sábado, 22 de noviembre de 2014

INDIGENISMO Y ECOLOGISMO COMO ARIETES DEL IMPERIO BRITÁNICO Expertos en manejos de colonización cultural; maestros consumados del arte del engaño y especialistas en ruines acciones de fragmentaciones y divisiones territoriales (“divide y reinarás”); hábiles fomentadores de odios y divisiones irreconciliables; creadores de conflictos de sangrientas consecuencias, de los que luego se ofrecen como “amigables componedores” y árbitros imprescindibles e inapelables; en las últimas décadas crearon de la nada nuevos “actores sociales”, que convenientemente atizados y generosamente financiados, son versiones renovadas de peones descartables, en su constante lucha por mantener los retazos del poder mundial, que sibilina y sigilosamente, mantienen, intentan conservar al como sea, y de serles posible, expandir sus hoy algo menguadas capacidades de influir en las realidades regionales y en el complejo contexto del Poder Mundial. Esos nuevos actores son las ONGs, las Fundaciones, y variopintas organizaciones sociales, que sutil y hábilmente fogoneadas, se multiplicaron exponencialmente, a la vez que mediante solapados mecanismos de imposición de nuevas pautas culturales y de instalación como “pensamientos políticamente correctos”, lograron la adhesión casi total, en muchos casos fanáticamente irracional, y hábilmente disfrazada con superficiales premisas “progresistas”, con las cuales en las áreas llamadas de las ciencias sociales, lograron instalar el discurso dominante, excluyendo por la fuerza a todo atisbo de pensamiento crítico que no se subordine a sus tiránicas imposiciones dogmáticas; de forma tal que todo cuestionamiento a sus ideas, es demonizado automáticamente, sin mayores análisis y fuera de toda reflexión lógica y menos aun realmente científica. Claramente actúan para cambiar las ecuaciones de poder, transformando en actores ineludibles, a difusos mecanismos de “acciones ciudadanas”, que bajo la forma de asambleas, manifestaciones callejeras multitudinarias, y otros mecanismos similares, buscan erosionar el ya menguado poder de los Estados Nacionales, reemplazándolos por las muchas veces tiránicas acciones de las “asambleas populares”, las que pueden ser hábilmente manipuladas por entrenados activistas, que usando a minorías violentas y muy adoctrinadas, muchas veces logran influir tiránicamente sobre las pasivas mayorías, atacando violentamente a todo aquel que caiga en la “osadía” de discutir los dogmas previamente impuestos, con letra dictada por ONGs transnacionales. Tales por caso, las manifestaciones anti pasteras, hábilmente impuestas por Greenpeace, luego desbordadas en un conflicto irracional, con censuras violentas hacia vecinos y ciudadanos que querían imponer un poco de mesura y racionalidad en ese caos institucionalizado. El mismo formato en las “asambleas antimineras”, en las campañas antihidroeléctricas, en las manifestaciones “indigenistas”, etc. Con notable habilidad, imbuyeron a esos “actores sociales” de diversos argumentos y consignas “progresistas” (marxistas, anarquistas, tercer mundistas extremas, y similares), con las cuales “pusieron en el bolsillo” a variopintos disconformes crónicos, marxistas huérfanos de causa, bienintencionados de escasa o nula visión geopolítica, algunos religiosos de evidente escasa formación (curas y pastores)…¡que adhieren sin saberlo a consignas neopaganas!, y otros confundidos varios, logrando utilizarlos fácilmente y anulando casi por completo sus capacidades de razonamiento propio en los temas “elegidos”, los que claramente son cuidadosamente seleccionados por la inteligencia de la corona, en función de sus objetivos permanentes y de los blancos tácticos cuidadosamente seleccionados. Y con notable habilidad, por darwiniana “selección natural” decantaron a los adherentes con “condiciones especiales”, instalándolos como activistas a tiempo completo, en acciones apátridas al tanto por cuanto, que claramente pueden ser calificadas como de mercenarios profesionales. Solo que este tipo de mercenarios, en vez de empuñar un fusil o una bomba para actos terroristas, utilizan la agitación permanente, las tareas de difusión maliciosamente impregnadas de consignas terroristas, las presiones mediáticas e incluso las “apretadas” personales, así como insidiosas tareas de desacreditaciones y difamaciones sistemáticas en contra de todos los “osados” que no se doblegan ante sus gangsteriles presiones de todo tipo. De esa forma puede verse a quienes “trabajan de ecologistas”, ya sea encaramados en estructuras de ONGs extranjeras radicadas en nuestro país, o dirigiendo otras ONGs locales que fungen como apéndices funcionales a aquellas, como supuestos periodistas “especializados”…en sesgadas y ponzoñosas posiciones de apoyaturas a las consignas preestablecidas por las transnacionales del ecologismo cavernario, del ultra indigenismo, de “derecho humanistas” con consignas “curiosamente” calcadas de otras volcadas desde las potencias centrales tradicionales (el G 7), y por sobre todo, desde usinas de desinformación y confusión muy funcionales a los objetivos del vetusto pero aún peligroso y siempre agresivo imperio colonial postvictoriano en decadencia. Tan hábiles lograron ser para cooptar voluntades, que tanto lograron “meter en la bolsa” a “progresistas” supuestamente radicalizados e intransigentes (del tipo de ciertos “revolucionarios de café” de carreras sociales -filosofía, antropología, sociología, etc.-)…que dicen aborrecer al “capitalismo”…pero que hacen el juego a los centros del poder geopolítico, económico y financiero del G 7 (el núcleo duro del “capitalismo” tradicional); los que se suman a sectores claramente reaccionarios que “ven la veta” de sumar votos y voluntades fáciles; a veleidosos y oportunistas de la política barata y de baja estofa; a ociosos permanentes de clases altas que con esas difusas “militancias por la tierra” intentan dar sentido a sus huecas existencias; y por supuesto mucha buena gente crédula pero muy desinformada. Resulta muy evidente que las ONGs británicas (Greenpeace, WWF-Fundación Vida Silvestre) y otras creadas en el núcleo duro del G 7, bajo la falsa cobertura de “defender el ambiente”, en realidad pretenden sumirnos en el barro del subdesarrollo crónico, atacando sistemáticamente actividades y objetivos claves para el desarrollo argentino (quieren destruir al Sector Nuclear, avanzada del desarrollo tecnológico argentino); pretenden privarnos de fuentes de energía de base segura y económica (por eso atacan con tácticas ecoterroristas a las centrales hidroeléctricas y nucleares); buscan promover el caos energético (al promover las muy costosas eólicas y solares como usinas de base, en un rol para el que no están concebidas); quieren que no alcancemos el autoabastecimiento de petróleo y gas (atacan la explotación de nuestros gigantescos yacimientos no convencionales); buscan excusas para entorpecer toda gran obra de infraestructura, atacan en forma brutal a la actual principal fuente de divisas (la soja) y a otra fuente potencial de divisas de enorme importancia (la minería), y entre muchas otras acciones deleznables, buscan difundir la genocida idea del crecimiento cero. Por su parte, el ultra indigenismo, instalando consignas raciales e inculcando odios viscerales de imposible solución lógica, en rigor de verdad busca nuestra fragmentación política, territorial, social y cultural, promoviendo la balcanización (transformándonos en varios “paisitos” débiles y fáciles de dominar, además separados por odios inexistentes, promovidos por esos instigadores de violencia irracional). Para