jueves, 19 de septiembre de 2019

CÓMPLICES DEL GENOCIDIO ECONÓMICO
Un plan de desguace nacional total, como el perpetrado por el neoliberalismo hoy encarnado en el macrismo, no habría podido ser llevado a cabo sin las complicidades explícitas o implícitas de diversos operadores.
Desde las sombras, desde la semiopacidad de máscaras varias de actitudes pseudo inocentes, o en algunos casos desde las acciones desembozadamente agresivas; operaron como soportes y en algunos casos instigadores del conjunto de actividades políticas, económicas y culturales tendientes primero a instalar el régimen, luego a avalarlo, a justificarlo, finalmente a pretender exculparlo.
Fueron activos en instalar falsedades y distorsiones que justificaran las políticas de genocidio económico e inculpar de las consecuencias de las mismas al precedente gobierno.
Ahora en pleno desbarranque desordenado, varios de esos impresentables cómplices están intentando despegarse para no rendir cuentas y escapar, o llamándose a silencio para esconderse del repudio generalizado que varios de ellos ya están recibiendo.
Indudablemente, hay cómplices principales y meros cómplices secundarios.
Los cómplices secundarios son vastos sectores de desinformados crónicos transformados en odiadores seriales, que accionaron y votaron en contra del país y de sus propios intereses personales. Son la mayoría de aquel impensable 51 % de 2015 y del estimado 32 % actual. Son los confusos crónicos a consecuencia del periodismo de guerra y otras acciones masivas de mentiras y confusiones institucionalizadas. Son la muestra palpable de la enorme tarea cultural de esclarecimiento y difusión del Pensamiento Nacional que queda por hacer.
De los primeros, los cómplices principales, son directamente impresentables los dirigentes de cámaras empresarias y los directivos y/o propietarios de grandes empresas de capitales nacionales; o directivos de grandes empresas industriales, que desde hace mucho vienen apoyando a la nociva ideología neoliberal, la cual demostradamente resulta perjudicial para todo el tejido económico nacional, y muy especialmente para las industrias y para las PYMES de áreas fronterizas. ¡Ellos mismos y sus propias empresas resultan perjudicadas, pero por pura necedad de criterio y ceguera conceptual, apoyaron y aun apoyan a regañadientes al gobierno y a la ideología que los afectó y que puso a nuestro país en el calamitoso estado actual!
Varias de esas empresas de primera línea local e incluso con fuertes presencias en el mercado de exportación –como Arcor, Pescarmona y Fiat, entre otras-, apoyan y mantienen a Fundaciones que operan como difusoras del neoliberalismo económico, a consecuencia del cual debieron restringir sus operaciones y algunas de ellas por primera vez, tuvieron resultados negativos.
A similar nivel de incoherencia insalvable, cabe calificar a los dirigentes industriales, como Héctor Méndez, Miguel Acevedo, Cristiano Rattazzi, Martín Cabrales y otros, que pese al industricidio masivo y al genocidio social, apoyaron al neoliberalismo macrista, y recién ahora, con el actual gobierno en plena retirada por el desmadre que causaron, se muestran “sorprendidos” o “defraudados” por las consecuencias de las genocidas medidas económicas aplicadas con saña desde que llegaron al poder los dogmáticos del neoliberalismo salvaje. Claro está que Rattazzi propuso levantar un monumento a Macri, por permitir fugar divisas sin controles ni frenos. ¿Industrial…? ¡No, un simple especulador y fugador de divisas!
Muy buena plata ganaron los industriales en los doce años precedentes, en los cuales el crecimiento del sector fue superior al 100 %. ¡Pero por tozudez, por colonizados mentales en grado superlativo, por presiones del “grupo de pertenencia” socio económico, o por pura angurria de pretender pagar salarios de miseria y despedir personal al antojo, siguen adheridos a perniciosos dogmas neoliberales.
Buena parte de la actual dirigencia industrial, es lo que el economista Eduardo Basualdo llama “la oligarquía diversificada”, o sea sectores de la vieja y retrógrada oligarquía agro ganadera, que invirtieron en alguna actividad industrial diferente, pero manteniendo todas las viejas mañas y prejuicios de su casta socio económica, clasista, racista, ultra egoísta y apátrida. Y una de las peores mañas es la adhesión dogmática a las comprobadas falacias de la doctrina económica liberal, y de su versión recargada, el neoliberalismo.
NI siquiera tuvieron la mínima memoria histórica –imprescindible en cualquier dirigente empresario que se precie de serlo-, de recordar los desastrosos efectos del neoliberalismo, desde que se aplicó en Argentina a partir del infame “proceso”, y su continuismo en los tristes años de la partidocracia cleptocrática, que siguieron al período militar para eclosionar en 2001/2002.
Lo mismo cabe para los dirigentes de la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa), que avalaron todas y cada una de las tropelías socio económicas perpetradas por el actual período neoliberal macrista; y ahora, ante el caos generalizado, su presidente pretende desmarcarse diciendo –conceptualmente- “suponía que con Macri venía una buena época para las Pymes”…¿Cómo? ¿No sabía cuales son las consecuencias previsibles ante medidas de crudo neoliberalismo? ¿Acaso no anduvo a los abrazos con el impresentable economista oligarca González Fraga, el mismo que se burló públicamente de los logros concretos alcanzados en el gobierno anterior, con sus famosas frases “le hicieron creer al empleado medio que podía comprar celulares e irse al exterior” y la muy discriminativa “Cuando nace un chico de una villa, un embarazo no deseado, de una chica de 14 años y esta está más para ir a los recitales que para amamantar a un bebé, lo descuida. (…) Se le pone una marca en el cerebro que va a detestar ser educado. Es como un animalito salvaje”; entre otras muchas aberraciones. ¡Y a ese impresentable avaló el actual presidente de CAME, para ahora hacerse el desentendido luego de avalar el genocidio económico! Claro que antes había avalado similares medidas del puertismo en Misiones y del menemato/delarruato. O sea, nada de “inocencias” ni de “yo no sabía”.
