lunes, 3 de marzo de 2025

 ¿FUERZAS DE DEFENSA O TROPAS DE OCUPACIÓN AL SERVICIO EXTRANJERO? 
     Conceptos introductorios. 
 Los militares que demostraron clara adhesión a los patrióticos postulados del Pensamiento Nacional, merecen todo el respeto, y por cierto hubo muchos y varios de ellos muy destacados, de los cuales cabe citar al General Ingeniero Savio (siderurgia), a los Generales Ingenieros Mosconi y Baldrich (YPF), al Brigadier San Martín (complejo industrial aéreo y automotriz estatal en Córdoba), al General Ingeniero Juan Pistarini (ejecutor del vasto plan de obras de Perón), el General Pujato (gran impulsor de la soberanía argentina en la Antártida), y el listado sigue, por cierto en las antípodas de los que de hecho fueron cómplices activos o pasivos de destructivas políticas económicas y sociales liberales, o sea antinacionales. 
      No puedo dejar de citar a mis dos grandes maestros de Geopolítica, el Coronel Jorge Luis Rodríguez Zía, y el General Juan Enrique Guglialmelli, así como a los activos muy patriotas del Instituto Combate de Mbororé, el cual implementó la Diplomatura en Geopolítica, de la cual tuve el honor de ser cursante y a la vez activo disertante. 
   Este no es el típico escrito de fobia anti militar, pero tampoco es cómodamente cómplice ante actitudes prescindentes cuando no claramente antinacionales de los que cabe definir como milicos de mentes proceseras. 
   Tema complicado, conocido o intuido por muchos argentinos, tanto como obviado u ocultado o intencionalmente eludido también por muchos, que se dicen argentinos, pero son cipayos en grados superlativos, entre ellos, los vociferantes patrioteros de bandera, cuyos “patriotismos” se agotan en el himno y la bandera, y prácticamente en todo lo demás, operan como marionetas al servicio de la antipatria, subordinados gustosos del neocolonialismo del siglo XXI y de los sectores socio económicos internos más recalcitrantemente antinacionales, clasistas e incluso racistas. 
   Esos patrioteros de bandera, pasan a ser dóciles marionetas de mandantes apátridas, careciendo de todo sentido de patriotismo concreto, pues no entienden, e incluso se burlan, de toda acción de protección social, de defensa y fomento de los Entes Tecnológicos y de las Universidades Nacionales, de la industria, y no tienen ni idea de que es tener concretos objetivos geopolíticos con visión de grandeza nacional. 
   Son ignorantes en grado total, o casi total, en temas básicos que deberían conocer, en particular Geopolítica, Economía e Historia, asignaturas que dictan poco o nada, o muy sesgadas y distorsionadas desde 1955, en los institutos militares. No toman conciencia que la consigna que gritan a voz en cuello, en verdad es “subordinación y valor, para VENDER a la Patria”. Así lo hicieron y lo siguen haciendo, con muy pocas honrosas excepciones, desde hace más de medio siglo... concretamente, desde 1955. 
   Tan extenso es el período de tiempo en el que les limaron las neuronas al ras, transformándolos en cipayos asumidos, practicantes de un falso y hueco “patriotismo”, puramente declamativo. 
   Sumando confusiones, intencionalidades sesgadas, cerrazones mentales en grados muy acentuados o totales, y prejuicios muy negativos cargados de odios irracionales, todo intento de diálogo constructivo al respecto se torna muy dificultoso, cuando no directamente conflictivo, sobre todo porque quienes lo niegan se basan por lo general en viejas y acendradas falsedades conceptuales, las que a su vez abonan odios muy profundos y por lo general totalmente irreflexivos e irracionales, instalados como “pensamiento único correcto” en determinados sectores de nuestra población, en particular entre los uniformados, y entre otros sectores sociales odiadores crónicos carentes de razonamientos propios, como los oligarcas y los “proto oligarcas” (frustrados aspirantes crónicos a ser oligarcas). 
   Breve reseña histórica. 
   Basándonos en la Historia de las FFAA de Argentina, y partiendo desde la modernización ordenada por Julio Argentino Roca, en su segunda presidencia, cabe un mérito enorme al General Riccheri, con cuya fructífera y patriótica gestión, se pasó de aquel anterior esquema, que con pocas excepciones (sobre todo la de San Martin y su famoso regimiento, disuelto por Rivadavia en 1826, refundado en 1903 por J.A.Roca), se basaba poco más que en el voluntarismo, la leva obligatoria, y algunas cuantas capacidades innatas que suplían carencias formativas; dándose un punto de acentuada inflexión, con metódica formación y con equipamiento muy moderno y amplio, para esa época, desde esa reestructuración que fue mérito de Roca y Riccheri, principalmente. 
   El patriotismo, como valor principalísimo, pero en buena medida abstracto, era inculcado a los uniformados argentinos, en el contexto de la formación rígidamente prusiana, como era la caracterización de la mayoría de los ejércitos del mundo, mientras que la por entonces muy poderosa Royal Navy, del Reino Unido, era el espejo el cual se tomaba como ejemplo a seguir, por la mayoría sino todas las flotas de guerra del mundo, todo eso a principios del siglo XX. 
   Pero las fuertes influencias y presiones de los poderosos sectores oligárquicos, que desde la presidencia de Mitre en adelante, manejaban directa o indirectamente los hilos del poder en nuestro país, implícita y gustosamente subordinados a los dictados del Reino Unido, inculcaron incluso a las FFAA que el “pensamiento económico correcto” debía ser totalmente acorde a los preceptos y supuestas “leyes económicas” del liberalismo económico, tal como lo habían prescripto Adam Smith y sus sucesores, los cuales en rigor de verdad fueron operadores intelectuales al servicio de “su graciosa majestad”, y con ello, de los intereses imperiales. 
   Esas poderosas oligarquías locales, se sentían muy a gusto, en el contexto de subordinación implícita pero muy clara (en muchos casos explícita), a los mandatos del Reino Unido. Esas minorías, muy ricas, contrastaban con el contexto de estrecheces económicas, cuando no de tremenda pobreza, de las grandes mayorías de nuestra población, muy descuidada por los poderosos locales, a los que parecían importarles más las vacas que los compatriotas, en muchos casos sumidos estos en la miseria más abyecta. 
   El servicio militar obligatorio permitió tener un pantallazo general acerca de la salud y las condiciones de vida de la población. Muchos convocados a prestar servicio, tenían serios problemas de salud, y en casos muy frecuentes, las tallas y el escaso desarrollo físico, mostraban en forma fehaciente los serios problemas de alimentación y las carencias sanitarias muy acentuadas, que aquejaban a vastos sectores de nuestra población, todo lo cual fue despertando algunas conciencias acerca de la realidad nacional, muy lejos de la supuesta “grandeza del Centenario”, concepto groseramente falso que aun hoy se sigue enseñando en los institutos militares y en otros círculos ultra conservadores. 
   Incluso eso fue una de las mentiras más groseras, dichas por el actual presidente argentino, el mismo que intencionalmente está destruyendo al Estado, con él a Nuestra Patria, el mismo involucrado en impresentables y muy posiblemente dolosas maniobras con cripto monedas y temas vinculados. 
   En la prolongada serie de gobiernos que eran partes de la “oligarquía vacuna” (concepto acuñado por historiadores del revisionismo histórico) dominante por más de medio siglo, las únicas excepciones al ultra conservadurismo político y ultra liberalismo económico, de esos largos 64 años del unitarismo mitrista, parecerían haber sido los gobiernos del “Gringo” Carlos Pellegrini (creador del Banco Nación, e impulsor de cierto grado de diversificación productiva), y del “Zorro” J. A. Roca, decidido defensor de la soberanía y de la integridad territorial, además de la modernización del Estado y fuerte impulsor de la alfabetización, con su Ministro de Instrucción Pública Osvaldo Magnasco. 
   Tomar conciencia del deplorable estado de salud, a consecuencia de la miseria estructural existente, y poco después entender las limitaciones al accionar de las FFAA, ante el poder y la soberbia de las dos petroleras anglosajonas que tenían el duopolio del abastecimiento de combustibles, con lo que podían condicionar las maniobras militares, fueron las motivaciones principales que permitieron asumir Conciencia Nacional a los uniformados, comenzando a despejar las marañas de falsedades conceptuales y datos tergiversados, en los que se basa el liberalismo económico y político. 
   Después de duras luchas políticas y levantamientos populares revolucionarios, el establishment oligárquico debió admitir el voto secreto y obligatorio, en cuyo contexto Yrigoyen llegó a la presidencia en 1916, y en ese gobierno se creó YPF, primera petrolera estatal del mundo. Dos Generales e Ingenieros, de irreprochable patriotismo, Mosconi y Baldrich, fueron los que condujeron y engrandecieron a la petrolera estatal, desde su creación (1922), hasta el “golpe de Estado con olor a petróleo” (1930), en el cual con ferocidad persiguieron a ambos militares patriotas, padeciendo cárcel Baldrich, al igual que el anciano Yrigoyen. 
   Las oligarquías y las presiones de las petroleras extranjeras, parecieron instigar al ideológicamente confuso General Uriburu, a asaltar el poder, perpetrando el primero de una larga serie de similares levantamientos pretorianos contra el poder constitucional. De todos ellos, solo el de 1943, terminando con la vergonzosa década infame (1932-1943) no fue instigado ni avalado por el establishment ultra conservador. 
   En esa década infame, comenzó a hacerse patente que en las FFAA iban definiéndose dos sectores diferenciados y paulatinamente contrapuestos: los liberales, afines al establishment ultra conservador, y los “nacionales”, también con muchos oficiales indefinidos en esa puja ideológica, bajo el concepto de excluyente profesionalismo, que podrían definirse como “institucionalistas”. El General Agustín Pedro Justo, de orientación ultra liberal y por ende muy afín con el establishment apátrida ultra conservador, llegó a la presidencia en el marco de elecciones amañadas (con maniobras dolosas y violencias institucionalizadas, que los conservadores calificaron como “fraudes patrióticos”) y luego mantuvo su rol preeminente, afín a la oligarquía y permisivo con los alevosos negociados durante la década infame.
   Ya por entonces estaban definiéndose dos sectores ideológicos contrapuestos, en las FFAA: liberales, con libretos de vieja data algo reacomodados; y los Nacionales (por no decir “nacionalistas”, pues algunos comentarios maliciosos le añadían la zeta). 
   El sector Nacional de la FFAA incorporó crecientes basamentos aportados por historiadores revisionistas y otros analistas de nuestra realidad, entre ellos las descollantes figuras de Raúl Scalabrini Ortiz, y Arturo Martín Jauretche; además del accionar del perseverante y valiente accionar del grupo FORJA, núcleo de Pensadores Nacionales, con preponderante rol de esclarecimiento. También fue muy valioso el rol de los historiadores revisionistas, siendo de estricta justicia citar al gran escritor y notable polemista, el Dr. José María Rosa. 