eso, primeramente enviaron a los odiadores seriales (como Osvaldo Bayer), distorsionadores al cuento de la Historia Argentina que buscan “victimizar” in extremis a las tribus nativas, casi presentándolas como angelicales carmelitas descalzas, olvidando los malones y otros atropellos. Cooptaron luego el “pensamiento correcto” de las Facultades de Ciencias Sociales, instalando el indigenismo exacerbado, buscando dividir en vez de integrar, y demonizando “lo español” mientras pasan por alto las políticas de exterminio sistemático que en cambio implementaron en el norte del continente los británicos y sus descendientes; como tampoco suelen juzgar el esclavismo racista aplicado por los “derecho humanistas” franceses en Haití y en África. Por supuesto, esos “indigenistas” no se preocupan por el accionar de ONGs británicas y del G 7, que promueven y muy posiblemente financian acciones de claro tinte separatista y segregacionista, que lamentablemente han sido instaladas como “correctas” por cierta “progresía” que incluso inunda canales oficiales, poniéndose con ello en contra de políticas nacionales, como la de explotación del yacimiento de Vaca Muerta, agredido por los supuestos “mapuches”. Y para los que inocentemente descreen del rol corrosivo de otras ONGs y “actores sociales espontáneos” con fuertes repercusiones mediáticas y en redes sociales, es bueno recordar que los alzamientos prearmados de la “primavera árabe”, de Plaza Maidán (Ucrania), de las “guarimbas” de Venezuela; e incluso antes las actividades que llevaban a la fragmentación total de Rusia en los años ’90, no puede creerse que hayan sido espontáneas, ni tampoco cabe suponer que no han resultado muy funcionales a los designios geopolíticos del G 7, y sobre todo a la triada neocolonialista formada por EEUU, Gran Bretaña y Francia. Esas ONGs, fundaciones y similares, son las nuevas poderosas herramientas de las guerras blandas, que en el caso argentino, buscan corroernos desde adentro, para que volvamos al redil de mansos subordinados a los dictados de la corona del antes omnipotente imperio del siglo XIX, y de su poderoso sucesor del siglo XX, hoy en clara decadencia ante los nuevos actores del tablero geopolítico mundial. C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

martes, 18 de noviembre de 2014

LA DESPÓTICA TIRANÍA DE LOS ECONOMISTAS NEOLIBERALES A quienes “conocemos el paño” no nos puede sorprender la denuncia pública que el economista Andrés Asiain –docente de Economía de la UBA, y claro exponente de la heterodoxia económica-, hizo recientemente, referente a claras y arteras maniobras persecutorias, perpetradas para entorpecer su normal dictado de la cátedra, señalando en el caso a una nueva funcionaria vinculada a un sector político claramente pro oligárquico, ultra conservador y volcado a la más dura ortodoxia económica (o sea al neoliberalismo), y a parte de las estructuras no docentes y académicas. Tampoco puede sorprender que en su columna económica, Alfredo Zaiat haya señalado un documento producido por el citado economista Asiain, junto a sus colegas Rodrigo López y Nicolás Zeolla, el que titularon “Enseñanza y ensañamiento del neoliberalismo en la Facultad de Ciencias Económicas-UBA”, en el cual denuncian una carga excesiva de matemática, en desmedro de materias importantes para comprender la realidad, en su compleja integridad, expresándose textualmente: “que la descontextualización entre la realidad económica nacional y la formación que reciben los economistas se evidencia “en hechos insólitos como que la mayor parte de los egresados no haya estudiado la explotación de recursos naturales vitales para el país, como el petróleo y la minería. También se encuentra ausente el estudio de las economías regionales, así como el de las economías latinoamericanas. El resultado es que el egresado de la carrera carece de elementos para comprender el funcionamiento de la economía argentina, ámbito central donde debería desarrollar su profesión”. Otro párrafo significativo indica: “El resultado es que el egresado de la carrera carece de elementos para comprender el funcionamiento de la economía argentina, ámbito central donde debería desarrollar su profesión”. Dicho claramente, se están formando tecnócratas, capaces de elaborar sesudas teorías econométricas en el aire, pero que son ignorantes totales de la realidad nacional, e incluso la realidad mundial. Zaiat cita a un economista liberal, autor de un libro cuyo título ya exime de mayores comentarios: “Los Economistas Como Armas de Destrucción Masiva”, claramente refiriéndose a la catarata de daños impiadosos cometidos con arrogancia y culposo desdén, por esos altivos economistas que se arrogan la suma del conocimiento económico, no importándoles un ápice las nefastas consecuencias de sus teorizaciones divorciadas de la realidad; lo precedente en clara y directa referencia a los tecnócratas neoliberales, que tanta destrucción socio económica provocaron en cuanto país condujeron, tal como sucedió en Argentina en el cuarto de siglo 1976-2001, y sobre todo en la “segunda década infame” acaecida entre 1989 y 2001. Por supuesto que el nada inocente dogmatismo de los liberales –de vieja y perversa suma de acciones en Argentina, en cuanto gobierno ultra conservador o reaccionario en extremo padecimos entronizado en el poder-, resulta tan perjudicial y fuera de la realidad, como el accionar de los marxistas ortodoxos, que todo comienzan y terminan referenciando a la revolución bolchevique, considerando de validez universal y atemporal, los razonamientos pergeñados por Marx y Engels en el período decimonónico en el marco de dos de las potencias industriales de esos años (Gran Bretaña y Alemania), y por otra parte, con razonamientos económicos montados sobre la escuela económica liberal, cuyas bases resultan demostradamente falsas y amañadas, tal como lo demostraron con contundentes razonamientos Friedrich List, John Maynard Keynes, Michal Kalecki, John Nash, Viviane Forrester, Naomí Klein, y Walter Graciano, entre muchos otros. Las actuales persecuciones que padece el economista heterodoxo A. Asiain no constituyen un deplorable hecho aislado, o carente de antecedentes. Es bien sabido (pero cuidadosamente ocultado a la opinión pública), que es metodología usual de los sectores más recalcitrantemente antinacionales (como liberales y marxistas), predicar de viva voz valores abstractos como “libertad”, “democracia”, “equidad” y “justicia”; pero sus actos sistemáticamente se ubican en las antípodas, pues son tiránicos, excluyentes, impiadosamente marginadores al como sea, contra quienes no comparten sus planteos doctrinales, peor aún si exponen pública y decididamente sólidos fundamentos que avalan visiones doctrinales que invalidan con la contundencia de los hechos, las dogmáticas perversiones político-económicas que aquellos presentan como “verdades reveladas”. Hace al caso recordar que por motivos similares a los expuestos por el economistas Asiain, en 2005 de hecho se me expulsó, al rescindirse el contrato que me vinculó por más de dos décadas, como docente-investigador a la Facultad de Ciencias Económicas de la UNaM, después de soportar un constante y creciente proceso persecutorio, por claros motivos doctrinales, ante una sumatoria de “hechos heréticos” de mi parte, que resumidamente se sintetizarían en: a) denunciar públicamente un plan de arancelamiento encubierto, que bajo la falsía de “reducir a cuatro años las carreras de grado, en realidad, por vaciamiento de contenidos, hubiese obligado a los egresados a cursar dos más, pero arancelados, extendiendo de hecho las carreras