lunes, 18 de mayo de 2026

 blob:https://web.whatsapp.com/b67591c4-3e9a-47de-b752-721088d13158

 

Reportaje telefónico - 18/05/2026 - Radio del Mercosur - Campo Viera - Misiones 

 IMPRECISIONES FALENCIAS Y GRUESAS OMISIONES DEL INFORME DE LA FUNDACIÓN MEDITERRÁNEA.
    El 29/04/26, en el diario electrónico Economis, se publicó un análisis de los economistas Marcelo Capello, y Gerardo Alonso Schwarz. Agregando una cuota de duda, en el encabezamiento del artículo figura el nombre de Julieta Martínez, con la referencia de “1 año ago”, o sea que supuestamente el escrito es (¿sería?) de un año atrás…con datos que parecerían actuales. Analicemos.
    Como dato referencial, no conozco en persona al Sr. Capello (seguramente trabaja en la sede central del IERAL, en Córdoba); pero sí pude escuchar y dialogar con el Sr. Schwarz, de cuyo buen y educado trato puedo dar testimonio. Pero esa virtud personal, no debe impedir discutir la muy dudosa fundamentación del informe acá analizado.
    El escrito claramente pretende dar una edulcorada “visión y perspectivas favorables”, del dogmático muy real y palpable desmanejo intencional de todas las variables socio económicas, perpetrado por libertarios y afines.
    La cruda realidad desmiente categóricamente al sutilmente positivo informe de “La Mediterránea”, lo cual es indudablemente constatable con la contundencia de los pésimos indicadores sociales y económicos, la brutal destrucción socio económica; de la perceptible pobreza generalizada y creciente; además de la pésima y vergonzosa acción geopolítica, de deplorable subordinación explícita al agresivo Bloque Atlantista, cuan colonia dócil, en las antípodas del digno accionar en política exterior que Argentina supo tener y mantener.
    La pobreza generalizada, en rápido incremento, el brutal industricidio que claramente pretende encerrarnos en el subdesarrollo crónico, en el subordinado rol de simples proveedores de materias primas sin ningún valor agregado; a lo que se agrega la destrucción de todos los entes tecnológicos -cientificidio-, desguazados con alevosía por la “motosierra” de despidos masivos, destruyendo áreas científicas muy valiosas y expulsando personal altamente calificado, de muy costoso y difícil reemplazo; el abandono total de todas las infraestructuras (energética, vial - carretero, educativo, sanitario, asistencial, etc.); lo que en realidad busca crear el caos socio económico del cual pretenden que sea muy difícil salir y superar.
    ¡Nada de todo ese desastre alevoso perpetrado con total intencionalidad, es analizado por el cuestionado reciente informe de “La Mediterránea”; el cual peca de un edulcorado conformismo con falsa visión con tinte positivo hacia el futuro!
    Al comienzo del discutible informe, señala supuestos logros, los que más que hechos concretos parecen dibujos contables y económicos, como el de “bajar la inflación”, y el superávit fiscal.         Poca o nula seriedad del informe analizado, con afirmaciones burdas que solo los desinformados crónicos carentes de capacidad de análisis bien fundamentados, pueden creer.
    La inflación no cede, y para mostrar indicadores muy discutiblemente “bajos”, apelaron al escándalo de utilizar metodologías de medición que no reflejan las pautas de consumo actuales, sino las de décadas atrás, motivando eso la renuncia de quien por años fuera el director del INDEC…¡y aun con esa gruesa falacia, los indicadores mensuales son sensiblemente mayores que los antes muy criticados del período peronista, en particular los años de CFK!
    Y el amañado superávit fiscal es una grosera sumatoria de desmanejos, por caso apoderarse de fondos con destinos específicos, como impuestos a los combustibles, que deberían usarse para las hoy inexistentes inversiones de mantenimiento de la infraestructura vial…¡con baches descomunales que ya causaron varios accidentes!, incluso con pérdidas de vidas y lesiones a los ocupantes de vehículos involucrados en esos lamentables hechos.
    También, con la excusa del “falso” superávit fiscal, se cancelaron o congelaron todas las obras públicas nuevas…lo cual equivale a un retroceso, pues las necesidades de infraestructura son crecientes; o sea que la anomia actual no solo nos frena…¡nos hace retroceder!, y con ello, nos acercamos al caos socio económico.
    Nada de todo ese preocupante y peligroso contexto real, intencionalmente provocado por el gobierno libertario, es ni siquiera mencionado, en el muy discutible informe acá analizado.
    Ese falso superávit fiscal es, además de burdo, genocida, pues lo obtienen desfinanciando sectores esenciales, como la Salud Pública (privándola de recursos esenciales para insumos, y con sueldos bajísimos para inducir al éxodo al valioso personal con conocimientos) además negando asistencias a discapacitados y medicamentos muy costosos a enfermos que sin ellos, mueren o morirán en corto plazo; la Educación Pública (con saña especial contra las prestigiosas Universidades Nacionales), en las cuales los diplomas no se compran, se ganan con dedicación y conocimientos; la ausencia total del Estado Nacional en casos de catástrofes naturales (como en Bahía Blanca), y otros sospechados de aviesa intencionalidad (como los incendios en La Patagonia), muestran el desinterés de libertarios y afines, respecto a las necesidades concretas de nuestro pueblo.
    Y el listado de aberrantes acciones destructivas no se agota en lo precedente. Con ese genocida e impresentable accionar (que incluye desfinanciar a las provincias), posponen o evitan egresos, para mostrar un mentiroso superávit fiscal.
    Ese falso superávit fiscal puede compararse con el que “lograría” una familia, si llegara a fin de mes con algo de plata, pero sin pagar los servicios esenciales ni las deudas financieras, como las de las tarjetas de crédito.
