viernes, 13 de marzo de 2026

         ABERRANTE ACCIONAR GEOPOLÍTICO 

                    DE LIBERTARIOS Y SECUACES.
    Respecto a la Política Exterior del actual gobierno de Argentina, cabe, definirla más bien como la anti geopolítica, con evidente carencia total de la más elemental dosis de patriotismo.
    Subordinarse explícita y vergonzosamente a los dictados de potencias extranjeras, es carecer por completo de Política Exterior Nacional. Y eso es cipayaje explícito de la peor calaña.
    En más de dos siglos de vida nacional, pese a haber soportado más de un gobierno nefasto, antinacional, cargados ellos de racismos implícitos o explícitos, destructores intencionales de la Patria, e incluso cerradamente unitarios que despreciaron la integridad territorial; el (des)gobierno libertario, excede con creces las negatividades y corruptelas de los gobiernos cipayos y antinacionales que marcaron negativamente amplios períodos de nuestra tumultuosa historia; la cual también tuvo períodos y gobiernos claramente patriotas.
    Cabe citar entre los peores ejemplos a Rivadavia, Urquiza, Mitre y sucesores, los de la infame década del ’30 (del siglo XX), el gorilismo militaroide patriotero de la revolución fusiladora y sus continuadores proceseros, los neoliberales noventistas (Menem – De La Rúa), y el endeudador e industricida gobierno macrista; pese a todos los inmensos daños que esa caterva de personajes nefastos cometió, el muy negativo accionar de neoliberales y libertarios (con varios perpetradores que se repiten en sucesivos gobiernos), supera ampliamente los prontuarios nefastos y antinacionales de los citados gobiernos que tantos daños nos han causado.
    El accionar de vergonzosa e impresentable postura de sumisión total a los dictados del Bloque Atlantista, en particular a los objetivos de política exterior de EEUU y sus aliados directos, y dentro de ello la subordinada actitud con caracteres felpúdicos -que tan abiertamente opera el histriónico presidente de muy dudoso equilibrio mental-, respecto al agresivo y voluble accionar de Trump y el establishment de caracteres neoimperiales, es vergonzoso y ofende al Ser Nacional.
    Acompañar y fogonear esas acciones de neo imperialismo por parte de nuestro gobierno nacional actual, pisotea en forma infame el accionar señero de la Política Exterior Argentina, que supimos tener.
    Esa trayectoria positiva de la diplomacia nacional se caracterizó en amplios períodos de nuestra historia, por el marcado pacificismo, la neutralidad y la defensa de principios elementales de soberanía y de dignidad nacional, y el respeto al ser humano; fue una constante, solo transgredida en algunos períodos de gobiernos de acentuado perfil ultra liberal, en los que las minorías apátridas gustosamente se subordinaron a los designios de los principales poderes imperiales de turno, con el miserable “proceso” y los impresentables períodos del menemato y el delarruato, en el último medio siglo, como los recientes peores ejemplos.
    Caben destacar el patriótico accionar de Julio Argentino Roca, que en su segundo período presidencial, evitó la guerra contra Chile, que hubiera dejado lamentables odios insalvables a ambos lados de la cordillera; el señero accionar del Canciller Carlos Saavedra Lamas como factor fundamental para dar fin a la absurda guerra fratricida entre Bolivia y Paraguay (Guerra Del Chaco); la neutralidad argentina en las dos Guerras Mundiales, pese a las presiones muy fuertes de los anglosajones y sus aliados, para que aportemos nuestra “debida” cuota de carne de cañón, en dos enormes conflictos de los que no éramos parte involucrada. Claro que al final de la Segunda Guerra Mundial, bajo fuertes presiones de los aliados ya a punto de ganar, Argentina como mera formalidad diplomática declaró la guerra al Eje, e incluso se llegaron a aprontar tropas (mi propio padre fue uno de los convocados, seguramente por sus conocimientos en telegrafía, y por egresar del Servicio Militar como Dragoneante).
Sucesivos conflictos desde los años ’50 (Corea, el polvorín de Medio Oriente, Vietnam, y otros) fueron períodos en los que mantuvimos la neutralidad, e incluso fuimos factores impulsores de la paz.
    No fue detalle menor que, en la década peronista, como formalización doctrinal de la necesaria neutralidad, se creara e impulsara la Doctrina de la Tercera Posición, que fuera uno de los pilares del Movimiento de Países No Alineados, que fuera importante en las décadas del ’50 y ’60.
    Décadas después, como uno de los fundamentos de su Cuarta Doctrina Política, Alekxandr Dugin, se basó en los valiosos antecedentes de la Tercera Posición. Y fue ese filósofo el principal intelectual cuyas elucubraciones fueron base del accionar que evitó el desguace de Rusia en la era post Unión Soviética; en un complejo proceso que entre otros cambios profundos, pasó del anti teísmo dogmático de la URSS, al renacer de la Iglesia Ortodoxa como uno de los pilares del nacionalismo ruso. Tuve el gusto de escuchar a Dugin, en una disertación en Buenos Aires, hace algunos años.
    No son temas menores considerar que la población argentina, entre sus múltiples incorporaciones migratorias, recibió a importantes contingentes de sirios y libaneses, que ingresaron con pasaportes turcos; y también mucha población de orígenes judíos, la mayoría proveniente de naciones eslavas; todos ellos positivamente integrados al mosaico de orígenes de nuestra población.
    Como dato tal vez poco conocido, al término de la Segunda Guerra Mundial, Argentina recibió fraternalmente a un barco repleto de inmigrantes de orígenes hebreos, que se integraron a nuestra población. Otros países se habrían negado a recibir a esos migrantes, posiblemente por los costos económicos que esa solidaria acción representaba.
    Volviendo al eje del tema, la altiva neutralidad de Argentina fue parte del accionar pacifista mundial, para intentar la paz en el conflictivo Medio Oriente.
    Pero después, el neoliberal (y por ende apátrida) menemato, pisoteando nuestra neutralidad, nos involucró absurdamente en la agresión contra Iraq, comandada por la OTAN.
    Vendrían después las explosiones con dolorosos saldos de víctimas, en la embajada de Israel y en la AMIA, cuyos reales perpetradores tal vez nunca se terminen de definir con contundentes pruebas. Parecería que las “pruebas” que involucrarían a Irán en esos atentados, están “algo flojas de papeles”, y no se termina de entender que rédito real podría haber buscado la nación persa en esos hechos.
    Actualmente, el accionar genuflexo del gobierno libertario hacia las potencias de la OTAN y sus aliados; con el presidente que no da muestras de mantener la necesaria mesura y equilibrio de conducta que su alta investidura debería imponer, pretende involucrarnos en la guerra en curso “in crescendo” en Medio Oriente, en la cual no tenemos nada que ver ni nada que ganar -y mucho para perder- con esa impostada agresividad, que más bien parece una actitud de desquiciados totales, de un gobierno que evidencia odio y desprecio hacia el propio pueblo; y un enfermizo accionar destructivo de nuestra patria.
    El propio presidente, en una entrevista televisada, expresó con exaltada fruición, que es el topo (infiltrado), que vino a destruir al Estado Argentino. Cabe enfatizar que SIN ESTADO NO HAY NACIÓN, Y SIN NACIÓN NO HAY PATRIA.
    Entre tantas aberraciones que libertarios y secuaces perpetran día a día, algo tan grave como esa insólita confesión de las apátridas intenciones destructivas del Ser Nacional, pasó casi desapercibida.
    Claramente, de mínima, buscan involucionarnos al perimido e inviable país – colonia, de estructura semi feudal, que éramos a fines del siglo XIX; pero de máxima, pretenden implosionarnos para hacer desaparecer a la República Argentina. 