de cinco a seis años; b) publicar abundantes artículos, de temas de mucha actualidad (economía, energía, geopolítica, historia económica), tocando “temas tabúes” y muy conflictivos, y para peor, con un enfoque económico heterodoxo, opuesto al conformismo ultra ortodoxo (neoliberal) que justificaba sino alababa las (des)políticas perversas y genocidas aplicadas por personeros del neoliberalismo transnacional, como Martínez de Hoz, Cavallo, López Murphy, etc. (es de recordar que este último fue el que propuso arancelar las Universidades Nacionales, en 2001); c) decir verdades gruesas y sin anestesia, como las precedentes y muchas otras, en el acto público transmitido por dos radios, realizado en el colmado salón de acceso del Campus Universitario, a fines de 2001, mientras los economistas “serios” “neutros” o declaradamente neoliberales resultaban inhallables (habían sido “neutros” o alabado a los causantes del descomunal caos); d) sugerir la compra de bibliografía afín al Pensamiento Nacional, como Jauretche, Scalabrini Ortiz, J. M. Rosa y otros, lo cual provocó fuertes rechazos por parte de los “economistas serios”…; e) en un momento en el que los libros publicados por docentes de esa Facultad se contaban con los dedos de una mano (y sobraban dedos), había cometido la “osadía” de publicar un total de cinco libros; f) para escándalo total e inaceptable para algunos (incapaces de escribir una cuartilla, y carentes de coraje cívico para publicarla), resultaba “inadmisible” y casi un acto sacrílego…que uno de mis libros haya sido utilizado en las dos materias que llegué a dictar; g) lo más “grave”, tal como insólita y descerebradamente me planteó un portavoz, era dictar las materias bajo una clara orientación nacional. Hoy, nueve años y nueve libros después, pude constatar no solo la supresión de la cátedra de Economía Argentina y el cercenamiento de horas (contenidos) en Historia Económica (uniéndola a Geografía Económica) en dos de las carreras de grado, sino en la ausencia casi total de materias que permitan conocer a los egresados la realidad socio económica provincial, regional, nacional y mundial. ¡Enseñar a pensar y a cuestionar sanamente todo, resulta usualmente inadmisible para mediocres y acomodaticios! Otros dos casos a citar (entre los innumerables perpetrados para impedir que se difundan otros pensamientos económicos) son los siguientes. El Licenciado Jorge Barrera, en algún momento, se vio privado de enseñar Economía en la UNLP; afortunadamente pudo canalizar su vocación docente en la Maestría en Gestión de la Energía, de la UNLa, la cual dirige. Existen referencias concretas que la FCE de la UNLP fue copada excluyentemente por neoliberales. El notable patriota y cerebro privilegiado que es el Dr. Julio Carlos González, soportó siete años de cárcel bajo constantes torturas psicológicas, que deterioraron considerablemente su salud, durante el infame y apátrida “proceso”; ello por los “graves cargos” de ser patriota insobornable y a carta cabal. Cumplió un rol más que relevante, como Secretario Legal y Técnico de Perón y su sucesora M.E.M de Perón. No fue repuesto en su cátedra de la Facultad de Derecho de la UBA. Afortunadamente, desde 1989 es docente en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, junto a su destacado colaborador Javier Cornejo Solá. Tanto marxistas (y anarquistas) como liberales, tienen como constante metodología de acción copar total y excluyentemente los ámbitos académicos en los que se desenvuelven, y a partir de una posición de poder, desarrollar todo tipo de acciones (aún las peores felonías) para excluir a quienes no comparten sus doctrinas, o –más “grave” aún- si fundamentan sólidamente posiciones doctrinales que desmienten los estructurados castillos de arena que son las marañas argumentales de liberales (por un lado) y marxistas y anarquistas (por el otro). Lo propio hacen sistemáticamente, cuando se apoderan o crean una entidad supuestamente neutra de “estudios económicos”, que pretende dar la imagen de “neutralidad ideológica” y de “pureza científica impoluta”, a acciones y planteos, que en rigor de verdad están cargados de tendenciosidad marcada, de argumentaciones y ejemplos sesgados, fuertemente cargados de componentes político-doctrinales, que suelen ocultar en palabrería densamente “técnica”, la cual frecuentemente está cargada de anglicismos o referencias en otros idiomas (sin traducción indicada), con todo lo cual la lectura se vuelve un galimatías casi indescifrable para personas sin formación económica. Por supuesto que el establishment (el “poder establecido”) da fuertes apoyaturas a los economistas neoliberales, ocultando sistemáticamente sus gruesos errores, tanto de aplicación de sus políticas económicas siempre recesivas y perjudiciales para los Intereses Nacionales; como en las “predicciones” de crisis y otras catástrofes que constantemente difunden como parte de las acciones de desgaste de políticas económicas heterodoxas (con intervencionismo estatal activo), y para confundir a la gente. Esas apoyaturas evidentemente son sustanciosas en lo financiero, manteniendo estructuras de “fundaciones” y otros entes propagandísticos de la doctrina neoliberal; y también con fuertes vínculos en lo mediático, difundiendo las actividades de esas “fundaciones” o similares, resaltando sus “conclusiones” (y ocultando las fallas de sus “profecías”), etc. En esa línea de acción, la muy liberal Asociación Argentina de Economía Política (AAEP) realizó su reunión anual en Posadas, entre los días 12 al 14 de noviembre. El título que un diario dio a la divulgación de las conclusiones, es cuanto menos desafortunado: “Advierten sobre la falta de un plan económico del Gobierno”, y de una lectura rápida del mismo, parecería indicarse que ese es el pensamiento unánime de “los economistas argentinos”, siendo que en rigor es de “los economistas alineados con el neoliberalismo salvaje”, los mismos que condujeron a Argentina al descalabro mayúsculo de 2001-2002. La nómina de los economistas integrantes y de los entes auspiciantes de la AAEP, no deja lugar a muchas dudas del carácter recalcitrantemente neoliberal que caracteriza al esa Asociación. ¡Claramente, quieren volver a Argentina al redil de los sumisos al FMI, a la Banca Transnacional, y a las decadentes potencias hegemónicas del G 7! ¡Quieren que volvamos a tener una economía pastoril, subdesarrollada crónica y mansamente dependiente! Así de simple. C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

jueves, 13 de noviembre de 2014

