jueves, 21 de febrero de 2019

RUMBO AL CAOS Y LA EXCLUSIÓN ENERGÉTICA
Argentina en claro rumbo de disolución nacional, es la dolorosa realidad en perpetración por el neoliberalismo hoy cercano a tomar por asalto la suma del Poder Público, que por cierto el pueblo no le ha concedido.
En el confuso contexto de destrucción generalizada, operado con clara premeditación y alevosía por los personeros de la CEOcracia claramente apátrida, las distorsiones y malformaciones que están instalando y acentuando en el estratégico Sector Energético, pasan desapercibidas para el común de la gente.
La pobreza energética en grados más que preocupantes, y otros serios condicionantes que se acentúan rápidamente, parecen desconocidos para la mayoría de los comunicadores sociales, aun aquellos pocos que buscan difundir la dolorosa realidad, no solo los que practican la acomodaticia o mercenaria praxis de servir de pantalla que oculte el desastre generalizado con ribetes de genocidio económico que se perpetra y acentúa a diario.
El tema es tan amplio y complejo, que para tratarlo exhaustivamente se necesitaría una obra enciclopédica, pero en una breve síntesis se señalan seguidamente varios de los más preocupantes hechos e indicadores, que muestran silenciosa pero claramente, el rumbo directo al caos energético al cual conducen a Argentina; priorizando negociados financieros rápidos y descomunales, a costa del futuro y del presente nacional.
 La parálisis de obras públicas es prácticamente total, acorde al modelo destructivo y severamente regresivo implementado. Es decir que no se repone infraestructura desgastada, ni se cubre el mero crecimiento vegetativo de la población con la mínima extensión de imprescindibles inversiones, ni menos aun se planifica nada a corto, mediano ni largo plazo. En Energía, como en otros sectores económicos y sociales, Argentina es hoy un barco al garete, ya haciendo agua por haber comenzado a embestir arrecifes de creciente peligrosidad, mientras las clases altas con su inepto y malicioso capitán, siguen de fiesta con total irresponsabilidad.
 Como la desenfrenada orgía financiera es una aspiradora de fondos que intencionalmente provoca una acentuada anemia económico – financiera en los demás sectores de la economía, les sobran falaces excusas para paralizar todas las inversiones, incluyendo en ese degüello masivo de proyectos de desarrollo energético aun a aquellos que contaban con muy convenientes financiaciones del exterior, por caso las tres centrales nucleares con financiaciones de China y Rusia; las dos grandes hidroeléctricas en el Río Santa Cruz, con financiación china; la imprescindible hidroeléctrica Chihuido I (necesaria para dar seguridad operativa a Cerros Colorados y proteger el Alto Valle del Río Negro) con financiación rusa; la proyectada planta química de Dioxitek en Formosa, para proveer insumos básicos para el Sector Nuclear; el irresponsable abandono de obras y cancelación del GASNEA; las abortadas terminaciones de los ciclos combinados en grandes centrales a gas construidas por El Estado Nacional, en las riberas del Paraná; no se termina la central carbonífera de Río Turbio, por excusas indefendibles; por citas los casos más relevantes.
 El Estado Nacional, ausente para exigir nada a socios o amigos del poder, no hace cumplir las inversiones imprescindibles, a empresas como EDENOR, EDESUR Y EDELAP, las que con los tarifazos brutales no pueden excusarse por falta de fondos, los que claramente se destinan a retribuciones a accionistas, previsiblemente para alimentar la timba financiera y la fuga de capitales. Mientras, los sufridos usuarios soportan cortes del servicio y otras penurias varias, mientras caen en la miseria energética por las impagables facturas.
 Las empresas provinciales de energía y las cooperativas eléctricas, ahogadas por las tenazas de los tarifazos y las caídas del consumo, no pueden financiar las inversiones, buena parte de las cuales antes eran bancadas por el Estado Nacional activo, lejos del Estado ausente del neoliberalismo apátrida.
 La matriz energética nacional, desde larga data, acorde a sucesivos gobiernos del establishment liberal que nos desmanejaron, acusa una patológica dependencia de los combustibles fósiles, en particular gas y petróleo. Este gobierno la está acentuando, peligrosa e irracionalmente.
 El tema de las “energías renovables”, amañadamente manejado adrede, es un currazo gigantesco, en el cual incluso hubo una difundida operación de pase de manos efectuada por una empresa vinculada al propio presidente. Todo el tema forma un engaño de grandes proporciones, fogoneado por poderosas ONGs transnacionales, del sector ultra ecologista y con evidentes vinculaciones con intereses de petroleras, gasíferas y del propio sector de fabricantes, vendedores e intermediarios de energías eólica, solar y otras. Son energías de muy baja calidad, pues son intermitentes, por lo que no son aptas para operar como energías de base de ningún sistema eléctrico integrado; y precisamente por esa característica negativa, necesitan operar con una central convencional a gas o petróleo como respaldo permanente, o sea funcionando, para estabilizar la tensión y “tapar los baches” de imprevistas paradas o caídas de voltaje. Los contratos que se están rubricando en Argentina, tienen características prebendarias a favor de los inversores y muy negativas para los usuarios y para el Estado Nacional. Tarifas dolarizadas e indexadas, exenciones impositivas y ventajas leoninas de todo tipo, incluyendo en estas últimas a la prioridad total para vender sus producciones, sin importar que sus precios sean superiores a los de otros tipos de generaciones. ¡Y los factores del poder, vinculados a las “energías renovables” (de las que amañadamente excluyen a las hidroeléctricas de mediana y gran potencia), presionan para que irracionalmente, la matriz eléctrica argentina se base en este tipo de energías, sin considerar ni sus serias deficiencias técnicas ni sus altos costos operativos finales!
 En los años ’90, Repsol y otras empresas extranjeras, se dedicaron frenéticamente a “hacer caja” con las importantes reservas de petróleo y gas que la estatal YPF había atesorado a lo largo de décadas de tareas de prospección, agotándolas y dejándonos sin los hidrocarburos y sin la divisas, que directamente se liquidaban fuera del país. Cuando se descubrió el gran yacimiento gasífero de Loma de la Lata, los lenguaraces de siempre afirmaron que pasábamos a ser un país gasífero, siendo que en realidad éramos un país con gas. Pero el “ordeñe” desenfrenado de esas reservas, mediante ocho gasoductos a Chile, Brasil y Uruguay, nos dejó sin las mismas en pocos años.
 Ahora se repite una historia con muchas similitudes, habilitándose presurosamente exportaciones de gas subsidiadas a Chile y Uruguay, y por barcos vía Bahía Blanca hacia otros destinos, mientras se retacea el abastecimiento al mercado interno, por falta de inversiones en gasoductos y por los incrementos descomunales de las tarifas.