   El disruptivo surgimiento del peronismo. 
   A partir del golpe de Estado de claro tinte nacionalista, de 1943, fue tomando preponderancia el hasta entonces ignoto Coronel Juan D. Perón, con su múltiple accionar desde sus cargos de Vicepresidente, Ministro de Guerra y titular de la Secretaría de Trabajo. Implementó diversas medidas que implicaron fuertes avances a favor de los asalariados y de los sectores menos favorecidos en general, además de impulsar la Tercera Posición en política exterior, y el desarrollo, lo cual le valió el fuerte respaldo que, en forma creciente, y desde entonces, le manifestaron los trabajadores y los hasta entonces desposeídos, en general. 
   En 1945 ya era un claro aspirante a la presidencia, para las elecciones que se avecinaban. En la campaña previa, muy por fuera del rol de diplomático, el verborrágico embajador norteamericano Spruille Braden, convocó a actos y marchas contra Perón, en los que todo el arco político conservador y otros sectores minoritarios (como el socialismo y el partido comunista), se sumaron. Eso dio lugar a la breve y contundente frase de campaña del peronismo: “Braden o Perón”. 
   Al momento de ganar Perón las elecciones, dentro de las FFAA estaban claramente diferenciados el sector de ideas liberales en lo económico y conservadores en lo político – social, y el sector nacionalista, existiendo además un tercer grupo, caracterizados por ser afines a la institucionalidad, si bien de última estos coincidían por alguno de los otros dos sectores, en particular con los conservadores.
   Los profundos cambios sociales, económicos, tecnológicos y de posicionamiento geopolítico, que realizó el peronismo, significaron una transformación general, muy bien recibida por los sectores populares (que tuvieron notables mejoras económicas y de posicionamiento social), así como de sectores nacionalistas, siendo evidente que a niveles de suboficiales de las FFAA y FFSS, era mayoritario el posicionamiento favorable a la disruptiva nueva doctrina, que significaba el peronismo. 
   También adhirieron muchos de las oficialidades, si bien en ese sector castrense perduraron los afines al establishment ultra conservador. Estos últimos, después de intentonas previas, como el levantamiento de 1952 y el cruel bombardeo a civiles en Plaza de Mayo, en 1955, tomaron el poder formal, cargados de vengatividad contra todo lo Nacional y Popular, así como buscando recrear las anacrónicas y vetustas condiciones socio económicas, de la hoy inviable Argentina semi feudal, desindustrializada y socialmente excluyente del largo medio siglo mitrista (1862-1916). 
   Desde 1955 predominaron los gobiernos de orientación liberal, o sea antinacionales en los hechos, y desde ese año se instigó en las FFAA y FFSS una serie de prejuicios, de visceral e irreflexivo odio antiperonista, además de inculcarse prejuicios con los cuales “ven” supuestos “zurdos” hasta en la sopa. 
   Desde el golpe de Estado de 1962, acorde a los mandatos semi encubiertos de la Escuela de las Américas (formateando mentes cipayas entre los uniformados), se cambiaron drásticamente las prioridades de la Defensa, priorizándose la “Defensa del Sistema”, suplantando de hecho a la Defensa de la Patria, como principio básico a sustentar. Tan profundo fue el cambio de prioridades inculcado a las FFAA y FFSS, que en los hechos, es bastante frecuente leer o escuchar desaprensivos comentarios de uniformados, que se reconocen “pro yanquis hasta la muerte”, aberración conceptual que implícitamente es apoyada incluso por algunos altos oficiales, que no se molestan por esas desatinadas expresiones, que no son corregidas ni severamente contestadas, como deberían hacerlo sinceros patriotas. 
   Al irrumpir con total violencia desaprensiva e incluso sádica, el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983), las FFAA y FFSS fueron usadas (y se prestaron gustosas a ello), a apoyar con sus bayonetas, el conjunto de medidas apátridas que implica el neoliberalismo, doctrina político – económica que nos endeudó fuerte e irracionalmente; que implementó una apertura total de nuestra economía, con lo que se atacó al Sector Industrial; se afectó seriamente el funcionamiento de los muchos Entes Estatales Tecnológicos lo que intencionalmente afectó y destruyó desde adentro a las muchas Empresas y Entes del Estado, preparando el camino para los cierres o privatizaciones a precios viles, perpetrados años después por el también neoliberal menemato y el delarruato; además de promover una brutal concentración de la riqueza, atacando principalmente a la clase media. 
   Todo ese enorme daño generalizado, fue perpetrado por personeros de intereses extranjeros, pero con el feroz respaldo de los uniformados, que no tuvieron ni aun tienen ni idea de cuanta maldad socio económica se perpetró con el aval y apoyo cargado de violencia, de las FFAA transformadas en tropas de ocupación al servicio extranjero y de las minorías apátridas locales. 
   Algunas consecuencias de 70 años de excluyentes doctrinas antinacionales. 
   El siniestro y apátrida “proceso”, al cual adhieren fervorosa e irracionalmente las mayorías de uniformados, fue ideado como continuador del también muy apátrida Proceso de Organización Nacional, período en el cual se consolidó el poder unitario y crudamente liberal del mitrismo, subordinado explícitamente al Reino Unido, en el cual se consolidó la mega oligarquía terrateniente, con exclusión de las grandes mayorías de población, y entre otras acciones muy negativas, se fogoneó la guerra de exterminio contra Paraguay (aliado histórico nuestro), cuyo desarrollo social e industrial resultaba “un mal ejemplo regional” para el Imperio Británico. 
   Como confeso continuador de ese período histórico unitario, liberal y marcadamente anti industrial, el gobierno de Videla y sus secuaces fue llamado Proceso de Reorganización Nacional. Muy pocos advierten esas nefastas continuidades históricas. 
   Evidenciando los escasos o nulos conocimientos de los uniformados, el escritor canadiense – británico Harry S. Ferns, es desconocido para la mayoría (¿o casi todos?) los milicos de mentes proceseras. 
   Ese autor dijo, claramente, que la única forma de destruir los notables avances que Argentina logró con el peronismo, sería con una guerra civil. Para ello, el sutil accionar del RU parece haber operado en ambos sectores, en todo lo acaecido y sus nefastas cargas de odios, de los deplorables hechos de violencia desatados en Argentina, principalmente en los años ’70, pero cuyas secuelas siguen lamentablemente vigentes. 
   Vinculado con lo precedente y con los casi nulos conocimientos en Geopolítica, Economía e Historia, que se imparten en los institutos de formación de militares y fuerzas de seguridad de Argentina, se inculcaron odios a todo lo Nacional y Popular. 
  Consecuencias de ello, son los apoyos masivos de los uniformados a gobiernos claramente apátridas e incluso que desprecian explícitamente a la Soberanía Nacional, no pareciendo importarles tampoco las feroces acciones anti industriales y anti tecnológicas, de los gobiernos cargados de cipayismo explícito, con los que se identifican las mayorías de casi todos los uniformados. 
   Parecería que solo les importa odiar visceralmente al peronismo y a todo lo Nacional y Popular, y suponen “ver” supuestos subversivos en todas partes. En política exterior, los milicos de mentes proceseras son fervorosos adherentes a la subordinación total al Atlantismo, y al rechazo muy irracional al crecientemente importante grupo de los BRICS, el cual apoyó los reclamos de soberanía de Argentina, entre otras acciones positivas para nuestros Intereses Nacionales.
   Preocupante realidad, expuesta claramente y sin tapujos. 
                     MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ 
                 Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

domingo, 23 de febrero de 2025

 NO ES CUESTIÓN DE PROGRES NI DE FACHOS – LA CLAVE ES SER NACIONALES O CIPAYOS 
  Las palabras tienen fuerza por si mismas, mucho más si intentan definir conceptos claves con precisión. 
  En circunstancias geopolíticas de profundos cambios en las ecuaciones de poder, a nivel planetario, como las actuales, las precisiones conceptuales son parte esencial de la enorme batalla cultural que se libra día a día, sobre todo en un entorno complejo como el de Argentina. 
  Definiciones imprecisas, o peor aún, fuertemente distorsionadas, conducen a erróneas interpretaciones de la compleja realidad, lo cual lleva a una muy confusa Torre de Babel, en la cual muchos improvisados opinadores y analistas de escasas fundamentaciones, con interpretaciones conceptuales poco precisas o incluso falaces, solo terminan abonando mayores confusiones, en cuyo contexto el siempre activo y sinuoso accionar del establishment antinacional distrae con temas anecdóticos para tapar realidades esenciales de gruesas consecuencias, agravando con ello la confusión y la ignorancia generalizadas. 
  Una de las obras maestras en el espectro de las profundas confusiones conceptuales, es el recurrente caso de ciertas progresías, que supuestamente declaman y accionan en contra del “imperialismo” (o conceptos similares), pero que de hecho, en sus extremas simplificaciones y carencias de las debidas fundamentaciones conceptuales, recurren al facilismo de tildar de “fachos” a todos los que -en sus cerradas interpretaciones- suponen no coincidentes con sus planteos políticos e ideológicos; con lo cual terminan siendo funcionales a los poderes transnacionales y sus subordinados locales, que accionan en contra de los Intereses Nacionales. 
  El término “facho” es una derivación simplificada del concepto de fascista, el cual remite a la Italia de Mussolini. Solo para precisar conceptos, debe considerarse que el fascismo fue una ideología que básicamente era la expresión del nacionalismo italiano de entreguerras, sin soslayar que su exacerbación llevó a su país a la tragedia mayúscula que fue la Segunda Guerra Mundial. 
  Por ese motivo, históricamente fundamentado, es una incoherencia total llamar “fachos” a operadores o ideólogos del liberalismo económico o de doctrinas derivadas (neoliberales y libertarios), puesto que estos son declarados enemigos de todo tipo de nacionalismo. Lo mismo es erróneo tildar de “fachos” a oligarcas u otros sectores socio económicos abiertamente contrarios a ideas de sano nacionalismo. 
  Con ese grosero error, las progresías de muy pobres conocimientos, demuestran no saber ni darse cuenta que todos los gobiernos de lamentables orientaciones antinacionales que hemos padecido, pusieron en ejecución programas socio económicos de recurrentes orientaciones liberales. O sea que la antipatria fue y es crudamente liberal en la Historia Argentina. 
  El liberalismo y sus derivaciones son las doctrinas antinacionales por definición, refrendado eso con sus desastrosos resultados. 
  Esas progresías, en muchos casos se autodefinen “de izquierdas”, y caen en la extrema simplificación de dividir excluyentemente la política entre “izquierdas y derechas”, omitiendo la concreta realidad de otras posturas, que existen, pero por cerrazón mental y/o dogmatismo concentrado no tienen cabida en sus sesgados razonamientos. 
