POR UNA VEZ MACRI NO HABRIA “ERRADO”. Acostumbrados como nos tiene Macri a las mentiras flagrantes, a los furcios gruesos de expresión, y a las ironías muy fuera de lugar para la alta investidura en la cual lo impusieron los medios concentrados y los que “votaron globitos”; pasaría a ser gran noticia, que por una vez haya dicho algo que termina siendo cierto. Si fuera cierto el mensaje de “tuit” difundido en Facebook, en el cual expresó, palabras más o menos, antes del partido Argentina – España, que la selección de fútbol “mostrará los mismos éxitos que estamos teniendo en la economía”; ¡eso sería una gran noticia! Por primera vez, una premonición macrista sería acertada. Eso es indiscutible, pues la selección perdió por goleada, sin saber qué hacer ni adonde ir; y la economía argentina desmanejada por el macrismo está –sin duda alguna- haciéndonos perder a Argentina y al 90 % de los argentinos, en forma contundente, traducida en lenguaje futbolero como una brutal e indecorosa goleada. Solo cabe acotar, sin error alguno, que mientras que la selección de fútbol perdió 6 a 1 con España; la política económica macrista nos está haciendo perder por 20 a 0, habida cuenta que mucho de muy negativo y nada positivo cabe acotar en estos dos años largos ya transcurridos, y las perspectivas a futuro son marcadamente negativas, truculentamente sombrías; con sus lógicas perversas repercusiones en lo social, lo político, lo judicial, esto último con la pérdida casi total de independencia de ese Poder Constitucional del Estado, invadido, pisoteado y manipulado por operadores políticos oficialistas y las presiones de los grandes medios de comunicación que dictan la agenda y definen las “condenas mediáticas”. Y en lo geopolítico, estamos perdiendo por abandono cómplice y pusilánime frente a las corporaciones financieras, petroleras – gasíferas, mineras y otras transnacionales (como las de “energías renovables”, ultraecologistas y otras similares); y frente a las agresiones que aceleradamente perpetran en contra de nuestros Intereses Nacionales, las Potencias Atlantistas (EEUU, GB, la UE y sus subordinados menores). Mientras tanto, buena parte de la clase media y la clase baja parecen seguir anestesiadas por las mentiras y tergiversaciones de las amañadamente enredadas campañas de mentiras y confusiones de los medios dominantes y de los comunicadores mercenarios al tanto por cuanto; y los patrioteros de bandera siguen firmes en entregar toda dignidad y soberanía, con tal de conseguir los indultos al precio que sea,
asimilando esos indultos a los treinta denarios que cobró el maldito traidor Judas para entregar al Redentor; con la enorme diferencia que la cruel crucifixión a la cual entregan a la Patria Argentina, puede llegar a no tener nunca ninguna resurrección; pues por ignorancia cerril, por colonización cultural en grado sumo, o por haberse entregado como operadores de intereses inconfesables, los patrioteros de bandera nos llevan a paso forzado hacia la disolución nacional. Disolución nacional que es claramente, el objetivo último de la CEOcracia neoliberal macrista, con sus cómplices políticos explícitos y encubiertos. Complicidades que se extienden a buena parte del clero argentino, que es pro oligárquico y antipopular, y por lo bajo se mofa o ataca los muy transparentes mensajes del Papa Francisco, mensajes condenatorios del muy materialista y ateo neoliberalismo; y también las complicidades de muchos pastores evangélicos y de sectas, obedientes a los dictados provenientes del norte, del cual seguramente reciben apoyos y generosos subsidios, los cuales exigen que no salgan de posturas “políticamente correctas”, so pena de cortar drásticamente todo apoyo y subsidio; todo ello como lo estableció el Informe Rockefeller de 1969. ¡Pero por una vez, Macri no habría mentido ni efectuado ninguna premonición errada…perdemos por goleada, y muchos argentinos empiezan a darse cuenta!
MGTR. CARLOS ANDRES ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolítico
jueves, 29 de marzo de 2018
sábado, 24 de marzo de 2018
OTRO ANIVERSARIO DEL GOBIERNO MARZISTA DEL PROCESO Lo de “gobierno marzista” fue una fina ironía del historiador revisionista José María Rosa, pues el golpe de Estado se perpetró en marzo, y los milicos proceseros se jactaron de ser el dique de contención del anti marxismo. A punto de cumplirse 42 años de la perpetración del infame golpe de Estado que usurpo el poder en Argentina, luego del largo prolegómeno de otros golpes de Estado en la región que instalaron gobiernos militares de crudo corte neoliberal –por ende, oligárquicos, antipopulares y antinacionales-; el nuevo triste aniversario amerita un puñado de reflexiones. La “preparación” psicológica interna fue masivamente instalada por una feroz campaña mediática y de activos e insidiosos propaladores de infamias, estos últimos con “el sello” característico de agentes especializados en la manipulación malintencionada de la opinión pública, de forma tal que el golpe de Estado fue claramente preanunciado y presentado como “la única salida” ante el “caos generalizado” instalado como supuesta realidad indiscutible. Como es una realidad recurrente, las “progresías” violentas y dogmáticas, en esos años devenidas en movimientos guerrilleros “liberadores”, fueron funcionales a los titiriteros del caos, quienes, desde las sombras, buscaban embretarnos en un perverso contexto de símil guerra civil; propósito nefasto que lamentablemente lograron. Ese era precisamente el cuadro de situación que, con sutileza muy británica, expuso el historiador Harry S. Ferns, en uno de sus dos libros escritos en Argentina muy pocos años antes que la violencia desenfrenada se instalara en Argentina, con sus saldos luctuosos y cargados de odios profundos, que hasta hoy ambos bandos contendientes (exguerrilleros y militares proceseros) siguen exudando profusamente, anclados en los años ’70 y completamente disociados del muy diferente contexto geopolítico actual. Esa guerra civil era la mencionada por Ferns como única posibilidad de desarticular y hacer desaparecer los notables avances
económicos y sociales logrados por el peronismo (según expresiones casi textuales del citado historiador). Con notable agudeza en sus análisis, y con evidentes respaldos documentales, el Dr. Julio C. González expone que la violencia guerrillera se centró preferentemente contra oficiales de las FFAA, y de ellos en muchos casos los involucrados en actividades de investigaciones científicas e industriales, así como tomando como víctimas civiles recurrentes a directivos y altos estamentos de empresas industriales. Al decir del citado J. C. González, atentaron contra las chimeneas que logro levantar el peronismo. El mismo escritor menciona documentalmente los dos cargamentos de armas y municiones, que según todos los indicios iban destinados a equipar a guerrilleros, los cuales fueron incautados por autoridades argentinas al ser desembarcados de una nave y un avión de línea, ambos del Reino Unido. Curiosamente, o no tanto, los proceseros “olvidaron” esa intromisión británica para fogonear las guerrillas, y solo echan culpas a la Cuba de Fidel y las potencias comunistas de esa época. Así de confusos, unidireccionales y enredados, son los “análisis” de los patrioteros de bandera. La acción guerrillera venia enfrentándose decididamente por parte del gobierno constitucional peronista, pero dentro de los marcos legales e institucionales; e incluso se realizaron acciones tendientes a quitar sustento a los instigadores de la violencia subversiva, siendo posiblemente lo más destacado de esas actividades el Operativo Dorrego, en el cual para mitigar una gran inundación en Buenos Aires trabajaron codo a codo integrantes de las FFAA con miembros de la Juventud Peronista. Al abortarse esos acercamientos, muchos de estos últimos, en el contexto de violencia creciente que se desató posteriormente, pasarían a ser parte de Montoneros, la facción guerrillera que se nutrió de componentes originalmente nacionalistas, luego devenidos en “socialistas” que en una mezcla inviable de posturas iniciales supuestamente dogmáticas peronistas, derivaron a posiciones cada vez más radicalizadas con pautas marxistas, conformando un autodenominado “socialismo nacional”,
postura que nunca logró adhesiones masivas que suponían se darían por si solas en la ciudadanía común, la cual los rechazo o trato con indiferencia, mucho más cuando pasaron a consumar hechos de violencia tan irracional como en muchos casos aberrantes. Otro sector guerrillero, de componentes ideológicos violentamente trotskistas, el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), al que se habrían sumado otros grupúsculos menores, era posiblemente más proclive a la violencia sin límites, odiador serial contra todo lo “burgués”, sin pizca de nociones de patriotismo y de un antiteísmo visceral o ateísmo dogmático y marcadamente violento. Este último sector sería el que efectuó acciones como la perpetrada por Gorriarán Merlo y su grupo contra el regimiento de La Tablada, última acción guerrillera que derivó en un baño de sangre. A ese grupo se le asigna la pertenencia en un prominente cargo, a un hoy “importante” periodista devenido en virulento vocero del neoliberalismo actualmente gobernante. Volteretas ideológicas que son muy frecuentes en ex marxistas o trotskistas, devenidos en acomodaticios mercenarios al servicio del establishment ultra conservador al cual tanto dijeron combatir. Ese, a grandes rasgos fue el contexto de las “organizaciones armadas irregulares”, que formaron una de las patas del gigantesco drama que in crescendo fue tiñendo de violencia sin límites a aquella Argentina de comienzos de los años ’70. La otra pata del contexto de virtual guerra civil, que en los hechos fue la excusa perfecta para implementar el neoliberalismo en su versión más crudamente inhumana, atea y apátrida; fue la toma del gobierno, ejercido como el poder absoluto y tiránico, bajo la adhesión (subordinación total) a las pautas del “mundo libre, occidental y cristiano”; el cual no era ni libre ni occidental ni cristiano; sino la simple sumisión lisa y llana al poder financiero transnacional, el cual busca la supresión de los Estados – naciones y la sutil esclavitud sin cadenas de la población excluida de los minúsculos pero todo poderosos estamentos corporativos supranacionales. Notable es que casi sin fisuras, los uniformados hoy en situación de retiro, siguen considerándose “grandes patriotas” por perpetrar el proceso, ignorando o pretendiendo ignorar que solo fueron dóciles marionetas al servicio de las rancias, racistas, clasistas y apátridas oligarquías locales, como los Martínez de Hoz y otros “apellidos ilustres”, más los nuevos oligarcas de la “patria contratista”, la “patria financiera”, “la patria minera – energética” y otros grupos del mega poder interno nada nacional; todos ellos a su vez subordinados vocacionales de las Potencias Atlantistas, de los Neocolonialistas del Siglo XXI (concepto este último desarrollado en uno de mis libros), y del mega poder corporativo y financiero transnacional. La violencia institucionalizada, con las propias fuerzas armadas involucionadas en tropas de ocupación en el propio territorio y al servicio de los sectores del Poder Real antinacional descripto en el párrafo precedente, fueron el único contexto en el cual serían impuestas sin oposición, las genocidas políticas económicas neoliberales, las que claramente buscaron la desindustrialización forzada, la desarticulación geográfica, la perdida de toda noción de geopolítica nacional y la destrucción del tejido social nacional; además de la pulverización de todo atisbo de cultura e identidad nacional. Perversamente, todo eso se dio en un marco de hueca exaltación de formalismos pseudo patrióticos, esos definidos como patrioterismo de bandera…mucho himno y bandera, mientras se avala y azuza la destrucción generalizada del país. Pero a fuerza de años de intensos procesos de colonización cultural en grado superlativo, la mayoría de los patrioteros de bandera ni se dan cuenta, y mucho menos aceptan cualquier opinión, por fundada que sea, que ponga en tela de juicio los enrevesados e indefendibles dogmas que machaconamente les inculcaron. En ese contexto, la violencia por fuera de toda norma legal no solo se ejerció “para combatir la subversión” (argumento repetido) sino que se perpetró como instrumento de venganza puramente política, venganzas personales, para apropiarse indebidamente de bienes ajenos, o justificados como excesos atribuibles a “efectos colaterales propios de toda ‘guerra’ “. Sin justificar en modo alguno ningún acto de violencia de las organizaciones guerrilleras, es indudable que si la fuerza del Estado se hubiera ejercido dentro de estrictos marcos legales, la extinción de las organizaciones subversivas hubiese demandado más tiempo, pero se habría ahorrado mucha sangre y evitado muchas aberraciones institucionalizadas, como las torturas “con tecnologías francesas” (macabras enseñanzas de la guerra de Argelia), violaciones, la siniestra “institución” de los ‘desaparecidos’, las apropiaciones de bebés en cautiverio, y seguramente otros actos deplorables que aun hoy dividen y duelen tanto a quienes los padecieron, a sus familiares, y a todos los argentinos de bien. El cruel asesinato del Mayor Alberte (cuyos ‘delitos’ habrían sido ser leal al gobierno depuesto del cual formaba parte, no plegarse al golpe de Estado e incluso dirigir una carta a Videla advirtiendo las trágicas consecuencias que sobrevendrían del golpe, ser honesto y capaz funcionario, y ‘lo peor’ para el gorilismo rampante que azuzo el golpe, ser un leal peronista); el apresamiento –durante todo el “proceso”- del Secretario Legal y Técnico de Perón y su sucesora, el Dr. J. C. Gonzalez, y los inmediatos asesinatos de otros dos abogados colaboradores directos de aquel; la desaparición del dirigente sindical Oscar Smith; las torturas a Lidia Papaleo de Graiver para apropiarse de un importante paquete accionario; el “accidente” con el que asesinaron al muy querido folclorista Jorge Cafrune; las “desapariciones” de relojes, billeteras y otros bienes de muchos detenidos por error y luego liberados (en varios casos luego de golpes y malos tratos); tantos otros hechos aberrantes que con dolor y pudor narran muchos damnificados y seguramente muchos más perdidos en el olvido. Todos esos brutales accionares demuestran que no solo se abatió en combate y/o fusiló a guerrilleros (por fuera de la ley), sino que hubo amplios márgenes para perpetrar violencias y venganzas en muchos casos desmadradas. Párrafo aparte merece la muerte de la diplomática Elena Holmberg, cuyo “pecado” habría sido ver en un café parisino conversando al almirante Massera con el jefe montonero Firmenich, además de conocer otros hechos tenebrosos de directa responsabilidad del citado militar procesero.
