régimen apátrida y represivo. Se trata de defender los Intereses Nacionales, gravemente afectados tras durísimos dos años y medio de destrucción sistemática.
No se puede seguir permitiendo pasivamente que sigan aplicando un plan económico que nos lleva al caos, la miseria y la destrucción total; mientras se apropian de nuestras riquezas y nos subordinan a los dictados de la Banca transnacional y las conveniencias de las potencias neocolonialistas y sus aliados menores.
Y no se trata de frases destituyentes ni mucho menos. El propio gobierno CEOcrático neoliberal está creando e incrementando las siniestras condiciones de ingobernabilidad total, en un marco de caos socio económico y de pérdida creciente y hoy casi total de todo atisbo de soberanía.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
Hoy ya no pueden seguir mintiendo con el cuento de “la pesada herencia” (que por cierto era la gran herencia un país desendeudado, en crecimiento, industrializado, con desarrollos tecnológicos importantes, con importantes obras públicas en ejecución, con una clara línea de acción geopolítica soberana, con desocupación a la baja, etc.); no, hoy se ve claramente que el desastre generalizado actual es directa consecuencia del accionar del actual gobierno, de crudo y apátrida corte neoliberal.
A todo eso, que no es poco por supuesto (malicia y dogmatismo neoliberal, encorsetando al país en un modelo que no solo nos queda muy chico, sino que es claramente nocivo), se le agregan dosis mayúsculas de impericia, improvisaciones y notorias faltas de coordinación entre la CEOcracia apátrida gobernante, en la cual cada uno evidencia actuar en función de los intereses de su grupo empresario, sin importarles nada el Interés Nacional; y peor aun, dando muestras claras de operar para forzar al como sea la disolución nacional.
Los déficits gemelos (presupuestario y de la Balanza Comercial), fueron provocados adrede, por un conjunto desenfrenado y desmadrado de irracionales medidas macroeconómicas, a saber:
El aumento exponencial del déficit presupuestario
Abrupta anulación o reducciones drásticas de las retenciones a las exportaciones de soja y cereales; así como a las exportaciones de la minería.
Bajas en los impuestos a autos importados de alta gama, al champagne, en el Impuesto Sobre los Bienes Personales, y en general, a los impuestos que gravan a los sectores socio - económicos de mayores ingresos.
Modificaciones legales que permitieron a La Banca (básicamente extranjera) incrementar fuertemente sus utilidades, encareciendo todas las operatorias y promoviendo la timba financiera, de la cual la operatoria de las LEBACs es el más nocivo instrumento.
Se llenó la administración pública de “ñoquis gourmet”, con parientes, amigos, amantes y allegados de los CEOcratas, todos con sueldos altísimos, incluso inventando cargos insólitos (como la Dirección Nacional de Movilidad en Bicicleta), mientras se echó brutalmente a científicos, personal técnico calificado y otros, como parte del desguace en perpetración del Estado Argentino.
Estas medidas, y varias otras más, provocaron un fuerte crecimiento del déficit presupuestario nacional, el cual con malicia o irracionalidad, se financió con deuda externa, en divisas. O sea transformaron deuda interna en pesos, a deuda externa en dólares.
El descomunal déficit de la Balanza de Pagos.
Entre muchas causas, intencionalmente perpetradas, cabe acotar.
La apertura comercial indiscriminada, que nos convirtió no solo en importadores netos de cuantos bienes manufacturados existen (muchos de los cuales se fabrican o fabricaban en Argentina), sino también en importadores de alimentos, como manzanas y vinos chilenos, cerdos de Dinamarca y EEUU y un larguísimo etcétera.
El aluvión de automotores importados, que pega fuertemente en la industria nacional y aumenta la sangría de divisas, incrementada por los cierres de autopartistas nacionales, lo que aumenta los porcentajes de insumos importados en los automotores producidos localmente.
Las dificultades crecientes para exportar bienes industriales, a consecuencia de la sobrevaluación de nuestra moneda, conseguida en base a la creciente inflación que licuó los efectos de las abruptas devaluaciones, convertidas solo en negocios fáciles de los especuladores financieros, varios de ellos en el gobierno, tal como se señaló con precisión en casos de ejecutivos de Bancos y entes financieros extranjeros puestos a ministros y otros altos cargos.
Las facilidades financieras de todo tipo para la fuga de divisas y operaciones financieras meramente especulativas; las “libertades” (libertinajes) que permiten a los grandes exportadores no traer las divisas al país y eventualmente no volcarlas al sistema bancario argentino.
El creciente saldo negativo del turismo internacional, por el doble efecto de las facilidades extremas para comprar divisas con ese y otros objetivos, además de los altísimos costos locales a consecuencia de la virtual dolarización de nuestra economía y de la imparable inflación que nos castiga.