   Esas mismas progresías, que se autodefinen como “anti sistema” (o aunque no lo digan, asumen posturas en tal sentido), en los hechos son fieles repetidoras de conceptos y esquemas europeizantes, con más precisión, de la vieja Europa Occidental, con tintes socialdemócratas y/o de “izquierdas” europeas, las que de hecho son funcionales al accionar geopolítico de la Unión Europea y su aliado “extra zona” el Reino Unido, el cual es el nodo que complementa (o se subordina, de hecho), al nodo central de América Del Norte, conformando el Bloque Atlantista. 
   O sea que las progresías, básicamente siguen las pautas “del sistema” del cual dicen estar en contra, las que son transmitidas localmente por el denso aparataje cultural, conformado por ONGs, fundaciones, medios de comunicaciones y otras herramientas de difusión, incluyendo a intelectuales diversos del viejo continente. Son las mismas progresías que se suman a la ecolatría, la cual, bajo falaces pautas de exacerbado conservacionismo, terminan apoyando al subdesarrollo crónico. 
   Son quienes repiten pautas históricas falaces o distorsionadas, como las que montó el ultra indigenismo para denostar la memoria de Julio Argentino Roca, a quien debemos que La Patagonia, el Gran Chaco, y Misiones, no se hayan perdido bajo la inacción y desprecio por la soberanía, que caracteriza a los rivadavianos y sus continuadores históricos, los liberales, neoliberales y libertarios. Son los que imponen agendas “progresistas” dictadas desde el nodo de poder del Atlantismo, aunque esas agendas sean contrarias a nuestra idiosincrasia y nuestras necesidades nacionales. Esas progresías que se asumen como “de izquierdas”, parecen no entender que además de “izquierdas y derechas”, existen otras posturas e ideologías, que se diferencian de aquellas, pues abrevan en ese amplio sector que el gran luchador de la cultura nacional Arturo Jauretche definió como el del Pensamiento Nacional, para diferenciarse claramente de confusos y/o malintencionados, que recurrentemente pretenden agregar una zeta donde no tiene cabida, pues el sano nacionalismo no admite racismos ni discriminación alguna de la población. 
   Y resulta evidente que las usualmente escasas lecturas de muchos de las progresías, no les alcanzaron para conocer el pensamiento muy bien fundamentado, del notable polemista, disertante e historiador Jorge Abelardo “El Colorado” Ramos, quien incluso lideró un partido político, el Frente de Izquierda Popular, el cual sin renegar de su base izquierdista (o con perfil social), apoyó claramente al peronismo como doctrina política encarnada en Lo Nacional. 
   Ramos alertó acerca de las posturas “cipayas de izquierdas” de quienes en nombre del “socialismo” o de “la izquierda” en los hechos han sido tan antinacionales como lo son recalcitrantes sectores de la oligarquía o similares, además de lo cual se diferenció tajantemente de los grupos armados de las guerrillas, a las que nunca apoyó.
  También Ramos fue quien afirmó, tajantemente, que “sin un Roca no hubiera existido un Perón”, eso respecto a la modernización y apertura implementada en los Institutos de Formación Militar, que se abrieron a amplios sectores sociales; mérito en buena parte del patriotismo del General Riccheri, respaldado por J. A. Roca. 
  Salvo excepciones, las progresías ignoran por completo que la imagen del “gran educador” que el academicismo histórico mitrista atribuye a Sarmiento, es una gruesa falsedad, pues la alfabetización masiva de nuestra población fue mérito principal del Ministro de Instrucción Pública de J. A. Roca, Osvaldo Magnasco. 
   También las progresías de escasas formaciones, demuestran desconocer que la feroz campaña contra Roca, parece tener un tufillo mitrista, pues Don Bartolo fue el eterno perdedor al enfrentarse a J. A. Roca, tanto en el campo político como en el castrense. Tampoco parecen analizar que, así como Mitre es un referente mayor del liberalismo (doctrina antinacional por definición), Roca aplicó fuertes principios de Estado Nacional muy activo, sentando las bases del Desarrollo Nacional. O sea que Roca, en muchas de sus acciones, practicó un claro nacionalismo de hecho. Pero las confusiones conceptuales no son patrimonio exclusivo de “las izquierdas”.
   Muchos, extremadamente dogmáticos y por lo general poco instruidos, que se asumen como “de derecha”, y manifiestan profundo rechazo a todo lo que suponen “izquierdas”, muy frecuentemente (por ignorancia supina y por cerrados dogmatismos), tildan de “zurdos” a todos los que discrepan con sus planteos, los que por lo general adolecen de burdas torpezas conceptuales. 
   En sus cerradas conceptualizaciones, solo “pueden existir” los de “la derecha” (ellos y sus adláteres), y todos los demás, quienes -supuestamente sin duda alguna- “tienen” que ser necesariamente “zurdos”, calificativo que, para esas cerradas mentes, tiene ribetes muy negativos. 
   Con los antecedentes de violencias que hubo en nuestro país, sumamente negativas todas ellas, y muy funcionales a intereses antinacionales, que las fogonearon, los opinantes “de derechas”, tienden con mucha facilidad a asumir que todos los que suponen “zurdos” son o han sido partidarios de las violencias de las guerrillas, siendo frecuente que se exalten y utilicen un vocabulario ordinario y muy soez, además de estar cargado de gruesos errores ortográficos y de redacción, mostrando sus escasas formaciones. 
   La cerrazón mental en grados muy exacerbados, es claramente la que como pensamiento dominante predomina excluyentemente en las formaciones de los uniformados de Argentina, pudiendo definirse su implementación a partir de la revolución fusiladora (1955), acentuándose con los siguientes golpes de Estado del siglo XX, en particular 1962 y 1976. Ese nefasto sesgo se acentúa, en el contexto de ignorancia casi total respecto a asignaturas claves para conformar una sólida formación, como lo son Geopolítica, Historia y Economía. Con ese combo de prejuicios e ignorancias, se instala el pseudo patriotismo, que se agota en la exaltación del himno y la bandera, y de hecho desprecia al propio pueblo (al cual más de un uniformado se jacta de reprimir con sadismo y violencia), y desprecia totalmente, o ignora las importancias estratégicas de poseer industria y tecnología nacional. 
  A esa muy errada postura, llamamos patrioterismo de bandera, y por su parte el anciano patriota, ex preso político del infame “proceso”, el abogado e historiador Julio Carlos González, llama “patriotismo cromático y musical”. 
   Vayan mis respetos al citado patriota, preso sin causa alguna, por el “severo delito” de haber sido destacado funcionario de Perón y de su sucesora. 
   Hay otros tipos de confusos en grados superlativos, los que apenas serán citados, en mérito a la brevedad. 
- Sectores de la hoy ex clase media, que gozaron de cierta prosperidad con las políticas de “Estado presente y activo”, y que hoy en muchos casos desbarrancan debido a las destructivas acciones del “libertarismo”; pero el odio que les inocularon los medios concentrados no les deja razonar. Suelen tener la profundidad y “claridad” conceptual, equivalentes a un charquito de barro. 
- Profesionales que lo son, en buena medida gracias a la gratuidad universitaria y otras políticas activas para apoyar al estudiantado, pero se niegan a reconocerlo y apoyan a los que buscan destruir las Universidades Nacionales, públicas y gratuitas. 
- Sectores jóvenes, carecientes de conocimientos esenciales y de la necesaria capacidad de razonamiento crítico, que en buena medida son consecuencia del vaciamiento de contenidos en las escuelas, a partir de la muy negativa reforma educativa implementada por Alfonsín, profundizada por Menem y De La Rúa, en cuyos marcos se “formaron” muchos docentes con escaso o nulo sentido de Lo Nacional, y con muy pobres conocimientos. 
- Pequeños y medianos empresarios, que fundaron y/o hicieron crecer a sus empresas en el marco del Estado activo del período 2003-2015; pero irreflexiva y tozudamente, apoyan a políticas económicas que los afectan, y no toman conciencia del enorme daño en perpetración a nuestro país. 
   El tema no se agota. 
                         MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ 
                 Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

domingo, 16 de febrero de 2025

 GRUESOS E INACEPTABLES ERRORES EN LOS ENFOQUES DEL GENERAL 
  Es bien sabido que desde hace siete décadas, se inculcan groseros enfoques distorsionados o directamente falsos, como si fueran verdades absolutas, en los institutos de formación de militares y fuerzas de seguridad de Argentina; a la vez que se notan gruesas falencias formativas, en temas básicos como Geopolítica, Historia y Economía, suponiendo reemplazar esas falencias con burdos prejuicios; todo lo cual forma un combo muy negativo, el cual solo abona a perpetuar nuestro subdesarrollo y a la aplicación meramente declamativa del elemental concepto de soberanía. 
  Peor aún, el concepto básico de Soberanía Nacional, fue reemplazado por la aceptación lisa y llana de la prioridad absoluta de “defensa del sistema” por sobre los Intereses Nacionales Argentinos, con lo cual no pocos uniformados expresan subordinación total, al “gran baluarte de occidente” (léase EEUU y la UE)…¡y algunos fervorosos opinantes lo dicen públicamente! 
  Una de las tantas falsedades institucionalizadas como pretendidas “verdades absolutas e indiscutibles”, es la afirmación de la supuesta “grandeza nacional de la Argentina del Centenario”, concepto que involucra la exaltación de la llamada generación del ’80 (del siglo XIX). Y con ello, el endiosamiento del liberalismo económico, el mismo que tantos daños nos hizo. 
  Esa muy gruesa falsedad histórica y económica, es muy aplaudida por sectores político – económicos ultra conservadores (o más bien directamente reaccionarios), como la Sociedad Rural Argentina (SRA), cuya miope visión de supuesta grandeza se agota en la promoción a ultranza de la economía agro ganadera; y su visión global apenas excede los límites de sus estancias y entes vinculados. Ese sector patronal, añora las legislaciones laborales vigentes antes del peronismo, las que institucionalizaban el poder omnímodo de la patronal y la sumisión casi feudal de la peonada y los asalariados en general. 
  Si bien no siempre lo dicen abiertamente, es sabido que la oligarquía mega terrateniente de la Pampa Húmeda, nucleada en la SRA, en los hechos se opone a todo desarrollo industrial y a casi todo el desarrollo tecnológico nacional, con escasas excepciones respecto a tecnologías de directas aplicaciones en agricultura y ganadería.     Entre muchos hechos probatorios de esas afirmaciones, cabe recordar que en pleno proceso de industrialización del desarrollismo, la SRA invitó a disertar a Felipe de Edimburgo (príncipe consorte de la por entonces reina Isabel II), quien se tomó el atrevimiento de recomendar a Argentina no dilapidar esfuerzos en la industria, para priorizar excluyentemente a “lo que sabemos hacer con mayor eficiencia” (conceptual, no textual)…o sea encerrarnos en la economía primaria, lo opuesto a lo hecho por el Reino Unido y todas las naciones que se volcaron al desarrollo. 