No deben soslayarse las desastrosas conducciones política, geopolítica y militar que llevaron a la guerra y catastrófica derrota en Malvinas, en la cual entre otras barrabasadas mayúsculas se negaron a recibir ayudas por priorizar la “fidelidad” al “sistema” occidental – bajo tutelaje anglosajón- antes que privilegiar –como es lo lógico- los Intereses Nacionales; y además, demostrando estupidez supina o ignorancia en Historia y Geopolítica, supusieron que EEUU se pondría de nuestra parte contra su aliada histórica que es la Gran Bretaña. Pese a esas contundentes evidencias brutalmente negativas del “proceso”, sus perpetradores, colaboradores directos, subalternos y partidarios varios; insisten en justificar las aberraciones y actos de traición a la patria, perpetrados con premeditación y alevosía en algunos casos; y con psicótica ignorancia cerril en otros casos. Y tan grave como lo precedente, o peor aun, es que, en el colmo de las irracionalidades, diciéndose “muy patriotas” apoyaron la reinstalación del neoliberalismo apátrida en el poder, y muchos todavía insisten en defenderlo. Como expresé en otro artículo, no aprendieron nada…
MGTR. CARLOS ANDRES ORTIZ Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
económicos y sociales logrados por el peronismo (según expresiones casi textuales del citado historiador). Con notable agudeza en sus análisis, y con evidentes respaldos documentales, el Dr. Julio C. González expone que la violencia guerrillera se centró preferentemente contra oficiales de las FFAA, y de ellos en muchos casos los involucrados en actividades de investigaciones científicas e industriales, así como tomando como víctimas civiles recurrentes a directivos y altos estamentos de empresas industriales. Al decir del citado J. C. González, atentaron contra las chimeneas que logro levantar el peronismo. El mismo escritor menciona documentalmente los dos cargamentos de armas y municiones, que según todos los indicios iban destinados a equipar a guerrilleros, los cuales fueron incautados por autoridades argentinas al ser desembarcados de una nave y un avión de línea, ambos del Reino Unido. Curiosamente, o no tanto, los proceseros “olvidaron” esa intromisión británica para fogonear las guerrillas, y solo echan culpas a la Cuba de Fidel y las potencias comunistas de esa época. Así de confusos, unidireccionales y enredados, son los “análisis” de los patrioteros de bandera. La acción guerrillera venia enfrentándose decididamente por parte del gobierno constitucional peronista, pero dentro de los marcos legales e institucionales; e incluso se realizaron acciones tendientes a quitar sustento a los instigadores de la violencia subversiva, siendo posiblemente lo más destacado de esas actividades el Operativo Dorrego, en el cual para mitigar una gran inundación en Buenos Aires trabajaron codo a codo integrantes de las FFAA con miembros de la Juventud Peronista. Al abortarse esos acercamientos, muchos de estos últimos, en el contexto de violencia creciente que se desató posteriormente, pasarían a ser parte de Montoneros, la facción guerrillera que se nutrió de componentes originalmente nacionalistas, luego devenidos en “socialistas” que en una mezcla inviable de posturas iniciales supuestamente dogmáticas peronistas, derivaron a posiciones cada vez más radicalizadas con pautas marxistas, conformando un autodenominado “socialismo nacional”,
postura que nunca logró adhesiones masivas que suponían se darían por si solas en la ciudadanía común, la cual los rechazo o trato con indiferencia, mucho más cuando pasaron a consumar hechos de violencia tan irracional como en muchos casos aberrantes. Otro sector guerrillero, de componentes ideológicos violentamente trotskistas, el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), al que se habrían sumado otros grupúsculos menores, era posiblemente más proclive a la violencia sin límites, odiador serial contra todo lo “burgués”, sin pizca de nociones de patriotismo y de un antiteísmo visceral o ateísmo dogmático y marcadamente violento. Este último sector sería el que efectuó acciones como la perpetrada por Gorriarán Merlo y su grupo contra el regimiento de La Tablada, última acción guerrillera que derivó en un baño de sangre. A ese grupo se le asigna la pertenencia en un prominente cargo, a un hoy “importante” periodista devenido en virulento vocero del neoliberalismo actualmente gobernante. Volteretas ideológicas que son muy frecuentes en ex marxistas o trotskistas, devenidos en acomodaticios mercenarios al servicio del establishment ultra conservador al cual tanto dijeron combatir. Ese, a grandes rasgos fue el contexto de las “organizaciones armadas irregulares”, que formaron una de las patas del gigantesco drama que in crescendo fue tiñendo de violencia sin límites a aquella Argentina de comienzos de los años ’70. La otra pata del contexto de virtual guerra civil, que en los hechos fue la excusa perfecta para implementar el neoliberalismo en su versión más crudamente inhumana, atea y apátrida; fue la toma del gobierno, ejercido como el poder absoluto y tiránico, bajo la adhesión (subordinación total) a las pautas del “mundo libre, occidental y cristiano”; el cual no era ni libre ni occidental ni cristiano; sino la simple sumisión lisa y llana al poder financiero transnacional, el cual busca la supresión de los Estados – naciones y la sutil esclavitud sin cadenas de la población excluida de los minúsculos pero todo poderosos estamentos corporativos supranacionales. Notable es que casi sin fisuras, los uniformados hoy en situación de retiro, siguen considerándose “grandes patriotas” por perpetrar el proceso, ignorando o pretendiendo ignorar que solo fueron dóciles marionetas al servicio de las rancias, racistas, clasistas y apátridas oligarquías locales, como los Martínez de Hoz y otros “apellidos ilustres”, más los nuevos oligarcas de la “patria contratista”, la “patria financiera”, “la patria minera – energética” y otros grupos del mega poder interno nada nacional; todos ellos a su vez subordinados vocacionales de las Potencias Atlantistas, de los Neocolonialistas del Siglo XXI (concepto este último desarrollado en uno de mis libros), y del mega poder corporativo y financiero transnacional. La violencia institucionalizada, con las propias fuerzas armadas involucionadas en tropas de ocupación en el propio territorio y al servicio de los sectores del Poder Real antinacional descripto en el párrafo precedente, fueron el único contexto en el cual serían impuestas sin oposición, las genocidas políticas económicas neoliberales, las que claramente buscaron la desindustrialización forzada, la desarticulación geográfica, la perdida de toda noción de geopolítica nacional y la destrucción del tejido social nacional; además de la pulverización de todo atisbo de cultura e identidad nacional. Perversamente, todo eso se dio en un marco de hueca exaltación de formalismos pseudo patrióticos, esos definidos como patrioterismo de bandera…mucho himno y bandera, mientras se avala y azuza la destrucción generalizada del país. Pero a fuerza de años de intensos procesos de colonización cultural en grado superlativo, la mayoría de los patrioteros de bandera ni se dan cuenta, y mucho menos aceptan cualquier opinión, por fundada que sea, que ponga en tela de juicio los enrevesados e indefendibles dogmas que machaconamente les inculcaron. En ese contexto, la violencia por fuera de toda norma legal no solo se ejerció “para combatir la subversión” (argumento repetido) sino que se perpetró como instrumento de venganza puramente política, venganzas personales, para apropiarse indebidamente de bienes ajenos, o justificados como excesos atribuibles a “efectos colaterales propios de toda ‘guerra’ “. Sin justificar en modo alguno ningún acto de violencia de las organizaciones guerrilleras, es indudable que si la fuerza del Estado se hubiera ejercido dentro de estrictos marcos legales, la extinción de las organizaciones subversivas hubiese demandado más tiempo, pero se habría ahorrado mucha sangre y evitado muchas aberraciones institucionalizadas, como las torturas “con tecnologías francesas” (macabras enseñanzas de la guerra de Argelia), violaciones, la siniestra “institución” de los ‘desaparecidos’, las apropiaciones de bebés en cautiverio, y seguramente otros actos deplorables que aun hoy dividen y duelen tanto a quienes los padecieron, a sus familiares, y a todos los argentinos de bien. El cruel asesinato del Mayor Alberte (cuyos ‘delitos’ habrían sido ser leal al gobierno depuesto del cual formaba parte, no plegarse al golpe de Estado e incluso dirigir una carta a Videla advirtiendo las trágicas consecuencias que sobrevendrían del golpe, ser honesto y capaz funcionario, y ‘lo peor’ para el gorilismo rampante que azuzo el golpe, ser un leal peronista); el apresamiento –durante todo el “proceso”- del Secretario Legal y Técnico de Perón y su sucesora, el Dr. J. C. Gonzalez, y los inmediatos asesinatos de otros dos abogados colaboradores directos de aquel; la desaparición del dirigente sindical Oscar Smith; las torturas a Lidia Papaleo de Graiver para apropiarse de un importante paquete accionario; el “accidente” con el que asesinaron al muy querido folclorista Jorge Cafrune; las “desapariciones” de relojes, billeteras y otros bienes de muchos detenidos por error y luego liberados (en varios casos luego de golpes y malos tratos); tantos otros hechos aberrantes que con dolor y pudor narran muchos damnificados y seguramente muchos más perdidos en el olvido. Todos esos brutales accionares demuestran que no solo se abatió en combate y/o fusiló a guerrilleros (por fuera de la ley), sino que hubo amplios márgenes para perpetrar violencias y venganzas en muchos casos desmadradas. Párrafo aparte merece la muerte de la diplomática Elena Holmberg, cuyo “pecado” habría sido ver en un café parisino conversando al almirante Massera con el jefe montonero Firmenich, además de conocer otros hechos tenebrosos de directa responsabilidad del citado militar procesero.
No deben soslayarse las desastrosas conducciones política, geopolítica y militar que llevaron a la guerra y catastrófica derrota en Malvinas, en la cual entre otras barrabasadas mayúsculas se negaron a recibir ayudas por priorizar la “fidelidad” al “sistema” occidental – bajo tutelaje anglosajón- antes que privilegiar –como es lo lógico- los Intereses Nacionales; y además, demostrando estupidez supina o ignorancia en Historia y Geopolítica, supusieron que EEUU se pondría de nuestra parte contra su aliada histórica que es la Gran Bretaña. Pese a esas contundentes evidencias brutalmente negativas del “proceso”, sus perpetradores, colaboradores directos, subalternos y partidarios varios; insisten en justificar las aberraciones y actos de traición a la patria, perpetrados con premeditación y alevosía en algunos casos; y con psicótica ignorancia cerril en otros casos. Y tan grave como lo precedente, o peor aun, es que, en el colmo de las irracionalidades, diciéndose “muy patriotas” apoyaron la reinstalación del neoliberalismo apátrida en el poder, y muchos todavía insisten en defenderlo. Como expresé en otro artículo, no aprendieron nada…
MGTR. CARLOS ANDRES ORTIZ Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
lunes, 12 de marzo de 2018
PORQUÉ NECESITAMOS LAS GRANDES HIDROELÉCTRICAS
Ahogado por el desmadre socio económico y geopolítico, en el que nos embretaron nuevamente los neoliberales, y en el cual día a día nos empantanan más profundamente, y en forma acelerada; en ese contexto quedó a un lado el interminable debate por las hidroeléctricas en Misiones y la región.