 El tema tarifario, en particular de la energía eléctrica, los combustibles líquidos, del gas (natural y envasado), de los servicios de agua y cloacas, hacen que los mismos pasen a ser prohibitivos para amplios sectores de nuestra castigada población. Es de recordar que la energía eléctrica es un insumo primordial para prestar los servicios públicos de agua potable y cloacas. Evidentemente, para los neoliberales, apresurados para “hacer caja” en sus empresas vinculadas prestadoras de esos servicios, el acceso a los mismos dejó de ser un derecho social para pasar a ser un privilegio para pocos, cada vez menos, pues muchos no pueden afrontar las leoninas tarifas en continuos aumentos desmesurados.
 Debe enfatizarse que las muy necesarias inversiones en ampliaciones de infraestructuras energéticas y en reposición de las existentes, salvo poquísimos casos, brillan por sus ausencias en el actual período de gobierno, previéndose serias carencias en el corto y mediano plazo.
Todo eso es no solo preocupante, es muy negativo, y el tema no se agota en ese breve listado.
Nos llevan a los empujones de mínima a un modelo feudal como el del mitrismo del siglo XIX, y de máxima a la disolución nacional, si no se los impedimos. Los hechos lo demuestran palmariamente.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

domingo, 17 de febrero de 2019

EL NEA MARGINADO Y SEVERAMENTE PERJUDICADO
Desde los albores de la nacionalidad, los gobiernos de corte unitario, han marginado y perjudicado a todas las provincias excluidas del “núcleo duro” de la privilegiada y excluyente Pampa Húmeda y sus proyecciones en la zona central continental de nuestro territorio.
Tan solo los antecedentes históricos de este tema demandarían un artículo que aunque resumido en su contenido, abarcaría varias páginas.
Dejando para otra oportunidad, en mérito a la brevedad, el análisis histórico de la marginación y exclusión a la cual fue sometido el NEA (Nord Este Argentino), así como La Mesopotamia, se evalúan acá las principales acciones negativas perpetradas por el actual gobierno neoliberal, el cual claramente busca como objetivo de máxima la disolución nacional, y como mínimo nuestra forzosa regresión a aquella miserable realidad de feudalismo campero de economía patológicamente primaria (no industrializada y carente de desarrollos tecnológicos propios) subordinado a Gran Bretaña, que fue el medio siglo largo del mitrismo.
Cabe precisar que la subordinación explícita y vergonzosa perpetrada respecto al Poder Financiero Transnacional, a las Potencias Atlantistas, y de estas principalmente respecto a Gran Bretaña y EEUU; causa la descomunal crisis generalizada actual.
En el presente contexto neoliberal y de unitarismo recargado, el NEA es, posiblemente más aun que La Patagonia, la región más postergada y afectada.
Analicemos.
 El Plan Belgrano no fue más que una declaración grandilocuente de obras que ni siquiera se comenzaron, puro humo como tantas promesas de campaña. Y el representante de Misiones ante el Plan Belgrano ni siquiera esbozó una mínima protesta, ante la cancelación total del mismo con sus secuelas muy negativas para esta provincia. Tampoco trascendió que otros representantes provinciales se hayan quejado por el abortamiento masivo de las obras prometidas.
 El ferrocarril mesopotámico (ex General Urquiza) fue totalmente excluido de los planes de obras (planes que igual no se cumplen). Sus vías e infraestructuras no fueron reparadas, y el tramo norte del mismo hoy está en pésimas condiciones, no siendo operativo. Por ese motivo, Misiones y el norte de Corrientes, dependen exclusivamente del transporte de cargas por camiones, mucho más costoso. Eso agravado por los descomunales aumentos de los combustibles, peajes, etc.
 Del transporte fluvial, el más económico por lejos, ni se habla. Mientras, Paraguay usufructúa los ríos para canalizar sus exportaciones e importaciones.
 El Gasoducto del NEA (GASNEA), fue totalmente cancelado, incluso abandonándose muchos kilómetros de la red troncal ya instalados, argumentándose que se usarán como depósitos de gas. La exclusión del vital servicio es prácticamente total, para Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones, así como para parte del norte de Santa Fe. ¡A los neoliberales no les importan ni la integración territorial ni el desarrollo socio económico!
Además desprecian todo principio geopolítico de soberanía.
 El nuevo puente planificado para reforzar las conexiones entre Resistencia y Corrientes capital, fue totalmente cancelado. El existente, construido a comienzos de los años ’70, es claramente insuficiente. Las urgencias financieras, producto del descomunal endeudamiento para financiar la fuga de capitales, la bicicleta financiera y el desorden mayúsculo presupuestario, son las excusas para postergar toda obra estratégica e impulsora del desarrollo.
 Los dos puentes colapsados por falta de mantenimiento, agravado eso por las fuertes lluvias, caídos hace más de dos años, en la Ruta Nacional Nro. 12, continúan sin reponerse, con simples y precarios puentes Bayley como reemplazos provisorios. Eso complica las conexiones entre Corrientes Capital con Posadas (al norte) y con Paraná (al sur), las tres capitales de la Mesopotamia. Inacción prácticamente total del gobierno neoliberal actual.
Son los puentes sobre los arroyos Iribú Cuá (el primero en colapsar, cerca de Itá Ibaté) y Guazú (cerca de Esquina). Este último ocasionó una víctima fatal, culpándose del hecho tan solo a dos agentes policiales, no a las autoridades provinciales y nacionales, que parecen brillar por sus ausencias.
 Se cancelaron totalmente los estratégicos y muy importantes proyectos hidroeléctricos de Corpus, Garabí y Panambí, que hubieran potenciado mucho las economías de Misiones y Corrientes, además de proveer enormes masas de energía limpia a menores precios, con potenciales importantes regalías para esas dos provincias. Todo a la medida de los fuertes intereses vinculados con el petróleo y el gas, hoy claramente operando desde el gobierno nacional.
 Las construcciones de autovías sobre la Ruta Nacional Nro. 12, entre Posadas e Iguazú, y sobre la Ruta Nacional Nr. 105, entre Posadas y San José, se han ralentizado mucho, muy diferente al rápido ritmo de obra de años anteriores. Hubo varios accidentes mortales, que en buena parte son consecuencia directa de la no terminación de esas autovías, hoy imprescindibles por el alto flujo de tránsito y la inexistencia de rutas alternativas.
 Se anuló el rol integrador y promotor del desarrollo, que había asumido la Entidad Binacional Yacyretá, que había desarrollado un plan de desarrollo regional, similar al que Brasil concreta en los entornos de sus grandes hidroeléctricas, como Itaipú, Itá y otras. Eso provoco sensibles disminuciones en los planes de obras en la región, como el señalado en el ítem precedente.
 Chaco, el norte de Santa Fe y Corrientes, soportaron grandes y muy perjudiciales inundaciones, ante la inacción total de gobierno nacional, al no planificar ni menos ejecutar obras que en el futuro impidan o minimicen esas catástrofes.
 Todas las economías provinciales del NEA, soportan en forma muy dolorosa la crisis económica nacional autoinfligida por el neoliberalismo dogmático del gobierno nacional, con secuelas de caída del PBI, aumento de la desocupación, del hambre y de la exclusión social.
