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martes, 26 de abril de 2016

REFUTANDO AL ALMIRANTE
¡VETERANOS ENCERRADOS EN LOS AÑOS ’70, CON PENSAMIENTOS ANACRÓNICOS Y FEUDALES!
Un suboficial veterano de guerra, que evidente y lamentablemente coincide con esas posturas, difundió en Facebook una deplorable nota de un Almirante retirado, que evidencia la nula evolución doctrinal de quienes quedaron inmersos en los años de la guerra fría y la colonización cultural muy profunda y sistemática que afectó a muchos argentinos, y en particular a muchos hoy retirados de nuestras Fuerzas Armadas.
Analizo seguidamente la breve y muy sesgada nota, que además demuestra la formación ultra liberal –léase antinacional- que se inculcó en las FFAA a partir de 1955, de la cual al menos muchos retirados evidencian no haber modificado ni un ápice, ni haber tomado conciencia del tremendo daño que infligieron al tejido socio económico argentino, y por ende a los Intereses Nacionales, a consecuencia de la aplicación de esa doctrina político-económica.
Por lo visto para ese oficial retirado y VGM (Almirante Molina Pico), lo único importante son los militares presos (no juzgo acá que sean con o sin causas valederas), y claramente no tiene ni la formación ni la amplitud de criterio para evaluar con la necesaria objetividad ni ecuanimidad los resultados ni las líneas de acción en lo económico, social y geopolítico, de anteriores gobiernos recalcitrantemente liberales, como el de la “década infame” de entrega total de la soberanía en el gobierno del general Justo, la “revolución fusiladora”, “el proceso” y los años ’90, de los cuales es claramente el continuador y profundizador el actual gobierno ultra neoliberal y ceocrático; ni tampoco analiza con objetividad ni fundamentos, esos doce años precedentes, tan atacados por los sectores
más cerradamente oligárquicos, ultra liberales y por ende antinacionales;
década larga en la que hubo aciertos y errores, pero con muchos
aspectos sumamente positivos, como el desarrollo tecnológico, industrial,
de la economía en general, los altos niveles de ocupación, las líneas de
acciones geopolíticas regionales y globales emprendidas y fortalecidas, la
magnitud e importancia de diversas obras públicas, los acuerdos
estratégicos alcanzados, y otros varios factores muy positivos, todo lo
cual el establishment denigra y ataca con eslóganes tergiversados y/o
falaces, los que sin fundamentos son citados por el alto oficial opinante,
con su rimbombante y hueca frase “…un país que le fue entregado (a
“Cambiemos”) destruido y sin norte.. Los mismos argumentos huecos y
falaces que emplearon los usurpadores del gobierno en 1955, para
justificar los desmanes económicos, sociales, políticos y geopolíticos
perpetrados por “la fusiladora”.
Muy fuera de lugar su sesgado comentario referente a los supuestos
presos políticos de Venezuela, repitiendo eslóganes de las corporaciones
mediáticas y practicando una muy fuera de lugar injerencia en cuestiones
internas del país hermano, asumiendo una postura muy alejada de la
sobriedad y ecuanimidad que debería ser norma en un oficial del más
alto rango de las Fuerzas Armadas Argentinas.
Tampoco evidencia criterio alguno para analizar ni menos aun
entender el rumbo perversamente destructivo y antinacional que clara y
desembozadamente ha sido desarrollado por el actual gobierno de
“Cambiemos”, ni las actitudes de entrega vil de la soberanía, en
sumatorias de hechos muy claros, que solo no los ven los que no los
quieren ver, o quienes tienen profundas deformaciones conceptuales,
como resultado de años de sistemática colonización cultural, tal la
perpetrada en los “cursos de perfeccionamiento” de la Escuela de las
Américas y/o instituciones similares, que han producido aberraciones como las de los que se niegan a entender que el concepto de SOBERANÍA, va mucho más allá del himno y la bandera, pues abarca también a todos los factores tecnológicos, económicos, políticos, sociales y geopolíticos. Dirigir una nota “al estimado equipo de Cambiemos” demuestra que no le importa que se hayan paralizado e incluso destruido diversos proyectos tecnológicos avanzados, que se busque desindustrializarnos, que se hayan tirado por la borda todos los principios de Defensa de lo Nacional en las negociaciones con los buitres financieros, que tenga un ministro del riñón de la británica Shell e incluso accionista de esa empresa, que otro ministro haya mudado sus oficinas al edificio corporativo de esa petrolera, que se busque claramente desindustrializar al país con las políticas de desprotección arancelaria y achicamiento del mercado interno, que se hayan perpetrado medidas de brutal concentración de la riqueza, que nos hayan endeudado a tasas de usura, y el listado de aberraciones perpetradas … ¡en tan solo cuatro meses! no se agota en el breve enunciado precedente. Además de las muchos cuentas en paraísos fiscales del presidente, allegados y amigos, los “negocios” perpetrados por medio de la devaluación y operaciones financieras vinculadas, licitaciones ganadas por amigos del poder, los acomodos de parientes y allegados en cargos muy bien remunerados mientras despiden gente a mansalva por supuestas necesarias economías presupuestarias, etc., etc.