    ¡Esa aberrante realidad, de los “dibujadores de presupuesto”, con falso equilibrio de las cuentas públicas, y una inflación que no cede, aumentando la miseria generalizada, es la que alaban los citados economistas de “la Mediterránea”, tildando a ese desastre como “nueva economía”!
    Mencionan como algo supuestamente positivo, la teórica posibilidad de proseguir el irracional brutal endeudamiento externo, no diciendo nada de las fuertemente negativas condicionalidades en que nos embretaron con las deudas, en particular las siempre recesivas “recetas” del FMI.
    Nada dicen esos economistas que fungen como voceros pro libertarios, guardando cómplice silencio, respecto a la timba financiera y posterior fuga de divisas, metodología ya perpetrada por los mismos endeudadores y destructores de la economía nacional, como puede definirse a la dupla Luis Caputo – Sturzenegger.
Silencio cómplice total de “los mediterráneos”, respecto al patológico incremento de la deuda externa, que demuestra el negativo accionar de libertarios y secuaces. Deuda que condicionará a futuros gobiernos nacionales.
    Nada dicen “los mediterráneos” alabantes de los desmanejos de libertarios y secuaces, respecto al brutal industricidio, que nos empuja a la primarización económica, omitiendo el dato duro que demuestra que ningún país desarrollado alcanzó ese estatus, sin crear y expandir un poderoso sector industrial, protegido y estimulado, respaldado además por entes tecnológicos de excelencia.
    Alaban las reservas de divisas por parte del Banco Central (el mismo que, desencajado y a los gritos, afirmó destruir el verborrágico presidente), pero callan respecto a lo escaso de las reservas frente a la descomunal deuda externa.
    Nada dicen respecto a la desocupación masiva que están perpetrando con el industricidio y destrucción económica generalizada, ni de la falsedad total afirmada por personeros libertarios - neoliberales, respecto a que esos puestos de trabajo que se pierden con el industricidio, serían suplantados por nuevos puestos de trabajo en Energía (petróleo y gas) y Minería. Ocultan que mientras que la Industria (además del Comercio y la Construcción -todos ellos sectores en plena destrucción-) requiere mucha mano de obra; mientras que en cambio, las actividades petrolero – gasíferas y la gran minería, utilizan comparativamente muy poca mano de obra; la cual además tiende a ser muy especializada, y radicada lejos del Triángulo Industrial, conformado este por Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.
    Además de comparativamente muy pocos puestos de trabajo requeridos por Minería y Energía (petróleo y gas), los mismos están lejos geográficamente de las provincias donde estaban radicadas las industrias, hoy expulsoras de mano de obra.
Para completar el contexto negativo de la primarización económica, con el muy nefasto RIGI, las grandes mineras o energéticas que inviertan, tienen amplias facultades para importar todos los bienes que forman sus inversiones (cero efecto multiplicador positivo), e incluso la mano de obra puede ser foránea.
    ¡Silencio cómplice al respecto, de los economistas de “La Mediterránea”!
    Por otra parte, con el Estado en perverso proceso de desguace, los necesarios controles de las producciones mineras y energéticas, inducen a tener muchas dudas respecto a los volúmenes de exportaciones de petróleo, gas y minerales; en cuyo contexto no existen seguridades respecto a las regalías y pagos de impuestos que deben gravar a esas empresas; con lo cual puede suceder que las exportaciones declaradas, encubran un saqueo de riquezas que no se declaran ni se tributan.
    Eso de algún modo sucedió cuando Repsol controlaba y operaba a los hidrocarburos; en cuyo aquelarre se dedicó a vaciar el mega yacimiento de gas de Loma De La Lata, del cual nos quedamos sin el valioso gas y sin las divisas de esas masivas exportaciones, las cuales se pagaban en el extranjero.
    Las conclusiones del discutible informe de IERAL (La Mediterránea), que en sus párrafos finales insiste en “pronosticar” el pronto comienzo de una recuperación económica, con muy endebles argumentos y escasos datos concretos que lo prueben, más parece una exposición de deseos que concretas fundamentaciones que avalen esas afirmaciones.
    El párrafo final es de una obviedad elemental, al recomendar que Misiones tenga “más conexión” (no especifica cual o cuales -¿energética, ferroviaria, caminos?”) y apunta a una diversificación de la matriz productiva, lo cual no parece ser más que una expresión de deseos sin base alguna de fundamentación, en el destructivo contexto libertario, el cual nos está forzando hacia una contra reforma agraria, con los muy bajos precios de la yerba y el té, que estarían concentrando las propiedades rurales en pocas manos, en las antípodas del sistema de chacras familiares, de reducidas superficies, con las que se pobló buena parte de nuestro territorio.
    Hace al tema recordar que del IERAL (la Mediterránea), surgió y fue respaldado Cavallo -hoy repudiado exministro de economía-, padre intelectual de la convertibilidad, con su consecuente caos socio económico, que nos empujó a la crisis terminal de 2001/2002, con todas sus nocivas consecuencias.
    O sea que el IERAL se posiciona en los hechos como referente del liberalismo económico, y sus derivadas doctrinas neoliberal y libertaria…doctrinas antinacionales por definición, aplicadas con similares muy negativas consecuencias, en diversos períodos, desde 1955 hasta hoy, en las antípodas del Pensamiento Nacional.
                    MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
            Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