Sintéticamente, los furibundos antirrepresas, por lo general muy poco ilustrados en la temática energética, y fuertemente influenciados por el ecologismo cavernario, omiten o desconocen un puñado de datos esenciales y contundentes.
Antes que existieran las hidroeléctricas de Urugua-Í y Yacyretá, Misiones dependía totalmente de la generación termoeléctrica, quemando ingentes y crecientes cantidades de petróleo, transportado por camiones desde San Lorenzo (cerca de Rosario, Santa Fe), en un viaje de 2.000 km. de ida y vuelta, lo cual encarecía los de por si elevados costos de los combustibles en más del 30 %.
Esa operatoria era ruinosa en lo económico y en lo ambiental, con el único gran beneficiario, que era el transportista casi monopolista de ese servicio, cuya empresa creció exponencialmente en esos años.
La empresa transportista del combustible que quemaba EMSA en ingentes volúmenes (al punto que por algún motivo ignoto o no, sus vehículos fueron llamados “los camioncitos voladores”), ese mismo grupo empresario compró un diario local, que pronto pasó a ser el de mayor difusión provincial, el cual a su vez asumió una línea editorial marcadamente opositora a la generación hidroeléctrica, con cuyo tono excluyentemente monocorde machacó a la opinión pública de Misiones y del cercano Corrientes.
Ese mismo diario fue el ariete y vocero principal de los promotores de las “energías renovables sesgadas” (son sesgadas, pues promueven a todas las renovables, excepto las hidroeléctricas, las cuales también son renovables, pero hasta por una amañada ley nacional, la “Ley Guinle” fueron excluidas de esa clasificación).
Los voceros de las “renovables sesgadas” (eólicas, solares, de biomasa y otras), siempre omiten cuidadosa y amañadamente explicar que además de muy costosas por KWh, nunca son “neutras” ambientalmente, y por insalvables limitaciones técnicas no sirven como usinas de base de ningún sistema eléctrico, por sus oscilaciones en el voltaje, por su imprevisibilidad, por sus bajísimos volúmenes por unidad de generación y otras limitantes técnicas.
Los economistas liberales, y mucho más los acentuados neoliberales, como los que hoy (des)manejan la economía argentina, siempre atacaron a la generación hidroeléctrica, y privilegiaron a la generación termoeléctrica (la que quema petróleo y gas); y mucho más ahora que el Ministerio de Energía está manejado por un personero de la holando-británica Shell; con todos los negocios dudosamente justificables y pisoteos de soberanía consecuentes que todo eso implica.
Las muy promocionadas “renovables” que están instalándose en cantidades masivas (pero que solo representan un porcentaje ínfimo de la generación total), implican una serie de prebendarias ventajas para los grupos inversores que están inmersos en el “festín de renovables”, con tarifas dolarizadas e indexadas, con privilegios excluyentes para vender sin importar el precio (un salvavidas de plomo para la economía argentina) y otra serie de ventajas leoninas, en contra del Estado argentino y de los consumidores locales de energía eléctrica.
Las petroleras transnacionales son “compañeras de ruta” de las renovables, habida cuenta que las eólicas, solares y similares, necesitan los respaldos de usinas termoeléctricas como reservas en caliente (funcionando) para tapar los continuos baches y falencias de generación de las que adolecen aquellas. Esto no lo cuentan ni los ultra ecologistas ni los promotores a ultranza de las “renovables sesgadas”. Tampoco lo saben los opinantes desinformados ni los necios crónicos asumidos como opinólogos.
De no comenzarse pronto las construcciones de las hidroeléctricas de Garabí, Panambí y Corpus; o alternativamente de Itatí – Itacurubí, en pocos años padeceremos falta de Potencia Instalada en el NEA, lo cual de no preverse adecuadamente, nos hará caer nuevamente en la dependencia del petróleo y el gas como fuentes de generación eléctrica, con todos los problemas económicos y ambientales consecuentes
Pero como se expresó antes, en el medio del desmadre generalizado provocado por el neoliberalismo rampante actual, los crecientes problemas de coyuntura y la profundización de serias deficiencias estructurales, tapan hoy por completo este tema.
CPN CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Magister en Gestión de la Energía
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
Ahogado por el desmadre socio económico y geopolítico, en el que nos embretaron nuevamente los neoliberales, y en el cual día a día nos empantanan más profundamente, y en forma acelerada; en ese contexto quedó a un lado el interminable debate por las hidroeléctricas en Misiones y la región.
Sintéticamente, los furibundos antirrepresas, por lo general muy poco ilustrados en la temática energética, y fuertemente influenciados por el ecologismo cavernario, omiten o desconocen un puñado de datos esenciales y contundentes.
Antes que existieran las hidroeléctricas de Urugua-Í y Yacyretá, Misiones dependía totalmente de la generación termoeléctrica, quemando ingentes y crecientes cantidades de petróleo, transportado por camiones desde San Lorenzo (cerca de Rosario, Santa Fe), en un viaje de 2.000 km. de ida y vuelta, lo cual encarecía los de por si elevados costos de los combustibles en más del 30 %.
Esa operatoria era ruinosa en lo económico y en lo ambiental, con el único gran beneficiario, que era el transportista casi monopolista de ese servicio, cuya empresa creció exponencialmente en esos años.
La empresa transportista del combustible que quemaba EMSA en ingentes volúmenes (al punto que por algún motivo ignoto o no, sus vehículos fueron llamados “los camioncitos voladores”), ese mismo grupo empresario compró un diario local, que pronto pasó a ser el de mayor difusión provincial, el cual a su vez asumió una línea editorial marcadamente opositora a la generación hidroeléctrica, con cuyo tono excluyentemente monocorde machacó a la opinión pública de Misiones y del cercano Corrientes.
Ese mismo diario fue el ariete y vocero principal de los promotores de las “energías renovables sesgadas” (son sesgadas, pues promueven a todas las renovables, excepto las hidroeléctricas, las cuales también son renovables, pero hasta por una amañada ley nacional, la “Ley Guinle” fueron excluidas de esa clasificación).
Los voceros de las “renovables sesgadas” (eólicas, solares, de biomasa y otras), siempre omiten cuidadosa y amañadamente explicar que además de muy costosas por KWh, nunca son “neutras” ambientalmente, y por insalvables limitaciones técnicas no sirven como usinas de base de ningún sistema eléctrico, por sus oscilaciones en el voltaje, por su imprevisibilidad, por sus bajísimos volúmenes por unidad de generación y otras limitantes técnicas.
Los economistas liberales, y mucho más los acentuados neoliberales, como los que hoy (des)manejan la economía argentina, siempre atacaron a la generación hidroeléctrica, y privilegiaron a la generación termoeléctrica (la que quema petróleo y gas); y mucho más ahora que el Ministerio de Energía está manejado por un personero de la holando-británica Shell; con todos los negocios dudosamente justificables y pisoteos de soberanía consecuentes que todo eso implica.
Las muy promocionadas “renovables” que están instalándose en cantidades masivas (pero que solo representan un porcentaje ínfimo de la generación total), implican una serie de prebendarias ventajas para los grupos inversores que están inmersos en el “festín de renovables”, con tarifas dolarizadas e indexadas, con privilegios excluyentes para vender sin importar el precio (un salvavidas de plomo para la economía argentina) y otra serie de ventajas leoninas, en contra del Estado argentino y de los consumidores locales de energía eléctrica.
Las petroleras transnacionales son “compañeras de ruta” de las renovables, habida cuenta que las eólicas, solares y similares, necesitan los respaldos de usinas termoeléctricas como reservas en caliente (funcionando) para tapar los continuos baches y falencias de generación de las que adolecen aquellas. Esto no lo cuentan ni los ultra ecologistas ni los promotores a ultranza de las “renovables sesgadas”. Tampoco lo saben los opinantes desinformados ni los necios crónicos asumidos como opinólogos.
De no comenzarse pronto las construcciones de las hidroeléctricas de Garabí, Panambí y Corpus; o alternativamente de Itatí – Itacurubí, en pocos años padeceremos falta de Potencia Instalada en el NEA, lo cual de no preverse adecuadamente, nos hará caer nuevamente en la dependencia del petróleo y el gas como fuentes de generación eléctrica, con todos los problemas económicos y ambientales consecuentes
Pero como se expresó antes, en el medio del desmadre generalizado provocado por el neoliberalismo rampante actual, los crecientes problemas de coyuntura y la profundización de serias deficiencias estructurales, tapan hoy por completo este tema.
CPN CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Magister en Gestión de la Energía
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
miércoles, 7 de marzo de 2018
ATAQUES A LA INVESTIDURA PRESIDENCIAL
Algunos opinantes oficiosos, más los consabidos mercenarios del periodismo, los voceros de altas esferas del gobierno nacional, y algunos cuantos clasemedieros poco informados y peor formados, se mostraron “escandalizados” por la proliferación del “cantito” (MMLPQTP) que atrona en estadios de fútbol, canchas de básquet, en salas teatrales (como en el CCK), vagones de subte, en otros lugares y en la Avenida de Mayo al paso presuroso de los autos de la comitiva presidencial cuando iba al Congreso a leer su “discurso invisible”.
Como sucede desde hace tiempo, soto voce los operadores mediáticos de los proceseros ultra liberales (supuestos “nacionalistas” de boca para afuera), también intentan tapar o desacreditar las extendidas manifestaciones de repudio al presidente. Más bien parecerían trols encubiertos al servicio de “agencias” anglosajonas.
Se puede decir que no se debe denostar al presidente, pues se ataca a la investidura presidencial; y eso es correcto. Claro está que los que más se molestan hoy, hasta hace dos años atrás, alentaban y festejaban los muy gruesos insultos y agresiones de todo tipo, que los grupúsculos de manifestantes “muy del Barrio Norte” y zonas paquetas de Buenos Aires (oligarquías y tilinguerías de medio pelo), portaban en groseras pancartas y vociferaban a todo pulmón, en muchos casos con los apoyos de algunos conspicuos funcionarios de “la patria judicial” y de operadores mediáticos varios. Igual que el sector gorila recalcitrante, que en 1952 pintaba groseramente “viva el cáncer” cuando Evita se moría a causa de esa enfermedad, gorilismo que hoy cierra filas con el macrismo pro británico…pero el gorilaje se sigue considerando “muy patriota”. ¡Tanto que desprecian visceralmente al pueblo, y mucho más si el pueblo tiene la piel algo oscura, y el cabello renegrido! Para completar el combo de confusiones groseras de oligarquías, tilinguerías y gorilajes, esos desprecios y racismos, suelen mezclarlos con huecas formalidades pseudo cristianas, con las que intentan calmar sus conciencias. Doble vara y gruesas confusiones mentales, que le dicen.
Pero analicemos otros casos muy groseros de ataques a la investidura presidencial, de los que muchos ni se molestaron, ni menos aun escandalizaron, los que se detallan seguidamente.
- Ofende a la investidura presidencial, que el establishment (los poderes establecidos), hayan prohijado e impuesto –maniobras mediáticas de “periodismo de guerra” mediante-, a un presidente multiprocesado (se mencionan 214 causas), entre las cuales no pudo probar la inocencia en cargos de contrabando de automóviles, negociados en obras públicas con sobre costos y otras maniobras, fugas de divisas, sociedades semi secretas o fantasmas en paraísos fiscales, etc. Altos funcionarios de otros países debieron renunciar, al probarse un solo caso de similares degradantes características. Acá el blindaje mediático – político – judicial demuestra seguir funcionando sin fisuras aparentes.
- Groseros han sido sucesivos casos de autocondonación de deudas con el Estado (Correo Argentino); de maniobras con seguros de cambio; denuncias de jugosas coimas demostradas en Brasil en el sonado caso Odebrecht (que acá el Poder Judicial se muestra lento o renuente a investigar); impresentables operaciones de importaciones de combustibles que favorecen a Shell, vinculada con el Ministro de Energía; leoninos contratos perjudiciales para el Estado y los futuros usuarios, en el abstruso tema de las “energías renovables”; y el listado sigue. Todos esos casos involucran directamente al presidente y/o sus ministros, parientes y allegados cercanos.
- Los casos de descarados acomodos incluso en cargos inventados insólitos (como el de la Dirección de Movilidad en Bicicleta), o en altos puestos estatales, con retribuciones altísimas, en operaciones que involucran a parientes, novias, presuntas amantes, “militantes” de la oligarquía y casos similares, incluso en reparticiones en las que se echó como a perros sarnosos a trabajadores calificados y funcionarios con largas trayectorias, casi todos ellos con retribuciones modestas, bajo las excusas de “economías presupuestarias” u otras excusas de muy baja estofa, resultan una burla a todo el pueblo de la nación (menos para los muy colonizados mentales, oligarcas, tilingos asumidos y gorilas recalcitrantes).