 Aberrantes ideas, muy aplaudidas por la oligarquía campera de la SRA.  
  También deben recordarse los aplausos en la SRA al usurpador Videla, el que respaldó el desguace industrial y la sumisión al apátrida neoliberalismo, que Martínez De Hoz perpetró a la sombra de las bayonetas proceseras, que anularon toda posible oposición a tan negativas acciones. 
  Algunos años después, Alfonsín fue abucheado en el mismo ámbito, marcando esos contrastes la postura socio política de la oligarquía campera. ¡Y esos enfoques retrógrados y anacrónicos, se inculcan a los uniformados como la supuesta base necesaria para la declamada grandeza nacional! 
   Tampoco se enseña a los uniformados que la defensa de la industria y la tecnología nacional, son esenciales para la soberanía, y como bases imprescindibles para el Desarrollo Nacional. 
  El desprecio a esos sectores claves, resulta patético en las opiniones de muchos que incoherentemente con esas posturas se dicen “muy patriotas”. 
   En ese contexto de prédicas antinacionales y gruesas confusiones conceptuales, que excluyentemente se inculca en diversos ámbitos, es interesante analizar las opiniones de un General, en las antípodas del más elemental Pensamiento Nacional, el cual fue antes de 1955 muy relevante en las FFAA y FFSS. 
   Constantes prédicas erróneas, en claros perjuicios contrarios al Interés Nacional de Argentina, evidencian ser las opiniones de un General, puesto a un rol de intelectual, para lo cual pese a su currículo académico no evidencia conocimientos ni amplitud de criterio que para eso son necesarios. 
   En su momento, en un tono supuestamente inapelable, expresó en un reportaje en TV, que -palabras más o menos- Chile nos estaba aventajando, por tener firmado un tratado de libre comercio con la Unión Europea. 
   Claramente, el General en rol de supuesto intelectual, con esa peregrina idea demostró suponer las supuestas “grandes ventajas” del liberalismo económico, doctrina que predican, pero se cuidan muy bien de practicar, las grandes potencias económicas, y las que van camino a serlo. Desconoce que el liberalismo económico más que ideología o doctrina, es un método contundente de dominación, a favor de las naciones y bloques supranacionales desarrollados, en perjuicio de los subdesarrollados. 
   Los tratados de “libre comercio” entre economías de muy dispares grados de desarrollo, pasan a ser actas de defunción de la industria y el desarrollo tecnológico propio, de las naciones menos desarrolladas incluidas en esos acuerdos económicos que para casos como el nuestro implican aceptar el subdesarrollo crónico. Nada de esto parece importar al General opinante. 
   En otra de sus muy discutibles opiniones públicas, se refirió negativa y peyorativamente a los gobiernos nacionales posteriores a 1983. Eso, además de la incoherencia de “poner en la misma bolsa” a distintos gobiernos, con sus diferentes enfoques y acciones desarrolladas, implica -indirecta pero claramente- un implícito respaldo al gobierno cívico militar usurpador del Poder Público, más conocido como “el proceso”, el cual fue precisamente uno de los más nefastos períodos de la Historia Argentina. 
   Fue el muy negativo “proceso” el gobierno que nos subordinó al apátrida neoliberalismo, acentuando la desindustrialización que ya había sido comenzada por la también nefasta “revolución fusiladora”.  
  Ese “proceso” fue el que multiplicó por once nuestra deuda externa, dilapidando esos cuantiosos fondos en los desmanejos presupuestarios del tecnócrata Martínez De Hoz y sus sucesores. Fue el que endeudó a las Empresas y Entes del Estado, para hacerlas parecer ineficientes, y de ese modo “preparar el terreno” para presentarlas como negativas, paso previo a sus extranjerizaciones a precios viles, o a sus desguaces totales. 
  Las importancias estratégicas de esas empresas y entes estatales, no evidencian ser consideradas por el General opinante. 
   Fue el “proceso” el que asesinó al Mayor Bernardo Alberte (primera víctima de ese infame período), por el “grave hecho” de dirigir una valiente carta a Videla, advirtiéndole de las previsibles consecuencias del golpe de Estado, el cual algunas semanas antes era un secreto a voces que se perpetraría. También en “el proceso” hicieron “desaparecer” (léase asesinar), al gremialista Oscar Smith, por oponerse al desguace y privatización de SEGBA, y el listado sigue, pero esas aberraciones y otras no parecen molestar al General.
  ¡Y el General opinante, indirecta pero claramente, alabó al “proceso”! ¿Acaso puede alegar desconocimiento de tantas aberraciones, alguien con tantos estudios y tantas fuentes de información a su disposición? Recientes opiniones, vertidas por el General en un extenso reportaje que le hizo un tal Ricardo Julio Bava, en un sistema electrónico de difusión, muestran la acentuación del mismo perfil, de las opiniones “milicamente correctas” que lamentablemente priman entre los uniformados argentinos. 
  Esa cerrada y nada reflexiva estructuración ideológica que desde hace siete décadas es el único enfoque vigente, es llamado “el partido militar”, y su estructuración es coincidente con el cambio del paradigma básico del sector militar, que antes se caracterizó por el sincero patriotismo. 
   Desde los años ’60 del siglo XX, sin mucho protocolo, se cambió la declamada esencia del pensamiento liminar militar argentino, pasándose de la Defensa de la Patria, a priorizar la defensa del sistema, esto último con una clara subordinación a las potencias del llamado “mundo libre, occidental y cristiano” (que no es ni libre, ni occidental ni menos cristiano), hoy devenido geopolíticamente en el Bloque Atlantista, el cual no busca incorporar pares, sino dóciles subordinados a las Potencias Anglosajonas y sus aliados cercanos, cuyo brazo armado es la OTAN, que el General opinante menciona como NATO, o sea su sigla en inglés…lo que evidenciaría el severo grado de subordinación cultural. 
   Una contundente frase del genial historiador revisionista, abogado, docente universitario y diplomático José María Rosa, publicada al fallecer en 1983 el General Juan Enrique Gugliamelli, definió el cuadro de situación de los uniformados. Dijo, lapidariamente, “ha muerto el último General de la Patria, ahora solo quedan Generales de empresa”. Salvo pocas y honrosas excepciones, puede decirse que la situación era esa, y se agravó. 
   Además de las acentuadas carencias en Geopolítica, Historia y Economía, es evidente que el grueso de los uniformados sigue encerrado en dogmatismos vigentes medio siglo atrás, que ya entonces eran sesgados y errados, hoy además son anacrónicos. Solo les inculcan odio visceral e irracional al peronismo y todo lo Nacional y Popular; además de lo cual siguen creyendo ver “zurdos, comunistas y subversivos” hasta en la sopa. Pero en cambio no ven ni les preocupan, muchos vergonzosos actos de arrastrada sumisión, de la dirigencia subordinada al neoliberalismo y al libertarismo, ante los imperativos dictados de las Potencias Atlantistas, implicando ello el pisoteo alevoso de nuestra soberanía y la aceptación pasiva y gustosa, del desguace económico y social de nuestro país. 
   El General exalta la concurrencia de Milei al acto de asunción presidencial de Trump, como algo “muy positivo”, omitiendo el accionar sumiso y arrastrado de nuestro presidente, claramente deseoso de alguna notoriedad internacional, al como sea. Muy distinto a otros mandatarios, como Lula y Sheinbaum, que mostraron dignidad acorde a sus roles presidenciales no sumisos a poderes extranjeros. 
   Como es dogmáticamente habitual entre los adherentes al “partido militar”, el General ataca al gobierno peronista de 2003 al 2015, sin aportar elementos concretos de esa descalificación. Va un resumen del accionar de esos doce años, lo que evidencia molestar a la retrógrada oligarquía y a los uniformados adherentes al partido militar, de mentalidad procesera. 
- Cancelación de la deuda con el FMI (lo que implicó ejercer soberanía). 
- Aumento sustancial del poder adquisitivo de los salarios. 
- Disminución de la población desocupada. 
- Decisión política para terminar dos obras energéticas estratégicas, como la hidroeléctrica binacional Yacyretá (con las muy importantes infraestructuras para evitar efectos adversos y apuntalar el desarrollo de las zonas costeras vinculadas), y la Central Nuclear Atucha 2. 
- Interconexión de Alta Tensión de todas las provincias continentales. - Amplio plan de construcciones de autovías y de rutas pavimentadas. - Más de 1.800 edificios escolares nuevos. Además de mejoras y ampliaciones en otras escuelas. 
- Creación de 16 nuevas Universidades Nacionales y amplio plan de obras en las Universidades preexistentes. 
- Construcciones de nuevos hospitales, varios de ellos de alta complejidad. 
- Reestatizaciones de YPF (51 %), y de Aerolíneas Argentinas. 
- Fuerte impulso a la producción de hidrocarburos en Vaca Muerta y otros grandes yacimientos. 
- Gran impulso al Desarrollo Nuclear, con incrementos presupuestarios del orden de 1.100 %. 
- Creación y fuerte impulso al Plan Satelital, de enorme importancia estratégica. 
- Impulso fuerte al desarrollo industrial y a los entes tecnológicos. 
- Repatriación de más de 1.000 científicos. 
- El listado sigue. 
   Acciones como estas, siempre molestaron a la egoísta y retrógrada oligarquía, y son despreciadas por el muy apátrida “partido militar”, cargado de prejuicios antiperonistas y anti populares. 
   Demostrando la hilacha dogmáticamente antinacional (pese a que se dicen formalmente “muy patriotas”), los uniformados subordinados al “partido militar” -y coincidente con ellos el General opinante-, apoyaron al macrismo y después al libertarismo. 
   Pretender que razonen que el neoliberalismo y el libertarismo, son doctrinas claramente antinacionales, puede parecer mucho dadas las carencias formativas del “partido militar”. 
   Pero tampoco parecen importarles al General opinante y al “partido militar” el frondoso “curriculum” procesal de Macri (de cuyas causas “zafó” por proscripción, aparentemente sin demostrar inocencia en ninguna).  
  No les importó la abultada falta de pago de los cánones del Correo Argentino (de lo que intentó auto condonarse), y otros hechos similares con un cambio de manos de un parque eólico, de las concesiones viales, como tampoco el brutal endeudamiento perpetrado en complicidad con el FMI, que se gastó todo para pagar las gigantescas fugas de divisas, consecuencias de la previa timba financiera; eso bajo el accionar de Sturzenegger y “Toto” Caputo; hoy reciclados ambos en acciones similares en perpetración en el actual gobierno libertario. 
