ARGENTINA BAJO MUY GRAVE RIESGO DE DISOLUCIÓN NACIONAL
Lo vengo diciendo, con toda claridad, en sucesivos artículos, que nos están empujando con persistente alevosía, hacia la total disolución nacional.
Si no llegaran a concretar ese perverso objetivo, de mínima buscan hacernos involucionar al hoy inviable y claramente caótico contexto de enclave colonial, de economía regresivamente primarizada, sin industrias ni entes tecnológicos, con población mayoritariamente analfabeta y carente de servicios de salud; como éramos en los años de fines del siglo XIX y comienzos del XX; todo eso administrado bajo una pseudo democracia en una estructura social feudal, con las grandes mayorías muy empobrecidas, y sojuzgadas por un Estado ferozmente represivo.
El Poder Formal lo ejerce un individuo cuyo caprichoso accionar gubernativo, sus frecuentes explosivas expresiones verbales -muchas veces cargadas de epítetos muy groseros y desubicados totalmente para el alto cargo que ejerce-, su gesticulación por momentos desenfrenada, y el claro desprecio que demuestra para con su propio pueblo, hacen suponer con alto grado de verosimilitud, que estamos siendo gobernados por un psicópata con ínfulas de grandeza y desmedidamente ávido de reconocimientos que no merece.
Es un mendicante del Nobel de Economía, con sus antecedentes de uno o más libros con textos plagiados, y con su pretendida “genialidad gubernativa” que solo él y sus secuaces pretextan ver y que contrasta con los desastrosos resultados de su gestión; todo eso entre otros desquicios, como sus ínfulas de cantante; que además goza ante el sufrimiento generalizado que provocan sus acciones socio económicas.
Por algo se identifica con un instrumento de destrucción y apto para brutales torturas, como lo es la motosierra.
Cabe consignar, que además de las profusas evidencias de su compleja conducta, más de un psiquiatra opinó en las redes sociales, respecto a la desequilibrada personalidad de nuestro presidente.
Las no probadas inocencias del presidente y su entorno cercano, respecto al negociado de la moneda virtual promocionada por el propio mandatario, y a los varios casos de “coimisiones” que involucran a su hermana y otros funcionarios muy cercanos, hacen abundar en elementos contundentes totalmente incompatibles con el decoro, probidad y patriotismo, que deben ser atributos imprescindibles para el ejercicio de la primera magistratura nacional.
El propio Milei, claramente exaltado y con voz aflautada, dijo ante una periodista extranjera, que es el topo que vino a destruir el Estado desde adentro.
Sin Estado no hay Nación, sin Nación no hay Patria. Concepto elemental, pero que muchos desconocen, entre ellos buena parte de los jóvenes sub 40 (afectados por la muy perjudicial reforma educativa de Alfonsín, que les quitó contenidos en Historia, Geografía, Lengua y Matemática); numerosos políticos improvisados; sectores de clases media y baja, afectados por el “síndrome de Doña Florencia” (pensar como garcas y actuar como tales, pese a ser simples pobretones); y el 90 % de los uniformados, cooptados estos por un profundo limado de neuronas al ras, que les anuló las capacidades de razonamiento, además de ser ignorantes en Economía, Historia y Geopolítica.
También Milei calificó como “héroes” a los delincuentes fugadores de divisas; y se habría expresado agresiva y burdamente respecto a Jesús, lo cual además de aberrante, es una burla necia respecto a las mayorías católicas y cristianas en general, de Argentina, Iberoamérica y todo el mundo cristiano. También agredió de palabra sin fundamento alguno, solo demostrando un enfermizo odio, al Papa Francisco, quien pese a ello tuvo la grandeza de recibirlo en El Vaticano.
En medio de todo ese aquelarre de absurdos y negatividades inconcebibles, como la subordinación total a los dictados de EEUU, el RU y sus socios principales, y el burdo portazo con el que se desdeñó nuestra incorporación al BRICS, que hubiera sido esencial desde lo geopolítico y lo económico, todo el accionar de libertarios y secuaces, conduce a la destrucción nacional; mientras inventan ficticias “realidades paralelas” con las que con periodistas mercenarios y trols muy activos, a los necios o muy crédulos “engrupen” con supuestos “grandes logros económicos”, que la realidad desmiente.
Por su parte, la necia milicada de mente procesera llena de odio antiperonista, alaba al psicópata por haber comprado algunos pocos “fierros viejos” de dudosa operatividad o de casi nulas capacidades estratégicas reales, que nos mantienen en un estado de total indefensión, mientras nos subordinan vergonzosamente a EEUU y sus socios Atlantistas.
A la vez, sus operadores libertarios o afines destrozan la obra social de los uniformados, mientras que los bajísimos salarios llevan al éxodo de muchos integrantes de Las Fuerzas, cuando no a la depresión suicida de al menos media docena de sus efectivos.