JAPÓN NO COMPRA VIENTO Los problemas suscitados en Fukushima, por el maremoto que impactó en una de las seis centrales nucleares instaladas en ese lugar, provocaron el cierre preventivo de buena parte del parque de generación nipón, fuertemente sustentado en centrales nucleares. Como ya es un clásico, sectores vinculados con las “renovables” compitieron en cantar desmesuradas alabanzas a las “grandes ventajas” que tendría Japón, si – teóricamente- reemplazase las nucleares por eólicas. De semejante desatino, rápidamente se hicieron eco las pléyades de ONGs transnacionales del ecologismo fundamentalista y sus múltiples apéndices en diversos países. Pero tan rápido como se instaló el tema, desapareció súbitamente, pues Japón “no compró viento”, y actuando dentro de la lógica técnica, no cometió la tontería de pretender reemplazar usinas de base (por caso las nucleares), por usinas meramente complementarias, como son las eólicas. El tema no es menor, pues pone al desnudo la falsedad y malicia de las agresivas campañas de las ONGs transnacionales (mayoritariamente británicas), que en Argentina fogonearon el mendaz conjunto de panfletarios escritos, pomposamente llamados “Escenarios Energéticos Argentina 2030”, con el cual pretenden forzar las instalaciones eólicas y solares, mucho más allá de sus roles complementarios. Por cierto que el daño a la economía nacional argentina que con eso pretenden consumar, es triplemente perjudicial. Por una parte, quieren obligarnos a derrochar ingentes recursos en muy costosas subvenciones a las “renovables”, pues las eólicas y solares solo pueden formar parte de la matriz eléctrica, si buena parte de sus muy altos costos finales por KWh son solventados con fondos públicos, detrayéndose los mismos de otros usos sociales prioritarios. Adicionalmente, si por vía del engaño masivo, las presiones y las confusiones institucionalizadas, lograran el descabellado objetivo de forzar inversiones eólicas y solares como endebles bases del sistema eléctrico, se estaría gestando un caos en tan importante servicio público, que obligaría a frenar el desarrollo por falta de Potencia Instalada de base, y de fiable provisión de energía de calidad. Al respecto, cabe enfatizar que esas “renovables” tienen insalvables problemas de variaciones de voltaje, que deben estabilizarse con usinas convencionales, lo cual solo es posible si las “renovables” no superan ciertos topes técnicos, que en un sistema de transmisión tan extenso como el argentino, difícilmente puedan superar el 20 % del total de la oferta de energía eléctrica. Por último, el negocio –a secas- de las instalaciones de “renovables” está atado a las instalaciones de más usinas termoeléctricas, principalmente abastecidas con gas natural, que muchas veces deben ser instaladas de urgencia, para operar como “reservas calientes” (encendidas) para estabilizar la energía eólica, y tapar los “huecos” repentinos que los impredecibles vientos suelen provocar (tanto por defecto como por exceso, pues “los ventiladores” se desconectan automáticamente con poco o mucho viento). En el panfletario escrito (Escenarios Energéticos Argentina 2030), muy sutilmente terminan admitiendo que se necesitará consumir más gas…¡y se oponen además a que Argentina extraiga gas del mayor yacimiento conocido, el de Vaca Muerta! Claramente, el ecologismo cavernario, pretende sumir a La Argentina en el estancamiento económico y el subdesarrollo crónico; siempre bajo falaces argumentos conservacionistas al extremo. Por ello, es muy interesante observar que así como Alemania se dejó influir por “los verdes ultras” (que formaban parte de la coalición de gobierno de la Merkel), y por ello debió apelar de urgencia a masivas importaciones de gas ruso, carbón polaco y norteamericano, y electricidad de sus socios comunitarios; en cambio Japón no cedió a las presiones de los “fundambientalistas”, y para reemplazar temporariamente a las nucleares paradas preventivamente, optó por la mejor alternativa entre el escaso abanico de generadoras de base, e instaló de urgencia numerosos equipos termoeléctricos abastecidos a gas natural. Debe recordarse que las únicas tres tecnologías aptas para funcionar como usinas de base son: hidroeléctricas, nucleares y termoeléctricas. Japón ya construyó prácticamente todas las hidroeléctricas posibles, por lo que no puede ampliar su parque hidro de generación. Las nucleares están en un impasse, que es entendible pues al producirse los problemas de Fukushima (causados por el maremoto) decidieron pararlas preventivamente, lo cual es consecuencia de la previsible paranoia antinuclear, en el único país que hasta hoy soportó el genocidio de dos ataques nucleares, perpetrados en 1945. Recuérdese que Japón, por su carácter insular, no tiene la alternativa de la interconexión eléctrica con otros países, por lo que no puede importar electricidad. Entonces, solo le quedaba la opción de ampliar su parque termoeléctrico. Y de los tres tipos básicos de combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas), el gas es generalmente el más conveniente, no solo por precio, sino por ser –de los tres- el menos contaminante. ¡Claro está, que como el tamaño de la economía japonesa es gigantesco, y la potencia nuclear temporariamente paralizada es muy importante dentro de la matriz eléctrica nipona, el volumen de las importaciones de gas se disparó, al punto tal de provocar saldos negativos en la balanza comercial! Dentro de las pocas opciones disponibles, Japón hizo lo correcto. Y seguramente en poco tiempo, una vez inspeccionadas todas las usinas nucleares, se volverán a poner en funcionamiento. La eficiencia japonesa no se subordinó al “discurso verde”, y “no compró” las falsas “soluciones” eólicas, como bases de su sistema eléctrico. Con la malicia habitual, el ecoterrorismo ocultó prolijamente este tema, que se opone a su discurso de pretendida forzosa instalación a ultranza, de eólicas y solares, incluso más allá de sus conocidas (pero cuidadosamente soslayadas) insalvables limitaciones técnicas para funcionar como usinas de base. Estas claras lecciones de la realidad, deben ser conocidas en Misiones y el NEA, donde el ecoterrorismo pretende falaz y arteramente, promocionar como “grandes soluciones” a las eólicas y solares, ocultando sus limitaciones técnicas. ¿Eólicas en Misiones, donde no hay vientos permanentes…? ¿Solares, con sus bajísimos rendimientos, y en una región donde muchos días son lluviosos o nublados…? En verdad, con esas falsedades, el ecoterrorismo promueve que sigamos quemando irracionalmente, cantidades exorbitantes de petróleo y gas…¡que hoy no tenemos! Eólicas si, pero en su justa medida y armoniosamente, como generación complementaria, solo en las regiones de Argentina que tienen vientos permanentes y suficientes. C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

domingo, 9 de noviembre de 2014

¿ENERGÍA EÓLICA EN MISIONES? Resumen. Con mucho desconocimiento, y en varios casos con culposa mediocridad, es bastante común que desde operadores del ecofundamentalismo, así como desde sectores vinculados con la generación termoeléctrica (en base a hidrocarburos), recurrentemente se sostiene –tan enfática como irracionalmente- que “la energía eólica puede reemplazar ventajosamente a las grandes hidroeléctricas”. Quede en claro que las deficiencias de las mal llamadas “renovables” (eólicas y solares) son tantas, que deben estar respaldadas por algún tipo de usinas convencionales de base, y ahí es donde “se enganchan” las termoeléctricas. Recordemos que usinas de base son solo de tres tipos de: hidroeléctricas, nucleares y termoeléctricas. Como el ecologismo cavernario (generosamente financiado por petroleras transnacionales) se opone sistemática e irracionalmente a las dos primeras, en los hechos favorecen seguir quemando petróleo y gas…para beneplácito de las petroleras y otros negocios paralelos, como los transportistas de combustibles, etc. Las osadas e infundadas afirmaciones de reemplazos de hidros por eólicas, se sostienen desde lo puramente emotivo; pero adolecen de una total falta de sustento técnico y/o científico. En Misiones y todo el NEA, las eólicas solo pueden operar como muy costosos “adornos”, de dudoso valor estético, pues no hay vientos permanentes. Suponer que las necesidades eléctricas del NEA se suplirían con las eólicas de La Patagonia y/o de la costa marítima, es desconocer las particularidades y limitaciones técnicas propias de la logística eléctrica; además del hecho insalvable, que las eólicas no pueden operar como centrales de base de ningún sistema eléctrico. Tras bambalinas, políticos de bajo vuelo buscadores de votos fáciles, y operadores diversos que lucran con las