Lo mismo cabe acotar respecto al impresentable rol de las cámaras empresarias de Misiones (seguramente igual en el resto del país), que pese a estar frescos los desastres del noventismo, apoyaron la apertura comercial, las subas de tasas bancarias y todas las medidas tan nocivas, para después quejarse del mucho dinero que cruzaba a Paraguay y Brasil, a consecuencia de las medidas económicas que previamente aplaudieron y apoyaron con fervor digno de mejor causa. ¡Incluso algunos saludaron con genuflexia a la represora tránsfuga (dícese de quien cambia de bandería política) ministra Patricia Bullrich!, la instigadora o al menos elogiadora de la política de los asesinatos de gatillo fácil, y enfática avaladora del genocidio económico…que tuvo entre sus víctimas a varios empresarios/bolicheros nucleados en esas cámaras empresariales.
Otros impresentables, son varios (seguramente muchos) oficiales retirados de las FFAA, los cuales con inexcusable complicidad calificable de lesa traición a la patria, miraron sistemáticamente para otro lado ante el industricidio sistemático, los cierres o achicamientos de unidades militares, el desguace alevoso de Fabricaciones Militares, el hundimiento del ARA San Juan, y las viles políticas de entrega de soberanía, reiterada y sistemáticamente perpetradas por el macrismo…al cual siguen apoyando, de puro odiadores viscerales y cerradamente dogmáticos del anti peronismo y de todo lo que puedan calificar despectiva y brutalmente como “populismo”…claramente con mentalidad de “casta superior” instalada desde el gobierno oligárquico antinacional de 1955 y sus sucesores, en particular los del siniestro “proceso”. ¡E incluso la juegan gustosos de genuflexos ante los anglosajones de ambos continentes, dispuestos a seguir operando como vulgares tropas de ocupación en el propio territorio!
Por supuesto no son todos, y también hay señores militares patriotas auténticos, pero los canales informales o semi formales de difusión para mantener ”alineada a la tropa” parecen estar monopolizados por personeros del cipayismo más abyecto, herederos directos de los fusiladores y bombardeadores de 1955; esos supuestos “héroes” que masacraron a su propio pueblo, a los cuales exaltan con cerrazón y estulticia.
Son la misma calaña de falsos “héroes” que asesinaron al Mayor Alberte y a Oscar Smith, por oponerse a Videla y Martínez De Hoz, a Jorge Cafrune, a la diplomática Elena Holmberg, a los pibitos de “la noche de los lápices” y a tantos más…todo eso para imponer a sangre y fuego al apátrida neoliberalismo, de lo cual nunca se hicieron cargo. Son todos ellos cómplices activos del neoliberalismo macrista.
Otros secuaces son los mercenarios de los medios de difusión masivos, muchos de ellos “entongados” con operadores encubiertos y con partes del muy devaluado Poder Judicial; especializados en encarcelamientos sin pruebas y presiones brutales de todo tipo, con carpetazos “ad hoc” provistos por cooptados expertos en operaciones encubiertas.
Mención especial entre las infamias, para los legisladores, que a fuerza de golpes de billetera, carpetazos o espíritu acomodaticio, avalaron las leyes que permitieron el saqueo y desmadre general perpetrado desde fines de 2015.
Con seguridad, el listado es incompleto, siendo tarea pendiente para otros argentinos de ley, evaluar el tema con objetividad, sin espíritu de venganza, pero también sin la puerilidad cómplice de “mirar para otro lado” con tal de no comprometerse, evitando que semejantes aberraciones queden impunes, olvidadas y encubiertas.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

viernes, 13 de septiembre de 2019

LA HIDROELÉCTRICA CORPUS ES UNA PRIORIDAD ESTRATÉGICA
Interesante un reciente artículo en el que un periodista cita la fundamentada opinión del Secretario de Energía de Misiones, Ing. Lanziani, respecto a la importancia y necesidad de construir la Central Hidroeléctrica Corpus, en la que precisa la previsible evolución de la demanda eléctrica de la provincia, relacionando esos datos con el incremento de la demanda propia del Paraguay, que en pocos años necesitará consumir toda la energía que le corresponde, de la Hidroeléctrica Yacyretá. Además de la demanda de todo el NEA, por supuesto.
También es muy interesante que un diputado radical –Javier Mela-, apoye la misma idea favorable a “repensar Corpus”, saliéndose de las tenazas de un amañado plebiscito cargado de prejuicios, flagrantes falsedades y nula visión de grandeza provincial y nacional, como lo fue el de 1996 orquestado por casi todo el arco político provincial de ese entonces.
Valiosa la concordante visión de ambos opinantes, los que abordan el tema saliéndose de mezquinas posturas meramente partidarias, posicionándose desde un enfoque estratégico no carente de visión propia de estadistas.
No sorprende eso de un conocedor en energía, como es el Ing. Nuclear Lanziani, pero en cambio no resulta muy frecuente en algún legislador no experto en el tema, ámbito en el que –lamentablemente- ha sido moneda corriente que se expresen dislates de total incoherencia por parte de apresurados opinantes o de oportunistas a la caza de votos fáciles, con réditos de corto alcance pero efectos nocivos en el largo plazo; esto último dado que las falencias o la carencia de planificación se pagan muy caras en el muy importante Sector Energético.
No es un dato menor que ha sido una constante de todos los gobiernos nacionales de orientación económica liberal (o sea antinacional), haber sido cómplices o subordinados a los mandatos e intereses de las petroleras y gasíferas anglosajonas, y mucho más en el actual período de gobierno, en el cual esas hidrocarburíferas forman parte principal de la coalición gobernante, como se personificó en los casos de Aranguren, Iguacel y otros personeros de esas corporaciones transnacionales.
Acorde a los nada patrióticos roles de subordinados a esos intereses extranjeros, ese tipo de gobiernos que ha padecido con tanta recurrencia nuestro país, han priorizado la generación termoeléctrica en base a petróleo y gas (no así el carbón, que les es competencia insoluble, por sus menores costos por kWh y otras ventajas técnicas); y se opusieron encarnizadamente a todos los proyectos de generación hidroeléctrica y nuclear, en base a los más arteros y falaces argumentos.
Para instalar esos argumentos amañados, tergiversados o directamente falsos, siempre contaron con una abigarrada cohorte de opinantes a destajo, quienes bajo el supuesto amparo de emitir “opiniones técnicas” en rigor ocultaron muy burdamente sus roles de simples amanuenses rentados o vinculados a esos impresentables accionares corporativos transnacionales contrarios al Interés Nacional.