Lo notable resulta el silencio total de las dirigencias políticas, gremiales, empresariales, académicas, etc., como si estuvieran anestesiadas o amordazadas, fenómeno negativo en el que incide mucho la cerrada cobertura mediática manipulada por el gobierno nacional para acallar o impedir todo tipo de críticas.
Y peor aun, ciertos sectores de las “progresías”, con confusas consignas impuestas desde los centros del poder mundial (como el abortismo, el feminismo ultra, el indigenismo irracional y odiador, el ecologismo cavernario y otras similares), en muchos casos en línea con ideologías anarquista, trotskista, neomarxista o similares; a sabiendas o sin ser conscientes, juegan de claques de los personeros del neoliberalismo apátrida, que nos conduce a los empujones a la disolución nacional.
A la vez, curiosamente (o no tanto), en sus profundas confusiones
conceptuales, los patrioteros de bandera siguen sin razonar nada, en la irracional postura de considerarse “muy nacionalistas” y avalar políticas económicas perniciosas y antinacionales, como las de los neoliberales hoy en el poder. Otros uniformados, de mentalidad procesera, directamente asumen la subordinación mental a los dictados de las potencias anglosajonas, tan severo ha sido el proceso de limado neuronal de los cursos de la Escuela de las Américas y similares.
Completando el desquicio, sectores de la clase media e incluso medias – bajas, no salen de la repetición mecánica de mentirosas consignas instaladas por los medios manipulados por los poderes financieros que nos empujan a la disolución nacional.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

sábado, 9 de febrero de 2019

VENEZUELA COMO EJE DE LA GEOPOLÍTICA CONTINENTAL
Venezuela tomó la entidad de un tema geopolítico de primer nivel, y no solo por la importancia propia de la hermana República Bolivariana (que por cierto la tiene y potencialmente mucho más), sino por todos los actores de primer nivel que se involucraron abierta o sutilmente, por otros actores menores de reparto, y por marionetas dóciles que la juegan de cuzquitos que ladran al amparo del mandamás del barrio.
El tema es muy complejo, y para abarcarlo todo, el análisis debería ser muy extenso, y seguramente unos cuantos pormenores están ocultos o no totalmente visibles, para los que no manejamos informaciones reservadas.
Como contexto general, está claro que las dos primeras potencias anglosajonas quieren volver a tener a Íbero América y El Caribe totalmente alineado, como patio trasero de EEUU y como subordinado al poder financiero transnacional con sede en Londres, ambas potencias además con sus respectivos brazos armados amenazantes y listos para intervenir, como última alternativa, si otras acciones previas no surten el efecto de sumisión total, que es el deseado por los anglosajones y sus socios de las Potencias Atlantistas. En forma más abierta las amenazas de EEUU y con la clásica sutileza británica las del viejo imperio.
La geopolítica mundial ha tenido cambios muy acentuados y con mucha rapidez en las últimas tres décadas, y se puede decir que dio un giro copernicano de 360º, volviendo a un contexto casi calcado al de los años ’80 pero con otros encuadres ideológicos.
En efecto, en el bloque “occidental”, hoy devenido en Atlantista, el liberalismo preconizado devino en neoliberalismo globalizante; mientras que las ex potencias comunistas hoy lideres del sector Continentalista,
ejecutan políticas de capitalismo de Estado, lejos de dictados marxistas y más bien afines a versiones de neokeynesianismo.
Ese giro copernicano tuvo varias instancias intermedias muy breves, medidas en términos históricos. De la vieja pugna entre las dos superpotencias, enmarcada en fuertes enfrentamientos ideológicos de comunismo – capitalismo, se pasó efímeramente al mundo unipolar con la caída de la URSS, para tan solo una década después emerger el mundo multipolar en la Era de los Grandes Bloques, en los que sobresalían EEUU, la resurgida Rusia de Putin (luego del desastre neoliberal de Yeltsin), la creciente y aparentemente imparable China, la también firmemente creciente India, y el mosaico ensamblado que es la Unión Europea; eso sin desmerecer otros actores importantes, como Japón, los Estados del Sur y Sudeste Asiático, Irán, Sudáfrica, Brasil, México y otros…y por allí asomaba Argentina, antes del desguace neoliberal actual.
En ese contexto, la UNASUR aspiraba a ser un gran bloque continental, de dimensiones similares a Rusia y con notorias potencialidades si se superaban resistencias y limitaciones, pero hoy parece arrojada al desván de lo desechable, dentro de la ola neoliberal que se instaló en casi toda Sudamérica.
Pero hoy el Mundo Multipolar pasó a ser una nueva versión del Mundo Bipolar existente hasta los años ’90, ahora conformado por dos grandes bloques de poder: las Potencias Atlantistas y las Potencias Continentalistas.
Las Potencias Atlantistas están encabezadas por EEUU, sumándose Canadá, la Unión Europea (con Gran Bretaña, Francia y Alemania como líderes del bloque), y Japón como integrante extrazona de la triada.
Las Potencias Continentalistas, basadas en “la gran isla mundial” que es Asia, y con proyecciones en la península que con relación al extenso continente oriental es la pequeña Europa, son primordialmente China y Rusia, además de India, Pakistán, Irán y la pléyade de países del sur y sudeste asiático, dentro de los que descolla la hoy bipolar Corea.
Si bien el comunismo como sistema económico ha desaparecido, la visible y durísima puja geopolítica entre Atlantistas y Continentalistas, tiene otro componente de primerísima importancia, en lo político – económico. Los Atlantistas tienen como mascarón de proa al neoliberalismo salvaje, que busca disolver los Estados Nacionales, y como conductores reales a los “capo mafia” de los grandes poderes financieros transnacionales. Claro que son un tipo muy particular de neoliberales, pues las “recetas” de Estado ausente las hacen obligatorias para los países que se subordinan a esas grandes potencias, mientras que esas mismas potencias practican un fuerte intervencionismo estatal, siendo hoy EEUU y la UE los ejemplos más paradigmáticos de ese doble discurso.
Las Potencias Continentalistas, claramente aplican planes económicos que pueden definirse como de Capitalismo de Estado, o sea con el Estado Nacional muy activo, promotor y rector de la economía nacional, en un marco que permite la propiedad privada, sujeta a los supremos Intereses Nacionales; o sea muy lejos del “libre mercado” salvaje del neoliberalismo. Eso con la característica que cada nación de este gran bloque geopolítico Continentalista, aplica su propia versión nacional de Capitalismo de Estado, claramente sin apegarse a ejemplos dogmáticos, como sí lo hacen en cambio los países subordinados al neoliberalismo salvaje de los Atlantistas.
Por lo precedente, sobre todo China y Rusia, son dos formidables escollos contra las maniobras de imposición del neoliberalismo y la consecuente globalización salvaje, pues cuidan sus respectivos mercados internos y a la vez apoyan a otros países que se resisten a ser sometidos a aquellos poderes financieros transnacionales y los dictados “democráticos” de los Atlantistas.