 

FE DE ERRATA: En el artículo referente a la Cam Ar Co, donde dice “07/05/2016”, debe decir “07/05/2026”

sábado, 16 de mayo de 2026

martes, 12 de mayo de 2026

 CÁMARA ARGENTINA DE LA CONSTRUCCIÓN – CUADRO DE CRISIS CON ALGUNAS GRUESAS OMISIONES Y TERGIVERSACIONES
    En Argentina se da la paradoja, solo explicable por el tremendo grado de colonización cultural, que la mayoría (sino todas), las asociaciones empresarias, en los hechos apoyan a programas económicos y gobiernos, de claras y evidentes orientaciones antinacionales, adhiriendo a la ideología liberal (antinacional por definición), y sus derivadas neoliberalismo y libertarismo.
    Prácticamente, las mismas “recetas” destructivas, dictadas por el FMI aun antes de ser “recomendadas” por el Consenso de Washington, fueron aplicadas desde “la revolución fusiladora” (1955), en adelante, por todos los gobiernos de orientación liberal (ultra conservadores en lo político), siempre referenciados en aquella perimida y hoy inviable Argentina semi feudal de alrededor del 1900. Y sus resultados fueron siempre muy negativos, y en los casos severos, desastrosos.
    Es notable que las tremendas anteojeras ideológicas les impidan razonar y constatar que, al apoyar medidas contrarias al Interés Nacional, terminan perjudicando a sus propias empresas o actividades económicas. Y que, destruyendo al mercado interno, se perjudican sus propios intereses económicos...salvo que, en vez de empresarios, sean delincuentes fugadores de divisas y timberos de las finanzas.
    Sin duda la mayoría de los empresarios adherentes voluntarios a la muy negativa doctrina liberal, tienen esa postura mental por las cerradas anteojeras ideológicas que les instaló el denso aparataje cultural que opera al servicio de la dependencia crónica de Argentina.
    Claro está que muchos evidencian que el principal objetivo es fugar divisas, por sobre lo lógico que sería hacer crecer sus empresas. Varios adquirieron a valores dudosamente justos, bienes del Estado y varias de las que fueron pujantes Empresas Estatales, con lo cual “tranquilizan sus conciencias” al apoyar -de hecho- a las políticas y acciones antinacionales, con las que amasaron fortunas muy dudosamente bien habidas.
    Otros varios, posiblemente casi todos del “Círculo Rojo”, en un delincuencial pase de manos, implementado por Cavallo, transfirieron sus voluminosas deudas externas al Estado Nacional, con lo cual todos los argentinos pagamos los desmanejos de esos “señores”, entre ellos el expresidente Macri.
    En algunos casos, el rol asumido por esos “entes empresarios” (que por la poca profundidad y nulo patriotismo más parecerían ser aquelarres de bolicheros apátridas), pasa a ser impresentable e indefendible.
    Esa evidenciaría ser la postura ideológica dudosamente nacional de varias asociaciones empresarias; como la SRA (Sociedad Rural), aplaudidora y explícita apoyante del apátrida “proceso”, y en la misma línea, abucheadora del presidente Alfonsín; a lo que se agregan las “opiniones importantes” de personeros “del campo”, como Etchevehere -burlándose maliciosa y estúpidamente del desarrollo satelital argentino-, o el hoy exlegislador De Angeli -quien con vehemencia expresó que la prioridad de los niños del “campo” (o sea de hijos de la peonada), debería ser trabajar en las tareas rurales, en vez de ir a la escuela. ¡Quieren reimplantar la servidumbre semi esclavizante, de la era medieval!
    En la misma industricida y antinacional postura evidencia estar- contra toda lógica-, la Unión Industrial Argentina, cuyo expresidente Funes De Rioja, enterado del proyecto industricida de libertarios y secuaces, en vez de oponerse, no se objetó a esa aberración, evidenciado eso con su conformista frase “no hay botes salvavidas para todos”, sin ninguna protesta; y en la misma línea, sus continuadores en la UIA, a más de dos años de cruel aplicación del industricidio premeditado, solo parecen haberse expresado con un edulcorado comentario, en el que aludieron muy tibiamente al desastroso desguace industrial, sin plantarse en contra como es debido.
    En ese deplorable contexto de empresariado dócil -cuando no cobarde-, ante las imposiciones destructivas del poder financiero transnacional y de la cómplice oligarquía local, cabe valorar el crudo cuadro de situación expuesto el 06/05/2026, por el presidente de la Cam Ar Co, según una confiable versión periodística.
    Desconozco o al menos no supe, de anteriores fundamentadas críticas al industricidio y freno total a las inversiones en obras públicas, por parte de las dirigencias empresariales de la construcción. Si no las hubo, la acá analizada recién se hizo pública a dos años y medio del destructivo accionar libertario. ¡Mas vale tarde que nunca!
