UN PAR DE CASOS TESTIGOS DEL INDUSTRICIDIO PREMEDITADO Y ALEVOSO
Dentro del amplio abanico de empresas cerradas, como consecuencia del industricidio premeditado y alevoso (perpetrado por libertarios y neoliberales), apoyados internamente por entes empresariales de claras complicidades para con el destructivo accionar industricida (como la SRA y la UIA), se destacan por sus lamentables cierres totales, dos empresas muy conocidas, del que fuera importante Sector Industrial Automotriz y de Autopartes de Argentina, Ceses totales que son lamentables y muy concretos casos de destrucción económica, que con toda aviesa intencionalidad, se abate sobre la Economía Argentina.
Este análisis consideró esos casos testigos, por la enorme importancia económica y estratégica que significa poseer una sólida industria automotriz, la cual posee relevante efecto multiplicador, y alcanzó a ser muy importante fuente laboral de buenos niveles remunerativos para muchos compatriotas.
Aquella Argentina falsamente considerada “potencia mundial” de los años del Centenario (alrededor de 1910), era en realidad una economía totalmente subdesarrollada, sin industrias, crónicamente endeudada básicamente con el Reino Unido, con una minoría hiper rica y con las grandes mayorías populares libradas a la miseria y el abandono total, con los principales sectores de su primarizada economía, manejados por empresas y entes extranjeros.
Esa pobre y subyugada realidad, no cambió mucho en las cuatro décadas transcurridas hasta que estalló la Segunda Guerra Mundial. Acá estábamos en los últimos estertores de la muy nefasta década infame (1930-1943), cargada de acciones de gobierno y negociados alevosos e impresentables (cualquier parecido con la actualidad no parece casual); y seguíamos siendo carecientes crónicos de la muy necesaria y estratégica estructura industrial y tecnológica, mientras que todo el mundo desarrollado y buena parte del subdesarrollado, se involucraba en un conflicto atroz.
Previsiblemente para mentes de estadistas, pero imprevisible para oligarcas carecientes de visión propia nacional, siempre subordinados al Reino Unido (hoy a EEUU y sus “socios”), la entrada al conflicto de EEUU en 1941, provocó que la prioridad de sus producciones, estuviera asignada a las demandas y urgencias bélicas. Ya desde un par de años antes, otras potencias industriales (Reino Unido, Alemania, Francia, y alguno que otro país europeo) dejaron de proveernos de diversos bienes manufacturados, por estar involucrados en el conflicto, y necesitar de todas sus producciones para asignarlas a las necesidades de la defensa.
Entre todos esos insumos importados, imprescindibles pero que no los producíamos, estaban los neumáticos.
Si bien el parque automotriz en uso en Argentina, era muy reducido comparando con el actual, las necesidades de recambio de neumáticos podían considerarse no tan significativas, pero el tema pasó a ser muy grave en el sector de vehículos de carga, de usos intensivos y por ello muy necesitado de reposiciones. ¡Y pronto se agotaron las existencias, sin existir proveedores externos alternativos a los tradicionales!
En las grandes ciudades, en particular en Buenos Aires y Gran Buenos Aires, la gente seguía necesitando desplazarse, y los pequeños colectivos urbanos eran imprescindibles, no pudiendo reemplazarse por los tranvías, trolebuses y subterráneos. ¡Y hubo que improvisar! Los colectivos, de no más de 15 asientos, por entonces casi todos “made in USA” con carrocerías nacionales, debieron circular como sea…¡en llantas! Para no romper tan rápido las llantas metálicas, circulaban sobre las vías de tranvías. Hay fotos de eso…
La solución era producir acá, los necesarios neumáticos, tanto para vehículos livianos como para los de carga y las maquinarias varias (tractores y otras).
Entonces, “desobedeciendo” los supuestos mandatos del “libre cambio”, del “Estado ausente” y otras aberraciones entronizadas como supuestas “verdades indiscutibles” y “leyes económicas”, impuestas por el entramado cultural liberal al servicio de la dependencia total, en 1940 se creó FATE (Fábrica Argentina de Telas Engomadas”, empresa que creció pasando a ser referencia muy importante en la producción local de neumáticos.
Como tantas otras empresas, FATE creció y se fortaleció en el marco proteccionista y promotor de industrias, del gobierno peronista (1946-1955), el cual también había comenzado la producción nacional de automotores, con lo que se amplió el parque automotor, y con ello, los potenciales compradores de autopartes, entre ellas neumáticos.
FATE superó el gobierno ultra liberal de “la fusiladora” (1955-1958), y de los gobiernos de “democracia proscriptiva” y otros dos golpes de Estado, hasta el tercer gobierno de Perón, en 1973, en el cual las políticas de fomento industrial crearon el marco propicio para crecer e incluso exportar. Antes, hubo períodos de industrialización, durante el breve desarrollismo de Frondizi (1958-1962), y en la Revolución Argentina (1966-1973), en la misma con la impronta nacional e industrialista del economista Aldo Ferrer.
FATE tuvo un notable período de diversificación tecnológica, cuando creó la División Electrónica en 1969, en la cual produjo calculadores de diseño y tecnología propia, de la marca Cifra, y posteriormente fabricó computadoras, compitiendo exitosamente en el mercado interno, en el cual también producía la empresa de capital italiano Olivetti.
FATE División Electrónica no pudo sobrevivir a la avalancha importadora, con la cual el personero de la SRA Martínez De Hoz, con el soporte de las bayonetas de Videla y el siniestro “proceso”, comenzó el industricidio neoliberal, el mismo que hoy, en forma brutal, aplica el gobierno libertario. Cerró en 1982.
Con distinto nombre social, FATE fundó ALUAR, productora de aluminio, la cual hasta hoy perdura.
Al igual que todo el sector industrial, FATE vio crecer su mercado consumidor, con el notable desarrollo industrial del período 2003 – 2015, en el cual se alcanzó el récord de producción automotriz, cercano al millón de unidades por año.
