martes, 12 de mayo de 2026

 CÁMARA ARGENTINA DE LA CONSTRUCCIÓN – CUADRO DE CRISIS CON ALGUNAS GRUESAS OMISIONES Y TERGIVERSACIONES
    En Argentina se da la paradoja, solo explicable por el tremendo grado de colonización cultural, que la mayoría (sino todas), las asociaciones empresarias, en los hechos apoyan a programas económicos y gobiernos, de claras y evidentes orientaciones antinacionales, adhiriendo a la ideología liberal (antinacional por definición), y sus derivadas neoliberalismo y libertarismo.
    Prácticamente, las mismas “recetas” destructivas, dictadas por el FMI aun antes de ser “recomendadas” por el Consenso de Washington, fueron aplicadas desde “la revolución fusiladora” (1955), en adelante, por todos los gobiernos de orientación liberal (ultra conservadores en lo político), siempre referenciados en aquella perimida y hoy inviable Argentina semi feudal de alrededor del 1900. Y sus resultados fueron siempre muy negativos, y en los casos severos, desastrosos.
    Es notable que las tremendas anteojeras ideológicas les impidan razonar y constatar que, al apoyar medidas contrarias al Interés Nacional, terminan perjudicando a sus propias empresas o actividades económicas. Y que, destruyendo al mercado interno, se perjudican sus propios intereses económicos...salvo que, en vez de empresarios, sean delincuentes fugadores de divisas y timberos de las finanzas.
    Sin duda la mayoría de los empresarios adherentes voluntarios a la muy negativa doctrina liberal, tienen esa postura mental por las cerradas anteojeras ideológicas que les instaló el denso aparataje cultural que opera al servicio de la dependencia crónica de Argentina.
    Claro está que muchos evidencian que el principal objetivo es fugar divisas, por sobre lo lógico que sería hacer crecer sus empresas. Varios adquirieron a valores dudosamente justos, bienes del Estado y varias de las que fueron pujantes Empresas Estatales, con lo cual “tranquilizan sus conciencias” al apoyar -de hecho- a las políticas y acciones antinacionales, con las que amasaron fortunas muy dudosamente bien habidas.
    Otros varios, posiblemente casi todos del “Círculo Rojo”, en un delincuencial pase de manos, implementado por Cavallo, transfirieron sus voluminosas deudas externas al Estado Nacional, con lo cual todos los argentinos pagamos los desmanejos de esos “señores”, entre ellos el expresidente Macri.
    En algunos casos, el rol asumido por esos “entes empresarios” (que por la poca profundidad y nulo patriotismo más parecerían ser aquelarres de bolicheros apátridas), pasa a ser impresentable e indefendible.
    Esa evidenciaría ser la postura ideológica dudosamente nacional de varias asociaciones empresarias; como la SRA (Sociedad Rural), aplaudidora y explícita apoyante del apátrida “proceso”, y en la misma línea, abucheadora del presidente Alfonsín; a lo que se agregan las “opiniones importantes” de personeros “del campo”, como Etchevehere -burlándose maliciosa y estúpidamente del desarrollo satelital argentino-, o el hoy exlegislador De Angeli -quien con vehemencia expresó que la prioridad de los niños del “campo” (o sea de hijos de la peonada), debería ser trabajar en las tareas rurales, en vez de ir a la escuela. ¡Quieren reimplantar la servidumbre semi esclavizante, de la era medieval!
    En la misma industricida y antinacional postura evidencia estar- contra toda lógica-, la Unión Industrial Argentina, cuyo expresidente Funes De Rioja, enterado del proyecto industricida de libertarios y secuaces, en vez de oponerse, no se objetó a esa aberración, evidenciado eso con su conformista frase “no hay botes salvavidas para todos”, sin ninguna protesta; y en la misma línea, sus continuadores en la UIA, a más de dos años de cruel aplicación del industricidio premeditado, solo parecen haberse expresado con un edulcorado comentario, en el que aludieron muy tibiamente al desastroso desguace industrial, sin plantarse en contra como es debido.
    En ese deplorable contexto de empresariado dócil -cuando no cobarde-, ante las imposiciones destructivas del poder financiero transnacional y de la cómplice oligarquía local, cabe valorar el crudo cuadro de situación expuesto el 06/05/2026, por el presidente de la Cam Ar Co, según una confiable versión periodística.
    Desconozco o al menos no supe, de anteriores fundamentadas críticas al industricidio y freno total a las inversiones en obras públicas, por parte de las dirigencias empresariales de la construcción. Si no las hubo, la acá analizada recién se hizo pública a dos años y medio del destructivo accionar libertario. ¡Mas vale tarde que nunca!