Por otra parte, cabe hacer la salvedad que tres de los líderes Atlantistas, EEUU -Gran Bretaña y Francia-, califican por sus accionares desde los pasados años ’90, como las Potencias Neocolonialistas del Siglo XXI, pues volvieron o enfatizaron las políticas de las cañoneras del siglo XIX, hoy remozadas con toda la parafernalia militar de última generación y los múltiples tipos de las guerras híbridas, guerras blandas y otras, como alternativas o prolegómenos a las agresiones de fuerza bruta o de militarismo descarnado.
En ese contexto, deben analizarse las sucesivas agresiones del Bloque Atlantista, contra todos los países que pudieron serles molestos o rebeldes a sus duras imposiciones. El listado desde los años ’90 es muy extenso, citándose los casos de Yugoeslavia, Iraq, Libia, los fraccionados países del Cuerno de África, todo el arco que comprendió la operación mediática – electrónica de la “primavera árabe”, las intervenciones armadas “pacificadoras” de Francia en algunas ex colonias del África Subsahariana, el polvorín a medio estallar de Ucrania, y las sempiternas violencias en Medio Oriente; sin olvidar el intervencionismo desembozado en Afganistán y en Siria, y los amagues de agresiones a Corea Del Norte. Agresiones estas últimas no concretadas por la capacidad nuclear y misilística del pequeño país asiático, con sus espaldas cubiertas por el gigante chino.
Tampoco cabe omitir el escenario del Mar de la China, en el cual las poderosas flotas de EEUU tienen enfrente al creciente poderío bélico de China, que no parece dispuesta a ceder espacios en este, “su” mar interior. En el Mar Negro, la presencia amenazante de EEUU fue puesta a prueba por la avanzada tecnología militar rusa, claramente conducida con visión estratégica.
Los sucesivos “parates” cuando no derrotas semi encubiertas que sufrió el bloque Atlantista en otros lugares del globo, parecen hacerle volver la vista a su patio trasero. De ahí la oleada neoliberal que parece dispuesta a arrasar con toda oposición en Íbero América y El Caribe.
De los seis puntos fuertes de la UNASUR (Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Uruguay y Venezuela), solo quedan dos, y la prolongada guerra híbrida que soporta Venezuela evidencia estar arreciando.
No son solo las enormes reservas de crudo, gas, oro, coltán y seguramente otras materias primas estratégicas…¡es la intención expresa de barrer todo vestigio del incómodo chavismo y sus ideales de independencia total de la Patria Grande!
De allí las desembozadas agresiones múltiples, que implican injerencias en cuestiones internas realizadas con alevosía, aunque se las disfrace de “humanitarias” o de “democráticas”; todo bajo el contexto del bloqueo económico que acentúa los desórdenes internos que seguramente en parte son producto de errores del gobierno que no logró superar el esquema rentístico mono exportador, pero también de esas presiones múltiples y de la caída de los precios del petróleo, las que no son casuales.
Aceptar y fogonear el injerencismo externo, por parte de los Macri, Bolsonaro y otros similares, no solo es aberrante, echando por tierra la consolidada Doctrina Drago y la larga trayectoria argentina opuesta al intervencionismo extranjero, sino que sienta un peligroso precedente para otras posibles agresiones potenciales en La Patagonia, la Triple Frontera de Iguazú, el Amazonas y otras áreas estratégicas, apetecidas por los Atlantistas y las grandes corporaciones transnacionales que operan bajo esa cobertura.
En Argentina causa vergüenza ajena el opinar de sectores apátridas reaccionarios, fogoneadores del “animémonos y vayan”, que contra el pensamiento sanmartiniano bolivariano de respeto mutuo e integración, quieren que nuestras tropas se sumen a una eventual agresión contra el país hermano.
No es casual que EEUU, la UE y sus aliados, apoyen al supuesto presidente destituyente auto juramentado en una plaza, en una maniobra caricaturesca; mientras los medios a su servicio ocultan los muchos países que apoyan la institucionalidad venezolana, su autodeterminación, y condenan las maniobras de descarada injerencia neocolonialista. En tanto parece una amenaza concreta el estallido de violencias generalizadas, bajo un modelo similar al perpetrado contra Siria, u otras variantes de agresiones.
Venezuela debe resolver el caso sin invasiones ni mandamases externos puestos en el papel de falsos salvadores y/ liberadores.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

miércoles, 30 de enero de 2019

URGE FRENAR EL SAQUEO Y LA DESTRUCCIÓN
Varios que tenemos conciencia y fundamentos acerca de lo pernicioso y destructivo que siempre resultan las “recetas” neoliberales, venimos exponiendo acerca de los destrozos generalizados y saqueos perpetrados en estos últimos tres años con total premeditación, alevosía e incluso con total desparpajo; casi se podría decir envalentonados ante las múltiples coberturas mediática, judicial, legislativa, y de operadores en las sombras o desembozados de la hidra de múltiples cabezas que es el “partido militar liberal”.
En los primeros tres sectores (periodismo, judicial y legislativo) hay honrosas excepciones, pareciendo no ocurrir lo mismo en el restante, el cual se encarga rápida y totalmente de excluir o aislar de su ámbito a los numéricamente minoritarios militares con clara Mentalidad Nacional, de forma tal de bloquear los accesos a todos los pensamientos no alineados (y alienados) con y por el liberalismo apátrida extremo.
Claramente existen otros apoyos al neoliberalismo que literalmente, se está llevando puesta a Argentina conduciéndonos a la disolución nacional; apoyos que son evidentes en ciertas apatías políticas y en notables ”mansedumbres” de algunos dirigentes gremiales, varios de los cuales parecería que reservaron sus combatividades para enfrentar otros tipos de gobiernos, en las antípodas del neoliberalismo salvaje que hoy padecemos.
Duele constatar como día a día nos endeudamos más y en gran escala, no cesan las quiebras de industrias, los cierres de comercios, se incrementa la pobreza y la miseria extrema, aumenta el desempleo, se pisotea la soberanía, todo ante la aparente total pasividad de grandes sectores de nuestra población, como si estuviera mentalmente anestesiada.
Lo que no consiguieron perpetrar mediante las complicidades legislativas de los sectores laxos o complacientes de la oposición meramente formal (bajo la excusa de “asegurar la gobernabilidad”), lo ejecutan haciendo uso y abuso de la figura de los DNU, decretos que no son por cierto de necesidad ni de urgencia, como no sea la urgencia de terminar de desguazar al país antes que el común de la gente reaccione.
Y para asegurarse voluntades o para impedir acciones concretas en contra, el uso discrecional de prebendas, los carpetazos y el látigo parecería metodología impuesta para evitar indocilidades.
Y para indóciles recalcitrantes o para saldar cuentas pendientes por haber pisado callos de “gente importante”, los encarcelamientos “preventivos” parecen ser otra de las metodologías alternativas, de un régimen que cada vez más se parece a un dictadura y cada día menos a una democracia.
En estos temas, como en otros, la Historia bien analizada es una guía muy precisa, que permite comparar y evaluar realidades, en su contexto real.