Lamentablemente, ese ícono de la industria argentina, sucumbió en 2026. Razonando con Sentido Nacional, esperemos que pueda resurgir de las cenizas, o ser suplantada por otra empresa similar, de capitales nacionales.
Mercedes Benz es el otro caso analizado, cuyo cierre es igualmente doloroso y negativo para la Economía Argentina.
La primera inversión en el extranjero, fue concretada poco antes de 1955 por Mercedes Benz en Argentina (su nombre internacional era Daimler Benz A.G. siendo su marca icónica más conocida), siendo creada en el marco de la fuerte promoción industrial general, y en particular, a los impulsos dados para crear la industria automotriz argentina, en la primera mitad de los años ’50, en el segundo mandato presidencial de Perón.
La empresa germana ensambló en Argentina, los icónicos MB 170, pequeños y muy robustos autos, de diseño de preguerra, con motor Diesel, que rápidamente se convirtieron en el tipo de taxi preponderante en Argentina, particularmente en Buenos Aires, a lo que se agregó en menores cantidades, el MB 180, de diseño más actualizado y tamaño mediano.
Llenaron una sentida necesidad, pues el parque automotor era muy viejo; pero Argentina necesitaba imperiosamente incorporar camiones y chasis para colectivos, pues los en uso eran ya muy anticuados y escasos en número.
En 1955 estaba en marcha el proyecto para producir -no solo “ensamblar”-, camiones y chasis para ómnibus, en Argentina, la que iba a ser también la primera inversión para producir vehículos de carga en el extranjero, por parte de Mercedes Benz.
Pero…”pasaron cosas”, frase acuñada después por cierto político de claro perfil cipayesco, por no decir considerado de mafioso accionar.
Cuando las maquinarias para montar la planta productora de camiones de Mercedes Benz Argentina, estaban a bordo con destino a nuestro país, estalló la muy sangrienta e infame ”revolución fusiladora”, la cual se dedicó con ahínco digno de mejor causa, a destruir todo lo concretado por el peronismo; y abundaron las “operaciones” de denigración de la empresa germana, y su supuesta filiación peronista. En pleno viaje, las maquinarias fueron desviadas a Brasil, donde fueron recibidas con los brazos abiertos…Al año o poco más, estábamos importando camiones y ómnibus de Brasil…¡que iban a ser de industria Argentina! La oligarquía vacuna, seguramente muy contenta, y los milicos gorilas, exultantes por haber abortado otra iniciativa del peronismo.
En el contexto de fuertes impulsos para desarrollar la industria automotriz, del gobierno de Frondizi, Mercedes Benz se radicó en González Catán (Buenos Aires), comenzando a producir en 1959 el camión L312 y su versión de chasis para ómnibus, vehículos que gozaron de gran aceptación.
Se radicaron cuatro empresas para producir camiones y chasis livianos y medianos. En particular, en el mercado de chasis para colectivos urbanos y de media distancia, la preponderancia de marca germana fue notable, abasteciéndolo en el orden del 90 %.
En el marco de la “Revolución Argentina” (1966 – 1973), el único período militar de la segunda mitad del siglo, que no fue crudamente liberal (léase antinacional), se planificó y puso en marcha el Plan Europa, para reequipamiento de las FFAA, con apoyatura tecnológica europea y énfasis en la producción nacional.
En ese contexto, se procedió a reemplazar los ya muy viejos vehículos “guerreros” comprados a EEUU como rezagos de guerra, produciéndose acá vehículos de uso militar tipo todo terreno, y la mayor parte de esas producciones salieron de la planta de González Catán, en particular camiones livianos Unimog, y medianos MB 1113. Esos robustos vehículos, fueron producidos por centenares (los vi en la visita que hice a esa fábrica, en 1974), y transcurridas más de cinco décadas, continúan prestando servicios en las unidades militares.
También se llegó a producir una pequeña camioneta, derivada del auto MB 220, que debía preceder a la fabricación local de ese prestigioso modelo, lo que no se concretó.
Con acentuados altibajos, según gobernaran neoliberales (anti industriales) o períodos de orientación nacional (industrialistas), se llegaron a producir camiones semi pesados y pesados, además de un versátil furgón liviano.
En 2026, como otra víctima de la motosierra destructiva y fuertemente industricida, Mercedes Benz Argentina dejó de producir en nuestro país.
Esperemos que esta destructiva acción industricida, sea prontamente anulada y revertida, para que volvamos a encauzarnos en la positiva y muy necesaria senda del desarrollo socio económico, anulando las claras intenciones de sectores retrógrados y apátridas, los que, de mínima, buscan recrear aquel entorno semi feudal que operaba como subordinado dócil a los mandatos extranjeros, que éramos en las épocas del Centenario; pero de máxima, claramente, buscan la disolución nacional.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
BLOG DE CARLOS ANDRÉS ORTIZ
domingo, 26 de abril de 2026
domingo, 19 de abril de 2026
DALTÓNICOS IDEOLÓGICOS
Introducción al tema.
Algunas personas no distinguen los colores, siendo su visión limitada al blanco y negro, así como los matices de grises. Eso es el daltonismo en su versión más severa, existiendo casos en los que esa deficiente visión involucra solo a algunos colores.
Los perros, nuestros fieles amigos de cuatro patas, también adolecen de cierto grado de daltonismo, lo cual compensan con sus muy agudos olfatos y oídos. Los veterinarios seguramente pueden ampliar en mucho el tema.
Valgan esos breves conceptos para poner en contexto, ciertos grados de confusiones y/o carencias conceptuales muy profundas, de las que evidencian estar inmersos muchos opinantes, de variopintos enfoques ideológicos.
Esas severas confusiones y prejuicios por carencia de análisis bien fundamentados y de necesarios conocimientos, se dan tanto en opinantes y sectores de “derechas” y de “izquierdas. Ejemplifiquemos en forma breve.