- Las groseras mentiras de campaña, pisoteadas apenas asumieron el gobierno; a las que se suman discursos pueriles y deplorables, como el último de apertura de sesiones del Poder Legislativo, con estupideces conceptuales como “el crecimiento invisible”.
- Dieron vergüenza los viajes al exterior del actual presidente, falseando supuestos acuerdos verbales con Gran Bretaña en el tema Malvinas (desmentidos por la Premier del imperio); mendigando vender limones a EEUU; soslayando las arteras maniobras de la administración Trump que nos cerraron el mercado a nuestros eficientes biocombustibles, haciendo “chistecitos” desubicados a Putin, demostrando el insondable abismo entre un mediocre puesto a presidente y un estadista de talla mundial; demostrando cerril ignorancia geopolítica al pedir a Rusia que se sume a las presiones orquestadas por EEUU contra Venezuela; rogando “libre comercio” a la proteccionista Unión Europea –otra demostración palmaria de ignorancia geopolítica en grado elemental-, que protege a sus agricultores y a su economía, no como el entreguista plan de apertura total del macrismo; entre otras acciones vergonzosamente deplorables.
- Las acciones de entrega de soberanía en todos los frentes, claramente preparando el terreno para la disolución nacional, infame tarea que los noventistas (hoy de nuevo en el poder formal) no pudieron completar.
- El desprecio por los pobres, por las provincias más carenciadas ubicadas fuera de la Pampa Húmeda, las agresiones a la Educación y la Salud Pública, y la degradación de las Fuerzas Armadas que van en camino a convertirse en meras policías represivas y carentes de todo sentido y capacidad fáctica de defensa de la soberanía.
- El listado no se agota.
Cada uno de esos ítems, y mucho más todos ellos, además de los no mencionados en mérito a la brevedad, son mucho más graves y denigratorios que el simple cantito, que como protesta popular, se extiende por todo el país.
Vox populi, vox Dei, dice un viejo aforismo…
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
Algunos opinantes oficiosos, más los consabidos mercenarios del periodismo, los voceros de altas esferas del gobierno nacional, y algunos cuantos clasemedieros poco informados y peor formados, se mostraron “escandalizados” por la proliferación del “cantito” (MMLPQTP) que atrona en estadios de fútbol, canchas de básquet, en salas teatrales (como en el CCK), vagones de subte, en otros lugares y en la Avenida de Mayo al paso presuroso de los autos de la comitiva presidencial cuando iba al Congreso a leer su “discurso invisible”.
Como sucede desde hace tiempo, soto voce los operadores mediáticos de los proceseros ultra liberales (supuestos “nacionalistas” de boca para afuera), también intentan tapar o desacreditar las extendidas manifestaciones de repudio al presidente. Más bien parecerían trols encubiertos al servicio de “agencias” anglosajonas.
Se puede decir que no se debe denostar al presidente, pues se ataca a la investidura presidencial; y eso es correcto. Claro está que los que más se molestan hoy, hasta hace dos años atrás, alentaban y festejaban los muy gruesos insultos y agresiones de todo tipo, que los grupúsculos de manifestantes “muy del Barrio Norte” y zonas paquetas de Buenos Aires (oligarquías y tilinguerías de medio pelo), portaban en groseras pancartas y vociferaban a todo pulmón, en muchos casos con los apoyos de algunos conspicuos funcionarios de “la patria judicial” y de operadores mediáticos varios. Igual que el sector gorila recalcitrante, que en 1952 pintaba groseramente “viva el cáncer” cuando Evita se moría a causa de esa enfermedad, gorilismo que hoy cierra filas con el macrismo pro británico…pero el gorilaje se sigue considerando “muy patriota”. ¡Tanto que desprecian visceralmente al pueblo, y mucho más si el pueblo tiene la piel algo oscura, y el cabello renegrido! Para completar el combo de confusiones groseras de oligarquías, tilinguerías y gorilajes, esos desprecios y racismos, suelen mezclarlos con huecas formalidades pseudo cristianas, con las que intentan calmar sus conciencias. Doble vara y gruesas confusiones mentales, que le dicen.
Pero analicemos otros casos muy groseros de ataques a la investidura presidencial, de los que muchos ni se molestaron, ni menos aun escandalizaron, los que se detallan seguidamente.
- Ofende a la investidura presidencial, que el establishment (los poderes establecidos), hayan prohijado e impuesto –maniobras mediáticas de “periodismo de guerra” mediante-, a un presidente multiprocesado (se mencionan 214 causas), entre las cuales no pudo probar la inocencia en cargos de contrabando de automóviles, negociados en obras públicas con sobre costos y otras maniobras, fugas de divisas, sociedades semi secretas o fantasmas en paraísos fiscales, etc. Altos funcionarios de otros países debieron renunciar, al probarse un solo caso de similares degradantes características. Acá el blindaje mediático – político – judicial demuestra seguir funcionando sin fisuras aparentes.
- Groseros han sido sucesivos casos de autocondonación de deudas con el Estado (Correo Argentino); de maniobras con seguros de cambio; denuncias de jugosas coimas demostradas en Brasil en el sonado caso Odebrecht (que acá el Poder Judicial se muestra lento o renuente a investigar); impresentables operaciones de importaciones de combustibles que favorecen a Shell, vinculada con el Ministro de Energía; leoninos contratos perjudiciales para el Estado y los futuros usuarios, en el abstruso tema de las “energías renovables”; y el listado sigue. Todos esos casos involucran directamente al presidente y/o sus ministros, parientes y allegados cercanos.
- Los casos de descarados acomodos incluso en cargos inventados insólitos (como el de la Dirección de Movilidad en Bicicleta), o en altos puestos estatales, con retribuciones altísimas, en operaciones que involucran a parientes, novias, presuntas amantes, “militantes” de la oligarquía y casos similares, incluso en reparticiones en las que se echó como a perros sarnosos a trabajadores calificados y funcionarios con largas trayectorias, casi todos ellos con retribuciones modestas, bajo las excusas de “economías presupuestarias” u otras excusas de muy baja estofa, resultan una burla a todo el pueblo de la nación (menos para los muy colonizados mentales, oligarcas, tilingos asumidos y gorilas recalcitrantes).
- Las groseras mentiras de campaña, pisoteadas apenas asumieron el gobierno; a las que se suman discursos pueriles y deplorables, como el último de apertura de sesiones del Poder Legislativo, con estupideces conceptuales como “el crecimiento invisible”.
- Dieron vergüenza los viajes al exterior del actual presidente, falseando supuestos acuerdos verbales con Gran Bretaña en el tema Malvinas (desmentidos por la Premier del imperio); mendigando vender limones a EEUU; soslayando las arteras maniobras de la administración Trump que nos cerraron el mercado a nuestros eficientes biocombustibles, haciendo “chistecitos” desubicados a Putin, demostrando el insondable abismo entre un mediocre puesto a presidente y un estadista de talla mundial; demostrando cerril ignorancia geopolítica al pedir a Rusia que se sume a las presiones orquestadas por EEUU contra Venezuela; rogando “libre comercio” a la proteccionista Unión Europea –otra demostración palmaria de ignorancia geopolítica en grado elemental-, que protege a sus agricultores y a su economía, no como el entreguista plan de apertura total del macrismo; entre otras acciones vergonzosamente deplorables.
- Las acciones de entrega de soberanía en todos los frentes, claramente preparando el terreno para la disolución nacional, infame tarea que los noventistas (hoy de nuevo en el poder formal) no pudieron completar.
- El desprecio por los pobres, por las provincias más carenciadas ubicadas fuera de la Pampa Húmeda, las agresiones a la Educación y la Salud Pública, y la degradación de las Fuerzas Armadas que van en camino a convertirse en meras policías represivas y carentes de todo sentido y capacidad fáctica de defensa de la soberanía.
- El listado no se agota.
Cada uno de esos ítems, y mucho más todos ellos, además de los no mencionados en mérito a la brevedad, son mucho más graves y denigratorios que el simple cantito, que como protesta popular, se extiende por todo el país.
Vox populi, vox Dei, dice un viejo aforismo…
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
jueves, 1 de marzo de 2018
NO APRENDIERON NADA - SEGUNDA PARTE
No me referiré a esos casos de la voluble (y dudosamente pensante en profundidad) parte de la clase media, que se deja llevar por lo que instalan los mercenarios del periodismo, pues ya lo hice antes.
Tampoco analizaré acá las posturas generalmente antinacionales de las oligarquías y de las progresías, las cuales curiosamente yendo “por derechas e izquierdas” terminan coincidiendo –salvo raras excepciones- en sus enfoques y posturas divorciadas de los Intereses Nacionales.
Me focalizaré en este análisis, a la estanqueidad conceptual del sector definido como los patrioteros de bandera, los cuales pueden ser civiles o militares, y de estos últimos por lo general en situación de retiro y con marcadas afinidades ideológicas con “el proceso” y todos sus predecesores liberales golpistas oligárquicos y pro anglosajones, desde 1955 en adelante.
Se dicen todos –sin excepción- “muy patriotas” y por ende muy “nacionalistas”…pero, apoyaron y apoyan a cuanto gobierno ultra liberal hemos padecido, incluyendo al desastroso gobierno actual que nos lleva a pasos forzados hacia la disolución nacional. Indudablemente la amplia mayoría de esos patrioteros de bandera, ignora que decirse “patriota” y ser liberal, es un burdo oxímoron, pues el liberalismo (político y económico) es una doctrina no solo totalmente opuesta a todo sano patriotismo, sino que es la más temible herramienta utilizada para socavar los Estados nacionales, con el objetivo de hacerlos dóciles y disciplinados para obedecer las “sugerencias” (léase órdenes) de los grandes poderes transnacionales, y de los Estados poderosos hoy aglutinados en lo que se conoce como Las Potencias Atlantistas.
Ese párrafo seguramente es totalmente incomprensible para muchos muy fervorosos pseudo patriotas, de muy pobres formaciones y muy cerrados razonamientos, que gritan a voz en cuello sus supuestos “profundos patriotismos” (como un presunto alto oficial retirado, que se proclama “sanmartiniano” pero actúa como un mísero rivadaviano, o sea cipayo elitista asumido), mientras apoyan los operativos de desguace nacional, sucesivamente implementados por “la fusiladora” y sus sucesores hasta 1973, por su versión recargada que fue el siniestro “proceso”, y la versión civil neoliberal del noventismo que nos puso al borde de la disolución nacional en 2001-2002; y también por cerrazón mental extrema, apoyan al neoliberalismo que hoy nos lleva directo a la disolución
nacional…pero por lo general ni lo entienden.
Ese tremendo grado de confusión se origina en los planes de estudios de los Institutos Militares, en los que se “enseña” que solo existen dos escuelas o doctrinas económicas: liberalismo y marxismo, falsedad brutal que induce a groseros furcios ideológicos, como los acá descriptos, y muchos más. También se enseña que Mitre fue “el gran organizador del país”, siendo que fue agente al servicio británico y principal gestor del feudalismo oligárquico que como poder subalterno del imperio británico, manejó a su antojo a Argentina desde 1852 a 1916, utilizando la violencia y el fraude como herramientas de perpetuación en el poder, manteniendo atado a nuestro país a la economía primaria, desindustrializada y dependiente. ¡Pero algunos tan poco informados cantan loas a la “grandeza de la Argentina del Centenario”, sin informarse de la miseria generalizada de ese período, y de la coyuntura mundial favorable que la oligarquía de patriotismo hueco desperdicio por más de tres décadas! Por cierto, es evidente que en los Institutos Militares se enseña poco de Historia Argentina, y lo poco que se da, se cierra en la orientación académica – mitrista, o sea “historia al cuento” narrada “a piacere” por Don Bartolo.
Analicemos casos concretos demostrativos de profundas confusiones, errores, y de seguir lamentablemente “anclados en los años ‘70” por parte de prominentes figuras del patrioterismo de bandera.