El descomunal endeudamiento externo se utilizó para financiar los crecientes e imparables (dentro de este esquema dogmático neoliberal) déficits gemelos. En lo interno, se opera una gigantesca transferencia de recursos, no solo al exterior, sino interna a favor de la oligarquía tradicional y de las nuevas oligarquías
especuladoras, financieras, petroleras-gasíferas, mineras y otras.
Claramente se busca “domesticar” a los asalariados, en base a la
desocupación creciente y a la miseria que se instala en todas partes.
En lo geopolítico, un objetivo declarado es la pérdida total de soberanía, buscándose la resignación al rol de colonia dócil, para luego fragmentarnos territorial y políticamente como es el claro objetivo de los poderes globalizadores
transnacionales. En esto juegan fuertemente los factores de la colonización cultural extrema, que incluso llevan a que supuestos “patriotas” veteranos de guerra, retirados y proceseros varios, hayan apoyado y sigan apoyando estas tropelías en grado superlativo que se perpetran y profundizan día a día.
Más allá de la suma de desajustes e improvisaciones múltiples, de evidentes tironeos entre los distintos grupos de poder que cuentan con sus CEOs abulonados en diversos ministerios y otros sectores del Poder (incluyendo en el concepto a parte del Poder Legislativo, a sectores impresentables del Poder Judicial, así como a la –aparentemente- monolítica prensa adicta y/o subordinada, a dirigentes “opositores” tibios y gremialistas “suaves y amistosos”); más allá de groseros errores de cálculo y de gruesas falencias en los análisis estratégicos; pese a todo eso cabe afirmar que la CEOcracia neoliberal implementó un plan “exitoso”.
Es “exitoso” pues está cumpliendo su objetivo básico que es practicar a rajatabla y sin atisbo de misericordia, la política de tierra arrasada, con mayor ferocidad y destruyendo hasta los cimientos todo atisbo de desarrollo, dignidad nacional y justicia social, para reinstalar el feudalismo oligárquico campero del siglo XIX; y como objetivo de máxima, convirtiéndonos en un Estado inviable para luego perpetrar la disolución nacional.
El brutal plan de acciones destructivas abarca todas las áreas económicas, sociales y políticas, y sería excesivamente extenso mencionar todo lo que se está destruyendo, como una gigantesca topadora que arrasa con todo…o con casi todo,
Así es pues permite enriquecerse sin límites al centenar o poco más de familias de la “rancia” oligarquía vacuna-sojera; a sus pocas ramificaciones en las provincias; y sobre todo a los sectores concentrados manejados casi excluyentemente por capitales transnacionales, como las energéticas, la minería, los pools sojeros, los Bancos y financieras; y los especuladores e intermediarios de importaciones, fugas de divisas y otras actividades similares; por no mencionar actividades claramente ilegales como la droga, que parece estar en auge, como lo probarían sus personeros instalados en algunos municipios y posiblemente en cargos de mayores relevancias.
Lo que están destruyendo es la Argentina Industrial, Tecnológica,
Socialmente Justa con preeminencia de clase media (hoy en franca extinción), con amplio acceso a la Instrucción Pública y con buena e incluso muy buena cobertura en Salud Pública, además con Dignidad Nacional y Proyección Geopolítica Internacional.
Dicho más claramente, nos llevan a los empujones a aquella Argentina semi feudal y colonia económica británica, que éramos desde la segunda mitad del siglo XIX, con muy pocos gobiernos posteriores que no se subordinaron e intentaron nuestra real independencia político – económica.
La miseria y la desocupación crecientes, aumentan la tensión social que no encuentra eco en algunas dirigencias no acordes a las crueles circunstancias actuales, pudiendo producirse estallidos sociales, que el gobierno neoliberal demuestra estar decidido a reprimir como sea.
Este plan económico que siguen aplicando a rajatabla, ahora con la
pretendida subordinación total a las genocidas directivas del FMI, es totalmente inviable, salvo que se acepte pasivamente la disolución nacional.
Ya no se trata de formalidades democráticas que esconden un régimen apátrida y represivo. Se trata de defender los Intereses Nacionales, gravemente afectados tras durísimos dos años y medio de destrucción sistemática.
No se puede seguir permitiendo pasivamente que sigan aplicando un plan económico que nos lleva al caos, la miseria y la destrucción total; mientras se apropian de nuestras riquezas y nos subordinan a los dictados de la Banca transnacional y las conveniencias de las potencias neocolonialistas y sus aliados menores.
Y no se trata de frases destituyentes ni mucho menos. El propio gobierno CEOcrático neoliberal está creando e incrementando las siniestras condiciones de ingobernabilidad total, en un marco de caos socio económico y de pérdida creciente y hoy casi total de todo atisbo de soberanía.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
lunes, 11 de junio de 2018
RECORDANDO A UN GENERAL DE LA PATRIA
En rigor cabe recordar a dos patriotas a carta cabal, quienes pusieron sus vidas y sus mejores esfuerzos a favor de la patria, con acciones concretas dotadas de muy preclara visión estratégica y nociones muy precisas de Grandeza Nacional.