Confusiones de las “derechas”.
Es muy común, casi una constante, por parte de uniformados de mentalidad procesera, así como de civiles varios de similares deficientes formaciones culturales (y especialmente, de carencia de conocimientos de Política, Historia y Geopolítica), así como varios periodistas y otros opinadores, que ante la menor crítica u observación bien fundamentada, a usuales prejuiciosos planteos de muy cerradas visiones y evidentes carencias de formación cultural, inmediata (e irreflexivamente), salgan al cruce con despectiva violencia verbal, catalogando -en forma supuestamente categórica- de “zurdo” a todo aquel que “se atreva” a contradecir el estrecho, cuando no nulo razonamiento, que con tanta liviandad exponen. Para esas estrechas mentalidades, todo lo que discrepa o cuestiona sus prejuiciosos enfoques, “es zurdo”, en forma supuestamente indiscutible.
Semejante brutal error que suelen expresar con exabruptos, con nulos razonamientos, y con soberbia pretendidamente descalificante hacia opiniones en contrario, puede tener preocupantes picos de nulidades conceptuales, abundantemente “salpimentadas” con epítetos e incluso agresiones personales, contra personas indefensas (como jubilados, discapacitados físicos y similares indefensos ciudadanos) que hacen uso del legítimo derecho de protesta.
Tal el caso, que pudo verse por TV, cuando desde el altavoz de una fuerza represiva (posiblemente de la Policía Metropolitana), se arengaba a los efectivos fuertemente pertrechados (bastones, escudos, cascos, etc.), a que repriman con
violencia “contra esos zurdos”, malicioso descalificativo con el que buscaban alentar la feroz represión de los nulos pensantes uniformados contra nada violentos ancianos, reclamantes por sus miserables haberes mensuales.
Esa torpe y miope visión de la realidad socio política nacional, forma parte esencial de la doctrina ferozmente represiva, de la muy vigente “Doctrina Represiva” (que marca los ejes conceptuales y operativos de agresiones contra manifestantes), con la cual se pretende ahogar a fuerza de bastonazos, golpes y empujones, cuando no en disparos de armas aviesamente apuntadas contra el propio pueblo manifestante; para en ese contexto de violencias exacerbadas ahogar las lógicas protestas que el genocida plan socio económico libertario – neoliberal, con toda aviesa intencionalidad, provoca.
Preocupante es que esa aberrante simplificación extrema de los enfoques políticos que se imparten como supuestas “verdades reveladas”, solo sumen más confusiones y elevadas dosis de odios mal digeridos, predisponiendo a uniformados, a sectores vinculados, e incluso a muy confusos ciudadanos que a tientas suponen “entender” las “motivaciones marxistas de esos revoltosos”; siendo que solo son ciudadanos ejerciendo el legítimo derecho de protesta, ante las perversas medidas de destrucción general perpetradas por libertarios y secuaces.
Esos opinantes “de derechas” suponen que todos los que piensen diferente a ellos, “son y deben considerarse ‘zurdos’ “, omitiendo por ignorancia o malicia, el variado contexto de opiniones y enfoques diferentes a “las derechas”, pero que no son “zurdos”, ni menos aun “comunistas” ni nada parecido.
Ni se les ocurre analizar -o lo omiten maliciosamente- que existen distintos matices de sinceros nacionalismos (sin zeta), que no comulgan ni con “derechas” ni con “izquierdas”. Más de medio siglo antes, la precisa y perspicaz pluma de Jauretche, para anular mendaces opiniones que pretenden asimilar al sano nacionalismo con vertientes descalificantes, creó el concepto de PENSAMIENTO NACIONAL, y en el mismo contexto, por aquellos años la militancia en las calles coreaba “ni yanquis ni marxistas,…”.
Por supuesto, existen otros partidarios de un sano nacionalismo, que no necesariamente coinciden con el peronismo; ni con la icónica Línea Histórica Nacional (San Martín, Rosas, Perón).
Un ejemplo del caso, es el de los hermanos Irazusta, de icónica escritura revisionista afín a Rosas, claramente del Pensamiento Nacional, que discreparon con la Doctrina y el gobierno peronista.
Otro caso destacable, es el del historiador y polemista político, Jorge Abelardo Ramos, quien, desde una formación intelectual inicialmente vinculada con el marxismo, mutó a un claro apoyo al peronismo, “desde las izquierdas”. Lo suyo fue un nacionalismo con fuerte impronta social, pero en nada “comunista”.
También hubo y hay otras personas que se definen como “nacionales”, de distintos matices, quienes tampoco entran en la cerrada y errónea concepción de (des)calificar como “zurdos” al discrepar con esas “derechas” de corte cavernario.
Confusiones de las “izquierdas”.
Opinólogos de escasas formaciones y pobreza de análisis, identificados con “la izquierda”, operan en muchos casos como el espejo invertido de los errados enfoques de “derechosos dogmáticos”, ambos sectores antagónicos pero coincidentes en repudiar -de hecho- a toda acción o pensamiento identificado con la amplia avenida ideológica del Pensamiento Nacional.
Las terminologías y calificaciones usuales en “izquierdas” son diferentes a las de “derechas”, pero muestran coincidencias en los profundos y perniciosos grados de dogmatismos, de dudosa o nula fundamentación.
Es usual que los opinantes o pretendidos “entendidos” del sector de “izquierdas”, usen el pretendidamente peyorativo calificativo de “facho”, para identificar a todo aquel que no coincida a pies juntillas con sus ideas.
Eso es error muy frecuente entre las verborrágicas expresiones de las “progresías”, sector en el que, salvo honrosas excepciones, no se suelen caracterizar por la solidez de sus argumentaciones, escasa o nulamente basadas en buenas lecturas y/o sólidos conocimientos académicos.
Esa extrema simplificación conceptual de “facho”, además de errónea, es distorsiva desde lo histórico, y salvo que se analice con los debidos basamentos, lleva a más confusiones insalvables.