instalaciones de más usinas termoeléctricas, fogonean al ecoterrorismo en sus irracionales campañas de oposiciones totales a las hidroeléctricas; pues cada año de demora en las construcciones de hidroeléctricas, obliga a instalar más costosas y muy contaminantes usinas devoradoras de petróleo y gas, hidrocarburos que por cierto no nos sobran, y que aunque los tengamos en abundancia, lo lógico es economizarlos en la mayor medida posible. Desarrollo del tema. Recurrentemente, algunos agitadores del fundamentalismo ecologista, afirman que “con eólicas se reemplazarían ventajosamente a las grandes hidroeléctricas” proyectadas en Misiones y cercanías (Garabí, Panambí, Corpus). Eso es falso de falsedad absoluta, como sintéticamente se expone seguidamente: Las dos variables a ser analizadas en el Sector Eléctrico son la Potencia Instalada y la Generación Media Anual. Analizando la Potencia Instalada, no es lo mismo la Potencia Teórica Máxima de un tipo de equipamiento, que la Potencia Firme Disponible. La Potencia Firme Disponible en las eólicas es inexistente, pues se reduce a cero al no existir ningún mecanismo que garantice disponer de vientos cuando se los necesite, y de la calidad necesaria. El ser humano no controla los vientos, los cuales deben tener un rango determinado, de entre 15 a 90 Km. por hora. En cambio, las usinas de base (entre ellas las hidroeléctricas) aseguran un piso de potencia firme, predecible y por ende programable. Por ende, en la variable Potencia Instalada, ya las eólicas quedan fuera de competencia, sirviendo tan solo como complementos. En lo referente a la energía media anual, los rendimientos demostradamente obtenidos en las hidroeléctricas instaladas en grandes ríos –de caudales relativamente estables-, son muy superiores a las hidros ubicadas en ríos de montaña, pues estas últimas están sujetas a fuertes estacionalidades por deshielos. Según los casos, esos rendimientos se ubican entre 55 % al 85 % de la máxima teórica (este último valor se toma considerando el funcionamiento a pleno, de todas las turbinas, las 24 horas todo el año). Los rendimientos de las eólicas, en regiones y países con antigüedades suficientes para poseer datos históricos fehacientes, se ubican en el mejor de los casos, entre 20 a 25 % (incluyendo en ello los tiempos muertos por las reparaciones mecánicas y reemplazos de palas y otros componentes). Las comparaciones entre los rendimientos de hidroeléctricas y eólicas, revelan que para producir –en teoría- similares magnitudes de energía, las Potencias Instaladas de las eólicas deben triplicar o incluso cuadruplicar las magnitudes de potencia de las hidroeléctricas. Por caso, para generar –en teoría- el mismo volumen de energía que Garabí – Panambí, la Potencia Instalada eólica debería multiplicarse por 3 o por 4, si el NEA fuese una región con vientos permanentes…pero peor aún, ese no es el caso. Garabí – Panambí tendrá en conjunto 2.200 MW, de lo cual el 50 % será de Argentina, 1.100 MW de Potencia Instalada. O sea, que si el NEA fuese una región propicia para las éolicas, esos 1.100 MW hidros, se “suplantarían” por entre 3.300 MW a 4.400 MW eólicos. Pero más aún, ni Misiones ni todo el NEA están indicados como una región de ventosidad permanente y suficiente, los analistas serios del tema no arriesgan cifras teóricas, las que con seguridad mostrarían rendimientos muy inferiores por caso a los estudiados en La Patagonia. Como si fuera poco, la ruinosa capacidad de generación eólica esperable del NEA, debe también ser evaluada desde la incapacidad de las éolicas para operar como usinas de base. Su nunca segura disponibilidad, y las oscilaciones de voltaje, solo les permite operar como complementos. Es decir que, tal como sucedió en Alemania, si se apostara por las falsas “soluciones” de las eólicas, veríamos multiplicarse las usinas termoeléctricas, devoradoras de gas o petróleo, para felicidad de los intereses creados en torno a ese tipo de usinas (las termoeléctricas), y para ruina del mercado eléctrico argentino. Con la diferencia, claro está, que en Argentina no contamos con las anchas espaldas económicas y financieras, que permiten al gigante económico germano, darse “el lujo” de importar siderales y crecientes cantidades de combustibles. Claro que los alemanes pagan el costo geopolítico de depender del gas ruso, y del carbón polaco y norteamericano. Volviendo a Argentina, es descabellado presuponer que con generación eólica patagónica, podrá abastecerse el consumo eléctrico del NEA. No puede omitirse el hecho –indiscutible- que en solo dos décadas, el incremento del consumo de Misiones, será equivalente al total de la parte argentina de Garabí – Panambí. Es decir que es falso el otro argumento, según el cual la energía de esas grandes hidroeléctricas no será producida para la región. Las eólicas, como complementos –no como base- pueden y deben instalarse en zonas aptas, como la costa atlántica y La Patagonia. Vamos a necesitar todos los tipos de energía disponibles. Pero los países coherentes, dan prioridad a las más económicas que sirven como centrales de base. Es una incoherencia –fomentada por las transnacionales del ecologismo fundamentalista-, frenar las usinas hidroeléctricas y nucleares, pues esa suicida decisión, nos obligaría a gastar cantidades descomunales de costosos y muy contaminantes petróleo y gas natural, condicionando severamente nuestra capacidad de desarrollo. Aunque la gente desinformada se resista a admitir, o ni piensan en ello; y ni les importe a los políticos de bajo vuelo o directamente mercenarios, el objetivo real de esas ONGs transnacionales británicas, es frenar nuestro desarrollo, hacernos volver a superados estadios de subdesarrollo crónico, para fragmentarnos y volver a manejarnos con facilidad, como esa potencia imperial lo hizo en la mayor parte de nuestros 2 siglos y poco más de historia nacional. Por eso, esas ONGs británicas y otras manejadas desde el G 7, atacan a nuestro Plan Nuclear, y al aún vacilante Plan de Obras Hidroeléctricas; pues sin energía segura y económica, no podremos desarrollarnos. C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

viernes, 31 de octubre de 2014

COSTOS AMBIENTALES DE LAS EÓLICAS Las energías eólica y solar son contaminantes, siendo la “buena imagen” de “energías limpias” que sin inocencia se les prefabricó, un gigantesco engaño, que sin duda tiene motivaciones que no pueden ser mostradas por ser escandalosamente impresentables. Sistemáticamente presentan a las energías eólica y solar como “limpias”, y consecuentemente se ocultan cuidadosamente sus muchos efectos nocivos, los que claramente demuestran que de “limpias” solo tienen “el cartelito” que les prefabricaron poderosos intereses creados. Seguidamente se analiza el caso.  Los residuos sólidos que provoca el uso y consecuente desgaste (piezas mecánicas bañadas en lubricantes, gigantescas palas dañadas, otros componentes varios), son de muy costoso y complejo desguace final, por lo que usualmente quedan tirados en basureros a cielo abierto, juntando alimañas, contaminando y afeando el entorno. Por caso, en España ese es actualmente un gran problema insoluble…pero cuidadosamente ocultado por los promotores a ultranza de estas conflictivas falsas “grandes soluciones”.  Las reparaciones deben ser hechas a grandes alturas, donde están los elementos mecánicos, lo cual incrementa exponencialmente los riesgos laborales, complica el cuidadoso tratamiento de los residuos sólidos a ser cambiados, y dificulta operar con cuidados ambientales respecto a esos residuos, generalmente contaminados con lubricantes y suciedades varias.  