    Y repitiendo el infame accionar que se pretendió imponer en la crisis terminal de 2001-2002, el establishment antinacional evidencia buscar forzar el canje de deuda por territorio, amenazando especialmente a nuestra querida Patagonia Argentina.
    ¡Que Dios nos proteja y nos de fuerza y coraje para evitar tan malvados y aberrantes objetivos anti argentinos!
 

                    MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
                Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

martes, 24 de febrero de 2026

         URGE NACIONALIZAR LAS FUERZAS ARMADAS -                                                 Quinta Parte.
    FUERZAS DE DEFENSA O TROPAS DE OCUPACIÓN AL                             SERVICIO DE LA ANTIPATRIA.
El “proceso”, datos y consecuencias poco difundidos.
    La Dra. en Economía Noemí Brenta (destacada docente de la Maestría en Gestión de la Energía, y notable persona), explica el demencial incremento de la deuda externa, que se multiplicó por seis en la intencionalmente desastrosa gestión del “proceso”. Copio un párrafo de su excelente trabajo al respecto, bajado de Internet en su análisis titulado “La deuda odiosa de la dictadura”.
    “Entre 1976 y 1983, la deuda externa argentina se multiplicó por seis: pasó de 7,8 mil millones de dólares a 46,5 mil millones, sumando los atrasos de intereses y la deuda militar, según cálculos del Banco Mundial. Más o menos, porque nunca se supo bien la cifra exacta, ni de la deuda pública ni de la privada”; por lo que otros análisis pueden mostrar montos algo diferentes, pero coincidentes en el irracional endeudamiento perpetrado.
    A punta de bayonetas, nos impusieron la subordinación total al Consenso de Washington y su perversa doctrina neoliberal, que busca frenar y destruir el desarrollo económico y social, destruyendo todo y pisoteando la soberanía nacional. Para eso, cambiaron las prioridades de Defensa, suplantándose la Doctrina de Defensa Nacional por la Doctrina de la Seguridad Nacional, sometiendo a los uniformados a un profundo limado de neuronas al ras, de lo cual parecería que muy pocos lograron mantener su propia capacidad de razonamiento, con auténticos Valores Nacionales.
    La destrucción del muy importante desarrollo industrial y tecnológico -objetivo perseguido por la vetusta oligarquía rural y otros sectores claramente antinacionales- comenzó con mucha presión del Estado cooptado por la antipatria; y ese mismo tipo de acciones y de discursos falaces y antinacionales, se repetiría con sucesivos gobiernos de orientación neoliberal.
    Otras acciones económicas nada inocentes de “Joe” Martínez De Hoz y sus secuaces (con su dócil marioneta Videla), fueron endeudar a las empresas y entes estatales, contrayendo abultadas deudas en el exterior, cuyos montos eran inmediatamente transferidos al Ministerio de Economía, para financiar el desastroso manejo presupuestario, muy deficitario.
    De esa forma, las empresas y entes estatales quedaban sin las divisas recibidas y con deudas que terminarían siendo impagables, en un contexto que los mercenarios del periodismo y la economía liberal, aprovecharon para cargar las tintas en la supuesta “ineficiencia crónica del Estado”, que ellos mismos provocaron o avalaron, lo cual “preparó el terreno” para las vergonzosas privatizaciones que pocos años después perpetraría el también apátrida menemato, avalado y proseguido por el delarruato.
    Nada de eso, tan importante, evidencia ser conocido en absoluto, por la casi totalidad de los militares de mentes proceseras, acorde al vaciamiento mental muy acentuado en que se sumió a los uniformados a partir del “proceso”, imponiendo la ignorancia casi total en Economía, Historia y Geopolítica; con lo cual los mantienen hasta hoy en el limbo cargado de prejuicios antinacionales, a la casi totalidad de los militares e integrantes de las fuerzas de seguridad.
    Dentro de las brutales acciones de torturas y “desapariciones” en “vuelos de la muerte” y otras acciones aberrantes, ese tipo de “metodologías” se usaron -probadamente- para lograr la apropiación de la empresa Papel Prensa, la cual prácticamente monopolizaba el abastecimiento del estratégico insumo necesario para las impresiones en grandes escalas, de los tres principales diarios de difusión nacional (Clarín, La Nación, La Razón). Siendo de propiedad de la familia Graiver, varios de sus integrantes fueron “persuadidos” en las mesas de tortura, de transferir las acciones a favor de las empresas periodísticas señaladas.
    Es de hacer notar que en esos años aun no se había producido la irrupción de los medios digitales, por lo que los diarios de papel tenían un rol preponderante en el periodismo.
    Al acto formal de “toma de posesión” de la empresa, acudieron el presidente usurpador Videla y varios de sus secuaces cercanos, tal como fuera difundido en medios gráficos. ¡El “proceso”, cómplice directo de un alevoso saqueo!
    Si bien todo acto de aniquilamiento es deplorable (incluyendo los que perpetraron los guerrilleros), cabe precisar que los proceseros se atribuyeron potestades para decidir quiénes vivieran y quienes no.