Al usar el (des)calificativo de “facho” para todo aquel que no se identifique plenamente con las posiciones “de izquierdas”, ponen en la misma bolsa ideológica a liberales, neoliberales, libertarios y similares; junto a diversos sectores del amplio abanico de nacionalismos y otras corrientes de sincero patriotismo, que no se someten a doctrinas foráneas que en muchos casos son lesivas para nuestra soberanía.
El término “facho”, surgió como simplificación de concepto político del Fascismo, corriente ideológica italiana, que fue liderada por Mussolini, la cual, más allá de aciertos y errores (muchos de ellos muy acentuados), no cabe duda alguna que nació y pretendió operar como expresión excluyente del nacionalismo, de aquella Italia pobre y problematizada, que buscaba su lugar en el mundo.
Sin que nada de estos conceptos implique avalar al fascismo, que entre otros errores, fue parte de la sumatoria de violencias de la Segunda Guerra Mundial; y antes agredió a Etiopía, buscando tener su colonia africana, en el marco del colonialismo teñido de racismo que se había repartido al antojo y poder de Europa, a África en la infame Conferencia de Berlín; pese a ese y otros aspectos dudosa o nada positivos, no cabe duda que el fascismo fue una expresión extrema del nacionalismo italiano.
Por eso, tildar de “fachos” a personeros del liberalismo y otras doctrinas o posturas de claro cipayismo, es no solo distorsivo conceptualmente, es una aberración distorsiva.
A modo de síntesis conceptual.
Las confusiones conceptuales llevan a enfoques erróneos, que distorsionan la necesaria compresión y les hacen el juego a quienes en un entorno de confusiones, buscan el caos ideológico para sumirnos o profundizar el entorno de dependencia, mientras denigran valores superiores como el sincero patriotismo, al cual desprecian o suplantan con el hueco y muy nefasto patrioterismo de bandera, que se agota en las simbologías, sin profundizar sus raíces en los aspectos esenciales de defensa de la soberanía.
La batalla cultural requiere el sólido basamento en conceptos de patriotismo bien fundamentado y mejor desarrollado.
Eso es lo opuesto a las liviandades culturales y distorsiones conceptuales, cuando no racismos y clasismos implícitos propugnados por “derechas e izquierdas” carecientes de todo Sentido de Lo Nacional.
Nacionalismo de hecho, que con matices diversos, practican todas las potencias consolidadas y las que van camino a serlo.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
domingo, 12 de abril de 2026
POR IGNORANCIA PROFUNDA, ACTITUD ACOMODATICIA, O POR CIPAYISMO DESVERGONZADO
En varios artículos precedentes, fundamenté la preocupante realidad del profundo desconocimiento de Historia, Economía y Geopolítica, que lamentablemente caracteriza a la muy pobre formación que se les imparte a nuestras Fuerzas Armadas y Fuerzas de Seguridad.
Ese proceso de vaciamiento cultural lleva varias décadas de perpetración, claramente se acentuó a partir del muy nefasto “proceso” (1976-1983), y lamentablemente se hizo poco o nada para revertir esa preocupante realidad, en los sucesivos gobiernos civiles posteriores.
En parte, esa inacción para revertir las serias falencias en la formación de los uniformados, puede haber sido causada por cierto nivel de cerrazón mental de algunas “progresías”, que no entienden que la integración cultural del Pensamiento Nacional, necesariamente debe lograr la inserción de los uniformados, a los que debe dotarse de bien fundamentada Doctrina Nacional.
Por cierto, ese vaciamiento de contenidos esenciales, también se dio, en forma muy acentuada, en los sectores civiles, a partir de la muy nefasta reforma educativa implementada por Alfonsín y profundizada por Menem, al suprimirse o vaciarse de contenidos a materias básicas de primaria y secundaria, en particular Matemática, Lengua (antes Castellano), Historia y Geografía. Todo eso quitó conocimientos esenciales, valores y contenidos éticos a la amplia franja poblacional de menos de 40 años. Y eso se puede ver en las serias carencias de valores superiores -en particular el sano patriotismo- que adolece una amplia proporción de esa franja etaria.
Hubo épocas en las que la formación de los militares era mucho más amplia y bien fundamentada, pudiéndose nombrar a destacados uniformados, de sólida preparación y claro patriotismo, como lo atestiguan notables personalidades; entre las mismas destacaron Riccheri, Mosconi, Baldrich, Savio, Juan Pistarini, Juan Ignacio San Martín, Rodríguez Zía, Guglialmelli, varios altos oficiales de la Armada con formación en Energía Nuclear, entre otros; por no destacar también a Perón, Iniguez y varios más. Eran Señores Militares de Mentalidad Nacional, en las antípodas de los muy colonizados mentales milicos de mentes proceseras.
Hubo cambios acentuados, que en los hechos provocaron negativas consecuencias, desde el golpe de Estado pro oligárquico y anglófilo de 1955, acentuándose eso con otro gobierno pretoriano en 1962, y en cierta forma con el nuevo gobierno cívico militar de 1966, el cual puede considerarse el prolegómeno histórico del muy nefasto “proceso”, si bien el gobierno de Onganía y sucesores fue una rara mezcla de cipayos liberales con algunos patriotas nacionalistas. Seguramente, las positivas influencias patrióticas del Dr. Aldo Ferrer y del General Guglialmelli, impulsaron varias grandes obras de infraestructura, y fuertes apoyos al desarrollo industrial y tecnológico; entre ello el desarrollo tecnológico y la producción nacional de armamentos y de bienes vinculados (como camiones de usos militares); impidiendo el negativo accionar del establishment liberal (siempre antinacional), permanente integrante de gobiernos pretorianos y muchos de los civiles, desde 1955.
