POR IGNORANCIA PROFUNDA, ACTITUD ACOMODATICIA, O POR CIPAYISMO DESVERGONZADO
En varios artículos precedentes, fundamenté la preocupante realidad del profundo desconocimiento de Historia, Economía y Geopolítica, que lamentablemente caracteriza a la muy pobre formación que se les imparte a nuestras Fuerzas Armadas y Fuerzas de Seguridad.
Ese proceso de vaciamiento cultural lleva varias décadas de perpetración, claramente se acentuó a partir del muy nefasto “proceso” (1976-1983), y lamentablemente se hizo poco o nada para revertir esa preocupante realidad, en los sucesivos gobiernos civiles posteriores.
En parte, esa inacción para revertir las serias falencias en la formación de los uniformados, puede haber sido causada por cierto nivel de cerrazón mental de algunas “progresías”, que no entienden que la integración cultural del Pensamiento Nacional, necesariamente debe lograr la inserción de los uniformados, a los que debe dotarse de bien fundamentada Doctrina Nacional.
Por cierto, ese vaciamiento de contenidos esenciales, también se dio, en forma muy acentuada, en los sectores civiles, a partir de la muy nefasta reforma educativa implementada por Alfonsín y profundizada por Menem, al suprimirse o vaciarse de contenidos a materias básicas de primaria y secundaria, en particular Matemática, Lengua (antes Castellano), Historia y Geografía. Todo eso quitó conocimientos esenciales, valores y contenidos éticos a la amplia franja poblacional de menos de 40 años. Y eso se puede ver en las serias carencias de valores superiores -en particular el sano patriotismo- que adolece una amplia proporción de esa franja etaria.
Hubo épocas en las que la formación de los militares era mucho más amplia y bien fundamentada, pudiéndose nombrar a destacados uniformados, de sólida preparación y claro patriotismo, como lo atestiguan notables personalidades; entre las mismas destacaron Riccheri, Mosconi, Baldrich, Savio, Juan Pistarini, Juan Ignacio San Martín, Rodríguez Zía, Guglialmelli, varios altos oficiales de la Armada con formación en Energía Nuclear, entre otros; por no destacar también a Perón, Iniguez y varios más. Eran Señores Militares de Mentalidad Nacional, en las antípodas de los muy colonizados mentales milicos de mentes proceseras.
Hubo cambios acentuados, que en los hechos provocaron negativas consecuencias, desde el golpe de Estado pro oligárquico y anglófilo de 1955, acentuándose eso con otro gobierno pretoriano en 1962, y en cierta forma con el nuevo gobierno cívico militar de 1966, el cual puede considerarse el prolegómeno histórico del muy nefasto “proceso”, si bien el gobierno de Onganía y sucesores fue una rara mezcla de cipayos liberales con algunos patriotas nacionalistas. Seguramente, las positivas influencias patrióticas del Dr. Aldo Ferrer y del General Guglialmelli, impulsaron varias grandes obras de infraestructura, y fuertes apoyos al desarrollo industrial y tecnológico; entre ello el desarrollo tecnológico y la producción nacional de armamentos y de bienes vinculados (como camiones de usos militares); impidiendo el negativo accionar del establishment liberal (siempre antinacional), permanente integrante de gobiernos pretorianos y muchos de los civiles, desde 1955.
En la primera mitad del siglo XX, existían dos sectores de pensamiento, dentro de las FFAA; uno de ideas afines al liberalismo decimonónico, que se decía “profesionalista” (o conceptos similares), que supuestamente no se inmiscuía en pensamientos o discusiones políticas, pero que no les impidió involucrarse en el golpe de Estado de 1930 y en la subsecuente “década infame”, con el General Agustín P. Justo como figura principal de ese desmadre institucional y moral.
El otro sector era el nacionalista (sin zeta), que en forma algo elemental, se sentía parte de ideas de defensa de los Intereses Nacionales. Pero aun no se había incorporado un pensamiento doctrinario más elaborado y mejor fundamentado, como después lo haría a partir del perseverante y arduo accionar de los intelectuales de orientación claramente nacional, como lo fueron los nucleados en FORJA, quienes se opusieron al aquelarre y negociados descarados y alevosos de la década infame, de los personeros al servicio imperial británico y la oligarquía del campo.
Ese establishment subordinado a mandatos extranjeros, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, mutó de marioneta del Reino Unido, a depender gustosamente de los mandatos imperiales de EEUU. Federico Pinedo fue un claro caso de esa “reubicación” de la subordinación implícita (o explícita).
En el caso de las FFAA, esa subordinación explícita, se dio a partir del golpe de 1955, lo que se profundizaría después al priorizarse la doctrina de la seguridad nacional (con alineamiento total con EEUU y sus aliados / subordinados), dejándose de lado la patriótica Doctrina de la Defensa Nacional. Comenzó con ello el adoctrinamiento a los uniformados, dictado por la Escuela De Las Américas y similares, y según trascendidos más de un comentario afirma que para llegar a los más altos rangos de las FFAA, es requisito “implícito” el visto bueno de los poderes específicos del “Tío Sam”.
El “proceso” fue el más claro y patético ejemplo del vaciamiento cultural esencial, que se pudo constatar, con la crudeza de los hechos, en las FFAA.
Los uniformados fueron dóciles marionetas al servicio de personeros locales del Consenso de Washington, que a punta de bayonetas nos impuso las perversamente destructivas ideas – fuerza de la doctrina neoliberal, la cual nos endeudó brutalmente, condicionando el accionar de gobiernos posteriores; empobreció a la población; destruyó al Estado y comenzó el siniestro proceso de desindustrialización.