El Mayor (Tte. Coronel Post Mortem) Bernardo Alberte es considerado la primera víctima del “proceso”, asesinato cometido en su propio departamento, en presencia de su familia, siendo arrojado al vacío por la patota asesina (la cual integraban dos Generales). Sus “grandes pecados” fueron haber sido de plena confianza de Perón y de M.E.M. de Perón; y haber dirigido una carta a Videla, advirtiéndole las consecuencias nefastas esperables del golpe de Estado ya en los prolegómenos de la perpetración.
    Pocos meses después, sería secuestrado y “desaparecido” el gremialista Oscar Smith, quien se oponía a los planes de “Joe” Martínez De Hoz, de privatizar y desguazar SEGBA, en un negociado que se vincularía con el rol directivo del mencionado Ministro de Videla con la empresa energética Ítalo. Nicolás Caputo, vinculado al neoliberalismo, tuvo participación accionar en EDESUR, una de las tres empresas en que se desguazó SEGBA.
    Otro de los asesinatos del “proceso”, tampoco en nada vinculado a las guerrillas, tuvo como víctima a la diplomática Elena Holmberg, la cual según referencias, fue involuntaria testigo de la cordial reunión en un café parisino, de un alto oficial de La Marina; con el dirigente montonero Firmenich, lo cual habría sido su sentencia al “suicidio”.
    El muy querido cantautor folklorista Jorge Cafrune, fue “accidentalmente” embestido por una camioneta, cuando de noche y muy lejos de la cinta asfáltica, se dirigía a caballo rumbo a Yapeyú, a la conmemoración del natalicio de San Martín. Como todo artista de raigambre nacional y popular, Cafrune era odiado por los proceseros.
    En 1982, demostrando la brutal ignorancia total de los líderes militares del “proceso” y de sus mandantes y colaboradores civiles, implementaron la recuperación de las Malvinas, siendo tan brutos como para suponer que el Reino Unido con todo el apoyo de la Comunidad Británica y de la OTAN, no reaccionaría; y también supusieron -contra toda lógica- que EEUU sería neutral, pues se creyeron “aliados” de los yanquis, por haber aportado “mano de obra” para intervenir en América Central, no entendiendo que apenas fueron marionetas dóciles y descartables.
    Desconocer que desde fines del siglo XIX, ambas potencias anglosajonas son sólidas aliadas en cuanto conflicto las involucre, evidencia el tremendo grado de ignorancia en que han sumido a los uniformados de Argentina.
    Nos metieron en una guerra para perderla, y aun pagamos las consecuencias de dicha derrota militar.
    Además de esa breve reseña de las aberrantes acciones del “proceso”, cabe señalar que en ese muy negativo período de nuestro país, se “institucionalizaron” algunos muy negativos y perversos formateos de la mentalidad de los uniformados, cuyos perversos efectos no solo perduran, sino que parecen haber sido totalmente asumidos por la abrumadora mayoría de los integrantes de las FFAA y FFSS. En breve síntesis se expone.
- La Soberanía Nacional y la Defensa Nacional, dejaron de ser prioridades absolutas, siendo reemplazadas totalmente por la “defensa del sistema”, teñido de un desgastado y visceral anti comunismo, en nada acorde a la realidad geopolítica mundial actual.
- Vinculado con eso, es bastante común leer o escuchar a uniformados, que “prefieren subordinarse explícitamente a EEUU, antes que hacerlo con China o Rusia”, potencias estas últimas a las que siguen considerando “comunistas”. La soberanía nacional pasa a ser algo inentendible, y el supuesto patriotismo, no pasa del himno y la bandera.
- Repiten cuan “verdad revelada” la supuesta “grandeza de la Argentina del Centenario”, demostrando ser dóciles lacayos de las falsedades históricas instaladas por la Sociedad Rural y sus acólitos del academicismo de la historia. Eso va vinculado al desprecio y odio visceral a la industria argentina. Nada de entendimiento acerca de la enorme importancia de la industria y la tecnología nacional como factores de soberanía y desarrollo.
- Siguen aferrados neciamente a las pautas de medio siglo atrás, siendo la exclusiva prioridad “la lucha contra el comunismo”. En paralelo, no les molesta en nada, toda acción de subordinación explícita y vergonzosa ante los agresivos sectores del poder financiero transnacional y del Bloque Atlantista.
- En los hechos, dieron forma al “partido militar liberal”, en el cual con pautas proceseras infunden y profundizan no solo anacrónicos y falaces dogmas instalados desde los institutos de formación militar, sino que mantienen “alineada a la tropa” mediante aceitados sistemas de “mensajitos”, a la vez que con cerrados criterios difunden en las redes sociales pensamientos y versiones acordes a esos retrógrados esquemas, los que si se analizan con elementales principios de lógica y buenos fundamentos, quedan expuestos como mecanismos de subordinación ideológica a factores de poder claramente antinacionales.
    Dentro de esos esquemas, odian a todo lo Nacional y Popular, y a todo lo estatal, no entendiendo ni siquiera que ellos mismos son empleados del Estado, al que desprecian.
    El análisis general del tema, sigue en la Sexta Parte.
                    MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
            Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