En la primera mitad del siglo XX, existían dos sectores de pensamiento, dentro de las FFAA; uno de ideas afines al liberalismo decimonónico, que se decía “profesionalista” (o conceptos similares), que supuestamente no se inmiscuía en pensamientos o discusiones políticas, pero que no les impidió involucrarse en el golpe de Estado de 1930 y en la subsecuente “década infame”, con el General Agustín P. Justo como figura principal de ese desmadre institucional y moral.
El otro sector era el nacionalista (sin zeta), que en forma algo elemental, se sentía parte de ideas de defensa de los Intereses Nacionales. Pero aun no se había incorporado un pensamiento doctrinario más elaborado y mejor fundamentado, como después lo haría a partir del perseverante y arduo accionar de los intelectuales de orientación claramente nacional, como lo fueron los nucleados en FORJA, quienes se opusieron al aquelarre y negociados descarados y alevosos de la década infame, de los personeros al servicio imperial británico y la oligarquía del campo.
Ese establishment subordinado a mandatos extranjeros, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, mutó de marioneta del Reino Unido, a depender gustosamente de los mandatos imperiales de EEUU. Federico Pinedo fue un claro caso de esa “reubicación” de la subordinación implícita (o explícita).
En el caso de las FFAA, esa subordinación explícita, se dio a partir del golpe de 1955, lo que se profundizaría después al priorizarse la doctrina de la seguridad nacional (con alineamiento total con EEUU y sus aliados / subordinados), dejándose de lado la patriótica Doctrina de la Defensa Nacional. Comenzó con ello el adoctrinamiento a los uniformados, dictado por la Escuela De Las Américas y similares, y según trascendidos más de un comentario afirma que para llegar a los más altos rangos de las FFAA, es requisito “implícito” el visto bueno de los poderes específicos del “Tío Sam”.
El “proceso” fue el más claro y patético ejemplo del vaciamiento cultural esencial, que se pudo constatar, con la crudeza de los hechos, en las FFAA.
Los uniformados fueron dóciles marionetas al servicio de personeros locales del Consenso de Washington, que a punta de bayonetas nos impuso las perversamente destructivas ideas – fuerza de la doctrina neoliberal, la cual nos endeudó brutalmente, condicionando el accionar de gobiernos posteriores; empobreció a la población; destruyó al Estado y comenzó el siniestro proceso de desindustrialización.
A medio siglo de comenzado ese brutal desmadre general, la mayoría de los militares no tienen ni idea del daño que perpetraron, bajo el triste rol de lacayos dóciles e ignorantes al servicio de la antipatria. Tampoco es muy conocido que el rol en los hechos antinacional de las violencias guerrilleras fue sutilmente alentado y provisto de armas y municiones, por el accionar sibilino de la “Rubia Albión”, de lo cual al menos dos cargamentos desembarcados de un navío y un avión comercial británicos, fueron descubiertos e interceptados por Fuerzas de Seguridad de Argentina. Sutil pero claro fue descripto el sugerido accionar británico, por Harry S. Ferns, que dijo que solo una guerra civil podría destruir los notables avances logrados por el peronismo. ¡Y la sumatoria de violencias y aberrantes acciones, que Argentina padeció, pueden parangonarse con una guerra civil, cuyos odios y dolores aun perduran!
Pero el siniestro “proceso” cívico militar que usurpó el poder formal, con torpeza propia de ignorantes en grados sumos y acentuado eso con profunda soberbia propia de mentes mediocres carentes de valores éticos superiores, demostró palmariamente la acentuada ignorancia en Geopolítica, Historia y Economía, que hizo a los milicos proceseros, incapaces de obrar con clara e inteligente Visión Nacional de los hechos y del contexto general; desnudándose esas alevosas carencias en los desmanejos que nos llevaron a librar y perder la Guerra Del Atlántico Sur.
Se creyeron “aliados” de EEUU, por el hecho de haber facilitado “mano de obra” para acciones de contrainsurgencia en Centroamérica, no tomando conciencia de haber operado como simples marionetas dóciles y descartables, usados por la mega potencia continental.
Supusieron que EEUU sería neutral, o incluso que diplomáticamente apoyaría el accionar argentino, en la recuperación de los territorios insulares usurpados por el agresivo accionar imperial del Reino Unido.
¡Realmente hay que ser muy brutos y necios, para desconocer la vieja y sólida alianza entre las dos grandes potencias anglosajonas, la cual opera casi sin fisuras, desde la represión brutal de los zulúes en 1879, perpetrada para mantener el dominio colonial británico en África Del Sur!
En esa masacre fueron esenciales las ametralladoras Gatling, suministradas por EEUU. Dos guerras mundiales, la Guerra de Corea, la Guerra Fría, y todos los conflictos en los que se involucraron en el siglo XX, mostraron a yanquis y británicos, codo a codo.
¡Pero nada de eso les enseñaron, a los militares proceseros de Argentina, formados en la Escuela de las Américas y cursos similares en Panamá y en el “gran país del norte”! Ese modelo cultural tan nefasto, evidentemente fue incorporado, excluyentemente, en los Institutos de (de)Formación de las FFAA y FFSS de nuestro país. Los desastrosos resultados de ese proceso de colonización cultural están a la vista.
Además, supusieron que el Reino Unido no reaccionaría ante el “atrevimiento” argentino, lo cual reafirma el desconocimiento profundo en Historia y Geopolítica, de los milicos proceseros.
A San Martín se le atribuye la frase “cuando la Patria está en riesgo, todo está permitido con tal de defenderla”. En aquella guerra, habrían existido propuestas de asistencias por parte de la Unión Soviética (con la cual el gobierno procesero mantenía fluidas relaciones comerciales), y otros países. Pero esa alternativa fue desdeñada públicamente por el entonces Ministro de Defensa, priorizándose la “adhesión al sistema”, como dijo con palabras diplomáticas.
Después de la guerra, las presiones de EEUU, operando para el Reino Unido, hicieron abortar el Proyecto Misilístico Cóndor, que nos hubiera posicionado positivamente para nuestra Defensa. Silencio oficial de las FFAA.