Tales los casos de los muy publicitados “Ocho Exsecretarios de Energía de la Democracia” (bonito nombre, para ocultar sus participaciones en el nefasto período de la partidocracia cleptocrática neoliberal 1983-2001), de negativas o mediocres acciones en sus pasos por la gestión pública. De ellos cabe mencionar a Daniel Montamat, que fue testigo en contra de Argentina, en un juicio con sede en EEUU, por una demanda vinculada al sector; a Jorge Lapeña, quien congeló por completo al Plan Nuclear Argentino, apenas asumido Alfonsín, actuando el “experto” como personero de los intereses anglosajones, que siempre se opusieron a nuestro desarrollo tecnológico; a Emilio Apud, artífice de la crisis eléctrica padecida por carencia de planificación y ausencia de inversiones imprescindibles en el alfonsinato, e incapaz por completo de solucionarla; Andrés Chambouleyron (muy vinculado a “los ocho”) fue testigo contra Argentina en un juicio en el CIADI, y es considerado el cerebro ejecutor de los genocidas tarifazos energéticos perpetrados por el macrismo, entre otras “lindezas”.
En las últimas décadas, contando con generosos presupuestos de nunca bien investigados orígenes, las transnacionales del ecologismo cavernario (no por casualidad con sedes en las Potencias Atlantistas); instalaron falaces y amañadas “acusaciones” contra las generaciones hidroeléctrica y nuclear, presentando como “mejores opciones” a las energías eólica y solar; omitiendo deliberadamente los insalvables condicionamientos técnicos y los muy altos costos reales de generación de esas tecnologías de generación, solo utilizables como generaciones
complementarias (por no ser aptas como energías de base, por sus intermitencias), también ocultando el hecho de ser funcionales de las usinas térmicas, de las que necesitan como soporte “en caliente” (o sea en funcionamiento), para suplir sus constantes baches de generación.
En ese irrefutable contexto real, no sorprende que el macrismo, con el aval explícito de las transnacionales del ecologismo fundamentalista, haya dado tanto impulso desmesurado y en base a leoninas condiciones contractuales contrarias al Interés Nacional, a los contratos de instalaciones de generadoras eólicas y solares.
Ello en base a tarifas dolarizadas e indexadas, prioridades prebendarias para vender sus energías sin importar sus precios más elevados y sus limitaciones técnicas, así como un largo rosario de otros privilegios oligopólicos de todo tipo. Y por supuesto, también hubo negociados escandalosos, como un rápido “cambio de manos” de uno de esos contratos de “renovables” en el que intervino una de las empresas del propio presidente, con el futbolista Tévez como mascarón de proa.
En el orden provincial de Misiones, hubo varios carecientes de formación técnica energética u oportunistas diversos, que se prendieron al discurso ecologista fundamentalista anti represas, para sumar unos votitos al como sea.
Por eso, y por estar dentro del sector radical subsumido en el neoliberalismo del macrismo (sector político que es anti hidroeléctrico y anti nuclear por sus vinculaciones con las transnacionales petroleras – gasíferas y por la definición de su muy negativo accionar); cobra especial relevancia que el propio jefe de la bancada de ese sector y militante radical, se haya manifestado claramente a favor de rever positivamente el estratégico e imprescindible Proyecto Hidroeléctrico Corpus.
Es de esperar que prime el patriotismo, la cordura, y el accionar técnicamente bien fundamentado, en el Sector Energético, en el período gubernativo pronto a comenzar en el orden nacional.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

viernes, 6 de septiembre de 2019

SIN INDUSTRIA NO HAY NACIÓN – ACERCA DEL INDUSTRICIDIO DOGMÁTICO NEOLIBERAL
Un país sin industria es como un hombre sin un brazo, decía con meridiana claridad Friedrich List, el notable pensador y activo hombre de Estado que fue el padre intelectual y fáctico de los procesos de industrialización de Alemania y Estados Unidos; procesos de industrialización que eclosionaron en la Segunda Revolución Industrial, entre 1870 y 1890 aproximadamente, que tuvo como principales protagonistas precisamente a ambas naciones, sacándolas del atraso y subdesarrollo crónico a la cual hubieran seguido atadas si se habrían sujetado a la engañosa y falaz doctrina económica liberal.
En ambos países, hoy indudables grandes potencias en base a sus formidables desarrollos industriales y tecnológicos, los procesos de transformaciones de economías primarias a economías plenamente desarrolladas, fueron trabajosos y complicados, debiendo también en ambos casos vencerse las férreas oposiciones de los sectores ultra conservadores, vinculados a los cerrados intereses de grandes terratenientes agrarios y a los intermediarios que lucraban con las importaciones y las finanzas relacionadas con ese tipo de economías subdesarrolladas, subordinadas a otras economías desarrolladas e industrializadas, en particular en esos años a Gran Bretaña.
En Estados Unidos, Alemania, Japón y prácticamente todos los casos de naciones que vencieron las fuertes ataduras culturales, sociales, económicas e incluso militares, de los sectores oligárquicos recalcitrantes opuestos a toda transformación socio económica profunda y positiva; las dirigencias con mentalidad de estadistas y con claro espíritu de patriotismo, entendieron que sin industria ni desarrollos tecnológicos propios, la independencia y la dignidad nacional son meros conceptos huecos, carentes de contenido y privados de toda entidad real.
Esos procesos de transformaciones nunca son fáciles ni con senderos allanados libres de amañados obstáculos internos y fuertes presiones externas; estas últimas del enorme sector financiero especulativo y factores del poder corporativo con bases en los países desarrollados, a los que no les conviene que nuevos países se sumen al selecto grupo de naciones desarrolladas.
EEUU debió vencer al sur esclavista, productor primario subordinado a la industria británica, en especial la textil.
Alemania debió torcerles el brazo a los sectores reaccionarios y retardatarios de los junkers (grandes terratenientes) y los intermediarios de las importaciones y poderes financieros ultra conservadores. Claro que algunos junkers, muy ilustrados y con
 claro sentido de patriotismo, por encima de los mediocres conceptos clasistas y de escaso patriotismo de los oligarcas tradicionales, fueron actores principales en la consolidación de la unidad nacional y de su fuerte transformación en un Estado industrial, como el Canciller de Hierro, Otto von Bismarck.