Ese gran analista de la Economía Argentina que fue el Dr. Aldo Ferrer, analizó comparativamente como se abortó el desarrollo científico e industrial de Egipto en el siglo XIX, para volverlo a llevar al redil de dócil colonia británica; y también describió distintas metodologías del establishment ultra conservador y nada patriótico de Argentina, que siempre se opuso al desarrollo integral de nuestro país (que debe comprender no solo a la economía primaria, sino también a la industria y a la tecnología, y que debe abarcar todo el territorio nacional, e involucrar a todas las clases socio económicas que componen nuestra población); lo cual es muy diferente, diametralmente opuesto al cerrado esquema de simple crecimiento de la economía primaria negado al desarrollo y a la vez subordinado a los centros del poder financiero mundial y a las potencias hegemónicas de las hoy llamadas Potencias Atlantistas.
Por cierto, la definición de Potencias Atlantistas resulta algo limitativa, pues no solo involucra a la dupla EEUU – Canadá, y a las potencias principales de la Unión Europea (Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia, y otras), sino también a otras naciones altamente desarrolladas que operan como aliados extra continentales o asiáticos, como Japón, Corea del Sur y otras.
Los sectores oligárquicos locales, han sido desde siempre cerradamente clasistas, con fuertes sesgos racistas, de centralismo recalcitrante de tipo unitario recargado, con una anglofilia exacerbada, y todo envuelto en un mero patrioterismo formalista que se agota en lo declamativo, pues se sienten muy a gusto en esquemas de sometimiento colonial con fachada pseudo independiente.
El caso es que esos sectores retrógrados, que gobernaron desde el mitrismo en adelante hasta Yrigoyen (*); luego en la década infame (1930-1943), y que desde 1955 operaron con el partido militar liberal como mascarón de proa de sus cerrados y egoístas intereses sectoriales; pero ahora demuestran estar decididos a evitar de cuajo todo renacimiento político de los sectores nacionales y populares, evidenciando estar decididos a llevarse definitivamente puesta a Argentina, desguazándola totalmente, arrasando toda la industria, los entes tecnológicos, la infraestructura, las economías provinciales, y destrozando todo el sector de la Educación Pública y a la Salud Pública, desamparando y volcando a la miseria a los jubilados y empobreciendo masivamente a la población.
Ahora claramente vinieron por todo, y como mínimo buscan retrotraernos a los empujones al feudalismo campero del mitrismo de siglo XIX; y de máxima, desguazar total y definitivamente a Argentina, destrozándola en media docena (o más) de pequeñas republiquetas inviables, fácilmente manejables por el capital usurero internacional y las grandes corporaciones transnacionales operando sin limitación alguna.
Como evidente respaldo a esas siniestras intenciones, el pisoteo alevoso de la Doctrina Drago, en las descarada acciones intervencionistas que el gobierno neoliberal de Argentina subordinadamente promueve en Venezuela, deja muchos flancos desguarnecidos para permitir intervenciones “liberadoras” de los marines de EEUU y/o de tropas británicas en territorio continental argentino, si es que acá surgiera la “amenaza” de otro gobierno de clara orientación nacional y popular; “amenaza” (a los intereses hegemónicos en el “patio trasero”) que los Atlantistas considerarán mucho más seria si llegáramos a consolidar una necesaria fuerte estrategia de alianzas con Rusia y China (potencias con las cuales no tenemos conflictos de intereses geopolíticos ni territoriales), para contrapesar las brutales presiones de los Atlantistas, si osáramos volver a ser independientes y con una concepción geopolítica orientada hacia la Grandeza Nacional.
Lo precedente no implica entrar en inconducentes enfrentamientos ni cataratas de insultos hacia las Potencias Atlantistas; sino en poner claros límites y ejercer con dignidad nuestra soberanía.
La destrucción acelerada que siguen perpetrando, y la cada vez más cercana realidad de un colapso financiero mayúsculo, hacen imperativo frenar totalmente las políticas de desguace nacional en plena perpetración, cambiando diametralmente las políticas económica, social y estratégica a ser aplicadas, ahora con carácter de muy urgentes.
(*) Respecto al medio siglo largo del feudalismo mitrista, cabe hacer las salvedades de los gobiernos de Pellegrini y Roca, que implementaron políticas de transformaciones positivas reales, y de integración territorial, siendo sobre todo el último el que prácticamente creó y consolidó institucionalmente la Argentina del siglo XX, con políticas fuertemente inclusivas como la desarrollada por el ministro Osvaldo Magnasco en Instrucción Pública, la creación del Correo Argentino, la modernización de las Fuerzas Armadas bajo el accionar del General Riccheri, y la fuerte extensión de las líneas ferroviarias que eran vitales ante las carencias de la red caminera, entre otros logros, que ciertas “progresías” se empeñan en ocultar o desconocer.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

jueves, 24 de enero de 2019

DESGUAZANDO ARSAT, DESGUAZANDO EL ESTADO, DESGUAZANDO LA NACIÓN
Entre el continuo aluvión de atrocidades en perjuicio de Argentina, que sin solución de continuidad perpetra el actual gobierno neoliberal, buscando de mínima llevarnos a los empujones al siglo XIX y de máxima disolver a Argentina en media docena de paisitos pobres e irrelevantes, una noticia muy importante pasó casi desapercibida.
Como correspondía a un país soberano (como buscamos serlo varias veces en nuestra historia), varias frecuencias en las que se puede operar autónomamente, gracias a la tecnología satelital propia que proveyó ARSAT, el Estado Argentino las había reservado para ser manejadas exclusivamente por la propia empresa estatal.
Era lo más lógico que habiendo sido desarrollados y puestos en órbita los satélites de ARSAT, las frecuencias de comunicaciones sean operadas por y en beneficio de NUESTRA propia empresa.
Con la ya habitual metodología de arrogarse funciones legislativas (en línea con los desembozados avances sobre los otros dos Poderes del Estado, configurando ya una dictadura en plena consolidación, bajo formalidades pseudo democráticas), el ejecutivo macrista utilizó otro de los recurrentes DNU (Decretos de Necesidad y Urgencia), para perpetrar una nueva maniobra agresiva y claramente lesiva a los Intereses del Estado Nacional, lo cual implica una acción más conducente a desguazar la Nación Argentina.
Claramente no existía necesidad ni urgencia, para definir por decreto y pasar por sobre el Poder Legislativo. La “urgencia” era claramente evitar las discusiones en el Congreso, para que el tema pase desapercibido en medio del desastre socio económico generalizado y los temas que recurrentemente tapan la agenda 
mediática, ocultando lo que el establishment quiere ocultar.
Las beneficiarias de esa arbitraria y muy negativa medida, cargada además de ilegalidad, son empresas privadas, seguramente varias de ellas bajo control extranjero, que ya dominan casi totalmente el estratégicamente muy sensible sector de las comunicaciones.
El neoliberalismo es apátrida y antinacional por definición, y como
irrefutablemente lo prueba su nefasto accionar en Argentina y otros muchos países del mundo.