Ahora se compran aviones usados, de tecnologías vigentes pero superadas, y algunos transportes blindados de dudosa efectividad (en Ucrania habrían sido destrozados por la artillería antitanque y los drones rusos) y escasa cantidad, más un puñado de vehículos Unimog (que antes fabricábamos por centenares); y los comentarios de uniformados son exultantes de alegría, mientras la industria es destruida, con la complacencia del pensamiento anti industrial que exhiben muchos uniformados, cooptados por las ideas absurdas de la supuesta “grandeza argentina” del Centenario, que la Sociedad Rural alaba como el “gran objetivo” de volver a la economía totalmente primarizada, hoy necia e inviable.
En ese contexto de incoherencias y absurdos, el Ministro de Defensa, General Presti, parece operar a favor de los intereses geopolíticos británicos, al opinar en contra de condenar la masacre genocida que fue el hundimiento del Crucero General Belgrano, que operaba fuera de la Zona de Exclusión.
El propio hecho de incluir a las FFAA en el gabinete del destructivamente antinacional y genocida gobierno libertario (que reconoció operar para destruir al Estado), las hace cómplices del desguace nacional, mientras las FFSS operan como feroces instrumentos represivos del pueblo; todo eso implica involucrar a las instituciones armadas en el lesivo accionar que claramente opera a favor de la disolución nacional, tal como los hechos lo prueban en forma contundente.
Además, el verborrágico y dudosamente equilibrado presidente, nos involucra absurda e irracionalmente, en una guerra que no nos concierne. Y nos ubica como lacayos dóciles de EEUU, el RU e Israel.
La total ignorancia en Geopolítica, Economía e Historia, del grueso de los uniformados y muchos otros argentinos, opera para que no haya conciencia respecto a semejantes aberraciones en perpetración.
SIN ESTADO NO HAY NACIÓN, SIN NACIÓN NO HAY PATRIA. Y lo están haciendo todo con premeditación y alevosía. ¡Reacciona, Pueblo Argentino, nos están destruyendo!
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
viernes, 3 de abril de 2026
DIFUNDIENDO EN UN VIERNES SANTO
Con total respeto a la profunda significación espiritual de la conmemoración de Viernes Santo, entiendo que no se profana el enorme valor religioso y moral de la fecha, al proceder en la misma a difundir un grueso puñado de verdades, en el marco de profundo patriotismo, como lo configura el artículo que ayer subí a mi blog y comenzó a ser divulgado ampliamente.
Todo eso expresado en el sincero marco de respeto a otros credos no cristianos, buscando la paz y el entendimiento entre todos los seres humanos.
Carlos Andrés Ortiz
jueves, 2 de abril de 2026
PROTOTIPO DE CIPAYO ASUMIDO
Mérito de Jauretche, haber creado e impuesto el calificativo de “cipayo”, que en una sola palabra resume los peores conceptos que definen a quienes son marionetas de la más deleznable antipatria.
Cipayo era el nombre del regimiento, formado por nativos de India, en los oscuros años en los que era una colonia subordinada al por entonces muy poderoso Imperio Británico.
El Regimiento Cipayo era deleznablemente conocido por el sadismo y crueldad con que reprimía a su propio pueblo, hartos los pacíficos hindúes de la miseria y los destratos -incluido aberrante y explícito racismo-, con los que la soberbia anglosajona despreciaba al pueblo de India, y saqueaba sus riquezas.
Paralelismo directo y sin escalas, respecto a la ferocidad y malsano goce, que demuestran las Fuerzas de Seguridad de Argentina, imbuidas de la llamada “Doctrina Bullrich”, que los entrena y motiva, para agredir y maltratar, con evidente sadismo, a pacíficos manifestantes -jubilados, médicos y enfermeras, docentes, estudiantes, y el pueblo común; además de impedir el accionar de periodistas que lo documentan- que ejercen el legítimo derecho de protestar públicamente, tal como la propia Constitución Nacional ampara ese lógico accionar en la vía pública.
En Argentina, los cipayos son accionadores explícitos de los ataques al Estado Nacional, que recurrentemente perpetran cuando por vía de golpes de Estado, o por vías electorales -con fuertes apoyos del establishment y su aparataje mediático y sus ramificaciones culturales-, llegan al poder formal.
Los cipayos dicen ser totales opositores al accionar del Estado, pero no les hace asco tener suculentos ingresos provenientes de ocupar cargos oficiales, de incurrir en abusos de autoridad o acciones incompatibles con la Función Pública, como el uso indebido de bienes del Estado; como el uso de aviones oficiales para actividades ajenas a la Función Pública, o permitir usar esos medios por parte de personas ajenas al Estado -como los frecuentes “viajes turísticos” del actual presidente, fuera de todo protocolo oficial, o “agregar pasajeros” en viajes oficiales-; o la “nueva modalidad” de acceder a abultados e impagables créditos cedidos por el Banco Nación; comandado por personajes vinculados al establishment liberal – libertario y/o neoliberal; como sucedió con los enormes créditos impagables que González Fraga presionó para dar a Vicentín; o como los abultados créditos -dudosamente pagables- que se están conociendo, dados a operadores de las estructuras libertarias, tal como con sordina están trascendiendo.
Recordemos que González Fraga es uno de los “economistas estrellas” que se burló de las capacidades de pago de la entonces clase media, para acceder a consumos, que ese personaje del clasismo recalcitrante consideraba “impropio”, por no decir inviable. Su controvertida frase fue "le hicieron creer a un empleado medio que su sueldo medio servía para comprar celulares, plasmas, autos, motos e irse al exterior. Eso fue una ilusión, eso no era normal".
Por supuesto, para ese vocero de la oligarquía apátrida y clasista, cuando no también racista, lo “normal” es que el pueblo viva permanentemente en la pobreza, cuando no en la miseria más abyecta, tal como lo perpetran sucesivos gobiernos neoliberales, como los de las nefastas cuatro M, que endeudaron, empobrecieron y desindustrializaron a nuestro país (Martínez De Hoz -con Videla y secuaces-, Menem, Macri, Milei).