En Japón, los estadistas y patriotas que promovieron la industrialización y modernización, tuvieron que vencer las resistencias de los señores feudales que con el poder de los samuráis a su servicio, pretendían seguir atados a perimidas 
estructuras feudales ya inviables y muy anacrónicas.
Brasil emprendió su decidido camino hacia la industrialización y fuerte desarrollo tecnológico, solo después de vencer las enconadas resistencias de la poderosa “oligarquía del café con leche”, la cual nucleaba a fuertes terratenientes de diversos Estados, pero en particular los oligarcas cafeteros de San Pablo, y los productores bovinos y lácteos de Minas Gerais. Para contrarrestar sus influencias anti industriales, lograron consolidar una fuerte clase dirigente consustanciada con la mentalidad industrialista y progresista.
Corea del Sur, un país pequeño y muy pobre, devastado por la Segunda Guerra Mundial y la subsiguiente Guerra de Corea, marginado de la economía mundial, solo era un importante productor de arroz, en un marco de pobreza y marginación generalizadas. Firmes y bien delineadas Políticas de Estado, dieron el marco necesario para que los sectores empresarios locales se convirtieran en líderes de las transformaciones  industriales y tecnológicas, reservando el mercado interno como la base propia para expandir sus producciones. Con eso se evitó que se volcaran a ser meros importadores, u oligarcas tradicionales, intermediarios o simples  inversores inmobiliarios, con lo cual el perfil productivo de su país hubiese sido mucho más limitado que el actual. Notable el caso del minúsculo país, arrasado por guerras, que soporto intervenciones armadas y situaciones de esclavitud denigrante, hoy transformado positivamente en una de las diez mayores economías del mundo.
En todos los casos descriptos y en otros similares, el rol del respectivo Estado Nacional fue activo y claramente proactivo a favor del desarrollo industrial, tecnológico y social.
Claramente sin industria no hay nación soberana, con dignidad nacional y criterio de grandeza. Sin industria y desarrollos tecnológicos propios, apenas pueden existir esos remedos de naciones pseudo independientes, que en realidad son meras colonias políticas y/o económicas de las potencias a las que los sectores mediocres y acomodaticios, se someten gustosamente, con tal de mantener internamente un sistema político feudal, apenas revestido de formalismos democráticos, y con también mucha fanfarria hueca de patrioterismo meramente declamativo.
Ese modelo político – económico de economía primaria, vetusto, anacrónico e inclusive hoy totalmente inviable; es claramente el objetivo al cual tozuda y neciamente buscan llevarnos al como sea, los sectores del conservadurismo recalcitrante, el mismo que sigue añorando los “tiempos de la república”, en las décadas de “organización nacional” del mitrismo, de esa parodia de democracia (años del voto cantado, y otras “lindezas” similares), y del burdo remedo de nación independiente (que en realidad era una colonia dócil a los dictados de Gran Bretaña).
A ese rol hoy totalmente inviable, de país – estancia, nos quieren empujar al como sea los de la ultra conservadora y clasista oligarquía tradicional (nucleados en la Sociedad Rural y similares), con sus prolongaciones en la oligarquía diversificada en industriales con mentalidad de estancieros y otros intermediarios 
varios (como la describe Eduardo Basualdo), más los agentes y especuladores que medran en los vericuetos de ese modelo, sin olvidar tampoco a sectores funcionales a esos intereses, de la política, los medios de comunicación y las muy cerradas estructuras que mantienen “alineada a la tropa” de las FFAA y FFSS bajo los prejuicios ultra liberales y por ende fuertemente antinacionales. Esto último desde 1955 en adelante, y muy acentuado desde el apátrida e infame “proceso”, período en que a fuerza de bayonetas se impuso el siniestro e industricida modelo económico neoliberal.
Por supuesto, si bien pueden ser sutiles, se notan las influencias y presiones del mega sector financiero transnacional, y de las Potencias Neocolonialistas y sus aliados menores, para embretarnos al como sea y sin salida, buscando desguazar todo desarrollo industrial y hacer desaparecer todo atisbo de entes propios  
creadores de tecnologías.
Excepto el caso de Egipto en el siglo XIX, cuando las presiones de las hilanderías británicas lograron abortar completamente un proceso de industrialización que estaba en plena marcha y buscando diversificarse, cuesta encontrar otro pésimo ejemplo similar en el mundo, de alguna otra nación en épocas de paz, que haya padecido semejante proceso de industricidio y tecnicidio
 planificados con premeditación y alevosía.
Claro está que, aunque muchos dirigentes políticos, empresarios y
académicos, así como el grueso de los militares argentinos, no hayan tomado conciencia de ello, estamos siendo sistemáticamente agredido por un relativamente sutil proceso de guerra híbrida; la cual tiene como objetivo de mínima embretarnos sin salida en el rol de colonia dócil; y de máxima, llevarnos a los empujones a la disolución nacional.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

viernes, 30 de agosto de 2019

DÍA DE LA MASACRADA INDUSTRIA ARGENTINA
Tristísimo el contexto general, y mucho peor aun el específico del
intencionalmente muy maltratado Sector Industrial de Argentina, cuyo día se ¿celebra…? el 2 de setiembre.
Interesante y necesario es analizar como se llegó a esta deplorable realidad actual.
Después de superar los negativos y nada inocentes dogmatismos ultra liberales y por ende anti industriales, de los gobiernos oligárquicos feudales que desde el mitrismo gobernaron casi sin solución de continuidad, Argentina se fue industrializando en forma elemental y por pura necesidad vital durante la primera guerra mundial y luego en el marco de la falta de divisas a consecuencia de la crisis mundial de los años ’30.
Pero ese proceso de industrialización no fue promovido como política de Estado, siendo apenas tolerado por la vieja oligarquía campera, desde siempre excluyente y opuesta a las grandes evoluciones positivas, tal como operan con escaso criterio y mucho egoísmo de clase los sectores ultra conservadores.
En la primera mitad del siglo XX, los voceros del establishment agro ganadero, habían establecido la muy rebuscada diferenciación entre industrias “naturales” y las “artificiales”, tolerando de mala gana a las primeras, que eran –en esa cerrada concepción- las que con tecnologías bastante elementales, solo se dedicaban a elaborar las producciones primarias masivas. Dicho en castizo simple, eran las industrias alimenticias, algunas textiles y unos pocos rubros más, de tecnologías simples y sin mayores pretensiones de involucrarse en procesos productivos de mediana o alta tecnología.