    Pero en el extenso reportaje hecho al Sr. Weiss, una de sus afirmaciones peca de poco precisa e incluso distorsionada, al expresar, según la versión periodística, que “cuestionó la baja inversión histórica en rutas, energía, puertos y vivienda”, sin definir que hubo gobiernos que efectivamente concretaron grandes inversiones en infraestructura.
    También dijo “El déficit de infraestructura que tiene el país tiene 80, 90 o 100 años. No es que las rutas están mal porque hace dos años no se invierte, vienen mal desde hace muchísimo tiempo”, lo cual es una generalización con la que incurrió en gruesas falsedades conceptuales.
    Con esa muy errada frase, pasa de hecho a exculpar al desastroso gobierno libertario, “repartiendo culpas” que en un todo deben ser atribuidas a quien impúdicamente reconoció querer “destruir al Estado”, perverso sincericidio que implica empujar a Argentina a la disolución nacional, pues SIN ESTADO NO HAY PATRIA, Y SIN PATRIA NO HAY NACIÓN.
    Eso, tan elemental como profundo, no debería ser desconocido por el empresariado ni por todo el pueblo argentino.
    La destrucción acelerada de la infraestructura en general, es una pieza clave de ese perverso operativo de desguace nacional. Ante semejante grave realidad, no caben las medias tintas ni las quejas “modositas”, que suavicen las expresiones hasta diluirlas en la nada del conformismo cómplice.
    Detallemos sintéticamente, las gruesas omisiones, de la opinión institucional de la Cam Ar Co, pues tal rol cabe a los dichos de su presidente, según la versión periodística, que no fue refutada (diario digital ECONOMIS, del 7/5/2016). En una suerte de “exculpación implícita“, del nulo accionar libertario en obras públicas…¡y en el elemental mantenimiento!, dijo que la carencia de inversiones en infraestructura data de “80, 90 o 100 años. ¡Groseramente falso!
- Omitió el enorme Plan de Obras Públicas del peronismo en el período 1946 – 1955, que entre otras muchas concreciones, hizo el aeropuerto internacional de Ezeiza. El ejecutor de ese vasto plan fue el General Ingeniero Juan Pistarini, encarcelado por “la fusiladora” por el “grave pecado” de desarrollar el país, por sobre la estrecha visión de la oligarquía ultra conservadora.
- El breve gobierno desarrollista de Frondizi, además de acelerar la industrialización, también planificó un plan de obras públicas, en buena parte abortado por el golpe de Estado de 1962.
- El período de la “Revolución Argentina”, de Onganía y sus sucesores, saliéndose de las limitaciones mentales de despreciar como “obras faraónicas” a grandes obras públicas, ejecutó un vasto accionar, construyendo el Complejo ferro vial Zárate – Brazo Largo y el puente Chaco – Corrientes; además de muchos kilómetros de rutas nacionales, entre ellas pavimentando las que conectan el “país central” con Iguazú y con Bariloche; dando también fuerte impulso al Plan Nuclear con vastas obras. En ese
período, Posadas (Misiones), dejó de ser un pueblo grande, pavimentándose todo el casco urbano y accesos al mismo desde la Ruta 12.
- El enorme plan de obras públicas de los doce años del peronismo kirchenista, superó incluso al que había desarrollado la década peronista. Amerita un breve resumen, desarrollado seguidamente.
- 17 nuevas Universidades Nacionales, y mejoras importantes en todas las preexistentes.
- 5.800 Km de líneas de Alta Tensión, interconectando todas las provincia continentales.
- Viviendas nuevas terminadas: 755.289 – En ejecución 264.788. Más financiaciones para ampliaciones y refacciones en casi 100.000 viviendas.
- Red caminera: 5.165 Km de rutas y 2.893 Km de autovías, más 667 puentes.
- Terminación de la Central Nuclear Atucha 2 (paralizada 22 años por gobiernos neoliberales y afines).
- Terminación de la mega hidroeléctrica Yacyretá y operación a plena capacidad, para lo cual se hicieron vastas obras de protección costera en ambas márgenes, con particulares impactos positivos en Posadas (Misiones) y Encarnación (Paraguay).
    ¿Puede compararse y equipararse ese enorme plan de obras públicas, con la anomia destructiva libertaria, como lo hizo el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción?
    Dado que están fundiendo por falta de trabajo, a las empresas constructoras, no parece lógico oficiar de críticos modositos, con comparaciones falaces que indirectamente justifican el desguace general libertario.
    Y como sucedió con el patriota General Ingeniero Juan Pistarini, el establishment también castiga al alma mater del enorme plan de obras públicas de esos doce años, el arquitecto Julio De Vido.                Metodología recurrente de la oligarquía ultra conservadora y sus múltiples tentáculos, contra los que se atreven a concretar acciones que nos lleven al desarrollo socio económico.
                    MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
            Analista de Temas Económicos y Geopolíticos

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