Las dispersiones físicas de los parques eólicos, complican la logística de los mantenimientos, los encarecen considerablemente, provocan otros costos ambientales asociados (como los de movilidad), e inducen a deshacerse desaprensivamente de piezas de repuestos usadas, con lo que contaminan el entorno.  Las gigantescas palas mecánicas, que deben ser cambiadas en casos relativamente frecuentes de roturas o rajaduras, o desactivadas al término de la vida útil de cada “molino”, por lo general terminan arrojadas en algún vaciadero de basuras, pasando a ser focos de contaminaciones, tal como está ocurriendo en España.  Las torres en las que se montan las aspas, son muy costosas de desmontar, por lo que existe el riesgo serio de afear y contaminar el entorno, abandonándolas desaprensivamente en sus emplazamientos.  Los molinos son conocidos por su impresentable rol de degolladores de aves, lo cual es facilitado por estar generalmente ubicados en rutas de migraciones frecuentes de los pájaros.  Siendo piezas con componentes mecánicos y otros factibles de desgastes o roturas, con cierta frecuencia sucede que algunas partes metálicas u otros componentes, son despedidos y diseminados en su entorno, como verdaderos proyectiles, que pueden lesionar o matar a personas o animales del entorno. Lo mismo pasa con el hielo acumulado en las palas, en zonas frías, que es despedido transformado en peligrosos proyectiles.  El aspecto visual puede ser discutible (de “natural” no tiene nada), pero lo que genera fuertes controversias y resistencias es el hecho que por los accidentes acaecidos y las prevenciones consecuentes, en varios países europeos se estableció una zona de seguridad en torno a cada molino, en la cual no puede haber ninguna actividad económica ni recreativa. Es decir que no puede vivir ni circular gente, ni tener animales ni cultivos.  El zumbido que produce el giro de las aspas, se considera nocivo para el ser humano, siendo otro motivo que obliga al establecimiento del área de exclusión circular, de entre uno a dos kilómetros a la redonda de cada molino.  Por los motivos precedentes, en diversos lugares los pobladores se manifestaron en contra de las instalaciones de eólicas. Tal como sucedió en Horspath (poblado cercano a Oxford), en varios lugares de Gales.  Un tema sumamente importante, tratado con sordina por los promotores de estos generadores eólicos, y por los activistas del ecoterrorismo, es la “asociación implícita” existente entre las usinas termoeléctricas y las eólicas. Tal cosa se verifica muy fuertemente en países que no pueden ampliar sus usinas hidroeléctricas (por haberlas construido todas), y por haber frenado sus planes nucleares. Son los casos de España y de Alemania, que de urgencia debieron montar nuevas usinas termoeléctricas para operar como estabilizadores de la fluctuante tensión de las eólicas. Al estar vinculadas las eólicas con nuevas termoeléctricas (devoradoras de petróleo, gas o carbón), los enormes índices de contaminaciones de esas usinas convencionales, están en directa relación con las nada “limpias” eólicas.  Dada la triangulación de intereses entre el ecologismo fundamentalista, los promotores y fabricantes de eólicas, y los poderosos intereses vinculados con la generación termoeléctrica, se comprenden claramente las posturas muy “suaves” del ecologismo, respecto a las instalaciones de nuevas usinas termoeléctricas, soslayando no solo sus altos costos operativos, sino también los elevados índices de contaminación de ese tipo de usinas, consumidoras de combustibles fósiles, no renovables.  Otro tema no menor, es la dependencia de las eólicas, respecto a los subsidios, elevados y muy onerosos, sin los cuales sus altos costos las tornan totalmente no competitivas. En la España actual, sumida en severa crisis económica, los subsidios a las “renovables” eólicas y solares, se tornaron insoportables presupuestariamente, e impresentables en el marco de miseria y desocupación ya crónica y creciente. Esos ilógicos e inequitativos subsidios, distraen recursos que bien empleados servirían para morigerar la miseria. Y es necesario recordar que la peor de las contaminaciones es la provocada por la miseria extrema. Otro tipo de tergiversaciones y manipulaciones conceptuales (que son metodologías usuales del ecologismo cavernario ecoterrorista), es imponer la “urgencia” de alguna fecha límite, así como antes afirmaban que el mundo colapsaría si “urgentemente” no se detenía el crecimiento económico antes del año 2000. Por supuesto, el mundo siguió creciendo, y no pasó nada… Ahora han impuesto como “objetivo mundial” una supuestamente “necesaria” masiva instalación de “renovables amputadas” (o sea eólicas y solares, pero no hidroeléctricas), con carácter de supuestamente “obligatorio” para el 2030. Esas bajadas de agendas las hacen por medio de las ONGs transnacionales (manejadas desde el G 7 –potencias tradicionales, hoy en crisis-, y principalmente desde Gran Bretaña). En esa línea de mentiras escandalosas, tergiversaciones groseras, y presiones inmorales sobre la opinión pública, está el conjunto panfletario de “informes”, que componen el ampulosamente llamado “Escenarios Energéticos Argentina 2030”, que irracionalmente pretende forzar un caos energético en Argentina, imponiendo instalaciones masivas de “renovables” –como bases del sistema eléctrico-, muy por encima de sus limitadas potencialidades como energías complementarias. Ese tema lo analicé en profundidad en mi libro “Los Profetas del Caos”, disponible en caoenergia.blogspot.com.ar. Otra de las irracionalidades del ecoterrorismo, es pretender forzar instalaciones masivas de eólicas en Misiones y el NEA, siendo que todos los especialistas científicos sobre el tema, coinciden en la inexistencia de condiciones naturales en esta región, ni siquiera como complementos. Forzando eólicas y solares en nuestra región, en realidad estarán favoreciendo instalaciones masivas de nuevas usinas termoeléctricas, costosas y muy contaminantes. ¿Ecologistas? ¡No, solo vulgares fanáticos y algunos operadores a destajo! C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

sábado, 25 de octubre de 2014

ROTUNDO FRACASO EÓLICO Y SOLAR EN ALEMANIA Resumen. Los sectores propensos al ecoterrorismo, las ONGs transnacionales, otros entes sui generis y los propios vendedores de equipamientos solares y eólicos, recurrentemente ponen de “ejemplo” a Alemania, llegando incluso a afirmar que con esas tecnologías amañadamente llamadas “renovables”, ese país – supuestamente- cubre enormes porcentajes de su matriz eléctrica; variando el “discurso” entre afirmar que el 30 %, 40 % e incluso el 60 % “es” cubierto con eólicas y solares. La realidad muestra un rotundo fracaso de esas tecnologías, pese a las muy fuertes subvenciones y múltiples apoyos forzosos que el gigante germano puso en acción para intentar cubrir los enormes huecos que le provocaron las cancelaciones de nuevos proyectos nucleares. Al año 2011, las magnitudes concretas eran las siguientes: Potencia Instalada Generación Anual Eólica 18,23 % 8,03 % (**) Solar (*) 15,73 % 3,18 % (**) (*) Incluye también undimotriz, mareomotriz, y solar. (**) Adviértanse los bajísimos rendimientos, en función de la Potencia Instalada. (***) Bases de datos al pie del artículo. En concreto, Alemania se transformó en creciente y patológicamente dependiente del gas ruso, carbón de EEUU, y energía eléctrica de sus vecinos. Fracaso de las “renovables”, con altísimos costos ambientales, económicos y geopolíticos. Breve desarrollo. El nivel de falsedades montado por el ecologismo fundamentalista, por