    Pero en el extenso reportaje hecho al Sr. Weiss, una de sus afirmaciones peca de poco precisa e incluso distorsionada, al expresar, según la versión periodística, que “cuestionó la baja inversión histórica en rutas, energía, puertos y vivienda”, sin definir que hubo gobiernos que efectivamente concretaron grandes inversiones en infraestructura.
    También dijo “El déficit de infraestructura que tiene el país tiene 80, 90 o 100 años. No es que las rutas están mal porque hace dos años no se invierte, vienen mal desde hace muchísimo tiempo”, lo cual es una generalización con la que incurrió en gruesas falsedades conceptuales.
    Con esa muy errada frase, pasa de hecho a exculpar al desastroso gobierno libertario, “repartiendo culpas” que en un todo deben ser atribuidas a quien impúdicamente reconoció querer “destruir al Estado”, perverso sincericidio que implica empujar a Argentina a la disolución nacional, pues SIN ESTADO NO HAY PATRIA, Y SIN PATRIA NO HAY NACIÓN.
    Eso, tan elemental como profundo, no debería ser desconocido por el empresariado ni por todo el pueblo argentino.
    La destrucción acelerada de la infraestructura en general, es una pieza clave de ese perverso operativo de desguace nacional. Ante semejante grave realidad, no caben las medias tintas ni las quejas “modositas”, que suavicen las expresiones hasta diluirlas en la nada del conformismo cómplice.
    Detallemos sintéticamente, las gruesas omisiones, de la opinión institucional de la Cam Ar Co, pues tal rol cabe a los dichos de su presidente, según la versión periodística, que no fue refutada (diario digital ECONOMIS, del 7/5/2016). En una suerte de “exculpación implícita“, del nulo accionar libertario en obras públicas…¡y en el elemental mantenimiento!, dijo que la carencia de inversiones en infraestructura data de “80, 90 o 100 años. ¡Groseramente falso!
- Omitió el enorme Plan de Obras Públicas del peronismo en el período 1946 – 1955, que entre otras muchas concreciones, hizo el aeropuerto internacional de Ezeiza. El ejecutor de ese vasto plan fue el General Ingeniero Juan Pistarini, encarcelado por “la fusiladora” por el “grave pecado” de desarrollar el país, por sobre la estrecha visión de la oligarquía ultra conservadora.
- El breve gobierno desarrollista de Frondizi, además de acelerar la industrialización, también planificó un plan de obras públicas, en buena parte abortado por el golpe de Estado de 1962.
- El período de la “Revolución Argentina”, de Onganía y sus sucesores, saliéndose de las limitaciones mentales de despreciar como “obras faraónicas” a grandes obras públicas, ejecutó un vasto accionar, construyendo el Complejo ferro vial Zárate – Brazo Largo y el puente Chaco – Corrientes; además de muchos kilómetros de rutas nacionales, entre ellas pavimentando las que conectan el “país central” con Iguazú y con Bariloche; dando también fuerte impulso al Plan Nuclear con vastas obras. En ese
período, Posadas (Misiones), dejó de ser un pueblo grande, pavimentándose todo el casco urbano y accesos al mismo desde la Ruta 12.
- El enorme plan de obras públicas de los doce años del peronismo kirchenista, superó incluso al que había desarrollado la década peronista. Amerita un breve resumen, desarrollado seguidamente.
- 17 nuevas Universidades Nacionales, y mejoras importantes en todas las preexistentes.
- 5.800 Km de líneas de Alta Tensión, interconectando todas las provincia continentales.
- Viviendas nuevas terminadas: 755.289 – En ejecución 264.788. Más financiaciones para ampliaciones y refacciones en casi 100.000 viviendas.
- Red caminera: 5.165 Km de rutas y 2.893 Km de autovías, más 667 puentes.
- Terminación de la Central Nuclear Atucha 2 (paralizada 22 años por gobiernos neoliberales y afines).
- Terminación de la mega hidroeléctrica Yacyretá y operación a plena capacidad, para lo cual se hicieron vastas obras de protección costera en ambas márgenes, con particulares impactos positivos en Posadas (Misiones) y Encarnación (Paraguay).
    ¿Puede compararse y equipararse ese enorme plan de obras públicas, con la anomia destructiva libertaria, como lo hizo el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción?
    Dado que están fundiendo por falta de trabajo, a las empresas constructoras, no parece lógico oficiar de críticos modositos, con comparaciones falaces que indirectamente justifican el desguace general libertario.
    Y como sucedió con el patriota General Ingeniero Juan Pistarini, el establishment también castiga al alma mater del enorme plan de obras públicas de esos doce años, el arquitecto Julio De Vido.                Metodología recurrente de la oligarquía ultra conservadora y sus múltiples tentáculos, contra los que se atreven a concretar acciones que nos lleven al desarrollo socio económico.
                    MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
            Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