Todos los citados, acentuando políticas de similar signo antinacional (como los de la oligárquica y pro británica “revolución fusiladora”), perpetraron casi calcadas acciones de endeudamiento externo acentuado, subordinación vergonzosa a los dictados del poder imperial anglosajón y de los centros del mega poder financiero mundial, deterioro acentuado del poder adquisitivo de los salarios, aumento de la pobreza y de los índices de desocupación crónica, desaliento o ataques directos al Sector Industrial y al Tecnológico, además del desprecio total a la soberanía y a la integridad territorial nacional.
Como clasistas y racistas que son, a esos sectores oligárquicos, les molesta la movilidad social ascendente, que es positiva consecuencia del accionar de gobiernos de orientación nacional y popular. Por eso atacan a la Educación y Salud Pública, y a todo el accionar que promueve las masivas mejoras socio económicas.
Una frase del Contraalmirante Arturo Rial, vocero “calificado” del genocida gobierno del golpe de Estado de 1955, lo explicita: "sepan ustedes que esta gloriosa revolución se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero".
Acorde a la mediocre y antinacional postura de entes empresariales subordinados a la mentalidad liberal (y sus continuadores neoliberales y libertarios), que aborrecen el accionar del Estado, pero no les hace asco utilizarlo para acciones prebendarias, que supuestamente dicen combatir, son feroces anti Estado, endeudadores seriales y odiadores explícitos de nuestro desarrollo industrial, atacan el accionar del Estado como promotor del desarrollo, y son partidarios de la desprotección total de la economía nacional.
A nadie bien informado pueden sorprender las tropelías antinacionales con las que el gobierno libertario nos empuja de mínima al perimido rol de país estancia, de estructura socio económica feudal, que éramos alrededor del 1900, pero de máxima, busca la disolución nacional.
Milei dijo ser “el topo que busca destruir al Estado”. Es elemental que SIN ESTADO NO HAY NACIÓN- Y SIN NACIÓN NO HAY PATRIA.
También dijo admirar a dos claros enemigos de nuestra patria, como lo han sido Churchill y Tatcher.
Está destrozando o malvendiendo a todos los entes y empresas nacionales, imprescindibles para el desarrollo socio económico.
Busca arancelar y destruir la Educación y la Salud Pública, cuyas importantes acciones nos diferenciaron positivamente del resto de las naciones de Íbero América.
Practica una feroz política de industricidio, provocando miseria, desocupación a escalas masivas, y la desarticulación de la economía nacional. Con eso acciona a contrapelo del proteccionismo y del fuerte accionar estatal que caracteriza a las naciones desarrolladas y a las Potencias Emergentes, llevándonos al accionar anodino que muestran los Estados fallidos y/o muy pobres.
Irracionalmente, frenó todas las imprescindibles obras públicas, lo que por el deterioro de la infraestructura, nos lleva a la desarticulación total de nuestro enorme territorio.
En el colmo de las desvergonzadas incoherencias, con un discurso que no disimulaba su claro fastidio por haberse ganado el juicio de YPF contra los fondos buitres, volvió a utilizar el lenguaje ordinario, chabacano y soez que lo caracteriza, pretendiendo asumir el mérito de ese triunfo que nos ahorró un enorme monto, incluso superior al valor total de YPF, siendo que siempre despotricó contra la muy necesaria estatización de nuestra empresa petrolera, con cuya operatoria además se tomó el control de mega yacimiento petrolero y gasífero de Vaca Muerta, el cual nos transformó de importador crónico a fuerte exportador de petróleo; mientras que el auto abastecimiento de gas natural, no se pudo completar, al paralizar la necesaria segunda etapa del gasoducto Néstor Kirchner.
En política exterior, nos pretende involucrar en guerras que no nos conciernen, como la librada en Ucrania y alrededores, y la del Golfo Pérsico; con una vergonzosa subordinación a los dictados de EEUU e Israel. Dicho eso con todo el respeto y aprecio a la numerosa y bien integrada población argentina de orígenes hebreos.
Si a todo ese muy perjudicial accionar de gobierno, se le añaden las gruesas denuncias de severas irregularidades, cuando no actos claramente delincuenciales, del propio presidente Milei, de su hermana y del entorno -incluido en eso a Adorni-, de todo lo cual no pudieron demostrar inocencia alguna; cae por su propio peso afirmar que existen sobrados elementos para implementar el necesario juicio político destituyente, por muy mal desempeño de sus funciones, con acciones lesivas al Interés Nacional.
Claro está que no se desconoce la “kueiderización” y otras posturas antinacionales, que pueden afectar a partes del Poder Legislativo; así como la doble vara que parece imperar en varios sonados casos en algunos sectores del Poder Judicial.
Como católico practicante, con total respeto a otros credos, ruego a Dios nos de la fortaleza espiritual y la necesaria claridad mental, para que Argentina pueda renacer desde los escombros de destrucción en los que nos sumió todo el accionar desquiciado y claramente antinacional que nos afecta tan gravemente.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
sábado, 21 de marzo de 2026
¡HAN VUELTO, SON LOS MISMOS!
Tomo prestado, con todo respeto hacia el Gran Maestro del Pensamiento Nacional, Arturo Jauretche, el título de este artículo.
Así lo había expresado, al constatar que los civiles convocados para sumarse a la muy infame “revolución fusiladora” (o en muchos casos para dirigirla, después de instigarla), eran los mismos o sus directos susesores que se habían perpetuado en el Poder Real en la muy corrupta y apátrida “década infame”.