Cada uno de ellos tuvo el doble rol de ser General e Ingeniero, y ambos sumaron sus esfuerzos y sus insobornables sentimientos de patriotismo, para fortalecer la economía nacional desde el muy estratégico Sector Energético, al cual con toda lógica vieron como la piedra basal desde la cual se fortalecería todo el país y se desarrollaría nuestra industria, nuestra tecnología, y se avanzaría decididamente hacia la debida integración territorial plena; a la vez que concibieron el concepto de Patria Grande (tal vez sin llamarlo así) al proyectar sus claras acciones a todo el amplio espectro de Íbero América, e incluso al mundo, pues sus nombres y sus acciones sirvieron de ejemplo para los desarrollos de las empresas petroleras estatales de nuestras naciones hermanas y de otras incluso del mundo industrializado, como el ENI de Italia, por citar un caso.
Más aun, YPF pasó a ser el modelo y la referencia obligada de todas las empresas petroleras estatales que se constituirían en las décadas siguientes, rompiendo el nefasto oligopolio de las petroleras anglosajonas nucleadas en “Las Siete Hermanas”, como las definió Enrico Mattei en los años ’50, luego del inicialmente secreto pacto de Achnacarry, perpetrado en 1928, con el que se constituyó formalmente el oligopolio citado.
YPF se fortaleció a partir del accionar de Enrique Mosconi y su principal colaborador, Alonso Baldrich, constituidos en ejemplos de Generales de la Patria; concepto totalmente diferente al de vulgares Generales de empresa, como genialmente los definió a los Generales proceseros y a toda la caterva de generalotes (y Almirantes y Brigadieres) liberales y por ende apátridas, el historiador revisionista y gran luchador del Pensamiento Nacional, el Dr. José María Rosa.
Ambos patriotas, como tantos más en nuestra turbulenta historia, sufrieron persecuciones encarnizadas, e incluso cárcel en el caso de Baldrich, claramente por el “delito” de ser leales a la Patria y a sus elevados e insobornables ideales.
La metodología de persecuciones encarnizadas, destierros, asesinatos y todo tipo de presiones, que son la constante de gobiernos apátridas y entreguistas de nuestra soberanía y nuestros recursos, los describí en mi libro Tormentosa Argentina, al cual me remito (http://caoenergia.blogspot.com/), en mérito a la brevedad.
Hay coincidencia prácticamente unánime entre los historiadores (excepto los que la juegan de tinterillos del establishment), definiendo que el golpe de Estado de 1930 “tuvo fuerte olor a petróleo”, pues la pujante YPF molestaba a las dos petroleras anglosajonas, que no querían competencia y pretendían volver a vender combustibles y lubricantes, según precios internacionales, para multiplicar sus ganancias, en vez de ajustarse a los mucho menores costos de producción de Argentina.
El 4 de junio se cumplió un nuevo aniversario del paso a la inmortalidad del patriota General Ingeniero Enrique Mosconi.
Ante el feroz lavaje y colonización cultural perpetrado en Nuestras Fuerzas Armadas desde 1955 en adelante, acentuado desde 1962 y 1976, es casi seguro que los nombres señeros de Mosconi y Baldrich son totalmente desconocidos para la mayoría de los suboficiales, y muy poco conocidos para muchos oficiales, tan afectados y confusos a consecuencia de la aplicación de la doctrina de la seguridad nacional, del liberalismo rampante y de la historia mitrista que se imparte casi sin excepción en los institutos de formación militar. ¡Por algo uno de ellos homenajea al fusilador funcional a los británicos Pedro Eugenio Aramburu!
Prueba irrefutable de lo expuesto en el párrafo anterior, son los pesados y densos silencios ante las maniobras de entrega de soberanía y de destrucción nacional que con desparpajo implementan día a día los neoliberales hoy enquistados en el poder formal de Argentina.
Similares grados de desconocimiento de la Historia Argentina y del Pensamiento Nacional, suelen adolecer los sectores “progres”, usualmente fervorosos adictos a causas prearmadas por los centros del poder mundial, como el ultra ecologismo, el feminismo a niveles de paroxismo, la doctrina del género y otras de similares tenores. Suelen referenciar así sea superficialmente a Gramsci, a Marx y al Che, entre otros; pero usualmente desconocen o desprecian a referentes del Pensamiento Nacional, bajo el fácil y multifuncional calificativo de “fachos”, que muchos de ellos ni siquiera saben definir bien.