miércoles, 6 de mayo de 2026

 INDUSTRICIDIO COMO PASAPORTE AL                        SUBDESARROLLO CRÓNICO
    El premeditado proceso de brutal industricidio, que con muy evidente aviesa intencionalidad, está en plena perpetración en Argentina, nos lleva con alevosía hacia el deplorable contexto de subdesarrollo crónico.
    Claramente, el destructivo accionar de libertarios y secuaces, demuestra tener dos objetivos: de mínima, involucionarnos al rol de colonia dócil de los poderes financieros transnacionales, en un entorno semi feudal, como éramos alrededor del 1900; pero de máxima (si incomprensiblemente, con vergonzosa pasividad lo permitimos), buscan llevarnos a los empujones, a la deplorable disolución nacional.
    A ese preocupante tema me referí reiteradamente, y en forma más precisa en la serie de artículos “Las cuatro nefastas M de la Economía Argentina”; la cual parece haber sido tenida en cuenta para otros análisis posteriores, pues el concepto fue utilizado -¡enhorabuena!-, por dos destacados políticos adherentes al Pensamiento Nacional, como lo son el “Vasco” De Mendiguren, y Carlos Heller.
    El nodo básico del tema, es entender que el liberalismo económico, y sus “derivadas” doctrinas, el neoliberalismo y el libertarismo, son en esencia, instrumentos político – económicos, creados para mantener en el subdesarrollo crónico, a todos los países que -subyugados por esas nocivas doctrinas-, no alcanzaron el desarrollo socio económico.
    Más aun, el neoliberalismo, siniestra “criatura ideológica”, es el instrumento, creación del Consenso de Washington, para involucionar al subdesarrollo crónico a potencias emergentes, como lo fue Argentina hasta mediados de los pasados años ’70. 

    Desde 1976, en el perverso “proceso”, se nos impuso a punta de bayonetas, las muy negativas condicionalidades del neoliberalismo, bajo las cuales comenzó el industricidio y el tecnicidio, se nos endeudó brutal e irracionalmente, aumentó rápidamente la desocupación, y bajó abruptamente el poder adquisitivo de los salarios, comenzándose el desguace del Estado Nacional. ¡Protestar en esos años podía ser muy riesgoso, punible de sumarse a los “desaparecidos”! Y con eso no hago apología de ningún tipo de violencias ni de doctrinas “ad hoc”.
    En aquel brutal contexto procesero, oponerse al desguace nacional, o ser sospechosos de afinidad con “los zurdos” era altamente riesgoso, como tantos que fueron asesinados o “desaparecidos”, tales como el Mayor (Tte. Coronel post mortem), Bernardo Alberte, el gremialista Oscar Smith, el folclorista Cafrune, y tantos más, ninguno de ellos militantes de las irracionales violencias “de izquierdas”; todo eso en el contexto asimilable a una guerra civil, sutilmente “sugerida” por el escritor británico Harry S. Ferns, para sumir a Argentina en el caos y la decadencia.
    El desarrollo socio económico y la preponderancia en el contexto mundial que había alcanzado Argentina, era “inadmisible” para las potencias anglosajonas, siendo muy clara la expresión atribuida a Churchill, quien abogó por impedir el desarrollo nacional y las previsibles influencias de ello, en Latinoamérica. 

    Por eso, buques británicos facilitaron municiones y combustibles a la Armada Argentina sublevada (que bombardeó depósitos de YPF, en claros actos de traición a la Patria), y Churchill festejó el derrocamiento de Perón. Fue la misma Armada -con intervenciones “menores” de la Fuerza Aérea- que, pocos meses antes del golpe de 1955, la que perpetró la salvajada infame de bombardear a su propio pueblo, en Plaza De Mayo. Tal es el odio del gorilaje (anti peronismo visceral) contra su propio pueblo, al que desprecian.
    Los partidarios de aquella Argentina pastoril de los años del Centenario (la SRA -Sociedad Rural- y otros entes empresarios de matriz ultra liberal en lo económico), presionaron para frenar primero, y destruir después, el desarrollo nacional. Entre otras aberraciones antinacionales, esos entes ultra conservadores, añoraban el país semi feudal, del perimido contexto de economía excluyentemente primarizada, con peonada, de “pata’l suelo”, cosificada y marginada social y políticamente. Esos oligarcas aborrecen a las industrias y los entes tecnológicos -por ser “malos ejemplos”- que pagan mejores sueldos que ”el campo”, y facilitan la agremiación (aborrecida por los oligarcas camperos), y desprecian todo accionar de protección social, sin importarles la miseria del pueblo “de a pie”.
    Ese accionar regresivamente destructivo en lo social, lo económico y lo geopolítico, comenzó en 1955, buscando acentuarse en los siguientes gobiernos militares y en los civiles “tutelados” por uniformados de cerrada mentalidad liberal (o sea, antinacional), aunque practicaran el pseudo nacionalismo de opereta. Ese que, a puro himno y bandera, de hecho, acciona contra los Intereses Nacionales.
    Esos patrioteros de bandera, con el pensamiento inculcado por personeros afines a los “garcas”, odian y desprecian a la industria, no valoran a los entes tecnológicos, y demuestran chapalear gustosos en el fango de la más completa ignorancia, especialmente en Geopolítica, Historia y Economía; con lo cual pasan a ser dóciles marionetas de la antipatria.
    Sumergidos en la ignorancia, esos patrioteros de bandera, demuestran no tener ni idea del enorme daño que libertarios y secuaces, están haciendo, destruyendo la Patria Argentina; y con un infantilismo degradante, se “emocionan” si gobernantes cipayos, para contentarlos, les compran algunos “fierros viejos” (como los muy usados F16 y los blindados Stryker, de muy dudosa efectividad en Ucrania; y como el muy cipayo Macri compró 5 Super Etendard, que nunca pudieron despegar), y otros bienes que, en mejores épocas de Mentalidad Nacional, se fabricaban en Argentina y hoy se importan, como los todo - terreno Mercedes Benz Unimog y los fusiles israelíes.
    Tan profundo es el grado de confusiones entre los uniformados, que el propio Comandante del Ejército, devenido en ministro libertario, en forma torpe o cómplice con los usurpadores británicos, en los hechos justificó el crimen de guerra que fue el hundimiento del Crucero General Belgrano.
    Pero… que se puede esperar de las deplorables mentalidades que son consecuencias directas de haber dejado de lado la Doctrina de la Defensa Nacional, reemplazándola por la doctrina de la seguridad nacional, la cual en los hechos formatea patrioteros de bandera, gustosos subordinados al poder del Bloque Atlantista, en particular a sus potencias principales nucleadas en la OTAN.
    Mentalidades burdas o cipayas asumidas, que son lo opuesto a uniformados de sólidas formaciones y de clara mentalidad nacional, que tuvimos en cantidad y calidad.
    Pero la guerra cultural que claramente estamos perdiendo, afectó mucho a buena parte de la población sub 40, la que fue muy afectada por la nefasta reforma educativa implementada por Alfonsín y profundizada por Menem, quitando contenidos esenciales a las cuatro asignaturas básicas -Lengua, Matemáticas, Historia y Geografía-, y eso en un contexto en el que se desjerarquizaron los festejos patrios y se suprimieron los desfiles escolares, que daban realce a dichas conmemoraciones.
    La falta de valores superiores, entre ellos el elevado patriotismo, fue suplantada por disvalores y por la naturalización de acciones deleznables, que quitan o relativizan el repudio y las condignas condenas, que esas acciones de “kueiderización” y de “adornización”, deberían generar.
    En ese aquelarre generalizado, que incluyen los múltiples casos de escandalosos hechos de corrupción que involucran a altos funcionarios, y que no fueron debida y probadamente esclarecidos; a los que se agregan – para peor – los sincericidios presidenciales, en los que exaltó como “héroes” a delincuentes fugadores de divisas, que reconoció impúdicamente que vino a destruir al Estado (y lo está haciendo), entre otras muchas aberraciones conceptuales.
    El vergonzoso accionar genuflexo del propio presidente y de nuestra hoy errática Política Exterior, subordinada a mandatos de potencias extranjeras, nos degrada al triste rol de colonia carente de dignidad y condicionada por la inmanejable deuda externa.
    Completan lo grotesco e intolerable, los inauditos insultos proferidos por el desequilibrado presidente contra el Papa (inadmisibles siempre y mucho más en un país de raigambre fuertemente católica); sus discursos cargados de bajezas conceptuales y groserías totalmente incompatibles no solo con el debido decoro, sino con la alta investidura que tan mal ejerce; todo eso y otros hechos similares; que incluso nos quiso “meter de prepo” en una guerra que no nos involucra.
    Son hechos demostrativos de la decadencia acelerada en la cual nos embretaron; como el peor y más evidente caso mundial de las acciones destructivas de los Estados, en su momento expuestas por el Consenso de Washington.
    Ese accionar apátrida evidencia llevarnos a la siniestra globalización salvaje, destruyendo todos los valores morales superiores y transformarnos en consumistas compulsivos, de nulos valores superiores y acostumbrados a la destrucción social; tal como lo están haciendo al empobrecer y destruir el tejido social nacional; practicando un feroz genocidio económico.
    ¿Tan bajo hemos caído, que parecería que a muchos no les importa Nuestra Patria?
                    MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
                Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

domingo, 26 de abril de 2026

         UN PAR DE CASOS TESTIGOS DEL INDUSTRICIDIO                                     PREMEDITADO Y ALEVOSO
    Dentro del amplio abanico de empresas cerradas, como consecuencia del industricidio premeditado y alevoso (perpetrado por libertarios y neoliberales), apoyados internamente por entes empresariales de claras complicidades para con el destructivo accionar industricida (como la SRA y la UIA), se destacan por sus lamentables cierres totales, dos empresas muy conocidas, del que fuera importante Sector Industrial Automotriz y de Autopartes de Argentina, Ceses totales que son lamentables y muy concretos casos de destrucción económica, que con toda aviesa intencionalidad, se abate sobre la Economía Argentina.
    Este análisis consideró esos casos testigos, por la enorme importancia económica y estratégica que significa poseer una sólida industria automotriz, la cual posee relevante efecto multiplicador, y alcanzó a ser muy importante fuente laboral de buenos niveles remunerativos para muchos compatriotas.
    Aquella Argentina falsamente considerada “potencia mundial” de los años del Centenario (alrededor de 1910), era en realidad una economía totalmente subdesarrollada, sin industrias, crónicamente endeudada básicamente con el Reino Unido, con una minoría hiper rica y con las grandes mayorías populares libradas a la miseria y el abandono total, con los principales sectores de su primarizada economía, manejados por empresas y entes extranjeros.
    Esa pobre y subyugada realidad, no cambió mucho en las cuatro décadas transcurridas hasta que estalló la Segunda Guerra Mundial. Acá estábamos en los últimos estertores de la muy nefasta década infame (1930-1943), cargada de acciones de gobierno y negociados alevosos e impresentables (cualquier parecido con la actualidad no parece casual); y seguíamos siendo carecientes crónicos de la muy necesaria y estratégica estructura industrial y tecnológica, mientras que todo el mundo desarrollado y buena parte del subdesarrollado, se involucraba en un conflicto atroz.
    Previsiblemente para mentes de estadistas, pero imprevisible para oligarcas carecientes de visión propia nacional, siempre subordinados al Reino Unido (hoy a EEUU y sus “socios”), la entrada al conflicto de EEUU en 1941, provocó que la prioridad de sus producciones, estuviera asignada a las demandas y urgencias bélicas. Ya desde un par de años antes, otras potencias industriales (Reino Unido, Alemania, Francia, y alguno que otro país europeo) dejaron de proveernos de diversos bienes manufacturados, por estar involucrados en el conflicto, y necesitar de todas sus producciones para asignarlas a las necesidades de la defensa.
    Entre todos esos insumos importados, imprescindibles pero que no los producíamos, estaban los neumáticos.
Si bien el parque automotriz en uso en Argentina, era muy reducido comparando con el actual, las necesidades de recambio de neumáticos podían considerarse no tan significativas, pero el tema pasó a ser muy grave en el sector de vehículos de carga, de usos intensivos y por ello muy necesitado de reposiciones. ¡Y pronto se agotaron las existencias, sin existir proveedores externos alternativos a los tradicionales!
    En las grandes ciudades, en particular en Buenos Aires y Gran Buenos Aires, la gente seguía necesitando desplazarse, y los pequeños colectivos urbanos eran imprescindibles, no pudiendo reemplazarse por los tranvías, trolebuses y subterráneos. ¡Y hubo que improvisar! Los colectivos, de no más de 15 asientos, por entonces casi todos “made in USA” con carrocerías nacionales, debieron circular como sea…¡en llantas! Para no romper tan rápido las llantas metálicas, circulaban sobre las vías de tranvías. Hay fotos de eso…
    La solución era producir acá, los necesarios neumáticos, tanto para vehículos livianos como para los de carga y las maquinarias varias (tractores y otras).
    Entonces, “desobedeciendo” los supuestos mandatos del “libre cambio”, del “Estado ausente” y otras aberraciones entronizadas como supuestas “verdades indiscutibles” y “leyes económicas”, impuestas por el entramado cultural liberal al servicio de la dependencia total, en 1940 se creó FATE (Fábrica Argentina de Telas Engomadas”, empresa que creció pasando a ser referencia muy importante en la producción local de neumáticos.
    Como tantas otras empresas, FATE creció y se fortaleció en el marco proteccionista y promotor de industrias, del gobierno peronista (1946-1955), el cual también había comenzado la producción nacional de automotores, con lo que se amplió el parque automotor, y con ello, los potenciales compradores de autopartes, entre ellas neumáticos.
    FATE superó el gobierno ultra liberal de “la fusiladora” (1955-1958), y de los gobiernos de “democracia proscriptiva” y otros dos golpes de Estado, hasta el tercer gobierno de Perón, en 1973, en el cual las políticas de fomento industrial crearon el marco propicio para crecer e incluso exportar. Antes, hubo períodos de industrialización, durante el breve desarrollismo de Frondizi (1958-1962), y en la Revolución Argentina (1966-1973), en la misma con la impronta nacional e industrialista del economista Aldo Ferrer.
    FATE tuvo un notable período de diversificación tecnológica, cuando creó la División Electrónica en 1969, en la cual produjo calculadores de diseño y tecnología propia, de la marca Cifra, y posteriormente fabricó computadoras, compitiendo exitosamente en el mercado interno, en el cual también producía la empresa de capital italiano Olivetti.