En cambio, eran consideradas “artificiales” las industrias como las metal mecánicas, las mecánicas, químicas, electrónicas, o similares; pues el argumento pueril pero nada inocente era que no se encontraban dentro de las actividades para las que –supuestamente- teníamos “condiciones naturales”.
En realidad, los “dueños del poder” temían las transformaciones económicas, sociales y políticas que previsiblemente serían consecuencia del desarrollo industrial diversificado y con mayores soportes tecnológicos, que romperían el cerrado oligopolio agro ganadero en el que se encontraba embretada la economía argentina.
Los acentuados cambios en el perfil productivo nacional, se dieron a partir de la irrupción del peronismo y sus acciones estratégicas para desarrollar la industria, sectores tecnológicos claves (como la Energía, la Aeronáutica, la Nuclear, la Metalmecánica, y otros); dándose origen a varias décadas de crecimiento y desarrollo, que no pudieron ser revertidos incluso por gobiernos pro oligárquicos y ultra conservadores –que hicieron daño, sin duda, pero no pudieron alterar el rumbo industrialista-, como el de la “revolución fusiladora” (1955) y sus continuadores.
Fueron poco más de tres décadas en los que la industria y la tecnología recibieron fuertes impulsos, con altibajos pero mostrando una tendencia claramente positiva, llegándose incluso a consolidar buena parte de la estructura industrial pesada y la de mediana y alta tecnología; todo eso en el marco creciente del PBI a tasas moderadas pero importantes.
En ese período, tal como solo volvió a vislumbrarse menos de un quinquenio atrás, Argentina llegó a posicionarse en el umbral del desarrollo, en la difusa línea que separa al subdesarrollo de estadios superiores socio económicos.
Pero las presiones del establishment geopolítico mundial, con renovadas fuerzas a partir de la entronización de severas pautas de predominio financiero sobre la economía productiva, con el neoliberalismo como doctrina y la Escuela de Chicago como ariete académico; encontraron campo fértil en los sectores ultra 
conservadores de Argentina, siempre añorantes de “las buenas épocas” de patronos ahítos de riqueza con peonada dócil de “pata’l suelo” cosificados y ninguneados como seres humanos descartables.
Y esos sectores ultra reaccionarios formaron la guardia pretoriana a la medida de sus necesidades represivas que ahoguen toda posible protesta, al uniformar el pensamiento militar abroquelándose en el liberalismo económico “la única doctrina correcta” para la doctrina de la seguridad nacional; para cuyas desmedidas reacciones se habían previamente prefabricados sectores proclives a la violencia, que no por casualidad atacaron con preferente recurrencia a referentes del desarrollo tecnológico e industrial, como muy bien lo señala el Dr. Julio Carlos González, al describir el rol de violencia desestabilizante de grupos guerrilleros que terminaron siendo el otro brazo de la misma tenaza antinacional 
complementario del accionar militarista ultra liberal carente de visión geopolítica
de grandeza nacional, al que fueron relegadas las FFAA y FFSS.
Estaban entonces dadas las condiciones de violencia interna desmadrada y desmesurada, que el intelectual británico Harry S. Ferns expusiera como la única posibilidad de destruir los acentuados avances económicos y sociales concretados desde el surgimiento del peronismo.
El “proceso”, golpe de Estado alineado visceralmente con los dictados del Consenso de Washington, se dedicó sin oposición posible (en el marco de violencia institucionalizada), a destruir el tejido industrial argentino, amén de concentrar la riqueza y alinear dócilmente a nuestro país a los dictados anglosajones.
Toda esa destrucción socio económica planificada, y la extranjerización de la economía, siguió y se profundizó en el período de la partidocracia cleptocrática, que involucró parcialmente al alfonsinato, pero principalmente al menemato y al
delarruato.
Habiéndose revertido en el último gobierno peronista ese cuadro de
destrucción generalizada, que en el 2001/2002, nos puso al borde de la disolución nacional y la nefasta iniciativa de canje de deuda por territorios; e incluso alcanzándose logros significativos en distintos aspectos socio económicos; el masivo operativo de periodismo de guerra, en el contexto de guerra híbrida desarrollada en forma poco perceptible para la gran mayoría de la población, logró prefabricar las condiciones para que por primera vez en la historia nacional,  desembozadamente un gobierno declaradamente neoliberal, acceda al poder formal por medio de las urnas, en 2015.
Claramente, vinieron a implementar un neoliberalismo salvaje en versión recargada, para completar las “tareas pendientes” que no pudieron perpetrar sus antecesores directos del período de la partidocracia cleptocrática. Uno de sus claros objetivos es arrasar rápida y brutalmente con todo el sector industrial, aniquilando a la vez todos los entes tecnológicos y sus respectivos programas de desarrollos propios de tecnologías nacionales.
Buscan al como sea la primarización brutal de nuestra economía, en un modelo socio económico en el que “sobramos” al menos 25 millones de argentinos.
Contra toda lógica, buena parte de los académicos universitarios, los científicos y técnicos altamente calificados, pero ignorantes de la realidad política nacional y geopolítica mundial, inicialmente apoyaron al gobierno neoliberal que vino dispuesto a barrer con todo vestigio tecnológico propio y a enanizar a las Universidades Nacionales.
También, contra toda lógica, la dirigencia de la UIA (Unión Industrial Argentina), apoyó y aun apoya las políticas industricidas del actual gobierno neoliberal hoy en el poder. Son simplemente la oligarquía diversificada, de abstrusa y egoísta visión.
En ese tremendo contexto general, el Sector industrial, hace cuatro años poderoso y en pleno desarrollo, está en terapia intensiva, y con pronóstico de cercana defunción total, ante el desguace perpetrado con total premeditación y alevosía, por los genocidas económicos hoy en declinante pero aun muy destructivo poder residual formal.
Día de la Industria, nada para festejar.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

miércoles, 21 de agosto de 2019

YO ACUSO – 2 - LOS QUE PROMUEVEN TIERRA ARRASADA 
Numerosas expresiones de otros tantos odiadores seriales, tan frecuentes en sectores olig’arquicos reconcentrados, militares ultra liberales -y por ende ap’atridas-, sectores clasemedieros afectados por el s’indrome del esclavo d’ocil, y operadores encubiertos diversos, est’an evidenciando con aviesa total falta de patriotismo, sus claras instigaciones para que el claudicante gobierno macrista, dedique el previsible exiguo tiempo de gobierno que le quedar’ia, a implementar un desbarajuste total de la situaci’on (m’as aun que los tremendos desastres que ya perpetraron), de forma tal de dejar el pa’is en ruinas totales y empantanado en el caos total. 
Esa vil maniobra busca impedir o paralizar en grado acentuado toda pol’itica de gobierno que en forma diametralmente opuesta al neoliberalismo actual, querr’a implementar el pr’oximo gobierno; el cual seg’un la contundencia electoral de las PASO, ser’a de matriz peronista, lo cual implica orientaci’on nacional con profunda sensibilidad social. 
Eso se resume en el concepto de “tierra arrasada”, que implica dejar todo destruido y nada en pie, lo cual adem’as de ser un criterio absolutamente ap’atrida (pues est’a destruyendo intencionalmente a la propia naci’on), implica lo opuesto al pa’is ordenado, industrializado, desendeudado, con buenos salarios y crecientes jubilaciones y casi nula indigencia, que fue la real “herencia” que el peronismo dej’o al neoliberalismo macrista en 2015. 
Esa instigaci’on a perpetrar medidas contundentes para producir una situaci’on general de tierra arrasada, la expresan con notable soltura algunos senhorones claramente oligarcas, en posteos muy claros e identificables; pero tambi’en se pueden leer deleznables opiniones del mismo tenor, que con pretendida autoridad moral publican o dejan entrever -seg’un cada caso-, muchos opinantes que se identifican como retirados de alguna fuerza, u otros cuyas redacciones los ponen en evidencia, coincidiendo en ambos casos en la agresividad del lenguaje, en muchos casos incluso soez, todos esos opinantes pertenecientes al “partido militar liberal”, o sea de antinacional mentalidad forzada por d’ecadas de adoctrinamiento tergiversado e incluso falaz, cargado de prejuicios clasistas, en muchos casos racistas, y con el liberalismo econ’omico inculcado como supuesta ‘unica doctrina econ’omica “correcta”. 
En el mismo sentido de fomentar la pol’itica de tierra arrasada, por puro odio al peronismo y por nulo patriotismo, operan las legiones de trols  al servicio del neoliberalismo macrista. 
Y por supuesto no falta alguno que otro oficial retirado de alto rango, que con redacciones pretendidamente rebuscadas y con impostada hueca intelectualidad, que pretextando patriotismo de opereta, meramente formal, en los hechos son proceseros contumaces cargados de clasismo y espíritu ap’atrida, que  apoyan al neoliberalismo -ideolog’ia antinacional por definici’on- avalando con cierta sutiliza cualquier tipo de acci’on que impida el regreso al poder formal del nacionalismo, claramente corporizado en el peronismo. 
 Por otra parte, varias deplorables expresiones del presidente, de la verborr’agica y dudosamente coherente diputada Carri’o, as’i como la contundente afirmaci’on de Redrado acerca de la intencionalidad de Macri para provocar la ‘ultima mega devaluaci’on y el descalabro de costos generales consecuente; todo eso evidencia que las acciones de perpetrar un caos de tierra arrasada son pol’itica oficial del decadente gobierno actual y de sus varios soportes de claros perfiles antinacionales. 
Claramente, a todos esos odiadores seriales que quieren instalar el caos para impedir el acceso al poder formal al peronismo, buscando perpetuar al neoliberalismo pese a su intencionalmente desastrosa gesti’on, nada les importa el danho brutal que planifican perpetrar con sus medidas destructivas. Son los mismos a los que no les import’o nada que el neoliberalismo destruya la naci’on y pisotee la soberan’ia. 
Esa clase de personas, son carecientes cr’onicos de todo sentido de patriotismo, portando en cambio dosis descomunales de sectarismo clasista, racismo y odios profundos a todo lo nacional y popular. 
Incluso se ufanan de instigar o formar parte de los operativos de guerra h’ibrida, claramente perceptibles ya asolando nuestro pa’is para mantenerlo como d’ocil  subordinado a los poderes financieros especulativos transnacionales y a los que nos quieren como patio trasero de las agresivas Potencias Atlantistas. 
MGTR. CARLOS ANDR’ES ORTIZ 
Analista de Temas Econ’omicos y Geopol’iticos 

miércoles, 14 de agosto de 2019

YO ACUSO - GUERRA HIBRIDA EN MARCHA CONTRA ARGENTINA 
Salvedad: art’iculo escrito en una mini computadora de teclado anglosaj’on, sin acentos y sin enhe. 
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Nadie duda que el complejo proceso electoral puesto en marcha en Argentina, reviste inusitada importancia para el futuro de nuestro pa’is, pues est’an en pugna dos concepciones pol’itico - econ’omicas muy distintas, con implicancias diametralmente opuestas para el futuro nacional. 
Si en las PASO se hubiese ratificado al actual gobierno neoliberal, el propio actual presidente dijo que seguir’ia aplicando la misma orientaci’on pero en forma m’as r’apida y con ello m’as profunda y posiblemente irreversible. Eso implica como negativo objetivo de m’inima, la regresi’on total a la Argentina feudal de econom’ia primarizada, subordinada pol’itica y econ’omicamente a las Potencias Atlantistas y al mega poder financiero especulativo mundial. Ese modelo solo podr’ia dar trabajo a no m’as de diez a quince millones de argentinos, expulsando a la miseria y la exclusi’on al resto de los cuarenta y cinco millones que somos hoy. 
Y de m’axima, sobran evidencias para afirmar que los neoliberales hoy encarnados en el decadente macrismo, buscan la disoluci’on nacional, objetivo que los poderes globalistas transnacionales perpetran en pa’ises previamente debilitados, instigando revoluciones o enfrentamientos internos armados, mediante agresiones armadas directas, guerras econ’omicas, presiones pol’iticas, bloqueos econ’omicos, feroces campanhas medi’aticas cargadas de mendacidades y exageraciones; y en formato reciente por medio de guerras h’ibridas, como con precisi’on lo defini’o el reconocido analista geopol’itico Dr. Miguel A. Barrios. 