A medio siglo de comenzado ese brutal desmadre general, la mayoría de los militares no tienen ni idea del daño que perpetraron, bajo el triste rol de lacayos dóciles e ignorantes al servicio de la antipatria. Tampoco es muy conocido que el rol en los hechos antinacional de las violencias guerrilleras fue sutilmente alentado y provisto de armas y municiones, por el accionar sibilino de la “Rubia Albión”, de lo cual al menos dos cargamentos desembarcados de un navío y un avión comercial británicos, fueron descubiertos e interceptados por Fuerzas de Seguridad de Argentina. Sutil pero claro fue descripto el sugerido accionar británico, por Harry S. Ferns, que dijo que solo una guerra civil podría destruir los notables avances logrados por el peronismo. ¡Y la sumatoria de violencias y aberrantes acciones, que Argentina padeció, pueden parangonarse con una guerra civil, cuyos odios y dolores aun perduran!
Pero el siniestro “proceso” cívico militar que usurpó el poder formal, con torpeza propia de ignorantes en grados sumos y acentuado eso con profunda soberbia propia de mentes mediocres carentes de valores éticos superiores, demostró palmariamente la acentuada ignorancia en Geopolítica, Historia y Economía, que hizo a los milicos proceseros, incapaces de obrar con clara e inteligente Visión Nacional de los hechos y del contexto general; desnudándose esas alevosas carencias en los desmanejos que nos llevaron a librar y perder la Guerra Del Atlántico Sur.
Se creyeron “aliados” de EEUU, por el hecho de haber facilitado “mano de obra” para acciones de contrainsurgencia en Centroamérica, no tomando conciencia de haber operado como simples marionetas dóciles y descartables, usados por la mega potencia continental.
Supusieron que EEUU sería neutral, o incluso que diplomáticamente apoyaría el accionar argentino, en la recuperación de los territorios insulares usurpados por el agresivo accionar imperial del Reino Unido.
¡Realmente hay que ser muy brutos y necios, para desconocer la vieja y sólida alianza entre las dos grandes potencias anglosajonas, la cual opera casi sin fisuras, desde la represión brutal de los zulúes en 1879, perpetrada para mantener el dominio colonial británico en África Del Sur!
En esa masacre fueron esenciales las ametralladoras Gatling, suministradas por EEUU. Dos guerras mundiales, la Guerra de Corea, la Guerra Fría, y todos los conflictos en los que se involucraron en el siglo XX, mostraron a yanquis y británicos, codo a codo.
¡Pero nada de eso les enseñaron, a los militares proceseros de Argentina, formados en la Escuela de las Américas y cursos similares en Panamá y en el “gran país del norte”! Ese modelo cultural tan nefasto, evidentemente fue incorporado, excluyentemente, en los Institutos de (de)Formación de las FFAA y FFSS de nuestro país. Los desastrosos resultados de ese proceso de colonización cultural están a la vista.
Además, supusieron que el Reino Unido no reaccionaría ante el “atrevimiento” argentino, lo cual reafirma el desconocimiento profundo en Historia y Geopolítica, de los milicos proceseros.
A San Martín se le atribuye la frase “cuando la Patria está en riesgo, todo está permitido con tal de defenderla”. En aquella guerra, habrían existido propuestas de asistencias por parte de la Unión Soviética (con la cual el gobierno procesero mantenía fluidas relaciones comerciales), y otros países. Pero esa alternativa fue desdeñada públicamente por el entonces Ministro de Defensa, priorizándose la “adhesión al sistema”, como dijo con palabras diplomáticas.
Después de la guerra, las presiones de EEUU, operando para el Reino Unido, hicieron abortar el Proyecto Misilístico Cóndor, que nos hubiera posicionado positivamente para nuestra Defensa. Silencio oficial de las FFAA.
Ahora se compran aviones usados, de tecnologías vigentes pero superadas, y algunos transportes blindados de dudosa efectividad (en Ucrania habrían sido destrozados por la artillería antitanque y los drones rusos) y escasa cantidad, más un puñado de vehículos Unimog (que antes fabricábamos por centenares); y los comentarios de uniformados son exultantes de alegría, mientras la industria es destruida, con la complacencia del pensamiento anti industrial que exhiben muchos uniformados, cooptados por las ideas absurdas de la supuesta “grandeza argentina” del Centenario, que la Sociedad Rural alaba como el “gran objetivo” de volver a la economía totalmente primarizada, hoy necia e inviable.
En ese contexto de incoherencias y absurdos, el Ministro de Defensa, General Presti, parece operar a favor de los intereses geopolíticos británicos, al opinar en contra de condenar la masacre genocida que fue el hundimiento del Crucero General Belgrano, que operaba fuera de la Zona de Exclusión.
El propio hecho de incluir a las FFAA en el gabinete del destructivamente antinacional y genocida gobierno libertario (que reconoció operar para destruir al Estado), las hace cómplices del desguace nacional, mientras las FFSS operan como feroces instrumentos represivos del pueblo; todo eso implica involucrar a las instituciones armadas en el lesivo accionar que claramente opera a favor de la disolución nacional, tal como los hechos lo prueban en forma contundente.
Además, el verborrágico y dudosamente equilibrado presidente, nos involucra absurda e irracionalmente, en una guerra que no nos concierne. Y nos ubica como lacayos dóciles de EEUU, el RU e Israel.
La total ignorancia en Geopolítica, Economía e Historia, del grueso de los uniformados y muchos otros argentinos, opera para que no haya conciencia respecto a semejantes aberraciones en perpetración.
SIN ESTADO NO HAY NACIÓN, SIN NACIÓN NO HAY PATRIA. Y lo están haciendo todo con premeditación y alevosía. ¡Reacciona, Pueblo Argentino, nos están destruyendo!
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
domingo, 12 de abril de 2026
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