lunes, 2 de diciembre de 2019

“RENOVABLES”, PETROLERAS Y ULTRA ECOLOGISTAS – LA TRÍADA DEL SUBDESARROLLO ENERGÉTICO NEOLIBERAL
Que el neoliberalismo es una doctrina político – económica perversa, que a su paso genera miseria, exclusión, genocidio económico y destrucción generalizada, es una verdad incontrastable, que solo los muy ignorantes y los maliciosos crónicos niegan o pretenden desconocer.
El concepto real de neoliberalismo debería ser conocido masivamente, pero muchos lo ignoran, pues los mercenarios de la incomunicación pública y todo el aparataje de distracción masiva y de instalación de falsedades y tergiversaciones, sumado a las carencias de formación y de información de mucha gente, cumplen su infame cometido de ocultar la realidad e instalar pseudo verdades falaces, hoy llamadas genéricamente como la post verdad.
Aun menos conocido para el común de la gente resulta el accionar de la tríada energética que opera para instalar el subdesarrollo crónico, a partir de las distorsiones, carencias y caos energético que intencionalmente provocan, la cual es funcional a los dictados neoliberales. En este caso analizado para el Sector Eléctrico, como parte del Sector Energético General.
Las fuerzas de choque del neoliberalismo en temas energéticos son los ultra ecologistas, en su mayor parte ONGs compuestas por fanáticos o ingenuos cooptados, pero dirigidos por mercenarios bien pagos, cuyas “biblias” cuan revelaciones sagradas de esta nueva pseudo religión pagana, son redactadas en las Potencias Atlantistas, y en particular en ambas potencias anglosajonas, a ambos lados del Atlántico.
El fundamentalismo ecologista, es aliado “natural” de los gobiernos neoliberales, pues ambos son funcionales a los intereses antinacionales para los que actúan, siendo habitual que ocupen bien remunerados cargos en esos gobiernos apátridas, mientras que esos ultras son activos opositores al desarrollo cuando están en el poder gobiernos de orientación nacional.
Por caso, el ex “cara visible” de Greenpeace en Argentina, el frustrado estudiante de ingeniería Juan Carlos Villalonga, es diputado macrista (o sea funcional al neoliberalismo), y por cierto no le hizo asco votar por aumentar los astronómicos sueldos de los legisladores, siendo su accionar centrado en promover a ultranza las “renovables amputadas”.
Otro “ejemplo” es el de la activista “greenpeaciana” Camila Speziale, aquella que quiso jugar de pseudo “heroína” al servicio de su graciosa majestad, abordando una plataforma petrolera rusa en el Ártico, área en la cual pretendían operar las petroleras anglosajonas (las que según trascendió, son las principales aportantes de las ONGs “ecologistas”). También fue premiada por el gobierno neoliberal macrista, con un jugoso contrato, bajo el mando del impresentable “Piter” Robledo. Y seguramente no son los únicos casos.
Los ultra ecologistas, que obran comandados por Greenpeace, WWF (Fundación Vida Silvestre, en Argentina), y otras menos conocidas, operan desde hace varias décadas, para instalar al como sea las mal llamadas “energías renovables”, a la par que denigran con falsos cargos a las energías hidroeléctrica y nuclear, las que por sus eficiencias y bajos costos, son competencias insalvables para las “renovables amputadas” (se les dice “amputadas” pues caprichosamente excluyen a las hidroeléctricas, pese a que son renovables).
Los ultra ecologistas y sus comparsas dóciles, solo incluyen como renovables “legales”, a las energías eólica, solar y otras de menor importancia, además de las hidros muy pequeñas, que por sus dimensiones, no mueven la aguja y no molestan a sus oscuros intereses.
Las energías nuclear e hidroeléctrica son también competencias insalvables para las centrales termoeléctricas convencionales, movidas a petróleo o gas natural, por sus bajos costos reales por kWh, largas vidas útiles y notables eficiencias operativas.
Claramente, las ONGs fundamentalistas, actúan fanáticamente a favor de las energías eólica y solar, ocultando sus insalvables limitaciones técnicas, como sus intermitencias, imprevistas salidas de servicio y bruscas oscilaciones en el voltaje, que las hacen inútiles como energías de base; sus reales problemas ambientales, y sus muy altos costos reales por kWh; y de paso, son muy “condescendientes” con la energía termoeléctrica, la que opera quemando petróleo y gas, a la que “aceptan” pues le es imprescindible como reserva en caliente (o sea funcionando) para tapar los baches de generación de eólicas y solares.
Con solo analizar cuidadosamente el accionar en Argentina, de gobiernos liberales y luego neoliberales, se constata que son totalmente funcionales (y en muchos casos subordinados explícitos, como en el macrismo), a los dictados de las petroleras y gasíferas extranjeras, en particular las anglosajonas.
Como tales, esos gobiernos de orientación antinacional, desde siempre entorpecieron o incluso destruyeron los desarrollos argentinos en energías hidroeléctrica y nuclear; y desde que surgió el ultra ecologismo cavernario, esos mismos gobiernos son funcionales a las energías eólica y solar, “socias” de la generación termoeléctrica, como se explicó de la cual dependen para tapar los baches de generación.
Tampoco se debe omitir, que como los gobiernos liberales y neoliberales son apátridas por definición y convicción, operan abierta o encubiertamente en contra del desarrollo tecnológico nacional. Por eso frenan el Plan Nuclear y a todo el muy avanzado Sector Nuclear Argentino; disolvieron y destruyeron los valiosos archivos técnicos de Agua y Energía Eléctrica; y paralizan los proyectos de generación hidroeléctrica y nuclear, como aviesamente lo perpetró el macrismo, en forma más descarada que precedentes períodos de gobiernos apátridas.
Gran tarea del próximo gobierno nacional, será volver a impulsar el
desarrollo nuclear, las usinas nucleares y los grandes proyectos hidroeléctricos en carpeta, listos para construirse, a la vez que invertir en planificar nuevos y muy necesarios otros proyectos hidroeléctricos. También se debe modificar sustancialmente el marco prebendario alevoso en el que se planificó y ejecutó el accionar de las “energías renovables”, con privilegios como prioridades absolutas para despachar, sin importar costos; tarifas dolarizadas e indexadas; y otras prerrogativas que posibilitan negociados a costa de frenar el desarrollo nacional.
Por supuesto, no cabe desechar al petróleo y el gas, e incluso al carbón, como energéticos necesarios, pero con precios pesificados y puestos al servicio nacional.
Es un tema muy técnico y difícil de sintetizar. Cito al respecto mi libro “Los Profetas del Odio”, de acceso libre en mi blog.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

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