Guerra h’ibrida es el nuevo concepto de agresiones, que combina conjunta o alternativamente, en interminable sucesi’on, todas las formas de agresiones descriptas y eventualmente otras, buscando el efecto demolici’on en el pa’is agredido.  
El profundo cambio de orientaci’on pol’itica que con imprevista contundencia en las urnas se anuncia como irreversible si alg’un fuerte imprevisto no altera los hechos y la previsible defenestraci’on de la CEOcracia clasista excluyente que tanto danho intencional perpetr’o en tan solo menos de cuatro anhos, se concreta en octubre, con acta de caducidad definitiva en diciembre; ese profundo cambio tendr’a sin duda alguna efectos geopol’iticos considerables en el tablero regional, y con coletazos no menores en el tablero del Poder Mundial. 
Un gobierno argentino que se plante defendiendo la soberan’ia, buscando volver a desarrollarnos, industrializarnos, dar dignidad al pueblo hoy excluido y en buena parte hambreado y marginado; claramente se opondr’a a la pol’itica del “patio trasero” d’ocil y pasivamente saqueable a la que con estulticia y desfachatez se subordin’o  el neoliberalismo macrista. 
Y la vuelta a infames ‘epocas de vigencia del “patio trasero” a escala regional, y de d’ecada infame en versi’on recargada a escala interna argentina, ha sido fogoneada claramente por el mega poder financiero transnacional y sus socios directos, las Potencias Atlantistas; todos esos poderes impulsores al como sea del excluyente proyecto geopol’itio de la globalizaci’on salvaje. 
Ese proyecto y accionar destructivo de la naci’on, cuenta con impulsores internos, que por mediocridades acentuadas y subordinaciones ideol’ogicas al liberalismo, o por total concepci’on mercenaria carente de todo vestigio de patriotismo, desvergonzadamente y con inusitada ferocidad, operan contra los Intereses Nacionales. 
Dentro de esos poderosos operadores internos al servicio de los intereses antinacionales, que en sus mediocridades solo apuestan a ego’istas intereses de clase (como los oligarcas camperos) o de casta sectaria (como los milicos liberales y proceseros), pueden mencionarse, sin excluir otros, a los siguientes: 
la vieja y persistente ultra conservadora oligarqu’ia agro ganadera; las neo oligaraqu’ias diversificadas a la industria y a los servicios, pero con mentalidad feudal campera, como los capitostes ultra liberales de la Uni’on Industrial Argentina, que apoyan las medidas industricidas del macrismo; los medios de comunicaci’on concentrados y los operadores pol’iticos con chapa de intocables, como son los periodistas estrellas; poderosos actores del Poder Judicial, que desde sus encaramadas posiciones hostigan ferozmente a opositores y “miran para otro lado” ante los escandalosos negociados, latrocinios y diversos hechos delincuenciales o atentatorios contra la soberan’ia, perpetrados por los duenhos del poder real y hoy encaramados en el poder formal; las fuerzas armadas y fuerzas de seguridad (con honrosas excepciones), severamente cooptadas por el liberalismo ap’atrida desde 1955 y acentuado eso desde el infame “proceso”, con sus ramificaciones en buena parte de los “servicios” subordinados a los poderes ap’atridas; los intermediarios, importadores y operadores del sistema financiero. Y el listado no se agota. 
A esos operadores del modelo del pa’is chiquito, mera colonia econ’omica, nunca les hizo asco apelar a cualquier tipo de medidas, para conquistar y luego  mantener el poder al como sea. 
Por eso, sin duda no tendr’an pruritos para “mirar para otro lado” o incluso actuar sum’andose solapada o abiertamente a alg’un plan desestabilizador para impedir el leg’itimo acceso al poder formal a un gobierno no subordinado a los intereses neocolonialistas y sus personeros locales. 
Y si la metodolog’ia para excluir a las mayor’ias nacionales fuese implementar acciones de guerra h’ibrida, muchos de esos sectores afines al neoliberalismo ap’atrida han dado a lo largo de nuestra historia, claras muestras de no tener l’imites en sus odios de clase para implementar acciones aberrantes; como el bombardeo de Plaza de Mayo, la violencia del ‘ultimo per’iodo militar para proteger a los operadores del neoliberalismo, las represiones violentas y sangrientas de De La R’ua y de Macri, los negociados descarados de grandes empresarios que se hicieron condonar sus deudas transfiri’endolas al Estado, los fervorosos pedidos de “sectores bien” pidiendo la intervenci’on “salvadora” de los marines, y el listado sigue. 
En ese contexto, una m’as de las muy agresivas opiniones de un alto oficial retirado del Ej’ercito, siempre grosero atacante del peronismo y de otros l’ideres populares de la Patria Grande, y a la vez constante defensor del macrismo sin importarle nunca la destrucci’on nacional y la entrega vil de soberan’ia; ese mismo opinante, que ser’ia uno de los referentes de la muy confusa y ap’atrida familia militar liberal, con cierta sutileza hizo un “sentido llamamiento” a desarrollar en’ergicas acciones para evitar que el peronismo -o sea el pueblo- vuelva al poder formal en nuestro pa;is. 
Habiendo tanta “mano de obra desocupada” como resabio del siniestro “proceso”, as’i como unos cuantos violentos llenos de odios y dispuestos a reprimir para defender a los ap’atridas abulonados al poder formal; existiendo aceitados canales de “bajadas de l’ineas” a retirados, con los que mantienen subordinada y cegada conceptualmente a “la tropa” previamente saturada de ideolog’ia aberrantemente liberal y por ende antinacional; y conociendo el accionar demoledor que pueden ocasionar “los mercados” (l’ease mega operadores especuladores), de lo cual ya padecemos un brutal ataque en estos d’ias; no es nada exagerado suponer que un feroz operativo de guerras h’ibridas muy posiblemente est’e como alternativa extrema de acci’on de las minor’ias privilegiadas que se resisten a abandonar el poder pol’itico formal. 
Ese es el muy complejo cuadro de situaci’on y esa es la alerta que por este medio -el ‘unico a mi disposici’on- hago p’ublicos. La Patria y la supervivencia nacional est’an en serio riesgo. 