Las dos guerras libradas - Con enjundia tan acentuada como su carencia de reflexión y debida fundamentación, un alto oficial retirado de clara “mentalidad procesera” (ultra liberal y “justificador” del siniestro “proceso”), se refirió exultante a “las dos guerras que libraron nuestras Fuerzas Armadas”, rematando con “¡que más se les puede pedir!”. ¡Se les pudo pedir coherencia, respeto de las leyes y total prioridad de los Intereses Nacionales! ¡Se les pudo exigir no ser subordinados a los dictados de la doctrina de la seguridad nacional y el acatamiento servil al “sistema”, motivo real por el cual se desecharon
ofrecimientos concretos de ayudas bélicas en pleno conflicto! Antes que priorizar los Intereses Nacionales, recibiendo apoyos de quienes fuera, los proceseros prefirieron ser dóciles y sumisos al sistema impuesto por las propias potencias agresoras. Y se les pudo exigir –a los proceseros- no llevarnos a una guerra para perderla
solo para considerarnos “ganadores morales” y luego terminar
subordinados a Gran Bretaña con un vergonzoso tratado de rendición consumado en el menemato, continuación clara del “proceso”, como neoliberales que fueron ambos tristísimos períodos de nuestra historia reciente.
De ambas “guerras” una nunca debió librarse con clara mentalidad
perdedora (la del Atlántico Sur)…solo los muy necios se embarcan en un conflicto sin prever la potencia del enemigo y sus presuntos o claros aliados, y sin buscar aliados de similares envergaduras o potenciales bélicos. Claro está, que los muy colonizados comandantes proceseros y otros altos niveles, obtusamente se
supusieron “aliados” de EEUU, por haber combatido la guerrilla local y enviar asesores encubiertos para tareas similares en Centro América. No les dio la pobre capacidad de comprensión para entender que operaron como mandaderos dóciles y descartables, como finalmente ocurrió. ¡Y hay que ser muy ignorante de la Historia (sobre todo de la reciente del siglo XX) y de la Geopolítica, para desconocer los profundos lazos que basan la fuerte alianza estratégica entre Gran Bretaña y EEUU!
Y respecto a “la otra guerra”, que fue la guerra civil que “sugirió” el intelectual británico Harry S. Ferns para desarticular a Argentina; o sea la “guerra” contra las guerrillas, ¿era necesario acaso usurpar el poder político? ¿Y era necesario violentar normas legales? Omiten que la represión a la guerrilla, fue la excusa perfecta para operar como tropas de ocupación en el propio territorio, para impedir toda resistencia u oposición al neoliberalismo que con toda crudeza fue impuesto desde esos siniestros años. Neoliberalismo que tanto daño hizo y que es la oposición total al “nacionalismo” que los militares liberales pregonan pero no practican. ¡Por algo en los Institutos Militares se enseña la falsedad según la cual solo existen dos doctrinas o escuelas económicas, liberalismo y marxismo!
Por supuesto cabe señalar cuantas muertes y desapariciones fueron perpetradas, incluso de personas que nada tenían que ver con la guerrilla, como el dirigente gremial Smith y el muy querido flolclorista Jorge Cafrune, entre muchos más; y cuantos casos de encarcelamientos por pura vengatividad, como el caso del ilustre
patriota Dr. Julio Carlos González, cuyo único delito fue ser un muy leal, probo y capaz funcionario de clara identificación peronista. ¡Y los contumaces proceseros se jactan y vanaglorian de tantas atrocidades! Prototipos de colonizados mentales en grados superlativos.
“Íbamos camino a ser Venezuela”- Otra de las recurrentes tonterías burdas de los proceseros ultra liberales (que apoyan sin cortapisas al desastre generalizado en perpetración por el macrismo), es afirmar con altanería que no admite ninguna discusión “íbamos camino a ser Venezuela”; malicioso comentario instalado por los mercenarios de la incomunicación, que por cierto no tiene ningún asidero, y que incluso la realidad desmiente, pues “gracias” al neoliberalismo macrista, la caída del PBI y la indomable inflación, nos ponen en paralelo hoy, con la indudable grave crisis que azota al hermano país, pero sin afrontar nosotros la guerra híbrida que soporta Venezuela.
Notable es que repitan semejante dislate incluso altos oficiales retirados, los cuales por sus formaciones profesionales deberían ser expertos en geopolítica.
Ni se les ocurre analizar los poderosos motivos geopolíticos que llevan a las agresiones de EEUU, sus aliados atlantistas y los gobiernos títeres de Íbero América, contra la Venezuela chavista, la cual más allá de sus falencias y errores, intentó dejar el tristísimo rol de dócil colonia del “gran país del norte” en el cual estuvo casi sin solución de continuidad. Pero claro, este pensamiento es muy
complicado, como para poder ser analizado por mentes adocenadas por décadas de cursos de la Escuela de las Américas.
La subversión marxista ¿hoy? - Este es uno de los más usuales disparates que como muy colonizados mentales en grado posiblemente irrecuperable, repiten como “mantra sagrado” los muy confusos patrioteros de bandera, los proceseros contumaces y por supuesto los siempre muy agresivos gorilas asumidos, por lo general cargados de prejuicios y muy faltos de fundamentación y de lecturas que les puedan ampliar, así sea un poco, las estrecheces conceptuales y de razonamiento que exhiben…¡y las exhiben con “orgullo”, como si fueran grandes cualidades!
Ni se enteraron que existe el neoliberalismo - El tenor usual de los comentarios de los patrioteros de bandera y de otros muy confusos varios (por lo general fervorosos “proceseros” que siguen pensando que Videla y sus secuaces y seguidores “hicieron un gran servicio a la patria”), revelan no tener ni la más pálida idea acerca de que es, que hace y que objetivos tan profundamente antinacionales y tan perversamente antihumanos tiene la doctrina político - económica
neoliberal. Por ello no muestran ni pizca de arrepentimiento por haber sido los guardianes pretorianos de los grandes poderes financieros y corporativos transnacionales que destrozaron la economía, el tejido social y las proyecciones geopolíticas de Argentina. Como para autojustificarse, sacan pecho y vociferan
estentóreamente que “combatieron a la subversión apátrida”, pero no saben, o no quieren saber que la forma en que lo hicieron y la doctrina del terror que impusieron fueron no solo el marco perfecto para hacer retroceder brutalmente a Argentina, sino que además fueron los ejecutores de una perversa política de instauración de odios profundos, equivalente a una feroz guerra civil, tal como lo
planificó Gran Bretaña, para anular los notables avances sociales, económicos, industriales y tecnológicos, que habíamos logrado, y que nos habían posicionado a las puertas del desarrollo autosostenible. Todo este largo párrafo, de seguro es
incomprensible para los muy cerrados que viven anclados en los años ’70, y que solo ven como único enemigo a “la subversión marxista”, e insisten en no tener ni la mínima idea de los profundos cambios geopolíticos operados a escala planetaria, que siguen en plena y rápida evolución.
Siguen odiando a Rusia y a Putin “por ex KGB”, pero no ven las groseras injerencias de EEUU-UE-GB – No “ven” los accionares de “agencias” extranjeras con los avales del propio gobierno nacional, los que parecerían más que evidentes.
Semejantes disparates fueron expresados por algunos “muy sesudos” opinantes retirados. No merece mayores comentarios. Cero en Geopolítica para esos “analistas estratégicos” proceseros, cooptados mentalmente o peor aun, actuando adrede a favor de intereses antinacionales.
Se dicen “muy católicos” pero odian al Papa Francisco y sus contundentes enseñanzas – Sus extremas cerrazones mentales les impiden entender las claras condenas del Papa al sistema inhumano y ateo en extremo, que es el neoliberalismo, que solo endiosa al “dios dinero” y cultiva el egoísmo extremo. Es evidente que prefieren los prelados oligárquicos e incluso soberbios, de la Iglesia preconciliar.
Continúan con razonamientos erróneos en los ’70, hoy perimidos y anacrónicos – Quedaron anclados en los años ’70, sujetos a las aberraciones inculcadas en los cursos de adoctrinamiento de las Potencias Atlantistas…¡y encima pretenden “dar cátedra” como si fueran “grandes entendidos”! Esto ya se explicó sobradamente. Por caso, entender que no hay Defensa Nacional sin industria y tecnología propia, y sin población sana y bien instruida. ¡Algunos
“pensadores” se alegran ante el cuadro de despidos y de achiques de entes tecnológicos y cierres de fábricas, mientras que otros, solo piensan en sus haberes y en los indultos; lo demás no parece importarles nada!
Se dicen “muy patriotas”, pero homenajean a cipayos manejados por los británicos, como Isaac Rojas y Pedro E. Aramburu; este último puesto como referencia al dar su nombre a la Escuela de Infantería. ¡Aberrante”
Por supuesto, el listado de incongruencias, que son inculcadas a diario a “la tropa” por medio de canales de comunicación que parecen mantener los proceseros, como cadenas de correos electrónicos, páginas web y otros; mantienen y amplifican las gruesas confusiones conceptuales, impidiendo entender la realidad, y haciendo que no aprendan nada, ni de sus propios gruesos errores.
Por cierto, ciertas “progresías” odiadoras seriales, cargadas de enfermizo antimilitarismo tan irreal como incoherente, denostando negativamente desde medios de comunicación y otros canales de opinión, dificultaron en años precedentes todo posible canal de diálogo abierto y constructivo, totalmente necesario, pues una nación soberana es inconcebible sin Fuerzas Armadas; pero deben tener clara Mentalidad Nacional, bien fundamentada desde el conocimiento y el razonamiento amplio y coherente.
Realmente muy preocupante.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
No me referiré a esos casos de la voluble (y dudosamente pensante en profundidad) parte de la clase media, que se deja llevar por lo que instalan los mercenarios del periodismo, pues ya lo hice antes.
Tampoco analizaré acá las posturas generalmente antinacionales de las oligarquías y de las progresías, las cuales curiosamente yendo “por derechas e izquierdas” terminan coincidiendo –salvo raras excepciones- en sus enfoques y posturas divorciadas de los Intereses Nacionales.
Me focalizaré en este análisis, a la estanqueidad conceptual del sector definido como los patrioteros de bandera, los cuales pueden ser civiles o militares, y de estos últimos por lo general en situación de retiro y con marcadas afinidades ideológicas con “el proceso” y todos sus predecesores liberales golpistas oligárquicos y pro anglosajones, desde 1955 en adelante.
Se dicen todos –sin excepción- “muy patriotas” y por ende muy “nacionalistas”…pero, apoyaron y apoyan a cuanto gobierno ultra liberal hemos padecido, incluyendo al desastroso gobierno actual que nos lleva a pasos forzados hacia la disolución nacional. Indudablemente la amplia mayoría de esos patrioteros de bandera, ignora que decirse “patriota” y ser liberal, es un burdo oxímoron, pues el liberalismo (político y económico) es una doctrina no solo totalmente opuesta a todo sano patriotismo, sino que es la más temible herramienta utilizada para socavar los Estados nacionales, con el objetivo de hacerlos dóciles y disciplinados para obedecer las “sugerencias” (léase órdenes) de los grandes poderes transnacionales, y de los Estados poderosos hoy aglutinados en lo que se conoce como Las Potencias Atlantistas.
Ese párrafo seguramente es totalmente incomprensible para muchos muy fervorosos pseudo patriotas, de muy pobres formaciones y muy cerrados razonamientos, que gritan a voz en cuello sus supuestos “profundos patriotismos” (como un presunto alto oficial retirado, que se proclama “sanmartiniano” pero actúa como un mísero rivadaviano, o sea cipayo elitista asumido), mientras apoyan los operativos de desguace nacional, sucesivamente implementados por “la fusiladora” y sus sucesores hasta 1973, por su versión recargada que fue el siniestro “proceso”, y la versión civil neoliberal del noventismo que nos puso al borde de la disolución nacional en 2001-2002; y también por cerrazón mental extrema, apoyan al neoliberalismo que hoy nos lleva directo a la disolución
nacional…pero por lo general ni lo entienden.
Ese tremendo grado de confusión se origina en los planes de estudios de los Institutos Militares, en los que se “enseña” que solo existen dos escuelas o doctrinas económicas: liberalismo y marxismo, falsedad brutal que induce a groseros furcios ideológicos, como los acá descriptos, y muchos más. También se enseña que Mitre fue “el gran organizador del país”, siendo que fue agente al servicio británico y principal gestor del feudalismo oligárquico que como poder subalterno del imperio británico, manejó a su antojo a Argentina desde 1852 a 1916, utilizando la violencia y el fraude como herramientas de perpetuación en el poder, manteniendo atado a nuestro país a la economía primaria, desindustrializada y dependiente. ¡Pero algunos tan poco informados cantan loas a la “grandeza de la Argentina del Centenario”, sin informarse de la miseria generalizada de ese período, y de la coyuntura mundial favorable que la oligarquía de patriotismo hueco desperdicio por más de tres décadas! Por cierto, es evidente que en los Institutos Militares se enseña poco de Historia Argentina, y lo poco que se da, se cierra en la orientación académica – mitrista, o sea “historia al cuento” narrada “a piacere” por Don Bartolo.