Ese período, transcurrido entre 1930 y 1943, en un contexto de negociados alevosos perpetrados con descaro y alevosía, un asesinato en el Congreso para acallar al denunciante fogoso y patriota de fuerte verba Lisandro De La Torre (su leal amigo Enzo Bordabehere lo cubrió con su cuerpo, recibiendo los disparos de un mercenario); en años de total falta del más elemental patriotismo, con subordinación explícita a los poderes imperiales extranjeros.
La más descarada sumisión a los poderes imperiales, fue el Pacto Roca – Runciman, en cuyo acto de rúbricas, en Londres, el representante argentino “Julito” Roca (careciente del patriotismo de su padre), expresó eufórico que “Argentina es la joya más preciada de la corona de Su Majestad”. Jauretche, con su filosa pluma cargada de patriotismo, llamó a ese pacto, El Estatuto Legal del Coloniaje.
Los apellidos más conocidos y de fuertes influencias, de orientación liberal, de la “década infame”, volvieron a ser opiniones relevantes, como el caso de Federico Pinedo, entre otros muchos del “elenco estable” al servicio del establishment, en “la fusiladora”.
Varios otros apellidos “ilustres” vinculados al apátrida liberalismo, y luego a su profundización doctrinal que fue el neoliberalismo, siguieron como “elementos estables” del establishment, entre ellos los de Krieger Vasena, Alsogaray (padre e hija), Cavallo y otros.
Las constantes políticas de ajuste perpetradas, fueron causantes de mayores niveles de deuda externa, disminución del poder adquisitivo de los salarios, frenos y/o parálisis de las obras públicas, desestímulos a las inversiones industriales cuando no claras medidas industricidas; y en política exterior, sumisión implícita o incluso explícita, a los dictados del hoy conocido como Bloque Atlantista, en particular EEUU y el Reino Unido.
En los últimos años, vemos el brutal accionar de personeros de un real proceso de destrucción socio económica, con perpetradores que repiten sus acciones con total impunidad, pues las denuncias que se puedan realizar, por más bien fundamentadas que estén, con muy pocas excepciones parecen chocar con acciones de “cajoneo” de expedientes, cuando no de la doble vara, según de que sector socio político sean los denunciados.
La deuda externa llevada a niveles absurdamente impagables, con abundantes fondos de divisas, que se dilapidan para sostener en el tiempo destructivas medidas de timba financiera asociadas a fugas de divisas, permitidas e incluso promovidas; en un marco de artificial sobrevalorización de nuestra moneda; políticas abiertamente industricidas con apertura total de las importaciones; con disminuciones de impuestos a los bienes suntuarios, mientras que se alega falsa imposibilidad de mejorar los salarios, y se destroza con aviesa intencionalidad todo el marco social y económico; con perpetradores principales que se repiten en sus funciones y metodologías, probadamente nefastas, como los casos muy conocidos de Luis Caputo y Sturzenegger, y con otros varios menos nombrados pero que rotan en diversas funciones en los sucesivos gobiernos neoliberales (y sus profundizadores libertarios).
Y también los problemas y amenazas a nuestra soberanía, se repiten y profundizan.
Cabe recordar que durante la crisis terminal de 2001 – 2002, cuando algunos personeros del poder imperial yanqui, afirmaban que, ante la supuesta incapacidad de los argentinos para gobernarnos, ellos debían nombrar a algún administrador para “conducirnos” (o sea para formalizar nuestra total dependencia), en ese contexto, con una deuda externa poco menos que impagable; las dos conductoras televisivas de mayores audiencias, las rubias platinadas, Mirta y Susana, repetían en forma plañidera, supuestamente muy preocupadas, instalando la muy cipaya idea según la cual -decían-, “debemos resignarnos a canjear la deuda externa por territorios”, apuntando para esa infamia al sur de La Patagonia.
Reducida sustancialmente esa asfixiante deuda externa, y cancelada la totalidad con el FMI, en los gobiernos de los Kirchner; las deudas a niveles alevosos, con los componentes de políticas que permitieron y fomentaron las fugas de divisas, volvieron a significar desde el macrismo y muy acentuado en el libertarismo un peligroso condicionante, que ante la desesperante situación de implosión que amenaza darse por la negativa política económica, nos ataron a condicionantes mendicantes, ante el poder financiero transnacional, en particular de EEUU.
Con ese contexto, las renovadas amenazas a nuestra integridad territorial, vuelven a ser una muy preocupante realidad; la cual evidencia corporizarse ante el claro desprecio del gobierno libertario a nuestra soberanía, con sus explícitas políticas destructivas, clara y desvergonzadamente expresadas por el verborrágico y dudosamente equilibrado presidente, quien afirmó ser el topo que busca destruir al Estado Argentino.
Y en sus delirantes acciones, con preocupantes tintes que evidenciarían rasgos psicópatas, busca meternos sin lógica ni motivo alguno, en una guerra que no nos concierne, y que con ello pisotea el conocido accionar pacifista, que caracterizó y enalteció la política exterior argentina.
Pese a que muchos pseudo patriotas -con y sin uniforme- no parecen haberse dado por enterados, es necesario enfatizar que SIN ESTADO NO HAY NACIÓN, Y SIN NACIÓN NO HAY PATRIA.
Es de recordar que, muy suelto de cuerpo, entre muchas otras aberraciones conceptuales (como insultar al Papa Francisco), expresó que le hubiera gustado impedir el accionar del Mesías -cuya doctrina considera “origen del comunismo”-, llegando a instigar la violencia y el desprecio al cristianismo, al afirmar que hubiese querido impedir el nacimiento de Jesús. ¡Y eso lo dijo siendo presidente de Argentina, que en un marco de respeto y tolerancia religiosa, apoya constitucionalmente al culto Católico Apostólico Romano!
Intolerable sumatoria de desquicios, que agravan la clara destrucción social y económica intencionalmente en perpetración.
En un contexto lógico, todo eso debería ser considerado como actos de traición a la Patria, pues nos empujan a la disolución nacional.
MGTR. CARLOS ANDRÉS ORTIZ
Analista de Temas Económicos y Geopolíticos