sus asociados, los muy fuertes intereses creados vinculados a la promoción a ultranza de la generación eólica y solar, y por sus asociados encubiertos, los poderosos intereses creados de la generación termoeléctrica; realmente alcanza niveles escandalosos, y uno de los casos paradigmáticos es mostrar a Alemania como “el gran ejemplo” de las “enormes soluciones integrales” supuestamente brindadas por esas energías. No es casual pretender erigir como “ejemplo de energías limpias” a Alemania, pues ese país despierta bien ganada admiración, por su notable grado de desarrollo tecnológico, industrial y socio económico en general, además del hecho indudable de ser el líder indiscutido –por su propio enorme peso económico – financiero-, del bloque de la poderosa pero hoy complicada y en crisis Unión Europea. El caso es que si bien Alemania fue precursora de la muy fuerte promoción de las falsamente llamadas “energías alternativas”, los resultados reales obtenidos fueron tan pobres y decepcionantes, que significaron un rotundo fracaso; lo cual fue cuidadosamente tapado y maquillado por las ONGs ecoterroristas transnacionales y por sus vinculados y marionetas de ONGs menores en diversos países. Contra toda lógica técnica, económica, geopolítica, e incluso ambiental, Alemania se embarcó en una promoción a ultranza de eólicas, solares y similares, por las fuertes presiones del Partido Verde, sumado a la coalición de la tres veces electa “Canciller de Acero” Angela Merkel. Con las muy anchas espaldas económicas y financieras del coloso germano, los impulsores de esa “orgía pseudo renovable” intentaron lo que es técnicamente imposible: que las “renovables” funcionen como centrales de base –para lo que no sirven-, y generar en grandes volúmenes capaces de reemplazar a las eficientes nucleares. Todo condujo a un fracaso de proporciones enormes, un derroche descomunal de divisas, y un “hueco” de faltante de energía, que debió ser suplido de urgencia con el gas ruso, el carbón yanqui y de sus vecinos comunitarios, e enormes cuotas de electricidad compradas a sus socios continentales. Tan grande y creciente es la demanda alemana de gas ruso, que debieron construir nuevos gasoductos de grandes dimensiones, como el costoso gasoducto submarino del Báltico, hecho para no depender del paso por territorio de Polonia. O sea geopolítica pura, a costos siderales, para cubrir los huecos irresponsablemente fomentados por los ecoterroristas germanos. Curiosamente, o no tanto, ese rotundo fracaso de las eólicas y solares, fue cuidadosamente tapado, por los poderosos intereses que fomentan las instalaciones de esos equipos de generación, a cualquier costo, y más allá de sus posibilidades técnicas y económicas reales. Claro que vender equipos solares y eólicos a terceros países, puede ser un brillante negocio, para las industrias europeas, hoy casi todas ellas jaqueadas por la crisis estructural, provocadas por la aplicación a rajatabla, de las “recetas” neoliberales que nos impusieron a los íbero americanos en los nefastos años ’80 y ’90. Fomentar esas ventas, al como sea, y a la vez instigar nuestro subdesarrollo crónico, provocando en nuestra región otra crisis energética (por carencia de usinas de base y deficiencias de las costosas energías eólica y solar), además de los negocios asociados de la generación termoeléctrica; seguramente están entre los motivos principales y reales, de tan persistentes campañas engañosas, de fomento a ultranza de las ineficientes, costosas e insuficientes generaciones de las “renovables”, antes también erróneamente llamadas “energías alternativas”, calificativo impropio, pues apenas son energías complementarias. La “asociación” entre los intereses creados de las “renovables” y los poderosos intereses de la generación termoeléctrica, viene relacionada con la vinculación de eólicas y solares, respecto a usinas convencionales, de las que dependen, para estabilizar el voltaje, que las fluctuantes eólicas y solares no pueden garantizar por si mismas. ¡Poderoso conjunto de intereses encubiertos, promovidos por el ecologismo fundamentalista, que usa a personas no informadas para montar gigantescos y persistentes operativos mediáticos y de presiones de todo tipo, para imponer al como sea, sus tiránicos y retrógrados planteos, que en realidad, pretenden mantener a nuestros pueblos en el subdesarrollo crónico, para perpetuarnos como dóciles proveedores de materias primas baratas, e impedirnos a la vez, desarrollar nuestras propias potencialidades geopolíticas, que incluyen nuestro propio manejo de decisiones y de nuestra soberanía! (***) Trabajos elaborados por los Ings. Soracco, Beltramo, Roko y Cabrera, del CPAIM, presentados en el II Congreso Nacional de Ingeniería y VIII Jornada Regionales de Ingeniería del NEA – Corrientes- 10 y 11 de octubre de 2014. Presentaciones anteriores en Posadas, de esos profesionales, en años 2013 y 2014. Otras múltiples fuentes de datos técnicos, citadas en mi libro “Los Profetas del Caos” (obtenible en caoenergia.blogspot.com.ar), otros libros y artículos propios, y de diversas publicaciones técnicas específicas. C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

lunes, 20 de octubre de 2014

COSTOS POR INDEFINIDA POSTERGACIÓN DE CORPUS Datos Básicos Potencia: 2.880 MW – Energía Media Anual: 19.000 GWh Combustible que debe quemarse para generar 19.000 GWh = 4.700 millones de litros de DO o combustible equivalente. Factor de corrección por peso: 0,832 Tonelaje de combustibles que se hubieran ahorrado con la generación hidroeléctrica de Corpus. 4.700 Mill. de lit. de DO x 0,832 = 3.910.400 Toneladas = 1.000 Costo medio actual de combustibles: U$S 500 por tonelada. 3.910.400 Tn x U$S 500 = U$S 1.955.200.000 por año. PBI PPA argentino 2012, según World Economic Outlook del FMI 756.226 Millones, ubicación mundial 21º, ubicación en Íbero América 3º. Dato del PBI similar a otras fuentes, como The World Factbook de la CIA, y datos del FMI en Wikipedia. El nivel de gasto de divisas en combustibles para generación, ha sido históricamente uno de los condicionantes más problemáticos que frenó nuestro desarrollo socio económico. Postergación hasta la fecha = aproximadamente 12 años. A valores actuales del combustible quemado: 23.462,4 millones de dólares. Contexto General y Análisis El Proyecto Hidroeléctrico Binacional Corpus (antes llamado Corpus Christi), fue objeto de muchos estudios. Ya en los años ’70 y ‘80 el idealista, notable luchador y destacado ingeniero que fue Mario Claudio Fuschini Mejía, había logrado notables avances en la materia, teniendo inicialmente cierto apoyo estatal argentino y de sus necesarias contrapartes paraguayas. Con profusión de fundamentos técnicos y con una notable visión geopolítica, sostenía que Corpus debía construirse en Pindoí, recostada sobre la isla homónima, ubicada frente a la localidad argentina de Corpus, pero con una cota de coronamiento de suficiente altura, como para servir de embalse y dique de contención, ante un eventual (improbable pero no imposible) colapso de Itaipú, o más certeramente, para atenuar en gran medida las grandes crecientes e incluso la creciente decamilenaria. Pude conocer y hablar extensamente con este destacado profesional, quien me distinguió considerándome su amigo. Otros experimentados profesionales son el Ing. Armando Sánchez Guzmán, y el equipo de la COMIP, con quienes tuve el agrado de conversar extensamente, en muchas oportunidades. Ellos en conjunto trabajaron larga e intensamente el tema. Se analizaron 21 posibles emplazamientos, de los que se preseleccionaron tres; Itacuá, Itacurubí y el original