jueves, 19 de febrero de 2026

     LA UIA Y SUS VERGONZOSAS EXPRESIONES Y     ACCIONES ANTI INDUSTRIALISTAS, MUY CARECIENTES         DE CORAJE CÍVICO Y ELEMENTAL PATRIOTISMO.
    Hace muy pocos días que una delegación de la UIA (de supuesto alto nivel institucional), mantuvo una vergonzosa reunión, de muy cómplice y genuflexa postura, precisamente con el ministro Caputo, uno de los principales integrantes de la actual tríada ferozmente industricida (Milei-Caputo-Sturzenegger), quien con sornas claramente burlonas en sus opiniones, y mentiras alevosas, lleva a cabo la destrucción sistemática de todo el entramado industrial y tecnológico nacional, del cual llegamos a estar orgullosos los argentinos.
    Demostrando ignorancia extrema de la realidad socio económica argentina, o carencia de elementales conocimientos de Economía, y cobardía para no plantarse con dignidad ante las políticas ferozmente industricidas, optaron por reclamar nimiedades, de muy pobres o nulos efectos ante el vendaval destructivo libertario – neoliberal; mientras que en cambio omitieron totalmente las causas principalísimas y muy evidentes del industricidio en perpetración, que con toda intencionalidad y evidente desprecio por nuestro país y su futuro, perpetran con todo sadismo libertarios y sus secuaces.
Argentina está gravemente agredida por las intencionales políticas destructivas de todo nuestro tejido socio económico, y forzada a una brutal primarización económica, además de las genuflexas acciones de política exterior subordinada a las potencias anglosajonas y sus aliados/subordinados directos, que nos ponen en el triste rol de colonia dócil e inerme, en curso de desguace total.
    Los muy “modositos” representantes de la UIA reunidos con Caputo, dando sobradas muestras de ejercer un rol de miserable subordinación a los alevosos industricidas, omitieron por completo las perversas acciones principales que Milei y secuaces perpetran para exterminar por completo el antes dinámico y poderoso Sector Industrial Argentino.
    Ni una palabra dijeron los representantes de la UIA -según trascendidos periodísticos- de las medidas de industricidio premeditado perpetrado por el gobierno nacional con sádica crueldad, el cual evidentemente goza ante el daño y sufrimiento causados; lo cual va en línea con el odio libertario hacia el Estado.
    Lo esencial, “casualmente” omitido por los representantes de la UIA ante Caputo, se cita seguidamente:
- La brutal y creciente avalancha de importaciones, muchas a precios de dumping, que ahogan a la producción nacional. ¡Ningún país serio y con criterio de grandeza nacional, regala su mercado interno a productos extranjeros!
- El artificial alto valor de nuestra moneda, sostenido desde el gobierno libertario, el cual además de sostenerse en base a un demencial endeudamiento externo, produce un encarecimiento sádicamente premeditado de toda la producción nacional, siendo otro factor que impide competir contra la avalancha de importaciones…¡las que incluso destruyen las producciones primarias de Argentina, siendo que importamos masivamente desde naranjas, a yerba mate y otros alimentos que acá producimos!
- La miseria generalizada, que se extiende sin pausa, cuan tenebrosa mancha de aceite que todo lo tapa, destruye el poder adquisitivo de nuestra población, lo cual produce bajas acentuadas en prácticamente todos los rubros comerciales, achicando más aún el mercado interno para nuestra industria.
- El crédito bancario, además de muy caro ante el accionar perversamente negativo de las operaciones de “carry trade”, que fomentan el endeudamiento externo golondrina, con divisas que entran para volcarlas en pesos a tasas muy altas, y luego fugarlas al exterior. ¡Timba financiera y endeudamiento descomunal, tal como ya lo hicieron Caputo y Sturzenegger en el gobierno de Macri! - Financiar inversiones industriales es una operatoria que no existe hoy en el sistema bancario argentino - .
- Poco después, ante el cierre de la emblemática productora de neumáticos Fate, solo hubo una muy tibia “preocupación” de la UIA.     ¡Eso es complicidad encubierta y cobardía cívica! Esa postura cobarde y/o cómplice, viene de lejos, según parece.
    Apenas comenzado el destructivo y anti industrialista gobierno libertario, el entonces presidente de la Unión Industrial Argentina, Funes De Rioja mostró sus “habilidades discursivas” para evitar “cuidadosamente” (léase con sutil complicidad), toda crítica al claro perfil destructivo en general, y en particular acentuadamente anti industrial del gobierno libertario.