Como tal se dio a la tarea de demoler todo vestigio de soberanía y de dignidad nacional. Demoliendo ARSAT y su estratégica área de influencia, la CEOcracia apátrida hoy en el poder formal y detentando el poder real (por delegación de sus mandantes extranjeros), mata varios pájaros de un tiro, a saber.  Perpetra otro paso más hacia el desguace total de ARSAT, ícono del orgullo
 nacional y uno de los puntales de nuestro desarrollo tecnológico de avanzada.
 Quita al Estado Nacional el manejo directo y los beneficios directos e indirectos que son consecuencia del manejo de las frecuencias de comunicaciones, con todas sus múltiples implicancias.
 Permite otro avance hacia el control oligopólico de las comunicaciones, por parte de los grupos de poder que forman el núcleo duro de la manipulación alevosa y descarada de la opinión pública, y del consecuente blindaje mediático que protege al gobierno neoliberal, perversamente destructivo con intencionalidad y alevosía; que a los empujones nos lleva a aquella Argentina feudal del mitrismo (siglo XIX), e inmediatamente, si los dejamos
 seguir actuando, a la disolución nacional.
Mientras tanto, buena parte de las dirigencias políticas, gremiales,
empresarias y académicas, siguen en la parsimonia, la mediocridad complaciente, la falta de espíritu de Grandeza Nacional, o la simple búsqueda de ventajitas o carguitos personales; sin oponerse debidamente a semejantes latrocinios.
Por su parte, los proceseros contumaces y los patrioteros de bandera, siguen envueltos en sus entornos de odios viscerales e irracionales y sumergidos en su profundas ciénagas de pegajosa colonización cultural en grados superlativos que les anularon toda capacidad de análisis serio y reflexivo; tanto que llegan a aplaudir entusiastamente a las medidas que claramente conducen a la disolución nacional.
A su vez, las variopintas “progresías”, sea por confusiones superlativas o por practicar una suerte de “neomarxismo cultural”, se prenden fervorosamente de cuanta causa conflictiva y “pianta votos” (como el ultra feminismo, el aborto “obligatorio”, el indigenismo racista y odiador al estilo del anarquista Bayer, el ultra ecologismo irracional y otras “causas” por el estilo) instalan las ONGs, Fundaciones y otros canales de difusión, manejados por el mega poder financiero transnacional; para “empiojar” el espectro político – cultural, operando como el otro brazo de las tenazas que aprietan las tuercas del subdesarrollo crónico y de la disolución nacional, tapando o minimizando el desguace socio económico
 profundo y generalizado en el que nos han sumido.
Mientras, el pueblo común no parece salir de su largo letargo, inducido por los medios concentrados y todo el aparataje de colonización cultural.
Como dijo el gran patriota Manuel Belgrano…¡Ay, Patria mía!
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

jueves, 10 de enero de 2019

FUERZAS ARMADAS DE ARGENTINA Y BRASIL – ENTRE LA OLIGARQUIA DE LA BOSTA Y LA BURGUESÍA INDUSTRIALISTA
Diferencias muy acentuadas, entre la mentalidad actual de las FFAA de Argentina y las de Brasil. Esas diferencias se volvieron a manifestar, pero vienen de larga data.
Mientras acá hicieron cómplice silencio total, ante la genuflexa intención del gobierno macrista de permitir la instalación de bases militares de EEUU; en el Brasil del “alineado” Bolsonaro se le plantaron en contra, rápida y firmemente, ante similar intención del nuevo presidente.
Claro está que las FFAA de Argentina desde hace muchos años vienen aceptando resignadamente que se desguacen una a una las instalaciones de Fabricaciones Militares, antes orgullo nacional y baluartes de la industria y la tecnología nacional; entre otras “agachadas” impresentables.
Con la aceleración de ese proceso de desguace, y ante cierres de unidades militares y acciones de quitarle valiosas propiedades, algunas emblemáticas, como Campo de Mayo (todas altamente sospechosas de encubrir operaciones inmobiliarias impresentables, a las que son tan adictos los personeros del neoliberalismo), diversos “opinólogos” que oficiarían de voceros oficiosos del sector de retirados, siguen incólumes expresando sus apoyos al actual gobierno nacional…y no los conmueven tampoco las groseras acciones de viles entregas de soberanía en todos los frentes, que en rápida sucesión se siguen perpetrando.
Y tan profundas son las gravísimas confusiones conceptuales inculcadas al personal militar, en décadas de adoctrinamiento de extremo liberalismo económico (doctrina claramente antinacional, aunque la mayoría de los uniformados no lo sepan) , que en diversos foros de opinión de las redes sociales, así como en escritos y conversaciones directas, demuestran que no solo no les conmueve el industricidio alevoso en plena perpetración, así como el desguace de todos los entes tecnológicos, sino que bajo enredadas “justificaciones” incluso se alegran de eso, llegando a alegar que –evidenciando un severo adoctrinamiento antiindustrialista- que “en Argentina no se puede fabricar ni un tornillo”.
También es frecuente que a consecuencia del lavaje cerebral, en grado muy acentuado desde el infame “proceso”, muchos uniformados no tengan ni idea de la enorme importancia estratégica de contar con industria y tecnología propias, e incluso se mofan de esas actividades, acorde a las pautas retrógradas inculcadas por personajes nefastos ligados a círculos clasistas y retrógrados, como la Sociedad Rural y similares.
Otros, como un puñado de “inteligentes”, llegaron a hacer oídas diciendo que “preferimos cualquier cosa antes que el gobierno anterior”…y siguen pensando y obrando igual, pese a los desastrosos resultados del neoliberalismo, de lo cual no parecen informados ni en lo mínimo.
Algún exaltado y nulo pensante, afirmó que “no existen enemigos externos, solo enemigos internos, el peronismo y el comunismo”, reafirmando su cerrado apoyo al neoliberalismo, por supuesto no entendiendo en absoluto que nos están llevando a la disolución nacional; no siendo corregido por sus pares o superiores en el mismo grupo de opinantes, o sea que esa idea pasa a ser considerada “correcta” entre el militarismo liberal argentino. El odio y el “espíritu de clase”, ciegan a personajes como el descripto, si bien cabe señalar que esos casos extremos serían relativamente pocos.
Acá, desde 1955, son en primer lugar fieles “al sistema”, y supletoriamente (y solo si no molesta al establishment) suele asomar tímidamente cierto atisbo de patriotismo. Hubo algunas raras excepciones, como el claro patriotismo del General Guglialmelli, en los años ’60 y comienzos de los ’70, cuando tuvo influencia y algún poder de decisión, y luego con su prédica inclaudicable en la publicación que creó y dirigió, hasta su fallecimiento.
En Brasil, tal como lo demostraron muchas veces, priorizan los Intereses Nacionales, y si bien han sido totalmente alineadas con los dictados del Pentágono y los otros centros del Poder Mundial “occidental”, cuesta encontrar casos concretos que eso se haya hecho resignando claras ambiciones de grandeza nacional.