en Pindoí. Hoy el emplazamiento seleccionado es Pindoí, lugar en el que finaliza la notable singularidad geográfica que es el Cañón del Guayrá, que abarca casi todo el tramo compartido entre Paraguay y Brasil del río Paraná, continuando hasta Corpus-Pindoí, en el tramo argentino paraguayo del río. En la primera mitad de los años ’70, varios expertos energéticos (de los no enrolados en el “facilismo” termoeléctrico) avizoraban la necesidad de incrementar acentuadamente la Potencia Instalada hidroeléctrica y nuclear, para disminuir nuestra patológica dependencia de los combustibles fósiles. En esos años, los frenos y condicionantes a las grandes inversiones estratégicas –como lo son sin duda las grandes hidroeléctricas- eran las demoras para completar los estudios técnicos (con la Secretaría de Energía, el Ministerio de Economía y otros sitios claves, muchas veces en manos de operadores neoliberales, y por t anto afines o directamente personeros de los fuertes intereses termoeléctricos), así como limitaciones y estrangulamientos en los procesos de financiaciones de obras. Por supuesto, desde siempre, cierta prensa sembradora de desánimo y confusión, sembraba cizaña y dudas, con calificativos tan falsos como degradantes, como por ejemplo tildar de “faraónicas” a obras que evaluadas en el contexto del largo plazo, son verdaderos puntales del desarrollo autosostenible, tal como lo prueban obras similares concretadas en nuestro país (como El Chocón y el conjunto de hidroeléctricas similares montadas en la región de El Comahue), y como también lo demuestran numerosos ejemplos internacionales de vastas redes de grandes hidroeléctricas, que sustentaron posteriores procesos de desarrollo y acentuada industrialización, como Brasil, EEUU, Alemania, Suecia, China, Rusia, etc. La obra bien pudo comenzar en la década del ’80, si bien con los estudios posteriores que terminaron reconfirmando el emplazamiento original en Pindoí, cabe precisar que en paralelo con la terminación de Yacyretá; y en un contexto lógico debió comenzar a mediados de los ’90, para estar generando a pleno al comienzo del actual milenio. Pero por cierto, la década de los ’90, fue la antítesis de la lógica y la coherencia. Fueron los años del completo descontrol del neoliberalismo más exacerbado, de completar las “tareas sucias” de destrozar la economía y consecuentemente el tejido social argentino, dando los profundos toques finales a las perversamente destructivas medidas económicas instrumentadas de sde la gestión de Videla – Martínez De Hoz, y continuadores. Los ’90 fueron los años de exacerbación del ecologismo fundamentalista, que calladamente se había instalado en los ’80, pero cuyo accionar alcanzó ribetes de paroxismo, a la sombra de la nefasta gestión de María Julia Alsogaray en la Secretaria de Medio Ambiente, como promotora a ultranza y repartidora a manos llenas de subsidios a cuanta ONG “ecologista” existía, lo cual permitió a más de un personaje de dudosos o inexistentes pergaminos académicos, vivir “trabajando” de ecologista, bajo la batuta de “Marijú”, sus oportunistas lacayos y/o adláteres. Desde entonces, el ecologismo fundamentalista se convirtió en el más funcional aliado del subdesarrollo crónico, pues tanto bajo la nefasta teoría “preventiva”, como de infinitas excusas enmarcadas en feroces campañas de ecoterrorismo, siempre encuentran supuestos motivos para impedir, para frenar, para demonizar industrias, obras públicas, procesos productivos, y similares. Por supuesto, que la miseria extrema que de hecho fomentan con esas acciones, no solo no les importa, sino que en los hechos parecería que los satisface, a estos neotrogloditas con ropajes pseudo verdosos. En ese contexto, verdadero aquelarre de falsedades, tergiversaciones y denigración de todo concepto de patriotismo genuino, que fueron los nefastos años ’90; en la provincia de Misiones, como una maniobra de política muy mediocre de muy bajo vuelo y carencia de toda visión de grandeza, los por ese entonces dos principales referentes del muy curioso “peronismo liberal” (contrasentido si los hay), estaban enfrascados en una dura porfía política por definir quien sería el capitanejo mayor en el orden provincial. Y como una medida cargada de oportunismo y vacía de toda visión estratégica y criterio de grandeza, se montó el circo de un amañado plebiscito, tan aplaudido por los fundamentalistas de la ecología, como carente de todo basamento técnico e incluso de sentido común. Muy rápidamente todo el arco opositor, demostrando agilidad para sumarse a la politiquería de bajo vuelo, se montó a la maniobra, que en sí fue un modelo de ecoterrorismo aplicado a la partidocracia. Incluso en esos años, trascendió que dos figuras políticas también relevantes, una del peronismo tradicional (no neoliberal) y una del radicalismo histórico, fueron presionadas a guardar silencio, por curiosas interpretaciones de “disciplina partidaria”, pues ambos tuvieron posturas favorables a las hidroeléctricas, es decir opuestas al vociferante amontonamiento de falacias sobre las que se montó el amañado plebiscito de 1996, el cual carece de fuerza vinculante. La falta de planificación a mediano y largo plazo, se prueban con la contundencia de los hechos. Por caso la venta a precio de remate del Ciclo Combinado (por ser “innecesario”) al final del puertismo; los considerables retrasos en obras de transmisión y distribución, que afectan y ponen en serio riesgo al servicio eléctrico; y la total falta de previsión a un par de décadas, ante el previsible muy elevado incremento del consumo, son algunos de los contundentes hechos probatorios de la falta del sano concepto de planificación energética, que parece afectar en mayor o menor medida a todo el arco dirigencial de Misiones, o poco menos. Por supuesto que las falsas “alternativas” de generación –eólicas, solares, etc.-, como las reiteradamente expuestas por algunos medios y un abanico de improvisados comunicadores sociales, no son más que espejitos de colores para engañar incautos o muy desinformados. Mientras tanto, seguimos quemando irracionalmente cantidades siderales de hidrocarburos, privando a Misiones de cuantiosas regalías y de obras de transmisión eléctrica, imposibles de concretar con fondos provinciales. Por supuesto, la dubitativa actitud de Paraguay, también le impide contar con esa energía, y eventualmente con los voluminosos recursos de su venta a nuestro país. A precios actuales de los combustibles, no disponer de Corpus, obligó a gastar en 12 años la friolera de U$S 23.462.400.000, suma que equivale a poco más del 3 % del PBI actual de Argentina. ¡Y por supuesto, el ecoterrorismo antirepresas jamás registra los cuantiosos niveles de polución, que hubiese significado reemplazar la contaminante generación termoeléctrica por la limpia generación hidroeléctrica! Reiteremos que por insalvables limitaciones técnicas y por costos elevadísimos, ese volumen de generación no puede remplazarse por las ineficientes generaciones solar y eólica. También en esa ecuación faltan computar los beneficios de evitar inundaciones (tal como hizo Yacyretá en Posadas, Encarnación y poblaciones cercanas), y los enormes beneficios geopolíticos de materializar otra importante conexión y asociación estratégica entre ambos países, fortaleciendo de esa forma el Mercosur y la Unasur. Pero como el ecologismo fundamentalista “recibe letra” de Gran Bretaña y el G 7, uno de sus objetivos concretos es debilitar nuestros países y los acuerdos de integración regional. C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ Analista de Temas Económicos y Geopolíticos