    Al mismo directivo de la UIA se le atribuye la nefasta frase con la que definió -y acepto en forma sumisa y cómplice- la perversa orientación que tempranamente mostraba el gobierno de Milei y sus secuaces, al comparar la situación de Argentina con el rumbo de colisión del Titanic, cuando marchaba raudamente hacia la trágica colisión y naufragio, al expresar en el marco de una
reunión reservada “no hay botes salvavidas para todos”. Ni se preocupó por presionar para cambiar tan nefasta orientación anti industrial, como lo demuestran los densos silencios cómplices y los hechos de brutal industricidio.
    De por si es altamente significativo, que la UIA no haya estado conducida por un empresario industrial o un ingeniero de clara formación y actividad vinculada a la industria; mientras que Funes De Rioja, siendo abogado, la presidió.
    Esos cambiados o raros roles, de un abogado laboralista puesto a comandar el supuesto ente industrial por excelencia, está en línea con la negativa prédica de muy limitado horizonte mental del liberalismo económico, que solo parece empeñado en reducir costos laborales y precarizar las condiciones de trabajo, llevándolos a niveles de servidumbre, mientras que algunos empresarios industriales demuestran que en vez de invertir en equipamiento y tecnología, muestran la mediocre avidez de fugar divisas, o de “diversificarse” comprando campos o invertir en operaciones rentísticas o especulativas.
    Liberalismo económico doctrinario, que en particular en Argentina, en las tres o cuatro décadas de bonanza, de fines del siglo XIX y comienzos del XX, en los que los altos precios de las materias primas que exportábamos, hubiesen permitidos solventar un fuerte y diversificado desarrollo nacional, creando una sólida base industrial y tecnológica, y una territorialmente amplia y diversificada infraestructura que hubiese integrado, desarrollado y poblado nuestro extenso y en general marginado territorio, en el cual solo parecían importar la centralista y egoísta gran ciudad puerto, y la feraz muy productiva Pampa Húmeda.
    Yendo más atrás en el tiempo, en su trayectoria institucional, bastante prolongada, por cierto, la Unión Industrial Argentina no evidenció abundar en muestras claras del elemental patriotismo, virtud que debe ser implícita en todo argentino bien nacido. Las prédicas nefastas y acciones del establishment ultra conservador en lo político, y ultra liberal en lo económico, se oponían de hecho a nuestra industrialización, e incluso entorpecían y denostaban el desarrollo local de las ciencias duras, oponiéndose a implementar carreras universitarias de ingeniería.
    Analizando antecedentes de esa más que centenaria institución, surgen datos que explican su patológica adhesión al nada pro industrial liberalismo económico extremo.
    La UIA fue creada en 1887, en pleno auge del poder del mitrismo y sus sucesores, período en el cual básicamente por el nefasto accionar de Mitre y Sarmiento, se instrumentaron las condiciones para la creación y consolidación de la poderosa oligarquía agropecuaria, la cual con el pleno respaldo del Estado, cooptado por esos intereses, consolidó la apropiación de muy extensas porciones del muy fértil territorio de la Pampa Húmeda.
    Su primer presidente fue Antonino Cambaceres, político destacado del régimen ultra conservador y socialmente excluyente, de aquella Argentina semi feudal. Fue terrateniente, cuya principal actividad era el manejo de sus dos estancias, y no desarrolló ninguna actividad industrial destacada por su complejidad ni importancia relativa.
    Todo parece indicar que la UIA no se desprendió de la fuerte y muy negativa impronta ultra liberal, en cuyo contexto nació; la cual en los hechos es contraria a la decidida industrialización.
    Por algo Perón, al apuntalar un decidido accionar industrialista y de desarrollo tecnológico nacional, apoyó la creación de la Confederación General Económica, en 1953; siendo un ente de fuerte accionar industrialista y de apoyo a las pequeñas y medianas empresas de capitales nacionales.
    Esa experiencia se repitió en la tercera presidencia del carismático líder, volviendo a tener un rol activo de CGE; todo lo cual cambió para peor, con el muy nefasto “proceso”, con el cual la “oligarquía vacuna” (la Sociedad Rural y su entorno) estuvo muy de acuerdo.
                        MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
                Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

miércoles, 18 de febrero de 2026

 

IGNORANCIAS PROFUNDAS Y GRAVES CONFUSIONES QUE ADOLECEN MUCHOS UNIFORMADOS, Y NO POCOS OTROS CIUDADANOS, PASIVOS O CÓMPLICES DE LA DESTRUCCIÓN NACIONAL QUE PERPETRAN LIBERTARIOS Y SUS SECUACES.

EL PROPIO PSICÓPATA QUE VERGONZOSAMENTE NOS PRESIDE (CON APOYOS DEL 90 % DE LOS UNIFORMADOS, PESE A QUE SE BURLA CLARAMENTE DE TODA NOCIÓN DE SOBERANÍA), DIJO CLARAMENTE SER EL TOPO QUE VINO A DESTRUIR EL ESTADO, AL CUAL ODIA.

HOY ESCASEAN SEÑORES MILITARES, DE MENTALIDAD NACIONAL, QYE TUVIMOS EN CANTIDAD Y CALIDAD; Y ABUNDAN MILICOS IGNORANTES LLENOS DE PREJUICIOS APÁTRIDAS.

POR ESA PROFUNDA IGNORANCIA Y CERRADOS PREJUICIOS, NO ENTIENDEN QUE SIN ESTADO NO HAY NACIÓN, Y SIN NACIÓN NO HAY PATRIA.

COMO LA IGNORANCIA VA ACOMPAÑADA DE HUECA, PERO ALTANERA SOBERBIA, NO RAZONAN Y MONTAN FÁCILMENTE EN CÓLERA, SIENDO FÁCILMENTE USADOS POR LOS SECTORES APÁTRIDAS.

¡PREOCUPANTE REALIDAD DE NUESTRA QUERIDA Y HOY POBRE PATRIA!

domingo, 15 de febrero de 2026

 FE DE ERRATA – En el artículo precedente, la fecha del fallecimiento de Perón, fue el 01/07/1974.

viernes, 13 de febrero de 2026

         Cuarta Parte URGE NACIONALIZAR LAS FUERZAS                                                         ARMADAS.
        FUERZAS DE DEFENSA O TROPAS DE OCUPACIÓN AL                                 SERVICIO DE LA ANTIPATRIA
Desde los prolegómenos hasta el golpe de Estado del “proceso.”
    Evitando errores de enfoques o capciosas interpretaciones, es necesario expresar claramente que las muy fundamentadas críticas al muy negativo “proceso”, en modo alguno significan avalar o justificar el accionar de las guerrillas, el cual de hecho fue funcional a las “sugerencias” del intelectual canadiense – británico Harry S. Ferns, quien pocos años antes había escrito que para anular los notables avances económicos y sociales concretados por el peronismo, solo una guerra civil los podría destruir.
    Ambos sectores, las guerrillas con fuerte impronta marxista, en sus más violentas versiones; y las FFAA totalmente cooptadas por la también muy apátrida ideología neoliberal, fueron instrumentos al servicio de la destrucción nacional, instalando odios viscerales que perduran…¡y aun no se dieron cuenta, salvo tal vez pocas excepciones!
    Fatídica fecha la del comienzo del “proceso”, el 24/03/76; pero claramente el prolegómeno fue el accionar de Videla en el Operativo Tucumán, cuando según todo parece indicar, consolidó su liderazgo, al mostrarse y compartir algunas jornadas con las tropas, movilizadas ya durante el gobierno de Isabel Perón.
    Las agresivas acciones de guerrilleros en Tucumán buscaban dominar una “zona liberada”, según la teoría foquista del teórico marxista francés Regis Debray, la cual fue también aplicada por el Che Guevara en Bolivia, con similares consecuencias de regueros de sangre en medio de violencias con muy negativas secuelas.
Esa supuesta “zona liberada” era contraria a la soberanía nacional, por lo cual fue enfrentada y derrotada, con el especial accionar de tropas de regimientos de monte, o sea especializadas en el combate en ese tipo de lugares, como en el monte tucumano.
    Esos claros enfrentamientos a las violencias guerrilleras, comenzaron y pudieron continuarse y acentuarse en el contexto del constitucional gobierno civil. Por otra parte, faltaban no muchos meses para que terminara el mandato presidencial constitucional, debiendo convocarse a nuevas elecciones presidenciales. ¡Falso que el golpe era “necesario”!
    Además, el gobierno democrático de M.E.M. de Perón seguía activo, tomándose muchas medidas de gobierno, como la nacionalización de las bocas de expendio de combustibles, el fortalecimiento de YPF (anulándose procedimientos sin base técnica alguna, que a costa de la petrolera estatal beneficiaban a las dos petroleras extranjeras); además que la economía seguía creciendo y no se aumentaba el endeudamiento externo.
    Pero hubo innegables problemas, como la casi imposible sustitución del carismático y excluyente poder de conducción de Perón, con el vacío de poder que provocó su deceso, el 31/07/74. Desde ese momento, las usinas de rumores y comentarios negativos, propaladas por “agentes especiales” expertos en tareas de zapa muy destructivas, sobre la opinión

pública, fue constante. Y sin duda, tuvo un descomunal efecto negativo el breve, pero muy negativo accionar de Celestino Rodrigo, en el Ministerio de Economía, con sus medidas de muy fuertes ajustes, provocando subas de precios muy acentuadas y un descalabro económico generalizado. Su severísimo plan de ajuste, aplicado entre junio y julio de 1975, fue conocido como “el rodrigazo”, con un alto costo político para el ya debilitado “gobierno peronista sin Perón”.
    También había sido muy negativo el accionar de José López Rega, quien fuera un poderoso alfil en el esquema del poder, de cuestionables procederes políticos y económicos (apodado “El Brujo”, por su afición al esoterismo), además de su rol en la tristemente célebre Triple A, de violento accionar, casi como prolegómeno de la violencia general institucionalizada en el posterior “proceso”, la cual excedió en muchos aspectos el combate a las también muy violentas guerrillas, cargadas de odio e irracionalidad.
    Pero con limitaciones y frente a la creciente hostilidad de los sectores visceralmente pro oligárquicos y ultra conservadores, el gobierno tomó iniciativas económicas y mantuvo una política exterior básicamente soberana.
    La notable usina de ideas principales de gobierno con carácter estratégico estaba en la Secretaría Legal y Técnica, conducida por el experimentado abogado e inclaudicable patriota, Julio Carlos González y su destacado equipo técnico.
Es decir que eran falsos los argumentos según los cuales el golpe de Estado “era necesario para combatir a las guerrillas”, como también era falaz la muletilla que los muchos agentes de “los servicios” diseminaban, pretextando una total carencia de gobierno efectivo y/o de falta total de capacidades para esas funciones.
    Las violencias de las guerrillas y la de las FFAA fueron totalmente funcionales a los dictados destructivos del Reino Unido, sutilmente definidos por Harry S. Ferns, pocos años antes. Pese a ser escritos en Argentina y publicados en castellano, evidentemente los libros de ese autor canadiense – británico, no fueron leídos por las FFAA ni sus mandantes y asesores civiles, pese a la importancia geopolítica de conocer el pensamiento de los usurpadores territoriales.
Si el pretexto era la necesidad de un cambio de gobierno, las elecciones estaban ya a meses de distancia.
    Menos de una semana antes de la perpetración de la toma del poder por Videla y sus secuaces, Ricardo Balbín -líder político indiscutible del arco opositor al gobierno peronista-, se dirigió al país en una cadena radial.
    El viejo líder radical, de notable oratoria (apodado “pico de oro”), era no obstante su verba “institucionalista”, poco o nada proclive a definir imprescindibles ideas estratégicas, y eso mismo sucedió en el discurso pronunciado en los prolegómenos de la asonada militar, cuando la toma del poder era un “secreto a voces”, y de hecho, Balbín no ofreció ninguna idea en concreto, diluyéndose en generalidades, con lo que terminó allanando las últimas resistencias políticas que podrían oponerse al golpe de Estado.
    En la madrugada del 24 de marzo de 1976 se dio el anunciado golpe de Estado, el cual no por casualidad fue llamado Gobierno de Reorganización Nacional, ubicándose como continuador histórico del Gobierno de Organización Nacional, comprendido entre 1852 y 1880; período en el cual el unitarismo mitrista consolidó a fuerza de brutales represiones y asesinatos, el poder económico oligárquico que instrumentó un esquema económico excluyentemente agropecuario, con su poder político que consolidó una realidad de características semi feudales, con una minoría ahíta de riquezas y las mayorías excluidas y sumidas en la pobreza, mientras en lo geopolítico, operábamos como subordinados totales al Imperio Británico.
    Los uniformados perpetradores del “proceso” y los civiles que comandaron de hecho las brutales medidas económicas destructivas, estaban decididos a superar con creces el accionar de sus admirados predecesores del siglo XIX, y para ello se abocaron con saña, aplicando violencias y “desapariciones” (pseudónimo de asesinatos políticos), contra todos los quo osaran oponerse, así sea abiertamente o incluso con moderadas críticas.
    Uno de los pocos opositores al “proceso”, que no fue “desaparecido” fue el gran historiador revisionista José María Rosa, quien dentro de sus geniales escrituras, se permitió la fina ironía de tildar de “gobierno marzista” al “proceso”, mezclando el declamado anti marxismo de la milicada procesera con el hecho de la asonada perpetrada en marzo.
    En la noche del golpe de Estado, apresaron a M.E.M. de Perón y al Dr. Julio C. González, quienes pese a no haber cometido delito alguno, padecieron cárcel y malos tratos, como presos políticos, durante todo el infame “proceso”. Otros abogados, del equipo de J.C. González, fueron brutalmente interrogados, falleciendo uno de ellos por un paro cardíaco a consecuencia del sádico interrogatorio.
    Comenzaban los siete años cargados de violencia estatal, destrucción socio económica y subordinación vergonzosa a las imposiciones del Consenso de Washington. La violencia de las guerrillas, pasó a ser la excusa suficiente para tanto horror institucionalizado.
    Ese contexto de violencia y terror institucionalizados, evitó en los hechos toda oposición -así sea ella pacífica y con sólidos fundamentos-, al accionar político, económico y social, del siniestro “proceso”, que a punta de bayonetas allanó el camino para que Martínez De Hoz y sus “Chicago’s Boys”, implementaran con toda brutalidad y sadismo apátrida, el muy nefasto sistema neoliberal, acorde a los mandatos del Consenso de Washington, cuyos ejes directrices fueron el FMI, el BM y el gobierno de EEUU, con sus aliados “occidentales”.
    Para los pobres de memoria o faltos de elementales conocimientos de Economía, es bueno señalar que el neoliberalismo, con sus imposiciones de “libertad de los mercados”, “libre comercio”, achicamiento brutal del Estado, y en los hechos denigración del concepto concreto de Soberanía Nacional; todo ese perverso combo tuvo como buscadas consecuencias la destrucción intencional de la industria argentina, la concentración de la riqueza en pocas manos, con la consecuente extensión de la pobreza y de la miseria extrema; como también el comienzo de la destrucción de los entes tecnológicos estatales; todo en un marco de deuda externa descomunal e impagable.
    Los sucesivos gobiernos neoliberales, que padecimos después del “proceso”, continuaron en esas destructivas tareas, lo cual es fácilmente verificable.
    Resulta interesante transcribir un listado de los “motivos” por lo que los sectores oligárquicos y antinacionales, perpetraron el golpe de Estado del “proceso”.
    Medidas que implementó el gobierno de M.E.M. de Perón:
1. Se nacionalizaron las bocas de expendio de combustibles, que quedaron en manos de YPF.
2. Se nacionalizaron las agencias noticiosas extranjeras.
3. Incorporaron al patrimonio nacional el canal 7 y 36 radioemisoras comerciales.
4. Nacionalizaron los canales de Televisión 9, 11 y 13.
5. Nacionalizó "Panamericana de Televisión", única convertidora de ciclaje de Sudamérica.
6. Nacionalizó Editorial Codex.
7. Sancionó la Ley de represión de la subversión, incorporando la represión de la subversión
económica (Usura).
8. Sancionó la Ley de represión al narcotráfico.
9. Suspendió el negociado que colocaba por cincuenta años la producción siderúrgica en manos del Brasil (Mineração Corumbaense Reunida de Brasil).
10. Declaró la nulidad de los contratos del Estado, la ITT y Siemens, por mayores costos cobrados a ENTEL (Empresa Nacional de Telecomunicaciones).
11. Suspendió el negociado de la Italo que pretendía venderle la empresa al Estado, la que debido al tiempo transcurrido ya le pertenecía a la Nación. (Los cipayos del PRN hicieron el negociado y la estatizaron, pese a ser liberales en lo económico)
12. Suspendió el negociado de valores internos y de bonos externos.
13. Suspendió el negociado del Banco Popular Argentino y otros.
14. Implementó el profesionalismo militar integrado a la nación (coronel Damasco y General Numa Laplane).
15. Sancionó la Ley de nacionalización de los depósitos bancarios (cuya anulación permitió el alevoso robo de todos los bancos en el 2001).
16. Decretó el arresto del directorio de Bunge y Born, por subvención a la guerrilla.
17. Sancionó la Ley del Sistema Nacional Integrado de Salud.
18. Sancionó la ley de contrato de trabajo 20.744.
19. Proyectó la Ley nacional de prensa.
20. No contrajo ningún empréstito. La deuda externa al 25 de mayo de 1973 era de u$s 5.189 millones de dólares, y al 24 de marzo de 1976 seguía siendo de u$s 5.189 millones de dólares, con los intereses pagos (conceptos coincidentes, con datos diferentes respecto al estudio de la Dra. Noemi Brenta).
21. Declaró prioritaria a toda elección de autoridades nacionales, provinciales y municipales, mediante el Decreto 620 del 13 de febrero de 1976. La reunión de la Convención Constituyente, que decidiría sobre la Constitución Nacional que organizaba el Estado Nacional Argentino en consonancia con las actuales necesidades de su pueblo y los supremos intereses de la Patria, y así incorporar el artículo 40 de la Constitución de 1949, donde establece que los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, de carbón y de gas y demás fuentes de energía y recursos, son propiedad imprescriptible e inalienable de la Nación Argentina.
22. Realizó una reunión de gabinete en la Antártida, dando a conocer al mundo, y dejando sentado, que ese territorio pertenece a la Nación Argentina.
23. Interceptó armamentos destinados a las guerrillas, enviados desde Gran Bretaña. 160.000 proyectiles consignados a la embajada británica y remitidos de contrabando en la carga de un buque. Toneladas de armas con el mismo destino, descubiertas en el avión de la British Caledonian. Contrabando de ametralladoras marca Stirling, por nombrar sólo los casos conocidos e interceptados (ver diarios de la época).
24. Pidió, mediante la Cancillería, el retiro del embajador inglés el 13 de enero de 1976. La reacción del gobierno respondía a la decisión unilateral del Reino Unido de suspender las negociaciones sobre las Islas Malvinas y de enviar la misión "Shackleton", habiendo ordenado Isabel Perón el cañoneo de una nave británica, el 4 de febrero de 1976, por su incursión en aguas territoriales argentinas.
    Cabe suponer que por todo esto, los anglófilos y otros apátridas, la derrocaron y la quisieron borrar de nuestra historia política.
    En las tres entrevistas, que muy amablemente me concedió el Dr. Julio C. González, corroboró la certeza de las afirmaciones precedentes, respecto a los hechos del accionar del gobierno de M.E.M. de Perón, que molestaron al establishment ultra conservador y apátrida. Impulsado por esos deleznables intereses, que operó el infame “proceso”.
    Hechos y consecuencias del “proceso”, tal vez poco conocidos, dan forma a la Quinta Parte de esta serie de artículos, que será publicada en breve, Dios mediante.
                        MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
                    Analista de Temas Económicos y Geopolíticos