Analicemos casos concretos demostrativos de profundas confusiones, errores, y de seguir lamentablemente “anclados en los años ‘70” por parte de prominentes figuras del patrioterismo de bandera.
Las dos guerras libradas - Con enjundia tan acentuada como su carencia de reflexión y debida fundamentación, un alto oficial retirado de clara “mentalidad procesera” (ultra liberal y “justificador” del siniestro “proceso”), se refirió exultante a “las dos guerras que libraron nuestras Fuerzas Armadas”, rematando con “¡que más se les puede pedir!”. ¡Se les pudo pedir coherencia, respeto de las leyes y total prioridad de los Intereses Nacionales! ¡Se les pudo exigir no ser subordinados a los dictados de la doctrina de la seguridad nacional y el acatamiento servil al “sistema”, motivo real por el cual se desecharon
ofrecimientos concretos de ayudas bélicas en pleno conflicto! Antes que priorizar los Intereses Nacionales, recibiendo apoyos de quienes fuera, los proceseros prefirieron ser dóciles y sumisos al sistema impuesto por las propias potencias agresoras. Y se les pudo exigir –a los proceseros- no llevarnos a una guerra para perderla
solo para considerarnos “ganadores morales” y luego terminar
subordinados a Gran Bretaña con un vergonzoso tratado de rendición consumado en el menemato, continuación clara del “proceso”, como neoliberales que fueron ambos tristísimos períodos de nuestra historia reciente.
De ambas “guerras” una nunca debió librarse con clara mentalidad
perdedora (la del Atlántico Sur)…solo los muy necios se embarcan en un conflicto sin prever la potencia del enemigo y sus presuntos o claros aliados, y sin buscar aliados de similares envergaduras o potenciales bélicos. Claro está, que los muy colonizados comandantes proceseros y otros altos niveles, obtusamente se
supusieron “aliados” de EEUU, por haber combatido la guerrilla local y enviar asesores encubiertos para tareas similares en Centro América. No les dio la pobre capacidad de comprensión para entender que operaron como mandaderos dóciles y descartables, como finalmente ocurrió. ¡Y hay que ser muy ignorante de la Historia (sobre todo de la reciente del siglo XX) y de la Geopolítica, para desconocer los profundos lazos que basan la fuerte alianza estratégica entre Gran Bretaña y EEUU!
Y respecto a “la otra guerra”, que fue la guerra civil que “sugirió” el intelectual británico Harry S. Ferns para desarticular a Argentina; o sea la “guerra” contra las guerrillas, ¿era necesario acaso usurpar el poder político? ¿Y era necesario violentar normas legales? Omiten que la represión a la guerrilla, fue la excusa perfecta para operar como tropas de ocupación en el propio territorio, para impedir toda resistencia u oposición al neoliberalismo que con toda crudeza fue impuesto desde esos siniestros años. Neoliberalismo que tanto daño hizo y que es la oposición total al “nacionalismo” que los militares liberales pregonan pero no practican. ¡Por algo en los Institutos Militares se enseña la falsedad según la cual solo existen dos doctrinas o escuelas económicas, liberalismo y marxismo!
Por supuesto cabe señalar cuantas muertes y desapariciones fueron perpetradas, incluso de personas que nada tenían que ver con la guerrilla, como el dirigente gremial Smith y el muy querido flolclorista Jorge Cafrune, entre muchos más; y cuantos casos de encarcelamientos por pura vengatividad, como el caso del ilustre
patriota Dr. Julio Carlos González, cuyo único delito fue ser un muy leal, probo y capaz funcionario de clara identificación peronista. ¡Y los contumaces proceseros se jactan y vanaglorian de tantas atrocidades! Prototipos de colonizados mentales en grados superlativos.
“Íbamos camino a ser Venezuela”- Otra de las recurrentes tonterías burdas de los proceseros ultra liberales (que apoyan sin cortapisas al desastre generalizado en perpetración por el macrismo), es afirmar con altanería que no admite ninguna discusión “íbamos camino a ser Venezuela”; malicioso comentario instalado por los mercenarios de la incomunicación, que por cierto no tiene ningún asidero, y que incluso la realidad desmiente, pues “gracias” al neoliberalismo macrista, la caída del PBI y la indomable inflación, nos ponen en paralelo hoy, con la indudable grave crisis que azota al hermano país, pero sin afrontar nosotros la guerra híbrida que soporta Venezuela.
Notable es que repitan semejante dislate incluso altos oficiales retirados, los cuales por sus formaciones profesionales deberían ser expertos en geopolítica.
Ni se les ocurre analizar los poderosos motivos geopolíticos que llevan a las agresiones de EEUU, sus aliados atlantistas y los gobiernos títeres de Íbero América, contra la Venezuela chavista, la cual más allá de sus falencias y errores, intentó dejar el tristísimo rol de dócil colonia del “gran país del norte” en el cual estuvo casi sin solución de continuidad. Pero claro, este pensamiento es muy
complicado, como para poder ser analizado por mentes adocenadas por décadas de cursos de la Escuela de las Américas.
La subversión marxista ¿hoy? - Este es uno de los más usuales disparates que como muy colonizados mentales en grado posiblemente irrecuperable, repiten como “mantra sagrado” los muy confusos patrioteros de bandera, los proceseros contumaces y por supuesto los siempre muy agresivos gorilas asumidos, por lo general cargados de prejuicios y muy faltos de fundamentación y de lecturas que les puedan ampliar, así sea un poco, las estrecheces conceptuales y de razonamiento que exhiben…¡y las exhiben con “orgullo”, como si fueran grandes cualidades!
Ni se enteraron que existe el neoliberalismo - El tenor usual de los comentarios de los patrioteros de bandera y de otros muy confusos varios (por lo general fervorosos “proceseros” que siguen pensando que Videla y sus secuaces y seguidores “hicieron un gran servicio a la patria”), revelan no tener ni la más pálida idea acerca de que es, que hace y que objetivos tan profundamente antinacionales y tan perversamente antihumanos tiene la doctrina político - económica
neoliberal. Por ello no muestran ni pizca de arrepentimiento por haber sido los guardianes pretorianos de los grandes poderes financieros y corporativos transnacionales que destrozaron la economía, el tejido social y las proyecciones geopolíticas de Argentina. Como para autojustificarse, sacan pecho y vociferan
estentóreamente que “combatieron a la subversión apátrida”, pero no saben, o no quieren saber que la forma en que lo hicieron y la doctrina del terror que impusieron fueron no solo el marco perfecto para hacer retroceder brutalmente a Argentina, sino que además fueron los ejecutores de una perversa política de instauración de odios profundos, equivalente a una feroz guerra civil, tal como lo
planificó Gran Bretaña, para anular los notables avances sociales, económicos, industriales y tecnológicos, que habíamos logrado, y que nos habían posicionado a las puertas del desarrollo autosostenible. Todo este largo párrafo, de seguro es
incomprensible para los muy cerrados que viven anclados en los años ’70, y que solo ven como único enemigo a “la subversión marxista”, e insisten en no tener ni la mínima idea de los profundos cambios geopolíticos operados a escala planetaria, que siguen en plena y rápida evolución.
Siguen odiando a Rusia y a Putin “por ex KGB”, pero no ven las groseras injerencias de EEUU-UE-GB – No “ven” los accionares de “agencias” extranjeras con los avales del propio gobierno nacional, los que parecerían más que evidentes.
Semejantes disparates fueron expresados por algunos “muy sesudos” opinantes retirados. No merece mayores comentarios. Cero en Geopolítica para esos “analistas estratégicos” proceseros, cooptados mentalmente o peor aun, actuando adrede a favor de intereses antinacionales.
Se dicen “muy católicos” pero odian al Papa Francisco y sus contundentes enseñanzas – Sus extremas cerrazones mentales les impiden entender las claras condenas del Papa al sistema inhumano y ateo en extremo, que es el neoliberalismo, que solo endiosa al “dios dinero” y cultiva el egoísmo extremo. Es evidente que prefieren los prelados oligárquicos e incluso soberbios, de la Iglesia preconciliar.
Continúan con razonamientos erróneos en los ’70, hoy perimidos y anacrónicos – Quedaron anclados en los años ’70, sujetos a las aberraciones inculcadas en los cursos de adoctrinamiento de las Potencias Atlantistas…¡y encima pretenden “dar cátedra” como si fueran “grandes entendidos”! Esto ya se explicó sobradamente. Por caso, entender que no hay Defensa Nacional sin industria y tecnología propia, y sin población sana y bien instruida. ¡Algunos
“pensadores” se alegran ante el cuadro de despidos y de achiques de entes tecnológicos y cierres de fábricas, mientras que otros, solo piensan en sus haberes y en los indultos; lo demás no parece importarles nada!
Se dicen “muy patriotas”, pero homenajean a cipayos manejados por los británicos, como Isaac Rojas y Pedro E. Aramburu; este último puesto como referencia al dar su nombre a la Escuela de Infantería. ¡Aberrante”
Por supuesto, el listado de incongruencias, que son inculcadas a diario a “la tropa” por medio de canales de comunicación que parecen mantener los proceseros, como cadenas de correos electrónicos, páginas web y otros; mantienen y amplifican las gruesas confusiones conceptuales, impidiendo entender la realidad, y haciendo que no aprendan nada, ni de sus propios gruesos errores.
Por cierto, ciertas “progresías” odiadoras seriales, cargadas de enfermizo antimilitarismo tan irreal como incoherente, denostando negativamente desde medios de comunicación y otros canales de opinión, dificultaron en años precedentes todo posible canal de diálogo abierto y constructivo, totalmente necesario, pues una nación soberana es inconcebible sin Fuerzas Armadas; pero deben tener clara Mentalidad Nacional, bien fundamentada desde el conocimiento y el razonamiento amplio y coherente.
Realmente muy preocupante.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
lunes, 26 de febrero de 2018
ENTRE MYRIAM BREGMAN Y LOS PROCESEROS CONTUMACES
A muchos molestó mucho –me incluyo- la frase que habría dicho la dirigente trotskista y diputada nacional Myriam Bregman, quien habría expresado con marcado desprecio hacia nuestra bandera, “esa bandera no me representa”.
Ahora bien, algunos de los muy molestos, están dentro del sector de los más fervorosos “patrioteros de bandera”, los que en muchos casos son recalcitrantes partidarios del nefasto y apátrida “proceso”, que instaló y protegió la implementación del neoliberalismo en Argentina.
Esos patrioteros de bandera deberían ser modelos de auténtico patriotismo, con profundas convicciones y con amplio sentido del significado del concepto de “soberanía”. Esa debería ser la convicción principalísima de quienes fueron formados, equipados y mantenidos como el brazo armado de la Patria. Pero los nefastos cursos de la Escuela de las Américas y similares, produjeron en muchos casos un limaje neuronal al ras, por el cual el supuesto “único enemigo” es “el subversivo marxista”, negándose a todo análisis actualizado y bien fundamentado, con lo cual los colonizados mentales de ese tipo pasan a ser individuos marcadamente agresivos, a los que enfurece en grado superlativo toda opinión que contraríe o al menos roce claramente sus dogmáticas creencias políticas, que los mantienen patológicamente anclados en los años ’70.
Debido a la muy profunda manipulación mental que se perpetró con notable crudeza y arrasadores resultados sobre toda la población argentina, mucha buena gente tiene muy tergiversados los valores, y evidencia notable ignorancia en grado profundo, acerca de la realidad; o peor aun les inculcaron el pernicioso criterio del autismo institucionalizado, o sea aquello de “no se nada ni me importa lo que pase”.
Esos profundos grados de colonización mental calaron muy hondo en sectores de la difusa y hoy decadente (económicamente) clase media, pero claramente causaron estragos en las mentalidades inculcadas e imperantes en los sectores “proceseros” de las fuerzas armadas y de seguridad, a las que llenaron de formalismos huecos (himno, bandera, y similares), pero les quitaron toda sustancia y todo entendimiento de la realidad.
Solo así pudieron avalar las destructivas políticas socio económicas
neoliberales, implementadas desde “el proceso”, las que solo pudieron instalarse a partir de hacer operar a Nuestras Fuerzas Armadas como tropas de ocupación –en el propio territorio nacional-, avalando el accionar de los personeros del poder financiero transnacional, y de sus socios menores locales, de la diversificada oligarquía argentina, siempre apátrida, oportunista, evasora y fugadora serial de divisas.
Y la cerrazón mental sigue operando, pues claramente muchos de esos patrioteros de bandera de mentalidad procesera, siguen sin razonar nada operando casi por pura inercia, avalando todas las tropelías del “proceso”, y hoy apoyando a otro gobierno neoliberal que es clara continuación de aquel y del de los siniestros años ’90.
Siendo repudiables ambas conductas, la de los trotskistas como Bregman y otros, que reniegan de todo concepto de sano patriotismo, como la de los proceseros y similares, que siguen practicando un patrioterismo hueco que es en realidad un anti patriotismo profundo y en grado patológico; es sin embargo mucho más repudiable y negativo el último caso, pues su actitud induce a peligrosas confusiones y –en muchos casos seguramente involuntarios- significa un accionar hipócrita, pues la juegan de cipayos auto titulándose “grandes patriotas”.
No les suele “caer la ficha” que ser patriota implica necesariamente defender la soberanía en todos los frentes, y no alcanzar a razonar o muchas veces desconocen totalmente, que endeudarnos irracionalmente, destruir la industria, desguazar o extranjerizar los entes tecnológicos, cerrar o vaciar hospitales y escuelas, fugar divisas con una actitud de naturalización propia de delincuentes de guante blanco, auto condonarse deudas propias y de amigos para con el Estado, y otro sinfín de actitudes aberrantes, es sin duda alguna atacar la soberanía nacional. Por supuesto, a los patrioteros de bandera, en sus confusiones y raros conformismos mentales, ni se les ocurre analizar ni menos aun criticar las acciones de clara entrega de soberanía que se están perpetrando en los delicados y muy estratégicos temas de Malvinas, La Antártida Argentina, incluso en el despoblamiento adrede implementado en La Patagonia, por parte de la CEOcracia neoliberal hoy imperante. No, los patrioteros de bandera siguen muy ocupados y preocupados contra “los subversivos” que ven hasta en la sopa, pero se niegan a ver que con este rumbo marchamos a paso forzado hacia la disolución nacional.
Para hacer una comparación tal vez grosera pero clara: si un delincuente vuelve a delinquir, es aberrante y condenable; pero si el que delinque es un policía, allí la situación es mucho más grave, pues lo hace quien encarna el brazo armado de la ley.
Siguiendo con el ejemplo, salvando distancias: si una trotskista se expresa como anti argentina, es repudiable, pero no puede sorprender, pues está en su esencia política; pero si un uniformado (no son todos, y tal vez no son tantos),
vociferando supuesto patriotismo a voz en cuello, avala gustosamente la aplicación de políticas económicas claramente antinacionales, ahí la cosa es mucho más grave, pues se trata de un caso de profundas tergiversaciones en las escalas de valores.
Es como el caso de un grupúsculo de “intelectuales” proceseros, que en su momento con burda socarronería hicieron oídas diciendo “preferimos cualquier cosa antes que los Kirchner”…¡y siguen prefiriendo cualquier cosa, incluyendo deleznables acciones de destrucción nacional y de pisoteo burdo de la soberanía!
Algún otro “pensador” procesero, se alegró ante los despidos masivos y brutales en ARSAT, pero ni se molestó ante la destrucción y extranjerización del Plan Satelital Argentino, incluso ante la pérdida de una de las posiciones orbitales, lo cual es pérdida de soberanía. ¡Pero sería demasiado suponer que pueda razonar algo tan “complejo” como eso!
Y hasta algún pretendido “intelectual” retirado, que en tono admonitorio afirma que “los únicos enemigos están adentro”, complementando con la frase “los ingleses son unos caballeros”. Son “caballeros” que practican la piratería como modus operandi en su política exterior…pero los colonizados mentales proceseros no lo ven, ni intentan salir de sus profundas ignorancias en temas de Geopolítica, Historia y Economía.
Como dijera Belgrano…¡ayyy, Patria Mía!
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
A muchos molestó mucho –me incluyo- la frase que habría dicho la dirigente trotskista y diputada nacional Myriam Bregman, quien habría expresado con marcado desprecio hacia nuestra bandera, “esa bandera no me representa”.
Ahora bien, algunos de los muy molestos, están dentro del sector de los más fervorosos “patrioteros de bandera”, los que en muchos casos son recalcitrantes partidarios del nefasto y apátrida “proceso”, que instaló y protegió la implementación del neoliberalismo en Argentina.
Esos patrioteros de bandera deberían ser modelos de auténtico patriotismo, con profundas convicciones y con amplio sentido del significado del concepto de “soberanía”. Esa debería ser la convicción principalísima de quienes fueron formados, equipados y mantenidos como el brazo armado de la Patria. Pero los nefastos cursos de la Escuela de las Américas y similares, produjeron en muchos casos un limaje neuronal al ras, por el cual el supuesto “único enemigo” es “el subversivo marxista”, negándose a todo análisis actualizado y bien fundamentado, con lo cual los colonizados mentales de ese tipo pasan a ser individuos marcadamente agresivos, a los que enfurece en grado superlativo toda opinión que contraríe o al menos roce claramente sus dogmáticas creencias políticas, que los mantienen patológicamente anclados en los años ’70.
Debido a la muy profunda manipulación mental que se perpetró con notable crudeza y arrasadores resultados sobre toda la población argentina, mucha buena gente tiene muy tergiversados los valores, y evidencia notable ignorancia en grado profundo, acerca de la realidad; o peor aun les inculcaron el pernicioso criterio del autismo institucionalizado, o sea aquello de “no se nada ni me importa lo que pase”.
Esos profundos grados de colonización mental calaron muy hondo en sectores de la difusa y hoy decadente (económicamente) clase media, pero claramente causaron estragos en las mentalidades inculcadas e imperantes en los sectores “proceseros” de las fuerzas armadas y de seguridad, a las que llenaron de formalismos huecos (himno, bandera, y similares), pero les quitaron toda sustancia y todo entendimiento de la realidad.
Solo así pudieron avalar las destructivas políticas socio económicas
neoliberales, implementadas desde “el proceso”, las que solo pudieron instalarse a partir de hacer operar a Nuestras Fuerzas Armadas como tropas de ocupación –en el propio territorio nacional-, avalando el accionar de los personeros del poder financiero transnacional, y de sus socios menores locales, de la diversificada oligarquía argentina, siempre apátrida, oportunista, evasora y fugadora serial de divisas.
Y la cerrazón mental sigue operando, pues claramente muchos de esos patrioteros de bandera de mentalidad procesera, siguen sin razonar nada operando casi por pura inercia, avalando todas las tropelías del “proceso”, y hoy apoyando a otro gobierno neoliberal que es clara continuación de aquel y del de los siniestros años ’90.
Siendo repudiables ambas conductas, la de los trotskistas como Bregman y otros, que reniegan de todo concepto de sano patriotismo, como la de los proceseros y similares, que siguen practicando un patrioterismo hueco que es en realidad un anti patriotismo profundo y en grado patológico; es sin embargo mucho más repudiable y negativo el último caso, pues su actitud induce a peligrosas confusiones y –en muchos casos seguramente involuntarios- significa un accionar hipócrita, pues la juegan de cipayos auto titulándose “grandes patriotas”.
No les suele “caer la ficha” que ser patriota implica necesariamente defender la soberanía en todos los frentes, y no alcanzar a razonar o muchas veces desconocen totalmente, que endeudarnos irracionalmente, destruir la industria, desguazar o extranjerizar los entes tecnológicos, cerrar o vaciar hospitales y escuelas, fugar divisas con una actitud de naturalización propia de delincuentes de guante blanco, auto condonarse deudas propias y de amigos para con el Estado, y otro sinfín de actitudes aberrantes, es sin duda alguna atacar la soberanía nacional. Por supuesto, a los patrioteros de bandera, en sus confusiones y raros conformismos mentales, ni se les ocurre analizar ni menos aun criticar las acciones de clara entrega de soberanía que se están perpetrando en los delicados y muy estratégicos temas de Malvinas, La Antártida Argentina, incluso en el despoblamiento adrede implementado en La Patagonia, por parte de la CEOcracia neoliberal hoy imperante. No, los patrioteros de bandera siguen muy ocupados y preocupados contra “los subversivos” que ven hasta en la sopa, pero se niegan a ver que con este rumbo marchamos a paso forzado hacia la disolución nacional.
Para hacer una comparación tal vez grosera pero clara: si un delincuente vuelve a delinquir, es aberrante y condenable; pero si el que delinque es un policía, allí la situación es mucho más grave, pues lo hace quien encarna el brazo armado de la ley.
Siguiendo con el ejemplo, salvando distancias: si una trotskista se expresa como anti argentina, es repudiable, pero no puede sorprender, pues está en su esencia política; pero si un uniformado (no son todos, y tal vez no son tantos),
vociferando supuesto patriotismo a voz en cuello, avala gustosamente la aplicación de políticas económicas claramente antinacionales, ahí la cosa es mucho más grave, pues se trata de un caso de profundas tergiversaciones en las escalas de valores.
Es como el caso de un grupúsculo de “intelectuales” proceseros, que en su momento con burda socarronería hicieron oídas diciendo “preferimos cualquier cosa antes que los Kirchner”…¡y siguen prefiriendo cualquier cosa, incluyendo deleznables acciones de destrucción nacional y de pisoteo burdo de la soberanía!
Algún otro “pensador” procesero, se alegró ante los despidos masivos y brutales en ARSAT, pero ni se molestó ante la destrucción y extranjerización del Plan Satelital Argentino, incluso ante la pérdida de una de las posiciones orbitales, lo cual es pérdida de soberanía. ¡Pero sería demasiado suponer que pueda razonar algo tan “complejo” como eso!
Y hasta algún pretendido “intelectual” retirado, que en tono admonitorio afirma que “los únicos enemigos están adentro”, complementando con la frase “los ingleses son unos caballeros”. Son “caballeros” que practican la piratería como modus operandi en su política exterior…pero los colonizados mentales proceseros no lo ven, ni intentan salir de sus profundas ignorancias en temas de Geopolítica, Historia y Economía.
Como dijera Belgrano…¡ayyy, Patria Mía!
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
viernes, 23 de febrero de 2018
LOS KELPERS FESTEJAN, ARGENTINA SUCUMBE
La reciente invitación conjunta de Argentina y Gran Bretaña, extendida a líneas aéreas (existentes o a crearse) con sedes en Paraguay, Brasil, Uruguay y Chile, para establecer servicios regulares que vinculen a Malvinas con el continente, sumado el hecho a los acuerdos para establecer operativos conjuntos de ambos países en La Antártida, conforman un retroceso brutal en el accionar de nuestro país, pues tira por tierra prolongadas tareas diplomáticas y acciones efectivas realizadas concatenadamente para defender nuestros legítimos derechos sobre el archipiélago austral y sobre nuestra porción del Continente Blanco, acreditada esta última por nuestra presencia activa y permanente en Antártida desde 1904, cuando fuimos el primer país en tener bases permanentes en ese desolado extremo del mundo, que es geográficamente continuación de nuestro territorio continental.
Un par de meses antes, se habían eliminado las serias trabas diplomáticas que eficazmente se habían interpuesto para impedir o al menos dificultar en grado sumo las tareas de explotación petrolera en las aguas circundantes de Malvinas, en esa extensa porción del Mar Argentino usurpada por la piratería británica. O sea, la Cancillería Argentina, bajo el neoliberalismo apátrida, opera a favor de los intereses británicos.
Claro está que semejantes aberraciones geopolíticas están apañadas por los entreguistas acuerdos de Madrid y Londres de 1990, que implicaron una deshonrosa rendición total y en condiciones humillantes para nuestro país, lo cual fue cuidadosamente ocultado por los operadores locales del establishment, que siempre opera a favor de los anglosajones y en contra de los Intereses Nacionales Argentinos. Por supuesto, los agresivos y muy poco pulidos intelectualmente patrioteros de bandera, en su mayoría ignoran o no les dan importancia a estos temas.
Todo eso es extremadamente preocupante, siendo posiblemente las acciones más perjudiciales para nuestra soberanía, perpetradas en rápida y continua sucesión por el actual gobierno neoliberal que hoy conduce a nuestro país (y que claramente lo lleva a pasos acelerados hacia la disolución nacional).
La entrega de soberanía perpetrada por el neoliberalismo macrista no tiene parangón de similar infamia en toda nuestra historia, y eso que hubo varios gobiernos liberales –y por ende antinacionales-, a lo largo de nuestros dos siglos y fracción de vida formalmente independiente. Es clara continuación del anglófilo traidor Rivadavia y sus seguidores, que operó para fragmentarnos y ponernos como súbditos británicos de una colonia dócil y sin dignidad soberana.