Al mismo tiempo, libertarios y secuaces perpetran impresentables operaciones financieras y de endeudamientos externos, a cargo del “ministro de endeudamiento” Caputo, y del experto en timbas financieras Sturzenegger, hoy devenido en “ministro destructor del Estado y perpetrador del industricidio masivo”.
En medio de tanta feroz hipocresía cargada de aporofobia, ahogan financieramente a la educación y la salud pública, incluso jactándose de ello bajo falsas acusaciones de “ñoquis”, con especial saña contra prestigiosos y muy eficientes hospitales públicos y entes vinculados (como el Malbrán y el Garrahan), y lleva al borde de la desaparición a las muy importantes Escuelas Técnicas, repitiendo las agresiones financieras y anulaciones de su accionar, perpetradas por precedentes gobiernos neoliberales (léase apátridas feroces).
La parálisis total de las obras públicas, incluyendo las cancelaciones de obras con financiaciones aseguradas y con altos valores estratégicos, como la Central Nuclear Atucha 3, la Central CAREM, y las dos grandes hidroeléctricas patagónicas; a lo que se agregan para más caos inducidos las totales paralizaciones en las imprescindibles tareas de mantenimiento de las infraestructuras en Energía, caminos, ferrocarriles, escuelas y hospitales, que no solo ocasionaron muertes culposas, sino que tienen a desarticular a nuestro país, volviéndolo inviable y caótico.
La artificial sobrevaloración de nuestra moneda respecto al dólar, y la irracional apertura total de nuestra economía, a lo que se agrega la muy reducida capacidad de compra de nuestra población, empobrecida adrede y en crecientes cantidades empujadas a la desocupación forzosa, ante las quiebras o cierres de empresas, que se verifican día a día, forman un combo perversamente perfecto que nos empuja a la desindustrialización forzosa y a los aumentos desmedidos de las importaciones; con la pobreza y la miseria extrema aumentando mes a mes.
Las importaciones, agregadas a los impagables servicios de la deuda, hacen crecer desmedida e irracionalmente la ya impagable deuda externa, que nos convierte en un Estado fallido, como si hubiésemos sido arrasados por un conflicto bélico descomunal.
En todo ese contexto destructivo, el presidente y su comitiva, se dedican a viajar muy seguido al exterior, en varios casos sin ningún motivo oficial que justifique esos derroches de divisas, mientras en lo interno afirma que “no hay plata”, ni para lo más elemental y humanamente necesario, lo cual es aberrante.
Para agregar incoherencias totales, cuando no burlas descaradas a los acuciantes problemas internos, como la inundación catastrófica en Bahía Blanca, y los brutales incendios de casi probada intencionalidad que azotan a la Patagonia, mientras el Estado nacional se desentiende por completo de esas dolorosas realidades y niega todo apoyo para solucionar esas catástrofes, al mismo tiempo el presidente usa su tiempo y los dineros públicos, para satisfacer su ego, cantando y actuando en público, superando las incoherencias que años atrás perpetrara el entonces presidente ecuatoriano Abdalá Bucaram (también con ínfulas de cantante), pero en aquel caso fue rápidamente eyectado de su cargo, por su desubicuidad y evidente incapacidad para esa alta función.
Siempre accionando contra los Intereses Nacionales, expresó posturas de hecho favorables al Reino Unido, en el sensible tema de los usurpados archipiélagos australes.
El odio irracional que el presidente demuestra ante todo lo estatal, lo lleva a impulsar desastrosas privatizaciones de bienes de alto valor estratégico y altamente rentables, como las grandes hidroeléctricas nord patagónicas y las muy eficientes centrales nucleares, mientras desfinancia toda operatividad de los entes tecnológicos, imprescindibles para el desarrollo, los que libertarios y secuaces se esfuerzan en destruir y gozan destruyendo, mientras pagan sobreprecios y otros desmanejos operativos.
En Política Exterior, la sumisión total al Bloque Atlantista, lleva a pisotear toda acción soberana y digna, que Argentina supo mantener en temas de gran importancia geopolítica, subordinándonos servilmente a los dictados o caprichos de los administradores del poder anglosajón.
La miseria general y la creciente desocupación, empujan al exilio a muchos argentinos, lo cual agrava la escasez de población que afecta a nuestro país.
Mientras el país cae a pedazos, un denso sopor parece afectar a nuestra población, que parece resignarse a semejante conjunto de tropelías, las que nos llevan a la irreversible destrucción general, a la que nos empujan, pero para evitarlo aun estamos a tiempo, y Dios quiera que no sea a costa de un descomunal baño de sangre, como comenzó a suceder en la crisis terminal de 2001/2002, de la cual casi de milagro logramos salir.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
martes, 3 de febrero de 2026
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