Por ejemplo, el prolongado gobierno militar brasileño, más allá de criticas o adhesiones que pueda suscitar, fue claramente desarrollista, apoyando activamente la industrialización, el desarrollo tecnológico propio, e implementando un vastísimo y sostenido plan de obras públicas para integrar todo su vasto territorio y proyectarlo al desarrollo. Eso no implica negar que no se combatiera adecuadamente la marginación de enormes sectores de su gran población, entre otras gruesas falencias.
Por el contrario, el gobierno cívico militar del “proceso” en Argentina, pese a declamar a voz en cuello su formalismo pseudo patriótico, que fue puro patrioterismo hueco, en verdad operó como el comando local de tropas de ocupación al servicio de los personeros locales del neoliberalismo apátrida y colonialista. Y obediente por ignorancia o por puro servilismo, el “proceso” se dedicó a desindustrializarnos y a atarnos a una monstruosa deuda externa como formidable cadena de sometimiento. Y como cereza del postre, nos embretó en una desastrosamente planificada y ejecutada guerra, en la cual priorizaron ser fieles al sistema (al mundo “libre, occidental y cristiano”, que no es ni libre, ni occidental ni cristiano) antes que fieles a la patria.
En síntesis, desde 1955, salvo pocas y honrosas excepciones, las FFAA fueron conducidas y condicionadas por personeros o sumisos de “la oligarquía de la bosta”, como llamó Jauretche a la mega oligarquía campera y retrógrada de la Pampa Húmeda y sus ramificaciones en las distintas provincias; hoy oligarquía ampliada y/o coexistente con otras oligarquías, todas ellas retrógradas, anti industrialistas, clasistas e incluso racistas anti criollos: devenidas en fugadores crónicos de divisas y timberos de las finanzas. Incluso las dirigencias industriales no demostraron estar a la altura de sus funciones, careciendo de aptitudes de burguesía progresista con sentido nacional, para ser meros medradores acomodaticios carentes de toda visión de grandeza, salvo honrosas excepciones.
En el colmo de las groseras confusiones conceptuales, los integrantes de las FFAA de Argentina, salvo excepciones, masivamente apoyan a un gobierno que está entregando desvergonzadamente la soberanía en todos los frentes; mientras siguen encerrados en erróneos y perimidos dogmas de los años ‘70.
En Brasil, en cambio, las FFAA, munidas del pensamiento estratégico de Itamaraty, lograron superar los condicionamientos ultra conservadores de “las oligarquías del café con leche” (los cafeteros y los ganaderos), incluso incorporando a ese sector al desarrollo nacional del cual se benefician; mientras se constituyó y fortaleció una esclarecida burguesía industrialista en torno a San Pablo, hoy diseminada en diversos puntos de su extensa geografía (como en el industrializado sur brasileño); enorgulleciéndose de ser parte del proceso que llevó a su país a ser una de las economías más importantes del mundo, además de celosa defensora de su soberanía.
¡Diferencias significativas entre ambas mentalidades, sin duda! La gran tarea para nosotros, es volver a tener FFAA y FFSS con real Mentalidad Nacional, en vez de mero patrioterismo de bandera, hueco de contenido y fácilmente manipulable por los sectores antinacionales!
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

jueves, 3 de enero de 2019

PROCESEROS QUE APOYAN AL DESGUACE NACIONAL
Un mensaje de un retirado del Ejército, de alta graduación y buena cultura general, es otro negativo aporte a la confusión y a la “sutil” exaltación del muy nefasto “proceso”, el golpe de Estado de 1976 que a punta de bayonetas impuso el neoliberalismo apátrida en Argentina.
Para peor, ese oficial retirado parece merecer credibilidad total entre sus camaradas y subordinados, pues “escribe lindo”; pero tergiversa, esconde datos, y claramente apoya la disolución nacional, evidenciando ser un defensor a ultranza del apátrida “proceso”, y de sus continuadores, los noventistas y los actuales intencionalmente desastrosos gobernantes, que están desguazando literalmente a nuestro país. Ejemplo claro de patrioterismo declamativo militante.
Como muy bien lo fundamenta el patriota Dr. Julio Carlos González, tanto las FFAA como la violencia guerrillera, fueron funcionales a los dictados anglosajones, para sumir al país en el subdesarrollo y en profundos odios que aun hoy no se pueden subsanar. Y como dice el patriota Dr. Juan Gabriel Labaké, “en 40 años no aprendieron nada” (los proceseros y la “familia militar liberal”).
Por los motivos que sean, el opinante deja de lado toda objetividad y todo real patriotismo, enredando conceptos, pretendiendo eximir de culpas concretas el negativo gobierno neoliberal actual (que es continuador claro de los proceseros -1976 / 1983- y de los noventistas -1989 / 2001-), y evidenciando lastimosamente una total adhesión al “partido militar liberal”, que denosta sin mayores fundamentos y solo en base al “dice que” al último gobierno peronista, mientras es condescendiente con el actual desastroso gobierno nacional que nos lleva a los empujones a la disolución nacional; mientras a la vez pretende eximir de sus concretas múltiples culpas al infame “proceso”, al indicar como fecha de comienzo del deterioro nacional al año 1983, precisamente el fin del último gobierno militar que tantos perjuicios ocasionó.
Seguramente acorde a principios de elementales operaciones de inteligencia para instalar y reforzar el descrédito de los doce años precedentes de gobierno de clara orientación nacional y popular, omite por completo “detallecitos” como la duplicación del PBI, la duplicación en más (o sea más del 100%) de la producción industrial, el desendeudamiento, las fuertes mejoras sociales, las masivas obras públicas con mucho énfasis en hospitales, escuelas y Universidades Nacionales y otros datos duros e incontrastables y muy positivos, del último período de gobierno peronista 2003 – 2015.
En síntesis, revela un compendio de graves tergiversaciones conceptuales realizadas omitiendo datos duros de la realidad, tanto como para eximir de culpas al actual gobierno CEOcrático –pese a la evidente intencionalidad de los destrozos perpetrados así como los negociados y operetas para favorecer a empresas propias y de “amigos” del poder-; así como la fuerte intencionalidad negativa en relación al gobierno precedente, cargándoles culpas del “dice que” de operaciones mediáticas del “periodismo de guerra” perpetrado por los medios concentrados y los mercenarios de la incomunicación, así como por “mano de obra antes desocupada” de algunos servicios, muy identificados estos con regímenes proceseros o muy afines al mismo, y a la vez carentes de hecho de todo patriotismo auténtico, pues evidencian no importarle la destrucción generalizada y la disolución nacional a la cual nos empujan en patota diversos operadores, a los cuales solo parece unirles la carencia total de patriotismo auténtico.
Lo dicho precedentemente no implica desconocer ni menos aun apañar algunos focos de corruptela que sin duda hubo en el último gobierno peronista, como los casos impresentables de “Lopecito” (el de los bolsos con dólares, que en buena parte según evidencias apenas divulgadas provendrían de coimas pagadas por empresas de Macri); de Jaime, Schiavi y Cirigliano; y otros; pero no por eso se van a desconocer las burdas operaciones mediático – judiciales buscando “la ruta del dinero K”, operaciones drásticamente paralizadas y/o sacadas de las primeras planas de los medios, cada vez que buscando esas supuestas “rutas K”, se encontraron con múltiples “rutas del dinero M”, las que involucran tanto al presidente y su familia, como a sus socios y amigos de negocios, como por caso los de la “patria contratista”, entre otros, sin olvidar groseras operaciones, como las siguientes:
* Autocondonación de la deuda del Correo Argentino (por ahora frenada);
* Las compraventas de contratos de “energías renovables” que en un simple cambio de manos significaron jugosas ganancias para una empresa vinculada al grupo de poder; además que el plan que apaña esas energías significa una gigantesca hipoteca contra el desarrollo nacional, con ventajas prebendarias y tarifas dolarizadas e indexadas, el cual casi nadie denunció, posiblemente por lo relativamente complejo técnicamente del tema;
* Las fugas de divisas y la timba financiera, relacionadas con el brutal e impagable endeudamiento externo.
* La venta del dólar futuro con interesados del propio gabinete nacional operando de los dos lados del mostrador;
* Los brutales tarifazos para beneficios de petroleras, gasíferas y otras “empresas de amigos del poder”. La británica Shell manejando Energía, como muestra de sumisión total al agresivo imperio.
* Y el listado sigue incrementándose casi a diario.
Por otra parte, nada dice acerca de las diferencias entre el nefasto gobierno que apaña y el precedente que ataca; en temas claves de estrategia, como el Sector Nuclear, con fuerte impulso y el mayor presupuesto de la historia, en los años del último gobierno peronista, a la anomia ya cancelación de todos los proyectos importantes en el actual gobierno; el tema de los satélites, también frenado por la oligarquía neoliberal hoy gobernante; y las obras públicas, fuertemente impulsadas antes, hoy totalmente paralizadas; y la educación, con casi 1.800 escuelas nuevas en los doce años, mientras que hoy brutalmente cierran escuelas e institutos de profesorados, además de 19 Universidades Nacionales nuevas antes, todas con buenos presupuestos (todas, no solo las 19), mientras que hoy agonizan sin dinero para nada.
Y en temas de soberanía, de los fuertes reclamos por Malvinas, a la entrega vil actual más la preparación del abandono de La Antártida e incluso en perpetración la disolución nacional, parecerían no preocupar en absoluto al opinante militar procesero (de evidente impronta económica liberal, que es una doctrina claramente antinacional).
Cierto que hubo errores antes, incluyendo algunos sectores “progres” con cierto antimilitarismo casi infantil; posiblemente en parte corregido en los últimos años del gobierno anterior; pero nada dice o casi nada, de los desguaces masivos de unidades y las ventas de propiedades militares, ahora en perpetración; de todo lo cual “la familia militar liberal” tampoco nada o casi nada dice.
Decepcionante postura del opinante, encerrándose en esquemas político - militares antes erróneos y hoy además anacrónicos, de los años ’70, que algunos insisten en mantener como vigentes. Incluso con “las perlitas” de algunos osados opinantes uniformados a los que nunca contradijo, que muy sueltos de cuerpo afirmaron que “no hay enemigos externos, solo enemigos internos”, aberración que exime de mayores comentarios.
La afirmación según la cual las serias falencias argentinas comenzaron en 1983 y se profundizaron sin solución de continuidad, es tan cargada de “espíritu procesero” como clara y tendenciosamente falaz. Mientras exculpa al nefasto proceso (lo que es indefendible, y seguramente por eso no abunda en datos); mientras pretende desconocer los notables indicadores positivos socio económicos y las acciones geopolíticas desarrolladas en el período 2003 – 2015, las cuales nunca considera para en cambio repetir acusaciones genéricas maliciosas instaladas por los medios concentrados y los poderes a los cuales ellos responden, en medio de una feroz campaña mediática de la cual uno de sus operadores estrella dijo “hicimos periodismo de guerra”. ¿Lo desconoce acaso el alto oficial opinante, al cual no parecen conmoverle las acciones rastreras de entrega de soberanía que en vergonzosa sucesión se vienen perpetrando en el actual gobierno al cual tanto apaña?
El oficial opinante, de muy buena cultura general por cierto, no puede desconocer que fue el siniestro “proceso” al cual tanto apoya, el que nos entregó atados de pies y manos al neoliberalismo apátrida y destructor socio económico, período en el cual Nuestras Fuerzas Armadas lamentablemente operaron como tropas de ocupación al servicio del poder financiero transnacional, y bajo los dictados de sus personeros locales, como el muy nefasto Martinez De Hoz, sus cómplices y sucesores en el desmanejo de la economía argentina para perpetrar el endeudamiento y la desindustrialización forzosos. Y por cierto la violencia guerrillera (de ningún modo la justifico ni defiendo), no fue excusa valedera para usurpar el poder.
Por cierto la situación de indefensión comenzó con la derrota en la Guerra del Atlántico Sur, tan desastrosamente conducida por los muy ignorantes comandantes y sus colaboradores, que demostraron no saber nada de Geopolítica, de Historia Mundial y Argentina, ni de Economía y otros temas de significativa importancia; operando además como “buenos defensores del ‘sistema’ “occidental, libre y cristiano” (eufemismos para esconden la sumisión total a las potencias anglosajonas), a las que se subordinaron prioritariamente, y a cuyos designios entregaron la soberanía.
En ese contexto, invocar a Dios y a María Santísima, mientras se apoya a un gobierno cuanto menos ultra materialista y que pisotea todo atisbo de Fe auténtica, evidenciando total carencia del mínimo sentido de humanismo, y menos de cristianismo, es al menos un oxímoron total por parte del calificado (y evidentemente muy erróneo) alto oficial retirado opinante.
Por supuesto reitero estar en las antípodas del pueril antimilitarismo de “progres”, marxistas, trostkos, anarquistas y similares. Y en ese sentido estoy convencido que es totalmente necesario se retome la Doctrina de la Defensa Nacional, dejando de lado las perversas directivas de la doctrina de la seguridad nacional, de la cual están teñidos el escrito acá comentado, y otros provenientes de varios retirados, cargados de pautas político – económicas liberales, o sea totalmente apátridas. Tan apátridas como las ideas de los antimilitaristas viscerales, señalados antes.
Parecería que así como los oligarcas y otros personeros del liberalismo apátrida marcharon de la mano de los comunistas y otros, a instigaciones del embajador norteamericano Spruille Braden en 1945; hoy “las izquierdas verborrágicas y antinacionales” y similares apátridas, operan al unísono con el confuso partido militar liberal, y los personeros del establishment financiero transnacional; amontonándose para impulsar la disolución nacional. Todos ellos muy lejos de todo patriotismo, al que sirvieron lealmente señeros patriotas, entre ellos Señores Militares de Mentalidad Nacional, que Argentina supo tener y respetar.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos