domingo, 11 de octubre de 2026

 INCOHERENCIAS BELICISTAS DE LIBERTARIOS Y SECUACES.

          Tal como vengo afirmando desde mis columnas semanales, y como coinciden muchos compatriotas, también preocupados por el muy negativo accionar del gobierno libertario y sus cómplices políticos; es más que evidente que el histriónico y dudosamente equilibrado presidente, entre la maraña de falsedades y tergiversaciones conceptuales a las que demuestra ser tan afecto, no mintió cuando dijo ser el topo infiltrado para destruir desde adentro al Estado Argentino. Es evidente que el objetivo de máxima es desguazar a Argentina. El de mínima lo está logrando: destruir todo vestigio de desarrollo tecnológico e industrial.

          Cabe reiterar que sin Estado no hay Nación, y sin Nación no hay Patria; pensamiento que resume la base de un bien fundamentado patriotismo; pero que en el mar de gruesas confusiones en el cual nos anegaron, ese pensamiento liminar del real patriotismo, es una elementalidad desconocida por completo por muchos confusos en grados extremos.

Entre ellos, los por lo general agresivos opinantes patrioteros de bandera: “gremio” de odiadores viscerales formado básicamente por uniformados, a quienes atosigaron con un mal digerido antiperonismo irracional a ultranza, y con una burda detección de “zurdos”, a los que creen ver hasta en la sopa; pero no ven los destrozos intencionales perpetrados por neoliberales, libertarios y mercenarios varios a su servicio.

          Patrioteros de bandera se define a quienes se asumen como patriotas, practicando un pseudo patriotismo hueco, que solo llega a cantar el himno a los gritos y besar ostentosamente la bandera; pero que por puros odios mal digeridos, inculcados aviesamente por personeros de la antipatria, odian o desprecian al propio pueblo (al cual se jactan de apalear para disolver manifestaciones), y siendo muchos uniformados ignorantes totales en Historia, Economía y Geopolítica, desprecian a todo lo estatal, no razonando que ellos mismos son empleados del Estado; no valoran o incluso desprecian a la industria, los entes tecnológicos, e incluso a las Universidades Nacionales; haciendo causa común con los personeros de la antipatria, que agreden y buscan hacer desaparecer a esos y otros sectores nacionales de tantas importancias estratégicas.

          El intencional y/o irresponsable manejo de las prioridades geopolíticas nacionales tiene aristas tan negativas como las descriptas, pero de potenciales consecuencias catastróficas, al involucrarnos en conflictos bélicos reales y/o potenciales que de ningún modo nos conciernen; a la vez que se pisotea y desprecia con ello, a la extensa y muy digna tradicional postura pacifista que caracterizó a la Política Exterior Argentina.

        Involucrar a Argentina en una guerra, o rubricar un pacto de defensa mutua con otra nación, son acciones de tanta gravedad que no pueden ser decisiones que el presidente y/o sus ministros, asuman por su sola iniciativa personal.

    Entiendo que ese tipo de decisiones requiere la necesaria aprobación de ambas Cámaras del Congreso Nacional.

          Siendo temas tan trascendentes y con tantas potenciales variables negativas o sumamente delicadas y eventualmente peligrosas; es totalmente inadmisible que con su habitual incontinencia verbal, el presidente Milei nos haya involucrado -de palabra, solamente, al menos por ahora-, en el pantano geopolítico que es el por ahora larvado enfrentamiento bélico entre EEUU e Israel contra Irán; el cual parece estar influyendo en la violencia desatada en el contexto del Mar Rojo.

          También el histriónico presidente, de impresentable muy grosero vocabulario, tomó partido -irracional y torpemente-, en el conflicto de la OTAN contra Rusia, que se libra básicamente en tierras ucranianas y cercanías.

          Entre esas marañas geopolíticas teñidas de violencia (que el Papa Francisco llamó “Tercera Guerra Mundial en cuotas”); están las concretas alternativas de degenerar todo en un descomunal conflicto nuclear.

          En ese contexto, el acuerdo de defensa mutua con Israel, nos involucra de lleno en el polvorín de Medio Oriente, acentuando la explícita muy vergonzosa subordinación a EEUU, el Reino Unido e Israel, que gestual y explícitamente evidencia buscar el gobierno libertario.

          ¿Defensa mutua? ¿Acaso vamos a enviar tropas como carne de cañón a guerras que no nos conciernen? ¿Y nos ayudaría ante eventuales conflictos armados en Sudamérica, un Estado que es potencia regional en Medio Oriente, pero no parece tener los medios para influir bélicamente en escenarios potenciales tan alejados como Sudamérica y mares circundantes?

          Los libertarios y sus cómplices evidencian ser tan nulos analistas geopolíticos, como los milicos proceseros, quienes en sus carencias de conocimientos y falta de raciocinio bien fundamentado, supusieron estúpidamente que EEUU sería neutral, e incluso que el Reino Unido no reaccionaría, en la guerra de 1982.

Ahora los libertarios rubrican un tratado de alianza estratégica nada menos que con el Estado que en los hechos avala las usurpaciones territoriales de tipo neocolonialista del RU, pues no solo Israel vota siempre contra la postura argentina por Malvinas, sino que ahora una empresa israelí se posiciona como socia del Reino Unido, para perpetrar el saqueo de hidrocarburos en los yacimientos del Mar Argentino.

¿Y que defensa mutua nos puede asegurar el Estado de Israel, que es principal socio estratégico de EEUU, mega potencia que a su vez mantiene y acentúa sólidos lazos de más de un siglo con el Reino Unido, sus “primos” del otro lado del Atlántico?

          Y reiteremos, ese involucramiento, carece de todo aval del Congreso Argentino.

          Las eventuales ventajas de ese acuerdo de defensa mutua, para Argentina, son cuanto menos muy discutibles.

    Y si entre esas supuestas ventajas, se consideran las compras de armas israelíes, eso sería el acta de defunción de las fabricaciones nacionales de armamentos, pues ni se mencionó la posibilidad de producirlos en nuestro país.

    Producir insumos para la defensa es un rubro estratégico en el cual llegamos a concretar hitos positivos muy importantes, que en el marco del industricidio libertario, parece una utopía irrealizable.

    El acuerdo de defensa mutua con Israel, debe ser dejado sin efecto por el Poder Legislativo, e incluso el Poder Judicial (operando con el debido patriotismo), debería anularlo completamente, por los canales operativos que correspondan; y los políticos imbuidos de celosa defensa de nuestros Intereses Geopolíticos, deben fijar posturas contrarias a dicho acuerdo.

    Por supuesto, todo lo expresado no implica menoscabo alguno, para la numerosa comunidad de compatriotas de orígenes hebreos, bien integrados a nuestra población, y muchos de ellos de destacadas trayectorias laborales e intelectuales en nuestro país.

MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ

Analista de Temas Económicos y Geopolíticos


miércoles, 30 de septiembre de 2026

             INDUSTRICIDIO Y TECNICIDIO - PERVERSAS                 HERRAMIENTAS PARA PERPETRAR LA DISOLUCIÓN                                                 NACIONAL.
    Es innegable que el libertarismo, con los apoyos de neoliberales. otros apátridas, mercenarios y acomodaticios varios, está perpetrando un brutal proceso de destrucción total del Sector Industrial, y de los varios institutos tecnológicos nacionales, estos últimos de bien ganada fama y respeto a nivel regional y mundial.
    Tal como afirmamos en escritos precedentes, coincidiendo con otros analistas de economía y geopolítica, esas infames tareas están siendo consumadas con total premeditación y alevosía, siendo muy evidente que el desguace socio económico en plena consumación, tiene dos objetivos:
- de mínima hacernos involucionar al hoy inviable país – estancia de economía exclusivamente primaria, con gobiernos títeres de las potencias neocolonialistas;
- de máxima, hacer desaparecer a la República Argentina, dividiéndonos en varios mini Estados, existiendo riesgos muy evidentes que amenazan nuestra hoy menguada soberanía, en nuestra extensa y muy querida Patagonia Argentina.
    Ese perverso accionar no parece improvisado, siendo evidente que la colonización cultural está siendo clave para evitar y anular cualquier reacción patriótica que pueda alzarse para defender los Intereses Nacionales, hoy tan abierta y descaradamente agredidos por la catarata de destrucciones y de medidas que atentan contra el pueblo argentino, buscando la resignada anomia que impida toda lógica reacción, ante la sumatoria de medidas que bien cabe calificar como de un genocidio en plena perpetración; todo en un contexto de apresurado desguace nacional, profusamente salpicado con numerosos escándalos presuntamente delictivos (cuyas inocencias no se demostraron) que involucran al presidente y su entorno gubernativo.
    El plan económico no puede ser calificado de fallido; ¡es exitoso!, pues es evidente que busca la destrucción socio económica total y el pisoteo infame de toda noción de soberanía nacional.
    Abundan las pretendidas justificaciones, tanto del propio presidente, como de sus distintos voceros, que aluden a datos y estadísticas indemostrables, cuando no descaradamente absurdas, con las cuales buscan tapar la desastrosa realidad, de tan brutalmente negativos efectos, que incluso son mucho peores que las nefastas consecuencias que tuvieron para Argentina las muy cipayas medidas perpetradas en la tristemente célebre década infame (1930-1943), siendo además evidente que este gobierno nacional es la continuación muy acentuada en lo económico, del infame “proceso”, del menemato, el delarruato, y el destructivo macrismo. Eso lo expliqué en el artículo referente a “las cuatro nefastas M de la economía argentina”.
    Al atacar con singular saña, a todo el Sector Industrial (que por cierto había alcanzado un importante nivel de desarrollo) y al muy estratégico e importante Sector Tecnológico, el actual gobierno está buscando hacer tabla rasa (destrucción total), de los dos componentes del PBI con mayores capacidades de efectos multiplicadores en la Economía Nacional; además de lo cual son, sin duda alguna, los dos sectores económicos con mayores
capacidades de creación de fuentes laborales, ¡y con demostrados hechos! de solventar buenos niveles salariales, muy por encima de los tradicionalmente bajos niveles de retribuciones de los trabajadores rurales y de otros sectores salarialmente rezagados.
    Resulta muy claro analizar que no existe ningún país desarrollado, ni menos aun potencias destacadas, que carezcan de un sólido desarrollo industrial, ni tampoco que prescindan de consolidar importantes niveles de desarrollos tecnológicos; lo cual es de elemental coherencia, dadas las conocidas grandes potencialidades de la industria y la tecnología nacional, para inducir al desarrollo socio económico general del país.
    Con la destrucción intencionalmente sistemática de los sectores industrial y tecnológico, es más que evidente que el gobierno libertario está operando para hacernos involucionar al deplorable estado de nación subdesarrollada, lo cual se agrava ante el intencional deterioro de todo tipo de infraestructura; esto bajo el falaz argumento del amañado supuesto equilibrio fiscal, que solo se debe a “creatividades contables” del presupuesto, al dar mal uso
a partidas presupuestarias y a “ahorrar” incumpliendo con obligaciones presupuestarias, esto último con especial saña contra todos los rubros vinculados con aspectos sociales, que son desatendidos, con elevados costos humanos de los crecientes sectores carenciados o vulnerables de nuestra población).
    Tal como es evidente, el presidente que “prefiere las mafias antes que al Estado” (lo afirmó con todas las letras), el mismo dudosamente equilibrado odiador visceral del país al cual preside y que desprecia a su pueblo, al que hambrea y manda a reprimir con brutal dureza; el que dijo que “los evasores y fugadores de divisas son héroes”; con semejantes aberraciones conceptuales, se puede entender porque volvió a colocar en cargos claves, desde los cuales implementaron la timba financiera y la fuga masiva de divisas, a dos personajes impresentables, que precisamente declaran tener casi todo su patrimonio en el exterior, mientras piden al pueblo de a pie “que saquen los dólares de abajo del colchón”…pero no hacen lo que dicen predicar.
    Como ya lo fundamenté en varios artículos precedentes, de mínima buscan involucionarnos a ser una miserable “republiqueta bananera”, excluyentemente productora de materias primas, con el pueblo en la miseria y una minoría hiper rica, gustosamente
subordinada a la potencia imperial de turno. Pero de máxima, si no los detenemos -con sobrados motivos amparados por la Constitución Nacional-, buscan empujarnos a la disolución nacional.
    Mientras literalmente el país se cae en pedazos, el presidente parece vivir en una pseudo virtualidad de supuestos e indemostrables “éxitos de la gestión económica”, lo que no condice en nada con la realidad; y entre otros disparates conceptuales, dijo haber expulsado
del país a 20.000 terroristas (¿¿¿???) y soportado siete golpes de Estado (¿cuándo…donde?), afirmaciones que en nada parecen acordes a la desastrosa realidad.
                    MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
            Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

sábado, 19 de septiembre de 2026

 

ANTECEDENTES POCO CONOCIDOS DE LA SOCIEDAD RURAL ARGENTINA.

          Orígenes y el contexto del primer medio siglo largo.

La Sociedad Rural Argentina (SRA) está muy vinculada con la oligarquía campera, o sea con los terratenientes poseedores de grandes extensiones de campos, principal pero no excluyentemente compuesta por los titulares de extensas propiedades en la Pampa Húmeda.

          Muy poco difundido es como fue que unas pocas familias que hoy componen el “patriciado rural”, lograron hacerse con tan vastas extensiones, en las tierras más fértiles de Argentina, y entre los más preciados lugares del mundo para la agricultura y ganadería en gran escala.

          Los orígenes de la muy ultra conservadora (en lo político), y muy ultra liberal (en lo económico) oligarquía, se sitúan en los períodos presidenciales de Mitre y Sarmiento, durante los cuales se dieron en propiedad, vastas extensiones de tierras, mediante el accionar de leguleyos “doctores” (abogados y gestores), que tramitaron los títulos de propiedad, amparados por la legislación y el entorno político unitario; tal como lo describieron historiadores revisionistas y analistas políticos, como Jauretche y el Pepe Rosa, entre otros.

          Esa descomunal entrega de enormes extensiones de campos, que en muchos casos favoreció a “familias importantes” radicadas en la ciudad de Buenos Aires; tuvo características diferentes y opuestas a los criterios aplicados en EEUU (supuesto “gran ejemplo” de oligarcas apátridas y otros colonizados mentales subordinados a los anglosajones), pues allá se fraccionó la tierra en lotes de dimensiones suficientes pero no descomunales, dándose en propiedad a quienes se radicaran a vivir y trabajar en esos lotes.

          Acá al dar en propiedad esas grandes extensiones de tierras, no se tuvieron en cuenta los derechos de gauchos que ya vivían en modestas parcelas ubicadas en las mismas, pero que, por ser analfabetos, no entendían las supuestas razones de quienes -con el poder del Estado, unitario y excluyente del pueblo, a su favor-, los desalojaron de sus humildes viviendas, empujándolos a la miserable vida nómade; la cual fue romantizada por escritores afines a la por entonces nueva oligarquía. José Hernández fue de los muy pocos escritores que, con gran maestría, relató las penurias de los gauchos, en su gran obra Martín Fierro, y su continuación La Vuelta de Martín Fierro.

          Por más de 6 décadas -desde Mitre a Victorino De La Plaza-, los sucesivos gobiernos nacionales fueron ultra conservadores muy afines a la oligarquía campera, y de dudoso o nulo patriotismo, con las excepciones de Carlos Pellegrini y Julio Argentino Roca, quienes sin marcar un quiebre de ese contexto, impulsaron medidas favorables a los Intereses Nacionales, y poe fuera de la miopía geopolítica de los oligarcas.

Pero en el contexto de “afinidad” con los intereses del Reino Unido, hasta tuvimos un presidente -Manuel Quintana- que operó a favor del Banco británico que hizo movilizar una cañonera para amenazar a Rosario, por un litigio que involucró a la provincia de Santa Fe.

Las primeras décadas del siglo XX

En todo ese período, la SRA mantuvo fuertes influencias en el gobierno nacional, coincidiendo tácitamente en la total falta de apoyos al desarrollo industrial; como también en la exclusión social de las grandes mayorías nacionales, en su mayor parte analfabetas o poco más, y con muy pobre asistencia sanitaria.

Eso se pudo constatar al implementarse el servicio militar obligatorio (2da. Presidencia de Roca), que puso en evidencia el crítico estado sanitario y cultural de grandes porcentajes de nuestra población. Tal como diría Perón varias décadas después, “teníamos un ministerio para las vacas, pero no para la salud de nuestra población”.

Fue en el roquismo cuando con el decidido accionar del Ministro de Instrucción Pública Osvaldo Magnasco, se implementó un amplio plan de alfabetización, pero las presiones del establishment lo hicieron renunciar antes del fin del mandato de Roca. Un pueblo alfabetizado aprende también a pensar, y eso no suele ser del agrado de las oligarquías.

La SRA, tácitamente apoyaba el cuadro de exclusión social; lo cual favorecía la “cosificación” de la peonada rural, sometida a la voluntad y a los caprichos del respectivo patrón de estancia, inclusive con acciones aberrantes, como el infame derecho de pernada, brutalidad anacrónica proveniente de la edad media, que según referencias verbales pudo perpetrarse en feudos oligárquicos.

La SRA tiene un largo historial de prédicas y acciones ultra conservadoras, de claros tintes oligárquicos, permanentemente opuesta al desarrollo industrial y tecnológico (excepto lo directamente vinculado con lo agrícola – ganadero); partidaria del más acentuado liberalismo económico, y opuesta a las políticas de protección social de los asalariados. En ese contexto, evidenció operar gustosa, subordinada a los mandatos y “sugerencias” del Reino Unido, y después de las dos guerras mundiales, de EEUU.

Los comienzos y el contexto general.

La SRA fue creada en 1866 durante la presidencia de Mitre, mientras se desencadenaba la “Guerra de la Triple Infamia”, de la cual existen evidencias históricas que el conflicto fue instigado por el Reino Unido -junto con los anglófilos locales y los imperiales de Brasil- contra Paraguay, conflicto que degeneraría en una masacre que exterminó gran parte de la población del hermano país, con lo que se castigó el “mal ejemplo” de una nación que no se había subordinado al poder de la Banca Británica, y además había cometido la “osadía” de desarrollar industrias, por fuera de la “bien vista” economía excluyentemente productora de materias primas, como “sugería” (imponía) la doctrina económica liberal.

          Esa guerra rápidamente cobró una enorme cantidad de vidas, fue una orgía de sangre, de pueblos básicamente hermanos; y ese contexto luctuoso cabe señalar que no pareció ser el marco adecuado para fundar un ente político – económico, como es la SRA. Claro está que, en el caso argentino, el grueso de la tropa se componía de jóvenes analfabetos, de las clases humildes, intuitiva o racionalmente partidarios del federalismo; siendo conocido -aunque poco o nada mencionado por historiadores del academicismo-, que muchos soldados -criollos humildes- fueron incorporados, y tuvieron que ser reclutados a la fuerza y llevados engrillados , pues se negaban a luchar contra un pueblo hermano, como con toda lógica sentían a los paraguayos.

          Ese medio siglo largo de gobiernos unitarios oligárquicos, terminó en 1916, con el yrigoyenismo, que significó un cambio sustancial en lo geopolítico, lo económico y lo social. Tuvo la oposición de sectores ultra conservadores, la cual en el caso de la SRA se manifestó en los diarios más importantes de Buenos Aires (con distribuciones nacionales), y de gobiernos provinciales afines al conservadurismo. Defendió la neutralidad argentina en la Primera Guerra Mundial, y creó YPF, primera petrolera estatal del mundo, entre otras acciones de afinidad con Lo Nacional.

La década infame, el estatuto legal del coloniaje y el asesinato en el Congreso.

          En 1930 Uriburu perpetró el primer golpe de Estado del siglo, dando comienzo a uno de los más deplorables períodos de nuestra historia, conocido como la década infame (1930-1943). El operador político y militar de ese accionar fue el General Agustín P. Justo; cabeza visible del sector liberal de las FFAA. Como ocurrió con todos los sectores afines al liberalismo económico, la SRA al menos tácitamente apoyó el asalto al poder perpetrado por Uriburu.

          En el período de la “década infame” la subordinación a los mandatos del Reino Unido fue total y descarada por parte de la oligarquía y los sectores vinculados, como buena parte de los personeros de la política, que incluso se ufanaban de dicha postura genuflexa ante los poderes antinacionales.

          En 1933 fue firmado el Pacto Roca – Runciman, entre Argentina y el Reino Unido; siendo “Julito” Roca (hijo del General) el rubricante argentino, quien a los postres del banquete con el que finalizaron las tratativas, muy orondo exclamó “…Argentina es la joya más preciada de la corona de su majestad”.

A cambio de mantener las cuotas de exportaciones de carnes, prácticamente se entregó al RU el control total de la economía argentina…por lo que el convenio fue llamado por Jauretche “El Estatuto Legal del Coloniaje”. “Julito” Roca era del núcleo selecto de la SRA.

En 1935 el Senador Lisandro De La Torre (LDLT) consiguió contundentes pruebas de un infame accionar de evasión de impuestos nacionales y otros ilícitos en las operaciones de exportaciones de carnes, hechas por un frigorífico británico, con la evidente complicidad de altos funcionarios nacionales.

Los debates en el Senado Nacional se extendieron por varias jornadas, en las cuales la encendida verba, del citado Senador, tuvo a mal traer en particular a dos Ministros de La Nación, Federico Pinedo y Luis Duhau. En el que sería el anteúltimo día de esas contundentes denuncias, Duhau amenazó claramente a LDLT.

En la siguiente sesión del Senado, un policía, de pésimos antecedentes y muy vinculado con Duhau (como afirmó Felipe Pigna), se acercó a LDLT y efectuó cuatro disparos, pero en un acto heroico el amigo y compañero de bancada Enzo Bordabehere, se interpuso, recibiendo él los disparos, falleciendo.

El debate se suspendió, no pudiendo refutar ni Duhau ni Pinedo las muy serias acusaciones, pero en la conmoción general, no fueron afectados en sus cargos oficiales ni en sus roles de promotores del liberalismo a ultranza.

En la misma década infame, el más conocido economista al servicio del statu quo, consustanciado con el más crudo liberalismo, Federico Pinedo, afirmó “Argentina no debe exceder los diez millones de habitantes”, eso para mantener la relación de cuatro cabezas de vacunos por cada habitante; siendo su postulado el mantenimiento de la estructura económica exclusivamente primaria, sin industrias ni desarrollos tecnológicos. Claramente no le importaba nada considerar que el crecimiento poblacional es una necesidad geopolítica, como también lo es el desarrollo diversificado.

En esos años, Argentina era muy dependiente de las exportaciones de carnes y cereales, teniendo más cabezas de vacunos que Brasil.

Hoy Brasil exporta más carne vacuna que Argentina, pero no por eso descuidó su muy fuerte desarrollo industrial y tecnológico.

Claro está que tanto el empresariado como los uniformados brasileños, demuestran claramente tener evidentes mentalidades de real patriotismo, diferenciándose de las pobrezas ideológicas de sus pares de Argentina.

La SRA respaldó muy claramente a la desastrosa orientación del gobierno apátrida de la década infame.

El golpe de Estado nacionalista y el surgimiento de Perón.

El golpe de Estado de 1943 fue el único en el siglo XX, de clara orientación nacional, terminando con la impresentable década infame.

Perón se hizo conocer por su fuerte accionar de orientación nacional y por las medidas de sensibles mejoras a los trabajadores, implementadas entre 1943 y 1945, en el gobierno pretoriano – nacional, del cual formaba parte.

Al ganar las elecciones, el peronismo llegó democráticamente al poder, en el cual se mantendría por dos períodos (el segundo inconcluso), de 1946 a 1955, implementando numerosas acciones para mejorar las condiciones laborales de los asalariados (entre ellas el Estatuto del Peón, que dignificó al trabajador rural); e impulsó un fuerte y diversificado desarrollo industrial y tecnológico; todo lo cual molestó mucho a las oligarquías, en particular la muy tradicional de los grandes terratenientes rurales, de los cuales la SRA opera como el núcleo formal institucional de ese sector del empresariado ultra conservador de Argentina.

Con la creciente industrialización, los trabajadores accedieron a salarios mucho mejores que los por lo general muy pobres niveles usuales para los peones y otros trabajadores rurales.

Evidenciando la miopía típica de la soberbia oligárquica, en vez de apoyarse en el mayor poder que de hecho iba teniendo esa Argentina en pleno desarrollo; y con eso poder recibir mejores retribuciones por nuestras exportaciones tradicionales de carnes, cereales y derivados; los núcleos del poder ultra conservador campero, asumieron un rol fuertemente opositor al nacionalismo encarnado por el peronismo. Los objetivos de la oligarquía tradicional se centraron en impedir y luego destruir los múltiples beneficios sociales y claras mejoras en el nivel de vida, que el peronismo implementó y apuntaló.

En esa década peronista, fue permanente la oposición de sectores conservadores, no exenta de sangrientos atentados, como la colocación de bombas en una estación de subterráneos, un alzamiento armado en 1951, el brutal bombardeo a Plaza de Mayo en 1955, con cientos de civiles masacrados, y finalmente el cruento golpe de Estado en ese año, en el cual La Marina bombardeó los depósitos de combustibles de YPF en Mar Del Plata, amenazando destruir la refinería de La Plata (por entonces la mayor de Sudamérica), cuya destrucción habría afectado al área cercana muy poblada.

1955 y el retorno de la oligarquía al poder.

La revolución de 1955 fue particularmente muy violenta y vengativa, derivando en fusilamientos (como los perpetrados en 1956), así como la feroz purga de todo aquel sospechado de adherir al nacionalismo peronista, encarcelando y expulsando de las FFAA y FFSS a todos los sospechados de adherir a ese pensamiento político – económico.

Desde 1955, y acentuado ello en 1962 y 1976, las FFAA y FFSS pasaron a ser casi monolíticamente, un bastión del más apátrida liberalismo económico, para lo cual pasaron a ser muy pobres o inexistentes los conocimientos en Geopolítica, Economía e Historia, enseñados a los uniformados en los institutos militares.