MGTR. CARLOS ANDR’ES ORTIZ 
Analista de Temas Econ’omicos y Geopol’iticos 

viernes, 9 de agosto de 2019

EL ODIO COMO RAZONAMIENTO Aclaraci’on: art’iculo escrito en una computadora con teclado anglosaj’on, sin acento y sin la hisp’anica enhe. -------------------------------------------------------------------------------------------- Intencionalmente incoherente el t’itulo, pues el odio, el sentimiento primario posiblemente m’as fuerte, es irracional por definici’on. El que odia no razona, act’ua por mero instinto primario, que de ‘ultima busca destruir “al otro”, al que piensa distinto y que por ese solo hecho no es simple adversario, es el enemigo total e irreconciliable. En Argentina, el odio como irracional base de posturas pol’iticas, es un fen’omeno de vieja data, posiblemente en un grado de ferocidad y total falta de coherencia tal vez sin parang’on en el mundo, o con escasos otros contextos nacionales en los que se pudo operar en el subconsciente colectivo, como se perpetr’o ac’a en los  ‘ultimos anhos. Claramente, el odio profundo, visceral y sectariamente feroz, parece ser el negativo patrimonio de las clases altas y de los componentes de otros grupos sociales en los que se instalaron con excluyente dogmatismo las consignas odiadoras entronizadas como supuestas verdades absolutas…pese a que sometidas al sano m’etodo de la duda permanente, no resisten el menor an’alisis serio y bien fundamentado. Las oligarqu’ias se suponen m;as all;a de toda cr;itica o cuestionamiento, y nada las exaspera m;as que. de igual a igual, sin agachar la cabeza, se les oponga la dignidad de un planteo bien fundamentado, que ponga en duda sus dogmas, o peor aun que se los destroce al demostrarse sus inconsistencias, en algunos casos rayanos en el absurdo.  Los oligarcas se “ofenden” si un simple pe’on tiene el valor de mirarle a los ojos al hacerle un planteo. Solo toleran peonada d’ocil, de pata’l suelo. Nunca un dia’logo con dignidad. 
B;asicamente odian los que se sienten en riesgo de perder privilegios clasistas, abusivos y totalmente anacr’onicos, y los tilingos varios que les sirven de claque, sean estos civiles o uniformados. De los ‘ultimos, el caso se refiere a la “familia militar liberal”, mayor’ia casi excluyente desde las purgas de 1955 y posteriores reafirmaciones doctrinarias liberales y subordinadas a los anglosajones de ambos continentes…y alguna que otra potencia asociada a aquellos, como los Atlantistas. Y sin olvidar tampoco los roles funcionales a las oligarqu’ias de los “liberales de izquierda” tipo troskos y similares. En cambio, los sectores populares, al acceder a derechos y capacidades socio econ’omicas antes negadas o inaccesibles, provocan el odio y el desprecio a veces subconsciente, de los sectores que se sienten amenazados en sus privilegios abusivos. Pero los sectores populares dif’icilmente odian. Aman a la patria, a los semejantes y a los l’ideres que los protegen y dignifican. Suelen ser simples y directos, carentes del aire de pretendida “superioridad” de los garcas y de sus claques. Las sobreactuaciones de soberbia son m;as frecuentes entre las variopintas claques de las oligarqu’ias, posiblemente por la inseguridad de sentirse fuera de las castas a las que admiran y se subordinan, por lo general en forma tan arrastrada as’i como impostan soberbia ante los pobres (en muchos casos apenas uno o dos escalones abajo en el nivel socioecon’omico de ellos); mientras que las claques suelen estar a anhos luz de la riqueza y del poder omn;imodo que detentan los admirados (por las claques tilingas) oligarcas de viejo cunho. Aunque dif’icilmente lo reconozcan, los que la ofician de claques aplaudidoras de los oligarcas, suelen ser conscientes de “no pertenecer” a los c’irculos exclusivos, excluyentes y clasistas. Eso los amarga, les hacen ver las mediocridades en las que est’an empantanados, y eso los vuelve resentidos en muchos casos cargados de profundos odios absurdos e irracionales. 
Reconoci’endose por lo general desconocedores de temas pol’iticos, en cambio y muy pat’eticamente es muy frecuente que opinen de pol’itica, en roles soezmente agresivos en contra de sus propios intereses, pues se solazan en insultar y agraviar a los sectores del Pensamiento Nacional, a los gobiernos y sectores pol’iticos identificados con los intereses del pueblo, como jubilados, asalariados, pequenhos empresarios y los despose’idos. Es sin duda pat’etico leer o escuchar a personas que claramente son parte de los sectores populares, alabando o subordin’andose ante gobiernos y grupos poli’ticos olig’arquicos, neoliberales excluyentes, que son clasistas y racistas.  Por puro odio instigado por los medios de comunicaci’on, por difamadores entrenados para difundir mentiras e infamias, y por diversos mecanismos de colonizaci’on cultural; odian a los que claramente los beneficiaron con concretas mejoras socio econ’omicas, mientras que admiran y se subordinan hasta con estulticia, ante los que los empujan a la pobreza y la marginaci’on. Demuestran lo que sociol’ogicamente se denomina “mentalidad de esclavos sumisos”, que adoran al amo que los maltrata y odian a los que los instan a ser libres y dignos seres humanos. M’as pat’etico aun es el caso de los patrioteros de bandera, con los que se identifica la “familia militar liberal”, pues gritando a voz en cuello su hueco patriotismo meramente formal, se subordinan gustosos y complacientes, ante un gobierno como el actual, que desvergonzadamente entrega soberan’ia d’ia a d’ia, y nos empuja a la disoluci’on nacional. Puro odio irracional inculcado contra todo lo Nacional y Popular, y sobre todo contra la expresi’on m’as clara de la ideología nacional que es el peronismo. Parecer’ia que no alcanzan a comprender que les cambiaron la consigna que vociferan en cada parada militar pues, aunque expresan “Subordinaci’on y valor, para defender a la Patria”, en 
realidad lo que practican con la obediencia impl’icita a los dictados de la Banca transnacional, las Potencias Atlantistas y algunos socios menores, del neoliberalismo al que adhieren, deber’ian cambiar la arenga por “subordinaci’on y valor, para vender a la patria”. Lejos del aut’entico patriotismo de Senhores Militares Nacionales que supimos tener y admirar. 
 MGTR. CARLOS ANDR’ES ORTIZ 

Analista de Temas Econ’omicos y Geopol’iticos