Después de sucesivos “acercamientos” con la diplomacia y los poderes británicos (incluyendo los corporativos de Bancos, petroleras y otros sectores del poder plutocrático manejado desde Londres), y luego de incorporar activamente al gobierno a personeros de ONGs pseudo ecologistas británicas (como Greenpeace, WWF y otras), además del CEO y accionista de Shell puesto a manejar el estratégico Ministerio de Energía al servicio de intereses sectoriales corporativos y británicos; ahora en los muy sensibles temas de Malvinas y la Antártida Argentina, las acciones de vergonzosa sumisión a los intereses y posturas británicas, ya no solo son escandalosas, son vergonzosamente denigrantes para el honor nacional.
En el muy sensible tema de Malvinas, la estrategia que exitosamente se venía aplicando, consistía en aislar al enclave colonialista, impidiéndole los contactos con Sudamérica, lo cual le encarecía la logística, los aislaba, y condicionaba las operaciones económicas que pretendían realizar para consolidar el estatus colonial, seguramente para luego “inventar” otro mini Estado “independiente”, que bajo la cobertura de la Commonwealth (la Comunidad Británica de Naciones), sepulte las muy bien fundamentadas pretensiones de soberanía de Argentina sobre ese archipiélago y los otros dos (Georgias y Sandwich del Sur), reclamadas por nuestro país.
Esa estrategia, potenciada en el marco de la UNASUR, se fisuró al aceptarse los vuelos de Lan Chile hacia Malvinas, con escala en la Patagonia Argentina. Por otra parte, se dificultaba y rechazaba que naves y aeronaves británicas y de los kelpers hagan escala o se reabastezcan en puertos y aeropuertos de Sudamérica.
Aunque los sectores recalcitrantemente “proceseros” de las FFAA, con sus canales de infiltración de críticas muchas veces soeces y mal intencionadas, en paralelo con los operadores de la oligarquía pro británica (siempre socios de ruta y muy activos), lo “ningunearan”, y se refirieran en forma burlona e instalando
pretendida desacreditación de aquel accionar argentino de aislamiento a los agresores – usurpadores británicos, resultó muy claro que Gran Bretaña estaba muy molesta con ello, y los kelpers enfurecidos. Muchos hechos lo prueban, entre ellos las arrogantes actitudes del ex primer ministro Tony Blair con pretendidos desplantes a la por entonces presidenta argentina, en reuniones del G 20.
Desplantes que los medios de comunicación locales al servicio del establishment pro británico, se esmeraron en resaltar, como es usual por parte de los cipayos asumidos.
Ahora, esos mismos mercenarios de la incomunicación masiva, como también los sutiles (o no tanto) posteadores de “bajadas de líneas” a las tropas de retirados proceseros, más diversos variopintos supuestos patriotas y malvineros varios estentóreos, y otros opinólogos pregoneros de “patriotismo” formal hueco de contenido; ahora todos ellos “se quedaron en el molde” y no dicen “esta boca es mía”, ni redactan ni una línea de protesta.
En el caso de los uniformados ultra liberales, proceseros contumaces que por lo general se niegan a todo razonamiento si se cuestionan así sea marginalmente sus dogmas setentistas (esos que solo ven enemigos en “los zurditos y subversivos” pero que desconocen o “no ven” las agresiones de las Potencias Atlantistas y del mega poder financiero transnacional), parecería que aceptan sin chistar todas esas tropelías en contra de la soberanía y la dignidad nacional…mientras les sigan prometiendo los indultos a los procesados por delitos de lesa humanidad.
Delitos de los que los imputados y procesados pueden o no ser culpables, ese ya es otro tema; pero que nunca deberían ser objetos de trueque, menos aun si lo que se resigna es lo esencial, cuya carencia nos lleva a paso forzado hacia la disolución nacional…pero varios de esos “sesudos opinantes” solo parecen preocuparse adicional o principalmente…por sus haberes.
Y por supuesto, no faltan algunos verborrágicos “retirados” y también civiles “de clase alta” que con agresiva cerrazón mental, afirman que “los únicos enemigos los tenemos adentro”, y que “los británicos nunca fueron enemigos”, rematando con la remanida frase de los colonizados mentales en grado superlativo “que bien estaríamos si nos hubiesen colonizado los ingleses”. Nunca razonan las brutalidades perpetradas por “esos civilizadores” en India, Pakistán, y muchos otros países que fueron colonias británicas. Tampoco razonan que todos los países desarrollados practicaron lo que el analistas Gullo Amodeo llama “la insubordinación fundante”, o sea desobediencia a los falaces dogmas del liberalismo económica, doctrina de la dependencia permanente, por excelencia.
Lo expresado no significa odiar a los británicos, en tanto seres humanos, significa exponer crudamente la impiadosa agresividad del vetusto pero peligroso imperio, sede principal del poder financiero transnacional y uno de los brazos ejecutores de las actuales acciones de neocolonialismo militarizado, en plena vigencia.
El tema no se agota, es en extremo grave y muy preocupante. El neoliberalismo macrista sigue rifando soberanía, en todos los frentes, llevándonos a la balcanización.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
La reciente invitación conjunta de Argentina y Gran Bretaña, extendida a líneas aéreas (existentes o a crearse) con sedes en Paraguay, Brasil, Uruguay y Chile, para establecer servicios regulares que vinculen a Malvinas con el continente, sumado el hecho a los acuerdos para establecer operativos conjuntos de ambos países en La Antártida, conforman un retroceso brutal en el accionar de nuestro país, pues tira por tierra prolongadas tareas diplomáticas y acciones efectivas realizadas concatenadamente para defender nuestros legítimos derechos sobre el archipiélago austral y sobre nuestra porción del Continente Blanco, acreditada esta última por nuestra presencia activa y permanente en Antártida desde 1904, cuando fuimos el primer país en tener bases permanentes en ese desolado extremo del mundo, que es geográficamente continuación de nuestro territorio continental.
Un par de meses antes, se habían eliminado las serias trabas diplomáticas que eficazmente se habían interpuesto para impedir o al menos dificultar en grado sumo las tareas de explotación petrolera en las aguas circundantes de Malvinas, en esa extensa porción del Mar Argentino usurpada por la piratería británica. O sea, la Cancillería Argentina, bajo el neoliberalismo apátrida, opera a favor de los intereses británicos.
Claro está que semejantes aberraciones geopolíticas están apañadas por los entreguistas acuerdos de Madrid y Londres de 1990, que implicaron una deshonrosa rendición total y en condiciones humillantes para nuestro país, lo cual fue cuidadosamente ocultado por los operadores locales del establishment, que siempre opera a favor de los anglosajones y en contra de los Intereses Nacionales Argentinos. Por supuesto, los agresivos y muy poco pulidos intelectualmente patrioteros de bandera, en su mayoría ignoran o no les dan importancia a estos temas.
Todo eso es extremadamente preocupante, siendo posiblemente las acciones más perjudiciales para nuestra soberanía, perpetradas en rápida y continua sucesión por el actual gobierno neoliberal que hoy conduce a nuestro país (y que claramente lo lleva a pasos acelerados hacia la disolución nacional).
La entrega de soberanía perpetrada por el neoliberalismo macrista no tiene parangón de similar infamia en toda nuestra historia, y eso que hubo varios gobiernos liberales –y por ende antinacionales-, a lo largo de nuestros dos siglos y fracción de vida formalmente independiente. Es clara continuación del anglófilo traidor Rivadavia y sus seguidores, que operó para fragmentarnos y ponernos como súbditos británicos de una colonia dócil y sin dignidad soberana.
Después de sucesivos “acercamientos” con la diplomacia y los poderes británicos (incluyendo los corporativos de Bancos, petroleras y otros sectores del poder plutocrático manejado desde Londres), y luego de incorporar activamente al gobierno a personeros de ONGs pseudo ecologistas británicas (como Greenpeace, WWF y otras), además del CEO y accionista de Shell puesto a manejar el estratégico Ministerio de Energía al servicio de intereses sectoriales corporativos y británicos; ahora en los muy sensibles temas de Malvinas y la Antártida Argentina, las acciones de vergonzosa sumisión a los intereses y posturas británicas, ya no solo son escandalosas, son vergonzosamente denigrantes para el honor nacional.
En el muy sensible tema de Malvinas, la estrategia que exitosamente se venía aplicando, consistía en aislar al enclave colonialista, impidiéndole los contactos con Sudamérica, lo cual le encarecía la logística, los aislaba, y condicionaba las operaciones económicas que pretendían realizar para consolidar el estatus colonial, seguramente para luego “inventar” otro mini Estado “independiente”, que bajo la cobertura de la Commonwealth (la Comunidad Británica de Naciones), sepulte las muy bien fundamentadas pretensiones de soberanía de Argentina sobre ese archipiélago y los otros dos (Georgias y Sandwich del Sur), reclamadas por nuestro país.
Esa estrategia, potenciada en el marco de la UNASUR, se fisuró al aceptarse los vuelos de Lan Chile hacia Malvinas, con escala en la Patagonia Argentina. Por otra parte, se dificultaba y rechazaba que naves y aeronaves británicas y de los kelpers hagan escala o se reabastezcan en puertos y aeropuertos de Sudamérica.
Aunque los sectores recalcitrantemente “proceseros” de las FFAA, con sus canales de infiltración de críticas muchas veces soeces y mal intencionadas, en paralelo con los operadores de la oligarquía pro británica (siempre socios de ruta y muy activos), lo “ningunearan”, y se refirieran en forma burlona e instalando
pretendida desacreditación de aquel accionar argentino de aislamiento a los agresores – usurpadores británicos, resultó muy claro que Gran Bretaña estaba muy molesta con ello, y los kelpers enfurecidos. Muchos hechos lo prueban, entre ellos las arrogantes actitudes del ex primer ministro Tony Blair con pretendidos desplantes a la por entonces presidenta argentina, en reuniones del G 20.
Desplantes que los medios de comunicación locales al servicio del establishment pro británico, se esmeraron en resaltar, como es usual por parte de los cipayos asumidos.
Ahora, esos mismos mercenarios de la incomunicación masiva, como también los sutiles (o no tanto) posteadores de “bajadas de líneas” a las tropas de retirados proceseros, más diversos variopintos supuestos patriotas y malvineros varios estentóreos, y otros opinólogos pregoneros de “patriotismo” formal hueco de contenido; ahora todos ellos “se quedaron en el molde” y no dicen “esta boca es mía”, ni redactan ni una línea de protesta.
En el caso de los uniformados ultra liberales, proceseros contumaces que por lo general se niegan a todo razonamiento si se cuestionan así sea marginalmente sus dogmas setentistas (esos que solo ven enemigos en “los zurditos y subversivos” pero que desconocen o “no ven” las agresiones de las Potencias Atlantistas y del mega poder financiero transnacional), parecería que aceptan sin chistar todas esas tropelías en contra de la soberanía y la dignidad nacional…mientras les sigan prometiendo los indultos a los procesados por delitos de lesa humanidad.
Delitos de los que los imputados y procesados pueden o no ser culpables, ese ya es otro tema; pero que nunca deberían ser objetos de trueque, menos aun si lo que se resigna es lo esencial, cuya carencia nos lleva a paso forzado hacia la disolución nacional…pero varios de esos “sesudos opinantes” solo parecen preocuparse adicional o principalmente…por sus haberes.
Y por supuesto, no faltan algunos verborrágicos “retirados” y también civiles “de clase alta” que con agresiva cerrazón mental, afirman que “los únicos enemigos los tenemos adentro”, y que “los británicos nunca fueron enemigos”, rematando con la remanida frase de los colonizados mentales en grado superlativo “que bien estaríamos si nos hubiesen colonizado los ingleses”. Nunca razonan las brutalidades perpetradas por “esos civilizadores” en India, Pakistán, y muchos otros países que fueron colonias británicas. Tampoco razonan que todos los países desarrollados practicaron lo que el analistas Gullo Amodeo llama “la insubordinación fundante”, o sea desobediencia a los falaces dogmas del liberalismo económica, doctrina de la dependencia permanente, por excelencia.
Lo expresado no significa odiar a los británicos, en tanto seres humanos, significa exponer crudamente la impiadosa agresividad del vetusto pero peligroso imperio, sede principal del poder financiero transnacional y uno de los brazos ejecutores de las actuales acciones de neocolonialismo militarizado, en plena vigencia.
El tema no se agota, es en extremo grave y muy preocupante. El neoliberalismo macrista sigue rifando soberanía, en todos los frentes, llevándonos a la balcanización.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
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