Apoyado y aplaudido el golpe de “la fusiladora” por todo el sector ultra conservador, mostró una vez más la ideología excluyente vigente y activa en la SRA, la cual apoyó claramente este y todos los golpes de Estado del siglo, excepto el de 1943, que tuvo orientación nacionalista.

En el período 1955/8, hubo acciones de claro entorpecimiento al desarrollo industrial que había caracterizado al peronismo. Por caso, una planta para construir camiones y chasis para colectivos, que Mercedes Benz planificó concretar en Argentina, fue derivada a Brasil, por las burdas acciones de entorpecimiento que se perpetraron por parte del gobierno militar con orientación económica ortodoxa liberal, o sea industricida.

En esos aciagos años, Argentina aceptó incorporarse al FMI, lo cual nunca había admitido Perón, por los implícitos condicionamientos a nuestra soberanía.

Con el desarrollismo en el poder formal, pero fuertemente condicionado por el establishment cívico – militar ultra liberal, hubo acciones de zapa para dificultar las fuertes acciones industrialistas emprendidas por el gobierno de Frondizi, incluso imponiéndole el poder militar un ministro de economía ultra liberal, como lo era Álvaro Alsogaray.

En ese contexto de presiones constantes anti industriales contra el desarrollismo, según trascendidos, en 1958 la SRA invitó a disertar al príncipe Felipe de Edimburgo (cónyuge de Isabel 2da.), quien se enfocó en “sugerir” que Argentina “no derroche energías en la industria, dedicándose a lo que más sabe y tiene buenas condiciones naturales”, o sea seguir produciendo materias primas.

Los golpes de Estado de 1962 y 1966.

Después vendría el golpe de Estado de 1962, durante el cual se volvieron a aplicar las tradicionales ideas liberales, anti industrialistas, endeudadoras y erosionantes de los ingresos de las grandes mayorías de argentinos.

Luego de un breve interregno civil, en un marco de proscripción del peronismo, hubo otro golpe de Estado, en 1966, siendo sui generis, pues no fue el clásico alzamiento subordinado al liberalismo, teniendo también entremezcladas facetas de nacionalismo, las que posiblemente fueron consecuencia de las influencias positivas del economista Aldo Ferrer y del General Guglialmelli.

Dentro del importante plan de grandes obras públicas construidas entre 1966 y 1973, se destacaba por su magnitud e importancia el complejo vial – ferroviario de Zárate – Brazo Largo. Un argumento recurrente de las oligarquías, para impedir o frenar ese tipo de grandes obras, es tildarlas de “faraónicas”.

Ese monumental conjunto de obras (dos puentes carreteros y dos ferroviarios, más otras necesarias), entre otros muchos aspectos positivos, tiene la virtud de “acercar” (al acortar a los transportes en un par de horas o más) Entre Ríos al gran mercado consumidor que es la ciudad de Buenos Aires y todo su entorno del Conurbano.

Siendo Ministro de Economía de La Nación, el Dr. Aldo Ferrer, trascendió que hubo presiones de los ganaderos bonaerenses para paralizar las obras de Zárate – Brazo Largo, para limitar la competitividad de la buena ganadería entrerriana. Típico de la oligarquía apátrida, eso de priorizar sus mezquinos intereses, aun a costa de perjudicar al Interés Nacional.

El sincero patriotismo de A. Ferrer, desestimó esas presiones y la gran obra pudo terminarse.

Entre 1973 y 1976 el peronismo volvió a ser gobierno, y los sectores ultra liberales, con el accionar de buena parte de los medios periodísticos, desplegaron una constante oposición, con las activas participaciones de la oligarquía tradicional, con la SRA como ente opositor principal.

El deplorable “proceso”.

En marzo de 1976, se perpetró otro golpe de Estado, de impronta totalmente neoliberal, imponiéndonos esa doctrina bajo la fuerza de las bayonetas. El muy destructivo neoliberalismo impuesto bajo el accionar de Martínez De Hoz (hombre de la SRA y descendiente del primer presidente de la SRA), usó como marionetas dóciles a Videla, sus secuaces y continuadores, de lo cual los uniformados ni se enteraron, pues los formatean como ignorantes totales en Economía, Historia y Geopolítica.

Comenzó el rápido desguace del Estado, al cual el citado personero de la SRA endeudó rápida y brutalmente; siendo imposible oponerse, por el muy certero riesgo de pasar a ser “desaparecido” (eufemismo que era sinónimo de asesinado). Las transformaciones impuestas por la fuerza, implicaban la destrucción del Estado activo benefactor, y la apertura aduanera significó el comienzo de la involución a un país desindustrializado, atacándose también los entes estatales tecnológicos.

Al producirse el cruento golpe de Estado, la SRA publicó solicitadas de amplio apoyo a los golpistas usurpadores del Poder Formal; y reiteró esos apoyos al año de perpetrado el asalto al Poder, incluso alentando a implementar más medidas de neto corte liberal. ¡Total complicidad con el más feroz y destructivo golpe de Estado de los perpetrados en el siglo XX!

La “desaparición” (secuestro y asesinato), del gremialista Oscar Smith sucedió después que se opusiera al desguace de SEGBA, que sin otra oposición, fue perpetrado por Martínez De Hoz, avalado por el dictador Videla.

Videla fue muy aplaudido y fuertemente apoyado, al concurrir a las exposiciones anuales en la sede de la SRA, en el barrio de Palermo. Nada importaron a la SRA las aberrantes acciones perpetradas por el “proceso” con las FFAA y FFSS operando cuan tropas de ocupación al servicio antinacional; molestando en cambio a la SRA las acciones de reindustrialización y de mejoras sociales implementadas por gobiernos de orientación nacional y popular.

Al caducar el siniestro “proceso”, las elecciones fueron ganadas por Alfonsín, quien como presidente democrático, concurrió a la exposición anual en la SRA, en cuya circunstancia fue silbado y denostado, quedando en evidencia que la oligarquía campera demostró afinidad con los dictadores y rechazo respecto a gobiernos democráticos que no se subordinan a sus “sugerencias” tendientes a la involución al país feudal que éramos a fines del siglo XIX.

Así siguió sucediendo con el accionar de la SRA en los sucesivos gobiernos que tuvimos después del colapso del alfonsinato; apoyando a los liberales sin importar los destrozos socio económicos que perpetran, y ubicándose en contra de gobiernos de orientación nacional y popular.

Vigencia de lo oligárquico antinacional en la SRA.

Muy recientes son las expresiones públicas de algunos referentes o muy afines a la SRA, y con ello al extremismo liberal, en las antípodas del más básico humanismo y del elemental patriotismo.

Alfredo De Angeli expuso su “indignación” ante el hecho que los niños (de las estancias de oligarcas, le faltó precisar), prioricen ir a la escuela antes que ayudar en las tareas rurales. ¡Quiere analfabetos dóciles ante los caprichos de sus patrones! ¡Y quiere volver a la explotación infantil de fines del siglo XIX!

El mismo De Angeli manifestó el odio visceral a todo lo estatal, tal como repiten como mantra los personeros del neoliberalismo salvaje…pero él mismo, terminado su mandato de legislador, estaría percibiendo retribuciones del Estado al cual dice odiar, oficiando de asesor de la bancada libertaria / neoliberal.

Luis Miguel Etchevehere, latifundista entrerriano, ex ministro macrista y referente de la SRA, con impostada sorna se burló del exitoso proyecto ArSat, que desarrollo tecnologías nacionales para construir satélites exitosamente.

Acorde a la postura anti industrial y ante desarrollo tecnológico, propuso que antes que construir nuestros propios satélites, se podrían comprar a los países que “saben del tema”, como por ejemplo Francia.

Con esa idea, omite el enorme efecto multiplicador que significa crear nuestras propias tecnologías, y finge desconocer que Francia es hoy una de las grandes potencias mundiales, en buena parte gracias a la visión patriota de De Gaulle, que no sucumbió a los cantos de sirena de entregar su país al capital extranjero, al fin de la Segunda Guerra Mundial, y en cambio fortaleció el rol geopolítico del Estado Francés, creando y apuntalando las industrias y entes de propiedad nacional, no cayendo tampoco en la trampa ideológica de menospreciar el rol empresario del propio Estado.

Desde lo ético, imprescindible de soslayar para autoasumidos “que dictan cátedra”, parecería que Etchevehere tiene “materias pendientes”, como ser vinculaciones políticas con algunos impresentables, y respecto a problemas legales con su propia hermana, por la propiedad de un campo en Entre Ríos.

Hoy la SRA apoya con su silencio cómplice, el accionar destructivo de libertarios y secuaces, que nos empujan a la disolución nacional.

MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ

Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

miércoles, 9 de septiembre de 2026

 UNIFORMADOS AL SERVICIO DE LA ANTIPATRIA.

    Craso error de las progresías, que no cambiaron los planes de estudio ni los docentes, de los institutos de (de)formación militar. Tampoco hubo inversiones en equipamiento militar, en grandes escalas. Pero eso no justifica a los uniformados que, por odio inculcado en los institutos de (de)formación militar o ignorancia, apoyan a personeros de la antipatria.

    Uniformados que egresan sin saber prácticamente nada de Historia, Economía y Geopolítica; con lo que pasan a ser tan antinacionales como fueron los violentos de las guerrillas.

    Solo les inculcan un odio visceral e irracional, contra el peronismo y todo lo Nacional y Popular. Con ello, también les instalan el odio y desprecio a todo lo estatal, ¡omitiendo que puedan razonar que ellos también son empleados del Estado…con uniforme, pero empleados estatales al fin!

    También les inculcaron “ver” supuestos zurdos hasta en la sopa, pero ni razonan respecto a la vergonzosa subordinación a EEUU, el RU e Israel, que practica y promueve el actual gobierno, al cual no se cansan de alabar…por oponerse al peronismo.

    Los milicos de mentes proceseras, se dicen “patriotas”, pero alaban al psicópata que nos gobierna, el mismo que alaba a la asesina Tatcher, a las mafias, a los fugadores de divisas y otros delincuentes económicos.

    Son tan nulos mentales, llenos de odio y faltos de razonamiento, que suponen ver “subversivos” en los jubilados que protestan por sus míseras jubilaciones, en los docentes y en otros manifestantes, que con toda lógica protestan, ejerciendo un derecho constitucional.

    Esos milicos de mentes proceseras -en las antípodas de Señores Militares de Mentalidad Nacional-, se “emocionan” hasta el paroxismo, con algunas compras de “fierros viejos” y similares para las FFAA y FFSS; y con un puñado de camiones todo terreno, sin razonar el retroceso enorme que es importar (Unimog) lo que antes -con orgullo- producíamos en Argentina.

    Las mayorías de los uniformados, además del desprecio a nuestra industria, evidencian no tener ni idea que los Unimog y otros vehículos en servicio por medio siglo, eran de industria argentina.

    No se percatan ni razonan que libertarios y neoliberales, a los que los uniformados mayoritariamente apoyan, nos empujan a la disolución nacional…¡pero los milicos de mentes proceseras dicen ser “muy patriotas”, solo por cantar el himno a los gritos, mientras asisten, sin tomar conciencia, a la destrucción general de Argentina!

    El tema no se agota.

                        CARLOS ANDRÉS ORTIZ

            Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

sábado, 5 de septiembre de 2026

     DIRIGENCIAS NO ACORDES A LAS CIRCUNSTANCIAS
    Si bien pueden entenderse ciertos niveles de formalidades, en las expresiones públicas de las usualmente muy formales dirigencias empresarias, en ciertos casos parecería que más que la debida compostura y el uso de vocabulario medido, se estarían evidenciando claros excesos de formalismos inconducentes, cuando no carencias acentuadas del más elemental patriotismo y del coraje necesario para defender al ámbito empresarial al cual representan.
    Esas carencias del debido patriotismo, y por que no decirlo, del sano nacionalismo que debería ser el norte que guie a todos los argentinos que bien amamos a nuestra patria, no parecen ser características evidenciadas solo por ciertas dirigencias empresarias.
    Lo propio cabe decir de las hoy “borradas” dirigencias sindicales, que parecen asistir impávidas a la destrucción sistemática de casi toda la economía argentina y a la exclusión y pauperización de miles de compatriotas, expulsados del mundo laboral por la constante e interminable ola de despidos.
    También puede decirse de los varios políticos sospechados de ser “kueiderizados” (ensobrados o encarpetados), o factibles de ser presionados hasta para resignar posturas y valores esenciales.
    Tampoco se deben soslayar los casos de comunicadores sociales “funcionales” a los intereses antinacionales, que miden todo con la doble vara, severísima contra todo lo Nacional pero condescendiente con los que evidencian servir a los intereses antinacionales.
    Lo mismo respecto a casos especiales -pero parece que muy generalizados-, de uniformados que se dicen “muy patriotas” pero que por formaciones culturales muy pobres y sesgadas, terminan siendo dóciles a la antipatria, pues solo les inculcaron el odio a todo lo Nacional y Popular, así como a ver supuestos “zurdos” hasta en la sopa, pero no razonan que son funcionales a los que operan como marionetas dóciles de ambos imperios anglosajones.
    Analicemos seguidamente las acciones y/u opiniones públicas de ciertas dirigencias empresariales, que son funcionales a la antipatria y contrarias a los intereses sectoriales del empresariado al cual representan.
    La Sociedad Rural tiene una extensa trayectoria (creada durante la nefasta presidencia de Mitre), durante la cual mantuvo un constante apoyo a políticas de gobierno de crudo corte ultra liberal (doctrina antinacional por antonomasia); por lo cual nunca apoyó iniciativa alguna de industrialización, ni menos aun consideró necesario sostener políticas estatales de creación y desarrollo de entes tecnológicos (excepto las industrias y entes directamente vinculadas con las actividades agro ganaderas).

     Más bien apoyó enfáticamente iniciativas conducentes a desguazar el desarrollo industrial que se había logrado; y por caso invitó a disertar “a favor de las actividades económicas con condiciones naturales propicias”, a Felipe de Edimburgo, quien “desaconsejó” mantener políticas de industrialización. En su sede de Palermo (CABA), aplaudió al dictador usurpador del poder, Videla; mientras que pocos años después abucheo al presidente democrático Alfonsín. Este tema amerita un artículo propio.
    La UIA (Unión Industrial Argentina), guardó cómplice silencio ante las medidas de industricidio forzoso de los libertarios, pese a que sabían bien los perniciosos resultados que buscaron y busca perpetuar el actual gobierno. 

    El entonces presidente de la UIA, Funes De Rioja, hizo saber -con muy bajo perfil- que “no hay botes salvavidas para todos”, pero no protestó en absoluto, ante la catarata de medidas cuyos claros objetivos eran (y son), destruir por completo al sector industrial y al tecnológico argentino. Se preocupó mucho por el “costo laboral”, vinculado a los juicios laborales, pero guardó ominoso silencio (o poco menos) ante la apertura irrestricta de las importaciones, las bajas del poder adquisitivo de la población, y los consecuentes masivos despidos y cierres de industrias.
    Recién en el acto del día de la industria (2/9/2016), al cual no concurrió ningún funcionario nacional de primera línea (evidenciando el claro desprecio libertario al sector industrial), a casi tres años del comienzo de “la motosierra anti industrial”, hubo algunas quejas de los capitostes libertarios, a la política industricida del gobierno nacional. ¡Demasiado tiempo de complaciente actitud, que más parece complicidad sumisa!
    Para colmo de confusiones groseras, hubo por parte de directivos industriales, algunas insólitas alabanzas al funcionamiento de variables macroeconómicas, demostrando ignorancia o complacencia nula, ante las desastrosas consecuencias de las políticas libertarias; dando por válidas las falsedades de los índices inflacionarios (dibujados con componentes anacrónicos), y del también mendaz equilibrio presupuestario, otro dibujo evitando pagar erogaciones necesarias -como el financiamiento universitario-, e incluso cometiendo el grave delito de malversación de fondos en el caso de los impuestos a los combustibles, que deben ser destinados al mantenimiento y crecimiento de la red caminera nacional.
    ¡Recién a casi tres años del desastroso gobierno industricida libertario, las dirigencias parecen comenzar a defender a sus empresas y a todo el Sector Industrial Argentino!
    La CAMARCO (Cámara Argentina de la Construcción), ante el perverso parate total de las obras públicas, que está llevando a la muerte por inanición a las empresas constructoras, apenas parece haber ensayado algunas muy tenues críticas al negativo accionar de libertarios y secuaces; críticas en nada acordes al muy negativo accionar que destruye empleos y empresas de esa importante rama de la actividad.
    La CAC (Cámara Argentina de Comercio y Servicios), en forma insólitamente cómplice con las destructivas medidas económicas, en la persona de su presidente M. Grinman, expresó su apoyo al accionar económico – social libertario, afirmando que estamos soportando “el costo necesario para transformarnos en un país en condiciones normales”. ¿Costo necesario…destrucción socio económica generalizada,? mientras que una minoría -a la que sin duda pertenece el directivo empresario, no sufre la miseria, angustia y empobrecimiento, de la gran mayoría de los argentinos, empobrecida, hambreada, angustiada ante el desempleo que se hace crónico? 

¿A que llama “un país en condiciones normales”…a aceptar la miseria de niveles espantosos; a destruir toda posibilidad de ascenso social que nos había distinguido; a limitar drásticamente el acceso a las Universidades Nacionales; a destruir todo el entramado legal y reglamentario que protegía a trabajadores, a niños, ancianos, discapacitados, enfermos crónicos, y otros sectores carecientes, … mientras el dudosamente equilibrado mental presidente nacional alaba a las mafias y a los fugadores de divisas? ¿Considera “normal” tener una ínfima minoría hiper rica, con grandes mayorías empobrecidas y marginadas crónicas, como sucede en la gran mayoría de las naciones hermanas de Íbero América, y otras muchas del mundo subdesarrollado? 

¡Deplorables definiciones cómplices del saqueo y de la destrucción general, perpetrada con aviesa intencionalidad, por parte de libertarios y sus secuaces!
    Si el actual Canciller Quirno menospreció al elemental concepto de soberanía, sin que haya sido respondido con la severidad que tan atrevida actitud merece; cabe suponer que esa apátrida definición pasó casi desapercibida, ante el brutal aquelarre de viles iniciativas destructivas de la Patria Argentina, en continua perpetración por libertarios, sus secuaces, y por la torpe complacencia de la mayoría muy confusa de los uniformados, que solo practica el patrioterismo hueco, mera y torpemente declamativo, funcional a la anti patria; todo lo cual parece ser el prolegómeno de nuestra planificada destrucción nacional.
    ¡Corajudo patriotismo y mentes esclarecidas, procediendo dentro del marco constitucional son imprescindibles para evitar tan sombrío objetivo al cual nos empujan, sin que aun muchos tomen conciencia de ello!
                        MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
                Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

miércoles, 26 de agosto de 2026

 LA MACRO ES UN DESASTRE, LA MICRO UN GENOCIDIO
    Entre las muchas falsedades y tergiversaciones conceptuales, profusamente difundidas por el destructivamente serial gobierno libertario, es una muletilla usual enfatizar las supuestas diferencias acentuadas entre macro y micro economía, casi como si fueran contextos separados o profundamente desvinculados.
    Apelan a ese truco pseudo económico, para eludir las abundantes y crecientes críticas que a diario provoca el desastroso plan económico en perpetración, que es copia calcada de los tres precedentes, caratulados como “los cuatro gobiernos M”; lo cual contestan Milei y el coro de Caputo y sus “libertos boys”, auto alabándose con supuestos “grandes logros ‘logrados’ ” (giro verbal en uso por el macrismo, aliado libertario) en la macro economía, en particular la supuesta baja de la inflación, y el muy mentiroso “equilibrio fiscal”. Pura “contabilidad fiscal creativa”, que los propios datos y dichos oficiales desmienten contundentemente.
    Recordemos el concepto de “los cuatro gobiernos M”, que explicité en un artículo anterior: cuatro gobiernos apátridas neoliberales, destructivos del tejido socio económico argentino, a saber: Martínez De Hoz (con el sátrapa Videla), Menem, Macri, Milei.
    Volviendo al tema, la economía nacional (o provincial), es básicamente una, e involucra aspectos generales (lo macro), y análisis puntuales o sectoriales, como por ejemplo evaluar el contexto de los consumidores o de algún sector parcial de la economía (lo micro) -como puede ser la industria–el sector tecnológico–la agricultura y ganadería-, etc.
La economía no es tan difícil como se la suele presentar. Los patriotas de FORJA, ya en los años ’40 del siglo XX, decían -palabras más o menos- “si le explican algo referente a Economía, y no lo entiende, significa que le están ocultando el tema”.
    Mucha gente no entiende el vocabulario económico, ni puede repreguntar para simplificar la comprensión de lo que se explica con poca claridad. Y los periodistas “dóciles”, encarpetados o ensobrados, o acomodaticios, no hacen repreguntas ante las omisiones o falsedades expresadas por el propio presidente o sus colaboradores inmediatos.
    Así sucede con el reiterado énfasis en afirmar, falsamente, que “la macro economía está bien”, lo cual por simple repetición, falta de reflexión y análisis coherente, pasa a ser creído y repetido, incluso por alguno que otro gobernador, que debería estar bien asesorado e informado y debidamente formado en lo elemental del tema económico.
Pero es tan grande el descalabro económico generalizado, que las burdas mentiras de la “contabilidad creativa” aplicada a la macroeconomía, nadie medianamente bien informado cree que “la macro economía está bien”.
    Para medir la inflación, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) es el que debería mostrar el impacto de las subas de precios, en los bolsillos del ciudadano de a pie. Pero hace varios meses, el entonces director del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, Marco Lavagna, renunció expresando disconformidad por la negativa oficial de medir la inflación utilizando componentes de cálculo actualizados. O sea que las mediciones con bases de datos desactualizadas, dan resultados erróneos. La inflación real -según analistas objetivos- es mucho mayor que la calculada con la metodología ya anacrónica.
    Cabe recordar que el impresentable ex Vocero Presidencial Manuel Adorni (el mismo presunto delincuente que no pudo justificar el descomunal nivel de gastos de su abrupto enriquecimiento desde que comenzó su deplorable gestión pública libertaria), con la hueca soberbia expositiva que lo caracterizó, anunció formalmente la grosera falsedad diciendo “la inflación es un tema técnicamente superado”; una más de las tantas mentiras de libertarios y sus secuaces.
    Aun con la metodología anacrónica y por tanto errónea, el IPC “oficial”, muestra una persistente alta inflación, muy elevada incluso comparándola con la de los doce años del período 2003-2015. ¡Falso que la inflación está siendo eliminada!
Mayores niveles de “contabilidad creativa” (amañadamente falsa) muestran las constantes afirmaciones de haber alcanzado superávit fiscal, monstruosa mentira con fuertes ribetes delincuenciales.
    Alardear superávit fiscal, cuando el presunto equilibrio económico – financiero estatal, se mantiene artificial y delincuentemente, mediante el burdo ardid de eludir los pagos de conceptos elementale, como los vinculados con la salud pública, la educación pública -en particular las Universidades Nacionales, contra las que tanto odio evidencian operar-, con las falsas “economías” al desguazar entes estatales de valiosos e imprescindibles funciones; e incluso incurriendo en delincuenciales malversaciones de fondos -como sucede con las importantes recaudaciones de impuestos a los combustibles, que por ley deben destinarse al mantenimiento y a nuevas obras en la red nacional de caminos-, y otras acciones aberrantes, en muchos casos amparadas en usos abusivos de la figura de los DNU (decretos de necesidad y urgencia), utilizados para temas que no son de necesidad ni de urgencia.
    Pero el dibujo de falso “equilibrio presupuestario” tiene claras aristas no solo delincuenciales, sino de graves responsabilidades humanas, al ser muchas de las acciones perpetradas, causantes de muchos hechos luctuosos. Tales los decesos directamente provocados por haberse cortado los suministros de medicamentos y atenciones sanitarias, a enfermos con riesgos terminales o pacientes crónicos, y a personas con discapacidades serias y crónicas; a lo cual caben sumar los problemas de atención a la creciente cantidad de gente que debe recurrir a atenderse en hospitales públicos. Y por supuesto, hubo muchos accidentes carreteros, provocados o inducidos por el crecientemente deteriorado estado de caminos y autopistas.
    O sea que cabe calificar de genocidio económico, el que sigue en perpetración alevosa, por parte de los personeros del neoliberalismo salvaje que encarna el libertarismo.
    Ese grosero falso equilibrio presupuestario, podría compararse con el supuesto superávit presupuestario familiar, que podría “alcanzar” cualquier asalariado, si optara por alardear que “le sobra plata”, al no pagar los gastos mensuales de electricidad, agua, gas y transporte urbano; o a practicar “dieta forzosa” con solo una comida diaria.
    Con los burdos justificativos de relatos torpemente falsos, como los descriptos, los personeros del libertarismo y sus secuaces neoliberales pretenden eludir la contundente muy negativa realidad.
    Si la economía fuera tan “exitosa” como pregonan, no necesitarían endeudarnos más en forma permanente; siendo que en realidad evidencian privilegiar el “carry trade” que es un negociado infame, que ya perpetraron con desastrosos resultados, la dupla de Luis Caputo – Sturzenegger y sus cómplices, en anteriores gobiernos neoliberales.
    El actual gobierno libertario, es claramente apátrida, cargado de sadismo con el que se regocija provocando creciente miseria y acentuada exclusión social.
    De mínima, busca involucionarnos a una economía excluyentemente primaria, con una minoría hiper rica, y una gran mayoría resignadamente pobre; mientras pisotea todo concepto de soberanía y de sano patriotismo.
    ¡Pero de máxima, claramente, opera para perpetrar la disolución nacional!
    Entre otras acentuadas incoherencias, buscó involucrarnos en dos guerras, que no nos conciernen, respecto a las cuales y a otros conflictos, en los que Argentina supo mantener una señera postura neutral y pacifista.
    Dentro del respetado encuadre constitucional, existen sobrados motivos para hacer juicio político destituyente, al presidente que no evidencia ni las mínimas condiciones de cordura y estabilidad emocional, imprescindibles para ejercer la muy alta función que tan deplorablemente desempeña.
                        MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
                Analista de Temas Económicos y Geopolíticos