EL ORDEN A ULTRANZA COMO EXCUSA DE LAS REPRESIONES SALVAJES – REPRESIONES COMO SUSTENTO DE LA TIRANÍA PSEUDO DEMOCRÁTICA.
Es más que evidente que el desastroso “modelo” económico libertario solo se puede sostener -por algún tiempo casi seguro muy limitado-, en base a “esteroides” socio económicos, de efectos cada vez más limitados y de más dañinas consecuencias.
Dentro de esos “esteroides” que en crecientes dosis intentan saturar al pueblo, están las medidas cada vez menos efectivas, para apaciguar el creciente descontento general, que solo parece dejar al núcleo duro de anti populistas viscerales, cipayos asumidos y otros confusos en grados sumos, como apoyatura libertaria. Pero incluso ese núcleo duro muestra señales de resquebrajamiento, habida cuenta de las crecientemente desastrosas consecuencias de las medidas socio económicas claramente antinacionales; así como del accionar totalmente cipayo en materia de política exterior; el cual es indigerible para todos los que tenemos al patriotismo como valor básico de argentinidad.
El intencionalmente desastroso accionar de “la motosierra”, destructiva del Estado y sádicamente cruel con el tejido social, particularmente ensañado con los más débiles e indefensos del entramado social nacional, provoca lógico creciente descontento popular, el cual solo parece no llegar a los sectores oligárquicos y sus asociados -como la Sociedad Rural y otros actores de la economía primaria meramente extractiva (minería, hidrocarburos)-; sectores financieros con lucros asegurados por el Estado cooptado a su discrecional servicio (repitiendo el nefasto accionar del “carry trade” -timba financiera y fuga de divisas-), que lucran en base a beneficios prebendarios; así como otros a los que no les hace asco ser ensobrados al servicio de impresentables operadores antinacionales, sean periodistas, políticos u otros.
El accionar anti popular, anti industrial y anti tecnológico, ya lo padecimos, incluso con similares perpetradores, en las tres etapas previas, de las cuatro nefastas M de la economía argentina (Martínez De Hoz, en el tristemente célebre “proceso”; Menem, Macri, Milei), en cuyos gobiernos atacaron con saña feroz a la economía y el tejido social nacional. Esa triste conjunción de gobernantes cipayos, y sus destructivas acciones, la definí en un artículo precedente, acerca de las lacras antinacionales que operan para destruir a Argentina. Y esa definición de gobiernos similarmente anti nacionales, fue utilizada -enhorabuena- por al menos dos referentes del Pensamiento Nacional.
El falso discurso libertario, se pudo sostener -mezcla de engaños con datos falseados o burdamente inventados; endeudamiento externo creciente; seguramente “pautas” publicitarias o similares para saturar los medios de comunicación con datos falsos o distorsionados; vergonzosas complicidades de asociaciones patronales -como la UIA y otras- que apoyan medidas que destruyen incluso sus propias empresas; y seguramente otros operadores encubiertos; además de las mayorías muy colonizadas mentales de uniformados de las FFAA y FFSS, que demuestran no tener ni idea acerca de la real Defensa de la Soberanía Nacional, como ignorantes en grados superlativos, en Geopolítica, Historia y Economía. Solo parecería que les inculcaron “ver” supuestos “zurdos” hasta en la sopa, y odiar visceral e irracionalmente a todo lo nacional y popular.
Ahora, cuando la Conciencia Nacional del pueblo parece haber despertado, de su larga somnolencia; los sectores antinacionales recurren al conocido uso de la violencia salvaje, para amedrentar al pueblo.
La excusa, utilizada con calculada malicia para mantener el esquema represivo, que incluye al accionar violento y sádico de las Fuerzas de Seguridad cooptadas mentalmente para considerar “subversivo” o “legalmente reprimible” al propio pueblo volcado a las calles en legítimos y lógicos reclamos; pretende institucionalizarse mediante repetidos mensajes (como el del “Macri intendente porteño”), que enfatiza el supuesto “orden en las calles”, que en realidad es represión para impedir justos y lógicos reclamos, cuyas exteriorizaciones públicas son concretos derechos del pueblo, de manifestarse públicamente.
¡Y por supuesto, que las exteriorizaciones de esos reclamos, debe hacerse en las calles, como lo hace el pueblo autoconvocado y en forma pacífica!
Impedir y desacreditar las manifestaciones populares, es un claro rasgo del giro antidemocrático y represor, que evidencia el accionar de libertarios, secuaces y “subordinados mentales” (estos últimos, uniformados a los que inculcaron ver supuestos “zurdos y subversivos” hasta en la sopa, para inducirlos a reprimir con saña y alevosía, al pueblo harto de mentiras y de políticas antinacionales.
Sin duda, la valiente acción del seleccionado nacional en el mundial de fútbol, difundiendo a escala global, el muy justo y patriótico reclamo por la Causa Malvinas, fue el necesario punto de inflexión para despertar con fuerza el patriotismo, que parecía adormecido por los engaños de los personeros de la antipatria, difundidos por sectores nada nacionales de medios de comunicación, comunicadores varios, y por legisladores que en muchos casos parecían estar muy afectados por los síndromes “kueiderizable” o “adornizable”; con los cuales se sancionaron leyes totalmente opuestas a los reales Intereses Nacionales, como las del RIGI, Súper RIGI y otras, cuya “frutilla del postre” iba a ser la ley de entrega al mejor postor, de todo el Territorio Nacional; todo eso en el contexto de extrema lentitud de sectores del Poder Judicial para avanzar en las muy delicadas denuncias, con fuertes indicios probatorios, que involucran al presidente, su hermana y Secretaria, y varios de otros altos funcionarios designados por el actual gobierno.
El “modelo libertario” es insostenible, siendo la copia profundizada de precedentes gobiernos neoliberales, que tuvieron catastróficas consecuencias; los cuales no se atrevieron a llegar a extremos como “considerar héroes” a delincuentes fugadores de divisas, evasores impositivos, e incluso mafiosos (tal como lo expresó el actual presidente nacional), como evidenciarían coincidir los “grandes dirigentes empresarios” que apoyan las destructivas y cruelmente empobrecedoras masivas medidas de (des) gobierno libertario; las cuales nos empujan a fungir como simple protectorado económico -burlándose de toda soberanía, como descaradamente lo dijo el actual Canciller Quirno-, operando el libertarismo y sus secuaces, como marionetas de los poderes financieros transnacionales, o peor aún, accionando para perpetrar la disolución nacional.
¡Quiera Dios que la caótica realidad actual y sus consecuencias, no nos lleven a un baño de sangre, como ocurrió en la similar crisis terminal de 2000/2001! ¡Y que dentro del marco constitucional, podamos impedir el aquelarre destructivo de los que operan para difamar y demoler la argentinidad!
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
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