Por otra parte, el “patriotismo declamativo” de ese tipo de altos responsables de nuestras Fuerzas Armadas, no alcanzó en más de tres décadas, a realizar la necesaria autocrítica, por la desastrosa planificación y conducción de la Guerra del Atlántico Sur, en la cual hasta hoy no fueron capaces ni siquiera de corregir aberraciones conceptuales claves, como aquella de considerarnos “aliados” de EEUU, siendo que fueron
utilizados como peones descartables, que además demostraron ser profundamente ignorantes de la Historia Mundial y de la Realidad Geopolítica Mundial, como para suponer que EEUU sería neutral, pasando por alto los viejos lazos históricos entre ambas grandes potencias anglosajonas, las guerras libradas en común y los poderosos intereses económicos y geopolíticos que ligan a Gran Bretaña con EEUU. Por algo en los hechos, el Informe Rattenbach, fue tirado al arcón de los trastos inservibles, pues claramente no produjo la necesaria autocrítica ni alcanzó a corregir los serios desvíos o incluso la carencia de Pensamiento Estratégico, que han evidenciado los altos mandos de las FFAA –con pocas excepciones-, desde 1955, al menos hasta 1983, o hasta fines del pasado siglo.
Deplorable la miopía y el pobre nivel de conocimientos que demuestran quienes adhieren a la postura evidenciada por ese alto oficial de La Marina. Es el mismo tipo de gente, que seguramente hasta hoy considera “un acto de servicio” la masacre producida por el cobarde bombardeo a Plaza de Mayo en 1955; es la misma gente que se niega a razonar las perversas consecuencias del “proceso”, que fue dócil marioneta de los neoliberales que destrozaron la economía argentina, cometiendo además uno de los grandes genocidios económicos a consecuencia de esas medidas económicas, lo cual tristemente se repetiría en los infames años ’90, y vuelven a perpetrarse en estos cuatro muy negativos primeros meses de gobierno oligárquico, destructor socio económico y subordinado a los poderes transnacionales, que solo los miopes de entendederas pueden no ver ni menos aun comprender.
Con lo precedente, no avalo ninguna postura antimilitarista, que por cierto algunos “progres” como Osvaldo Bayer, José Pablo Feinman, y varios más, han evidenciado.
Pero si queda muy en claro, que es una gran tarea a realizar, la de volver a inculcar el Pensamiento Nacional, en diversos sectores de nuestra población, y en particular, en determinados grupos muy recalcitrantemente liberales –léase antinacionales-, que lamentablemente estuvieron muy vigentes y predominantes en Nuestras Fuerzas Armadas, despojadas de la Doctrina de la Defensa Nacional, para pasar a ser simples gendarmes de la potencia de turno, tal como fue inculcado por la Doctrina de la Seguridad Nacional; la cual junto al ultra liberalismo económico, clasista, oligárquico y antinacional, parecen ser los disvalores predominantes en quienes se anclaron ideológicamente en los tristes años del “proceso”, cargados además con fuertes reminiscencias feudales anacrónicamente dieciochescas.
CARLOS ANDRÉS ORTIZ –Contador Público-Magister en Gestión de la Energía-Analista de Temas Económicos y Geopolíticos. Discípulo del General Juan Enrique Guglialmelli y del Coronel Jorge Luis Rodríguez Zía. Y principalmente, PATRIOTA ARGENTINO.

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