   Tampoco parecen importar al “partido militar” y al extrovertido General opinante, el brutal crecimiento de la deuda externa -del orden de cien mil millones de dólares- gastada esa descomunal suma en el primer año de gestión de Milei y sus secuaces políticos; menos aun las acciones de genocidio económico por falta de medicamentos y por empujar a la miseria a muchos argentinos, nuevos desocupados, o jubilados de magros ingresos, o trabajadores que perciben salarios de miseria. 
  Libertarios y sus cómplices, “miran para otro lado”, ante el desguace industrial, mientras paralizan el desarrollo nuclear y atacan a otros entes tecnológicos, entre ellos las Universidades Nacionales y el CONICET. 
   Similar nulo accionar nacional (que no molesta al General opinante ni a los milicos de mentes proceseras), ante los incendios forestales en la Patagonia y en Corrientes.  
   Milei dijo, claramente, que busca destruir al Estado desde adentro. Ni el “partido militar” y otros sectores ultra conservadores, ni el General opinante Heriberto Auel, evidenciaron tomar conciencia de la extrema gravedad de ese accionar, pues sin Estado no hay Nación, y sin Nación no hay Patria. 
   Ahora tomó estado público, el deplorable accionar del dudosamente equilibrado presidente, promocionando la gigantesca estafa financiera, recientemente perpetrada. Eso con la escasa repercusión en los medios concentrados, y hasta ahora, con otros estruendosos silencios cómplices. 
   Claramente, libertarios y sus secuaces, buscan de mínima, llevarnos a la hoy inviable Argentina feudal del siglo XIX; y de máxima, perpetrar el desguace y disolución nacional, con el “formato” aplicado en Yugoeslavia, o similar. 
   Muchos ni se dan cuenta, entre ellos los que se dicen “muy patriotas” pero operan como cipayos asumidos. 
 MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ 
 Analista de Temas Económicos y Geopolíticos 

domingo, 9 de febrero de 2025

 INDUSTRICIDIO Y TECNOLOGICIDIO SON ACCCIONES DE TRAICIÓN A LA PATRIA 
  Claramente los cierres masivos de industrias, que se dan dolorosamente día a día; y los achicamientos forzosos, cuando no los cierres de entes nacionales dedicados a la investigación científica y la creación de tecnologías, son objetivos buscados por el muy negativo conjunto de medidas que en rápida sucesión se están perpetrando, e incluso son visibles el desdén cuando no la perversidad con la que son tratados por el gobierno ultra conservador actual y sus secuaces, que evidencian disfrutar ante el contexto de caos y miseria creciente y generalizada que implementan. 
  Cabe calificar como viles acciones de traición a la patria, a todo el accionar del actual gobierno nacional, y de los gobiernos provinciales que lo apoyan, pues con manifiesta intencionalidad y con alevosía, están destruyendo rápida y brutalmente la economía nacional, empujándonos a la totalmente perimida e inviable economía centrada únicamente en la producción de materias primas, como lo éramos alrededor del 1900. 
  No solo se ataca a las industrias y a los entes tecnológicos, mediante sucesivas acciones negativas que buscan las desapariciones forzosas de esos sectores de la economía argentina, sino que también están provocando el caos generalizado, con el perverso desinterés que libertarios y sus cómplices, se desentienden por completo de los múltiples focos de incendios que arrasan a La Patagonia, incendios que destruyen valiosos bosques e incluso amenazan a poblaciones; todo eso y otras acciones negativas se dan, mientras el presidente sigue viajando al exterior, en acciones que parecen agotarse en el “auto bombo”, mientras brillan por su ausencia los inexistentes frutos positivos de tantos viajes…para los cuales “sí hay plata”, mientras que supuestamente no hay fondos para paliar el hambre masivo y creciente, la desatención con aristas de perversión con la que se niegan fondos para la Salud Pública, la Educación Pública, e incluso para las necesarias obras públicas y las tareas imprescindibles de mantenimiento de las infraestructuras viales (caminos y autovías), eléctrica, sanitarias, educativas, etc. 
  Debe enfatizarse el concepto de viles acciones de traición a la patria, pues desguazar intencionalmente a sectores estratégicos y de vitales importancias, como las industrias y los entes tecnológicos, significan destruir partes muy importantes de la Economía Nacional, achicándonos no solo en lo cuantitativo, sino también en lo cualitativo. 
  Ese brutal achicamiento de la Economía Argentina, nos empuja a la vez, al riesgo mucho mayor de provocar la disolución nacional, como ya sucedió con otros Estados Nacionales que fueron desguazados (como Yugoeslavia) o brutalmente involucionados al lastimoso concepto de Estados inviables, tal como los Poderes Transnacionales que promueven la globalización salvaje lograron perpetrar en varios países de Asia y África, y buscan hacerlo en “puntos débiles” de Íbero América. 
  De lo precedente, es de recordar que varias destacadas figuras del “Think Tank” de EEUU, como Zbigniew Brzezinski y otros, promovieron el desguace de Rusia en al menos cuatro naciones diferentes, plan que mediante el caos general evidenció estar en perpetración a fines del siglo XX, lo cual fue superado y anulado por el decidido accionar estatal de la Era de Putin, actualmente vigente.
  Entre la interminable catarata de mentiras y tergiversaciones groseras, que con verborrágicas expresiones dice el gobierno libertario/neoliberal, el presidente afirmó la supuesta “grandeza” de Argentina, entre fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX; falsedad absoluta que no corrigió e incluso acentuó, al afirmar que “fuimos la primera potencia económica mundial”. 
  En realidad, éramos una semicolonia subordinada al Reino Unido, un país de economía elemental, carente casi por completo de industrias y de entes creadores de tecnologías, con una pésima distribución de la riqueza, la cual se concentraba en las pocas familias de la alta oligarquía terrateniente y algunos sectores vinculados a ese excluyente grupo socio económico, mientras que la inmensa mayoría de la población apenas subsistía en la pobreza, y muchos en la miseria más acentuada, sectores estos últimos que fueron definidos con vocablos con tintes despectivos, como “crotos”, “atorrantes” y similares, todos ellos subsistiendo en contextos de dolorosa miseria y exclusión. 
   Otra consecuencia de esa miseria generalizada, acentuada luego en la “década infame” (1930-1943) fue la proliferación de conventillos, edificios en los que se hacinaban tantas familias como cuartos había en cada casa, pues cada familia sobrevivía en un solo cuarto. Eso mientras la oligarquía hacía construir grandes y ostentosos palacetes, preferentemente a la vera de las grandes avenidas porteñas; palacetes que se construían con todos los materiales importados de Europa, y en muchos casos con mano de obra y arquitectos traídos expresamente del Viejo Continente.  
  Esa falsedad ideológica y fáctica, de la supuesta “grandeza” de aquella Argentina oligárquica y socialmente excluyente, se sigue inculcando como supuesta “gran verdad” en los Institutos Militares, con acentuada distorsión histórica y económica, según lo indican muchos testimonios e incluso opiniones directas de algunos oficiales de altos grados. 
  O sea que los formatean, acorde a los dictados ideológicos afines a la retrógrada y clasista oligarquía tradicional. No por casualidad, desde hace décadas, evidencian enseñar poco o nada de Geopolítica, Historia y Economía a los uniformados de Argentina, con lo cual más que Fuerzas de Defensa Nacional, parecerían operar como fuerzas de ocupación al servicio antinacional; lo cual evidencia constatarse con los apoyos masivos de ese sector, a gobiernos y personajes influyentes que abiertamente se burlan de todo Principio de Soberanía Nacional y operan en contra de los Intereses Nacionales, como los muy antinacionales neoliberales y muy destructores libertarios. 
  Esas gruesas confusiones y carencias de formación, se evidencian en las opiniones vertidas en las redes sociales, en reportajes a altos oficiales (dos de ellos recientes), y en otras exteriorizaciones que muestran que el sano Patriotismo fue en muchos casos suplantado por el hueco patrioterismo de bandera, el cual se agota en el himno y la bandera, y desconoce el patriotismo concreto en defensa de la propia población y en sectores claves de nuestra economía, como la industria y los entes tecnológicos (incluyendo en estos a las Universidades Nacionales). 
  El sector industrial, más aún el de altas tecnologías, y los entes que crean y/o apoyan y estimulan las creaciones y avances tecnológicos, son los sectores de la economía que tienen los mayores efectos multiplicadores positivos, por lo que son reconocidos a nivel mundial como los principales factores inductivos al desarrollo socio económico. Eso junto a la instrucción pública, en sus diferentes niveles. 
  Todos los países desarrollados del mundo, así como las Potencias Emergentes, fomentan, protegen y valorizan sus desarrollos industriales; como también estimulan fuertemente sus propios desarrollos tecnológicos, y cuidan y protegen a sus propias poblaciones, enfatizando invertir en salud y educación públicas. Y todo lo precedentemente sintetizado, se verifica independientemente del supuesto “cartelito ideológico” que se les pueda intentar asignar a cada país. 
  No se trata de cerrados dogmatismos de pretendidas clasificaciones entre “derechas e izquierdas”, en cuyos muchas veces obtusos razonamientos, omiten por completo la existencia del Pensamiento Nacional, con las vertientes que al respecto son propias de cada país.    El economista surcoreano Ha Joon Chang, desde su accionar investigativo y docente en Oxford, describió con contundente simplicidad, el engañoso accionar de las potencias económicas, que con sus prédicas liberales y similares (léase neoliberales, libertarios y similares) intentan confundir a los subdesarrollados. Esas potencias económicas predican liberalismo con Estados ausentes, pero practican fuertes proteccionismos, con Estados Nacionales fuertemente activos. 
   Forzar a la involución forzosa, primarizando la economía y marginando intencional y alevosamente a nuestra población, son actos de alevosa traición a la patria. 
   Mucho peor, con fuertes dosis de cinismo y de sadismo, con odios muy mal digeridos a nuestra patria y a nuestro pueblo, son las acciones intencionales de destrucción general social y económica, todo ello tal como lo venimos padeciendo en forma muy acentuada en el actual contexto político. 
   Claro está que los medios concentrados y otros opinólogos al tanto por cuanto, día a día desvían la atención de esa cruda y nefasta realidad, instalando temas banales, dando grandes espacios a temas policiales, a enredos farandulescos, y otras nimiedades de poco o ningún sentido. Además, instalan sutilmente el sentimiento de resignación, además de echar falsamente las culpas a todo lo Nacional y popular, en esto fomentando el odio irracional, como motivación principal para que no se echen las gruesas culpas sobre los reales perpetradores del caos general que se agrava a diario. MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ 
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

domingo, 2 de febrero de 2025

 EL VIRREYNATO GENOCIDA ECONÓMICO DEL PLATA 
 El concepto de genocidio económico, tiene dos vertientes, ambas aplicables al intencionalmente desastroso gobierno de libertarios y sus asociados / subordinados, corresponsables de tanta destrucción socio económica e institucional, que estamos padeciendo en Argentina. 
 Una vertiente es el genocidio económico, en su peor versión atacando al ser humano, es lo que están perpetrando los libertarios, sus cómplices y secuaces políticos, en los diversos ataques, con toda intención y alevosía, contra los compatriotas pobres, los nuevos empobrecidos (como consecuencia directa de la destrucción económica que arrasa fuentes laborales y lleva a niveles de miseria a salarios y jubilaciones), los jubilados que perciben montos ridículos que los condenan al hambre y/o la enfermedad (por los altos precios de los medicamentos y alimentos, y los casi impagables servicios esenciales), y los enfermos terminales, a los que se les niegan las costosas medicaciones, que el Estado facilitaba en anteriores gobiernos, lo cual ya fue causa directa de numerosas muertes, según trascendió pero con pocas repercusiones. 
 Para peor, hay acciones de clara perversidad cargada de aporofobia, destacándose entre ellas la negativa a repartir en los muchos comedores y merenderos comunitarios, las toneladas de alimentos, que estaban guardadas en depósitos, adquiridas por el gobierno anterior, y que hasta hoy según todos los indicios, siguen sin distribuirse, obcecadamente, pese a las órdenes judiciales de proceder a su debida distribución para aliviar el hambre de los pobres, muchos de ellos nuevos pobres empujados a esa triste realidad, por el gobierno de libertarios y sus cómplices políticos. 
 Instigar al genocidio económico es decir que los pobres pueden elegir entre un magro salario o morirse de hambre (conceptualmente dicho -con toda alevosía- por el presidente, en uno de sus frecuentes raptos de verborragia). Frase por cierto nada inocente, de una marcada crueldad, propia de mentes perversas que gozan con el sufrimiento ajeno, en las antípodas del rol humanista e inclusivo que debe guiar a todo líder que ama a su pueblo. 
 Claro que, así como el presidente y su entorno, desprecian desfachatadamente al pueblo, alaban a las mafias (a las que prefieren antes que al Estado, al cual representan), y tratan de “héroes” a los apátridas delincuentes financieros que fugan divisas, entre otras aberraciones de similares tenores. 
 Instigar al genocidio económico es pretender “limpiar las veredas” (como lo habría dicho un “referente” libertario porteño) echando de las mismas a los compatriotas que no tienen un lugar digno donde descansar, de los cuales con seguridad muchos de ellos son nuevos pobres de miseria absoluta, que no pueden pagar ningún alojamiento.
 Miserabilidad total, que desprecia al ser humano desvalido, en vez de facilitarles algo de comida, un baño para higienizarse y una cama digna donde descansar. 
 Instigar al genocidio económico, es festejar pomposamente la anulación de un pequeño aumento a las escuálidas jubilaciones; como lo hizo el presidente, invitando obscenamente a un gran asado a los legisladores pseudo opositores, que transaron apoyando la “motosierra anti jubilados”. ¡Perversión alevosa, es montar una comilona, para agasajar a los legisladores que anularon un pequeño aumento de los magros haberes, a los sufridos jubilados! 
 La mayoría de las jubilaciones son de paupérrimos montos con los que no se pueden comprar alimentos en cantidad y calidad necesarios, ni menos aun adquirir medicamentos, tan necesarios para los adultos mayores. Eso es un genocidio en cuotas, a no muy largo plazo. 
 Instigar al genocidio económico, es quitar medicamentos del listado gratuito del PAMI, y mucho más gestionar la desaparición de ese importante organismo, de larga trayectoria de respaldo a jubilados, como trascendió que ya está en estudio de perpetración. 
 Genocidio económico perverso, es pretender “naturalizar” que los pobres solo puedan acceder a una comida diaria, entreteniendo al estómago con migajas el resto del día, además que las comidas a las que pueden acceder se basan en hidratos de carbono con poco o nada de proteínas. Algo de eso pretendió decir “simpáticamente” un periodista de itálico apellido, lo que le valió un cargo muy bien remunerado, del cual fue recientemente eyectado, como pasó con muchos “libertarios caídos en desgracia”. 
 Genocidio económico, en su faz institucional, es dedicarse con marcada perversión de marcado odio a la propia patria, a implementar con mucho de sadismo, la destrucción masiva de nuestra economía nacional, con especial énfasis de catastrófica devastación, contra las industrias y los entes tecnológicos, incluyendo en este último concepto a las muy valiosas Universidades Nacionales. 
 Claro está que en el infame accionar anti tecnológico y anti industrial, parte importante de la claque aplaudidora de los infames desguaces de esos sectores, son entes empresariales, que si accionarán con ética y elemental patriotismo, no podrían estar avalando las destrucciones sistemáticas. Entre esos entes, sobresalen, y no para bien, la UIA (que parecería ser la Unión Industricida Argentina); y la SRA, que nuclea principalmente a los grandes terratenientes de la Pampa Húmeda, entidad esta que permanentemente mantiene una postura anti industrial, y añorante del semi feudalismo de fines del siglo XIX. 
 El propio presidente, haciendo gala de un muy dudoso equilibrio mental, dijo claramente, ser el topo que busca desde adentro destruir al Estado. Y si bien muchos no entienden la extrema gravedad de esa afirmación (particularmente el grueso de los uniformados, que se dicen “muy patriotas”, pero solo son patrioteros de bandera, funcionales a la antipatria), pues es muy claro que sin Estado no hay Nación, y sin Nación no hay Patria…así de simple. Pero muchos no tienen ni idea, de ese elemental concepto. 
 Pero los libertarios y sus secuaces políticos (incluyendo muchos conversos o acomodaticios varios que fueron permeables a presiones y/o posibles prebendas varias), no solo destruyen sistemáticamente la economía nacional y el tejido social argentino, ¡también siguen incrementando, en forma descomunal, nuestra voluminosa y hoy impagable deuda externa! 
  Con eso marcan preocupantes similitudes con lo acaecido en 2001, cuando un par de blondas comunicadoras de la TV portuaria, en forma lastimera, decían -palabras más o menos- que “no queda otra alternativa que canjear deuda por fracciones de nuestro territorio”. Esa infame amenaza vuelve a cobrar actualidad. 
 Y el accionar destructivo, también agrede a elementales facetas institucionales, pues el accionar del Poder Ejecutivo Nacional y sus acólitos, evidencia operar para acaparar excluyentemente la suma del Poder Público, lo cual puede calificarse como el montaje institucional de un neo virreynato, agresivo en lo interno y sumiso hasta lo indecible, respecto al Atlantismo y los grandes poderes financieros transnacionales. 
 Los constantes ataques a los miembros de los otros dos poderes que no le son dóciles y/o que puedan considerarse “conflictivos”, así como el manejo interno plagado de drásticas expulsiones de colaboradores, ante el menor desliz que suponga la no alineación total y absoluta a la abstrusa ideología libertaria, marcan claramente el accionar del detentador del Poder Ejecutivo Nacional. 
 Las agresiones con denuestos utilizando el más soez lenguaje impropio entre seres civilizados y mucho más para quienes ejercen altos cargos en un sistema de gobierno republicano y pretendidamente democrático, forman parte de las frecuentes opiniones, que más que expresadas por el Poder Ejecutivo, parecerían chabacanas frases vertidas por personajes de muy baja catadura moral. 
 Las agresiones verbales que no solo fueron vertidas en el ámbito interno, sino que también fueron ejes centrales de las desaforadas expresiones con las que atacó a cuanto presidente y nación fueron pretendidamente descalificados por la incontinencia verbal de nuestro impresentable titular del Poder Ejecutivo. 
 Todo ese andamiaje destructivo, que de mínima busca involucionarnos al hoy inviable país primarizado como lo éramos al final del siglo XIX; y de máxima evidencia hacer desaparecer a Argentina, implosionándonos en pequeñas republiquetas irrelevantes y fácilmente manejables por los que promueven la globalización salvaje, es promovido por múltiples operadores, que instalan falsedades y confusiones diversas, con las que tapan la catarata de medidas claramente destructivas, una de las cuales permite se importen maquinaria usadas, con lo cual se terminará de destruir la que fuera una importante rama industrial nacional. 
 Las instalaciones de “posverdades” (o sea falsedades incluso burdas, que por mera repetición pretenden ser asumidas como reales); los frecuentes raptos de ira incontenible, ante cualquier opinión que cuestione o contradiga los paradigmas libertarios, volcados contra periodistas, artistas, o quien sea que públicamente puntualice oposición a las ideas que pretenden instalarse como supuestos indiscutibles veredictos, son metodología corriente del verborrágico presidente, de las legiones de trols (muchos de ellos operando desde la propia Casa Rosada), y de varios opinantes alineados (y parecería que alienados) al libertarismo. 
 Crudamente expuesto, ese es el muy preocupante cuadro de situación actual, que nos empuja al caos total. 
 MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ 
 Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

domingo, 19 de enero de 2025

 CRISIS ENERGÉTICA - CONSECUENCIA DEL ESTADO AUSENTE 
  Estado ausente y en acelerado rumbo de premeditada y alevosa destrucción, tal es la breve, pero muy certera descripción del caos generalizado que se está ejecutando, llevándonos a la perimida y hoy inviable Argentina feudal; y de máxima, -claramente- buscan la disolución nacional, acorde a los mandatos del mega poder financiero transnacional, y a su brazo ejecutor, el Bloque Atlantista. 
 De este último, sus rectores principales demuestran ser ambas potencias anglosajonas, a ambos lados del Atlántico. 
  Ese esquema feudal, con meras formalidades de nación pseudo democrática (con voto cantado, falta total de representatividad popular, y el poder real concentrado en la ya por entonces vetusta oligarquía), en un inviable país carente de industrias y entes tecnológicos, con Universidades aranceladas y con mucha población analfabeta o apenas instruida, caducó definitivamente y pasó a ser inviable, “sobrando” población, en el contexto de muy escasa demanda laboral y muy mal paga, que caracterizó a la producción rural...eso ya a fines del siglo XIX / comienzos del XX. 
  Si esa economía excluyentemente primaria era ya inviable a comienzos del siglo XX; el proyecto de reeditarla hoy, es un absurdo incoherente, en un esquema apátrida y excluyente, pues “sobraría” más de la mitad de la actual población. 
  Pero ese anacrónico modelo de economía primaria, socialmente excluyente, y carente de la más elemental visión geopolítica de soberanía y grandeza nacional, es claramente el “proyecto de mínima”, hoy en plena ejecución vía destrucción sistemática del Estado, las industrias y el tejido social; pues claramente se avizora que el “proyecto de máxima” es el desguace nacional, buscando hacer implosionar a Argentina en media docena (o más) de republiquetas inviables, que no podrán evitar el saqueo irrestricto de las riquezas naturales, tal como se hizo en los años ’90 con las operatorias de “ordeñe” de las cuantiosas reservas gasíferas de Loma De La Lata, que apresuradamente fueron bombeadas vía gasoductos, el exterior, sin que ingresen a nuestro país las divisas de esas operaciones. 
  Ahora se está perpetrando un saqueo brutal similar, al permitirse las exportaciones de minerales de oro y plata, sin que abonen nada al Estado Argentino, pues con cómplice displicencia, el gobierno libertario no prolongó la vigencia de las muy bajas retenciones (de solo el 8%), que estaban vigentes hasta la presidencia libertaria.   ¡Antes las mineras extranjeras pagaban muy poco, y ahora nada, y excepto la denuncia de un legislador nacional, este tema sigue tapado por densos silencios! 
  El industricidio alevoso e intencional, sigue en plena vigencia, con los silencios cómplices de la Sociedad Rural, de la UIA y otros entes empresariales a los que nada parecen importarles las destructivas consecuencias de pobreza creciente, desempleo masivo, y acelerado aumento de la ya impagable deuda externa; mientras afloran con crudeza las previsibles consecuencias del genocidio económico que significa la total parálisis de las muy necesarias obras públicas. 
  Esa parálisis total de las obras públicas, festejada neciamente (pues no razonaron que eso provocaría problemas mayúsculos e incluso víctimas fatales, por deterioros de las infraestructuras) por la claque libertaria, cuando el enfervorizado presidente lo anunció fuera del Congreso y de espaldas al Poder Legislativo, era previsible que provocaría muchos perjuicios…y así está sucediendo en el Sector Eléctrico, con toda crudeza, y en forma algo menos perceptible en otras áreas de la infraestructura. 
  La crisis eléctrica, con sus terribles secuelas de cortes del servicio, medidas tomadas ahora de apuro, costos adicionales por “soluciones de emergencia”, son directa consecuencia de la intencional inacción total del gobierno libertario y sus “aliados” (léase cómplices) neoliberales y otros saltimbanquis de la politiquería muy rastrera, esta última con fuertes indicios de haber sido “influida” de muy diversas formas, todas ellas impresentables…y con muy escasa difusión en los grandes medios de comunicación. 
  La crisis eléctrica actual, no llegó de improviso ni fue consecuencia de algún desastre natural. ¡Era conocido que sucedería, y eso lo probó la sarcástica opinión de la entonces Canciller, Diana Mondino, quien con soberbia y clara hipocresía, dijo, muy sonriente “van a tener que comprar grupos electrógenos”! 
  Pese a que era previsible que sucedería la actual crisis eléctrica, Milei y sus adeptos, no solo no hicieron absolutamente nada para evitarla o al menos morigerarla, ¡sino que incluso agravaron la situación!, anulando o suspendiendo la realización de diversas obras, imprescindibles para ampliar la Potencia Instalada (capacidad de generación eléctrica), y para ampliar y/o mejorar las redes eléctricas de Transmisión (mediano, alto y muy alto voltaje) y de Distribución (mediano bajo y bajo voltaje). 
  Además de resurgir el ya clásico caso de deficiencias de inversiones en las supuestamente “muy eficientes” generadoras privadas, en particular las resultantes del desguace de SEGBA (perpetrado en el “proceso”, asesinando a Oscar Smith, que patrióticamente se oponía a ese negociado), y de las tres empresas, la más reticente a invertir (pero “eficiente” para distribuir utilidades a sus socios propietarios), parece ser EDESUR, seguramente no por casualidad vinculada al endeudador serial “Toto” Caputo, quien demostraría atender desde los dos lados del mostrador. 
  Pero además de restringir o anular el accionar del Estado Nacional, para planificar obras eléctricas y realizar (por sí mismo, o por terceros), las imprescindibles para mejorar y/o ampliar las capacidades de prestación del servicio; el gobierno libertario -haciendo gala de nula planificación y ciega obediencia al dogmatismo antiestatal e incoherente de los teóricos de la siniestra Escuela Austriaca de la Economía-, sin motivo real alguno, paralizó obras de generación, que contaban con financiación blanda de China, como las dos grandes hidroeléctricas en Santa Cruz, y la Cuarta Central Nuclear Atucha 3; además de paralizar nuestro avanzado proyecto de central nuclear modular CAREM; esto último en particular, cediendo a las alevosas presiones públicamente hechas por personeros de EEUU. 
  Contra toda lógica técnica, se suspendió la construcción del tramo adicional del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, que debía unir Salliqueló con San Jerónimo Norte, que estaba pronto a ser licitado y construido, lo cual habría permitido ampliar considerablemente la utilización de la producción de Vaca Muerta, lo cual también habría significado favorecer la generación termoeléctrica con gas económico. Lo único que hizo al respecto el destructivo actual gobierno, fue cambiar el nombre del gasoducto. Pero como faltó gas (por no tener listo el gasoducto), se debió importar de apuro, y mucho más cara, energía provista por Brasil. 
  Tampoco se hizo nada -en el año que fue nulo en obras, pero pletórico en cierres de industrias, incrementos de la desocupación y aumentos en la deuda externa-, en lo referente a ampliar la Potencia Instalada en las grandes centrales térmicas construidas a orillas del Paraná, en las que solo faltaba agregar las respectivas Turbinas de Vapor, para cerrar los sistemas de Ciclos Combinados. Con esas inversiones -caprichosamente dejadas de lado- los incrementos de generación eléctrica se hubiesen hecho, sin aumentar los consumos de gas natural, pues las mismas funcionan con los gases residuales de las Turbinas de Gas. 
  A todos esos desatinos propios de irresponsables e improvisados, el verborrágico presidente, confeso destructor del Estado, le agregó absurdos planteos claramente insultantes, justamente a los dos principales socios económicos, Brasil y China…pero como la realidad tiene patas cortas, después tuvo que mendigar apoyos financieros a China, y respaldos energéticos -muy caros por cierto- a Brasil. 
  Además, no es un dato menor, que ambas naciones nos dan fuertes respaldos geopolíticos en la irredenta Causa Malvinas y otros temas muy caros a la soberanía nacional. 
 Pero es muy claro que la soberanía nacional nada les importa a libertarios y neoliberales, tal cual lo prueban sus vergonzosos dichos y sus impresentables acciones. 
  Sumando confusiones que solo aportan a permitir que avancen en el ya claro proyecto de disolución nacional, la mayoría de los uniformados -que se dicen “muy patriotas”, pero que solo descalifican como patrioteros de bandera- por puro e irracional odio a todo lo Nacional y Popular, apoyan precisamente a los sectores políticos que se burlan abiertamente de toda idea y acción de la muy necesaria Soberanía Nacional. 
  Así como el Estado desguazado por el libertarismo, nada hizo para evitar la actual crisis eléctrica, en cambio está presto a reprimir al pueblo, que con toda lógica protesta a consecuencia de los irracionales cortes del servicio eléctrico. 
  Como dijera el gran patriota Manuel Belgrano, en el momento de entregar su alma a Dios…¡Ay, Patria mía! 
 MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ 
 Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

martes, 14 de enero de 2025

 LAS DOS GUERRAS QUE CITAN LOS IDEÓLOGOS PROCESEROS 
 El repetido argumento de “las dos guerras en las que se combatió”, de las que pretenden enorgullecerse, son parte central del pensamiento “proceseramente correcto”, que repiten cuan mantra supuestamente indiscutible, los uniformados (por lo general retirados), cuando quieren “glorificar”, con sus enrevesadas y muy pobres argumentaciones, el deplorable accionar de las FFAA y FFSS, en particular en el período del tristemente célebre “proceso” (1976-1983), pues en todo lo demás, las consecuencias sufridas por Argentina a consecuencia de ese gobierno pretoriano, claramente fueron muy negativas. 
 ¡Y tozudamente, se niegan a admitirlo! Y para peor, la muy errada y hoy anacrónica mentalidad procesera, claramente se sigue inoculando en los institutos de formación castrense, en los cuales se predica el odio visceral a todo lo Nacional y Popular, y “viendo” supuestos “zurdos” hasta en la sopa; mientras no ven ni les importan las viles acciones destructivas y de entrega de soberanía, que perpetran neoliberales, libertarios y sus adláteres. 
 Como el “proceso” es indefendible, claramente buscan justificarlo con el argumento de exaltar “las dos guerras”, en las que, se enfatiza, combatieron los militares argentinos; y para ello, tras una montaña de autoelogios, encubren y pretender tapar los muy gruesos errores y evidentes falencias formativas, con ignorancias casi totales en Geopolítica, Historia y Economía, que el accionar del gobierno pretoriano, puso en claras evidencias con sus groseros errores. 
 Lo que no parecen razonar, ni por asomo, es que ambos hechos de violencia, fueron instigados por el usurpador gobierno pretoriano de Videla, sus secuaces y continuadores; y tuvieron consecuencias funestas para Argentina, siendo además falso que hayan sido desencadenados por el simple devenir de los hechos, siendo que en realidad fueron consecuencias del pésimo accionar del Poder Militar (también denominado Partido Militar), demostrando en forma palmaria el muy pobre o nulo nivel de formación del grueso de los uniformados, quienes en los hechos operan como subordinados al poder anglosajón del Atlantismo, y a la retrógrada oligarquía de Argentina. 
 Algunos dicen “no entender” por qué no sucede en Argentina el trato muy respetuoso y afectuoso que otras fuerzas armadas reciben de sus respectivas poblaciones. Pero esas otras fuerzas armadas no masacraron a sus propios pueblos ni los despreciaron clara y abiertamente, como si lo hicieron -incluso enorgulleciéndose por tan deplorables acciones- como lo perpetraron con brutalidad y sadismo, el “sector gorila” de las FFAA de Argentina y sucesores, desde 1955.
 Lo poco que pudieron estudiar de esas asignaturas tan esenciales para la Defensa Nacional, evidentemente fue (y es) fuertemente sesgado por la “Escuela de las Américas” dictada por el poder imperial que nos quiere subordinados al dócil “patio trasero”, como es la visión de las Potencias Atlantistas, la cual claramente no solo no es coincidente con la Visión Nacional, sino que es opuesta. 
 Los Intereses Nacionales deberían ser el norte que guie el accionar de los que se dicen “muy patriotas” -y lo fue de auténticos y destacados patriotas de uniforme que supimos tener-, pero que en los hechos en las últimas décadas mayoritariamente son solo patrioteros de bandera, que no entienden nada del básico concepto de Soberanía Nacional, la cual no se agota en el himno y la bandera. 
 Industria y tecnología Nacional también son partes esenciales de la Soberanía, como también las diversas infraestructuras (incluyendo en ellas las vinculadas a la producción, el transporte y la conectividad de nuestro enorme territorio; la salud pública, la educación pública en sus tres niveles), así como sus necesarias inversiones en mantenimiento y otras mejoras. 
 También el desendeudamiento externo tiene que ver con la soberanía, así como su contracara, el endeudamiento externo, es claramente lesivo a nuestro accionar digno y soberano. Pero poco o nada de todo eso evidencian entender las amplias mayorías de los uniformados, incluyendo oficiales de altos rangos, que suelen pronunciar estentóreos discursos, cargados de pseudo patriotismo declamativo pero carecientes del concreto y muy necesario patriotismo efectivo. 
 En el colmo de las groseras confusiones mentales que instalaron en el pensamiento “militarmente correcto” del grueso de las FFAA y FFSS, entusiastamente -y se enorgullecen de ello-, apoyan a sectores políticos que nos destrozan y nos empujan a la miseria crónica, e incluso a la disolución nacional. 
 Esas severas distorsiones y gruesos errores en los enfoques estratégicos, lamentablemente vigentes y aparentemente mayoritarios entre los uniformados, son evidentes consecuencias de la implementación de la doctrina de la seguridad nacional (dictada desde EEUU), suplantando la Doctrina de la Defensa Nacional; como también por el profundo e irracional odio antiperonista, inculcado cuan “verdad indiscutible” en los cursos formativos de las FFAA y FFSS, desde 1955 en adelante, pero muy acentuado ello desde el pernicioso “proceso” (1976), lo cual integra los anacrónicos y muy mal fundamentados “principios básicos” que evidentemente- se siguen inculcando a los uniformados. 
 Destrozar al Estado es el pernicioso objetivo claramente expuesto por el muy cipayo “libertarismo”, pero eso no parece preocupar en lo más mínimo, al grueso de los uniformados, con sus neuronas saturadas de odio antiperonista, hasta el extremo de no ser conscientes que son simples empleados públicos con uniforme. Y que el juramento de defender a la Patria, debe incluir la defensa del Estado, pues sin Estado no hay Nación, y sin Nación no hay Patria.
 Analicemos ambos hechos de violencia, que marcaron al “proceso”.   De ningún modo, se pretende avalar ni menos ensalzar el muy negativo accionar de las guerrillas, como tampoco sus pretendidos fundamentos ideológicos, como la supuestamente irreversible “realidad”, según la cual “el mundo marcha hacia el ‘socialismo’ ”, que repetían sus promotores ideológicos en los hoy lejanos años ’70 del siglo XX, que los hechos se encargan de refutar. Pero el caso es que tanto las guerrillas, como todas las violencias relacionadas con esos tristes hechos, en una magnitud que pudo asimilarse a una guerra civil, fueron perfectamente funcionales al siempre sutil accionar del Reino Unido, y así fueron planteados a fines de los ’60 y comienzos de los años ‘70 por el intelectual canadiense – británico Harry S. Ferns, quien como un párrafo más, pero con todas las letras, analizó que los notables avances que logró Argentina con el peronismo, solo podrían ser destruidos mediante una guerra civil. 
 Si bien tuvo poca difusión, se supo que dos cargamentos de municiones y armas, bajados del buque Endurance (surto en Buenos Aires), y de un avión de British Caledonian estacionado en Córdoba, fueron interceptados por fuerzas argentinas de seguridad, pudiendo suponerse que eran destinados a abastecer las guerrillas. 
 Habría sido lo que en castizo simple se dice “echar leña al fuego”, abasteciendo a las guerrillas, mientras que las cúpulas militares y sus entornos civiles, eran alentados por los anglosajones a usurpar el poder real argentino, con la excusa del accionar subversivo. ¡Combo perfecto, para que, en un contexto de violencias, los personeros de la antipatria, implementen sin oposición posible, al neoliberalismo en su más salvaje versión, perpetrando el anti industrialismo, el endeudamiento desenfrenado, la irracional apertura económica y la destrucción de muy positivo accionar que en general había tenido el Estado Nacional! 
 El terrorismo de Estado fue implementado por el “proceso”, siendo muy claro que, para enfrentar las violencias guerrilleras, no era necesario usurpar el poder formal. 
 Cabe recordar que la primera víctima del “proceso”, en la misma noche del golpe, fue el Mayor Bernardo Alberte, asesinado en su departamento, frente a su familia, seguramente por el “grave pecado” de haber cursado una valiente nota a Videla, advirtiéndole de las funestas consecuencias -que luego sucedieron- a consecuencia del golpe de Estado, el cual algunas semanas antes era vox populi. El jefe de la patota asesina, habría alcanzado, después, el grado de General. Años después, Alberte seria ascendido a Teniente Coronel, post mortem. 
 La violencia represiva fue brutal, impidiendo toda oposición al accionar del poder político – económico que se había adueñado de nuestro país. Tanto la entonces presidente, M.E. Martínez de Perón, y el muy patriota Secretario Legal y Técnico Dr. Julio Carlos González, sin motivo real alguno y sin juicio legal, fueron presos políticos durante todo el “proceso”, entre muchos otros casos, de vengatividad pura de la oligarquía, siempre cegada de antiperonismo visceral.
 Ferozmente interrogados, los colaboradores de Julio C. González, sufrieron brutales consecuencias, incluyendo paro cardíaco y muerte de al menos uno de esos abogados. Además de muchas iniciativas de claro Perfil Nacional, parece ser que la vengatividad fue consecuencia de cambios legales que cuidaron los intereses de YPF, pues dejaron sin efecto amañadas operatorias que beneficiaban a las petroleras privadas, a costa de la petrolera estatal. 
 Poco después, sería secuestrado y “desaparecido” el gremialista Oscar Smith, que se oponía patriótica y tenazmente, al desguace de SEGBA, que Martínez De Hoz presionaba para perpetrar. Como todo se relaciona, debe señalarse que la más problemática de las tres empresas en las que se fraccionó SEGBA, EDESUR, tiene como uno de sus principales accionistas al endeudador serial “Toto” Caputo.
 Posteriormente, en un muy “raro” accidente, sería embestido y muerto, el muy querido folclorista Jorge Cafrune, quien iba a caballo rumbo a Yapeyú, para estar en el acto anual sanmartiniano. 
  Es muy conocido que, a las oligarquías apátridas, les molesta el fervor popular con el cual el pueblo retribuye a cantores con los que se siente identificado. 
 Ya en el mundial de fútbol de 1978, eran conocidos en el exterior muchos hechos aberrantes perpetrados por el “proceso”. 
 Seguramente buscando una real Causa Nacional, con profunda raigambre popular, ante el deterioro acentuado del impresentable “proceso”, los milicos proceseros y sus “asesores” civiles, implementaron la recuperación, manu militari, de Malvinas y los otros dos archipiélagos australes, usurpados por el Reino Unido casi un siglo y medio antes. El pueblo festejó la recuperación (que sería muy fugaz) de Las Malvinas, dejando de lado el profundo rechazo que había cosechado el infame “proceso”. Pero claramente, fueron muy gruesos los errores en base a los cuales, los muy poco lúcidos gobernantes militares proceseros, y sus asesores civiles, planificaron y ejecutaron el operativo militar. 
  Se citan varios de esos gruesos errores, probatorios de las profundas ignorancias en Historia, Geopolítica y Economía, de las que adolecen -con algunas notables excepciones- los uniformados argentinos. 
- Supusieron que el Reino Unido no reaccionaría, lo cual evidencia la profunda ignorancia de la Historia, que muestra la tozudez y belicosidad de los anglos. 
- Con la soberbia propia de ignorantes usufructuarios de un poder que les quedaba muy grande, se creyeron “aliados” de EEUU (por haber colaborado en acciones encubiertas en Nicaragua y posiblemente otros países de Centroamérica). Nunca entendieron que solo fueron -y son- marionetas dóciles descartables. 
- Vinculado con lo anterior, supusieron que EEUU sería neutral, o incluso que estaría a favor nuestro, en el conflicto armado. Eso muestra las profundas ignorancias de los uniformados de mentes proceseras, pues cualquiera que sepa algo de Historia y de Geopolítica, conoce los profundos lazos que marcan la alianza entre el Reino Unido y EEUU, desde fines del siglo pasado, cuando EEUU suministró ametralladoras Gatling al RU, usadas para masacrar a los zulúes, que luchaban por su independencia; abarcando en el rol de aliados, las dos guerras mundiales, Corea, la invasión a Iraq, y el listado no se agota. 
- Como la embajada argentina en Londres habitualmente tuvo agregados militares, no se entiende que no hayan analizado que prácticamente en cada pueblo del RU hay un monumento, que muestra nombres de soldados de EEUU y RU, que murieron combatiendo en las guerras mundiales. Se ve que ni lo analizaron.   Razonar por cuenta propia no se incluyó en el adoctrinamiento al cual fueron sometidos, como dóciles subordinados al “mundo occidental, libre y cristiano”, que no es nada de eso, es subordinado a las dos megas potencias anglosajonas. 
- Solo seres irracionales pueden involucrar a su país, en una guerra de una brutal desigualdad de capacidades bélicas, acentuada por el poder de la agresiva OTAN. 
- El retroceso muy acentuado en los esfuerzos diplomáticos para recuperar Malvinas, sigue vigente; así como el desguace de nuestras hoy muy menguadas capacidades de defensa, sobre todo en la Fuerza Aérea. 
- Nadie parece haber asumido responsabilidades por las muertes en combate, mutilaciones físicas y psíquicas, y los numerosos suicidios que hubo, a consecuencia de tan disparatadamente “planificada” guerra. 
- El meduloso Informe Rattenbach, que analizó los groseros errores estratégicos y tácticos de los comandantes y altos jefes de nuestras fuerzas, no parece haber sido muy tenido en cuenta. 
- El gobierno militar y sus adláteres, insistieron en identificarse con la ideología económica liberal, no entendiendo que la misma es un poderoso instrumento de colonización económica, política y cultural.    Aun hoy no razonan que las grandes potencias “occidentales”, predican liberalismo, pero practican fuertes intervencionismos de sus poderosos Estados Nacionales. 
  El tema no se agota. Vaya el total respeto a todos nuestros combatientes, y a los que reivindican los derechos argentinos en los territorios irredentos, usurpados bajo el poder de la fuerza bruta del neocolonialismo muy afín al Bloque Atlantista. 
  Necesitamos uniformados con auténtico patriotismo, como los tuvimos en cantidad y calidad; así como gobernantes y pueblo imbuidos de esos altos Valores Nacionales. 
  Estamos en riesgo de disolución nacional, pero muchos no lo ven. 
 MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ  
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos