PROTOTIPO DE CIPAYO ASUMIDO
Mérito de Jauretche, haber creado e impuesto el calificativo de “cipayo”, que en una sola palabra resume los peores conceptos que definen a quienes son marionetas de la más deleznable antipatria.
Cipayo era el nombre del regimiento, formado por nativos de India, en los oscuros años en los que era una colonia subordinada al por entonces muy poderoso Imperio Británico.
El Regimiento Cipayo era deleznablemente conocido por el sadismo y crueldad con que reprimía a su propio pueblo, hartos los pacíficos hindúes de la miseria y los destratos -incluido aberrante y explícito racismo-, con los que la soberbia anglosajona despreciaba al pueblo de India, y saqueaba sus riquezas.
Paralelismo directo y sin escalas, respecto a la ferocidad y malsano goce, que demuestran las Fuerzas de Seguridad de Argentina, imbuidas de la llamada “Doctrina Bullrich”, que los entrena y motiva, para agredir y maltratar, con evidente sadismo, a pacíficos manifestantes -jubilados, médicos y enfermeras, docentes, estudiantes, y el pueblo común; además de impedir el accionar de periodistas que lo documentan- que ejercen el legítimo derecho de protestar públicamente, tal como la propia Constitución Nacional ampara ese lógico accionar en la vía pública.
En Argentina, los cipayos son accionadores explícitos de los ataques al Estado Nacional, que recurrentemente perpetran cuando por vía de golpes de Estado, o por vías electorales -con fuertes apoyos del establishment y su aparataje mediático y sus ramificaciones culturales-, llegan al poder formal.
Los cipayos dicen ser totales opositores al accionar del Estado, pero no les hace asco tener suculentos ingresos provenientes de ocupar cargos oficiales, de incurrir en abusos de autoridad o acciones incompatibles con la Función Pública, como el uso indebido de bienes del Estado; como el uso de aviones oficiales para actividades ajenas a la Función Pública, o permitir usar esos medios por parte de personas ajenas al Estado -como los frecuentes “viajes turísticos” del actual presidente, fuera de todo protocolo oficial, o “agregar pasajeros” en viajes oficiales-; o la “nueva modalidad” de acceder a abultados e impagables créditos cedidos por el Banco Nación; comandado por personajes vinculados al establishment liberal – libertario y/o neoliberal; como sucedió con los enormes créditos impagables que González Fraga presionó para dar a Vicentín; o como los abultados créditos -dudosamente pagables- que se están conociendo, dados a operadores de las estructuras libertarias, tal como con sordina están trascendiendo.
Recordemos que González Fraga es uno de los “economistas estrellas” que se burló de las capacidades de pago de la entonces clase media, para acceder a consumos, que ese personaje del clasismo recalcitrante consideraba “impropio”, por no decir inviable. Su controvertida frase fue "le hicieron creer a un empleado medio que su sueldo medio servía para comprar celulares, plasmas, autos, motos e irse al exterior. Eso fue una ilusión, eso no era normal".
Por supuesto, para ese vocero de la oligarquía apátrida y clasista, cuando no también racista, lo “normal” es que el pueblo viva permanentemente en la pobreza, cuando no en la miseria más abyecta, tal como lo perpetran sucesivos gobiernos neoliberales, como los de las nefastas cuatro M, que endeudaron, empobrecieron y desindustrializaron a nuestro país (Martínez De Hoz -con Videla y secuaces-, Menem, Macri, Milei).
Todos los citados, acentuando políticas de similar signo antinacional (como los de la oligárquica y pro británica “revolución fusiladora”), perpetraron casi calcadas acciones de endeudamiento externo acentuado, subordinación vergonzosa a los dictados del poder imperial anglosajón y de los centros del mega poder financiero mundial, deterioro acentuado del poder adquisitivo de los salarios, aumento de la pobreza y de los índices de desocupación crónica, desaliento o ataques directos al Sector Industrial y al Tecnológico, además del desprecio total a la soberanía y a la integridad territorial nacional.
Como clasistas y racistas que son, a esos sectores oligárquicos, les molesta la movilidad social ascendente, que es positiva consecuencia del accionar de gobiernos de orientación nacional y popular. Por eso atacan a la Educación y Salud Pública, y a todo el accionar que promueve las masivas mejoras socio económicas.
Una frase del Contraalmirante Arturo Rial, vocero “calificado” del genocida gobierno del golpe de Estado de 1955, lo explicita: "sepan ustedes que esta gloriosa revolución se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero".
Acorde a la mediocre y antinacional postura de entes empresariales subordinados a la mentalidad liberal (y sus continuadores neoliberales y libertarios), que aborrecen el accionar del Estado, pero no les hace asco utilizarlo para acciones prebendarias, que supuestamente dicen combatir, son feroces anti Estado, endeudadores seriales y odiadores explícitos de nuestro desarrollo industrial, atacan el accionar del Estado como promotor del desarrollo, y son partidarios de la desprotección total de la economía nacional.
A nadie bien informado pueden sorprender las tropelías antinacionales con las que el gobierno libertario nos empuja de mínima al perimido rol de país estancia, de estructura socio económica feudal, que éramos alrededor del 1900, pero de máxima, busca la disolución nacional.
Milei dijo ser “el topo que busca destruir al Estado”. Es elemental que SIN ESTADO NO HAY NACIÓN- Y SIN NACIÓN NO HAY PATRIA.
También dijo admirar a dos claros enemigos de nuestra patria, como lo han sido Churchill y Tatcher.
Está destrozando o malvendiendo a todos los entes y empresas nacionales, imprescindibles para el desarrollo socio económico.
Busca arancelar y destruir la Educación y la Salud Pública, cuyas importantes acciones nos diferenciaron positivamente del resto de las naciones de Íbero América.
Practica una feroz política de industricidio, provocando miseria, desocupación a escalas masivas, y la desarticulación de la economía nacional. Con eso acciona a contrapelo del proteccionismo y del fuerte accionar estatal que caracteriza a las naciones desarrolladas y a las Potencias Emergentes, llevándonos al accionar anodino que muestran los Estados fallidos y/o muy pobres.
Irracionalmente, frenó todas las imprescindibles obras públicas, lo que por el deterioro de la infraestructura, nos lleva a la desarticulación total de nuestro enorme territorio.
En el colmo de las desvergonzadas incoherencias, con un discurso que no disimulaba su claro fastidio por haberse ganado el juicio de YPF contra los fondos buitres, volvió a utilizar el lenguaje ordinario, chabacano y soez que lo caracteriza, pretendiendo asumir el mérito de ese triunfo que nos ahorró un enorme monto, incluso superior al valor total de YPF, siendo que siempre despotricó contra la muy necesaria estatización de nuestra empresa petrolera, con cuya operatoria además se tomó el control de mega yacimiento petrolero y gasífero de Vaca Muerta, el cual nos transformó de importador crónico a fuerte exportador de petróleo; mientras que el auto abastecimiento de gas natural, no se pudo completar, al paralizar la necesaria segunda etapa del gasoducto Néstor Kirchner.
En política exterior, nos pretende involucrar en guerras que no nos conciernen, como la librada en Ucrania y alrededores, y la del Golfo Pérsico; con una vergonzosa subordinación a los dictados de EEUU e Israel. Dicho eso con todo el respeto y aprecio a la numerosa y bien integrada población argentina de orígenes hebreos.
Si a todo ese muy perjudicial accionar de gobierno, se le añaden las gruesas denuncias de severas irregularidades, cuando no actos claramente delincuenciales, del propio presidente Milei, de su hermana y del entorno -incluido en eso a Adorni-, de todo lo cual no pudieron demostrar inocencia alguna; cae por su propio peso afirmar que existen sobrados elementos para implementar el necesario juicio político destituyente, por muy mal desempeño de sus funciones, con acciones lesivas al Interés Nacional.
Claro está que no se desconoce la “kueiderización” y otras posturas antinacionales, que pueden afectar a partes del Poder Legislativo; así como la doble vara que parece imperar en varios sonados casos en algunos sectores del Poder Judicial.
Como católico practicante, con total respeto a otros credos, ruego a Dios nos de la fortaleza espiritual y la necesaria claridad mental, para que Argentina pueda renacer desde los escombros de destrucción en los que nos sumió todo el accionar desquiciado y claramente antinacional que nos afecta tan gravemente.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
jueves, 2 de abril de 2026
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