    FATE División Electrónica no pudo sobrevivir a la avalancha importadora, con la cual el personero de la SRA Martínez De Hoz, con el soporte de las bayonetas de Videla y el siniestro “proceso”, comenzó el industricidio neoliberal, el mismo que hoy, en forma brutal, aplica el gobierno libertario. Cerró en 1982.
    Con distinto nombre social, FATE fundó ALUAR, productora de aluminio, la cual hasta hoy perdura.
Al igual que todo el sector industrial, FATE vio crecer su mercado consumidor, con el notable desarrollo industrial del período 2003 – 2015, en el cual se alcanzó el récord de producción automotriz, cercano al millón de unidades por año.
    Lamentablemente, ese ícono de la industria argentina, sucumbió en 2026. Razonando con Sentido Nacional, esperemos que pueda resurgir de las cenizas, o ser suplantada por otra empresa similar, de capitales nacionales.
    Mercedes Benz es el otro caso analizado, cuyo cierre es igualmente doloroso y negativo para la Economía Argentina.
    La primera inversión en el extranjero, fue concretada poco antes de 1955 por Mercedes Benz en Argentina (su nombre internacional era Daimler Benz A.G. siendo su marca icónica más conocida), siendo creada en el marco de la fuerte promoción industrial general, y en particular, a los impulsos dados para crear la industria automotriz argentina, en la primera mitad de los años ’50, en el segundo mandato presidencial de Perón.
    La empresa germana ensambló en Argentina, los icónicos MB 170, pequeños y muy robustos autos, de diseño de preguerra, con motor Diesel, que rápidamente se convirtieron en el tipo de taxi preponderante en Argentina, particularmente en Buenos Aires, a lo que se agregó en menores cantidades, el MB 180, de diseño más actualizado y tamaño mediano.
    Llenaron una sentida necesidad, pues el parque automotor era muy viejo; pero Argentina necesitaba imperiosamente incorporar camiones y chasis para colectivos, pues los en uso eran ya muy anticuados y escasos en número.
    En 1955 estaba en marcha el proyecto para producir -no solo “ensamblar”-, camiones y chasis para ómnibus, en Argentina, la que iba a ser también la primera inversión para producir vehículos de carga en el extranjero, por parte de Mercedes Benz.
    Pero…”pasaron cosas”, frase acuñada después por cierto político de claro perfil cipayesco, por no decir considerado de mafioso accionar.
    Cuando las maquinarias para montar la planta productora de camiones de Mercedes Benz Argentina, estaban a bordo con destino a nuestro país, estalló la muy sangrienta e infame ”revolución fusiladora”, la cual se dedicó con ahínco digno de mejor causa, a destruir todo lo concretado por el peronismo; y abundaron las “operaciones” de denigración de la empresa germana, y su supuesta filiación peronista. En pleno viaje, las maquinarias fueron desviadas a Brasil, donde fueron recibidas con los brazos abiertos…Al año o poco más, estábamos importando camiones y ómnibus de Brasil…¡que iban a ser de industria Argentina! La oligarquía vacuna, seguramente muy contenta, y los milicos gorilas, exultantes por haber abortado otra iniciativa del peronismo.
    En el contexto de fuertes impulsos para desarrollar la industria automotriz, del gobierno de Frondizi, Mercedes Benz se radicó en González Catán (Buenos Aires), comenzando a producir en 1959 el camión L312 y su versión de chasis para ómnibus, vehículos que gozaron de gran aceptación.
    Se radicaron cuatro empresas para producir camiones y chasis livianos y medianos. En particular, en el mercado de chasis para colectivos urbanos y de media distancia, la preponderancia de marca germana fue notable, abasteciéndolo en el orden del 90 %.
    En el marco de la “Revolución Argentina” (1966 – 1973), el único período militar de la segunda mitad del siglo, que no fue crudamente liberal (léase antinacional), se planificó y puso en marcha el Plan Europa, para reequipamiento de las FFAA, con apoyatura tecnológica europea y énfasis en la producción nacional.
    En ese contexto, se procedió a reemplazar los ya muy viejos vehículos “guerreros” comprados a EEUU como rezagos de guerra, produciéndose acá vehículos de uso militar tipo todo terreno, y la mayor parte de esas producciones salieron de la planta de González Catán, en particular camiones livianos Unimog, y medianos MB 1113. Esos robustos vehículos, fueron producidos por centenares (los vi en la visita que hice a esa fábrica, en 1974), y transcurridas más de cinco décadas, continúan prestando servicios en las unidades militares.
    También se llegó a producir una pequeña camioneta, derivada del auto MB 220, que debía preceder a la fabricación local de ese prestigioso modelo, lo que no se concretó.
    Con acentuados altibajos, según gobernaran neoliberales (anti industriales) o períodos de orientación nacional (industrialistas), se llegaron a producir camiones semi pesados y pesados, además de un versátil furgón liviano.
    En 2026, como otra víctima de la motosierra destructiva y fuertemente industricida, Mercedes Benz Argentina dejó de producir en nuestro país.
    Esperemos que esta destructiva acción industricida, sea prontamente anulada y revertida, para que volvamos a encauzarnos en la positiva y muy necesaria senda del desarrollo socio económico, anulando las claras intenciones de sectores retrógrados y apátridas, los que, de mínima, buscan recrear aquel entorno semi feudal que operaba como subordinado dócil a los mandatos extranjeros, que éramos en las épocas del Centenario; pero de máxima, claramente, buscan la disolución nacional.
                        MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
                Analista de Temas Económicos y Geopolíticos