Vaya este recordatorio y los mayores respetos para los patriotas Mosconi y Baldrich, tan olvidados hoy en día.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
En rigor cabe recordar a dos patriotas a carta cabal, quienes pusieron sus vidas y sus mejores esfuerzos a favor de la patria, con acciones concretas dotadas de muy preclara visión estratégica y nociones muy precisas de Grandeza Nacional.
Cada uno de ellos tuvo el doble rol de ser General e Ingeniero, y ambos sumaron sus esfuerzos y sus insobornables sentimientos de patriotismo, para fortalecer la economía nacional desde el muy estratégico Sector Energético, al cual con toda lógica vieron como la piedra basal desde la cual se fortalecería todo el país y se desarrollaría nuestra industria, nuestra tecnología, y se avanzaría decididamente hacia la debida integración territorial plena; a la vez que concibieron el concepto de Patria Grande (tal vez sin llamarlo así) al proyectar sus claras acciones a todo el amplio espectro de Íbero América, e incluso al mundo, pues sus nombres y sus acciones sirvieron de ejemplo para los desarrollos de las empresas petroleras estatales de nuestras naciones hermanas y de otras incluso del mundo industrializado, como el ENI de Italia, por citar un caso.
Más aun, YPF pasó a ser el modelo y la referencia obligada de todas las empresas petroleras estatales que se constituirían en las décadas siguientes, rompiendo el nefasto oligopolio de las petroleras anglosajonas nucleadas en “Las Siete Hermanas”, como las definió Enrico Mattei en los años ’50, luego del inicialmente secreto pacto de Achnacarry, perpetrado en 1928, con el que se constituyó formalmente el oligopolio citado.
YPF se fortaleció a partir del accionar de Enrique Mosconi y su principal colaborador, Alonso Baldrich, constituidos en ejemplos de Generales de la Patria; concepto totalmente diferente al de vulgares Generales de empresa, como genialmente los definió a los Generales proceseros y a toda la caterva de generalotes (y Almirantes y Brigadieres) liberales y por ende apátridas, el historiador revisionista y gran luchador del Pensamiento Nacional, el Dr. José María Rosa.
Ambos patriotas, como tantos más en nuestra turbulenta historia, sufrieron persecuciones encarnizadas, e incluso cárcel en el caso de Baldrich, claramente por el “delito” de ser leales a la Patria y a sus elevados e insobornables ideales.
La metodología de persecuciones encarnizadas, destierros, asesinatos y todo tipo de presiones, que son la constante de gobiernos apátridas y entreguistas de nuestra soberanía y nuestros recursos, los describí en mi libro Tormentosa Argentina, al cual me remito (http://caoenergia.blogspot.com/), en mérito a la brevedad.
Hay coincidencia prácticamente unánime entre los historiadores (excepto los que la juegan de tinterillos del establishment), definiendo que el golpe de Estado de 1930 “tuvo fuerte olor a petróleo”, pues la pujante YPF molestaba a las dos petroleras anglosajonas, que no querían competencia y pretendían volver a vender combustibles y lubricantes, según precios internacionales, para multiplicar sus ganancias, en vez de ajustarse a los mucho menores costos de producción de Argentina.
El 4 de junio se cumplió un nuevo aniversario del paso a la inmortalidad del patriota General Ingeniero Enrique Mosconi.
Ante el feroz lavaje y colonización cultural perpetrado en Nuestras Fuerzas Armadas desde 1955 en adelante, acentuado desde 1962 y 1976, es casi seguro que los nombres señeros de Mosconi y Baldrich son totalmente desconocidos para la mayoría de los suboficiales, y muy poco conocidos para muchos oficiales, tan afectados y confusos a consecuencia de la aplicación de la doctrina de la seguridad nacional, del liberalismo rampante y de la historia mitrista que se imparte casi sin excepción en los institutos de formación militar. ¡Por algo uno de ellos homenajea al fusilador funcional a los británicos Pedro Eugenio Aramburu!
Prueba irrefutable de lo expuesto en el párrafo anterior, son los pesados y densos silencios ante las maniobras de entrega de soberanía y de destrucción nacional que con desparpajo implementan día a día los neoliberales hoy enquistados en el poder formal de Argentina.
Similares grados de desconocimiento de la Historia Argentina y del Pensamiento Nacional, suelen adolecer los sectores “progres”, usualmente fervorosos adictos a causas prearmadas por los centros del poder mundial, como el ultra ecologismo, el feminismo a niveles de paroxismo, la doctrina del género y otras de similares tenores. Suelen referenciar así sea superficialmente a Gramsci, a Marx y al Che, entre otros; pero usualmente desconocen o desprecian a referentes del Pensamiento Nacional, bajo el fácil y multifuncional calificativo de “fachos”, que muchos de ellos ni siquiera saben definir bien.
Vaya este recordatorio y los mayores respetos para los patriotas Mosconi y Baldrich, tan olvidados hoy en día.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
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